Capitulo 10
1, 2, 3 por Ino, la verdad absoluta no está en los libros.
Al anochecer, luego de haber cenado, Hinata se despidió de Sasuke y se dirigió a su habitación, cambió el kimono por la camisola blanca de finas tiras que llevaba consigo en primera instancia, acomodó el futón y las mantas, para finalmente caer rendida por el cansancio, todavía no lograba asimilar los increíbles sucesos que le habían ocurrido en esos días, miró la argolla en su dedo, eso representaba un recordatorio latente de que todo era real y no una fantasía como desearía, en tres días su vida dio más vuelcos que en sus diecinueve años de existencia, primero la boda de Naruto-kun, luego el intento fallido de imponerle el sello de sumisión, la propuesta de matrimonio de Sasuke-kun, el enfrentamiento con su padre y finalmente la charla con Hokage-sama.
- - - Flash back - - -
«La mujer les miraba gravemente, como si le costase creer la veracidad de las palabras que acaba de escuchar. De Sasuke, pasó sus inquisitivos ojos castaños a Hinata, ésta había permanecido cabizbaja desde que habían tomado asiento, con la mirada clavada en sus manos, que descansaban en su regazo.
- Es una broma ¿cierto? – articuló al fin Tsunade, creyéndolo un disparate, Hinata hizo que no con la cabeza y Sasuke reafirmó verbalmente lo antes dicho.
- No... deseo solicitar su permiso para que Hinata y yo podamos casarnos – sus palabras fueron contundentes.
- ¿Lo han pensado bien?, digo, no hace mucho que se conocen... – lucía desconcertada, en su particular punto de vista no le parecían muy enamorados que digamos, Hinata cargaba con un aura de depresión que no cabía en ella y Sasuke por su parte se expresaba más agreste de lo normal – ¿ó es acaso que cometieron un error que sólo el matrimonio puede arreglar? – achicó inquisitiva los ojos, Hinata alzó la mirada escandalizada y Sasuke ni se inmuto.
- Hinata no está embarazada, si es a lo que se refiere – no obstante a la indiferencia mostrada, Sasuke lo aclaró prontamente, su compañera se sonrojó de sólo pensarlo y Tsunade clavó más inquisitivamente sus ojos en ellos, pues si no era eso ¿entonces qué?
- Sa-Sasuke-kun, él... – la entera atención de Tsunade se centró ahora en Hinata. Ella sería la encargada de aclarar sus dudas – Sasuke-kun sólo me está ayudando… – el Uchiha la miró de reojo, ocultando por su puesto su incredulidad, ¿de dónde diablos había sacado que la estaba ayudando?, si le pidió matrimonio fue por el infortunado intento de deshacerse de ella, aunque ahora que lo pensaba, tampoco se encargó de desengañarla.
- Explícate, ¿cómo que Sasuke te está ayudando... ? – interiormente, Sasuke apoyó las palabras de Godaime, él también quería una explicación.
- Tu-tuve algunos problemas en el Clan... – dijo en un hilito de voz, estaba indecisa sobre si continuar o no, más la rubia la alentó a seguir.
- ¿Qué clase de problemas? – Sasuke prestó mayor atención, ese detalle era el motivo principal de que se encontrara ahí sentado.
- O-otousan se enteró de que fui dada de baja como ninja de Konoha – suspiró, era doloroso el recordar lo ocurrido – citó al consejo y pidió mi destitución como próxima líder del Clan... – Sasuke ya estaba entendiendo el meollo del asunto, por eso había huido, para no enfrentar la ira de su padre.
- No es todo ¿verdad?, hay algo más grave – inquirió sagazmente la mujer, observándola por encima de sus manos, con los codos apoyados sobre su escritorio, su postura habitual, Hinata asintió, dando un largo suspiro antes de proseguir.
- El consejo aceptó y convinieron que Hanabi-neechan sería una mejor sucesora… yo.. yo ya no soy digna de permanecer en la rama principal de la familia, así que fui degradada – Tsunade cerró pesadamente los ojos, comprendiéndolo todo.
- Quisieron imponerte el sello de sumisión – no fue una pregunta, sino una afirmación, Hinata asintió suavemente con la cabeza.
- D-de... de no haber sido porque mi niisan me ayudo a escapar, yo... – su voz tembló, agachó la cabeza, ocultando el brillo cristalizado de sus ojos perla, de la vista de los otros.
- Hinata... ¿no le dijiste nada a tu padre sobre tu enfermedad? – Tsunade retomó la palabra, quiso ser severa, pero terminó por mostrarse condescendiente, la morena refregó nerviosa sus manos una contra la otra, sabía que su situación se hubiese resuelto con tan sólo haberle dicho la verdad a su otousan, pero seguía necia en su postura de que no le tuviera lastima.
- Lo entiende… – una vez que comprendió por completo las razones de su ahora "prometida", Sasuke supo lo que debía hacer y decir a continuación – si Hinata se convierte en una Uchiha, cualquier relación que tenga con los Hyuuga quedará disuelta…, demo Hyuuga Hiashi nunca dará su aprobación para el matrimonio…
- Por eso recurren a mí, para que como Hokage apruebe su unión... – inquirió rápidamente – admiró el hecho de que desees ayudarla, sin embargo no creo que sea la solución, me queda claro que ustedes no sienten nada por el otro, se han puesto a pensar ¿qué clase de matrimonio les espera? – Sasuke ya había considerado ese punto, más Hinata la miró como si hasta ahora lo pensara.
- Será un matrimonio por conveniencia... – justificó prontamente el moreno, por lo que Hinata paso su vista de la Hokage a él – Hinata se libra de su familia y yo me libró de ciertas molestias... – hizo referencia a sus seguidoras, especialmente a Karin, quien en los últimos días se había vuelto insoportable, viéndolo desde esa perspectiva, hasta le pareció conveniente el plan, Hinata amaba tanto al estúpido de su amigo, que dudaba que llegará a sentir algo más por él y por su parte era justo la persona que buscaba, sin ningún sentimiento amoroso de por medio, eso le daba libertad para actuar como le placiera.
- De acuerdo, es un matrimonio por conveniencia, ¿y qué pasará si quieres hijos... ?– se dirigió específicamente al Uchiha, si mal no recordaba, otra de las metas en su vida era renacer a su Clan – en el delicado estado de salud que se encuentra Hinata le es imposible concebir, su corazón no resistiría un embarazo – Sasuke no mostró preocupación.
- Perfecto, de cualquier forma no quiero tener descendencia, los hijos ya no son una prioridad para mí... – y era cierto lo que decía, luego de todas las catástrofes que fueron ocasionadas por los Uchiha, había tomado la firme decisión de no arrastrar a nadie más a ese destino que marcaba a todo aquel que llevaba esa sangra, la maldición que pesaba sobre los Uchiha debía acabar con él, el último de su Clan.
