Derechos de Autor: Los Jóvenes Titanes no me pertenecen pero el personaje original, Tita, sí.
Donde nos quedamos: Mientras tanto, en otra parte de la Torre, un par de ojos se mantenía bien abierto. El sueño no vendría ahora y era casi seguro que no vendría en toda la noche, una mente muy ocupada y confusa se encargaría de ello. Estrés, presión, ansiedad, todo al mismo tiempo… Poder dormir sería todo un reto, una meta muy difícil de lograr, una misión nada segura por ahora.
Ahora con la historia...
Tu amor por mí es tan profundo como el océano y mis sentimientos por ti llegan más allá del cielo
Capítulo 9
Un par de ojos se abrieron lentamente mientras se encontraban con la suave luz entrando por la ventana; la luna brillaba todavía intensamente en la mitad de la noche, lo cual era extraño porque se podía oír el caer de gotas de lluvia contra la ventana de la habitación. El cielo debería estar nublado, o por lo menos un tanto menos brillante si se consideraba que era una llovizna.
Ahora un poco más despiertos, el par de ojos se movió a su mesita de noche junto a la cama y un brazo se estiró para alcanzar un comunicador amarillo. Al abrirlo, la hora resplandeció con un color celeste y fondo negro. Eran las 2:19 de la mañana. Era demasiado temprano para que alguien se levantara, incluso para los que imprimían el periódico.
Con un suave gemido Raven dejó el comunicador donde estaba y se dio vuelta para que su espalda descansara sobre las sábanas. De repente un suave sonido hizo que mirara a su lado sorprendida. El susto se fue tan pronto como llegó al recordar que aquel sujeto bajo sus sábanas debía estar ahí. El joven atlante no había cambiado de posición desde que se había quedado dormido y aún miraba en dirección opuesta a la suya. Ella no pudo evitar sonreír, nunca imaginó que Aqualad era del tipo de chico que roncaba. Cyborg lo hacía, él mismo se los había contado; Chico Bestia a veces roncaba suavemente, generalmente cuando se transformaba en perro, pero en su forma humana hablaba más de lo que roncaba; y Robin… no lo sabía, nunca lo había visto dormir, no era del tipo que se quedaba dormido en el sillón como cierto chico verde, por lo que no estaba segura si roncaba o no. Tal vez, como el heredero que tenía a su lado, aparentaba no roncar cuando en verdad si lo hacía.
Suspirando, Raven decidió que tenía que hacer algo. Estaba muy despierta y no tenía intenciones de quedarse en cama dando vueltas hasta que el sueño volviera. El té a esta hora era una mala idea por la teína, pero un poco de agua o incluso un vaso de leche no sonaban tan mal. Sin hacer ruido para no despertar a Aqualad, Raven se escurrió entre las sábanas, se puso zapatos y se teletransportó hasta el pasillo que daba a la sala común.
Las puertas se abrieron para dejarla pasar, y al entrar notó que las luces estaban encendidas, lo cual era raro porque Cyborg siempre se ocupaba de apagarlas antes de irse a dormir. Eso significaba que alguien más estaba en la habitación. Sus suposiciones se comprobaron al tornarse hacia la cocina y toparse con nada menos que con su líder enmascarado recargado contra el mesón, cubierto por todo su uniforme y con un vaso de agua a medio terminar en la mano. Su rostro se levantó para ver quien había entrado en la sala.
-Hola Raven ¿Qué haces levantada a esta hora?- preguntó Robin curioso, nunca pensó encontrarse con alguien a esta hora, y menos con la joven oscura. Ella caminó hacia él con una mirada llena de curiosidad.
-Yo podría preguntarte lo mismo- dijo más como un hecho que preguntando mientras apoyaba los codos en el mesón frente a Robin. –Yo solo me desperté y decidí bajar a tomar algo.-
-¿Quieres que hierva un poco de agua para que prepares tu té?- preguntó Robin caminando hacia la estufa, pero la chica negó con la cabeza.
-El té no me ayudaría a quedarme dormida, pensaba en un vaso de agua o un poco de leche- dijo levantando los hombros mientras Robin asentía con una sonrisa.
-Entonces te acompaño, me gustaría descansar un poco y puede que la leche me ayude- el joven líder caminó hasta el refrigerador y luego de sacar el empaque, preparo todo para poner a calentar un poco la leche en la estufa.
