Disclaimer: Ninguno de los personajes de Naruto me pertenecen.

10/24

¡Hola a todos! Bueno acá estoy con un nuevo capítulo, hoy más temprano que ayer. Ya estoy un poquito mejor de ánimo y aunque no lo crean los comentarios que me dejaron ayudaron muchisimo, muchas gracias. Con respecto a lo de los diálogos quería pedirles perdón, ya se que es molesto y estoy intentando corregirlo (en este fic se me va a hacer imposible porque ya está terminado, perdon) pero para la próxima ya no va a ser así. Pasa que apenas empecé a escribir me servía para guiarme y se volvió una mala costumbre. Bueno no intento aburrirlos con mi vida y mis explicaciones y simplemente los dejo para que lean. Por favor sepan que siempre su opinion me ayuda y me gustaría seguir leyendo sobre lo que ustedes piensan.


Matices del sentir

X

"Feliz cumpleaños"

Por momentos la observaba de reojo, y ella, conciente de esto le devolvía una mirada tímida. La noche había transcurrido en calma, a pesar de ello la tensión aparecía de cuando en cuando, con el roce de sus pieles. El contacto de sus ojos y la cercanía de sus cuerpos. Shikamaru no le había dicho más nada en toda la velada.

Volvió a su lugar, junto a ella se encontraban Hinata y Tenten, Sakura había desaparecido. La rubia habló.

Ino: -Dirigiéndose a su castaña amiga. Las tres habían bebido, quizá, demasiado. Al menos ella tenía justificación, no había sido nada fácil decirle a su amigo de la infancia que le gustaba- Tenten ¿No hablaras con Neji? –el tema era recurrente y la aludida simplemente las evadía-

Tenten: -Posó sus ojos avellana sobre el Hyuuga, él se giró a verla y ella desvió la mirada- ¿Cómo quieres que haga algo así? –se derrumbó, su voz sonaba triste y lejana- Si le digo que me gusta alegara que estoy ebria y que por eso le dije tal cosa. Mañana hará como si nada hubiera ocurrido –suspiró- Él no parece agradarle mucho el contacto con otros, lo conozco demasiado, me rechazará –bufó molesta- ¡Bah! ¿Quien me manda a enamorarme de semejante tonto? ¿Cómo es posible que no lo haya notado en todo este tiempo? Es Neji –se respondió como si la simple pronunciación del nombre respondiera a todas sus preguntas-

Hinata: Tenten ¿Estás enamorada de mi primo Neji?

Ino: Hinata tiene razón, yo sólo pensé que te gustaba, no que te sentías así –agregó sorprendida la chica. Tenten simplemente asintió-

Hinata observó a su amiga con tristeza, se sentía tan identificada con aquello que le pasaba a Tenten, pues ella misma se encontraba en igual situación. Miró con disimulo a Naruto, se encontraba al final del comedor festejado su cumpleaños, sonriente. Se notaba que estaba disfrutando su fiesta, adoraba verlo feliz. Desde que eran pequeños lo había observado de lejos, jamás se había acercado demasiado a él, lo había visto siempre solo, triste, incomprendido. Ella misma se sentía así, por eso lo admiraba, a pesar de lo desgraciada que había sido su infancia el rubio había logrado invertir su situación. Ahora todos lo respetaban por quien era y se había hecho alguien fuerte y decidido. Sus mejillas se tiñeron de un suave tono carmesí.

Ino: Hinata ¿Por qué te sonrojas? –preguntó persiguiendo con la mirada el camino que seguían los perlados ojos de su amiga para averiguar que era lo que miraba con tanta intensidad, sus ojos se abrieron desmesuradamente- Naruto…

Hinata: -Al oír el nombre del rubio se volteó hacia Ino- ¿Qué? –preguntó nerviosa intentando hacer caso omiso al descubrimiento de la rubia-

Tenten: ¿Naruto? –quien no comprendía la situación-

Ino: Hinata ¿Te gusta Naruto? –Tenten se mostró sorprendida-

Hinata: No… no –intentaba decir nerviosa, su voz la delataba por completo- No es lo que piensan. Yo no… -¿A quien quería engañar? Lo quería, demasiado-

Tenten: Está bien si te gusta Naruto, Hinata –intentó confortarla. Se aseguró de que no hubiera nadie cerca y continuó- ¿Por qué no vas a hablar con él?

Hinata: -Desvió su blanquecina mirada, su rostro se encontraba completamente sonrosado- ¿Para decirle que? –colocaba ambas manos en su rostro intentando cubrir su vergüenza-

Ino: Pues, lo tienes fácil –le sonrió alegre- Podrías decirle: Feliz cumpleaños. Luego improvisas.

