Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la maravillosamente talentosa Sra. Stephenie Meyer, mis historias solo son para desahogar el impulso de lanzarme sobre Edward aunque este casado (lo siento Bella) C:
Summary: Cuando ya no te queda algo seguro a lo cual aferrarte, cuesta volver a creer en las personas, aunque vengan a ti con una sonrisa tímida y una mirada pura.
Pueden poner su playlist para este capítulo:
Déjame entrar, Diego Torres.
Sister, The Black Keys.
A medio vivir, Ricky Martin.
Asignatura Pendiente, Ricky Martin.
Chapter 9: Regreso y Revuelo
¿Adoptada?
Adoptada.
¡Adoptada!
Wow, eso sí que era un giro de 360 grados. No me lo imaginaba pero ni de chiste y ahora parecía tan real.
- Claro, todo eso sería si tu lo desearas y no hay apuro en que decidas… tómate tu tiempo, no queremos que te sientas presionada ni nada por el estilo. Seremos… -estallé en una carcajada y me aventé a sus brazos, los que me sostuvieron instantáneamente.
- Tía Esme, por supuesto que ya los considero parte de mí familia, a todos, y que me quieran hacer parte de la suya… legalmente, solo lo hace más maravilloso. Los quiero…, no, que va, los amo. Esto solo me hace sentir… no sé es tanto que no sé como describirlo con palabras. Gracias, a ambos. –creo que jamás me había mostrado tan habladora, luego cuando vi a mi derecha, me acerqué a tío Carlisle –Sabes que siempre te he considerado mi segundo padre y sé que aún me vez como tu pequeña nena, así que no tengo ninguna objeción, claro que quiero ser su hija adoptiva.
Tío Carlisle me tenía completamente abrazada, me sentía tan bien así, tan plena. No necesitábamos palabras, ni nada. Todo era perfecto.
Después de despedirme del amable señor Jenks, fui rápidamente donde Edward. ¡Estaba muriéndome por contarle las buenas noticias!
- Edward ¡Edward! No sabes, acaban de darme la noticia más hermosa e importante de estos últimos meses… -el me sonrió con cariño.
- Sabía que pasarías los exámenes con notas merecedoras… -su sonrisa ancha y algo petulante me daban ganas de darle un coscorrón, por engreído.
- No es eso. Pero gracias por confiar en mí –me miró con el ceño fruncido, interrogante y curioso.
- Tío Carlisle y tía Esme me adoptarán. Vamos a ser hermanos, Rose, tu y yo. ¿Entiendes? Nada nos separará jamás. Estaremos… -frené mi entusiasmo al ver su rostro. No estaba molesto, al menos no aparentemente, pero no estaba nada feliz con la idea, y aunque parecía asombrado al principio, cuando recompuso la compostura, su máscara de unanimidad me dejó perpleja. Edward jamás me había visto de una forma tan fría, o al menos no desde la primera vez que me reclamó algo.
Algo estaba mal, estaba muy mal.
¿Pero qué?
- Bella, tengo que salir. Nos vemos en un rato… -estaba dispuesto a irse, eso era obvio.
- No, la que se va soy yo, pensé que ya me habías aceptado como parte de tu familia, pero se nota que no es así. Hablaré con tus padres, no seré tu hermana, no puedo hacerte infeliz de esa forma. –esta vez yo estaba saliéndome de su visión y me sujetó de un brazo, firmemente pero sin llegar a lastimarme.
- No es eso Bella, ¿Cómo crees que no te considero mi familia aún? Claro que lo eres, hace demasiado, antes de conocerte en persona, mucho antes. Bella es sólo… es sólo, que yo no puedo verte como una hermana y eso me mata, ¿no lo entiendes? Estuve intentándolo todos estos días, desde que me di cuenta, yo… -¿qué? Dios, ¿que estaba diciendo…? no entendía nada de nada.
- Ed… Edward. –Mi voz tembló, él no me estaba dando nada y a la vez todo pero era incomprensible ¿cómo podía sentir algo así? ¿por mí? Apenas soy una niña, apenas podría pasar por una niña a su lado, él podría tener a cualquier niña, me había dado cuenta en todas las chicas de su edad y algunas aun mayores que lo veían con un interés genuino y nada disimulado, lo veían demasiado entusiasmadas diría yo. Y él me veía sólo… a mí. Dios, entonces es cierto, él… yo… le gustaba a Edward.
