Capitulo 9: Mal tiempo

Se deja archivado y cerrado el caso "se me cayo la torta" ya que el supuesto culpable,sometido a juicio y a votación, decidió confesar,con todo su corazón y en los más hondo de su alma, que en verdad él no tenía la culpa de que todos los cargos recaídos en él no tuvieran justificación moral. Pero eso no interesaba para nada ( ni el propio Rick entendió lo que dijo) así que tuvieron que dejarlo ahí nomás. Muy aparte también se estaba haciendo tarde y el papá de Mishelle, que se encontraba en la puerta de entrada, preguntaba desesperado si ya podía recoger a su hija. "Claro, señor papá de Mishelle" conversaba Noah con él en esos momentos " Sírvase el gusto de pasar" dijo por último antes de hacerse un lado y cederle el camino.

–¡Vaya, chicos, no querrán estar afuera!– decía el papá de Mishelle después de entrar y dejar su chaleco en el perchero que tenía a su costado– ¡Burrrr! –volvió a decir sintiendo un gran escalofrió– la temperatura ha disminuido mucho. Y para mala suerte está lloviendo – siguió hablando, pero esta vez se dirigió a Mishelle – tú mamá debe estar muy preocupada por ti, hija. La engreída de la casa no está en la casa. ¿Cómo es eso?

– ¡Papá me avergüenzas! – dijo Mishelle en respuesta.

–Es solo un decir querida– se explicaba su padre– y no deberías de estar avergonzada. Al igual que tú, tus amigos también necesitan ir a sus hogares. ¿O me equivoco? – se dirigió a todos mientras tomaba asiento en uno de los sofás de la sala cerca a Will y a Gema.

–Sí. Yo vivo por el otro lado de Kanto – respondió César.

–Yo igual, señor – respondió Alex.

–Yo no sé qué hago acá. Yo soy de Hoenn – dijo Rick.

"Y yo …" iba a responder Will, pero inmediatamente fue interrumpido por una tos fingida del papá de Mishelle quien a continuación, le guiñó el ojo ."Todavía no campeón" dijo el señor antes de reincorporarse y dirigirse a todos de nuevo "¿ No quieren que les dé aventón en mi auto chicos?" dijo por último antes de ser correspondido por una avalancha de jóvenes que casi lo atropellan.

– ¡Pero no corran que se van a resbalar! –advirtió el diligente Noah y al rato todos sus amigos se fueron de bruces al piso, excepto Will quien se quedó en la sala – les dije – añadió de nuevo y se percató de eso – ¿No vas a ir Will? – preguntó Noah a su buen amigo antes que el papá de Mishelle se entrometiera de nuevo.

–Yo creo que Will debería de irse solo a su casa, pues causaría una gran SORPRESA si no lo hiciera como le estoy sugiriendo ahora–dijo el único adulto enfatizando algunas palabras – y además si no me equivoco, Noah , tu amigo también tiene cosas pendientes por hacer. ¿O no es así Will? – terminó por decir el papá

–(Este ya me está dando miedo) – pensaba Will en esos instantes – Tiene razón señor, pero…¿Debería de irme ahorita? – preguntaba Will – es que quiero seguir jugando y …

– ¡Sí yo creo que deberías de irte ahora mismo! – Interrumpió el papá de Mishelle mientras arrastraba a Will hacia la salida – porque si no preocuparías mucho a tus padres, incumplirías con tus deberes, con sus órdenes .Quién sabe qué podría ocurrir si no los acatas como debieras y eso estaría muy mal. Malísimo. Nada bueno. Sumamente incorrecto – seguía hablando hasta que llegaron a la salida – Bueno,muchas gracias por venir,Will. Te queremos. Cuídate mucho campeón. Hasta luego. Bye bye. Adiós. Chau – terminó por decir dándole un portazo en la cara y dejándolo desamparado en medio de toda la lluvia y con una lámpara en mano como única fuente de luz y quizás también de calor.

RESIDENCIAL BURBUJAS

Será como él diga – se expresó Will en esos momentos mientras sentía como la lluvia discurría por su rostro y un frío casi polar invadía prácticamente todo su cuerpo. Empezó a andar y se dio cuenta que cerca a él sus amigos estaban en el auto riéndose y pasándola de lo más lindo – muchas gracias por todo, chicos – dijo Will mirándolos vacilante a lo lejos – hasta otro día – volvió a decir para sí mismo pues no lo iban a escuchar y se perdió a lo lejos en el camino nebuloso y precipitado.


Sin darse cuenta plenamente de lo que ocurría, Will y Gema voltearon la mirada en respuesta de dos voces que gritaban sus nombres.

¡Ey esperen! – decía Mishelle cubierta por un abrigo negro impermeable contra la lluvia.

