Personajes de Meyer. Historia mía.

Para empezar debo pedir disculpas por las erratas del último capítulo. Siento mucho las equivocaciones. Por si alguien tiene dudas diré a que equivalen los nombres.

Edward-Derek

Bella-Emily

Jasper-TJ

Alice-Chloe

Jessica-Samanta

Jack-Mike

Ayer no tuve mucho tiempo para corregirlos, pero en cuanto pueda lo haré.

Segundo dar de nuevo las gracias a todos por sus visitas, alertas, favoritos y reviews, de verdad a todos ustedes mil gracias. Y como digo siempre, no me enrollo mas.


Capítulo 8. Conocernos

POV de Edward.

Cuando Bella y Alice volvieron ya casi habían terminado los trailers.

- ¿Me he perdido mucho? – Me preguntó Bella

- No mucho, solo un par de trailers. Uno era sobre una película de animales parlantes y otra sobre una comedia romántica. Nada interesante la verdad.

- Ok, ok.

Me dispuse a coger un puñado de palomitas cuando nuestras manos se rozaron. Observé su mano. Su piel era suave y sus manos, comparadas con las mías eran minúsculas. La miré a los ojos. Su mirada era intensa y sus ojos azules brillaban aun más con el reflejo de las imagines de la pantalla. Sonrió tímidamente y se disculpó.

- Tienes unos ojos preciosos – Dije sin pensar. Fue como si las palabras saliesen disparada a través de mis labios.

- Gracias – Dijo con apenas un hilo de voz.

¿Tienes unos ojos preciosos? ¿Qué mierda te pasa Edward?

A la media hora de la película vi como Jasper se encogía en su silla y Alice lo miraba divertida.

- Venga Jasper sino da miedo – Dijo Alice Al parecer no se habían dado cuenta de que los estaba observando.

- Pues a mí si – Dijo Jasper mientras Alice se reía.

- Así pareces muy mono – Dijo observando la reacción de Jasper. Este se irguió en el asiento y le dedico una sonrisa.

¿Mi hermana tonteando con mi mejor amigo? ¡¿En qué mundo vivo?

- Gracias – Dijo cogiendo un puñado de palomitas del cubo que tenía Alice.

- ¡Oye que son mías! – Susurró mientras le daba un pequeño puñetazo – Si quieres algo, solo tienes que pedirlo.

¿He oído lo que creo que he oído?

Jasper y yo captamos enseguida que eso tenía un doble significado. Jasper sonrió mas ampliamente y poco a poco se empezó a acercar a mi hermana. Entonces tosí exageradamente y ambos se volvieron hacía la pantalla.

Oí como Bella se reía. Por lo visto ella también había estado presenciando la escena.

- ¿De qué te ríes? – Pregunté.

- ¿Por qué los has interrumpido? – Preguntó sin tapujos.

- Porque es mi hermana y mi mejor amigo.

- ¿Y?

¿Y? ¿Cómo que y?

- Pues que si se lían y la cosa acaba mal yo estoy en medio.

- Pues espero que esa escusa no sea cierta.

- ¿Por qué?

- Porque sería tristísimo que no quisieses que ellos estuvieran juntos por ti. Es decir, que seria un acto egoísta, y tú no creo que quieras actuar de ese modo. Aunque a lo mejor me equivoco…

Vaya… no lo había visto desde ese punto de vista…

- No, no, yo no quiero ser egoísta… es solo que es mi hermana y no quiero verla sufrir. Y mucho menos a Jasper que es mi mejor amigo y no tiene experiencias con las chicas. Mi hermana podría hacer su vida un infierno y acabar rompiéndole el corazón.

- Pero míralo por otro lado. Son las dos personas a las que mejor conoces, sabes como es Jasper y sabes que tu hermana estaría bien con él y también sabes como es Alice, y créeme si te digo que Alice no quiere jugar con los sentimientos de Jasper.

- ¿Siempre eres tan lista?

- Tengo mis momentos.

- Esa frase es de la película Alguien como tú.

- Joder, no se te escapa ni una - Dijo riéndose. Su sonrisa bajo la tenue luz de la pantalla se veía hermosa y no pude evitar sonreírle también.

Su risa creaba una atmosfera de paz entre los dos y hablando de nuestro pasado terminó la película.

- ¿Alguien sabe bien que pasaba al final? – Pregunté por curiosidad.

