Aclaraciones rápidas: Me tarde, me quitaron el internet, ya volvió, gomen, lean el capitulo, bye.

¿Quién es esta persona?

—No…. —se resistía Naruto mientras Sai lamia su cuello— ¡déjame! —exigió pero Sai lo ignoraba totalmente, cuando menos lo pensó este ya se había librado de su camisa, Naruto pataleo y ante puso los brazos para quitárselo de encima, pero no lo logro, Sai volvió a aprisionarlo con facilidad.

—primero fui lindo pero parece que tú prefieres a los malos. Entonces, seré malo.

—No, —Naruto cerró los ojos con fuerza, su corazón latía a las mil por hora…—Sasuke…—lloro Naruto.

—ni se te ocurra volver a mencionar ese nombre— le exigió Sai, luego le dio una bofetada llenando su mejilla de ardor, antes de que se diera cuenta, ya estaba lamiendo su pecho, no recordaba en su vida a ver sentido tanto asco, estaba más molesto que aterrado— el no está aquí y no va a salvarte.

Sus ojos soltaban lágrimas cual cascada, llenas de ira y de cólera, mientras Sai buscaba la forma de quitarse el cinto con una sola mano mientras aprisionaba al rubio con la otra, ¿y ahora que haría?

—Gomen—pensó mientras cerraba los ojos y apretaba los parpados, pero estos no obstruían el paso de sus lagrimas, —perdóname, por dejar que otro me toque, lo siento Sasuke.

De pronto sintió la seca y despreciable lengua paso por su mejilla.

—onegai, Sai…—lloro Naruto cual niño aterrado pero Sai no le hacía caso, lamia su pecho con vigorosidad—onegai…—sus lagrimas habían mojado la almohada— ¿Por qué Keiko…?—pensó Naru— ¿Por qué carajos no llamas? —3:32, Kuzo, ¿acaso Keiko no pensaba llamar? —ahora si…—de pronto Sai hayo la forma de quitarse el cinto, lamio sus labios con lujuria, lamio el abdomen de Naru, que horror, era la peor película de terror que se pudiera presenciar, —estoy jodido—humillado, derrotado, acabado, perdido, olvidado, escupido en el piso, asqueroso, todo eso sentía Naruto, o si, estaba jodido, así que se resigno a cerrar los ojos y solo…dejarlo pasar.
Aoi, aoi, a no sora, aoi, aoi, a no sora… (Amo esa canción)

Sai y Naru fijaron su vista en el saco de Sai que yacía en el piso.

—hola, hola…—buzón de voz—…ha, te engañe, soy Naruto ttebayo— Sai lo ignoro totalmente, y beso el abdomen de Naru—deja tu mensaje…: CONTESTAME—no era posible.

—esa voz…—susurro Naruto, Sai sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, ¿se le olvido que ese chico…era su propiedad? —…es Sasuke.

Lo siguiente que vio cuando volvió su vista a su presa, fue una frente estamparse contra la suya, lo cual lo hizo perder el equilibrio y liberar los brazos de Naruto, y lo siguiente fue una ráfaga, si, un puñetazo, posiblemente el puñetazo de su vida destrozándole todo a lo que llamamos nariz, y otro más lanzándolo contra el suelo chocándolo contra la pared, eso fue lo último, después todo se volvió blanco y después nada.

Naruto que estaba parado enfrente de la cama, observo a Sai, en unos minutos, esta persona había cambiado de ser el más amable del mundo a un desgraciado infeliz. Naruto recuperaba el aire con dificultad, el alma le volvió al cuerpo y su corazón se tranquilizo, su piel, su esencia, su alma, sus fuerzas y su dignidad, su cuerpo volvían a ser suyos gracias a dios.

— ¿Naruto? Demonios contesta—se oía el teléfono—mira, no sé porque esa mala copia mía tiene tu teléfono, pero necesito que lo me expliques, así que más le vale darte el mensaje, necesitamos hablar, ¿Dónde demonios estas? Supongo que…iré al hospital, nos vemos haya, adiós.