¡Tú abrigo! – gritaba Noah vestido del mismo modo y cargando el dichoso sobretodo. Al llegar a él,casi se resbala, pero Will lo logró sujetar. Noah, desconociéndose, lo empezó a requintar – ¡cómo se te ocurre irte así! ¡Te vas a morir de frío! – seguía gritándole – ¡Está bien que tengas cosas por hacer, pero irte y dejarnos de esa manera es muy desconsiderado de tu parte! – y terminó por calmarse – para eso se crearon las despedidas, amigo – dijo por último antes de entregarle el impermeable.

–Debes de tener mucho más cuidado, Willy – se unió Mishelle a la reprimenda – ¡además te olvidaste de tus regalos! – Volvió a decir mostrándole una mochila con todos sus presentes y varias cosas equipadas – ¡ y en especial el mío! – dijo otra vez Mishelle sacando de no sé dónde el álbum y se lo entregó a Will.

– (Pero si tu papá me acaba de botar Mishelle) –pensaba Will en esos instantes y se percató de todo lo que llevaba cargando– No debieron…– decía en conclusión , pues estaba repleto de cosas y no sabía qué hacer primero.

–Yo te cargo eso,Willy – dijo Gema refiriéndose al abrigo negro y de inmediato Will se lo tiró y cayó encima de ella cubriéndola por completo.

– ¿No quieres que te acompañemos? – preguntaba Mishelle mientras observaba a Will ponerse la mochila y después el abrigo.

–Está bien, pero solo hasta el paradero del auto bus – decía Will un poco más conforme con la situación, pues se sentía más aliviado por la protección que le confería el abrigo y además, conjuntamente con la lámpara que él cargaba, su apariencia se asemejaba a la de esos errantes que deambulan por las noches en busca de no sé qué cosa, pero a diferencia de ellos; este tenía estilo. Y un estilo muy holgado ya que le toco el abrigo más amplio. Fácilmente podía caber ahí un adulto y quien sabe quizás hasta siga sobrando espacio – ¿es aquí el paradero? – volvió a decir en esos instantes alumbrando lo que parecía un letrero que tenía una imagen en forma de bus.

–Debe ser, pues mira –le hablaba Noah mientras señalaba el autobús que se aproximaba . Poco a poco el vehículo se iba acercando hasta que terminó por detenerse en frente de ellos. El bus se encontraba vacío y cuando sus puertas se abrieron, dejaron al descubierto a un humilde chofer quien los miraba un tanto extrañado a los 4. Will al ver esto vaciló por unos momentos, pero decidió entregarle la lámpara a Noah y subirse al bus. Pero para su mala suerte, el chofer le explicó que no podía dejarlo entrar porque no aceptaba pokemon dentro del vehículo así que Will tuvo que salir y con la cara larga volver a ver a sus amigos – mala suerte la tuya – decía Noah– creo que ese era el último – añadió refiriéndose al bus que desaparecía a lo lejos.

–Hay que algo que sigo sin entender – decía Will muy pensativo– el chofer ni cuenta se dio que yo soy un chico. En toda su conversación conmigo él me tomó como un adulto. Pobre. Quizás sufra de la vista.

–O quizás te habrá confundido con un adulto por tremenda capa que llevas encima, babotas – sugirió Gema.

–¡Eso es! – decía Will – pero qué inteligente soy. El chofer me confundió gracias al impermeable que llevo puesto. Eso quiere decir que me observaba desde afuera y no por dentro. Ni se imaginaba que yo era un chico que se ocultaba en esta capucha hasta bien pude yo llevar a alguien más conmigo adentro de este abrigo – decía Will llegando a una conclusión – Gema quiero que te subas encima de mí. Podremos burlar al personal del autobús si nos hacemos pasar por una sola persona

– (Pero qué beedrill te habrá picado) – pensaba Gema en esos momentos – (cómo piensas que yo haga eso. ¿Acaso estará hablando en serio?) – siguió pensando hasta que se dio cuenta que Will no lo tomaba como una broma,pues este se quitó el abrigo y esperó, en medio de toda la lluvia y el frío, a que acatara las órdenes – ustedes sí que son bien raros – dijo Gema y de inmediato se posicionó sobre Will.

–Nosotros nos encargaremos de acomodarles bien el abrigo – decía Noah en esos momentos – solo quédense quietos y no se muevan – dijo por último antes que Mishelle se uniera al makeover.


–¡Auch! ¡Mi corona! – gritó Gema al cabo de un tiempo –¡Ten más cuidado que me lastimas mocosa!– volvió a decir,pues Mishelle le intentaba poner la capucha ya que ella iba a ser la cabeza, pero no quería entrar así que Mishelle tuvo que hacer un gran esfuerzo para que encajara la corona perfectamente. Un gran esfuerzo que ella disfrutaba con cada jalón que daba.

