Parte X
Faltaban cinco minutos para las diez, Jane, Frost y Korsak se encontraban en una escena del crimen, reportada por una mujer que solía correr por el parque en las mañanas, a la cual ya le habían tomado su declaración, Jane estaba de malas y nadie sabía el porqué, se veía preocupada y parecía que tenía días sin dormir…
J - ¿a qué hora se le va antojar al Dr. Pike llegar?, llevamos… – miro su reloj – casi dos horas aquí.
F – no lo sé – dijo el chico, el móvil de Korsak sonó, se alejó un momento para contestar y regreso con sus compañeros.
K – El Dr. Pike está de regreso en sus labores normales desde hoy en la mañana – anuncio Korsak.
J - ¿cómo? – una rubia, de ojos color avellana, uno sesenta y cinco de estatura, se aproximaba por la espalda de Jane, Frost y Korsak sonrieron, Jane siguió con el berrinche – ¡pero qué demonios les pasa!, llevamos dos horas aquí para que apenas te avisen que no llega… y ahora qué incompetente lo va a remplazar – le dijo a Korsak, este sólo se encogió de hombros, Maura sonrió, Jane seguía igual que siempre.
M – Buenos días detectives – esa voz, Jane la conocía muy bien, era ella, cerro sus ojos, un escalofrió recorrió su cuerpo - siento si los hice esperar – dijo Maura educadamente.
J – Maura… - se giró para verla y fue lo único que pudo decir, tenía que admitir que Maura se veía muy, muy guapa, ¿desde cuándo se fijaba en eso primero? - mmm - realmente siempre veía lo guapa que su amiga se veía.
M – Jane… - Maura le sonrió.
K – bienvenida de nuevo Dr. Isles, ¿Cómo estás?
F – Maura bienvenida, ¿ya te encuentras mejor?... te extrañamos mucho, ¿verdad Jane? – le dio un codazo a Jane.
J - ¡auch! – le dedico una mirada matadora a su compañero – si Maura, Pike no hace un buen trabajo.
M – estoy muy bien Korsak, Frost, gracias por preguntar y también los extrañe mucho… Jane empezare con mi trabajo para compensar la lentitud del doctor Pike – Maura le sonrió dulcemente y se dirigió al cadáver, no se había enojado, ni se sintió mal por el desinterés de Jane. Frost y Korsak miraron reprobatoriamente a Jane.
K – un cómo estas o un me da gusto verte Mau, era lo único que tenías que decirle Jane – le reprocho Korsak después de que Frost se alejara para seguir a Maura.
J – yo… me congele, me tomo por sorpresa verla de nuevo, no la esperaba – dijo viendo a lo lejos a Maura que caminaba con Frost y platicaban animadamente.
K – relájate… y piensa bien lo que harás y dirás delante de ella.
Unos minutos después…
J – Maura - llamo Jane, Maura se encontraba revisando el cadáver como siempre lo hacía, miro a Jane unos segundos, pero regreso a su trabajo - ¿qué tenemos?
M – Hombre, caucásico, en sus treintas, lleva al menos una semana muerto, esta no es la escena del crimen, fue arrojado aquí…
J - ¿cómo lo sabes?, está demasiado descompuesto y asqueroso para llevar una semana – dijo Jane interrumpiendo.
M – sabes que siempre te digo… - no iba a discutir, así que continuo con los hechos – hombre, caucásico, en sus treintas, son hechos seguros, lo sé por los huesos, el grado de descomposición se debe a que estuvo expuesto un tiempo al frio y después al calor, por tanto este es sólo el lugar del hallazgo y no la escena del crimen, si te queda duda, ponte unos guantes y siente la textura de la piel, cuando la carne se congela y se descógela… queda más… frágil por decirlo de alguna manera… la causa de muerte, se debe a una fractura en las vértebras cervicales, hare la necropsia pertinente para que tengas la evidencia suficiente que corrobore los indicios que te he dado y obtener más hallazgos, le daré indicaciones a los peritos antes de irme, permiso detectives – se quitó los guantes, los detectives la observaron hablar unos minutos con un técnico y después se fue por el mismo camino por el que había llegado.