Sasuke colgó el teléfono unos segundos después, Naruto lo tomo y lo observo, ¿su piel, su esencia, su alma, su fuerza y su dignidad? ¿Su cuerpo? ¿Suyos? Por supuesto que no, todo eso era propiedad de Sasuke. Arrojo el teléfono contra la pared y este se partió a la mitad mientras él se desarmo en el piso, recupero el aire que le faltaba y luego sonrió sutilmente.

—Parece que…a fin de cuentas…—entonces soltó una carcajada alegre, estaba feliz—…me has salvado…Sasuke.

Y se quedo ahí, sentado, pensando, recuperándose y observando a Sai que no se levantaba, después de 10 segundos decidiendo que hacer, saco su nuevo teléfono y marco el número.

—Keiko, necesito que vengas por mi—dijo jadeando.

— ¿Dónde estás? ¿Qué te pasa Naruto?

—en un hotel en la colina, ¿ya lo hiciste?

—no aun no. Dime ¿Por qué…?

—hazlo, luego nos vemos.

—pero Naru…

Naruto colgó el teléfono, lo observo por unos segundos.

/flash back/

—Trata de siempre contestarme el celular, o al menos regrésame la llamada Usuratonkashi, para saber que estas bien porque…—Sasuke metió su lengua en la oreja de Naru y luego la mordió sutilmente—…me preocupas.

/fin del flash back/

—Tal vez deba llamarle…solo para que sepa que estoy bien—empezó a marcar el numero, pero en cuanto una cabellera rubia contra la ventana de cierto deportivo rojo volvió a su cabeza, no pudo completar la llamada. —claro, como si le importara.

Perdona y olvida escucho una vez, no recordaba cuando, ni quien se lo dijo, pero debió ser alguien importante para todavía recordarlo, pero ¿Cómo perdonas a alguien que no pide tu perdón? ¿Qué fácil seria no? Que Sasuke se diera cuenta de los sentimientos de Naru y se enamorada del, y así olvidar todo y estar juntos, que bonito seria, el estuviera dispuesto a olvidar todo, pero…Naruto sabía que eso no pasaría, las cosas no son tan fáciles, menos ahora que su plan ya estaba en marcha, porque aunque después de todo esto, el perdonara a Sasuke, Sasuke jamás lo perdonaría a él, tal vez así es como las cosas debían ser, porque después de todo, el no era una princesa, para empezar ni siquiera era una chica, era un plebeyo, y Sasuke no era un príncipe que lo rescatara, más bien era su verdugo, y solo restaba preguntarse, ¿Por qué? ¿Por qué las cosas tenían que ser así? ¿Por qué torturarse uno al otro si podían hacerse felices? ¿O caso, el no podía hacer feliz a Sasuke? Por supuesto que podía, pero Sasuke no le daba la oportunidad, tampoco tenía ningún sentido pensar más las cosas, ya eran así, y no iban a cambiara por más que lo deseara, así que mejor se olvidaba de eso, y más que nada, mejor se olvidaba de Sasuke.

Lo cierto era que no podía ni siquiera molestarse por ello, porque…él y Sasuke no eran novios.

Mientras Keiko esperaba afuera del edificio, no tenía mucha paciencia, eso era de familia, no tuvo más opción que entrar al edificio.

—Disculpe…—le pregunto a un vecino—…Naruto Uzumaki. ¿Lo conoce?

—no señorita.

—mmm…el vive aquí ¿sabe? Tal vez con alguien…el tiene cabello rubio, y ojos azules, es muy fácil distinguirlo.

—es el chico que esta con Sasuke—dijo una estudiante que pasaba por ahí.

— ¿Sasuke? —Robo la atención de Keiko— ¿puedo invitarte un café? Y así me cuentas quien es ¿ok?

—ok.

Poco después la chica y Keiko estaban en la cafetería.

—ok, cuéntame de él.

—no me digas que te gusta uno de ellos.

—pues…—sonrío Keiko, carcajeándose por dentro—…me has descubierto.

—lamento decírtelo, pero no creo que tengas oportunidad.

— ¿a si? ¿Por qué?

