Capitulo IX

Una lujosa camioneta avanza lentamente por las oscuras y frías calles de la cuidad, aun no ha amanecido y solo unas cuantas personas caminan sobre ellas; de pronto la camioneta se detiene lentamente en una muy agradable cafetería. Un joven muy apuesto baja de su camioneta y se dirige hacia ella, en donde una anciana muy amable le entrega un paquete, el le da las gracias y vuelve a su camioneta, y sigue su camino hasta llegar frente a una enorme mansión, entra y detiene su camioneta frente al umbral de la puerta.

El entra a la casa y se dirige directamente al despacho, con el paquete en las manos.

-¡Sesshomaru!- dice Inuno alegre de ver a su hijo entrar.- ¡eres tu!-

-Hola papa.- dice serio.- Te eh traído unas donas

-¡Eres mi salvador!- dice Inuno alegre. Mientras Sesshomaru deja el paquete sobre el escritorio y toma asiento frente a su padre.- Tu madre me obliga a comer esos bollos de fibra que no engordan.- dice molesto.- saben a madera.-

-¿Poniéndote al día?- dice Sesshomaru

-hace casi una semana que no leo las noticias necrologicas, ni los obituarios.- dice Inuno serio.- nos hemos perdido un montón de cosas todos estos días.- dice serio mientras vuelve a leer atentamente el periódico..- ha sido una semana muy dura.- le dice seriamente a Sesshomaru, quien sonríe levemente mientras la imagen de una joven de cabellos ébanos, con una tierna sonrisa y muy hermosa por cierto, cruza por su mente..- la vida es un continuo sufrimiento…te lo aseguro, sabes… trabajas para mantener a la familia y… tan solo hay un minuto en que todo es estupendo, todos están bien, todos son felices y solo en ese minuto sientes paz….- dice Inuno seria y sinceramente al mayor de sus hijos.

-Papa…- dice Sesshomaru serio al atraer la atención de su padre, haciendo que deje el periódico a un lado.- este no es ese minuto.- dice Sessho viendo fija y seriamente a su padre, quien se ha quedado un tanto sorprendido.

-Y ¿Por que?- dice Inuno serio mirando atentamente a su hijo

-… ¿recuerdas la mecedora que le hice a la abuela?- dice Sessho

-¡Me estas tomando el pelo!.- dice Inuno sorprendido.- ¡Es tan bonita que ni siquiera se ha atrevido a sentarse en ella.- dice alegremente.

- Pues hace 3 meses vendí 6 mecedoras iguales a esa.- dice Sesshomaru en tono serio.- eh vendido 2 mesas de comedor, y me han encargado 3 mas.- dice, mientras Inuno lo miraba estupefacto, realmente sorprendido

-Bueno…no es una mal hobbie.- dice Inuno nervioso

-No es un hobbie.- dice seriamente Sessho.- es… un gran negocio.-

Inuno Taisho lo miraba estupefacto, estaba en shock, trataba de analizar lenta y detenidamente las palabras de su hijo.

-Un momento….- dice Inuno saliendo del shock.- ¿No quieres mis negocios?.- dice molesto

-…no…- dice Sessho seria y tajantemente.- no los quiero…

-¿Cuánto hace que piensas así?- dice Inuno un poco mas tranquilo

-hace mucho…- dice Sessho serio.

-¡Y ¿Por qué no me lo habías dicho?!- dice Inuno alterado.- ¡podía habérselos vendido al Tío Mioga por el doble de su valor! Y ¡podia haber llevado a tu madre hacer un crucero en el barco del amor!.- dice Inuno molesto

-¿No estas enfadado? ¿Verdad?.- dice Sessho sarcásticamente

-¡Estas loco!.- dice Inuno alterado.- ¡claro que si!!Quieres hacer mecedoras!.- dice mientras una gran sonrisa sale de labios

-¡ohh mira! Por fin se ha muerto la señora Tenou.- dice Sesshomaru al señalar el periódico y abrir el paquete de donas, que había puesto sobre el escritorio de su padre.

-¡Tan solo su comedor debe valer mas de 100,000 mil yens!- dice Inuno tomando una dona del paquete sobre su escritorio.

-¡Si! Los Kaiho estaban llevándose los muebles antes de que muriera.- dice Sessho mientras devoraba la dona, igual que su padre.

-Eso es lo malo, que no dejan nada para hacer trato.- dice Inuno mientras Sessho le sirve una taza de café.- Llamaremos la semana que viene.- dice serio

-¡Bien!- dice Sessho.- Llamaras tu.

