Hola mis bellos mortales aqui esta el siguiente


En las montañas nevadas una intensa batalla entre una maga de agua y un mago de hielo tiene lugar desde hace varias horas.

-Apenas has pasado 6 meses entrenando Juvia y debo decir que te has vuelto increíblemente buena- dijo el pelinegro mientras atacaba –ICE MAKER LANZA-

-Nada de eso Gray-sama Juvia aún no tiene el nivel necesario- dijo la maga de agua mientras contraatacaba- NEBULOSA DE AGUA-

-Vamos Juvia ataca más fuerte, ya sé si logro derrotarte, esta noche me tendrás que cocinar un estofado de hongos- y la chica lo miro retadora

-Bien pero si Juvia gana Gray-sama servirá la cena con cosplay de mesero- ante esto el chico hizo una evidente mueca de disgusto

-Bien no perderé ICE MAKER PRISION DE HIELO- atacaba el Fullbuster

-TORNADO DE AGUA- contratacaba inútilmente la Loxar quien fue tumbada por una avalancha que el ataque de Gray había ocasionado.

Una explosión dejo a ambos magos envueltos en una nube de vapor y dentro de ella el mago de hielo salía con la chica en brazos semi consiente por el ataque.

-Deje a Juvia entrenar un poco más Gray-sama- le decía la chica mirando de reojo al pelinegro.

-Está bien descansemos por hoy- le dijo el chico sonrientemente, mientras se adentraba a la cabaña y la reposaba en la cama.

Aun sin desearlo ambos se volvieron cercanos, aunque era obvio después de 6 meses de vivir solos, cierta confianza en ellos aunque no la suficiente como para que el mago de hielo le hablara firmemente a la maga de agua de un tema que hacía unos meses había rondado su cabeza.

Ciertamente desde que dejaron el gremio, Juvia no volvió a hablar de sus sentimientos para con él, además dejo de acosarlo, lo cual le resultaba extraño y hasta un tanto molesto aunque no sabía porque. Gray observo a Juvia unos minutos y se percató de que se había quedado dormida, pero aun así continuo viéndola incesante como tratando de adivinar sus pensamientos.

-Me pregunto si este entrenamiento de verdad servirá de algo- como el chico se quedó viendo a Juvia se percató de que sus mejillas estaban sonrojadas y poso su mano en la frente de está.

-Juvia pero si tienes fiebre- el chico se sorprendió ya que creía que ella no podía enfermarse.

Puso su mano fría en su frente tratando de controlar la fiebre y resonó – Juvia esto paso porque te la pasaste entrenando tres días seguidos, también debes cuidar tu salud- dijo el mago de hielo ignorando que la Loxar estaba semiconsciente.

-Juvia lo siente mucho Gray-sama- el chico no esperaba respuesta así que no respondió.

-Esto lo calmara un poco, bajare al pueblo a comprar unas medicinas Juvia no tardare- Gray bajaba con frecuencia a un pueblo cercano para conseguir víveres así que la idea de dejar sola a la maga de agua no significaba gran cosa aunque le preocupaba bastante su salud.

-Juvia esperara Gray-sama- diciendo esto la maga de agua callo en una profunda pesadilla.

Estaban Bora, Lyon y Gray mirándose retadoramente desde la perspectiva desesperada de Juvia quien se aturdía por los recuerdos de Bora pidiéndole matrimonio y Lyon pronunciando a cada momento que estaba enamorado de ella.

Mientras ella gritaba tratando de convencerse así misma –JUVIA ESTA ENAMORADA DE, DE GRAY-SAMA.- y Gray volteaba de manera fría y melancólica mientras resonaba en la cabeza de la Loxar la conversación que había tenido con Gray en el castillo de Crocux después de los juegos mágicos – "Yo no y a partir de ahora diré que no a las cosas que no me gustan"-

Y de golpe la maga de agua despertó.

Estaba en su cama, cubierta por las cobijas y en la cómoda a un lado de su cama algunas medicinas que el azabache de hielo había traído para ella, cuando se paró de la cama se percató de que en vez de su ropa habitual, tenía puesta su pijama, era evidente que el mago de hielo la había cambiado y la sola idea la ruborizo.

Salió de la habitación y se dirigió a la sala donde se encontraba Gray mirando el fuego de la chimenea perdido en sus pensamientos.

-Gray-sama- resonó despacio la Loxar para evitar asustarlo

-Juvia- el mago de hielo se paró rápidamente y la tomo de los hombros viéndola con preocupación – ¿Juvia estas bien, te duele algo aun tienes fiebre?- la chica se sorprendió de su preocupación así que asintió.

