Esta es parte de un proyectito llamado: RETO 100 TEMAS NINJA TURTLES que estoy llevando a cabo junto con la talentosa Iukarey. Abordaremos una lista de temas y las adaptamos a la vida familiar de Splinter y las tortugas, así que tal vez en algún momento la cosa se ponga algo cursi, así que si ese tipo de historias no es de su agrado, que pena.

Estamos realizando este reto, un tema ella, otro yo, y aquí publicaré mi parte de dicho reto, el resto pueden buscarlo en su Fanfiction, también lo publicaremos en Deviantart. XD

Las Tortugas ninja no me pertenecen, y son de propiedad intelectual de Kevin Eastman y Peter Laird

Solo escribo esto como diversión y espero deleite suyo.

RETO 20: TOMA MI MANO

-n.n.n.n-

-Sensei… ¿es en serio? ¿Nos llevaras contigo esta vez?

-Así es, vendrán ayudarme, ya que son muchas cosas y no podré con ellas solo, necesito mucho de su ayuda.

-¿Vamos a acompañarte?

-¡Genial!- dijeron a la vez los Rafael y Leonado

-Que bien, ¡vamos a salir! Quiero ver las calles y los edificios y…– dijo emocionado Miguel Ángel

-Un momento, no dije que van a salir a la superficie Miguel Ángel- sólo iremos a otra parte del alcantarillado, es muy peligroso allá arriba, y no quiero que… se vayan a perder o algo- aclaró el roedor.

-Pero Sensei, ya no somos pequeños, tenemos ocho años ¿podemos salir aunque sea rápido?.. Al fin y al cabo es de noche y…

-Dije que no- contestó tajante- Solo yo subiré y ustedes se quedan abajo.

Un buen rato después, Splinter bajaba un montón de bolsas a la alcantarilla, Donatello y Leonardo las recibían mientras Rafael y Miguel Ángel las llevaban jalando más dentro.

-Hey Mikey, mira, a que yo puedo llevarlas más lejos que tu- retó Rafael a Miguel Ángel-

-Oye, papá dijo que solo las lleváramos hasta allá- señaló un sitio un par de metros delante de ellos- y después debemos volver.

-Ja, eres una gallina, te da miedo ir porque esta oscuro…

-No es cierto

-Si es cierto

-¡Que no!

-¿Qué está pasando?- Splinter había terminado y ya llevaba una gran bolsa a cuestas.

-Nada Sensei- respondió rápido Rafael-

Splinter lo miró un momento, debatiéndose entre creerle o no, el pequeño era muy adepto a molestar a su hermano por cualquier cosa, pero como tenían prisa…

-Bien, démonos prisa, Rafael y Leonardo, ustedes dos delante de mí, Donatello y Miguel Ángel, tomen una bolsa y síganme…

Las pequeñas tortugas comenzaron a andar cada uno con una bolsa, Donatello se quedaba atrás.

-Vamos, Donnie, nos están dejando…- le dice Miguel ángel un poco angustiado, al ver que los demás doblaban una esquina y se adelantaban.

-No puedo… mi bolsa es muy pesada…

-Vamos, te daré una mano- regresó unos pasos y dejo su bolsa en el suelo, guardó varias cosas en su bolsa- ¿lo vez?... así pesa menos y podemos alcanzar a los… ay no... ¿Dónde están?

-Creo, que nos dejaron atrás…- vamos, Mikey, creo que podemos alcanzarlos.

Los pequeños caminaron por los túneles, pero no veían ni rastro de sus hermanos ni su padre.

-Donnie, aun no los veo, no estamos perdidos, ¿verdad?

-Claro que no, Mikey, sólo… nos quedamos atrás .