J - ¿cómo sabe todo eso en menos de quince minutos?
K – Jane… Maura se basa en los hechos para dar datos y lo sabes… sabes que también tiene mucha experiencia es la mejor en su campo, aunque no le guste es muy empírica… y sobre todo si no estuviera segura de lo que te está diciendo no te lo diría – Jane sólo suspiro, tenía que dejar el enojo y los nervios aun lado.
F - ¿tienes algún problema con la doctora Isles? – Jane negó con un movimiento de cabeza y se fue, no había nada por hacer hasta que Maura entregara la identificación del sujeto, cuando llego a su auto, se sorprendió, Maura estaba al lado de su automóvil pero no podía ver que estaba haciendo, dudo que estuviera esperándola porque el auto era nuevo, se lo acababan de dar y Maura aun no lo conocía, cuando se acercó más se dio cuenta que la doctora estaba acomodando y asegurando su maletín a una motocicleta y no era cualquier motocicleta, esta era estupenda.
J – no te parece que es algo imprudente de tu parte manejar una cosa de esas cuando recién te han dado de alta – pregunto Jane con una sonrisa, Maura sonrió y juguetonamente dijo.
M – me canse de ser prudente – cerro su chaqueta.
J – ya veo… pudiste haber llamado, pude ir a recogerte al aeropuerto y a tu casa esta mañana, supongo que Constance está contigo.
M – mi madre no pudo viajar conmigo…
J – ¿por qué no llamaste?
M – lo hice, tu no regresaste la llamada – le dijo acomodándose el casco con una tranquilidad que ni ella sabía que podía tener.
J – estuve en una misión un tiempo… yo quise llamar, pero… - dijo Jane apenada.
M – no me debes ninguna explicación Jane – subió a la motocicleta.
J – siento que si te la debo… - Maura miro a Jane, lo que acababa decir llamo su atención – tu estuviste fuera por mí, porque te lastimaron por mi culpa – y lo arruino de nuevo, pensó Maura, iba bien hasta que dijo las palabras inadecuadas.
M – no te preocupes Jane, no me debes nada – Maura miro al frente, tomando el volante de la motocicleta - quizá podemos cenar luego, ¿te parece?
J – sí, por supuesto – necesitaba acercarse a Maura de nuevo.
M – cuando te entregue mi informe nos ponemos de acuerdo, ¿está bien? – miro Jane.
J – claro que sí, si no tengo mucho trabajo bajare antes a la morgue.
M – muy bien, hasta al rato Jane – Maura arranco y se fue.
F - ¿Cómo demonios maneja una moto con zapatillas? – dijo Frost llegando al lado de Jane, Korsak lo acompañaba.
K – esa moto es genial, la doctora tiene buen gusto – Jane miro curiosa a korsak, eso del buen gusto tenía doble sentido.
F – por supuesto, es una motocicleta fabulosa.
-ooooo-
Una serie de eventos desafortunados comienza…
J – no, no, no puede ser – se miró en el espejo del cuarto de baño de la comisaria - ¿Qué voy a hacer ahora? – respiro profundo y decidió serenarse un poco, tenía que verificarlo con un médico antes de que su madre se diera cuenta, porque parecía que olía estas cosas, lamentablemente sólo había una persona en la que confiaba y aunque le doliera que se enterara, tenía que ir.
Cinco minuto después bajo a la morgue, se dio cuenta que Maura ya había terminado con la necropsia pues lo poco que quedaba del cadáver estaba ordenado, siguió su camino hasta la oficina de Maura, la puerta estaba abierta, Maura estaba allí, concentrada escribiendo lo que debía ser el informe, no se dio cuenta que ella había llegado, Jane se recargo en el marco de la puerta, hacía mucho tiempo que no la veía así, tan concentrada en su trabajo, su piel lucia bella como siempre, sin las marcas con las que la había visto la última vez, Maura estaba muy bien.