- ¿Estas de acuerdo Hinata? – la aludida asintió suavemente con la cabeza – bien..., si están ya decididos, entonces no hay nada que pueda hacer, tienen mi permiso para casarse… – masajeo sus sienes con cansancio, esperaba que algo bueno resultara de tan dispareja unión ó de lo contrario ambos iban a ser muy infelices – ¿y para cuando tienen planeado casarse?
- E-en una semana ¿s-si no le parece mal? – esta vez respondió Hinata, más convencida que antes de la fecha convenida.
- ¡¿Tan pronto?! – los miró atónita, vaya que les urgía completar su unión, a cualquier novia le parecería imposible preparar una boda en ese tiempo.
- Entre más pronto sea mejor, no es algo que deseemos festejar después de todo...
- De acuerdo… – lo meditó por unos segundos y propuso – el próximo sábado ¿les parece bien…?»
- - - Fin del flash back - - -
Habiendo aceptado ambos el acuerdo y luego de ultimar algunos detalles, se marcharon de la oficina, cada cual iba tan sumido en sus propios pensamientos, imaginando cómo serían sus vidas a partir de ahora y de los nuevos problemas con los que tendrían que lidiar, que a penas y tenían noción sobre la presencia del otro.
Esa misma tarde Sasuke le entregó el anillo que ahora adornaba su dedo anular, éste le dijo que era el anillo de compromiso que alguna vez perteneciera a su okasan, Hinata lo consideró un bello detalle y aunque no se lo dijo, convino consigo misma en portarlo con orgullo.
Al final no fue la ceremonia de compromiso que ella siempre se imaginó, pero a estas alturas nada en su vida estaba siendo como lo tenía planeado, se quedó profundamente dormida mientras contemplaba el anillo, imaginando la nueva vida que le deparaba al lado de Sasuke, olvidando por primera vez en mucho tiempo aquella obsesión tan arraigada que tenía sobre su muerte, su cabeza fue ocupada por lo que consideró era más importante preocuparse, el nuevo futuro que le estaba siendo deparado.
- - -
Despertó a primera hora de la mañana, luego de pensarlo durante todo el día anterior y parte de la noche, ya tenía claro lo que debía hacer, se desperezó un poco y retiró con cuidado el brazo que aprisionaba su cintura, evitando despertar a su compañero, no tuvo suerte, un par de ojos negros como la brea se posaron sobre ella.
- ¿A dónde vas bonita? – murmuró el chico todavía adormilado, la hermosa rubia se limitó a sonreírle cariñosa, depositando en los labios de su novio un dulce beso de los buenos días.
- Iré a ver a Hinata – Sai se enderezó calmamente hasta quedar sentado sobre la cama, mirándola con aire confundido, mientras Ino dejaba su lugar junto a él, para dirigirse al armario.
- ¿No es muy temprano para visitas? – revisó el reloj despertador sobre el buró y vio que iban a ser las siete en punto.
- Tal vez, demo, luego de lo que vi y escuché ayer, necesito saber qué está pasando – se despojó de la pijama y se puso un lindo vestido morado de corte suelto, Sai se le acercó por atrás y rodeó su cintura con sus brazos.
- ¿Debes meterte?, una vez leí en un libro que aunque te interesen, se debe dar privacidad a tus amigos – Ino se deshizo del abrazo con delicadeza y se dirigió al cuarto de baño, Sai la siguió de cerca.
- Ya te eh dicho muchas veces que los libros no tienen la verdad absoluta... – seguía la conversación mientras caminaba – hay ocasiones en las que una debe tomar el toro por los cuernos y enfrentar la situación – Sai no entendió una sola palabra de su última expresión, no hizo falta, ella se siguió de largo, parándose frente al espejo, tomó un cepillo y comenzó a peinar cuidadosamente su larga melena platinada – no me cabe en la cabeza cómo es que ahora ella y Sasuke se casan, cuando a Hina-chan le afectó tanto la boda de Naruto, no…, aquí hay algo sospechoso y pienso descubrirlo – luego de unos minutos de estar frente al espejo del cuarto de baño, terminó de peinar su larga cabellera, atándola en su acostumbrada coleta alta.
- ¿Estás segura que sólo lo haces por Hinata-san? – la voz de Sai se tornó grave, Sakura se había encargado de ponerlo al tanto sobre la afección amorosa de su novia hacía el Uchiha, otra de las emociones que Ino había logrado despertar en él, era ese molesto monstruito llamado celos.
- Por supuesto que lo hago por Hina-chan, me prometí que sería su amiga pasará lo que pasara, así que ahora no pienso dejarla sola con esto – dejó el cepillo y se dirigió al living del pequeño departamento que compartía con Sai desde hacía medio año.
- Pero Ino... – la muchacha no le dio tiempo de replicar, a penas terminó de calzarse las sandalias, le dio un rápido beso en los labios y salió por la puerta principal mientras se despedía diciendo «deséame suerte» y cerraba de golpe la puerta.
Tenía claro a donde debía dirigirse, Hyuuga-san lo había dejado ver entre líneas en la disputa, su destino era el territorio Uchiha.
- - -
Tal parecía que ninguno había pasado muy buena noche, para cuando bajo a preparar el desayuno, Sasuke ya se encontraba en el comedor, degustando lo que parecía ser una humeante taza de café, una bebida que no sabía que le gustara, otra de las tantas cosas que no sabía de él.
Hinata dudó en si acercarse o no, una invisible barrera se había interpuesto entre ellos luego de lo ocurrido el día anterior, haciéndola sentir más nerviosa de lo que ya se sentía cuando estaba cerca de él.
- ¿Qui-quieres desayunar? – terminó por acercarse, si de hoy en adelante iban a vivir juntos como pareja, debían llevar una relación cordial ¿no?, ó al menos esa era la idea que ella tenía, faltaba ver lo que Sasuke pensaba al respecto.
- No es necesario que hagas el desayuno – respondió indiferente, mientras le daba otro sorbo a su café cargado.
- E-está bien... de todas formas tengo que desayunar – respondió con simpleza, sonriéndole tímidamente, pasaron unos segundos de incomodo silencio antes de que ella optara por dirigir sus pasos a la cocina, la cual estaba conectada al comedor. Minutos después, Hinata terminó de cocinar un sencillo omelet debido a la escasees de ingredientes – y-ya casi no quedan víveres, tendré que ir de compras más tarde – señaló casualmente la morena para aligerar un poco la tensión del ambiente, mientras le servía su ración del desayuno a su compañero y posteriormente tomaba asiento frente a él.
- Deberías aprovechar la salida para comprarte algo de ropa también... – aunque no hubo malicia, la muchacha se sonrojó, suponía que aquello lo había dicho por su pijama, que hasta ahora era lo único suyo en esa gran casa.
- Ha-hai... l-lo aré – luego de eso, comieron en absoluto silencio, a Hinata le resultó un poco incomodo, sobre todo al darse cuenta que todas sus mañanas serían así, al pensarlo con detenimiento, tan poco le desagradó del todo la idea, la compañía de Sasuke no le resultaba desagradable, al contrarío, era mucho mejor que comer sola, como habitualmente lo hacía en la mansión.
