Capitulo 10

Una lagrima correspondida.

Las Chicas corrieron a través de la sala de urgencias siendo Chiaki la que iba a la cabeza, al llegar a recepción encontraron a la abuela Nagi sentada en una de las sillas, Chiaki se arrodilló para preguntarle lo que había pasado.

-Abuela Nagi ¿¡Que pasó! ¿¡Él se encuentra bien! ¿¡Que tiene, que le pasó!- Chiaki no dejaba de formular preguntas a la pobre anciana que estaba tan preocupada como ella.

-Tranquila mi niña, al parecer fue un infarto que le dio, horita lo están atendiendo allá adentro y es lo único que sé hasta los momentos- la anciana tomo las manos de Chiaki que estaban frías y temblorosas para darle ánimos, se notaba que estaba llorando y se percibía la sensación de intranquilidad que emanaba. Después de un rato las puertas de la sala de urgencias se abrieron dejando salir un doctor que traía algunas hojas en sus manos, inmediatamente el grupo se acercó hasta él.

-¿Son los familiares del señor…Zenki?- preguntó revisando una de las hojas.

-Si yo soy familiar de él, dígame doctor ¿Se encuentra bien?- dijo inmediatamente Chiaki preocupada.

-Sí, ya el paciente está estable al parecer tuvo como se le conoce una angina de pecho, es decir que no hubo suficiente sangre que llegara al corazón originando que su ritmo se descontrolara y tuviera un desequilibrio entre el oxigeno que porta la sangre y la necesidad de oxigeno del miocardio, en palabras más sencillas no hubo suficiente sangre para el corazón, aquí le mandé unos medicamentos que debe tomar y evitar a toda costa ejercicio físico extremo, no hacer fuerzas y mucha pero mucha relajación. Ahora está descansando pero una persona puede pasar a verlo. Con su permiso debo atender otros pacientes- el médico después de entregarle los recetarios a Chiaki se fue por el otro pasillo.

-Chiaki tu deberías entrar- dijo Ako posando su mano en su hombro.

-Ve Chiaki nosotras te esperaremos aquí sentadas…ven dame eso- Sayaka le quitó los papeles a su compañera y con un pequeño empujón la alentó para que entrara a verlo.

Chiaki al ingresar a la habitación del hospital no pudo contener las lagrimas al ver a Zenki acostado en una cama con varios aparatos conectados a él, ella se acercó en silencio hasta estar a su lado, tomó su mano entre las suyas y se percató de que era la primera vez que hacia algo así, sintió un remordimiento al ser en estas condiciones en que ocurriera tal acercamiento. Ella no dejaba de mirarlo y esta vez lo veía dormir tranquilo, pacifico, con temor pasó su mano por su cara apartando algunos mechones de su frente, recordaba aquella vez que había "muerto" y su alma estaba encerrada en aquella joya cuando conjuró el poder de Ludra en la aldea de Kagetora, se veía igual que en esa ocasión sin su corona. Posó uno de sus dedos en sus labios para luego sobarlos delicadamente, ya no tenía sus colmillos sobresaliendo de su boca.

En ese instante Zenki comenzó abrir los ojos lentamente y giró para ver a Chiaki que estaba a su lado, sus dedos estaban reposando en su boca y tuvo el deseo de tomarlos y besarlos más sus fuerzas estaban mermadas para levantar su brazo lo único que pudo hacer fue darle una sonrisa. Ella quitó su mano de donde estaba para tomar la de él junto con la otra y así darle calor, ambos se quedaron mirándose por un rato hasta que él comenzó hablar.

-¿desde cuándo has estado ahí parada?-

-Hace un momento, te estaban atendiendo y yo estaba afuera con las chicas que me acompañaron y la abuela Nagi que te trajo hasta aquí… y ¿Cómo te sientes?-

-Jum…Como si me hubieran arrancado el corazón y después me lo colocaran de nuevo-Chiaki no pudo evitar soltar una sonrisa. -Lamento lo que dije en el apartamento….no debí decirte eso- Zenki comenzó a toser con dificultad en ese instante.

