¿Qué tal chicas (os)? Espero les guste éste capítulo que, para variar tiene ost. Creo que es el que más ilusión me ha dado de escribir. Desde que escuché la canción "awkward love" de As one me imaginé la escena perfecta para la canción, y les hago una fuerte recomendación de que la escuchen mientras leen este capítulo. La canción está en coreano, pero la melodía es lo que cuenta.
AR y Koisshi Saotome, agradezco muchísimo sus comentarios. Cada que leo sus reviews me alegran el día (¡en serio!) y que bueno que les gusten los drabbles, me esmeraré en hacerlo cada vez mejores.
Recuerden que hay complacencias y pueden mandar sus peticiones por PM o dejarlas en el review. También les invito a visitar mi página de tumblr (link en mi perfil) donde también pueden encontrar más fanfics, escritos random y alguna que otra cosa interesante.
Saludos!
Nuestras manos se rozaron y por primera vez noté que su rostro se ruborizó. Ese día estábamos en su oficina, junto con el resto del equipo ordenando los papeles que usaríamos durante la junta semanal con el Comandante Erwin. De manera casual, pasé un folder y sentí lo cálido de su mano junto a la mía. Estoy segura de que nadie se dio cuenta
Hacía ya algún tiempo que el Capitán Levi me gustaba, pero siempre lo mantuve en secreto; cuando nadie se daba cuenta lo veía caminar por el patio o en el comedor del cuartel, siempre sin esperanza alguna de que él se interesara en mí, mucho menos que sucediera algo entre los dos, por eso la reacción que tuvo ese día en su oficina me hizo preguntarme qué habría pasado.
No muchos días después sucedió algo similar, sólo que ésta vez nuestras miradas se cruzaron de repente entre el gentío aglomerado en los establos. La semana completa evité buscarlo con la mirada pero no me pude contener más y en cuanto lo hice, me encontré con sus ojos clavados en mí.
En seguida se me subieron los colores, bajé la mirada por un instante y cuando volví a mirarlo me di cuenta de él había hecho lo mismo. Tan pronto nuestros ojos se volvieron a encontrar le sonreí y bajé la mirada otra vez. Después Oluo me interrumpió diciendo que su caballo estaba enfermo y algunas otras trivialidades que en el momento me importaron un comino.
Todos los días veo al Capitán; es mi superior en rango y soy parte de su escuadrón, así que me lo tengo que topar casi a todas horas, pero por fortuna sólo pocas veces estamos solos. Desde que comencé a percibir su nerviosismo cuando estaba cerca de mí, evité a toda costa estar a solas con él. Quién sabe qué pasaría en ese caso, o los aprietos en los que me metería por no ser suficientemente prudente.
Ya hace más de un mes desde que eso pasó, y hoy en día continúa. No es que me esté quejando; al contrario, me siento de lo mejor y hasta creo que mi rendimiento en los entrenamientos ha mejorado, pero desde hace unos días no saco de mi cabeza la idea de que existe una posibilidad de algo más entre nosotros.
Es como si hubiéramos creado nuestro propio lenguaje de miradas, roces y silencios, en el que los dos podemos decir lo que sentimos sin usar la voz. Y me siento cómoda así, como si las piezas encajaran a la perfección sin necesitad de decir algo, y al mismo tiempo estoy segura de que Levi también siente algo por mí, pero no sé hasta qué punto él esté dispuesto a actuar.
No se cómo llegamos a ésta situación: él y yo sentados en una colina cercana al castillo que usamos como cuartel, sin decir una palabra y disfrutando de la refrescante brisa con aroma a hierba fresca; yo metida en mis remembranzas y él perdido en sus pensamientos, en un instante tan pacífico que me hace olvidar todo sobre los titanes, las murallas y el ejército.
Después del entrenamiento de la mañana el Capitán Levi nos dijo que teníamos el resto del día libre, y yo quise aprovechar para cabalgar por el campo y hacerme las ilusiones de que vivíamos en un mundo libre, pero no puedo acordarme del momento en el que mi amor platónico decidió acompañarme durante el paseo; de repente desperté de mi letargo y vi Levi sentado junto a mí, sin tener una idea clara de lo que había pasado.
No puedo decir si lo que siento es amor, atracción, admiración o sólo un amor platónico, lo que sí se sé es que es algo nuevo y demasiado intenso. Mi corazón explotará si no hago algo antes. La cuestión es ¿qué?
Mi experiencia en el amor es cercana a cero. Tuve un novio cuando estuve en la academia miliar, pero nada que fuera lo suficiente para tomarse en serio. Nunca había estado enamorada, si es que eso es lo que tengo. En lo que respecta a él, estoy casi segura de que tampoco es muy diestro en el asunto, y eso se nota.
Me parece cómica la manera en la que actuamos, como dos adolescentes tímidos queriendo acercarse, sin reunir el valor suficiente para hacerlo.
¿Por qué soy así? Si tengo que enfrentar a un titán de cinto metros, no tengo problema alguna; mucho menos el soldado más fuerte de la humanidad, pero entonces ¿qué nos pasa?
Mi nube mental se interrumpe en cuanto siento una mano posarse sobre la mía, esa mano que estaba usando como apoyo al sentarme en la hierba. Rápido volteo a ver nuestras manos juntas, la suya sosteniendo la mía con el perfecto balance entre fuerza y delicadeza. Una sensación mucho mejor de lo que había imaginado.
Después lo veo con su mirada perdida en el horizonte frente a nosotros, un tenue color rosado en sus mejillas y el cuello tenso, como si tratara de no voltear y yo sólo puedo sonreír como tonta mientras aprieto con suavidad sus dedos dentro de mi mano.
Suspiro y siento como la temperatura aumenta. Mis nervios están a punto de traicionarme, pero siento una inmensa alegría dentro de mi pecho e intento mantener la calma viendo el paisaje salpicado de nubes y pájaros volando, cuando siento su mano en mi mejilla y sus suaves labios sobre los míos presionando delicadamente. El beso más dulce que me han dado y al mismo tiempo el que más había ansiado.
Después de que sus labios me abandonan, nos tumbamos en la hierba y yo lo abrazo tan fuerte como puedo, en silencio; ya todo había sido expresado y no necesitamos de las palabras, no decimos nada por el momento.