- No, la verdad es que no – Contesto Jasper sonriéndole a Alice. No había pasado nada entre ellos en el cine, pero por lo que pude observar de vez en cuando habían tenido una conversación muy interesante.

- ¿A dónde vamos? – Preguntó Alice – Tengo hambre. Me apetece un italiano.

Mmm… espaguetis…

- Por mí bien. Ahora invitamos nosotros ¿verdad? – Pregunté.

- Sí, ahora podéis pagar – Dijo Alice.

- Yo sé a donde podemos ir – La verdad es que me estaba muriendo de hambre.

- Podemos hacer una cosa. Edward, si quieres yo hoy no bebo y conduzco yo – Dijo Jasper.

- ¿Y dejarte conducir? – Solo de pensarlo me entraban escalofríos. No es que Jasper fuera un mal conductor, es solo que era mi coche y no me gustaba que nadie lo tocase.

- Sí, venga Edward, no le voy hacer nada – Dijo quitándome las llaves de las manos – Y si te da mucho miedo ir conmigo en el coche siempre puedes ir con Bella.

- Yo no tengo problemas – Dijo Bella

- ¿Y Alice? – Pregunté viendo venir lo que diría.

- Pues se vendría conmigo.

¡Anda que el tío es tonto! ¡Lo que quiere es estar a solas con mi hermana y encima en mi coche!

Para cuando me disponía a negarme Bella me agarró del brazo y me detuvo.

- Claro. Derek se viene conmigo – Dijo tirando de mi brazo hacia el coche. Una vez dentro no hizo falta que le pidiese explicaciones – Edward, déjalos estar un rato solo, que se conozcan. Si siempre estás ojo avizor no van a poder hablar a gusto.

- Pero es mi coche – Parecía un niño pequeño quejándome porque me habían quitado mi juguete.

- Lo sé, pero no va a pasar nada.

Bella arrancó y nos pusimos en camino hacia el restaurante italiano.

Ya llevábamos más de cinco minutos en silencio y me estaba empezando a poner nervioso. Observé la serenidad con la que Bella conducía. Estaba totalmente concentrada en la carretera y eso le hacía parecer más mayor de lo que era, parecía más mujer con ese vestido y ese porte.

- Estás distinta – Dije sin querer.

- ¿Distinta?

- Sí… no sé hay algo en ti distinto.

- ¿Cómo puedes saber que estoy distinta si apenas sabes nada de mí?

- No lo sé, la verdad, pero estás distinta. Aunque tal vez puede que me equivoque. Tal y como has dicho apenas sé nada de ti.

- Exacto.

- Háblame de ti. ¿Quién es Bella?

- Tendrás que especificar más. ¿Qué quieres saber?

Quiero saber quién eres y el porqué tengo la sensación de que ya te conozco.

- No sé. Háblame de tu familia.

- Pues soy hija única. Mi madre se llama René y nació en Oklahoma y mi padre se llamaba Charlie, era escocés y murió en un accidente de coche cuando tenía 10 años.

- Lo siento – Soy un crack eligiendo temas de conversación.

- No pasa nada. Al principio fue duro pero ya han pasado diez años así que ya lo he superado. Mi madre sufrió más que yo, se conocieron en un viaje que hizo mi madre a escocia hace 30 años, y desde el mismo momento en que se conocieron no se separaron. Él acepto venirse a estados unidos a vivir, lo dejo todo por ella. Y él era su vida, pero es una mujer fuerte, cuando él murió no lloró ni una vez en mi presencia. Siempre me decía que él amaba nuestras sonrisas y que por eso debíamos reír y reír, para que él siempre nos amase y estuviese feliz, estuviese donde estuviese.

Por unos segundos me quede pensativo mientras la observaba.

Ella ha sufrido muchísimo más que yo en toda mi vida. Ella es fuerte y valiente… Sin embargo parece tan frágil…

- Vaya… Parece una buena madre…

- Lo es. Ella vive en los Ángeles y tiene un pequeño restaurante.

- ¿Me la presentaras algún día?

- ¡Claro!

- Oye has dicho que tu madre vive en los Ángeles, entonces ¿tú te criaste allí?

- No exactamente, me críe en San francisco, pero dos años antes de terminar la secundaria nos mudamos a los Ángeles. Justamente yo estaba visitando a mi madre el verano antes de empezar la universidad cuando conocí a Alice.