-¡Esta bien!- dice Inuno. Llamare la semana que viene

Mientras tanto, en cuarto de hospital, un molesto Inuyasha maldecía el no poder recordar su compromiso

-22.10.40. La combinación de mi locker.- dice Inuyasha un tanto desesperado.- fecha de nacimiento 7. 84, numero de seguridad social ..4...-

-¡Tienes que recordarla!- dice Rin decepcionada

-¡Tu la quieres!...solo que…- dice Izayoi preocupada.- no te acuerdas

-Tenia un mustang 86 cuando iba la universidad del Tokio.- dice molesto, quería recordar a kagome, pero no podía

En ese momento, entro en la habitación, el anciano totosai, necesitaba hablar urgentemente con Inuyasha

-¿Puedo hablar a solas con Inuyasha?.- dice Totosai preocupado

-¿Todo bien Totosai?.- dice Izayoi alarmada

-Fui delegado de curso en 1994.- dice Inuyasha, pero al parecer nadie le tomaba atención

-¡Si! Pero quiero hablar con mi ahijado!.- dice nervioso

-¡Esta bien! Luego volvemos.- dice Izayoi mientras salían de la habitación, seguida por Rin y la abuela Shoga

-¡Adiós chiquitín!- dice Izayoi desde el umbral e la puerta

-Adiós mama.- dice Inuyasha cariñosamente

-Inuyasha….- dice el anciano Totosai atrayendo la atención de Inuyasha.-Te conozco desde que naciste….- dice mientras miraba atentamente a Inuyasha.- eh estado en todos los momentos importantes de tu vida, desde que eras boy scout hasta…que descubriste que tenias vello en los genitales.-

-…..- sonríe amablemente Inuyasha

-Haz recibido una buena educación, eres muy popular y tienes montones de amigos, te ganas bien la vida y todos saben que eres un chico muy guapo.- dice el anciano guiñándole un ojo.- pero Inuyasha…!eres un tonto!.- dice molesto.

-….- Inuyasha sorprendido y confundido.- ¿Cómo dices?

-Escúchame… yo soy tu padrino.- dice el anciano, serio.- y te quiero, no podría quererte mas aunque fueses hijo mío….pero….la cruda realidad es que…eres tonto.- dice molesto

-¡¿A que viene todo esto?!.- dice Inuyasha molesto

-¡Kagome!- dice efusivamente el anciano, mientras se sentaba au lado de Inuyasha, sobre su cama.- Inuyasha…hay algo que….debes saber…- dice seriamente el anciano.- ella…bueno…- dice el anciano un tanto nervioso.- ella….-

-….-Inuyasha lo miraba atento

-No es solo tu prometida…-dice el anciano muy nervioso.- ¡es tu ángel guardián!- dice mientras Inuyasha lo miraba confundido.-

-¡Te salvo la vida!- dice efusivo el anciano.- Hoy va a venir a verte y quiero que hagas una cosa, que la mires a los ojos y la escuches con atención.- dice seriamente el anciano.- con el sentimiento de un hombre al que le han dado una segunda oportunidad y 2 minutos después si no te has enamorado de ella, pues…dile que quieres romper y ¡podrás volver hacer un tonto!- dice con molestia Totosai.- pero, si a los 2 minutos vez, lo que nosotros vimos a los 2 segundos…entonces, declárate por segunda vez y ¡cásate con ella, antes de que se te escape!.- dice feliz el anciano.

-….- Inuyasha lo miraba confundido

-antes de que llegue, tomate tu tiempo y piensa, en lo que un viejo tonto acaba de decirte….- dice el anciano Totosai al levantarse de la cama y empezar a caminar a la puerta de la habitación.- Sabes…si tuviera 40 años menos, ¡me casaría con ella!- dice el anciano con una gran sonrisa antes de salir de la habitación.

El sol estaba por ocultarse, era una hermosa puesta de sol, mientras una joven muy hermosa, de piel blanquecina y grandes ojos chocolate camina rumbo al hospital, llevando una caja de cartón entre sus brazos.

Entro al hospital y camino directamente al ascensor, una vez en el piso, camino hacia una muy conocida habitación, entro sigilosamente para evitar que Inuyasha, despertara, pero…

-Kagome.- dice Inuyasha al verla en su habitación

-¡Hola!.- digo sorprendida al verlo

-Hola.- dice Inuyasha amablemente

-eh…eh venido a devolverte tus cosas.- digo nerviosa, mientras coloco la caja cerca de su cama.