—bueno, no sé nada del rubio. Pero, Sasuke…el debe estar muy enamorado de Sasuke, todas lo estamos, pero a el no le importa, creo que esta algo encaprichado con ese chico.

— ¿Por qué crees eso?

—Sasuke, nunca trae a la misma persona 2 veces, pero a ese chico…lleva viviendo un tiempo con él, pide comida todas las mañanas cuando antes no quería que lo molestaran más de 1 vez a la semana, y pide distintos menús, antes solo comía 1 vez en todo el día, a veces ni eso, ahora da las 3 comidas, y pide mucho rameen aunque lo odia, además…él ha estado de mucho mejor humor desde que vive con él, ya sabes, dice cosas como por favor y gracias, buenos días Ren, yo ni siquiera sabía que el conocía mi nombre.

— ¿Cómo sabes esas cosas? ¿Eres una acosadora o algo?

—No—la chica se puso rojísima, y contesto casi instantáneamente—desde luego que no señorita, es que…yo…

—descuida, mi padre es también un acosador, bueno…el es un acosador mujeriego y pervertido, así conoció a mi madre ¿sabes?...o carajo—grito Keiko dándose cuenta de la hora— ¡mi padre!

— ¿pasa algo?

—no, solo que soy un poco muy despistada, parece que no tendré oportunidad, al menos hasta que Sasuke se aburra de ese mocoso, ¿no crees?

—así parece.

—entonces…sería muy malo que Sasuke o alguien más se enterada de nuestra platica, ¿entiendes?… Ayasawa Ren (Por supuesto que es inventada) —la niña apretó la taza de café aterrada.

— ¿cómo sabes mi nombre?

—Tengo algo que hacer—evadió Keiko dejando el dinero de la cuenta—nos vemos niña, recuerda, no le digas nada a NADIE ¿comprendes? —dijo con la sonrisa mas, macabra que puede existir, la niña asintió aterrada y honestamente, quien no—por cierto, físicamente es…

—cabello y ojos negros, piel blanca, alto.

—gracias.

Keiko salió con una sonrisa, luego saco de su bolso una peluca de cabello lacio y a la altura de los hombros, se la puso junto con unos contactos verdes, y lentes oscuros, por si acaso.

—Así que yo tenía razón, —recordó cuando lo vio entrar—ese es Sasuke, ¡esta buenísimo! Te entiendo Naruto, ojos negros y cabello igual, alto, moreno y jodidamente sexy. Casi me da lástima, a quien engaño, amo hacer esto, solo me pregunto… ¿Dónde habrá conocido Naru a una persona así? Además…el no es de los que se dejan enamorar por una cara bonita, ¿Por qué se habrá enamorado de el? —En eso vio salir al ojioscuro, este paso de largo con esa actitud indiferente—o si—dijo Keiko cuando se alejo—jodidamente sexy.

Se metió al apartamento con una tarjeta de crédito, no batallo mucho para abrir la puerta, se aseguro que nadie la viera, y entro.

Naruto vio el celular, 3:38, ¿Dónde rayos estaba Keiko? Sai aun no había despertado, eso empezaba a preocuparle, ¿y si lo mato? Qué bien merecido que se lo tiene, no, tenía que verificar que no era así, así que se acerco a él ya vestido, un poco asustado.

—oye Sai…—le dijo agachándose para verlo de cerca—…háblame rayos—Naruto le movió un poco la cabeza, este cayó al suelo mostrando que se había abierto y había sangre en la pared—estoy jodido—se dijo Naruto, tomo su teléfono y marco al número de emergencias—sí, tengo un chico aquí con la nuca abierta, estoy en un hotel en la colina, ¿Qué no lo mueva? Ok, sí, yo los espero, bien, gracias.

Naruto intento calmarse, luego de unos minutos de espera, le puso la camisa al cuerpo inconsciente de Sai, ya no podía estar peor, y si lo encontraban sin camisa entonces…esperen…bastaba con verlos en la misma habitación, tenía que salir de ahí, y ya, no podía dejar a Sai así, pero que rayos, tenía que apresurarse.

Para cuando llegaron los paramédicos y se llevaron a Sai Naruto ya no estaba ahí, camino hasta que encontró la carretera, luego la siguió hasta que llego a un lugar que conocía, llamo a Keiko, ella paso a recogerlo.