-Juvia se siente bien Gray-sama- el mago de hielo hizo un claro gesto de alivio y añadió.

-No vuelvas a asustarme así, pensé que ibas a morir- le dijo completamente relajado.

-He porque pensó eso Gray-sama le dijo la maga sorprendida

-Como que porque, dormiste dos semanas enteras – al decir esto la piel de la chica se erizo, ya que para ella no paso ni una hora.

-Y en todo este tiempo usted cuido de Juvia, Gray-sama- le dijo la chica completamente enternecida y a punto de llorar.

-Por supuesto que sí, me tenías muy preocupado.- le dijo el azabache de hielo dirigiéndola a la chimenea para que ambos se sentaran a conversar.

-Etto, ¿Gray-sama usted cambio de ropa a Juvia?- pregunto la Loxar sin rodeos pero mirando fijamente la chimenea ya que la respuesta aunque era obvia la hacía ponerse roja.

-Así es yo fui, tu ropa estaba sucia y creí que tu pijama sería más cómoda- le dijo el Fullbuster sin pena, sin morbo y con total despreocupación.

- Muchas gracias Gray-sama- resonó por último la chica a quien le agrado la forma en el que el chico respondió.

-¿Oye Juvia, mientras dormías tuviste algún sueño?- le pregunto el chico quien también evitaba verla posando su mirada en la chimenea.

¿Por qué me pregunta eso Gray-sama?- dijo la chica preocupada recordando su sueño.

-a decir verdad estuviste gritando, mientras dormías- le dijo el azabache de hielo algo melancólico.

-Juvia soñó algo pero no lo recuerda muy bien- dijo la maga de agua que no quería contar lo que su sueño.- ¿Dígame Gray-sama que fue lo que Juvia grito?

-Gritaste algunas veces "Yo a quien quiero es a Gray-sama"- Dijo el chico visiblemente apenado, a lo que la maga solo bajo la cabeza igual de apenada.

-Juvia, solo quiero que sepas que no es que no quiera corresponder a tus sentimientos, simplemente es que no puedo- le dijo el mago de hielo mirándola extremadamente serio.

-A qué se refiere Gray-sama- pregunto curiosa la chica

-lo que pasa es que…

-Mientras tanto en Fairy Tail-

6 Meses han pasado desde que cierta maga de agua junto con el azabache de hielo, habían dejado el gremio y algunas cosas habían cambiado un poco, pero solo un poco…

-Ara, ara Lucy y Natsu por fin regresan- decía felizmente una albina poseedora del SATAN SOUL detrás de la barra del bar.

-Hey Sr. - Gritaba un gato azul con alas acercándose a la barra seguido de una maga celestial y un mago de fuego.

-Ya estamos de vuelta Mira-san- menciono alegremente la rubia.

-Cualquiera diría que acaban de llegar de una misión, se ve que no han cambiado en lo más mínimo- menciono Mira mientras veía con picardía a los dos chicos.

-Porque habríamos de haber cambiado solo fueron dos semanas- menciono Natsu muy tranquilo.

-Así tienen razón fue una luna de miel muy larga no creen- volvió a mencionar la albina sacándole una cara completamente roja a la rubia.

-Mira no lo digas de esa manera después de todo nosotros…- ya no pudo continuar debido a la vergüenza que le daba.

-Que dices Lucy si ahora estamos casados no tienes por qué apenarte cierto- Decía el Dragón Slayer mientras pasaba su mano por el cuello de la rubia para abrazarla.

-Etto…- la maga celestial se caía de vergüenza, era cierto que ahora estaban casados pero también era cierto que no le había dado mucho tiempo de asimilar la noticia ya que fue improvisado.

Mientras tanto un chico peli naranja lloraba dramáticamente en una esquina del bar, muy cerca de la barra y resonó en voz alta para que todos lo escucharan.

-Y pensar que Lucy fue obligada a casarse, viéndose forzada a olvidarse de mí- Decía fastidiosamente Loke mientras todos lo miraban con una gotita de sudor en la cabeza.

-He, quien dice que la obligue- decía Natsu con una flama en su mano dirigiéndose al líder de los espíritus celestiales.

-Ya basta, aunque no es que haya tenido opción- decía Lucy sin dejar su tono rojizo en la cara.

-Que acaso te arrepientes Lucy- le dijo Natsu viéndolo completamente serio y a lo que se paró Loke muy graciosamente para escuchar la respuesta de la chica.

-Claro que no me arrepiento, es solo que…-

-Aunque yo sigo sin entender como sucedió- decía Cana completamente borracha desde una de las mesas.