–¡Listo! – dijeron al unísono Mishelle y Noah quienes veían asombrados a la nueva persona que pareciera que estuviera al frente de ellos – ¡pero espera! –gritó Mishelle en ese instante y se dirigió a Gema – procura agachar tu cabeza, pues sino los pescarán – sugirió ella bajando un poco la capucha que cubría a Gema.

–Ya lo sabía – decía Gema – yo no necesitaba que me lo dijeras – volvió a decir mientras atrás de ella el último bus del día se aproximaba y los alumbraba con sus dos luces delanteras. De la misma manera que el anterior, este se estacionó al frente de ellos y abrió sus puertas esperando a que algún buen samaritano se subiera.

–¡Es ahora o nunca Will! – decía Noah en esos momentos – ¡vayan súbanse! ¡No se preocupen por la despedida! – añadió con un poco de dificultad, pues el clima se empeoró más de lo que ya estaba – ¡rápido! – dijo de nuevo haciendo apresurar un poco más el paso de Will.

– Es solo equlibrio. Es solo solo equilibrio – se decía Will a sí mismo estando dentro del abrigo y cargando a Gema – no es porque este pokemon pese demasiado.

–¡QUE DIJISTE! – escuchó Gema lo que Will había dicho – para tu información,Will , yo soy pura fibra y mi peso bordea el peso de un pokemon promedio.

–(Promedio de un snorlax) – pensó Will y aunque se le hubiera dado la plena razón por el hecho de que Gema se había depredado completamente casi toda la torta hace unas cuantas horas y en consecuencia se evidenciaban algunos kilitos de más, Willyboy no tenía por que expresarse de esa forma. No tenía ni porque hablar.¡Ni siquiera respirar! Pues de tanto dirigirse los dos la palabra, se toparon frente a frente con el chofer del autobús quien los miraba muy extrañado y levantando una ceja. "¿le puedo ayudar en algo,señor? " terminó por expresarse el chofer ante tan enigmático suceso y recibió como respuesta un ¡Waaaaaa! de asombro por parte de Gema quien casi sale disparada junto con Will afuera del autobús.

Creo que me partí el tobillo – decía en esos momentos un adolorido Will en voz baja mientras intentaba mantenerse estable en las escaleras de la entrada del vehículo. De repente, Will se acordó en esos momentos de lo último que dijo el chofer y manteniendo el volumen de su voz se dirigió al pokemon del acuario "Gema, pídele el boleto del autobús "sugirió Will y lo único que pudo hacer Gema fue balbucear algunas palabras "Eerrr,eerrr" decía una y otra vez hasta que logró modular por completo su voz "dos boletos, por favor" solicitó ella y el chofer volvió a mirarlos extrañado preguntándose tal vez dónde diantres se encontraba la segunda susodicha persona que Gema mencionó por casualidad " ¿Dos… boletos?" preguntó el conductor esperando alguna respuesta, pero lo único que atinó en hacer la figura encapuchada fue clavarse en ese mismo lugar y no dirigirle para nada la palabra, pues esta se moría de los nervios " Quizás usted quizo decir boleto" corrigió por último el chofer y procedió a entregarles el ticket. Los dos al escuchar eso, sintieron un alivio casi celestial y Gema se dispuso a recibir el boleto, sin embargo como ella no poseía pulgares y además sus patas eran muy cortas para llegar a alcanzar el boleto, sólo consiguió darle algunos latigazos al chofer con las mangas del abrigo "Señor, si tuviera la amabilidad de dejar de flagelarme tal vez nosotros dos podamos llegar a un acuerdo " decía el chofer hasta que Gema se le ocurrió la grandiosa idea de coger el boleto con sus dientes "muchas gracias" terminó por decir el chofer mientras se acomodaba el sombrero de piloto que él llevaba puesto y veía finalmente a la extraña figura encapuchada dirigirse lo más al fondo posible del bus. Al llegar a los asientos traseros, el disfraz se disgregó y Will, dando un gran respiro puesto que se estaba ahogando ahí dentro, dio gracias a Arceus porque no los habían pillado y casi de inmediato volvió la cabeza hacia sus amigos Noah y Mishelle quienes aún seguían afuera. Will , estampando su mirada por una de las ventanas , fijó la vista en sus amigos y ellos también le correspondieron, pero Noah y Mishelle tuvieron que acelerar el paso para no perderlos de vista ya que el bus empezó a andar. La lluvia y el viento hicieron dificultoso la despedida , pero ellos siguieron insistiendo. Corrieron y corrieron lo más que pudieron como si estuvieran en una carrera sin meta hasta perder por completo al bus y en consecuencia a Will y a Gema .

–¿Mishelle, por qué tu papá quizo también que yo suba a su auto?– decía en esos momentos Noah chequeando aún la ruta que dejó el bus recién partido.

No lo sé... – respondió Mishelle – simplemente no lo sé – dijo por último antes de regresar los dos a la casa.