Estaban a la mitad del desayuno cuando alguien llamó imprevistamente a la puerta principal, ambos se miraron desubicados, ninguno de los dos esperaba a nadie, lo más probable es que fuera para Sasuke, alguna misión que le sería encomendada, el muchacho dejó su lugar y se dirigió a la entrada, los llamados se volvían más y más fuertes a medida que pasaban los segundos, debía ser una gran urgencia. Tremenda sorpresa se llevó al ver a una exaltada rubia tras la puerta principal y no al ninja que él esperaba.
- ¡¿Dónde está?! – demandó saber la muchacha en tono exaltado.
- ¿Hmp ... ? – enarcó una de sus espesas cejas negras, sin tener la menor idea de a lo qué se refería.
- ¡Sé que está aquí!, Hinata ¿dónde está? – eso lo aclaró, Sasuke la vio de mala manera, creía que al igual que Sakura, Ino también había superado su etapa fan, pero por la molestia dejada ver en sus facciones, daba a entender que no.
- Eres muy escandalosa, no tienes porqué gritar – refunfuño el Uchiha, más Ino no se dio por vencida.
- ¡Mira Uchiha, si no me dices dónde esta Hinata te juro que entro a buscarla yo misma! – sentenció terminante apuntándolo con el dedo, él otro iba a cerrarle la puerta en las narices, cuando tras él apareció la aludida.
- ¿Sasuke-kun... ? ¿q-qué ocurre? – Sasuke no tuvo oportunidad de responderle, prácticamente Ino lo empujó a un lado, lanzándose a una velocidad sorprendente sobre la morena, a diferencia de lo que él creyó, Ino abrazó efusivamente a Hinata, la última no pudo evitar mostrarse tan desconcertada como él.
- ¡¿Hina-chan estás bien?! – Sasuke creyó que a esa chica se le había zafado un tornillo, si no estaba ahí para reclamarle a la Hyuuga por estar con él, ¿entonces para qué había venido?
- Ha-hai ... I-Ino-chan ... y-ya puedes soltarme – medió articuló la frágil muchacha, asfixiada por la efusiva muestra de cariño de la rubia.
- Lo siento jeje ... – la soltó de presto – gomen, creo que mis emociones están fuera de control con el embarazo – esa fue una palabra que indudablemente llamó la atención del Uchiha, no obstante, no dijo nada al respecto, ya tendría la oportunidad de preguntárselo a Hinata cuando estuviesen a solas.
- ¿Quieres acompañarnos a desayunar? – ofreció amablemente la morena.
- Por supuesto que acepto, arigatou, que kawai eres – le tomó la palabra de buena gana, con las prisas no había pensado en el desayuno, hasta cierto punto se sintió culpable, de seguro Sai ahora estaría preparándoselo él mismo, pero el deber era el deber, al menos así era como lo veía ella.
Tomó a Hinata del brazo y la siguió felizmente, Hinata se limitó a sonreír indulgente, y es que por la forma asesina en que la miró, dedujo que a Sasuke no pareció agradarle mucho la idea, Ino podría estar un poquito loca, pero era buena persona
- Estuvo delicioso... – dijo luego de haberse zampado dos raciones de omelet y tres vasos de jugo de naranja, lo que ella justificaba con el hecho de que ahora tenía que comer por dos – en fin, voy al grano…, me puedes explicar ¿qué es eso de que se casan? – Sasuke y Hinata intercambiaron miradas, nunca creyeron que la noticia correría tan rápido.
- ¿Cómo te enteraste?– expresó el joven, sin quitarle la vista de encima a la rubia.
- Luego del teatro que montaron ayer frente a mi florería, me sorprendería que toda Konoha no lo supiera a estas horas – sorbió calmamente una taza de té que Hinata amablemente le había ofrecido segundos atrás, la morena no supo dónde meter la cabeza por la vergüenza, nunca prestó atención al lugar en el que se encontraba, ni a las personas que los miraban.
- ¿Y vienes a decírnoslo porque... ? – a diferencia de Hinata, Sasuke no parecía muy afectado por el comentario.
- Si me lo hubiesen dicho hace una semana lo creería, pero luego de lo que vi en la boda de Naruto yo no me tragó ese cuento de que estuvieron saliendo, si somos realistas, está claro que Hinata sigue enamorada de Naruto – señaló sin reparo a Hinata, quien la miró incrédula ¿cómo era que ella sabía?, no creyó haber sido tan obvia – seré rubia, pero no tengo un pelo de tonta, no sé qué los obligue a estar juntos, pero amor no es... – terminó su discurso con aire triunfal, dándole un sorbo final a su té.
- ¿Qué es lo que pretendes? – el Uchiha fue tan directo como ella.
- Nada malo, no te preocupes, debía confirmarlo ya que lo único que deseo es que Hina-chan sea feliz – tomó afectuosamente la mano de Hinata entre la suya – quiero que sepas que cuentas conmigo, quise decírtelo desde el día de la boda, demo… te marchaste tan deprisa que no pude...
- Ino-chan ... – murmuró agradecida, comenzaba a ver a la verdadera Ino, alguien muy distinta a esa fachada frívola que siempre mostraba a los demás.
-Bien, aclarado ese punto pasemos a lo importante, ¿para cuando será la boda? – nuevamente se dejó de rodeos y los encaró fieramente.
- E-este sábado – Hinata le respondió tímidamente, pese a todo, Ino aún la intimidaba.
- Este sábado, que bien... ¡¿EL SABADO?! – la miró trastornada, quedaban ¿cuántos? cinco días.
- Ha-hai... – su explosiva reacción la amedrento, haciéndose para atrás instintivamente.
- ¡Eso es demasiado pronto, no habrá tiempo para nada…! – se mostró más preocupada que la misma Hinata, quien ya daba por hecho la austeridad del evento.
- No importa, no pensábamos celebrarlo… – a pesar del tono glacial empleado por Sasuke, Ino no se acobardo y le sostuvo la mirada como si nada.
- ¡Estás demente!, no…, de ninguna forma puedo permitir que le hagas esto a Hina-chan, el sueño de toda mujer es llegar a ese día celebrándolo por todo lo alto, y yo me encargare de que sea así – expresó decidida, retando de alguna forma a Sasuke.
- Es que nadie pidió tu ayuda – le habló irritado por considerarla una entrometida, cosa que a lno poco le importó pues siguió mostrando su inconformidad de forma tan aguerrida, que más que Hinata, parecía era ella quien se encontrara en dicha situación.
- No hace falta que lo pidan, estoy dispuesta a ayudar a Hina-chan aunque tú no quieras – se puso en pie de un salto y tomó a Hinata de la mano – vamos Hinata, no permitiré que el momento más importante de tu vida se estropee por los caprichos de un hombre testarudo – a Sasuke se le saltó una vena en la sien luego de oírla, esa mujer le había perdido todo el respeto.