-¿Quieres comer algo?- dice Inuyasha gentilmente

-…no…nada…gracias.- digo nerviosa mientras sonrío.- ¿Quieres que te traiga alguna cosa?- digo tratando me cambiar el tema

-Me gustaría tener mi ropa.- dice Inuyasha alegre

-¡Me gusta tu traje de rayas!- digo feliz, mientras le sonrio amablemente

-¿El cruzado?- dice Inuyasha sorprendido

-¡Si! ¡Ese!.- digo alegre

-¡Es mi favorito!- dice Inuyasha con una gran sonrisa

-¿De verdad?- digo sorprendida

-¡si!- dice Inuyasha.- ¡Por favor! Toma asiento.- dice preocupado

Inuyasha la mira fijamente, en realidad, lo dejo impresionado su belleza, su rostro no presentaba maquillaje mas que un sutil gloss labial en sus hermosos labios .Era toda un ángel.

-eh visto una foto tuya de cuando salvaste a las ardillas.- digo nerviosa, mientras le dedico una gran sonrisa

-¡ah! Nunca me llaman ni me escriben.- dice Inuyasha sarcástico

-jeje jeje….- río alegremente

-eso fue hace mucho tiempo.- dice Inuyasha, nostálgico

-si.-digo.- de adultos no hacemos esas heroicidades.-

-claro que no.-dice Inuyasha serio.- ¡pero tu si!- dice alegre y sorprendido

-¡ooo...! no! lo de saltar a la vía ¿no es muy usual?- digo

-yo no eh hecho…nada heroico de verdad en mi vida..- dice serio Inuyasha.- ¡una vez seguí a un ladrón!-

-bueno…eso ya es algo.- digo dándole ánimos

-pero…fingí que me había roto un tendón.- dice Inuyasha

-….muy pocos hombres se hubieran atrevido a perseguirle, yo trabajo en el tren y te aseguro que lo se.- le digo con una gran sonrisa.-… Tú siempre cedes tu lugar en el tren.-

-Bueno…eso no es heroico.- dice Inuyasha rendido

-Si lo es para el que se lo cedes.- digo cariñosamente

Inuyasha quedo totalmente anonadado, era realmente bella y poseía un carácter muy gentil y amable, nada comparada con las mujeres con las que se había relacionado, frívolas, interesadas y materialistas , pero ella, kagome, era totalmente diferente, sencilla y una chica sumamente especial.

Platicaron largo rato, de sus intereses, gustos, su tiempo libre, Inuyasha se sentía muy cómodo al estar con ella, hasta que kagome noto lo ya entrada la noche, tenia que regresar a casa; pero le prometió a Inuyasha regresar en otra ocasión, se despidió de el y salio apresuradamente de la habitación.

Mientras tanto en una zona exclusiva de la ciudad, para ser precisos, en el edificio de Inuyasha; una chica de tez muy blanca, de largo cabello negro como la noche, que vestia de manera muy ostentosa, y portaba unos caros lentes negros, caminaba rumbo al ascensor cuando….

-¡Un momento señora!- dice el portero del edificio.- ¡disculpe señora!-

Ella paro violentamente y volvió la mirada a aquel hombre que para ella era alguien insignificante

-¿a que apartamento va?- dice le portero

Mientras ella se quito los lentes y lo vio con insignificancia y repudio

-Usted es…. Nuevo.- dice ella déspotamente

-si señora.- dice el portero con algo de molestia.- ¿a que apartamento va?-

-Al apartamento de Inuyasha Taisho.- dice altaneramente

-¿Su nombre por favor?- dice el portero molesto

-Kikyo Namida Utada.- dice con superioridad.- soy su prometida

-jejejejejeje.- dice el portero riendo.- ¡usted no es su prometida!

-¿Qué dijo?!!!.- dice Kikyo muy alterada

Otro día amanece en Tokio, y mientras tanto un resignado Sesshomaru, entra a la habitación de su hermano menor.