—Vamos a ver al viejo—dijo Keiko cuando Naruto subió al auto.

—vamos.

— ¿y qué paso?

—nada, fue aburrido.

— ¿volverás a salir con él?

—no.

—averigüe algo impor…

—no me interesa, solo quiero ir al hospital.

—en verdad es interesante.

—me lo dices después.

—Naruto, has cambiado mucho—dijo Keiko melancólica.

—solo quiero que todo esto termine ya.

—está bien, cuando eso pase, nos iremos de vacaciones ¿he? ¿Qué te parece? Solo tú y yo y el viejo.

—bien.

— ¿solo eso?

—bien.

Keiko lanzo un suspiro, definitivamente se vengaría de ese Uchija, el era el principal culpable de que ese niño tan alegre que Keiko recordaba terminara así, lo peor es que no era solo eso, aun después de que todo terminaría, definitivamente Naruto no era el mismo, ella, no conocía a esta persona. Naruto saco su teléfono y comenzó a marcar un número

—hola Sasuke—y hablando del rey roma, eso hizo a Keiko molestarse—ya compre el teléfono.

— ¿donde estas? —pregunto Sasuke.

—voy al hospital a ver a mi abuelo. ¿Y tú?

—también voy al hospital, yo quería llevarte.

—lo siento, otro día será, este es mi numero ¿de acuerdo?

—de acuerdo, te veo haya.

—haya nos vemos—entonces colgó el teléfono.

El auto de Keiko paro por fin en el hospital de Konoha, Keiko se quito su disfraz y entro detrás de Naru que si bien quedo de encontrarse con Sasuke, se fue directo al cuarto de su abuelo, iba cabizbajo, y a paso rápido, Keiko casi corría para alcanzarlo, de pronto abrió la puerta y se paró en seco por lo que vio, sus ojos se abrieron intensamente, levanto la cara y su expresión cambio completamente, Keiko paro como si hubiera chocado con algo al alcanzar a Naruto, posiblemente con su propia calma.

—abuelo…—dijo Naruto volviendo en sí, apenas pudiendo mover los labios…

Mientras tanto en la casa de Sakura.

Un azabache atravesaba la puerta, solo para recibir a una peli rosa saltando sobre él y tirándolo al sillón.

—Así que volviste—dijo peli rosa sobre él.

—decidí hacerlo.

— ¿no ibas a verlo hoy?

—preferí no hacerlo. Es mejor estar contigo.

—hay…—Sakura se conmovió, y se agacho a besarlo, este la tomo de las caderas, y en un instante cambiaron de posiciones en el suelo, estando el sobre ella esta vez.

De pronto el inoportuno teléfono los interrumpió.

—No contestes—dijo el Uchija.

—puede ser importante. Ambos sabemos que debemos contestar.

—Kuzo—el moreno asintió levantándose con pesadez, mientras encendía un cigarro que llevaría a su boca.

—Bueno…—contesto Sakura—si, es aquí…—inmediatamente después se quedo helada.

— ¿Qué pasa Sakura? No te quedes callada, habla mujer.

—es Sai, Sai está en el hospital, se golpeo la cabeza.

— ¿Qué? Vamos Sakura, sube el auto.

—Vamos Madara— (¿Quién pensaban? ¿Sasuke?)

Ambos salieron rumbo al hospital.

Mientras Naruto veía cierta escena incrédulo, su abuelo, el abuelo Jiraya, por fin estaba despierto.

—Despertó hace unas horas…—dijo Sasuke apareciendo de quien sabe donde con dos vasos de café— no te lo dije porque quería sorprenderte.

— ¡viejo! —gritaron Keiko y Naruto al unisón y se abalanzaron sobre Jiraya.

—hey, ¿Cómo que viejo? —reprocho Jiraya.

— ¿y tu quien eres? —pregunto Sasuke groseramente a Keiko.

—Keiko Namikaze—se presento ella con el mismo gesto, eso desprendió una vena de la cien de Sasuke, pero no lo demostró.

