Personajes: Itachi, Shisui, Sasuke, Naruto, Kakashi Hatake, "Misato Aburame", Kushina Uzumaki, Fugaku Uchiha, Sakumo Hatake, Hizashi Hyuga, Mikoto Uchiha, Minato Namikaze, Shikaku Nara, "Rina Shiranui", Inoichi Yamanaka, Tsume Inozuka, Shibi Aburame, Choza Akimichi, Jiraiya, Orochimaru, Tsunade, Sandaime Hokage, Danzo Shimura, Sakura Haruno, Ino Yanamaka, Ten Ten, Lee, Neji, Shikamaru, Choji, Kiba, Shino, Hinata, Sai
Importante: Los personajes de Naruto le pertenecen a Kishimoto. No estoy lucrando con esta historia. Lo que busco es divertirme escribiendo, que se diviertan leyendo y que hagan sugerencias para mejorar mis textos.
Adicional: Este fic es en general inofensivo, de haber contenido que requiera de un límite de edad colocaré un rótulo subrayado al inicio de dicho contenido.
Capítulo 10: Darme una oportunidad
Pasaron varias semanas desde aquella Misión. Estaba más que conforme con mi relación con Sakumo y Misa, no llevaba el peso de ocultar mi amor por Mikoto, me sentía comprendido por ellos. Una noche aparecí en su departamento. Me invitó la cena, conversamos riendo de cada anécdota divertida, fue muy bueno hacerlo…
-Jajaja jajaja Mina-chan jajaja eso realmente paso? Jajaja – Inquirió sentada en el cómodo sofá de su sala.
-Mmf mf jaja que no miento Misa! jajaj. –Manifesté apenas aguantando la risa.
-Jaja es divertido pero difícil de creer…,Minato…- Entrecerró los ojos, la miré fijo – …te daré el beneficio de la duda jajaja – Pues muchas gracias por medio confiar en mí. – acoté con fingida indignación. Silencio.
-…..
-…..
-Jajajaja / Jajajajaj - Nuestras carcajadas llenaron la estancia una vez más.
Me sentía relajado, tal vez haya sido por la botella de vino que yo mismo había insistido en abrir…, ella por supuesto se había negado aduciendo que no bebo con frecuencia, muy cierto, pero testarudo salí con mi gusto…. Me sentí bien con tanta libertad a su lado que…
-Escucha "Rubito" hay algo que quiero mostrarte, voy por... – se levantó y al pasar a mi lado sujeté su mano impidiendo que se fuera. Giro su rostro viéndome – Se te ofrece algo "Rubito"? - Me levanté sin soltar su mano. Cuando nos paramos frente a frente, comencé a acercarme a sus labios…- Oh, Mina-chan, que estás haciendo?, deja de bromear, te digo que hay algo que quiero mostrarte… – declaró sonriente.
-No es broma – Dije deteniéndome y viendo sus ojos claros.
-Vaya, - exhaló – No debí dejarte beber, mmmf, venga te llevo a tu casa. – habló buscando sus llaves con la mirada.
-Bebí sólo un par de copas, no estoy ebrio y realmente quiero una relación contigo. – No sé cómo me atreví a tanto. Ella guardo silencio escrutándome con la mirada.
-Bien Minato, no puedo aceptarlo. – Fue directa.
-… Por qué no? – Ahondé obstinado frunciendo ligeramente el ceño.
-En el caso que no estés ebrio, que no estamos seguros…, Kushina te ama, son buenas razones no? – Su segura mirada me estudiaba.
-No, no lo son. En primer lugar porque estoy sobrio, en segundo, porque yo NO amo a Kushina y ella debe entenderlo. – sostuve firmemente.
-De acuerdo Minato, pero que dices de tu amor por Mikoto, aún la sigues amando, libre, comprometida, casada, y con un bebé recién nacido. – levantó una ceja.