-¡ehhh!!!Que buen aspecto!!!.- dice Sesshomaru sorprendido al ver a su hermano levantarse de la cama, para sentarse en una silla de ruedas

-¡Si! Van trasladarme al segundo piso!.- dice Inuyasha

-¡Estupendo!.- dice Sesshomaru.- ¿Le importa si lo llevo?.- le dice Sesshomaru al enfermero

-¡en absoluto!- dice el enfermero, cediendole la silla.- Los esperare en los ascensores.- dice el enfermero mientras caminaba delante de ellos hacia el ascensor y luego se desviaba para ir al cuarto de lavado

-Ten, te eh traído esto de contrabando.- dice Sesshomaru, mientras de su abrigo sacaba un tarro de de helado

-¡Mantequilla de maní!- dice Inuyasha efusivo mientras empezaba a comerlo.- oye.- dice Inuyasha a su hermano mientras este lo llevaba hasta los ascensores.- Kagome es estupenda, ¿verdad?

-desde luego.- dice Sesshomaru con molestia

-¡estamos comprometidos!- dice Inuyasha feliz

-si…eso me han dicho.- dice Sesshomaru con desgano

-mmm...….!de esto, si que me acuerdo!- dice Inuyasha mientras se llevaba otra cucharada de helado a la boca.- el mundo es mucho mejor, me parece mejor y me gusta mas.- dice con la boca lago llena.- ¡Hasta la mantequilla de maní me gusta mas!.- dice Inuyasha eufórico

-bien…- dice Sesshomaru molesto.- es helado de menta

-¡es igual!- dice Inuyasha feliz, sin notar la molestia de su hermano.- ¡Eh vuelto a nacer!, si tu fueras un sacerdote!,!te confesaría todo!-

-¡No lo hagas!,! No te confieses!.- dice Sesshomaru perdiendo un poco el autocontrol de si mismo.- estoy intentando ser positivo, comete el helado.-

-Ni siquiera se que mando de regalo de navidad mi secretaria a mama y papa por navidad.- dice Inuyasha

-una cesta de frutas.- dice Sesshomaru un tanto alterado, pero aun así tratando de contenerse.- oye, no quiero hablar d..

-¡Nunca le eh sido fiel a una mujer!- dice Inuyasha preocupado sin dejarlo terminar

-será mejor que me marche.- dice Sesshomaru en tono agrio

-¿te acuerdas de las ardillas?- dice Inuyasha haciendo que Sesshomaru se detuviera

-NI –LO – MENCIO-NES.- dice Sesshomaru molesto

-Primero, les rompí el cuello con una piedra.- dice Inuyasha con remordimiento.- y luego las salve

-¿Así?- dice Sesshomaru sorprendido.- ¿Les has contado eso a Kagome?

-Eso pertenece al pasado.- dice Inuyasha decidido.- estoy empezando una nueva vida con Kagome, ella es...ella es...ella… ¿Cómo es ella?-

-Yo diría que te encariñas con Kagome en cuanto la conoces.- dice Sesshomaru con cierta sonrisa en su rostro, al recordar aquella muchachita hermosa, de largo cabello ébano con esa gran sonrisa gentil en su rostro.- Te vuelves tan loco que no sabes si abrazarla o ponerte a pelear.- dice Sesshomaru cariñosamente.- se iría hasta Europa solo para que le pusieran un sello en su pasaporte.- dice Sessho con una gran sonrisa en los labios.- no se si eso signifique que esta loca, o que realmente es…. un encanto.- dice con una gran sonrisa que no pudo disimular, pero al parecer , el tonto de su hermano, ni lo noto. Al parecer tenía la mente en otro lado.

-No, no es eso.- dice Inuyasha tajantemente, sacando de su ensoñación a su hermano mayor.- pero desde luego tiene algo especial.- dice Inuyasha, mientras Sesshomaru comienza a caminar en dirección a la salida, dejando que hablara solo.-¡no me cabe duda!, puedo pasarme el resto de mi vida intentando averiguar que es.- dice Inuyasha feliz.- no tengo que saberlo ahora, ni tengo que saberlo mañana, ni tengo que saberlo dentro de un año o dentro de 10!!!!.- decía eufórico, mientras el enfermero se acercaba sigilosamente con una caja con sus pertenencias hacia el.- ¡no necesito tener hoy todas las respuestas! Puede que un día lo descubra, pero eso no significa que no pueda cumplir un compromiso para toda la vida!, ¿tiene algún sentido todo esto?-

-¡No!, pero es muy común con una lesión cerebral.- dice el enfermero mientras le entregaba una caja con sus pertenencias

-¡Mis zapatos!- dice Inuyasha feliz, mientras miraba sus zapatos y dejaba que el enfermero lo conduciera hasta el segundo piso………..