- ¿Testarudo ... ? – murmuró entre dientes, iba a reclamarle, pero de nuevo, ella no se lo permitió, adelantándose a sus acciones.
- Pero primero que nada vamos para que te cambies, no puedes ir en esas fachas, ¿dónde está tu habitación? – indecisa, Hinata le mostró el camino, guiándola por el corredor que daba a la salida, donde estaban las escaleras que comunicaban al segundo nivel de la casa.
Sasuke suspiró sonoramente a penas las vio desaparecer por las escaleras, tenía el leve presentimiento de que aquel asunto se le estaba yendo de las manos, nunca contó con que lno fuera amiga de Hinata, esa rubia parlanchina era un verdadero dolor de cabeza incluso ahora, cuando ya no lo perseguía, pero qué rayos les pasaba a todas sus fans una vez que perdían el interés por él, casi casi lo veían como basura, y hablando de fans, debía hacer algo respecto a cierta fan idolatra que ponía sus planes en riesgo, Hinata seguramente estaría fuera todo el día, eso le daría tiempo de resolver algunos asuntos pendientes.
- - -
Al llegar al final, Hinata abrió la puerta y le mostró a lno su habitación, la rubia hizo una inspección minuciosa con la vista, más allá de un simple futon doblado en una de las esquinas y las mantas sobre él, no encontró absolutamente nada sobresaliente en esa habitación.
- ¿Y tus cosas? – cuestionó al fin, viéndola con no disimulada sospecha.
- Etto... en... en realidad esta pijama es mi única pertenencia... – avergonzada, fijo la mirada en sus juguetones dedos, lno la a miró incrédula – aun… aunque tengo un lindo kimono que Sasuke-kun me prestó... – repuso ágil de pensamiento, a penas la conocía, pero tuvo el leve presentimiento de que lno no tardaría en hacer notar su descontento.
- ¿Sasuke-kun te dio un kimono? – alzó inquisitivamente su rubia ceja.
- Ha-hai... era de su okasan... – le aclaró, sonriéndole apenada.
- ¿Y dónde está ese kimono? – señaló, cambiando el rumbo de la conversación, Hinata se dirigió al armario, y le mostró dicho atuendo, que posteriormente se puso.
- Te queda bien, pero aun te falta algo... – la miró pensativa.
- ¿Q-qué… qué cosa ? – un sutil escalofrío la recorrió al oírla, no le daba buena espina lo sonrisilla maliciosa que se posesionara de sus labios.
- Tranquila, es algo de lo que yo me encargaré, ya que por suerte para ti, siempre cargó con todo lo necesario – la rubia sonrió feliz, y del bolso que llevaba consigo sacó un sinnúmero de cosas que Hinata no tuvo idea de cómo cupieron en tan pequeño espacio – manos a la obra... – y así fue que en cuestión de minutos Hinata quedó perfectamente arreglada, su largo cabello había sido cepillado y recogido en un moño, y aunque sutil, el maquillaje aplicado resaltó sus finas facciones – listo... – comentó satisfecha del resultado, mientras le daba los últimos toques a los labios de Hinata con un exquisito color carmín.
Ino guardó sus cosas de nueva cuenta en la bolsa y así se dispusieron a marcharse, emprendiendo lo que sería una intensiva sesión de compras, eran demasiadas cosas las que Hinata necesitaba, y no solo hablaba de lo necesario para la boda, sino también de un guardarropa entero que tendrían que armar en el proceso.
Cuando se encontraron nuevamente con él, Sasuke se hallaba descansando en la salita de estar, estaba esperándolas, ya se encontraba cambiado con las ropas de entrenamiento, listo para salir, Hinata se sonrojo al verlo, se sentía disgusto con la manera en que lno la había arreglado, más Sasuke no lo despreció en absoluto, ella era hermosa y no entendía por qué se empeñaba en ocultar su belleza, sin duda ese sería otro punto a su favor en ese desigual matrimonio.
- Sa-Sasuke-kun ya nos vamos... – el aludido dejo su asiento y se encaminó a donde ellas.
- Yo también tengo que salir, hay algunos asuntos pendientes que tengo que resolver... – le expresó a su prometida, extendiéndole un pequeño monedero.
- ¿Y esto? – Hinata no comprendió el gesto.
- Necesitaras dinero para tus gastos y los de la boda, si hace falta, solamente dime... – se sintió incomodo al tener a cierta rubia entrometida tan cerca, inspeccionándolo de pies a cabeza y escrutando cada una de sus acciones.
- Sasuke-kun yo no puedo... – dijo hasta cierto punto ofendida, ella tenía sus ahorros y de ninguna forma permitiría que Sasuke la mantuviera, suficiente estaba haciendo ya por ella.
- Tú no, pero yo si puedo... – Ino tomó inesperadamente el susodicho monedero y lo guardó en su bolso – descuida Sasuke, me asegurare de que tenga todo lo necesario – se dirigió al Uchiha con una gran sonrisa y antes de que Hinata pudiera protestar, la tomó de la mano para arrastrarla consigo a la salida.
- Demo ... demo... – murmuraba desubicada, para cuando tuvo noción sobre lo ocurrido ya se encontraba en las calles del distrito Uchiha, lejos de Sasuke.
- Animo Hina-chan, no pongas esa cara – le dijo Ino una vez que se estuvieron lejos del distrito – es parte de las obligaciones de Sasuke-kun – explicó llana, adentrándose en el distrito comercial de la Hoja, Hinata no pudo decir nada en su defensa ya que Ino la había jalado a una de las tiendas, y entre tienda y tienda se la pasaron el resto de la mañana y parte del medio día.
Hinata perdió rápidamente la cuenta de las prendas que se había probado, con tantas horas de ir y venir ya veía todo exactamente igual, más Ino estaba en su elemento, sin escatimar, dado que Sasuke les había dado una fuerte suma, compró y compró.
Algo gracioso sucedió cuando entraron a una tienda de lencería, Hinata casi se muere de la vergüenza por los atrevidos modelitos que la Yamanaka le mostraba, Ino se carcajeaba de lo lindo al ver el rojo encendido en el rostro de su amiga cada vez que le insinuaba lo mucho que a Sasuke le iban a gustar, sin saberlo, Ino desató una fuerte incertidumbre en el interior de Hinata, haciéndola tomar en cuenta algo que había pasado olímpicamente por alto "la noche de bodas", el sólo imaginar lo que ocurriría entre ella y Sasuke la hacía entrar en pánico, y lo peor es que únicamente tenía cinco días para asimilarlo, aunque cabía la posibilidad de que nada ocurriera ¿cierto?, Sasuke ya lo había dicho, era un matrimonio por conveniencia, pero para que engañarse, la razón primordial que ponía trabas al asunto era que ella no lo amaba, sentía un especial afecto por él, pero nada más, ó al menos eso era lo que ella creía.