—Naruto, ya cálmate ¿sí? —pedía su abuelo, pero Naruto se aferraba a él, abrazándolo con fuerza, ¿Cómo iba a calmarse? La persona que más le importaba en el mundo pudo morir, perderlo para siempre., eso era peor que perder una pierna o un brazo.

—abuelo…—dijo Naruto cuando se dio cuenta de que las lagrimas se escapaban de sus ojos, entonces se aparto para limpiarse las lagrimas—…rayos, soy un llorón.

—Keiko, has venido mi niña.

—hola papa. De verdad te extrañe—dijo Keiko en un abrazo sutil.

— ¿papa? —lo proceso Sasuke—es muy joven—Keiko se alegro.

—Tiene 22 años—y Naruto acabo con eso—Keiko es como una hermana para mí.

— ¿no soy linda? —se presumió Keiko a ella misma haciendo una pose de niña inocente.

—Naruto— Sasuke la evadio completamente—te traje café—lo cual molesto a Keiko.

—gracias Sasuke.

—si…—pero Keiko le arrebato el suyo—gracias Sasuke.

—no es para ti—mascullo Sasuke tronando los dientes apretando los puños y temblando con una vena desprendida de la cien por la ira, pero todo lo que logro fue un escupitajo de ese café en la car obra de Keiko.

—y con razón, sabe horrible, ten—Keiko se lo devolvió.

Sasuke tomo el vaso y lo apretó tan duro que se rompió, y el café caliente paso por su mano, ¿Por qué pensaba que ya había sentido esto antes? A claro, era su instinto asesino, las ganas incontrolables de cometer un homicidio en ese mismo instante le recordaban a cierta persona que se la pasaba fastidiando y flojeando y bebiendo agua como si fuera un pez afuera del agua, que por cierto llego perturbando con su molesta voz

—Oye Sasuke—le dijo Siguetsu entrando en compañía de Juugo— ¿ya nos vamos? Esto es muy aburrido

—Hola Naruto —saludo Juugo cortésmente—hola señor Jiraya, ¿y tú eres?

—Keiko. Hola—contesto la peliblanca— ¿tú no saludas? —se dirigió a Siguetsu.

—yo salude a Sasuke cuando lo conocí, no hace falta saludarlo cada que lo veo, y a Juugo también, y ya llevamos tiempo aquí, sabe que estoy aquí, no hace falta saludarlo.

—me refiero a nosotros, después de todo, acabas de conocerme.

—no hace falta prestarles atención, porque ustedes son personas insignificantes para mí.

— ¿Qué dijiste? —interrogo ella que no dejaba de apretar el puño con un aire de furia.

—Sasuke, estoy aburrido—la ignora y esto hizo a Keiko molestarse más.

—Esto no es hospital, no vienes a divertirte—dijo Sasuke con indiferencia, ¿es que acaso tener el pelo blanco es síntoma de idiotez? Porque ese viejo pervertido tampoco le agradaba mucho—si quieres irte vete.

—o, si que eres cruel, tratar así a la persona que se considera tu amigo.

—no le hagas caso Sasuke—intervino Juugo—espero que no moleste, vinimos con Sasuke a ver como sigue tu abuelo.

—estoy bien, gracias chicos—dijo Jiraya—mi única preocupación ahora es el pago del hospital.

—Sasuke lo pago todo—contesto Keiko al instante.

— ¿de verdad? Entonces debemos pagarle a él.

—pero si no lo hizo de a gratis. —Sasuke la vio con ojos asesinos, sabía bien que era su única arma para retener a Naruto y si él le conto y abría la boca, Naruto se alejaría para siempre—porque Sasuke es el novio de Naruto.

—Keiko—dijo Naruto— ¿de dónde has sacado eso?

—la clave de una buena reportera está en su trabajo de investigación, y el no dejar escapar detalles, y Sasuke hace mucho por ti últimamente, ¿Por qué lo haría si no son novios? Además, ya me entere que estás viviendo con él.

— ¿reportera he? —Entonces Sasuke lo comprendió—un fisgón profesional—se gano otra mirada amenazante de Keiko, si así ya era el primero en su lista de venganzas.

