Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

Pov Jacob.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hola hola.

Como hemos llegado al revew número 70, con lo cual estoy encantada y súper feliz por vuestras palabras y apoyo, he decidido actualizar hoy, como agradecimiento. Y justamente es un capítulo crucial. No digo más, que no quiero desvelar acontecimientos antes de hora. Sobretodo os escribo para daros las gracias por vuestro seguimiento.

Besitos a todas y, de nuevo, gracias.

Agradeceré cualquier comentaria. Me encanta conocer vuestra opinión.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Capítulo 10. FUERA.

Mis investigaciones sobre la enfermedad de Nessie no avanzaban, lo que me tenía realmente exasperado.

Leah había desaparecido sin dejar rastro, lo que no era tan bueno como parecía, ya que podía volver a aparecer en cualquier momento. Ni siquiera se había comunicado con su hermano, lo cual querría decir que sabía que él estaba ahí, conmigo, ayudándome a encontrarla.

Desde que Seth había llegado, él y Nessie pasaban mucho tiempo juntos, en casa. Sabía que no tenía nada que temer, que no iba a pasar nada, pero aun así no me gustaba nada.

- Toc, toc. - dijo una cantarina voz a mi espalda.

Me volví hacia la puerta y me encontré con Nessie y Seth.

- ¿Qué estais haciendo aquí los dos? - dije, mirando a Nessie. - ¿Has salido de casa? - pregunté, ahora sorprendido.

- Me moría de ganas por verte, hace dos semanas que apenas nos vemos, y al final Seth me ha convencido. En cuanto ha anochecido, hemos venido. - se puso de puntillas y me besó. - ¿Te parece bien que haya venido?

- Claro que si. - dije, logrando reccionar. - Es que me ha sorprendido verte aquí.

- Yo ya me voy. - dijo Seth.

- ¿A donde?

- He quedado. - nos guiñó un ojo y, sin más, se marchó del despacho.

- Pobre Seth. - murmuró Nessie, al tiempo que cerraba la puerta. - Le he pegado.

- ¿Por qué?

- No me atrevía a salir sin ti e insistió demasiado. - volvió hacia mí y se sentó sobre mi mesa. - Te quiere mucho.

- Y yo a él.

- No te noto muy convencido.

- Es que... - me acerqué a ella, colocándome entre sus piernas y llevé mis manos a su cintura. - Estoy celoso, vale? - reconocí.

- Celoso? De Seth? Por qué? - exclamó, riendo.

- Porque pasáis mucho tiempo juntos. - murmuré. - Y yo casi no te veo.

- Tú luchas por librarme de esta infernal enfermedad y mientras yo lucho por las enormes ganas que tengo de verte, Seth me distrae hablándome de ti.

- ¿Hablais de mí?

- ¿De qué íbamos a hablar, sino? - dijo, como si fuera obvio. - Yo solo te amo a ti, Jacob.

- Lo sé.

- Entonces deja de decir tonterías. - apoyó su rostro contra mi pecho y me abrazó por la cintura. - Jacob...

- Dime.

- Tus celos me ponen cachonda.

- ¿Qué? - me separé de ella, que se puso a reír al momento. - ¿te estás riendo de mí?

- Es que... Siempre te sonrojas cuando hablamos de sexo... Lo siento...

No pude decirle nada. Se estaba riendo y ello me daba vida. La cogí de la nariz y le di un leve tirón, lo que hizo que aun riera más. Comencé a hacerle cosquillas , haciendola reír a carcajadas. La puerta se abrió al tiempo que Nessie se caía de la mesa.

- ¿Que está pasando aquí? - preguntó Emmett, mientras yo levantaba a su sobrina del suelo. - Vaya, Renesmee. ¿qué haces saliendo de casa?

- Ha anochecido y tenía ganas de ver a Jacob. - dijo, y fue hacia su tío. - Hola tío Em.

- Hola, cariño. ¿Como te encuentras?

- Muy bien.

- ¿Eras tú la que se estaba riendo?

- Si.

- Se te oía desde mi despacho.

- Perdona. - murmuró, sonrojándose.

- Hace años que no te oía reír. - dijo, abrazando de nuevo a Nessie. - Me ha encantado oír tus carcajadas.

- Gracias tío Em. Me encanta verte. Estás muy muy guapo.

- Y tú eres una mujercita preciosa. - dijo, haciendo sonreír de nuevo a mi Nessie.

- Deberías venir a casa algun día. - dijo, viniendo hacia mí. - Podríamos comer todos juntos.

- Ya sabes que eso no es buena idea, Renesmee. - murmuró, claramente incómodo. - Yo... Tengo que irme.

- Pero tío Emmett...

- Lo siento Nessie.

Emmett se marchó, dejándome alucinado y a Nessie con una enorme tristeza. La abracé, pero decidí no hacer preguntas. Ya era demasiado verla tan desolada.

- Lo siento mucho. - murmuró, llorando entre mis brazos.

- Tranquila. - se separó de mí y se secó los ojos con los puños. - ¿Estás bien?