Angustiada de sus razonamientos, le pidió a Ino un respiro, la rubia aceptó, estaba haciendo mucho calor y una refresco les vendría bien, entraron en uno de esos establecimientos cuyas mesas estaban en el exterior, al aire libre.
Se sentaron y dejando las bolsas y paquetes en las sillas y el piso, Ino ordenó una té helado, pastelillos y un gran banana split de tres bolas, con mucho chocolate, Hinata se limitó a pedir una limonada, permaneciendo callada durante un largo rato, hasta que Ino decidió interrumpir el hilo de sus pensamientos.
- ¿Todo bien Hina-chan... ? – la aludida respingó al escuchar la voz de su amiga – no has tocado tu limonada... – la morena hizo que no con la cabeza y se apresuró a sorber el refrescante líquido – ¿segura que quieres esto Hinata? – la morena alzó la mirada, encarándola – no pareces muy convencida de querer casarte – la muchacha se encogió de hombros y sonrió con tristeza.
- No hay otra forma... – fue la respuesta que obtuvo, Ino se llevó a la boca uno de los pastelillos, mirándola detenidamente mientras esperaba a que continuara – y-yo... es la mejor opción si quiero librarme de mi destino...
- ¿Tú destino? – Hinata hizo un leve ademán afirmativo y prosiguió.
- ¿Guardarías un secreto Ino-chan? – la rubia la miró detenidamente al ver la gravedad en su rostro.
- Por supuesto – respondió al fin – ¿de qué se trata? – se escuchó condescendiente para darle la confianza que necesitaba y Hinata aspiró hondamente, tratando de escoger con cuidado las palabras que diría a continuación.
- Necesito que no se lo digas a nadie, ¿me prometes que así será?
- Lo juro... – ante tal solemnidad a Ino no le quedó de otra más que aceptar.
- Entonces te diré la verdadera razón por la que Sasuke y yo nos casaremos… – Ino prestó suma atención a cada palabra de lo que Hinata le relataba, ella le contó su historia desde el principio, desde aquel fatídico día en que supo del matrimonio de Naruto, su malestar al saberlo y de cómo termino en el hospital, lugar donde hizo amistad con Sasuke, pasando por el entrenamiento especial, su baja como ninja, la boda de Naruto, la confrontación con su padre, de cómo Sasuke la recibió y encontró la solución perfecta al problema, y que precisamente fue esa solución la que la tenía a un paso del altar.
Ino escuchó atenta cada detalle, muchas dudas se resolvieron una vez que Hinata terminó su relato, en el que aparentemente le contó la verdad absoluta, exceptuando un pequeño detalle, el suceso que desencadenó todo los eventos recientes, la enfermedad cardiaca que padecía, eso era algo que nadie debía saber, acataría las condiciones de Sasuke y viviría el tiempo que kami creyera conveniente, pero una vez llegado ese momento, no haría ningún esfuerzo por aferrarse a ese mundo
- …y es por eso que nos casaremos – terminó su relato en un triste murmullo – d-de otra forma tendría que acatar las normas de mi Clan y no puedo desperdiciar el sacrificio que mi niisan hizo por mí...
- Que conmovedora historia... – sollozó Ino, secando unas lagrimillas que se le habían escapado – nunca imaginé que Sasuke-kun tuviera tan buen corazón... – suspiraba, mientras limpiaba con un pañuelo su nariz, haciendo un ruido estrepitoso – cuenta conmigo, yo me encargare de que esa boda sea perfecta... – tomó sus manos y la miró entusiasmada.
- A-arigatou... – sonrió benigna al ver la enorme emoción reflejada en los ojos azules de su amiga, era increíble, hablar con Ino le había quitado un gran peso de encima.
Se disponían a marcharse luego del segundo banana split que Ino solicitara, cuando se vieron abordadas por una persona a quien Hinata no quería enfrentar, no en ese momento al menos, ya que de antemano sabía lo que le esperaba, su única esperanza era que la ignorara, durante la boda de Naruto ni siquiera le dirigió la palabra, seguía ofendido de que en aquella ocasión los dejara prácticamente plantados a él y a Shino.
Pero por más que rogó y suplicó, su deseo de no tener que darle una explicación fue cumplido, al final él se plantó frente a ella, impidiendo que se marchara.
- Hola Hinata... – su voz era grave, nada que ver con el tono amistoso que siempre utilizaba, aún cuando estaba enfadado.
- Ha-hola Kiba-kun – no podía sostenerle la mirada, se sentía sumamente culpable de haberlo estado evadiendo por tanto tiempo – yo... – balbuceó, pese a los años de amistad, ahora le era sumamente difícil hablar con él.
- Escuché que te casas... – el muchacho castaño se dejó de rodeos, para él era doloroso siquiera pronunciarlo, cuando supo que Naruto y Sakura se casaban, albergó la esperanza de que si sabía ser paciente ella finalmente se fijaría en él, pero de la nada apareció Sasuke quitándole lo que ya consideraba suyo y arruinando sus planes.
- Hai... – no se atrevió a verlo a los ojos, siempre se lo había negado, intentando creer que era puramente amor fraternal de su parte, más en el fondo Hinata tenía claro que era algo más profundo que simple amistad, y eso le causaba un enorme pesar, nunca podría corresponder sus sentimientos como él quisiera.
- ¿Por qué Hinata? – se escuchó dolido – a penas lo conoces... – una nota de desesperación se escuchó en su voz, Hinata se mordió el labio inferior, la única forma de que no siguiera sufriendo era cortar de tajo sus ilusiones, era cruel, pero lo consideró lo mejor, no era justo para Kiba seguir teniéndola en un concepto que no se merecía.
- P-porque... – trató de idear una excusa razonable, su mente estaba bloqueada, y sin detenerse a meditarlo, dijo lo primero que vino a su cabeza – porque amo a Sasuke-kun... – no supo si arrepentirse ó burlarse de si misma por la grandísima mentira que acaba de decir, fue la única excusa convincente que encontró, quiso que se la tragara la tierra al ver el rostro devastado de Kiba, era una vil mentirosa, y sin embargo era la única forma de que se olvidara de ella, preferible que la odiara a que conociera la verdad, sabía bien que de lo contrarío intentaría a toda costa hacerla cambiar de opinión.
- Hinata no mientas, te conozco muy bien y sé cuando lo haces... – lo miró angustiada, cierto, fue ingenua al creer que podría engañarlo y más conociéndola como él lo hacía.
- Kiba-kun yo... – y fue como si todas sus plegarias fueran oídas, no tuvo que darle mayor explicación, oportunamente alguien interfirió.
- ¡KIBA-SEMPAI! – una jovencita de cortos cabellos castaños claros y ojos color miel se había abalanzado sobre la espalda del Inuzuka, haciéndole perder la concentración.
