Hola mis amores! Como han estado? 65 reviews *o* aqui tienen la recompensa de su esfuerzo; de antemano les pido disculpas porque sea tan corto y tan malo, pero les explico este fin de semana murio un amigo, que solo tenia 16 añitos! Empezando a vivir, asi que el sabado no tenia animos, el domingo estuve el dia entero en la funeraria y el lunes en el entierro. Asi que entendera que ando sin muchos animos y con la inspiracion muy lejos; con decirles que tengo 5 dias preparandoles una sorpresa y aun no esta lista. u_u disculpenme esta si? me reivindicare.

Muchisimas Gracias a: Naoko Nayamira, Goshi, Damalunaely, Sess x Kagome 4ever, MRS Taisho-Potter, Kaname lin-chan, Hekate ama, Azul D Cullen, StarRyou y a Kame! Kame este fic es para ti! TQ!

La proxima atualizacion sera cuando tenga 75 reviews (: u 80. Depende! Animense, haganme feliz!

Disfruten!


La noche callo rápidamente; era una noche de luna llena, la brisa fresca contrastaba perfectamente con el calor que emanaba la pálida arena, Sesshoumaru estaba sentado en la orilla rozando con sus pies desnudos el agua fría de la playa.

Kagome lo veía desde la ventana de la pequeña cocina, lucia provocativo. Solo vestía un short y los músculos de su espalda lucían demasiado tensos. Quizás esto había sido provocado por ella y su temor. Encendió la estufa y monto una tetera, quería tener una excusa para retrasar el momento. Ella se había puesto una camisa de él, le queda como una especie de bata corta, cuando la tetera llamo su atención de nuevo, sirvió el agua en una tasita y se preparo un té de manzanilla.

Luego de ingerir su te lentamente, tomo la decisión de recuperar la relación más verdadera que había tenido en su vida. Tomo una manta que había en el mueble y salió al encuentro de una noche perfecta.

Se sentó al lado de el, y apoyo su cabeza en su hombro, respiro suavemente inhalando aquel maravilloso perfume. Sal, un toque de jabón de avena, y paz. A eso olía el ambiente, beso suavemente el cuello de él y lo escucho suspirar.

-Estás segura de que estas lista? No quiero forzarte a nada.- Sesshoumaru hablaba con calma en la voz pero en sus ojos se reflejaba el deseo, deseaba a esa endemoniada mujer que había caído en sus brazos como por arte de magia.

-Hay que intentarlo, sino nunca sabremos.- Kagome también lo deseaba, nunca había deseado a nadie así.

Se dieron un dulce beso, un suave roce de palmas, poco a poco Sesshoumaru fue quedando sobre Kagome, allí en la tibia arena, fue besando sus manos primero, luego bajo y beso sus pies. Fue recorriendo esas largas y tersas piernas cubriéndolas de besos. La temperatura subía, al igual que la prenda que cubría a la pelinegra, no se cansaría de pensar que esa mujer era una diosa.

La cabeza de Kagome daba vueltas, se sentía ajena a la situación, solo quería sentir y dejarse llevar, recibió gustosa los labios de su esposo y se unieron en una batalla por ver quién exploraba más en la boca ajena. Sus cuerpos se amoldaban perfectamente, tal cual las huellas en la arena.

El short de Sesshoumaru le hacía compañía a la camiseta de Kagome, y ellos solo podían besarse piel contra piel, Sesshoumaru acariciaba los senos con suavidad, quería excitarla, que esta vez fuese placentero, resolverlo todo.

Con el pulgar acariciaba el erguido pezón, suave y perfecto y con su boca succionaba el que había quedado desatendido. La escucho gemir y supo que estaba preparada.

Con un suave movimiento abrió sus muslos y poco a poco, con toda la paciencia que su poca cordura le permitía fue adentrándose en esa húmeda cavidad, el roce era simplemente delicioso, no soportaría mucho tiempo en ese vaivén.

Sus labios se entrelazaron al igual que sus cuerpos, eran uno! Los latidos eran acelerados, las embestidas cada vez más rápidas y profundas. Perdían el control, sudaban por el calor, unas pequeñas y osadas olas acariciaban sus pies. Estaban a punto de explotar, el placer abrasador los envolvió y al mismo tiempo los libero. Luego de que sus corazones y sus respiraciones se tranquilizaran Sesshoumaru tomo la manta y la puso encima de ellas.

-Me asustaba mucho ser vulnerable contigo, es que tenías fama de mujeriego.- Dijo Kagome con su cabeza recostada en el pecho de él.

-Kagome tu tampoco tenias fama de santa; es más ni siquiera eras virgen cuando estuviste conmigo.- Sesshoumaru nunca debió decir eso; es más ningún hombre debería mencionar eso, porque en el momento en que una mujer decide entregarse a ellos totalmente hablando de sentimientos y de lo demás, en ese momento esa mujer es pura.