- Las coincidencias de la vida.

- Bueno no quiero hablar solo de mí. Háblame de tu familia.

- ¿Alice no te ha contado nada?

- Sí, pero no mucho.

- Bueno pues mi madre se llama Esme y mi padre Carlisle. Ambos son americanos. Mi madre es de Nueva York y mi padre de Alabama. Se conocieron en la universidad y desde entonces están juntos. A primera vista mi madre parece la típica ama de casa complaciente y mi padre el típico empresario, pero luego son totalmente distintos. Mi madre se dedica a las labores de la casa, pero también está estudiando derecho. Ahora le ha dado por estudiar. También va al gimnasio y siempre encuentra tiempo para su club de lectura. Es una mujer muy inteligente la verdad, y nos ha criado a los tres lo mejor posible. Según ella los chicos debemos ser cultos y caballerosos, pero que eso no significa que nos comportemos como unos chupaculos de las mujeres. Dice que tanto los hombres como las mujeres se lo tienen que currar si quieres sostener una buena relación.

- De ahí que Alice sea tan directa.

- Exacto. Alice se lo toma muy al pie de la letra, tanto que apenas deja que los chicos la intente conquistar. Pero mi padre es todo lo contrario. Es un hombre tranquilo y de estar en casa. Le gusta leer el periódico y tocar el piano. Mis padres son como el Yin y el Yan, mi madre es todo movimiento y mi padre es todo tranquilidad, entonces ella le da vida y él le da serenidad.

- ¡Eso es estupendo!

- Sí la verdad es que sí.

- ¿Y Mike? ¿Cómo es?

- Mike siempre ha sido el payaso de la familia. Es el que mas broncas de mi madre se ha llevado y el que en más líos se ha metido. Creo que nunca madurará. Ahora piensa en sentar la cabeza pero precipitándose, como hace siempre. ¿Te ha contado Alice que es superdotado? Se graduó dos años antes y termino la carrera en solo tres años, ahora con 26 años tiene un puesto clave en su empresa. La verdad es que siempre lo he admirado. Aunque no piensa las cosas antes de hacerlas, en el fondo ha aprendido más que ninguno de nosotros, porque ha sido el que más se ha equivocado. Siempre tiene un buen consejo que darme y siempre está ahí cuando lo necesito.

- Eso es muy bonito Edward. ¿Y tú? ¿Tú cómo eres?

- ¿Yo? Yo no soy especial. No soy directo y valiente como Alice, ni soy un cafre como Mike. Soy un tío normal y corriente. Soy tímido, nunca me he enamorado y solo tengo una meta en la vida.

- ¿Cuál?

- Ser un gran director y guionista. Quiero escribir un guión de una película, pero no de una cualquiera si no una película de verdad, una película inteligente, una que ponga los pelos de punta. Una gran película, como la de El Padrino, por ejemplo, y ser yo quien la dirija, elegir a mis actores, y no actores que apenas saben actuar, sino actores que saben meterse en el papel, sentir cada frase como si ellos mismo la hubieran pensado. Creo que si lograse algo así podría morir en paz.

Bella se quedó en silencio. Supuse que estaba analizando todo lo que había dicho hasta ahora. Esa fue la primera vez que confié tanto en alguien desconocido. El único que sabía cual era mi sueño más profundo era Mike, y yo había confiando en Bella hasta ese punto. Observé su expresión y su actitud. Ella sonreía para si misma, no se había reído ni burlado de mí, y tampoco me había intentado quitar esa idea de la cabeza. No, ella simplemente se quedó hay sentada sonriendo y pensado, y eso me hizo sentirme bien. Bien porque no me juzgaba, bien porque estaba aceptando quien era yo, y eso me gustaba.

Cuando me di cuenta ya habíamos llegado al restaurante. Alice y Jasper aun no habían llegado, así que decidimos esperarlos dentro junto al aire condicionado. El Piccolo Trattoria era un restaurante al que solía ir de vez en cuando. Era un lugar muy amplio con diferentes espacios para comer. Nosotros decidimos ir a la parte tranquila donde un camarero nos acompañó hasta una mesa. Desde nuestra mesa podíamos observar como en la cocina preparaban las pizzas. Ambos nos quedamos embobados durante un rato. El camarero nos trajo las cartas y tanto Bella como yo nos quedamos otro tiempo en silencio observándolas.