Mientras Raven esperaba que él volviera al mesón, se dio vuelta y se encontró con la lámpara que había roto antes. Todavía estaba en el suelo y nadie había limpiado nada, Cyborg no la podría reparar hasta el día siguiente, solo esperaba estar despierta cuando lo hiciera para ayudarlo, después de todo era su culpa, aunque le habían dicho que técnicamente era la culpa de su visita.
Ahora que había tenido más tiempo para pensar en la visita y todo lo que había dicho a cerca de las reglas y su familia, entre otras cosas, le hizo darse cuenta de que Atlantis era mucho más que una simple ciudad perdida bajo el agua; aquella civilización era muy interesante. Sabía que en estos momentos tenían algunos problemas, y como no si su heredero estaba tratando de irse para quedarse con los humanos y ayudarlos cada vez que pudiera o cuando lo necesitaran; pensándolo bien, no sabía si estaba bien o mal que lo ayudara en todo esto. Aunque ahora que lo había meditado, tal vez podía pedirle a Garth que la llevara a su hogar en pago por el favor que le estaba haciendo.
-Solo tenemos que esperar un par de minutos y estará listo- los pensamientos de la joven fueron interrumpidos por la voz de Robin que caminaba hacia el mesón para acompañar a su amiga.
-Todavía no me dices por qué estás aquí.- notó Raven mientras el chico se sentaba frente a ella.
-Solo estoy un poco ansioso.- dijo levantando los hombros y causando que Raven sonriera.
-Te apuesto que estás asustado por la película.- Robin soltó un resoplido algo insultado levantando una mano en el aire.
-Si claro, como si eso me asustara.- se inclinó más cerca para parecer más seguro. –No estoy asustado porque sé que los vampiros no existen.-
-De hecho existen varias pruebas que lo demuestran.- respondió Raven levantando la mirada como si lo meditara. –Algunos extraños ataques, animales con mordidas demasiado grandes como para pertenecer a un murciélago pero con el mismo patrón, raras sombras de noche, desapariciones y muchas cosas más.-
-Puede ser, pero una película como ésa es demasiado simple para asustar a alguien como yo.- replicó el chico reposando sus manos detrás de su cabeza para parecer relajado. Raven tuvo que contener una risa burlona.
-Seguro, por eso te agarraste de mi brazo como si tu vida dependiera de ello cuando Tita nos gastó esa broma ¿Cierto?- Robin casi se calló de la silla donde estaba sentado al oír sus palabras y recordar lo ocurrido. Eso si que había sido una excelente forma de demostrarle que tan valiente era y el efecto que la película había tenido en él. La hechicera sonrió orgullosa.
-Eso fue un puro reflejo, no hay de que preocuparse.- Raven arqueó una ceja.
-¿Quién dijo que estaba preocupada por ti?- el frunció el ceño bromeando y ella alzó los hombros.- Solo me preocupaban mis brazos que estaban atrapados por dos chicos que se sentían muy valientes pero que tenían que esconderse tras una chica para protegerse de una pelota de agua.-
-No me lo recuerdes ¿Quieres?- pidió el líder enmascarado.
-No quieres parecer un bebé- declaró Raven entretenida con la conversación, no cualquier día podía decir este tipo de cosas sobre su valiente líder. Le gustaba poder molestarlo por el hecho de que él se sintiera avergonzado, lo que no sabía era que en realidad al chico le molestaba el hecho de que la joven hubiera mencionado a los dos chicos que se habían protegido en sus brazos. No quería saber nada de ese otro chico que había reaccionado de la misma manera que él. –Si eso es lo que te preocupa, tranquilo, no volveré a mencionarlo.-
-Sí es eso.- No, no es eso.
-Además, pienso que diste un gran show cuando Chico Bestia usó tu pierna para apoyarse y llegar al sofá.- le recordó Raven burlándose. Robin estaba por replicar cuando un sonido extraño llamó la atención de los dos, era la leche hirviendo que estaba por crear un desastre si alguien no la retiraba rápido de la estufa.
Robin se apresuró a quitar el jarro de la estufa, no sin antes tomar un guante de cocina para no quemarse; sus guantes no podían darle tal protección, pero ahora que lo pensaba, ésa podía ser una buena modificación, uno nunca sabe cuando podría serle útil. Una vez que la leche estuvo a salvo del calor, el joven Titán tomó un par de tazas, las llenó casi a tope agregando también algo de leche más fría para evitar quemaduras en su boca y le dio una a su compañera dejando la otra para él.