-En realidad no es estoy seguro- dijo Natsu muy relajado, mientras la rubia se paraba con agresividad.

Lo que ocurrió fue que…

(Flashback)

-Lucy vámonos ya- decía Natsu desde la puerta del gremio.

-Lucy de nuevo nos va a dejar el tren- decía muy animado un gato azul que volaba alrededor del mago de fuego.

-ya voy, yo soy la más interesada en esa misión así que no me presionen- replicaba la rubia mientras salía corriendo del gremio más su amigo de fuego y el gato azul.

Ya en el tren Natsu sufría de su habitual mal en los transportes y poso su cabeza en las piernas de Lucy, ella solo revolvía su cabello rosa.

-¿Oye Happy en que consiste la misión?- decía la maga ya que salió corriendo como loca sin saber ni a donde iban.

-Un Señor de la ciudad del Sur quiere guardias para que no allá infiltrados entre las candidatas para su novia- dijo el gato que estaba sentado en el asiento enfrente de Lucy.

-¿Candidatas?- resonó la rubia.

-Si así es Lucy, al parecer es el joven más guapo de toda la ciudad he hijo de un señor muy importante, y que tiene mucho dinero- dijo Happy levantando la mano…

Llegando a su destino bajaron del tren lo que ocasionó que el Dragón Slayer se sintiera bien de repente.

-Bien ahora estoy encendido ¡Vamos a buscar al cliente!- dijo Natsu corriendo en dirección a la casa donde se suponía vivía el cliente que los había contratado.

-Espera Natsu aquí hay una librería, tengo que llevarle y recuerdo a Levy- le grito la rubia sin obtener respuesta.

-Bueno que más da, lo alcanzare más tarde- y dicho esto se metió en la librería.

Mientras tanto Natsu llegaba a la dirección indicada, que era una gran mansión que parecía tener un jardín grande, entonces toco el timbre de la puerta.

-¿Quién es?- se oyó una voz desde adentro.

-Somos magos de Fairy Tail, venimos por lo del pedido- dijo Natsu gritando

-Qué bueno que están aquí pasen por favor- dijo un anciano, evidentemente el mayordomo. –Vengan por aquí, mi amo los espera, aunque creo que siendo magos de Fairy Tail no tiene por qué haber problema-

-¿He? ¿Dónde está Lucy?- preguntaba Happy quien apenas se daba cuenta de que la chica no estaba.

-Ya nos alcanzara luego, vamos Happy- menciono el Dragón Slayer de fuego.

El mayordomo los condujo a una habitación grande que tenía vista y una puerta al jardín, les sirvió un poco de té y los sentó en una pintoresca mesa, con bocadillos, a los que Natsu y Happy devoraron rápidamente. De una de las puertas de la habitación salió un chico alto y evidentemente guapo, de cabello rubio y ojos azules que se acercó al mago de fuego.

-A debes ser de Fairy Tail, esta es la situación, hoy desfilan en mi jardín las candidatas para ser mi prometida, quiero a una chica hermosa y refinada, sin embargo algunos magos malvados se han logrado infiltrar entre las candidatas, en ocasiones pasadas, así que por eso te quiero aquí, si eso pasa, creo que sabes que hacer- Se dirigió al Dragón Slayer que tenía la boca llena de comida y se la paso de un trago.

-Claro cuente con nosotros- resonó el mago y dio vuelta ya que las candidatas comenzaron a pasar una por una como en un desfile de belleza.

-Vamos mago de Fairy Tail disfruta de la vista, las chicas más hermosas de la ciudad están aquí- le decía el chico al mago mientras lo abrazaba cómicamente iluminando sus ojos por las chicas que entraban y el gato azul seguía comiendo sentado en la mesa.

En eso una rubia se abría paso entre las candidatas que entraban por la puerta del jardín.

-Hey Natsu, donde estas- decía la chica tratando de pasar hasta al frente de la fila.

Cuando logro salir de ese apretujadero de chicas, el Joven heredero la miro y dos corazones brotaron de sus ojos.

-Ella la quiero a ella- se paró de su asiento y para sorpresa del dragón de fuego y la maga de espíritus celestiales se acercó a ella- Tu eres la más apropiada para ser mi esposa, eres hermosa, sofisticada y elegante-

Los ojos de Lucy se abrieron de par en par, mientras Natsu y Happy se quedaron en Shock.

-Espera un momento ella no es una de tus candidatas, ella es Lucy mi compañera- dijo el mago de fuego extrañamente relajado.