Donatello no quería admitir que su hermano pequeño tenía razón y se habían perdido, ninguno de los túneles le parecía familiar, no sabía en qué parte había errado el camino y ahora no sabía dónde estaban, eso lo ponía nervioso, y comenzaba a temblar, era tonto, no recordaba que se hubiesen alejado tanto de casa, o eso creía… ¿Por qué no había puesto atención cuando su padre les indicaba el camino? Estaba tan emocionado pensando en las cosas que tendrían ese día y el hecho de que su padre les permitiera acompañarlos, que se había distraído; y desde luego, no iba a asustar a Miguel Ángel confirmando su temor. Su hermanito había tenido últimamente pesadillas sobre que se perdía y lo dejaban solo, que despertaba llorando y corría a la cama de su padre, infortunadamente, este ya no le permitía dormir con él, por lo que a escondidas, el pequeño pecoso había intentado buscar refugio con sus hermanos, y sólo Leonardo había logrado calmarlo. Él mismo no era una figura que ofreciera protección, pero no podía permitirse demostrar el miedo que lo comenzaba a invadir…

-Donnie, toma mi mano- Miguel Ángel tomó la temblorosa mano de Donatello- ven, hermano, escuche algo por allá- le indicó con su manita y lo guía hasta sacarlo de aquel túnel.

-Pero Mikey, no sé si...

-solo estamos regresando por donde vinimos... y me pareció escuchar voces por allá, Sensei debe estarnos buscando- le dijo con más ánimo y lo obligó a regresar.

-Sí, ¡los escucho! – Exclamó Miguel Ángel y sin soltar a Donatello, prácticamente corrió y salieron a otro túnel- sí, mira Donnie, reconozco este túnel, esas grietas forman una carita sonriente, la recuerdo…

Donatello estaba asombrado, si, ese túnel, las tuberías, las reconoció de inmediato.

-¡Miguel Ángel, Donatello!- escucharon que les gritaba su padre- ¿dónde están?

-Estamos aquí, lo siento Sensei…- Miguel Ángel seguia sin soltar a su hermano mientras se acercaban a donde estaba su padre.

-Muchachos... me preocupé al no verlos- Splinter se llevó una mano al pecho y suspiró aliviado- ¿Por qué se retrasaron? Por un momento creí que...

-No nos perdimos Sensei, lo que pasa es que…La bolsa de Donnie está muy pesada y quise ayudarle.

-Ah ya veo, es verdad... esto está muy pesado hijo, discúlpame por dejarte con esta carga, pero no vuelvan a quedase atrás, podrían perderse y…bueno, vamos- dijo su padre, cargando al hombro ambas bolsas- regresemos con sus hermanos.

Rato después, en casa, todos habían tomado una rica taza de chocolate, estaban sentados en la sala, mirando la televisión mientras Splinter veía las noticias, Leonardo y Rafael discutían por alguna cosa.

-Mikey- Donatello se acercó a su pequeño hermano, y asegurándose que nadie los escuchaba, hablo en voz baja- ¿Por qué no le dijiste a Sensei que sí nos habíamos perdido?

Miguel Ángel, sin levantar la vista de su cómic recién adquirido, dijo:

-Fácil, estabas nervioso por habernos extraviado y no quería que nos regañaran…mira Donnie, sé que la mayoría de las veces, soy el que se asusta, el que tiene miedo, pero... ahora tú tenías miedo, y no nos iba ayudar en nada el que me pusiera a gritar o…- un ligero sonrojo aparece en sus mejillas- …comenzara a llorar. Eres el que siempre tiene control de la situación hermano, y…- Miguel Ángel tomó nuevamente la mano de su hermano- sólo quise darte una mano, porque esta vez tú me necesitabas a mí.

Donatello, conmovido, dejó escapar una lágrima antes de abrazar a su hermanito.

Desde el otro lado de la sala, un padre orgulloso sonríe conmovido.

Las ventajas de tener un oído sensible.

-n.n.n.n-

Y pues hasta aquí queda este reto 20. Espero les agrade.

No dejen de pasarse por los retos de Iukarey, son hermosos.