-Que buenos reflejos- Raven lo halagó mientras soplaba su bebida y tomaba un sorbo; el calor que la llenó la hizo sentir más relajada de lo que había estado el día entero. –Gracias.-
-No hay problema- dijo Robin antes de tomar un sorbo de su taza.
-Sabe a Vodka- dijo Raven de repente mientras Robin se atragantaba con su leche. Ella sonrió victoriosa en su mente al ver la reacción de su amigo, era justo lo que esperaba ver, pero trató de no poner más que un rostro de curiosidad en su cara- ¿Estás bien?-
-¿Qué quieres decir con que sabe a Vodka?- preguntó el chico cuando se repuso del sobresalto, eso era algo que no esperaba oír. –La leche no está vencida y yo no le puse nada si es eso lo que tratas de decir.-
-Solo bromeaba chico maravilla, solo bromeaba- lo molestó Raven tomando otro sorbo de su taza mientras su líder la apuntaba con el dedo acusadoramente.
-No te atrevas a jugar con mi mente a esta hora, no es para nada gracioso- la joven solo agitó su mano un poco y se mantuvo inexpresiva para fastidiarlo.
-No habría sido gracioso si realmente hubieras tenido un problema con la leche, y este no era el caso, por lo que fue muy entretenido ver tu reacción.-
-Podría haberme enfermado o me pude haber caído de la silla y haberme hecho daño por tu culpa- dijo Robin serio antes de colocar una sonrisa amistosa en sus labios. –En tal caso tendrías que cuidarme hasta que me recuperara y el equipo se habría quedado sin líder por un tiempo.-
-Como si nunca hubiera pasado- dijo Raven recordando las veces que el equipo no había tenido al petirrojo al mando y las contó con su mano. –La vez que te rompiste el brazo, cuando te convertiste en aprendiz de Slade, cuando te capturó la hermandad del mal, cuando te dio varicela…-
-Esta bien, está bien, ya entendí- la interrumpió Robin sin querer escuchar más. –pero si estaba vez me ausentaba sería tu culpa.-
Raven rodó sus ojos y luego notó lo bien que estaban conversando los dos. Ya no estaba tenso como antes, era como el mismo Robin de siempre y la extraña actitud que había tenido desde que anunciaron su relación con el joven atlante había desaparecido. Justo en ese momento recordó el Aqualad le había hecho algo a su líder que podía haberlo dejado algo malherido.
-¿Cómo está tu hombro?- el joven enarcó una ceja como si no entendiera a lo que ella se refería. –Te caíste sobre tu hombro antes y no tuve tiempo de preguntarte si estabas bien- explicó Raven mientras el joven titán sonreía al notar que ella estaba preocupada por él.
-No fue nada, no fue como si me cayera del techo.- le aseguró él moviendo su brazo para que viera lo bien que se encontraba.
-No me refería a eso, sé que no fue una gran caída, pero después de todo fue Garth el que te empujó y él tiene mucha fuerza.-
-Creí que sólo lo llamabas Garth cuando Tita estaba cerca- dijo el titán de pelo negro cambiando el tema. Los ojos de Raven se abrieron de sorpresa, era verdad, ella sólo lo llamaba así para que su visita se creyera toda la historia, no quería hacerlo en otras circunstancias porque sabía que terminaría muy encariñada con el joven atlante, sin embargo aquí estaba ella hablando con Robin y llamando al atlante por su verdadero nombre. Aunque pensándolo mejor, tal vez era bueno llamarlo así frente a todos, así sería más fácil hacerles creer que ambos estaban saliendo.
-Él es mi novio y fue él mismo quien dijo que podíamos llamarlo así, así que no veo nada malo con eso- Raven levantó los hombros y miró a Robin directamente a los ojos, mientras más segura estuviera ella, más fácil sería convencer a su líder.
-Como si pudiera olvidarlo- gruñó él en un bajo volumen terminando de tomarse su leche en un segundo. Luego miró hacia el lado frunciendo el ceño. –Su primer día como pareja oficial y ya están compartiendo la misma cama ¿Qué tan tierno es eso?-
-No fue nuestra decisión, es parte de las reglas que tenemos que cumplir como pareja- explicó Raven sonando un poco enojada. Nada de esto era su culpa y tampoco de Garth, de hecho ninguno de los dos estaba de acuerdo con todo esto en un principio. Realmente le había creído a Aqualad cuando dijo que se había olvidado de seguir las reglas, y dudaba que él la hubiera elegido por ser un pervertido como Cyborg había dicho. Garth no era un degenerado y ella era lo suficientemente inteligente para saber si él la estaba engañando o no. Hasta el momento, había sido bastante honesto.