La chica volvió a observarlo, tan lindo, parecía un niño. Sus rubios cabellos alborotados, su mirada azul, sus marcas en ambas mejillas. Adoraba todo en él, su decisión, su forma de ser.

En ese instante un recuerdo cruzó fugaz por su cabeza, su primer examen chunin. Ella se había enfrentado contra Neji (por unos segundos observó a su primo, se alegraba de tenerlo ahora de su lado) y Naruto la había respaldado durante toda la batalla. La había alentado a seguir, a demostrar quien era realmente Hinata Hyuuga. Su cuerpo cayó rendido, sus fuerzas la habían abandonado, aún así Naruto corrió para estar junto a ella.

Hinata: Naruto… -suspiró. Tenía miedo-

Ino: Sólo ve… -le dijo dándole un suave empujoncito-

Se paró, sus piernas le temblaban, temía que le fallaran y cayera al piso. Dio un pequeño paso, sus latidos se aceleraban con cada golpe de su pié con el piso, a cada segundo la distancia entre ellos se acortaba y sentía su rostro arder de la vergüenza. Pronto estaría junto a él ¿Y si nada salía de sus labios? ¿Y si Naruto la ignoraba? La inseguridad la invadía, miró al rubio, ya no había marcha atrás.

Sintió una pequeña presencia junto a él, se giró. Sintió el piso moverse y todo pasar ante sus ojos con una velocidad indescriptible, el alcohol nublaba sus sentidos y lo hacía parecer más torpe de lo común. Pensó que caía, en un rápido movimiento estiró los bazos y se sostuvo de los hombros de la chica, quedando frente a frente con ella. Hinata tembló.

Naruto: -Sonrió al ver quien era el soporte de su cuerpo- ¡Hinata!

Hinata: Na… Naruto –atinó a decir, la cercanía de él la incomodaba. Él se balanceaba hacia delante y hacia atrás quedando, por momentos, a centímetros de los labios de ella- Yo… yo… sólo quería decirte feliz cumpleaños –la sonrisa del rubio se ensanchó-

Naruto: ¡Gracias Hinata! No… no sabes –hipó- lo feliz que estoy –se inclinó hacia delante y la abrazó-

Abrió los ojos desmesuradamente, al sentir el calor de Naruto los cerró, dejándose llevar. No había tenido tiempo de reaccionar y los brazos de él rodeaban ahora su espalda. Ella permanecía quieta, no quería apartarse de allí.

Estaban muy próximos, con delicadeza y lentitud dejó reposar su mentón en el hombro del chico, la cálida respiración de él chocando contra su mejilla la relajaba y a la vez la enloquecía. Las demás personas en aquel cuarto dejaron de existir y en aquel instante, sólo estaban ellos dos.

Al momento de apartarse el muchacho la abrazó con más fuerza, haciendo que los escasos centímetros que separaban sus cuerpos desaparecieran. Hinata suspiró, ella tampoco quería separarse, con cuidado rodeó la cintura de él con sus brazos, correspondiendo el gesto. Todos miraban confundidos la escena. Ino y Tenten sonreían.

Naruto: Hinata –la llamó suave al oído, el hedor a alcohol emanó de entre sus labios pero a ella no le importó. Seguía hipnotizada por el abrazo que el rubio le dedicaba- Gracias… por estar aquí.

Hinata: -Podía sentir su corazón palpitando con violencia dentro de su pecho. Aquello le parecía demasiado irreal, no podía creer que Naruto le agradeciera a ella por estar junto a él- Na… ruto –suspiró, el aire al roce con la piel del rubio lo hizo temblar- Yo… yo debería agradecerte. Tú…me ensañaste mucho –posó por un breve instante sus labios en la mejilla de él, dándole así un suave beso fugaz. Él intensificó más el agarre- Siempre te he admirado… -volvió a esconder su perlada mirada detrás de los párpados cerrados. No podía creer que estuviera diciéndole todo aquello-

Naruto: -No quería soltarla, no quería dejarla, no entendía porque pero había algo que le impedía dejarla ir. Le resultaba tan agradable contenerla entre sus brazos que la sola idea de no tenerla así lo entristecía- Me gusta abrazarte –no sabía porque le había confesado aquello, se sentía estúpido. Maldito alcohol, no volvería a tomar. Lo que oyó a continuación lo tranquilizó, ya no se sentía tan avergonzado-

Hinata: A mi también me gusta abrazarte Naruto… -sentía toda su sangre acumulársele en las mejillas, se imaginó que en aquel momento no podía verse más sonrojada- Feliz cumpleaños.