-A eso es lo de menos toma- y diciendo esto le lanzo un saquito con dinero- lo que acordamos y con tu permiso me voy tengo una boda que planear.

-Espera un momento yo no….- fue lo último que pudo mencionar Lucy antes de que el chico la cargara y se la llevara a lo que el mago intento seguirlos sin embargo las candidatas se amontonaron alrededor de él.

-Oigan quítense- decía desesperado el mago de fuego tratando de seguir a Lucy.

-El joven amo se fue pero tú también eres lindo- resonaban las chicas mientras Natsu trataba de quitárselas de encima.

-Pobre Natsu- Decía Happy muy quitado de la pena y comiendo una rebanada de pastel.

Y en una iglesia no muy lejos de donde Natsu se encontraba se celebraba una boda entre el Joven heredero de una gran fortuna y una maga de espíritus celestiales que ya hacia vestida de novia y evidentemente amarrada queriendo escapar.

-Si alguien tiene algún impedimento para esta unión ¡Que hable ahora o calle para siempre!- decía el anciano sacerdote del lugar cuando un chico entro armando un gran alboroto.

-Ahh espero que esta vez sea la iglesia correcta ya evite tres bodas y ninguna de esas era- decía Natsu entrando evidentemente molesto a la iglesia.

-Tranquilo Natsu esta es la correcta- decía Happy tratando de animar al dragón Slayer.

-Natsu- Grito la chica que pudo quitarse la mordaza de la boca.

-Regrésame a Lucy Maldito- Grito el dragón Slayer sacando al joven de escena con una patada y tratando de desatar a Lucy.

-Bueno no sé qué es lo que pasa pero a mí ya me pagaron ¿Se van a casar o no?- menciono el sacerdote furioso por la escena.

-Bueno porque no aprovechamos que ya estamos aquí- decía Natsu completamente relajado y sosteniendo las manos de la rubia a quien ayudaba a pararse después de desatarla.

-Espera un momento como es que lo decides de esa forma- gritoneo Lucy sin embargo fue silenciada por un rubor que lleno sus mejillas cuando Natsu apretó sus manos y se puso serio.

-¿Lucy a ti te gustaría casarte conmigo?- le dijo el chico completamente serio a lo que la mayoría de los invitados soltaron un gesto de enternecimiento.

-Bueno yo… Si quiero- dijo Lucy casi inaudible.

-Que dijiste Lucy no te escuche- decía Natsu acercándose a la rubia aunque de inmediato se alejó debido a que la rubia grito enojada.

-QUE SI IDIOTA SI QUIERO CASARME CONTIGO- resonó totalmente roja.

-SSSEEEE GGUUSSTTAANN- dijo Happy sonrojando aún más a la rubia.

-Eso no es ningún secreto, a mí siempre me ha gustado Lucy- dijo el chico completamente serio.

-¡Natsu!- dijo enternecida la rubia.

-¿Entonces te casas conmigo Lucy?- le dijo el chico tomando su mano mientras le regalaba una gran sonrisa típica de él.

-Si- menciono la chica quien para sorpresa de todos se lanzó sobre el mago dándole un beso.

-Ok entonces los declaro Marido y Mujer y blablablabla– dijo el sacerdote siendo completamente ignorado mientras el joven amo empezaba a despertarse y opto por aplaudir al igual que el resto de los que ah estaban.

(Fin del Flashback)

-Sí, si y así fue- resonaba la rubia después de haber acabado su historia.

-Pero no es como si no lo hubieras querido no es así Lucy- dijo pícaramente Cana acercándose a ella con su típica botella.

Mientras tanto un azabache de hierro y una maga de escritura solida miraban en una de las mesas mientras la maga resonó.

-Me alegro mucho por Lu-chan ¿tú no Gajeel?- le dijo la chica al dragón Slayer de hierro

-Por que debería… ahora la coneja está casada con Salamander no le aseguro no buena vida- decía muy irónicamente el mago de hierro.

-Bueno pero al ver eso no te dan ganas... es decir de casarte- le dijo Levy muy apenada.

-Pues a decir verdad…- iba a contestar el Dragón Slayer de hierro cuando volteo a la puerta del lugar.

Todo el gremio fue interrumpido por una silueta femenina que entraba en el gremio pero que no se distinguía puesto que la Luz daba en un ángulo en el que solo se distinguía que era una mujer.

-ENTREGUENMELA- grito la chica, a lo que una maga de espíritus celestiales resonó.

-Entregarte, ¿de quién hablas?- dijo tapándose los ojos con la mano tratando de distinguir el rostro de la joven.

-Entréguenmela, sé que está aquí. Entréguenme a Juvia Loxar-