-¿Por qué?- preguntó Robin serio mirándola a los ojos.
-Reglas son reglas Robin, tú más que nadie debería entender eso- respondió Raven sin poder creer que él preguntara eso, era algo obvio y simple: Ellos era una pareja, habían reglas que toda pareja de la cual un Atlante era parte debía seguir y por ende ellos también debían seguirlas. De pronto sintió como el aura de Robin cambiaba a una muy pesada y llena de emociones, al parecer él no recibió la respuesta que estaba esperando.
-Sí, reglas son reglas, y ustedes deben seguirlas si están juntos- dijo Robin sin expresar nada en su rostro, incluso su voz escondía lo que ella podía percibir a través de su aura- ¿Pero por qué están ustedes juntos?-
-¿Qué quieres decir?- preguntó ella consternada por la pregunta sin saber como responder. –Robin ya les dijimos a todos como habíamos terminado juntos-
-Es verdad- el joven caminó hasta el lava platos y dejó su taza ahí, nunca cruzó miradas con la joven oscura mientras hablaba. Raven suspiró y recordó que le había prometido a Garth que hablaría con su líder para averiguar por qué tenía esa extraña actitud, de la cual por cierto, ella parecía ser la causa.
-Robin- empezó a decir eligiendo sus palabras con cuidado. -¿Qué pasa contigo? Has estado actuando… extraño últimamente, todo el día has estado distraído y enojado, y en verdad me gustaría saber la razón porque los cambios en tu aura son nuevos y muy fáciles de notar.-
-Estoy bien- dijo todavía dándole la espalda.
-Obviamente no ¿Por qué no hablas conmigo?- insistió. Él siempre la convencía para hablar con él, ahora era su turno de hacer las preguntas. Si él siempre estaba ahí para ayudarla ¿Por qué ella no?
-No quiero hablar de esto contigo, tengo otras siete personas en la torre con las que puedo hablar, no quiero explicarte nada a ti- el joven líder se dio la vuelta abruptamente para ver a la chica y su rostro reflejaba frustración. Ella no podía entender como había llegado a ese estado si hace unos minutos estaba bien.
-¿Por qué no quieres hablar conmigo ahora? Creí que confiabas en mí- insistió Raven poniéndose de pie frente a él, no iba a quedarse ahí sin hacer nada.
-Confiaba en ti cuando todos significábamos lo mismo para ti- replicó Robin confundiendo a la joven de cabello corto. Todos significaban mucho para ella, mucho más de lo que él podría imaginar. Ellos eran su familia, los que la ayudaban en las buenas y en las malas durante su vida, si no fuera por ellos el mundo ya no existiría y ella no sería más que un alma olvidada bajo el control de su padre. Ella les debía mucho, le debía a él la vida. ¿Cómo se le ocurría pensar que algo había cambiado en ella?
-Todos significan mucho para mí y valen mucho más de lo que puedes imaginar, y tu lo sabes- dijo Raven cansándose del juego, no era justo que su líder se volviera tan frío cuando ella solo quería ayudarlo. Y tenía suerte de que fuera él, si hubiera sido Chico Bestia, hace rato que lo habría mandado a volar por la ventana. –Yo aprendí a confiar en ti, ahora te toca a ti.-
-No me hagas reír, ya no significamos lo mismo para ti- dijo el joven de pelo oscuro con toda la frialdad de la que fue capaz; ella estaba comenzando a perder el control.
-¿Cómo puedes decir eso?- preguntó levitando algunos centímetros sobre el suelo para que sus ojos estuvieran a la misma altura que los de él. Estaban tan cerca que ella podía sentir su respiración sobre la suya, pero no le importó, ya estaba cansada de la infantil actitud de Robin y si era necesario tomar medidas drásticas lo haría.
-Ahora tienes otras prioridades ¿No es así?- ella no lo intimidaba ni un poco, incluso se atrevió a dar un paso al frente causando que ella retrocediera para dejar espacio entre ambos.