M – Jane – le llamo Maura y saco a Jane de sus pensamientos - ¿Cuánto tiempo llevas ahí? – pregunto curiosa.
J – acabo de llegar – mintió.
M – ¿necesitas algo? – miro a Jane a los ojos, algo le preocupaba a su amiga – mi reporte está listo, lo acabo de terminar, si lo necesitas puedes llevártelo – le extendió una carpeta a Jane.
J – en realidad… yo… necesito de tu ayuda… para algo más personal – Maura la miro preocupada, Jane no era del tipo de persona que pide ayuda tan fácil.
M – te escucho – dijo simplemente.
J – siento si arruino tu llegada – lo pensó mejor y cambio de idea - sabes será mejor que lo arregle de otra manera, tú te mereces un buen recibimiento – se dio media vuelta para marcharse.
M – espera Jane – Maura se levantó de su asiento y se dirigió al sofá que estaba en el centro de su oficina – ven – le llamo a Jane, esta se giró de nuevo y se acercó a su amiga – siéntate, hablemos, dime cómo te puedo ayudar – Jane se sentó al lado de Maura, dio un gran suspiro, saco de su bolsillo derecho del pantalón una prueba de embarazo que marcaba positivo y se la dio a Maura. El corazón de Maura se hizo pedazos, era la primera vez en toda su vida que no sabía qué hacer o decir, pero como la profesional que era tenía que guardar la calma y apoyar a su amiga.
J – ¿qué dices? - Jane se veía preocupada y entro en pánico cuando vio la cara inexpresiva de Maura.
M – bueno… estas pruebas no son cien por ciento seguras, pueden dar falsos positivos, así como falsos negativos, ¿es la primera que te haces? – pregunto con miedo.
J – sí…
M – tu último periodo… ¿Cuándo fue?
J – creo que una semana antes de tu accidente…
M – tienes como… - Maura hizo el cálculo pero se guardó el comentario simplemente dijo – varias semanas de atraso y apenas te diste cuenta… - le dijo Maura sin poder ocultar su sorpresa.
J – paso lo de tu accidente, me fui de encubierto y perdí la cuenta… cuando lo hice no…
M – no quiero detalles Jane, por favor – eso se escuchó más a suplica – ¿Cuáles han sido tus síntomas?
J – Mareos y nauseas, pero vomito nada… algo de cansancio y es todo.
M – muy bien, tomare una muestra de sangre, si no te molesta aparte de la medición de la gonadotropina me gustaría ordenar una química sanguínea y una biometría hemática completa.
J – si no hay problema.
M – muy bien iré por el material, le pediré a Susie que me ayude en esto sin decirle que son tuyos ¿está bien?, así mañana estarán listos – Jane solo asintió y Maura salió por lo que necesitaba para tomar la muestra de Jane, después de unos minutos regreso – tengo todo listo, ¿podrías acomodarte en la silla?, así me será más fácil tomar la muestra – Jane obedeció y se acomodó en la silla que estaba frente al escritorio de Maura, la doctora se acercó preparo el brazo de Jane y rápidamente lleno una jeringa con la sangre que necesitaba – eso será suficiente para las pruebas Jane.
J – gracias Maura, este no era el recibimiento que esperaba para ti.
M – no te preocupes Jane, deberías ir a casa a descansar, luces agotada…
J – no puedo dormir – dejo escapar Jane.
M – mira, no ganas nada con preocuparte ahora, ve a casa, descansa, comienza a preocuparte en el momento en que conozcas la verdad, sólo en ese momento te comprendería que entres en pánico – Jane medito las palabras de su amiga.
J – has cambiado…
M - ¿perdón?