Bella estaba concentrada en su lectura y no se percató de que la estaba mirando. Su pelo suelto le caía por los hombros en forma de cascada y colgada del cuello llevaba una clave de sol.

- ¿Te gusta la música? – Pregunté haciendo así que se rompiera el silencio.

- ¿Por qué me lo preguntas?

- Por tu collar.

- La música me gusta pero este collar tiene más valor sentimental. Fue el último regalo que me hizo mi padre – Dijo mientras lo agarraba con sus manitas y lo observaba – Él siempre me decía que si en algún momento de mi vida pensaba que no tenía sentido nada, que pensara en la música, porque gracias a ella la gente logra sentirse viva – Noté como la melancolía se apoderaba de sus palabras – Por eso cada vez que tengo un día desastroso me echo en mi cama, pongo mi recopilación sobre canciones escocesas y pienso en lo bueno que tiene la vida.

- Ojala yo tuviese algo tan preciado… Bueno, entonces ¿te gusta la música escocesa? – Dije cambiando de tema. Lo que menos quería es que Bella se sintiese triste.

- No es la música escocesa lo que me fascina, lo que sí lo hace son las gaitas, el sonido de las gaitas es mi perdición. Todos los veranos y alguna que otra navidad voy a visitar a mis abuelos en escocia y mi abuelo me deja tocar la gaita. No se me da muy bien, porque no tengo práctica, pero él dice que si la tuviese sería incluso mejor que mi padre.

Es increíble como habla de sus raíces con tanto orgullo… Me gustaría verla tocar algún día…

- Pues si tanto te gustan las gaitas, no sé como no has visto Braveheart.

- He oído que tiene una banda sonora excepcional.

- Exacto y si tanto te gusta Escocia, más te gustara esta película. ¿Te apetecería verla un día de estos?

- Claro, cuando tú quieras.

- Vale, podemos quedar el…

Justo cuando me disponía a proponerle el día Alice y Jasper aparecieron. Ambos traían muy mala cara. Por lo que se ve se había peleado.

- Ignórame ¿quieres? – Venía diciendo Jasper.

- Será un placer – Contesto Alice. Ambos se sentaron a la mesa sin mirarse.

- ¿Puedo preguntar que ha… - Bella comenzó a hablar pero Alice la interrumpió.

- No – Contesto secamente.

- Bueno ya que estamos todos vamos a pedir – Dije desviando el tema de conversación.

El camarero se acercó a nuestra mesa y tomó nota de todo lo que pedimos. La cena pasó casi en silencio, exceptuando un par de comentarios entre Jasper y yo y Bella y Alicee. La tensión estaba en el ambiente y se vía claramente que a cualquier bajada de guardia de alguno de nosotros, Alice y Jasper se tirarían la comida a la cara.

Yo sabía que esto iba a pasar, yo lo sabía…

A la salida del restaurante Bella y yo nos despedimos muy secamente, dado que los presentes tenía ganas de volver a casa y no de seguir de fiesta como hacia apenas una hora.

- Bueno Bella, ya nos veremos.

- Lo mismo digo – Dijo con una triste sonrisa.

Jasper me devolvió las llaves del coche y me dispuse a entrar cuando Bella me llamo desde lejos.

- ¡Edward!

- ¡Dime! – Conteste, pero ella se acercó hasta mí. Vi como Alice sentada en el coche se cruzaba de brazos esperando a Bella.

- ¿Me darías tu e-mail? Lo digo para charlar y eso… Para seguir hablando y conociéndonos... – Se le notaba nerviosa al pedirme eso.

- Claro, dame tu móvil y te lo apunto. Y ya que estamos me podrías dar tú número.

- Por supuesto, dame tu móvil y te lo dejo en la agenda.

Ambos nos dimos los teléfonos y los e-mailes y esta vez nos dimos un abrazo para despedirnos.

Me subí al coche y vi como el Opel de Bella se desvanecía al girar por una esquina. Jasper en silencio y sin mirarme movía insistentemente la pierna derecha.

- ¿Me vas a contar que demonios ha pasado? – Pregunté sin dar rodeos.

- Tu hermana que es insoportable.

- Eso ya lo sé, y tú también.