-¿Pero qué estás…?- Raven se detuvo al darse cuenta de lo que él decía: era Aqualad, esto de los "significados" era porque ella tenía un novio y eso traía consecuencias para todos, tal y como él había mencionado antes en la reunión con Abeja. Él todavía estaba enojado por todo el asunto, y recién ahora se le ocurría pensar como le habría afectado todo lo de las reglas, todo se iba poniendo peor. Respirando profundamente sus pies volvieron a tocar el suelo y Robin no le quitó la vista de encima, era claro que la joven ya había entendido a qué se refería. –Esto es por Garth ¿Cierto?-
-Te tomó mucho tiempo- dijo Robin tratando de pasar junto a ella, pero Raven lo interceptó antes de que pudiera irse.
-Robin ya te lo dijimos antes, nada va a cambiar tan drásticamente, y aún no hemos decidido si vamos a seguir juntos después de todo esto o no- Raven trató de razonar con él con esperanzas de que se calmara. Por lo menos ahora entendía la razón de su comportamiento, sólo le preocupaban las consecuencias negativas que tendrían las misiones y ambos equipos por su relación con Aqualad, sólo se trataba de eso.
-¿Y por qué no le han dicho nada a la mujer ésa?- preguntó Robin sorprendiéndola. -¿Por qué no le han dicho que todavía no saben si quieren estar juntos?-
-¡Eso no es asunto tuyo!- lo cortó Raven tratando de no volver a subir el tono antes de seguir, no fuera a ser que sus poderes se salieran de control o despertaran a alguien. –Lo que le digamos a Tita es nuestro problema.-
-La mentira no durará por siempre- dijo Robin caminando en dirección contraria a ella y sin voltear a mirarla. Raven lo siguió con la mirada hasta que llegó a las puertas de la sala. –Yo no le voy a decir nada porque, como tú dijiste, esto no me incumbe, pero tampoco esperes que esté de acuerdo. Ya he mentido lo suficiente, y desde ahora yo decidiré si les sigo la corriente o no dependiendo de mi punto de vista en cada situación.-
-Me aseguraré de no pedirte nada entonces- dijo Raven sin poder contenerse. Sus cambios de humor eran muy rápidos, cuando ella había llegado la había recibido como si fuera cualquier otro día, pero ahora estaba segura que hasta Slade había recibido mejor trato que ella por parte del chico maravilla. Robin no estaba siendo él mismo, podía contar con su mano las pocas veces que se había comportado así con alguien del equipo. Muy raras veces le levantaba la voz a Starfire y a ella, pero esta noche parecía que había decidido saltarse todas las cortesías.
-¿Por qué no vuelves a la cama?- preguntó el joven enmascarado mientras las puertas se abrían para dejarlo pasar. –Alguien debe estar extrañándote.-
-¡Robin!- gritó Raven sin causar efecto en él. Las puertas se cerraron y ella quedó sola en la sala con más preguntas que respuestas. No soportaba la actitud de él, y ahora todo lo que se podía oír era el golpeteo de la lluvia. Ya no le daban ni ganas de mirar por la ventana, ni siquiera le quedaba apetito para tomarse el resto de su bebida. –Ese patán.-
Tu amor por mí es tan profundo como el océano y mis sentimientos por ti llegan más allá del cielo
: Con Robin:
Él la había escuchado llamarlo, por supuesto que la había escuchado, pero no estaba dispuesto a darse vuelta y darle más explicaciones. No quería quedarse ahí y tener que escuchar todo lo que ella dijera y tener que encontrar respuestas para todos sus argumentos, simplemente porque no tenía ninguna. ¿Qué podía decirle? No quiero hablar contigo porque me molesta que estés saliendo con ese cabeza de pescado, y ni siquiera sé porque me siento de ese modo y no se me ocurre nada mejor que decir que su relación afectará las misiones y los equipos. Sí claro, como si eso fuera suficiente para Raven. La conocía lo suficiente para saber que ella querría saber mucho más, indagaría hasta conseguir una respuesta concreta, cosa que no era posible en ese momento, por eso había hecho lo mejor que había podido hacer.
Se había ido.
Había dejado a su mejor amiga sola en la cocina después de una pelea; el hecho de que casi nunca se pelearon hacía de toda la situación algo nuevo. Habían tenido varias discusiones antes, pero son de esas entre amigos que le pasan a cualquiera, del tipo que nunca ocurren y que cuando pasan ambos se disculpan y vuelven a conversar como gente civilizada. Siempre había sido así. ¿Por qué ahora todo parecía distinto? Ambas aves sabían como comportarse con el otro cuando tenían problemas, era algo que habían aprendido con los años. ¿Qué era lo que estaba pasando?