- Si, si. - mintió. - Quiero irme a casa.

- Claro, vámonos.

Cogí a Nessie de la mano y fuimos a buscar el coche. Abrí la puerta y Nessie entró en él, en absoluto silencio. Nessie me preocuoaba. Nunca estaba tan callada.

- Jacob.

- Dime.

- No me has preguntado por lo que ha pasado en tu despacho.

- Quiero que me lo cuentes cuando tu encuentres el momento oportuno. - dije, tomando su mano. - No me gusta verte llorar.

- Es que... No les entiendo. - se puso a llorar de nuevo, abrazándome. - No sé porque papá no quiere que tío Emmett venga a casa.

- Sth... Tranquila...

- Hace tiempo que se lo quiero preguntar, pero no me atrevo.

- Ya... - me separé de Nessie y comencé a secar sus lágrimas con mis dedos. - No pienses en ello ahora.

- Llevo pensando en ello más de diez años.

- Se lo preguntaremos a tu padre, de acuerdo? - Nessie asintió con la cabeza. - ¿Quieres que vayamos a mi casa? - asintió de nuevo. - De acuerdo. Vamos.

- Jacob.

- Si?

- Te quiero.

- Yo también te quiero. - besé a Nessie en la frente y nos pusimos en marcha, hacia mi casa.

Cuando aparqué el coche, sujeté a Nessie para que no se bajara del coche. La puerta de casa estaba abierta.

- ¿Qué ocurre, Jacob?

- No te muevas. - me quité el cinturón y abrí la puerta del coche. - No te muevas. - repetí.

- Jacob, por favor, no vayas.

- Vuelvo enseguida.

Besé brevemente a Nessie y salí del coche. Cuando entré en la casa, miré a mi alrededor. No vi nada raro, aunque tenía la sensación de que las cosas no iban bien. Me volví de golpe al venirme a la mente el rostro de una persona. La única persona que podría haber entrado en mi casa a hurtadillas.

- Leah!

Fui corriendo hacia el coche mientras este se alejaba de mí. Me entró el pánico de tal manera que no supe reaccionar y caí de rodillas al suelo.

.-...-...-...-.

Pov Renesmee.

Cuando abrí los ojos, me asusté al momento. No podía moverme. No por miedo, que también, si no porque estaba en una situación complicada y muy peligrosa para mí. Estaba en la plaza del pueblo, bajo el enorme y frondoso árbol que había en el centro, y estaba amaneciendo.

No recordaba lo que había pasado, ni como había llegado hasta allí, solo que me dolía horrores la cabeza.

Me levanté del suelo y miré a mi alrededor. Deseaba ver a Jacb, pero no estaba allí. Di un paso adelante, pero retrocedí al momento. Me picaba todo.

- Jacob! - grité, pero no obtuve respuesta.

El sol ya estaba saliendo y los más madrugadores ya iban a trabajar, pero nadie me miraba.

- Ayúdenme, por favor! - grité a una mujer que pasó por mi lado. - Por favor, señora, necesito su ayuda. - la mujer se volvió para mirarme y, al momento, echó a correr.

Me pasó lo mismo con tres personas más. En cuanto se daban cuenta de quien era, se alejaban corriendo.

- Que no soy un puto vampiro, joder! - grité, cansada de que huyeran de mí y de que nadie quisiera ayudarme.

- Entonces sal de debajo de ese árbol. - dijo alguien detrás de mí.

- Maldita puta. - gruñí al reconocer su voz. - ¿Qué es lo que has hecho?

- Yo? Nada. - dijo, sonriente la exnovia de Jacob. - Solo elimino obstáculos.

- ¿Crees que si me matas Jacob volverá contigo?

- Por supuesto que volverá conmigo. - dijo, dejando de sonreír, acercándose un poco más. - Volveremos a estar juntos porque nos amamos.

- Jacob me quiere a mí, y yo a él. - sollocé.

- ¿Entonces por qué no está aquí? - dijo, abriendo los brazos, mirando a su alrededor.

No pude responder a ello.

- Jacob no te quiere. Solo está contigo por pena.

Continué llorando sin saber qué decir.

- Estamos destinados a estar juntos.

- No.

- Asúmelo. Tú nunca vas a poder darle una vida completa. - se acercó un poco más y yo retrocedí, chocando contra el tronco del árbol. - Contigo no podrá salir nunca a la calle y se cansará de estar encerrado todo el día.

- No... Él me quiere...

- A ti no te quiere nadie.

- Cállate! - grité, avalanzándome sobre ella, aunque me arrepentí al momento. - NO!

Ya no estaba bajo el árbol, a salvo, sino que ahora el sol me daba directamente en la piel. Pegué a Leah con todas mis fuerzas, aunque casi no podía moverme. Me picaba, me escocía, me quemaba. En lugar de pensar en cobijarme, solo podía pensar en Jacob y en su sonrisa. Si tenía que morir, moriría feliz viendo su rostro ante mí.

-...-...-...-...-...-...-...-

Oh my god!

Qué os ha parecido?

Espero que os haya gustado.

Opiniones, plis.