- ¡REI! – gritó sobresaltado el muchacho, empezaba a irritarle que esa mocosa se tomara tantas libertades para con él – ¡te eh dicho muchas veces que no sorprendas a las personas por la espalda! – pese a toda la faena montada por el castaño, de un saltito ésta se separó de él sin mostrar mayor preocupación, incluso se veía divertida con su reacción.
- Gomen Kiba-sempai, me emocioné mucho al verlo, Shino-sempai y yo llevábamos mucho esperándolo, y cuando lo vi no me pude contener... – se rió despreocupadamente, ignorando la mirada molesta de su superior.
- ¿En serio? ¿y dónde está Shino? – farfulló entre dientes, empezaba a creer que buscaba la más mínima excusa para colgarse de él, era como una especie de mono hiperactivo.
- Ahí... - señaló a sus espaldas, y en efecto, ahí estaba Shino, acercándose a ellos con paso calmo.
- Hola... – saludó secamente, enfocando su atención en Hinata – felicidades por la boda...
- Arigatou Shino-kun… – sonrió agradecida, sabiendo que sus deseos eran sinceros, a pesar de su seriedad, echaba de menos la tranquilidad que sentía cada vez que se encontraba cerca de él.
- ¡¿Cómo demonios se te ocurre felicitarla si está a punto de cometer una locura! – pero Kiba no se iba a quedar tan tranquilo y no tardó en hacer notar su descontento.
- Confío en la madurez y capacidad de razonamiento de Hinata ... – se acomodó las gafas, prestando nula atención al intento asesino de su compañero de equipo.
- ¿Etto... ? – antes de Kiba pudiese decir nada, la jovencita a su lado hizo notar su presencia – Kiba-sempai ¿puede decirme quién es ella? – señaló a Hinata sin mayor cortesía, todos se le quedaron viendo, a decir verdad, Hinata también sentía curiosidad por saber la identidad de la otra chica.
- Cierto, no se conocían – murmuró Kiba, recobrando un poco la compostura – en fin... Rei, ella es Hyuuga Hinata, nuestra antigua compañera de equipo... y Hinata, ella es Igarachi Rei, tu reemplazo – Hinata hizo una cordial reverencia con la cabeza, pero la chiquilla la veía con cierto recelo.
- Es un placer conocerte Rei-san... – le sonrió dulcemente la morena, pero la castaña siguió mirándole con desdén.
- Eres la que se casará con el demonio Uchiha ¿cierto? – la sonrisa de Hinata se desvaneció, su expresión se tornó sería, no le había gustado la forma tan despectiva como se había referido a Sasuke.
- Demonio Uchiha, jaja, esa estuvo buena... – no así a Kiba pareció causarle mucha gracia.
- Él no es ningún demonio, por lo que te agradecería que no vuelvas a referirte a Sasuke-kun de esa forma... – respondió tajante la Hyuuga, era tan evidente la molestia que sentía, que incluso se había olvidado de su tartamudeo, Ino, quien hasta ahora se había mantenido al margen de la situación, observó entretenida su reacción, sonriendo maliciosamente, tal vez ese matrimonio tenía alguna esperanza después de todo, solo necesitaban un empujoncito que los encaminara por la senda correcta.
Y hablando del rey de Roma, a la distancia Ino divisó a la manzana de la discordia, los otros parecían tan enfrascados en su discusión, que no lo advirtieron.
- ¡HEY SASUKE-KUN! – agitó su mano para llamar su atención. Al momento todos giraron su cabeza para ver al mencionado Uchiha, Hinata se sonrojo al verlo encaminarse a donde estaban, luego de lo que acababa de decir no tenía cara para verlo.
- Ya te eh dicho que dejes de ser tan escandalosa... – espetó flemático, lo dicho, esa rubia era sumamente molesta.
- Tranquilo Uchiha, que si te llame es porque necesitamos tu ayuda.
- ¿Mi ayuda? – se le quedó mirando, posteriormente pasó su vista a la pila de paquetes que había esparcidos en el piso, en las sillas y en la mesa, entonces le quedó claro el por qué.
- Así es, necesitamos que nos aclares algo – inquirió astutamente la Yamanaka, que en el medio de la discusión había ordenado un té y algunas galletas.
- Hmp... – Sasuke pasó su mirada de ella a Hinata, tratando de encontrar una respuesta, no así, sus ojos perlados reflejaban el mismo desconcierto que él.
- Esta niña de aquí dice que eres un "demonio" – señaló a la castaña parada al lado de Kiba, Rei abrió desmesuradamente los ojos, sin poder creerse lo que había dicho la extraña rubia, quien seguía comiendo con total despreocupación sus galletas.
- ¿En serio? – sonrió con un dejo de sarcasmo, no tenía idea de a dónde quería llegar Ino, pero le causaba cierta curiosidad averiguarlo, así que le siguió la corriente, para él era natural recibir esa clase de apelativos, algunos incluso hasta le causaban gracia.
- Hai ¿podrías aclararlo por favor…? – prosiguió Ino, dándole un sorbo a su té.
- ¿Crees que soy un demonio? – fijó con intensidad sus ojos negros en la frágil chiquilla, que a estas alturas se moría de la vergüenza y temblaba como una hoja.
- ... – Rei mantuvo su mutismo, a decir verdad nunca había visto al Uchiha en persona, se dejó llevar por los rumores sobre él, y lo cierto era que no se parecía en lo absoluto a la imagen que forjó en su mente, había escuchado de sus admiradoras, pero creyó que eran tonterías ¿cómo era posible que un demonio tuviese admiradoras?, y ahora era que entendía la razón, Uchiha Sasuke era guapísimo.
- Parece que le comió la lengua el ratón... – burlón se refirió a Rei, ésta se sonrojó violentamente y bajó la cabeza, sin atreverse a contestarle.
- Pues si vamos a aclarar cosas, hay algo que yo quiero aclarar... – dijo con tono fastidiado Kiba, ¿qué rayos tenía ese tipo para tener a todas las chicas vueltas locas por él?, sólo bastaba ver el atolondrado estado del que había sido presa Rei – Hinata ¿podrías repetirme una vez más la razón por la que te casas con este tipo? – la muchacha de negros cabellos respingó, miró a Kiba aprensiva, no podía creer lo que acababa de pasar, ¿y ahora qué iba a hacer?, no podía decir semejante mentira frente a Sasuke – adelante Hinata, no seas tímida, hace un momento cuando lo defendías parecías muy segura de tus palabras – Kiba iba a llevar esta situación lo más lejos posible, desenmascararía esa farsa a como diera lugar.
- Esto se pondrá interesante… – murmuró Ino sin quitar la sonrisa de sus labios, comiendo otra galleta de vainilla, el Inuzuka acababa de poner en jaque a su amiga, sería entretenido ver cómo saldría de ese enredo.