J – tus palabras… me es extraño escucharte hablar así
M – descubrí que a veces uno pierde más el tiempo imaginándose las consecuencias de un suceso, imaginándose las probabilidades de que ocurra algo que no queremos que suceda, le buscamos mil escenarios a un suceso de la vida y resulta que lo que de verdad sucede no se le parece en nada a lo que pensamos que pasaría, sabes por qué – Jane negó con un movimiento de cabeza, esto se lo había dicho Ángela con palabras más sencillas – porque como sujetos de ciencia pensamos que la personas son tan predecibles como las mareas, o al menos eso dice la psicología y no es así, no funciona en todos los casos.
J - ¿has hablado con mi madre? – pregunto Jane, Maura no entendió, la pregunta le pareció extraña.
M – no, de hecho, no la he visto desde que llegue, cosa que me parece extraña, ¿Por qué?
J – lo que dijiste… mi mamá – Maura la miraba atenta pero la voz de alguien en el pasillo llamo la atención de Jane.
A – cariño… - silencio - Mau, ¿estás aquí? – una rubia muy guapa con bellos ojos azules apareció en la puerta de Maura llamándola cariño y dejando a una Jane sorprendida – siento interrumpir, te llame al móvil, pero no me contestabas.
M – lo siento, estuve ocupada, pasa – Jane alternaba la mirada entre las dos rubias sin poder decir nada – Jane, te presento a la Dra. Arizona Robbins, Arizona ella es… - la interrumpió.
A – Jane Rizzoli, lo sé, un placer, al fin nos conocemos – Arizona le extendió la mano a Jane, ella lo dudo por un momento, pero se levantó de la silla y saludo.
J – eso suena a que Maura te ha hablado de mí – miro a Maura, después regreso su vista a Arizona - pero yo no había escuchado de ti – Arizona vio lo que Constance y su madre decían acerca de las dos mujeres que tenía enfrente en menos de un segundo, sólo con esa mirada, por otro lado, Jane había malentendido rápidamente el "cariño" que ella había pronunciado cuando buscaba a Maura, así que iba a jugar un poco.
A – eso me ofende Maura – sonrió mirando a Maura, esta se sorprendió, ¿Qué demonios estaba pasando allí?
M – acabo de llegar, no nos hemos puesto al día – se defendió - lo que me lleva a preguntarte, ¿qué haces aquí?
A - ¡auch! – fingió indignación – eso me ofende más – Maura la miraba enojada - esta mañana, después de que te arreglaste para venir al trabajo te dije que pasaba por ti a la hora del almuerzo y me dijiste que sí.
M – es cierto, lo olvide, lo siento – se dirigió a Jane – toma mi consejo, yo te llamo si los resultados están listos antes, pero de verdad descansa y mañana hablamos, ¿te parece? – ambas se veían a los ojos, Arizona solo vio la escena y sonrió.
J – si está bien, te hare caso.
M – bueno, yo iré a dejar la muestra, nos veremos después Jane, por cierto, yo subiré el reporte, se lo daré a Korsak – Jane asintió, ahora Maura se dirigió a Arizona – ¿podrías esperarme aquí?
A – claro que si – Maura salió, un incómodo silencio invadió la oficina de la doctora.
J – así que… ¿eres amiga de Maura? – Ambas estaban de pie frente al escritorio.
A – algo así – se dirigió al sofá de Maura, le encantaba este juego – y tu… ¿eres su amiga Jane?
J – sí… algo así… - Arizona se sorprendió ante esa respuesta y la miro curiosa.
A – ya veo – sonrió.
J – es una larga historia…
A – lo imagino – Arizona estaba poniendo nerviosa a Jane.
J - tengo que irme, nos vemos después.
A – un gusto y estoy segura que nos seguiremos viendo – Arizona sonrió, Jane no entendió y la verdad no quiso entenderlo, salió de la oficina casi volando – mi madre y Constance tenían razón – dijo para ella misma, Maura regreso quince minutos después.
M – ya podemos irnos Arizona.