-Es verdad, pero; también lo es el hecho que ese amor no tiene esperanza.
-Y por eso… - me miró suspicaz.
-Por eso yo he decidido construir un futuro para mí y quiero que tú seas la mujer que lo comparta conmigo.
-No me amas… y yó… no te amo a ti Minato, no de esa forma. – habló aburrida.
- No me rendiría - Antes, mencionaste que conocías la fuerza de un gran amor – dije recordando - … pero, no mencionaste a esa persona como una razón para rechazarme…- Ahora me observaba atenta. -Esa persona… -
-Tengo que hablar de eso contigo? – dijo irritada.
-Te pido que por favor perdones mi indiscreción, Misa. – Me incliné pidiendo su perdón. Suspiró y viéndome asintió dejándome seguir.
–Somos parecidos, ambos sabemos que no estaremos con las personas que llenan nuestros sueños, no como quisiéramos, y sabemos que solo alguien que conozca esa pena puede comprendernos, ayudarnos a seguir y no sentirse traicionado…- la miré anhelante – Misa, por favor, sé que si nos damos una oportunidad esto puede funcionar.
-Hay una mujer que reina en tu corazón y no parece que quiera dejar ese sitio pronto, está aferrada casi tan fuertemente como el hombre que gobierna en el mío y amenaza con no salir nunca de allí. – Sonrió sarcástica –Nuestro corazón es leal a ellos y aunque nuestro cuerpo es libre, también traidor, y nunca se sentirá atado a nadie que no sean ellos. Dices que lo soportaras, que no te importa que piense en él cuando estoy contigo?. Al perdernos el respeto nunca más podríamos ser amigos lo entiendes?.
-Si tú me aceptas, yo te prometo que no habrá otra mujer en mis brazos, puedes confiar en mi palabra.
-No prometas Minato! – Dijo cortante, se notaba frustrada – No te hagas a ti mismo un mentiroso, no prometas lo que no tienes la capacidad de cumplir. Por qué insistes en esto?!
-Eres una mujer increíble y no voy a perderte. – Dije con la arrolladora seguridad que hacía mucho no sentía. Me observó incrédula. Lo que siguió fue un largo silencio.
-….- Silencio – Tengo una condición – abrí la boca sin poder creerlo – Tienes permitido buscar a cualquier otra mujer siempre y cuando me lo hayas dicho a solas y la cara 3 días antes. – Eh?! – Por supuesto esta condición también aplica para mí.
-Misato eso no es… - traté de objetar
-Así por lo menos salvaremos el respeto que nos debemos mutuamente, no quiero tener que odiarte Namikaze Minato –explicaba - No confías en mí –le corté.
- … y tampoco que me odies. No confío en ninguno de los dos. Ya lo dije antes, nuestra lealtad les pertenecen a ellos Minato y no a nosotros -aseguró – ….. – traté de asimilar eso.
-Si no lo aceptas tampoco aceptaré yo.-… estaba hablando en serio?...
-Yo quiero una relación formal contigo Misa, no voy a traicionarte y sé que tú no lo harás.
-En tu lugar… yo no estaría tan segura Mina-chan…-dijo viéndome muy fijo.
- En ese caso yo también tengo una condición –repliqué.
- No estás en la posición de exigir condición alguna –mencionó sorprendida.
- Aun así quiero hacerlo – miré resuelto, hizo un ademan para dejarme proseguir – No para mañana, ni para este año, pero; quiero que consideres ser… mi esposa.
-Jajajajaja jajajajaj Minato eres increíble jajajaj veo por qué esa soñadora cabeza tuya te ha traído tantas angustias, ahhh – suspiro algo agotada. – Que haces!?
-Misa Aburame, aceptas ser mi pareja e intentar construir un futuro juntos?- dije con una rodilla en el piso como cuando nos presentamos ante el Hokage. Tras unos instantes estiró su mano y ayudando a ponerme de pie dijo – Aceptado.