-Hola Robin- él joven levantó su cabeza sobresaltado y se encontró con la pequeña atlante parada frente a él. No llevaba sus lentes puestos, su cabello estaba atado con dos colitas y una bata larga cubría todo su cuerpo, pero era Tita, no cabía duda alguna. –Entonces fuiste tú el que me despertó.-
-Yo no hice nada- frunció el ceño.
-Tu aura está tan pesada que es capaz de echar abajo una casa- dijo Tita algo irritada. –Necesitas relajarte, no puedes andar dando vueltas por la torre con tantas emociones saliendo por tu cuerpo y esperar que alguien con empatía pueda dormir tranquilamente. Podrías haber despertado a Raven y Garth también.-
Raven y Garth, eso era lo que había cambiado. Todo este problema no era sobre Raven y él, también estaba su nuevo novio involucrado, no era un argumento entre dos, al menos no para él. Todo el equipo se había enfrentado a otras relaciones antes, dos de ellas habían terminado con corazones rotos, uno de ellos fue el de Raven. Tal vez eso era lo que lo molestaba, el miedo a que Raven no tuviera su final feliz. Considerando que ahora un amigo estaba implicado podría significar que el daño podría ser mucho mayor, después de todo ése dragón le había dejado heridas muy profundas y apenas lo había conocido; cómo sería todo ahora con alguien que conocían ya por algún tiempo.
-Eso es- pensó Robin en voz alta- Tiene que ser eso.-
-¿De qué hablas?- el joven miró hacia abajo recordando que había otra persona con él, una persona que lo miraba como si pudiera leerle la mente aún sin poderes, ella no le agradaba.
-Nada importante- le aseguró Robin, aunque Tita no quedó convencida.
- Tiene que ser importante, de lo contrario tus enredadas emociones no me habrían despertado, y eso que estoy muy cansada- la atlante rodó sus ojos y Robin suspiró.
-Sólo estoy pensando demasiado, ya se pasará.-
-Me impresiona lo seguro que suenas- Tita trató de encontrar su mirada, pero todo indicaba que Robin no tenía el mismo deseo.
-No necesito dudar de mis palabras- el chico maravilla apuntó seguro, o por lo menos así se sentía porque en ese momento la intensidad en la mirada de aquella mujer se intensificó y se sintió aún más incómodo que antes.
-Tal vez deberías.-
-Me voy a dormir ahora- el chico pasó junto a Tita y trató de alcanzar el ascensor para no tener que seguir lidiando con ella. Aunque estaba seguro que ella se preparaba para decirle algo que lo dejaría despierto el resto de la noche, era como si ella esperara el momento exacto para hacerle todo más difícil.
-¿Estás seguro de poder dormir con todo ese estrés?- preguntó la mujer, pero Robin no se dio la vuelta para mirarla.
-Me las arreglaré, no es la primera vez que me pasa.-
-Oh, yo creo que sí- Robin sintió el impulso de mirarla, pero se detuvo así mismo y esperó a que se abriera la puerta del ascensor. –Lo que haces está mal.-
-No sabía que dormir con un poco de estrés fuera un crimen- dijo pensando que Tita estaba exagerando. Por fin las puertas del ascensor se abrieron y el joven entró para luego tornarse a mirar a la mujer que tenía sus manos en su cintura y una cara muy seria. –Ya puedes volver a dormir, mis emociones no te molestarán más.-
-Pero aún te molestarán a ti ¿No es así?- Eso fue lo último que escuchó de los labios de la Atlante antes de que las puertas se cerraran dejando a Robin solo con sus pensamientos. Tal vez no sería capaz de dormir después de todo.
Tu amor por mí es tan profundo como el océano y mis sentimientos por ti llegan más allá del cielo
Si, si, lo se, me paso de veras. Demasiado tiempo incluso para mis gustos pero pues ni modo; la Universidad es la Universidad y hay que cumplir para acabar.
En fin, mucha plática hoy pero en serio tenía que mostrar qué tanto esto estaba afectando a Robin. Ya tienen una buena idea de qué tan mal esto le calló al líder, como una piscina de agua congelada y Tita no se lo esta haciendo nada, pero nada fácil.
En fin, espero que disfrutaran este capítulo y espero poder actualizar pronto a pesar que las clases empezaron.
Próximo capítulo: A nadie le va bien una noche sin sueño y mucho menos si tienes una prueba de confianza al día siguiente el cual es más difícil de lo que parece por el hecho de que podría significar perder a un amigo. Mantén tus ojos abiertos, incluso si solo hay oscuridad.