-Sabes una cosa? PUDRETE!- Kagome se levanto rápidamente tomando la manta para envolverse y se fue furibunda para la cabaña. Sesshoumaru se regaño mentalmente recordando una cita; Nunca cuestiones el pasado de una mujer, y menos si es la mujer que vestiste de blanco. Se levanto lo más rápido posible y se coloco el short, cuando llego a la cabaña Kagome estaba recogiendo sus cosas.

-Oye lo siento, solo fue un comentario, no es que me importe o no que semanal te acostaras con al menos tres tipos, es mas es excitante que sepas tantas cosas.- Ok, eso no había sonado para nada bien.

-Eres un cerdo sabes? Si tan puta te parecía porque carajos me salvaste de ese malnacido? Hubieses dejado que gozara un poco conmigo no? Todos quieren un pedazo de mi.- Había adoptado su coraza de nuevo, y hasta que los dos no se sinceraran estas tontas peleas seguirían.

-Estas tergiversando mis palabras Kagome, yo no he dicho que eras una puta, siempre quieres dañar los momentos perfectos, eres una… una… una bruja! Me tienes harto.

-Si? Sabes quiero ir a casa, y quiero que me des el divorcio.- No pensó lo que dijo nuestra pelinegra.

-El divorcio?- Sesshoumaru palideció, esas eran palabras más grandes. Mientras pensaba en esa sentencia de muerte Kagome tocaba el claxon del auto, estaba esperando para irse a casa en medio de la madrugada.

El regreso a casa fue silencioso, ninguno mostraba ganas de retractarse aunque por dentro se arrepintieran de haber escupido tan venenosas palabras. El orgullo estaba acabando con lo más romántico que les había pasado. Llegaron a casa y a Kagome la recorrió un escalofrió desde la punta de los pies hasta la nuca. Subió las escaleras rápidamente y se encerró en su habitación.

Sesshoumaru no hallaba que hacer, era la primera vez en la que se sentía parte de una familia y ahora esta se comenzaba a disolver, sin siquiera haber durado un año. Así que utilizo un arma secreta. Los padres.

Kagome despertó a eso de las 7 am, se ducho rápidamente y se vistió de manera cómoda, comió un poco de cereal; deseaba muy dentro de sí, que Sesshoumaru le pidiera perdón, y así poder retractarse con lo del divorcio. Se sentía confundida.

Sesshoumaru bajo unos minutos más tarde, vestía casual. Su semblante lucia sombrío, me daba coraje no saber cómo llegarle.

-Tus padres están por llegar- Lo dijo sin emoción alguna.

-¿Para qué?

-Para leerte el prenupcial.

Los padres de Kagome irrumpieron en la estancia y sus rostros lucían de todo menos preocupados. Sesshoumaru se excuso dejándolos en la casa del fatídico atentado.

-Kagome de ninguna manera te divorciaras! No permitiremos esa clase de mancha en nuestro apellido, debes soportar estoicamente las fallas de tu matrimonio.- Dijo su madre

La mañana transcurrió entre regaños, excusas de mi parte y una bofetada de mi padre. Cuando Sesshoumaru llego estaba sentada en el sofá llorando, no sabía si lloraba por mi mala suerte, por mi gran bocota o por el morado en mi mejilla.

-Que te paso Kagome?

-La fuerza de la obediencia por Hikate Higurashi.

Sus ojos se humedecieron cuando su mano acaricio ligeramente el moretón, entrecerré mis ojos agradeciendo la caricia, y lo que dijo a continuación hizo que dos lagrimas rodaran por mi rostro.

-No puedo tenerte prisionera, se que ansias tu libertad y quiero proponerte algo.- Saco de su bolsillo un pasaje a Francia y unos folletos mas.- Investigue un poco y pensando en algo para agradarte tenía planeado que nos fuéramos de luna de miel a Francia y que realizaras un pequeño curso de ballet, cambie la fecha y mi pasaje lo transforme en uno de vuelta. Aquí tienes, los folletos de la academia de danza y tus pasajes. Alejémonos un tiempo, cuando vuelvas si aun quieres divorciarte conseguiré un buen abogado para anular el prenupcial de alguna manera, o renuncio a mi parte y pierdo todo yo. Eres libre.- Sesshoumaru beso suavemente la frente de Kagome y subió las escaleras.- Avísame para llevarte al aeropuerto, sales a las 9 pm para allá.

No sabía qué hacer. Lo quería? Quería irme? Lo amaba? Si las respuestas eran dos negativas y una afirmativa porque lloraba?


Ok, pelearse por eso? Vamos Kagome, puedes inventarte una excusa mejor para deshacerte de tu matrimonio. U_U admitan que se aman y ya esta! Osea que gesto mas bello iba a tener Sessh. (sueno como loca vdd? e_e lo estoy.)

Denle click al link que dice Review this chapter! Es lo mejor para mi.

Lady Cremisi.