A – bien, tenemos que llegar al restaurante que me dijiste, está listo para las nueve, ya está la reservación sólo tienes que dar los detalles… - Maura negó con la cabeza - ¿paso algo? – Maura asintió – mmm… tengo miedo a preguntar… ¿Qué hizo Jane? – Maura tomo asiento al lado de Arizona.
M – podría estar embarazada… - Arizona se le quedo viendo, abrió la boca y la volvió a cerrar, no pudo decir nada por unos segundos.
A – ¿Cómo…?, ¿Cuándo…?, ¿con quién?... ¿Cuánto…?
M – ¿Cuál de todas tus preguntas incompletas quieres que conteste primero? - Arizona negó con la cabeza, estaba confundida, cuando hablo con su madre y Constance había entendido que ambas estaban enamoradas, lo acababa de ver ella misma y entonces… ¿qué demonios había pasado? – el cómo lo hizo, creo que ya lo sabes tienes casi 40 años – le dijo a modo de broma a su amiga para aligerar la tensión que sentía, Arizona le hizo una mueca en respuesta - el cuándo, antes de mi secuestro, pensé que no salía con nadie, aunque si contesto el quién… estoy segura que Casey, así que tuvieron sexo cuando se vieron como siempre que él la busca… - dijo quedándose pensativa.
A – Yo pensé que ella… olvídalo… ¿Cómo lo estas tomando?
M – no sé… - estaba siendo sincera, como era siempre ella – yo no quiero saber, no podría, si el resultado es positivo, ya la perdí – miro con tristeza a Arizona - aunque nunca la he tenido ¿verdad? – una lagrima se escurrió por su mejilla, Arizona la limpio con el pulgar.
A – Cielo, ven – Abrazo a Maura, sabía que lo necesitaba, ella no tenía ninguna palabra de consuelo, Jane las miraba de lejos por el cristal, escondida para que no la vieran, tenía curiosidad, pero desde ese ángulo se le dificultaba distinguir y no podía escuchar nada, con lo único que se quedo fue con la imagen del abrazo que Arizona le dio a Maura.
-ooooo-
Eran las nueve de la noche, Maura estaba recostada en los tapetes de yoga que tenía en su salón especial de ejercicios, tenía los ojos cerrados, las manos a los lados y las piernas extendidas, pero estaba en pijama, parecía que no iba a poder dormir esa noche, Arizona la observo unos minutos antes de interrumpir lo que sea que estuviera haciendo, llevaba una charola con dos tazas de té y el móvil de Maura que tenía una llamada perdida de Jane…
A – Cariño, traje té y tu móvil.
M – dame cinco minutos y te acompaño con el té, el móvil arrójalo donde quieras – dijo con los ojos cerrados.
A – Jane te llamo hace unos minutos, quizá llame de nuevo – se dirigió a la ventana, esta tenía un sillón integrado para poder sentarse y apreciar la vista cómodamente, Arizona se sentó, se recargo del marco, el fresco y la vista eran efectivamente maravillosos, este era un diseño de Maura.
M – no voy a contestar.
A – entonces yo lo hare – la reto.
M – haz lo que quieras – Arizona sonrió, permiso concedido, el móvil sonó.
A – bueno – silencio – Arizona Robbins, Jane, nos conocimos en la oficina de Maura – silencio – ella no está disponible por el momento, ¿necesitabas algo? – Maura abrió un ojo y observo las facciones de su amiga, volvió a cerrar el ojo, no quería saber nada por ahora, necesitaba pensar - ¿segura?, cualquier cosa puedes decirme y yo se lo comunicó a ella – silencio – está bien Jane, un placer hablar contigo, linda noche – la llamada termino, Maura se puso de pie.
M – quiero mi té – Arizona se lo dio – la vista de este lugar me gusta, no es como la vista que hay en el estudio de mi madre en Nueva York, pero es bastante relajante.
A – es cierto, tu diseñaste la casa ¿verdad?
M – sí, ¿no te lo dije?
A – no, no lo habías mencionado, pero hay muchas cosas que no mencionas de ti – Maura sonrió viendo la luna – siempre eres tan correcta y educada… yo no podría – miro en la misma dirección que Maura – ¿no quieres saber que dijo Jane?
