Disclaimer: los personajes de The 100 no me pertenecen.
CAPÍTULO 10
[Polis, semanas antes...]
Madi se durmió entre los brazos de Lexa en el establo. La gran pira funeraria, a pesar de estar alejada, ahuyentó a los animales y les mantuvo calientes durante la noche. Sin embargo, a la mañana siguiente, la encontraron prácticamente extinguida. La Commander recogió un puñado de cenizas, las colocó en una pequeña bolsita de piel y en silencio se las entregó a la pequeña.
Durante el retorno a Polis, Lexa sintió que viajaba con un fantasma cogido de la mano, la alegría a la que la tenía acostumbrada la niña había desaparecido de su rostro y a penas articulaba ninguna palabra. En varias ocasiones intentó animarla, pero pronto volvía a ausentarse y enmudecer. De modo no fue hasta el día siguiente, cuando finalmente llegaron a la capital, que el alboroto y el jaleo invadió de nuevo sus mentes. Ambas, ocultas bajo capa y capucha se dirigieron hacía el Templo de los Guardianes de Llama para reunirse con Indra y Gaia y Octavia. Pero antes de llegar alguien la detuvo.
- Heda, el templo está ahora controlado por Azgeda, no podemos entrar. – la guerrera de pelo corto hizo una pausa, una personita asomaba para tomar aire bajo la capa de la Commander.- Veo que la Natblida sigue contigo.
- Sí, Indra, me haré cargo de ella. Su familia…- dijo mirando la pequeña que se abrazaba a su pierna- no puede. Qué hace la Nación del Hielo en el templo?
- Heda, no conozco sus intenciones, la ciudad es un caos. Pero Kane y Jaha quieren hablar con Gaia, creen que nuestras creencias pueden tener alguna relación con el segundo Praimfaya.
- Es posible, Pramheda me advirtió cuando estuve en la Ciudad de la Luz. Haz lo que te piden, encuentra a tu hija y llévalos al templo, ella los guiará hasta lo que buscan. Se cree que en él se encuentra la Cripta de la primera Commander, construida por el culto del Día del Juicio Final o el Segundo Atardecer, tal vez se referían al segundo Praimfaya.
- De acuerdo Heda, pero los Trikru tenemos prohibida la entrada.
- Desde cuando ha sido eso un problema para ti, General?
Indra asintió con una sonrisa malévola, sólo una persona odiaba más a los Azgeda que ella.
- Y que harás tú, Heda? No es seguro aquí fuera.
- No te preocupes por mí. Nuestra gente necesita un nuevo Commander que les salve de sí mismos y del Praimfaya, y eso tengo intención de darles. Ha vuelto ya Clarke? Sabes donde puedo encontrarla?
La General era demasiado fiel para cuestionar a Lexa, pero no le gustaba nada lo que parecía que estaba sugiriendo.
- Heda, no necesitamos un nuevo Commander – dijo haciendo hincapié en la palabra nuevo, sabiendo eso era suficiente para expresar su opinión.- Me temo que Wanheda sigue con Roan, más allá de Arkadia, en una isla, según tengo entendido. Estuvieron preparando la nave para encerrarse allí durante los cinco años, hasta que la tierra fuera de nuevo habitable, pero un imbécil la voló por los aires. Skykru y Azgeda son ahora aliados.
- Entiendo…- reflexionó por unos instantes la morena- entonces necesitaré reunirme con las tres, Octavia, Gaia y tú, después de que acompañéis a los Skykru a la Cripta. Os esperaré en el sótano de la Torre.
Indra asintió de nuevo y desapareció de la vista de Lexa. No eran necesarias más palabras entre ellas, el sótano de la Torre, piso tras piso bajo la sala de mando era el lugar preferido de Heda para meditar cuando necesitaba no ser encontrada por nadie más.