Él con lentitud comenzó a aflojar el agarre como queriendo prolongar aquel momento lo más posible, sus cuerpos empezaron a separarse. La miró, ella le sonreía con dulzura, había algo en ella que le traía paz. Sin romper el contacto visual acarició de arriba abajo el brazo de ella mientras se alejaba. Al final, sus dedos se rozaron y al instante todo contacto había desaparecido. La chica volvía a su lugar.

Todos los presentes alternaban la mirada entre la Hyuuga y el rubio, él parecía no percatarse de ello. Hinata simplemente se sentó junto a sus amigas cubriendo el rubor de su rostro con las manos.

Ino: -Mostrándole una amplia sonrisa- ¿Viste? Te dije que no sería tan malo –le dijo guiñando a su amiga un ojo. La peliazul asintió feliz, jamás olvidaría aquel abrazo-

Hinata: Gracias Ino, Tenten…

Las tres sonrieron alegre y continuaron conversando y bebiendo sake. Tenten miró con tristeza a Neji ¿Algún día llegaría su oportunidad? ¿Sería capaz de decirle cuanto lo quería? Negó con la cabeza. Él era impasible, serio y completamente incapaz de demostrar sentimientos. Aunque intentara no podía imaginar a Neji capaz de proferirle algún gesto de cariño a ella. Se encogió de hombros, después de todo, él le gustaba tal y como era.

Naruto observó a todos lados, Sakura no se encontraba por ninguna parte. Comenzaba a preocuparse ¿Acaso ella se había ido sin despedirse de él? No le pareció probable.

Naruto: -Gritó llamando la atención de todos los presentes- ¡¿Dónde está Sakura?! –varios en la mesa miraron con incredulidad al rubio. Sabían que era despistado ¿Pero llegar a ese punto?-

Ino: ¿Naruto eres idiota o qué? –respondió Ino- Hace más de media hora que se fue a tu cuarto con Sasuke –por la mente de todos los presentes se cruzó la misma idea-

Naruto: ¡¿Qué?! ¿Por qué? –La rubia se dejó caer en la silla rendida, Naruto podía ser demasiado inocente. También cabía la posibilidad de que se equivocaran pero pensar que se habían escabullido juntos resultaba más atractivo- Iré a buscarla.

Ino: No te atrevas Naruto –le advirtió. El rubio miraba incrédulo a la chica hasta que finalmente comprendió lo que todos insinuaban-

Sakura: -Quien aparecía en esos momentos preguntó confusa- ¿Qué no se atreva a qué? –Todos los presentes se voltearon a verla, no se dejó intimidar-

Naruto: ¡Sakura! –gritó alterado, aún permanecía en su cabeza la imagen de su amiga y el moreno juntos en su cama-

Sakura: Naruto –comenzó seria, alzó la voz al ver que su amigo no le prestaba atención- A Sasuke le dio otro ataque, ya sabes, las convulsiones –todos oían expectantes la conversación- Yo lo llevé a tu cuarto y allí se quedó dormido después de tranquilizarse –todo los presentes se distendieron y el ambiente de curiosidad se dispersó-

Naruto: ¡¿Entonces no te acostaste con Sasuke?! –a veces podía ser tan poco sutil-

Sakura: -Se alarmó- ¡¿Qué?! ¡Claro que no! –le espetó molesta- nada pasó entre él y yo –la última línea era mentira y lo sabía ¿Qué mas daba? Nadie tenía porque saber lo que había pasado en aquel cuarto-

Naruto: -Retrocedió, Sakura enfadada era realmente aterrorizante- Lo siento… es que pensamos –El rostro de la chica se deformó aún más-

Sakura: ¡¿Pensamos?! –citó al rubio. Gritaba histérica, no podía creer que hubieran estado sacando conclusiones de ella a sus espaldas-

Naruto: Lo siento Sakura, de veras –se disculpó el rubio suplicante. No quería hacerla enfadar-

Sakura: -Respiró hondo intentando calmarse- Bien –dijo seria- Pero que no vuelva a repetirse.

Naruto: No, de veras –dijo negando frenético con la cabeza-

Sakura volvió a su lugar, junto a sus amigas. Aún rememoraba cada instante que había pasado con él, cada beso, cada caricia. No se lo contaría a ellas, no, nadie lo sabría, sería su secreto. Y aunque sabía que aquello no se repetiría, no podía evitar sentirse feliz y liberada. Había esperado por él demasiado tiempo, al menos, esta vez, la vida le otorgaba una muy esperada y merecida recompensa.

Ino: ¿Por qué sonríes? –preguntó confundida la rubia-

Sakura: Por nada Ino… por nada.