El me dejó allí, la verdad no noté demasiado su ausencia, estaba tan pasmada en mi conversación interna que ni siquiera noté cuando abandonó la habitación.
Tomé asiento con expresión de autómata, o al menos eso es lo que me pareció.
Edward estaba… No, algo equivocada de mis conclusiones debían haber hecho que malinterpretase todo eso, tal vez la euforia de saberme parte de la familia… el conocimiento de que probablemente Edward me odiaba en ese momento, o alguna otra razón salida de quién sabe dónde podría ser mi respuesta.
No, no era así, Edward se sentía atraído por mí.
No, no, no, no. Qué mundo tan raro era este, ¿acaso dormía aun? De casualidad, ¿no estaría en algún mundo paralelo por error?
Me pellizqué, fui estúpida, lo sé, pero necesitaba saber si había alguna forma lógica de comprender lo que estaba pasando.
- Bea… Bea… -Rose estaba a mi lado, agitando mi brazo para que le dé un poco de mi atención, por suerte fue ella quien actuó como mi cable a tierra.
- Hola, bebé. ¿cómo estás? –La besé en la mejilla y abracé su pequeño y cálido cuerpecito.
- ¿Quieres jugar conmigo un momento? –ella asintió, mostrándome su hermosa y enorme sonrisa.
Fuimos a su habitación y rodeadas de muñecas y juguetes nos quedamos dormidas un rato después. Desperté con un delicioso olor rondando mi nariz, eran los risos rubios de Rose. Olía tan bien.
Decidí buscar a Edward, quería aclarar todo aquel enredo, no sabía cómo lo lograría pero tenía que intentarlo.
Y en ese momento caí en la cuenta… Las vacaciones estaban por terminar. Edward tenía que volver a Europa, tenía que olvidarse de todo el infierno que vive su familia por mi culpa y la de mi perseguidor. Y sobretodo tenía que olvidarse de mí.
Sentí un dolor punzante, no quería que me olvidase, que me dejase atrás o que solo me viese como una niña tonta cada vez que nos volviésemos a ver. Yo también lo amaba, no estaba segura de que lo viese con ojos de niña enamorada, o ilusionada. Apenas tenía espacio en mi cabeza para pensar en la cantidad de problemas que le causaba a mis tíos como para darme algo más en que pensar.
Obviamente algo en mí me hacía darme cuenta que Edward no me era indiferente, él era muy, bueno, demasiado atractivo, era una gran persona, era un excelente amigo, un gran tutor, un gran hermano, sabía proteger a su familia, aunque solo fuese de acuerdo a sus posibilidades, y había aprendido a sobrellevar un pasado digno de película de terror, tenía muchas más cualidades de las que podía estar segura que una sola persona podía poseer y esas cosas me hacían sentir muy, muy apegada a él. Me hacían confiar ciegamente, seguirlo a donde él quisiera. ¿Pero era eso estar enamorada? ¿Ilusionada tal vez?
Dios, esto era un lío.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.
Edward ¿Dónde te has metido?
Lo busqué por toda la casa, pregunté a tía Esme y a Tío Carlisle, nadie sabía nada.
Decidí que a lo mejor darle algo de tiempo a solas le haría bien. Entonces me senté a esperarlo. Solo una vez sonó el teléfono, mis notas estaban listas. Aprobé, por supuesto, pero no me sentía tan bien como debí suponer que me sentiría. Edward no estaba para celebrar conmigo.
Entonces, salí sin avisar a nadie en cuanto hubo pasado casi una hora.
Caminé por mucho raro cerca de casa. Me alejé un poco y volví a regresar. No sabía qué hacer, estaba desesperada. Edward no aparecía. Me mordí las uñas hasta que ya no quedaba nada más para devorar. Se me estaban agotando las fuerzas, hasta que creí que lo veía cerca, ahora no estoy tan segura, pero en ese momento si me pareció, entonces lo seguí, o pretendí hacerlo. El estaba a unas pocas cuadras de donde yo me encontraba. Así que tuve que apresurarme. No llegué a estar a una cuadra cerca de él en cuanto solté un grito ahogado. Apenas y me salió un murmullo. Nadie se dio cuenta.