- Y-yo... – tartamudeó nerviosa, roja como un tomate, sin atreverse a ver a Sasuke al rostro, el chico enarcó una ceja sin entender ¿pues qué clase de pretexto le había dado al Inuzuka para ponerse así? – m-me…, m-me ca-casaré con él po-porque... – sabía perfectamente lo que pretendía Kiba al ponerla en evidencia, no podía caer en su juego, debía ser firme y representar la mejor actuación de su vida, aunque en realidad nunca hubiese sido una buena actriz, apretó los puños y encaró a Sasuke – me casaré con él porque lo amo... – esperaba que esa respuesta le bastará al castaño, que obviamente se resistía a creerlo, Sasuke quedó conmocionado por un momento, más luego de analizarlo detenidamente por un segundo, entendió que era una excusa muy lógica, así que le siguió el juego a la chica.
- ¿Acaso lo dudaste lnuzuka? – refirió con su patentado cinismo, ganándose una mirada asesina por parte de éste.
- No se que se traigan entre manos, pero me rehusó a creerlo.
- Allá tú si quieres creer o no... – se alzó de hombros despreocupado, sonriendo arrogante ante el enojo del muchacho, le divirtió ver su cara furiosa y quiso provocarle un poco más, tomó el mentón de Hinata con una de sus manos, la chica se sonrojó de sobremanera ante el hecho, pero no hizo ningún esfuerzo por apartarlo, mirándolo atenta, sin atreverse a respirar siquiera, y entonces la besó en la mejilla, ante la anonadada mirada de todos, inclusive Ino dejó caer la galleta que estaba a punto de llevarse a la boca – si ya terminaron con sus compras, entonces regresemos a casa – le murmuró a Hinata, soltándola con suavidad.
- Ha-hai – balbuceó tontamente, sin creerse aún lo que acababa de pasar.
Sasuke despidió a Ino y se encargó de llevar la mayoría de paquetes y bolsas, Hinata no pronunció palabra el resto del camino, aún absorta en la curiosa sensación que la acción le produjo, una especie de hormigueo en la boca del estomago.
- Así que me amas... – satirizó, a sabiendas del verdadero motivo por el cuál ella dijo lo que dijo.
- Y-yo... go-gomen, n-no encontré otra cosa que decir... – desvió avergonzada la mirada, no se atrevía a verlo a la cara – ¿estás molesto conmigo?
- No..., si prefieres que crean eso, es problema tuyo...
- Mmmm... – inexplicablemente entristeció con sus palabras, a Sasuke no le importó lo más mínimo, aunque después de todo ¿por qué debería importarle?, era un matrimonio por conveniencia, eso lo dejó claro desde el principio, y sin embargo esa molesta sensación en su garganta no la abandonó, decidió no darle más importancia al asunto y cambiar de tema – ¿a-arreglaste los asuntos que tenías pendientes?
- Hai... – se sonrió igual que un niño que hubiera hecho una diablura, Hinata le miró intrigada, pero no obtuvo mayor respuesta, era inquietante intentar saber lo que él pensaba, ya que eso solo le demostraba lo mucho que aún desconocía de Sasuke y cuánto realmente deseaba conocer de él, para alguna día quizás, solo quizás, ser parte de su vida.
Continuará…
(Dudas, sugerencias, felicitaciones y jitomatazos, favor de dejarlos en un review, gracias -o-)
NOTA DE SALEM:
Ando Happy Happy por un manhwa que acabo de leer °o°, Mare!, creo que ya me prende de otra historia :X, y miren que hacía mucho que no me emocionaba y mucho menos por un shojo, tanto así que me leí los 58 capítulos de la historia en una tarde XD, lo malo es que no sé cada cuándo sacan nuevos capítulos owó (y justo se había quedado en la parte más emocionante, cuando Soah y Mooee se volvieron a ver ToT), es un poco ambigua en partes, pero ame la historia, los personajes, el bellísimo dibujo °o°, en fin, todo, well, ni hablar, a esperar paciente la continuación u-ú, por cierto, para quienes piensen de qué rayos estoy hablando ó si la escritora ya se volvió loca de remate ô-ô, pues no, habló de un manhwa koreano que se llama La novia del Dios del agua, que a la mejor ya leyeron y si no, se los recomiendo (hasta ganas me dieron de escribir un fanfic XD).
Ahora si, dejando mi lapsus de delirio, pongámonos serios (si como no XD) y pasemos a lo nuestro que es esta historia, el capitulo me quedó kilométrico, iba a hacerlo en dos partes, pero al final me decidí a unirlo para avanzar más rápido y así en el siguiente poner lo que será la boda wuahahaha XD, y si se preguntan ¿dónde está Naruto que no salió en este capitulo?, sus dudas se resolverán en el próximo XD, por lo pronto me despido, saludos, besos y abrazos n_n, nos vemos en el próximo capitulo:
gaahina-4e: Te entiendo, yo aún ando buscando a un Syaoran Li de carne y hueso XD, y aunque como dices no pusieron condiciones para el detalle, creo que con esto los intentos suicidas de Hinata llegaron a su fin, al menos por el momento jaja.
Akemi Uchiha: Muchas gracias n-n.
black-sky-666: Hiashi pagará tarde o temprano sus maldades XD, y aunque no te lo recomiendo, no sé si intentando suicidarte te pase algo así XD, iwal, la realidad a veces es más extraña que la ficción o-O
kierinahana: La vida le va a cambiar a Sasuke y mucho, no se sí para bien ó para mal pero lo va a hacer XD, a veces cometemos las peores barbaridades cuando estamos desesperados, de hecho tomando en cuenta eso fue como termine eligiendo el titulo del anterior capitulo, independientemente de todo lo que podría pasar, Sasuke ya se involucró más de la cuenta con Hinata, solo espero no hacerlo sufrir mucho XD.
viicoviic: Nuevamente felicidades y mira que siempre hay una primera vez para todo, y lo de la propuesta de matrimonio casi casi iba a ocurrir desde el principio, pero decidí alargarlo para que no fuera tan apresurado y se conocieran mejor XD, y no hay letra pequeña en el contrato, pero iwal y Hina después de deshacerse de la presión de su Clan ya es un alma más ó menos libre, no creo que se suicide y deje a Sasuke viudo el día de la boda jaja ¿o si o-Ó?. Gracias por preguntar, ya estoy al 100%, chinche gripe, andaba tan constipada que no podía respirar, hablaba como el pato Donald jaja
istharneko: Gracias y bienvenida seas por estos lares ^-^, desde que me acuerdo eh tenido una lucha campal con mi ortografía, sobre todo a la hora de poner acentos (lo que parece que por fin está dando frutos TwT), pero con todo y eso, mi procesador de textos no ayuda mucho a la causa T-T, el word expiró hace mucho, muchísimo tiempo y lo cierto es que a veces le batallo porque me cambia algunas palabras, sin mencionar que no me marca algunos errores de los que no me doy cuenta -_-+. Pero bueno -o-, ya hablando de la historia, cuando escribo, antes que nada me meto en la mente del personaje (si es que eso se puede o-Ó), siempre estoy ideando qué consecuencias tendrán sus acciones o sus respuestas, siendo Sasuke un personaje tan oscuro, me da un montón de travas a la hora de describirlo, pues en realidad nunca se sabe qué está pensando, ni en el manga ni en el anime (al menos para mi es un completo misterio o-o) mientras que Hinata es todo lo opuesto (eso y que me identifico de alguna forma con ella XD), es por eso que me gusta tanto está pareja, siento que se complementan perfecto.
