Disclaimer: Esto no me pertenece sino a J. K. Rowling y a su imaginación

Sobreviviendo

Capitulo 10

Perdiendo el Control

¿Cómo quieres que le hable?-gritó Ginny llena de rabia-¡Hermione no está loca! Habla de ella como si tuviera alguna enfermedad, un mal, como si seriamente tuviera un problema ¡que, claramente, no tiene!

La señora Weasley sacudió la cabeza energéticamente, semejante shock en su vida, la pérdida de sus padres, sin duda había sido algo muy grande para la ingenua joven. Necesitaba ayuda, sin duda, Hermione necesitaba ayuda.

El señor Weasley colocó la tetera en uno de los fogones y se dirigió apresuradamente a la salida para continuar su trabajo. Se había formado gran revuelo desde el reciente ataque de los mortífagos en el mundo muggle. Ahora ningún lugar era seguro. Volteó a ver cuando su esposa subía las escaleras y se quedan los muchachos en la cocina. Se aproximaba el fin.

Tenían que encontrar alguna manera para detenerlos. Mortífgados, descontrolados y por doquier. Los ataques surgían de la nada, sin previo aviso. No habían podido capturar ni a uno solo.

Dumbledore-suspiró el Señor Weasley en la fría oscuridad de la noche- necesitamos ayuda, solo un milagro puede salvarnos-

Hermione contemplaba desde su cama, el cielo estrellado de afuera¿Dónde estaba la luna en una noche tan bella? Aunque sea aun quedaban las estrellas. Pero era lo que más quería, un enorme astro que alumbrara su camino. Algo, o alguien… que llenará el vacío que sentía en su alma. Algo o alguien que le asegurará un futuro pertinente, destinado a ser como el de un cuento de hadas, un final feliz.

Pero no, nadie podía asegurarlo, ni hoy, ni mañana, ni pasado. Solo el tiempo.. y el día en que llegará lo que sea que estuviese ella esperando. Pensó en Draco y en lo oportuno que había sido en llegar a su vida. Y aunque él ya había echo mucho por ella, aunque había estado a su lado en momentos afligidos, deseaba tenerlo a su lado. Ya. Ahora.

¿Dónde estaba¿Por qué no llegaba? Miraba la puerta insistente, rogando que por favor en cualquier momento llegara. Y se obligaba a pensar que no lo iba a hacer, para no vivir en la esperanza, también porque se decía que las cosas llegaban cuando menos las esperabas, pero muy adentro seguía implorando la llegada del rubio.

La señora Weasley se llevaba mecánicamente una taza de té a los labios, había actuado tan mal, pobre Hermione, su querida niña, dejo la taza en la mesita de noche y se recostó en su lado de la cama. Le daba la espalda a la pared amarillenta y contemplaba el lado vacío a su lado. Últimamente era como no tener esposo. No tener un compañero. Alguien que la protegiera, que la consolará pero no había nadie. El trabajo es había apoderado completamente de su marido.

Sus ojos se enrojecieron, tiempos oscuros, sólo eso son, llegaron, están pasando, pero se irán. Llegarán los buenos tiempos, aunque de todas maneras trataba de recordar la última vez que bailaron en alguna pista de baile o que salieron a cenar. Era un recuerdo borroso de un pasado casi olvidado.

Tantas pérdidas… Se llevo una mano a la frente, angustiada. Deseaba que todo finalizase pronto.

El corazón del rubio latía con violencia. Su pulso se había incrementado alarmantemente en los últimos minutos. Pero se mantenía serio, sin vacilar, con una mirada fiera, sin despegar sus ojos de Ron y Harry. Ambos, enojados como dos dragones hambrientos que habían perdido una presa por pelos.

Draco con los brazos cruzados, empezó a caminar hacia la sala, sin hacer contacto visual con los dos chicos. Pero Ron lo empujo contra una de las sillas de la cocina.

Considérate muerto- gruño Ron-

Donde estabas, Draco?-inquirió Harry sujetando a su amigo pelirrojo por uno de sus brazos- a donde llevaste a Hermione? Qué le hiciste?

Draco los miró sin responder, notó la presencia de Ginny en el fondo, entre el espacio que se podía ver entre Ron y Harry. Asintió una vez dándole una leve sacudida a su cabello rojo flamante.

Él movió su cabeza casi un milímetro a la derecha, ni loco les diría a ese par que Hermione le había pedido que le acompañara a la casa de sus padres. Se pasó una mano por el cabello rubio, nunca antes le había costado responder algo.

Eso es algo entre ella y yo-contestó serenamente, estuvo a punto de irse a su recamara, pero por la mirada de Ron sería como tirarse de un acantilado, solo podría tener una salvación milagrosa-

Ron gruñó algo por lo bajo y Draco le dirigió una mirada fugaz, cerro los ojos y sintió como una de las sillas era reventada en su espalda. Trozos de astillas volaron por doquier, y escuchó como lo que quedaba de la silla caía a su lado en el piso. Sangre, un líquido rojo, con sabor a plomo, fue escupida por su boca.

Todo había pasado demasiado rápido, incluso el grito ahogado de Ginny había pasado a una velocidad casi inaudible, Harry sujeto a su amigo fuera de control, pero Ron lo hizo a un lado y saltó sobre él como una fiera sobre un venado malherido.

Lo rasguñaba con violencia y le metía un sin fin de puñetazos, hasta que escuchó un estallido y luego, solo hubo silencio. Aunque su vista estaba borrosa, podía ver a la menor de los Weasley, la única mujer de entre tantos hermanos, de pie con su varita levantada. Seguía con la varita apuntada en la dirección en donde había estado su hermano segundos atrás. Harry seguía de pie, en el mismo lugar en donde había tratado de separar a sus amigos.