Era mi pesadilla más horrible vuelta realidad.
Decidí Actuar con mis reflejos de supervivencia ahora un poco reforzados, caminé intentando llamar la menor atención posible, en dirección contraria a él. Encaminándome a la casa, pero pareció notarlo, y sea lo que fuere que estaba haciendo, lo dejó a un lado. Me vio y temblé. Tanto por fuera, como por dentro.
Oh, no. ¿Por qué había decidido salir? Ah, sí. Porque quería encontrar a Edward.
Ahora todo estaba más que podrido, no tenía salvación, Billy vendría en cualquier segundo, ya me había visto. Apenas estaba a unos pasos de él. Estaba más a su alcance que nunca, esta vez ya no tenía ninguna salida, y mucho menos alguien que le hiciera saber a mis padres, bueno a mis tíos… ¿Se darían cuenta a tiempo? ¿Estaría viva aún cuando cayesen en la cuenta de lo que estaba pasando conmigo? ¿Edward se sentiría destrozado cuando me encontrara desaparecida? ¿Y si no lo vuelvo a ver?
Las preguntas se hacían interminables mientras me veía arrastrada a un nuevo lugar, ajeno a mi nuevo y tan añorado estilo de vida. Seguramente destruiría a la pobre tía Esme, ella me amaba tanto… Dios, y rose, no sabría que hacer sin ver su hermoso rostro otra vez, sin oír su risita por la mañanas.
¿Trece años era una vida suficientemente larga?
¿Trece años era el límite de vida que yo merecía recibir? ¿Era tanto, en serio?
- Hola, hija. Ya estás a salvo. –No, no. Quise gritar, pero como siempre cuando me encontraba cerca de él mi voz me dejaba y mi cuerpo se adormecía.
¿Qué estaba a salvo? ¿Con él? ¿Estaba mucho peor que antes? Ahora ya no huiría, no podía. No había marcha atrás. Estaba, Dios, estaba en sus manos. Mi vida dependía de sus deseos. De sus decisiones. Estaba todo perdido.
Tenía una mano asiéndome del hombro más cercano a su alcance y empezó a arrastrarme a donde sea que estaba pensando llevarme. Creo que oí que susurraba "Ahora, nada nos separará. Nada, hija mía." Yo empecé a rezar por una muerte rápida y sin dolor.
Ok, chicas, se que me merezco muchas cosas por esta demora, demasiadas en realidad. Primero no quiero inventar excusas pero en serio, como he estado pasando por altibajos, que han incluido una perdida de archivos en mi memoria USB , estuve forzada a reiniciar este capítulo por otro camino. La verdad tenía demasiados cabos sueltos en que pensar relacionándolo con el capítulo que ya tenía bastante avanzado, pero como les digo lo perdí entre otros de mis documentos, es lamentable y todo pero estoy tratando de arreglar ese tema. :/ len -ta -men -te.
Bueno. Espero que este capítulo les haya dejado tan colgada como a mí. Les juro que todo ocurre por una razón,el pendejo ese no va a tener tanto tiempo disponible como para hacerle daño a Bella pero sí va a soltar la sopa en cuanto a eventos del pasado. ¿alguna predicción? Tengo la mente abierta a teorías. Y claro este capítulo se lo dedico con especial y enorme cariño a:
Cath, gracias amore, por seguir allí, tus palabras siempre funcionan como bálsamo y salvavidas.
A Jana, por hacerme el aguante siempre, desde que se encontró con esta historia.
A Meli, Hello, nueva lectora, como vez soy un poco ecléctica en esto de las fechas pero hago desde ahora una promesa que espero no romper y publicar una vez cada 15 días. Espero que antes de verdad, y muchísimas gracias por pasarte por aquí.
Y a Karen de Pattinson, Gracias cariño, tus palabras en tu ultimo review me hicieron mucho bien.
Y a las nuevas chicas que me pusieron en alertas y favoritos este ultimo fin de semana. Un besote.
Bueno espero de verdad no tardarme. Las amo con todo mi corazón.
Ale! n.n
P.S.: ¿Alguien tiene tiempo libre para hacerme de Beta?