DarAmy-chan: Exacto, él solito se ahorcó jaja, desde siempre ese fue el punto, Sasuke nunca iba a dar su brazo a torcer, había que ponerlo en una situación de la cual no tuviera escape, y sip, habrá boda y al parecer celebrada por todo lo alto, cortesía de Ino XD, en cuanto al lemon ya estoy trabajando en ello, aunque habrá que tener paciencia, conociendo a Hina es capaz de desmayarse la noche de bodas y entonces nada de nada (aunque claro que si yo viera a Sasuke sin camisa o algo parecido sucedería exactamente lo mismo xwx), según mi predicción Sasuke no tardará mucho en aparecer en el manga (aún espero que se cargue a la sabandija de Danzou jojo), Pein ya está en las últimas y es sabido que en el universo de Naruto luego de los flashbacks, no les queda mucho tiempo de vida a los personajes, es casi tan cierto como que cuando un Akatsuki pierde la capa sus días están contados.
PD: Se abre moción para el Club linchen a Hiashi XD
naxiitah-chan: Pss todavía no sé si habrá lemon en la noche de bodas, mi diablillo interno me está tentando ;), pero aún estoy en veremos jaja
helen: No mentí del todo en el titulo -o-, en donde yo vivo matrimoniarse es igual a suicidarse XD, sip, ahora que lo pienso, si se parece a romeo y julieta (ya decía yo que de dónde había sacado la inspiración o-ó) de hecho tengo ese libro, pero nunca he podido pasar de la segunda hoja jeje, prefiero Hamlet, tengo una debilidad por los diálogos enredados como no tienes una idea, aunque igual me pasó con Cumbres Borrascosas y terminé adorando ese libro jaja, Mikoto se me hace muy parecida a Hinata, tal vez por eso pienso que Sasuke y ella quedarían perfectos juntos, aparte que la ambiente de los Uchiha era muy parecido al de los Hyuuga, todo muy tradicional.
heleyza: Ten cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad, esa es una frase que me encanta y que aplica perfecto en este caso, tarde o temprano Hiashi y Sasuke van a volver a verse, un encuentro muy interesante, que en cuanto ordene mis ideas espero escribir jaja.
LennaParis: Seguido tengo dark days (como tú los llamas XD), y una buena dosis de fumofu, school rumble o cualquier comedia me reanima, nada mejor para la depre que la risa jaja, así que espero que te vaya o te halla ido bien. Y mira que yo conozco un Hiashi de carne y hueso, aunque en su versión femenina, créeme cuando te digo que hay personas que no deberían ser padres nunca, aunque creo que eso no viene al caso n-nU, cuídate y ojala todo te vaya de maravilla ^-^d.
elizza malfoy: ~Malo, malo, Hiashi es chico malo… pensar en Hiashi siempre me hace recordar esa cancioncilla XD, pero este maloso tendrás merecido más adelante, de eso se encarga la escritora jojo
SesshomeShan: Cuando comencé a idear esa escena pss lo único que se me ocurrió que Sasuke pudiera pedirle a Hinata era que se mantuviera viva hasta la boda de Naruto (sip, iba a cobrarse la promesa desde antes -o-), pero luego de pensarlo me dí cuenta de que eso no tenía chiste y decidí complicarles más el asunto, cambios como esos son los que me han hecho alargar y alargar la historia XD, haber si ya no se enreda más, porque luego no voy a saber como terminarla XD.
gesy: Creo que el capitulo anterior salió así porque me emocioné escribiéndolo °o°, me urgía ver como quedaba para saber si incluirla o no XD, lo bueno fue que al final todo salió bien, me gustó mucho el resultado.
adrifernan19: Muchísimas gracias por el apoyo y pss tratare de hacerlo mejor en los próximos capítulos ^u^.
okashira janet: Lo dicho, el sólito se ahorcó XD, me divierte poner esas discusiones con los Hyuugas, porque ellos se ven siempre tan propios, mientras el Uchiha se pasa de cínico, si algún día llega a suceder un enfrentamiento entre Sasuke y algún Hyuuga me imaginó que sería así XD. Hina poco a poco se irá encariñando con él, lo que si va a ser más trabajoso es que suceda lo mismo con Sasuke, con lo orgulloso que es, le va a costar más de trabajo tomarla en cuenta. Yep fue gripe común y corriente -o-, pero lo que es aquí si hay varios casos confirmados, a la mejor porque es un clima un poco extremoso, hace unos días andábamos casi en los 40°, comenzó a llover y empezó a hacer frío, ahora hace un calor infernal en el día y frío en la noche, y se supone que estando en la sierra debería ser un clima templado XD.
Mizuno Gina: Bienvenida y muchas gracias por las flores XD, no sé si el fic sea todo lo que dices, pero a mi me gusta mucho escribirlo XP, saludos y ojala te la sigas pasando bien leyendo las locuras que a esta escritora se le ocurren XD.
Reika-Deathless: Te entiendo, mi también ser niña bien portada, prácticamente soy un angelito owo, wahahaha. Sip Sasuke piensa rápido y por andar pensando rápido no midió el alcance de sus palabras y mira como terminó XD (eso es un arma de doble filo -o-), teeengo miedo o-o, empiezo a dudar si seguiré con vida para cuando termine esta historia o-ó XD, pss el chocolate será para la próxima, y si compras los derechos y no termino la historia, ya sé a quién echarle la culpa si alguien se queja XP.
Mina-San86: Domo arigatou gozaimasu XD, yep, a prepararse para la boda y la fiesta para en el próximo cap XD
Carito-Chan: Hola! En muchos fics ponen la boda al final, y es por eso que quise ponerla a la mitad, tenía curiosidad de ver que tal se desarrolla su relación ya amarrados XD, casi siempre me bloqueo cuando toca escribir la historia desde la perspectiva de Sasuke, pero el esfuerzo vale la pena, y a Hina pss creo que ya se le está quitando la idea suicida, ella sabe que Sasuke es el chico más guapo y todo eso, pero como que todavía no le cae el veinte de lo que le está pasando, y eso es lo que la hace perfecta para él, si se enamora, va a ser por lo interior y no por su físico XD.
xxXkimiXxx: Te entiendo, si a mí me quitaran mis chocolates waaaaa!!!! (no, mejor no me lo imagino -_-), jojo, por cierto ya lo consulté con la almohada y creo que ya estoy convencida, aún hay que afinar detalles, pero más o menos tengo hecha la idea general, por cierto, muy buenas preguntas ;).