—bueno…eso…

— ¡ese es mi Naruto! —Grito Jiraya abrazándolo con fuerza—sabía que madurarías rápido, aunque siempre espere que fuera una chica linda con grandes pechos y una coqueta cintura.

—Abuelo—dijo Naruto haciendo puchero—viejo pervertido—mientras pensaba '' ¿esta es la persona que no quiero que piense mal de mí?''

—como sea, estoy muy feliz por ti Naruto, Sasuke es un gran chico, y estoy muy orgulloso de que tengas a una persona como él a tu lado. Sasuke, te lo agradezco mucho, por favor haz muy feliz a Naruto durante el tiempo que estén juntos.

—abuelo, es que…—Naruto no pudo decir nada ante la sonrisa de su abuelo—…gracias—sonrío al fin ocultando la mirada, solía hacerlo al mentirle al viejo—descuida, estoy muy feliz ahora, lo único que me falta eres tú.

—en cuanto me dejen salir de aquí Naru, lo importante es que ya estoy bien.

—sí, eso es lo importante, voy al baño.

—Oye Sasuke—le murmuro al oído Siguetsu— ¿no se supone que el mocoso y tu no eran novios?

Sasuke le lanzo una mirada matadora, definitivamente tener cabello blanco es un obvio cerebro oxigenado, Siguetsu se aparto enseguida, dándose cuenta de que Sasuke ya tenía ganas de matar o por lo menos golpear a alguien.

Naruto se salió del cuarto y entro al baño, abrió la llave y se ahogo la cara en agua para salir del choque, cerro la llave aun con la cabeza agachada, y levanto un poco su vista para verse al espejo.

— ¿se supone que ahora somos novios? —dijo una vos que le causo escalofrió, y en eso vio a Sasuke reflejado en el espejo, entonces se calmo, ¿Cómo demonios había entrado sin que se diera cuenta? Debió seguirlo puesto que entro justo después de el. A veces las habilidades de Sasuke daban miedo.

—solo frente a mi abuelo ¿si?

— ¿Por qué no les dijiste que no era así?

— ¿y qué iba a decir? ¿No abuelo, no soy su novio, solo su juguete? olvídalo—dijo Naruto distante—por favor hazlo, solo actúa como hasta ahora. A menos que…que te afecte.

—no me afecta ¿Cómo podría?

—bueno, si tu quisieras estar con otra persona…quizás no quiera…porque tienes novio.

— ¿tú crees que alguna persona con la que he estado le importe eso? —''a mi si'' pensó Naru.

— ¿y si te enamoras?

—Enamorarse…—eso robo una carcajada de Sasuke, una dolorosa carcajada que Naruto no le conocía—jamás, yo no creo en el amor, eso no existe, solo son 2 personas que se aferran una a otra para no buscar otras. En cambio para mi…es un juego divertido, jamás haría cosas como perdonar una traición o sacrificar la vida por una persona, incluso llegan a rogar para estar con esa persona, jamás me humillaría por nadie, después de tenerlos, me da igual lo que les pase, y a ellos debería darles igual lo que a mí me pase, fingiré, como sea, eso puede ser muy conveniente para mí.

—Mjn…—sonrío Naruto cerrando los ojos y agachando la cabeza— ¿un juego he? Es una respuesta que se esperaría de ti. Juguemos.

— ¿pero si te hago daño el…?

—descuida, cuando te aburras de mi, solo le diré que terminamos, lo intentamos, pero al final somos muy diferentes y no congeniamos. Ya verás que no pasara nada porque vera que estoy bien y eso le basta, puedo hacerlo, después de todo… ¿hacerme daño? ¿Tu? No Sasuke, yo sí creo en el amor, pero… no importa, jamás me enamoraría de una persona como tú, nunca, llegaría a odiarte, pero no amarte, ni siquiera me importas tanto para odiarte así que puedes olvidarte de eso.

—pues si así son las cosas—Sasuke se acerco a Naruto, aunque lo niegue, dolido, se agacho como él estaba y le paso la mano por el abdomen, luego sostuvo su barbilla y le dio la vuelta recargando su cuerpo contra el lavamos, con la mano de Sasuke abrazándolo por la cintura y rosando sus labios—juguemos un rato.

