LA REUNION
Paso una semana, y llego el día en el que los profesores tendrían la reunión de principios de curso. En esta reunión, como todos los años, se reunían todos los profesores al principio, y después, se quedaban solo los jefes de las casas para hablar. Pero ese año hubo algunos cambios.
¿Alguna objeción más? –pregunto Dumbledore dando por terminada la primera charla.
Al ver que nadie decía nada, Dumbledore se despidió de los profesores.
Hagrid, Trelawney, ¿podrían quedarse aquí, si no es mucha molestia? –dijo Dumbledore, pues Jim y Jake habían estado bajo su tutela las dos primeras semanas de colegio.
Esta bien, no hay problema –dijo Hagrid.
Lo siento Dumbledore, pero no puedo –dijo Trelawney.
Esta bien, no hay problema –contesto Dumbledore.
Dumbledore, quisiera hablar contigo cuando acabes –dijo de repente Lupin.
Si, yo también tenía que hablar contigo, y si no os importa –dijo mirando a Snape, McGonagall, Flitwick y Sprout. –podrías quedarte aquí.
Bueno, empecemos por Hufflepuff –dijo Dumbledore mirando a Sprout.
Pues la verdad no tengo mucho que decir. Lo único que el padre de un alumno se ha puesto enfermo y me ha pedido permiso para salir de la escuela 4 días. Toma Dumbledore, aquí tienes la autorización que ya he firmado, y ahora, si estas de acuerdo, necesito tu firma –dijo Sprout, quien le paso el papel a Dumbledore para que lo firmara. Una vez haberlo firmado, Dumbledore cedió el turno a Ravenclaw, y comenzó a hablar Flitwick.
- Por el momento no he tenido ningún problema, y si lo tengo ya os lo comunicare –dijo Flitwick.
¿Y que hay de Slytherin? –pregunto Dumbledore.
Lo único que sepáis que Draco Malfoy ya esta mejor, aunque dudo que juegue el primer partido de Quiddich –dijo Snape mirando con odio a Hagrid, aunque este no se dio cuenta.
¿Y en Gryffindor? –pregunto Dumbledore.
Pues como siempre, ya he tenido que llamar la atención a los gemelos Weasley, y por otra parte, Harry Potter no sabe nada que no debiera. –termino diciendo McGonagall dando el tema por zanjado.
Entonces empezó a hablar Dumbledore.
Y bueno Hagrid ¿Qué hay de los nuevos huéspedes? –pregunto con curiosidad.
Que yo sepa, todo esta perfectamente –dijo Hagrid.
Pues yo no diría que es tan perfecto, pues he descubierto que fueron ellos los fabricantes de la poción de Malfoy –dijo Snape con odio.
Así se termino la reunión y se fueron todos menos Lupin y Snape a petición de Dumbledore.
Bueno Remus, ¿Qué es lo que tenias que decirme? –pregunto Dumbledore.
Bueno, la verdad es que me a mi no se me ha dicho nada acerca de los alumnos Hopkins y Meison, y la verdad es que siento curiosidad por su condición de no ser seleccionados –dijo Lupin.
Entonces Dumbledore le contó todo. Una vez que termino de hablar, Lupin se quedo pensativo.
¿Hay algo que te preocupa? –pregunto Dumbledore.
Bueno, lo único que sepan que Hopkins no le afectan los dementote, ya que en el tren paso junto a ellos como si nada.
¿Y a Meison? –pregunto Snape.
El si que estaba algo afectado, pero no mucho.
Y tu Severus ¿querías decirme algo? –le pregunto Dumbledore.
Bueno, el otro día, cuando paso lo de la poción de Malfoy, intente averiguar quien era utilizando Legeremancia, pero como no descubrí al culpable, coji una muestra de la poción. Después de analizarla me di cuenta que había sido Hopkins, ya que tenia restos de la magdalena que este había estado comiendo en la calle, justo antes de que yo saliera. Como este no estaba al lado de Malfoy, supongo que este se la pasaría a Meison, quien lo metería en la poción. Pero lo que me preocupa es no haber podido descubrirles al principio, por lo que me temo que conocen el arte de la oclumancia –dijo Snape.
Vale, ahora ya lo se, pero no veo a esos dos como ninguna amenaza, mas bien me recuerdan a Black y a Potter en su juventud, ya que sospecho que fueron ellos los de las bombas fétidas a largo plazo –dijo Dumbledore.
A Snape no le gusto nada la observación de Dumbledore, y a Lupin en in principio le resulto gracioso, pero luego se acordó de en que se había convertido su antiguo amigo Sirius y se entristeció.
Bueno, yo os quería comentar que ya he buscado una solución para tu problema –siguió diciendo Dumbledore señalando a Lupin. –He pensado que tú Severus prepararas la poción matalobos para Remus. Para que sepas, tiene que estar lista para finales de octubre, ya te dirá Remus el día. Mientras tú, Remus, faltes, Severus se encargara de dar la clase de defensa contra las artes oscuras –dijo Dumbledore. –Así que esto es todo.
Los tres se marcharon de acuerdo con la proposición de Dumbledore, aunque a Snape no le hiciera mucha gracia.