M - ¿ella está bien?
A – sí.
M – entonces no quiero saber más.
A - sólo quería saber si tenías una copia del informe de la necropsia de hoy, parece que tampoco puede dormir.
M – te dije que no quería saber – le reprocho Maura, Arizona sonrió.
A – lo siento cariño, tienes que estar preparada para todo.
M – lo sé…
-ooooo-
A la mañana siguiente Maura iba entrando a la oficina cuando encendió la luz se llevó un fuerte susto.
M – ¡Jane!, dios mío, me has asustado – Jane estaba sentada en el sofá de la oficina de Maura.
J – lo siento, no era mi intención, pensé que ya estabas aquí, siempre llegas temprano.
M – se me hizo un poco tarde – había pasado una pésima noche.
J - estoy muy mal Maura – admitió Jane.
M – lo sé Jane… yo también lo estoy – ese comentario desequilibro a Jane - pero mira – se sentó a su lado – quiero que sepas algo, si el resultado es positivo, yo voy a estar ahí para ti y para el bebé, tienes mi casa si necesitas una, es más amplia, podemos adecuarle un cuarto para él o ella, tienes mis conocimientos a tu disposición y a mi equipo médico para cuidarte durante este maravilloso periodo, tengo a la pediatra perfecta, a parte tienes a Tommy, Frankie, Ángela, no estarás sola, te lo prometo – Jane sonrió.
J – sería mucho abusar de ti Maura – le dijo con sinceridad.
M – Jane yo quiero hacerlo, quiero estar para ti y para él o ella, quiero que estés feliz en esta etapa, no quiero esa mirada triste – Maura acaricio la mejilla de Jane - tienes todo de mi Jane - se miraban a los ojos - quiero que sepas que tienes… – alguien interrumpió la escena, la que podría haber sido la declaración que Maura estaba buscando…
C – Jane, me dijeron que estabas aquí – Jane giro su mirada en dirección a la voz, Maura detuvo sus palabras, dejo caer su cabeza en señal de derrota y suspiro, después miro a Casey – ¿ya sabes el resultado? – Jane estaba sin palabras, en silencio, miro a Maura, Casey siguió su mirada – Maura, hola, disculpa que irrumpa así en tu oficina, pero estoy nervioso – Maura miro a Jane, ella entendió.
J – Yo lo llamé, no sabía qué hacer, te llamé, pero no me pude comunicar contigo – Maura se dio un golpe mental y asintió, Casey las miraba.
M – pasa Casey, toma asiento con Jane, iré por los resultados – Jane noto como su amiga se había olvidado de los modales de siempre y su sonrisa se había apagado, por otro lado, Maura salió lo más rápido que pudo de su oficina, se estaba asfixiando, se estaba desmoronando poco a poco, sus planes, sus ilusiones, se estaban cayendo a pedazos.
Nota: Hola, esta vez demore un poquito en publicar, tengo algunas cuestiones estudiantiles que atender, pero aquí estoy, por fis, no me quieran asesinar por dejar este capitulo así, prometo que nada malo va a pasar, por eso voy a poner el siguiente capitulo, para que no se preocupen por lo que sigue en la historia, aunque siempre es bueno un toque de preocupación, jejeje. AndyMendoza, soy un producto hecho en México jeje, así que entiendo tu comentario, gracias por leer, sigue disfrutando de la historia. Tatiana Naranjo, gracias, espero que te siga gustando la historia. Vainilla47, gracias por tus comentarios, espero que te gusten estos dos capítulos. MP, aquí esta la actualización, disculpa porque demore un poquito.
Quizá demore un poco para subir los siguientes capítulos pero no pasara de más de dos semanas, y saben que subiré dos o más capítulos. Gracias por leer y seguir la historia, déjenme saber que opinan y muchas gracias por seguir la historia. Gracias!
ZoeRguez.