Enseguida le clavo un beso, en el que Naruto se perdió, maldición, el corazón y su lengua todavía latían ante el contacto.

—Lo hiciste bien—pensó Naruto—Keiko.

Sasuke se separo de Naruto y abrió la puerta.

—volvamos—dijo Sasuke, Naruto asintió, ambos salieron del baño, apenas dieron unos paso y vieron pasar a una chica rubia que fijo su mirada en Sasuke, Naruto se dio cuenta de que su cruz estaba justo enfrente de el, al ver a esta sonreír tomo la mano de Sasuke y entrelazo sus dedos, ella frunció el seño, Sasuke la ignoro por completo, Naruto se sorprendió de sí mismo, ¿Qué fue eso? ¿A caso…fueron celos? Ahora tenía curiosidad de conocerla, ¿Quién era esta rubia?

—Oye Naruto, hay una cosa de la que todavía debemos hablar—dijo Sasuke poniendo su mano alrededor del cuello de Naruto, esto lo hizo un poco feliz, Sasuke podía ser tan bueno cuando se lo proponía, tan considerado.

— ¿si?

—Sai, —apenas oír este nombre se estremeció— ¿Por qué tiene tu teléfono?

—lo conocí en un parque, etto…no lo sé, quizás fue ahí donde lo deje.

—claro, está bien.

— ¿está bien? — ¿se trago eso? — ¿me crees?

—no tienes porque mentirme Naruto, no te conviene después de lo que le dijiste a tu abuelo.

— ¿eso que tiene que ver?

—solo digo que sería muy extraño que terminaras conmigo después de que yo pague toda la hospitalización de tu abuelo.

— ¿de verdad piensas hacer ver esto…—pregunto Naruto indignado—…como si yo te hubiera estafado a ti? —por supuesto que la faceta de chico bueno no duraba mucho y al cabo de un rato volvía a ser el perro desgraciado que todos conocemos. ¿Es que acaso Naruto no podía disfrutarlo así ni un poquito?

—como dije—Sasuke le susurro al oído—no te conviene mentirme.

—Dime—Naruto se estremeció, acababa sin darse cuenta de darle otra arma que Sasuke podía usar en su contra, así que ¿Qué más daba arriesgarse y preguntar abiertamente? —Sasuke, ¿Cómo es tu conoces a Sai?

—se supone que él es mi hermano.

— ¿Qué él es tu qué? —traducción de la expresión de Naruto, estoy jodido, respuesta evidente de la autora, y bien jodido.

¿Qué tal? ¿Les gusto? Ahora, sé que hay algunos que querían Narusai, pero ¿Qué parte de sasunaru no entendieron? La esencia del personaje principal que en este caso es Naruto se perdería, porque no puede acostarse con alguien que no ama, ¿no creen? Por más desgraciado que es Sasuke, Naruto todavía lo ama, respecto a lo que Naruto siente a Sasuke, ¿no es evidente que todavía lo ama? Solo quiere hacerse el fuerte, de hecho es fuerte, y si a veces parece que lo odia, es por esa fuerza actuando sobre él, pero les puedo asegurar que es amor, después, ¿Qué Sasuke fuera a salvar a Naruto? Eso no se podía, porque…miren, yo se que en el universo de los fanfic, donde los hombres pueden salir embarazados y existe el amor a primera vista, todo es posible, pero si estaba a kilómetros de distancia, no podía llegar a tiempo, de todos modos era obvio que no iba a pasar, yo ya les había dicho que a mi Naru solo Sasuke lo toca. Lo siento, sasunaru, no sainaru, y si bien Sasuke es un desgraciado hijo de puta, yo advertí tortura en el primer capítulo, y no estaba hablando de tortura física, por eso, sadomasoquismo puede parecerle a algunos. Yo se que Sasuke se lo merece, pero, así es el amor, ¿que se le va a hacer? Bueno, esas son todas las aclaraciones, bye, gracias por leer, comenten onegai. Shixxen se va, chaobye.