- Ya, pero es la única persona en este mundo que me hace cabrearme tanto.

- ¿Qué te ha hecho?

- Después de estar perfectamente, hablando sobre música me pregunta: "¿Te gusta leer blogs?" Y le digo: "No la verdad, la mayoría son aburridos y pocas personas saben escribir en condiciones. La mayoría de las chicas que escriben blogs son tontas e inmaduras que buscan una manera de llamar la atención hablando de cosas de las que en realidad no tienen ni puta idea". Una vez que digo eso me empieza a gritar y a insultar, diciéndome que yo era un inmaduro, que era un estúpido, que sino se nada de la vida, que qué mierda me he creído, que si soy un conservador de pacotilla, y mil cosas más que no tenían ningún sentido. ¡Tu hermana está loca!

- Normal que se pusiese así – Dije riéndome – Lleva escribiendo un blog desde los 16 años y es muy bueno te lo aseguro, de vez en cuando mi hermana me sorprende con sus opiniones respecto al mundo. Así que es normal que se haya enfadado. Has tirado 4 años de trabajo a la basura en menos de cinco minutos.

- ¿Y yo que coño iba a saber?

- Jasper pareces nuevo. Si una chica te hace una pregunta en la que tienes que dar tu opinión primero tienes que cerciorarte de la opinión de ella. Si no, pasan estas cosas. Así que la victima en este caso no eres tú, es ella, con lo cual si quieres tener otra oportunidad te toca a ti chuparle el culo para que te perdone. Y créeme, te va a costar porque si hay algo que valore en este mundo Alice, es su blog.

- ¡Eso se avisa!

- No haberte ido tan rápido con ella y haberme hecho el interrogatorio sobre Alice.

- Por una vez que quería impresionarla con mi actitud decidida y diciendo lo que realmente pensaba ahora voy y la cago en gordo. ¡Si es que soy idiota!

- Lo eres amigo mío, lo eres.

Llegamos a casa. Jasper se fue directo a la cama a dormir dado que no tenia más ganas de hablar y lo único que quería era dormir. Yo en cambio me eché un rato a ver la tele. Me puse a ver uno de los miles de episodios repetidos de Friends y al cabo de un cuarto de hora veo que tengo un mensaje en el móvil.

Ya te he agregado! Hoy me lo he pasado muy bien, espero que nos volvamos a ver pronto

Enseguida apagué la televisión y me fui a mi habitación. Encendí el ordenador y agregué a Bella con la esperanza de poder hablar un rato más con ella. Al momento ahí estaba ella.

Isi_Bells: Hola!

Ed-Cullen: Hola Isi!

Isi_Bells: Has regresado bien Ed?

Ed-Cullen: Sí, pero será mejor que dejemos los nicks tranquilos.

Isi_Bells: Jajaja será lo mejor. Has hablado con Jasper?

Ed-Cullen: Sí, el pobrecillo la ha liado sin querer.

Isi_Bells: Jaja Sí, Alice estaba que echaba fuego por la boca.

Ed-Cullen: Jaja y Jasper humo por las orejas.

¿Qué le digo? ¿Qué le puedo preguntar? ¿Los chicos? Creerá que estoy intentando ligar con ella… ¿Los estudios? Eso sería muy aburrido…

Mientras me debatía internamente sobre que tema de conversación sacar, Bella ya estaba escribiendo y anticipándose a mis movimientos.

Isi_Bells: Cuándo vamos a ver Braveheart?

Ed-Cullen: Haces algo mañana?

Isi_Bells: Tengo que estudiar…

Ed-Cullen: Es cierto, suelo olvidar que estudias medicina y que por eso apenas tienes vida social :P

Isi_Bells: Gracias a no tener vida social como dices, te podré salvar la vida un día de estos ¬¬

Ed-Cullen: Jajaja lo dudo mucho. Pero bueno, entonces dejemos el plan para el viernes que viene, vale?

Isi_Bells: Ok, hasta el viernes entonces.

Escribe… vamos escribe algo, no te quedes callado Edward.

Isi_Bells: Edward?

Ed-Cullen: Sí, sí, sigo aquí.

Isi_Bells: Me tengo que ir ya, que Jessica necesita el ordenador.

Ed-Cullen: Ok, buenas noches Bella.

Isi_Bells: Buenas noches Edward.

Isi_Bells se ha desconectado