Estaba un hombre de tez blanca y cabellos negros. Que tenía la mirada cansada y perdida con unas ojeras y ojos rojos que remplazaban los hermosos ojos azules que el tenía antes. A persar de ser un joven muy apuesto solo en su cara se podía notar la maldad.

-Rey Hades- entraba un lacayo al cuarto de el castillo que el estaba, el lugar era grande y muy lujoso. Pero también era negro y algo lúgubre.

-¿Que es lo que quieres?- decía el joven sin nada de ánimos y de muy mala manera. -disculpe de molestar su descanso su alteza, pero todo indica que la diosa Selene ya ha despertado.- decía el sirviente. mientras el rey solo se levantaba emocionado.

-¿Estas seguro de lo que estas hablando?- Decía el joven emocionado y su rostro adornando una sonrisa que solo daba mas miedo.

-si, su alteza... Ella ya despertó.- decía el siervo mientras agachaba su cabeza.

-perfecto, pero... ¿Que hay de Endymion, el también a despertado o el sigue dormido?- decía mientras solo el sirviente le sonreía. -no su alteza, el no a despertado, sigue plenamente dormido.-

-perfecto... Entonces es mejor que actúe lo mas pronto posible, ya que si el despierta se me ara imposible conseguir a mi Reyna, ese maldito la ultima vez casi me mata, si no fuera por que me pude escapar... Pero ya que el no recuerda nada... Tengo mucha ventaja.- decía el rey mientras solo empezaba a reír malévola mente.

Ya en el parque llegaban las Sailors abrazando a Serena contentas de que la habían encontrado.

-Serena tonta, no nos vuelvas a hacer lo mismo realmente nos dio mucho miedo no saber de ti- decía Ray mientras Serena solo la miraba enojada. -su alteza, por favor perdone a sailor Marte, es que ella no sabe de su encarnación aquí... Y pues como Serena ustedes tienen otro tipo de relación.- decía pluto mientras jalaba a Ray.

-sabes Marte, no te comportes así con ella, ella es la encarnación de la diosa Selene. No recuerda que ustedes se llevarán así con ella. Y si la haces enojar... Créeme que no vas a querer hacer eso- decía Setsuna mientras Ray solo se acercaba a Serena.

-Su alteza, perdone pero es que como Serena...- empezaba Ray tratando de explicarse. -no te preocupes Marte... Ya me explico Mina como es nuestra relación, solo dame un poco de tiempo para acostumbrarme.. Solo por ahora solo denme un poco de tiempo para poder recordar.- decía Serena sonriendo,

A pesar de que ella no las recordaba había algo en ellas que le inspiraba cariño y confianza.

-MI AMOR... MI PRINCESA, YA TE QUERÍA VER MI TESORO. ¿TE ENCUENTRAS BIEN?- le preguntaba Darién preocupado abrazándola.

-ummm, tu debes ser Darién ¿no?- preguntaba Serena toda roja. -he escuchado hablar mucho de ti...- preguntaba la rubia mientras solo se separaba de el un poco.

-príncipe, es mejor que no trate de acercarse mucho a la princesa... Dele -un poco de tiempo para que ella se valla acostumbrando a todo.- le decía Setsuna a Darién mientras ella abría la puerta de un carro que estaba esperando a serena.

-esta bien, le daré tiempo... Pero quiero que platiquemos. Ya que no lo hemos echo mucho... Creo que me lo debes no crees- le decía Darién a Setsuna.

-esta bien su alteza, si quiere lo esperamos en el castillo en unas horas-... Traiga si usted desea a los 4 reyes, se que las Sailors estaran contentas de verlos- decía la sa-ilor de el tiempo mientras se iban todas en una limosina.

-mmm, bueno al menos ya podemos ir a verlas. Y lo bueno es que mi princesa esta bien y no le paso nada.- decía Darien contento.

-príncipe, desea que arreglemos todo para ver a las Sailors o cuando es que nos van a dejar verlas.- preguntaba Kunsite emocionado.

-no te preocupes, iremos en unas horas como nos dijo pluto. Yo tengo muchas cosas que hablar con ellas, en especial con mi princesa. No sabes como agradesco que ella este bien. Tal párese que ya es hora de que nos casemos, ya estoy arto de que esas Sailors metiches se metan mucho...- decía Darién mientras solo sus guardianes le sonreían.

-tal parece que el Rey Endymion esta despertando...- decía Kunsite con una sonrisa en voz baja.