Y miraba con los ojos abiertos de par en par, a Ron inconciente, en el suelo de madera.

Yo.. yo .. yo solo- Ginny trataba de hablar pero Harry la miraba, incrédulo- intentaba ayudar-

Harry empezó a negar con la cabeza, cada vez más rápido.

No.. no-las negaciones resbalaban por sus labios rojos- no.. no..

Harry te lo juro- se acercó al pelinegro en unas cuantas zancadas y se aferró a su brazo pero él la empujo- yo solo quería ayudar-

Ayudar?-dijo sin darle crédito a sus oídos- ayudar¡Ayudarlo a él querrás decir!

¿Qué querías que hiciera?-chillo Ginny reprimiendo un sollozo-¿qué dejará que lo matará?

Yo me estaba encargando-dijo Harry con notas de ira en su voz- de todas maneras Ron no es un asesino

¿Encargando? –le respondió histérica- no puedes culparme ¡no puedes! Él lo iba a matar ¡sin razón alguna¿Qué ha hecho Draco¡Nada! Hermione lo busca a él ¡Hermione! Draco no pasa el día persiguiéndola, ni forzándola a nada ¡Son solo ustedes!

Draco parpadeó incrédulo a lo que veían sus ojos, el grandioso Potter había sacado su varita y apuntaba amenazante a la chica que siempre había permanecido a su lado.

Tonto, tonto, tonto- repetía varias veces en su cabeza, había olvidado por un momento el dolor en su espalda, y su camisa casi despedazada ¡Estúpido de Ron!-

Todos están ciegos por el amor, los celos, las muertes. Todo. Se estaban volviendo locos. Y lo estaban arrastrando con ellos.

Se incorporó lentamente y con dolor. Aunque sea no había vuelto a escupir sangre. Volteó a mirar a Ginny que miraba desafiante a Harry, a Harry que tenía la varita alzada contra su amiga del alma.

Repentinamente, cayó al suelo, se doblaba de dolor, pero era un dolor familiar. Demasiado. Más de lo que le hubiese gustado.

Había olvidado a Ron, había recuperado la conciencia, y ahora con la varita apenas agarrada por su mano débil, le enviaba crucios desde el otro lado de la habitación. Luces moradas con chispas verdes opacos saltaban de la varita de Ron y le daban a Draco, haciéndole retorcerse de dolor.

Ginny chilló horrorizada y se arrojó contra su hermano en el piso.

Expelliarmus!- gritó Harry que se había olvidado de la discusión que había tenido con Ginny y la había tomado en sus brazos, alejándola de su hermano mayor que sonreía amargamente y no despegaba la mirada de Draco-

Empezó a hablar cuando menos se lo esperaban.

Quieres saber Ginny que hizo Draco mal?-dijo amargamente pero sin borrar aquella sonrisa cínica de su rostro- existir.

Ginny trató de abrazar a su hermano pero Harry la agarró más fuerte y la apretó contra su pecho. El pelinegro miraba a su amigo incrédulo, preocupado… y el miedo había vuelto, que no solo le hiciera daño a Draco, sino también a Ginny.. y que él no pudiese hacer nada para impedirlo.

Draco había dejado de retorcerse, y ahora descansaba en el suelo. Aunque no se movía, suspiró aliviado en cuanto vio que el pecho del rubio subía y bajaba lentamente.. pero lo hacia.

Las horas pasaron pero Draco no subió hasta a las tres de la madrugada, con la camisa vuelta jirones y echándose pesadamente a lado de la castaña dormida.

Fin!
Gracias a Ariana Lovegood!
Lamento la tardanza, la escuela.. la escuela.. ¡Culpen a la escuela! Que dolor de cabeza.. y apenas es la primera semana.. y solo para rematar.. ¡estoy completamente resfriada! Me arde brutalmente la garganta. Y en días como estos, deseo no tener nariz.. x.x si.. que miedo.. lo sé!

Gracias por leer!

Lostbrethilien!

Contestación de Reviews:

Karyta34: si, tengo que aceptar ¡estaba super loco ese cap!

Jose C: gracias! En serio! Aprecio mucho a la gente que lee mis historias.. y mucho más a las que les gusta! Muchas gracias!

Floh Black: pobre Molly XD muy muy mala! Bueno.. ese no era el propósito.. pero a veces ella se comporta así, como extraño.., en algunos libros..XD

Pau Tanamachi Malfoy: Ay! Lamento lo de tu cachorro! Pero bueno, lo hicieron con buenas intenciones ¡espero que todo este bien! Cualquier cosa.. estoy aquí para usted! ..

Lithit MP: Hola! Gracias! Gracias! Que gentil eres!

Afrodilla: te encanta? De verás¡muchas gracias!

Kerly Krum: si, es como el psicotrauma que le dejo marcado, (la muerte de sus padres) lo que lo lleva a protegerla ¡gracias!

Dayis¡wow! Es un super review! Muchas gracias, chica! Tranquila! Tranquila! Pronto llegan los abrazos y los besos.. tan esperados. ¡gracias por leer¡gracias por comentar¡eres lo maximo!

Chukii: jajaja sii¡muchas gracias por comentar!

Sus comentarios me hacen feliz ¡muchas gracias!
la historia se que ha dado giros locos.. pero gracias por permanecer alli.. donde sea que esten.. ¡muchas gracias!

Sinceramente, Besos Mágicos, Abrazos y chocolates,

Lostbrethilien!..