-No hablemos de eso ahora, por los momentos tienes que recuperarte….ya habrá tiempo de sobra después para conversar- ella posó de nuevo sus dedos sobre sus labios para que no hablara y sin quererlo una lagrima se le escapó corriendo entre su mejilla. Él no podía creer lo que veía ¡Ella lloraba por él! Se le notaba que estaba preocupada y le dolía verla de esa forma, así que con esfuerzo levantó su mano quitando las de ella para borrar la lágrima de su mejilla.

Chiaki se sonrojó al notar la mano de él quitando la gota que había derramado, esta vez estaba tibia y le gustaba tenerla así. -No debes llorar, niña llorona- dijo Zenki en tono de burla pero con cariño. -y tú debes dejar de hablar….debes de descansar para recuperarte… no te preocupes yo me quedaré aquí a vigilar que no te pase nada….esta vez seré yo tu guardiana- ella en ese instante no pudo contenerse y comenzó a llorar-Estaba…estaba preocupada por ti y es por mi culpa….-

-No lo es Chiaki….-

-Claro que sí, yo deseé que volvieras a la roca dónde estabas sellado y que nunca te hubiese conocido….si yo no hubiera dicho eso, tú estarías bien- Ella comenzó a limpiarse las lagrimas sin soltar la de él. Zenki comenzó a reírse con un poco de dolor, nunca había escuchado eso pero si se sentía un poco culpable de ella estuviera llorando por sentirse mal.

-Eres una tonta….Chiaki- de pronto las fuerzas se les iban y un cansancio se apoderaba de sus ojos, tenia sueño pero no quería que ese momento se acabara, más el agotamiento impedía que estuviera despierto un minuto más y comenzó a quedarse dormido, Chiaki se había fijado de lo que pasaba y con su mano cerró sus ojos delicadamente.

-Descansa Zenki….yo estaré aquí cuando despiertes de nuevo-

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Ya era de noche cuando Zenki se despertó de su sueño, recordaba una de sus peleas finales antes de ser sellado por Ozuno y una risa de mujer que se le hacía muy conocida con el sonido de una cascada, al voltear la mirada vio que Chiaki estaba dormida en una silla con un suéter encima cubriéndola, quería llamarla pero seguramente estaba cansada y sería una lástima despertarla. Él intentó incorporarse de nuevo pero aún le dolía un poco el pecho así que lo hizo despacio, en el trayecto la cama hizo ruido provocando que Chiaki se despertara.

-Que que… ¿Zenki qué haces? Debes estar acostado y tranquilo- ella se levantó y fue hasta donde estaba él, le arregló las almohadas y le dio un poco de agua.

-Gracias… No te preocupes ya me siento mucho mejor que antes… Chiaki- Zenki tomó su mano otra vez entre las suyas- Lamento haber sido una carga para ti….apenas me recupere, recogeré mis cosas y me iré de nuevo a Shikigami-sho… No quiero seguir molestándote- él la miraba con arrepentimiento y a la vez hablaba en serio. En realidad no quería irse pero tampoco deseaba ser una carga para ella.

-¡No! No quiero que te vayas… Tú nunca fuiste una carga para mi Zenki, sé que mi carácter es fuerte y hace obstinar a cualquiera pero… Por favor quédate, yo contigo me siento más segura, más fuerte- Chiaki no pudo evitar abrazar al hombre que tenia frente de ella, y a pesar de que no le correspondiera el abrazo, ella se sentía protegida por su presencia pero lo siguiente no lo esperaba. Zenki sintió sus brazos alrededor de su cuello y pudo palpar sus mejillas cerca de las de él, quería protegerla y evitar que alguien la hiciera llorar; no pudo evitar corresponderle el abrazo y la rodeó con sus brazos sintiendo el contacto de su cuerpo. Ambos se quedaron así por un rato hasta que una enfermera entró inesperadamente rompiendo el maravilloso momento que estaba ocurriendo entre ellos dos.