Cuando llegue al parque, me senté debajo de la sombra de los arboles. Que calor, esperare aquí mientras llega la hora de ir por Kaoru. Suspire, me pregunto en que estaba pensando mi madre al dejarnos con él.

-creo que no podre dormir tranquila por un largo tiempo- susurre, tome la cadena entre mis dedos- ¿Qué pasaría si la familia se enterara?- pregunte en voz alta.

-¿enterarse de qué?- escuche la voz de un muchacho. Observe a ambos lado.

-¿Tokiya?- dije al verlo parado a mi costado-a pasado mucho- le hable mientras ocultaba los moretones de mis muñecas.

-una semana, creí que querrías estudiar así que no vine al parque por eso- me observaba, forcé una sonrisa, esto es muy incomodo.

-que bien, esa semana me la pase estudiando en casa- lo observe, Tokiya se inclino, en cuclillas me volvió a observar-obtuve el primer lugar nuevamente-le avise, por más que le hablaba no lograba quitar su atención de mi cuerpo-¿Por qué me miras de esa forma?- pregunte irritada, su forma de mirarme me inquieta.

-¿no tienes calor?-pregunto afirmando una manga del chaleco.

-no, tuve natación hoy, en realidad tengo frio- mentí, pero Tokiya no parecía convencido.

-estas cambiada, algo en ti no me cuadra- fijo su vista en mis ojos por un momento- Haruhi- me llamo.

-¿sí?- pregunte tranquila.

-levanta los brazos-¿eh? Tímidamente levante los brazos, Tokiya afirmo mi chaleco y con lentitud comenzó a sacármelo. Lo observe tímidamente. Tokiya me observaba con la boca abierta.

-¿Tokiya?- lo llame en voz baja.

-¿QUÉ ES ESTO, ESTAS MARCAS?- grito molesto, me afirmo de los brazos con fuerza-¿QUIÉN FUE EL IDIOTA? ¿TE GOLPEARON NO ES ASI?- alzo la voz aun mas fuerte, lo observe horrorizada, ¿Quién podría imaginar que daría tanto miedo?

-basta- intente detenerlo-cálmate, ¿Por qué te pones así?- alce un poco la voz.

-¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME? ¿ACASO NO HAS VISTO COMO HAS QUEDADO?-Tokiya me acerco un poco, se volvía cada vez más violento, creo que en cualquier momento es capaz de cometer una locura-¿CÓMO HAS DEJADO QUE TE HAGAN ESTO? TE JURO QUE LO PAGARAN CARO- lo observe boquiabierta, ¿Cómo?

-Tokiya, por favor, basta- logre escapar de sus opresivas manos.

-LOS MATA…- Tokiya llevo sus manos hasta mis muñecas, las sostuvo por fuerza, gemí de dolor. Me observo sorprendido.

-te comportas igual que él- le grite-de no haber sido yo, mi hermano posiblemente estaría en el hospital en este momento- le asegure, los ojos se me nublaron al instante, ¿Por qué me es tan doloroso contarle esto?- no me arrepiento de lo que hice- lo observe, una lagrima corrió por mi mejilla, Tokiya se sorprendió al instante.

-¿te metiste en una pelea, estas así por salvar a tu hermano?- para Tokiya no parecía convincente mi estado con lo que le contaba.

-mi hermano, Kaoru, tiene solo 7 años, estaba jugando con unos documentos de mi padre-comencé a narrarle con lagrimas en los ojos ¿Por qué contarle esto a Tokiya me resulta tan doloroso? –Es solo un niño ¿Cómo sabría que son documentos importantes?- alce la voz, siento como si hablara con mi padre- tuve que interponerme a mi padre, no podría dejar que lo golpeara- las lágrimas se desbordaron, me siento vulnerable como a los ocho años. Cubrí mis ojos con las manos, sollozando en silencio. Tokiya poso su mano con ternura sobre mi cabeza.

-la próxima vez que esto ocurra- limpie mis ojos- quiero ser el primero en enterarme, no dudes en llamarme- saco su celular del bolsillo, observándolo estiro la mano, le di mi celular. Tokiya intercambio nuestros números.

-Por cierto- me entrego el celular-ayer me encontré con Mio, ella y tu amiguito- entrecerré los ojos-ahora son novios- aseguro.

-¿novios? Pero si solo se conocen hace dos semanas- me los imagine tomados de las manos y haciendo cosas cursis. Enarque una ceja.

-tal vez sea suficiente- exclamo despreocupado.

-es imposible, aunque llevaran un mes- observe el piso.

-no lo es- se cargo encima de mi hombro- además aun estoy molesto contigo- me observo molesto.

-tengo que irme, recogeré a Kaoru, luego a Aiko y después debo regresar a…- no aunque mamá llegue no me atrevo a llevar a mis hermanos a ese lugar- ¿me prestas tu celular?- lo observe al momento de levantarme.

-¿Qué piensas hacer?- alzo la mano con su celular.

-pues llamar a mamá, ¿Qué mas podría hacer?- marque el numero de mamá en el celular, lo lleve a mi oído.

-en estos momentos no te puedo contestar, volveré a casa el miércoles, por favor búscame ese día- se escucho al tono.

-¿un mensaje? Mamá debe estar ocupada- cerré el celular-volverá el miércoles, buscare un lugar donde dormir- le entregue el celular.

-puedes venir a mi casa, mis padres no están- ofreció de inmediato.

-lo siento, no quiero molestar- fije la mirada en unos niños jugando- además, un amigo me está esperando, su casa queda cerca de la guardería de Aiko, pero gracias por ofrecerte- le sonreí-nos veremos otro día- corrí luego de despedirme, se me izo tarde, Kaoru saldrá en unos minutos. Pase por Kaoru a la escuela, luego por Aiko y finalmente de regreso a casa. Me arme de valor, ingrese a la casa, Aiko y Kaoru se quedaron sentados afuera, saque las cosas de Aiko y un cambio de ropa para Kaoru. Antes de que se percatara papá de mi presencia, salí y lleve a mis hermanos a casa de Taichi. Toque el timbre, Taichi me abrió la puerta.

-en verdad viniste-suspiro Taichi- creí que te harías la valiente- se tranquilizo.

-si estuviera sola lo hubiera hecho- Taichi tomo en brazos a Aiko.

-adelante, mamá llegara tarde- tomo el bolso de Aiko- estaba feliz, dijo que mientras te quedaras ella no se preocuparía de despertarme- avanzamos por los pasillos de su casa.

-hermana, creí que veníamos solo de visita- Kaoru corrió tomando todo a su paso- wow…- le brillaron los ojos- tienes muchos juguetes- exclamo maravillado. Le quite los jarrones de la madre de Taichi.

-no son juguetes- los volví a acomodar en su lugar.

-Wow… manga- exclamo tomando los mangas de la pieza de Taichi- ¿Por qué todos se abrazan desnudos?- me aproxime a él y le tape los ojos.

-creo que esto es tuyo- le dije hojeando el manga.

-te juro que no son míos- comento nervioso- bueno si son míos, a los chicos nos gustan estas cosas- se excuso.

-no me importa que leas esto, solo mantenlo lejos de la inocencia de mi hermano- lo coloque encima de una repisa. Bostece mientras cubría mi boca con mi mano.

-ayer no dormí nada- bostece nuevamente mientras le cambiaba la ropa a Kaoru. Le coloque una playera azul.

-duerme aquí, me encargare de tus hermanos- dijo mientras colocaba mangas y cosas personales lejos del alcance de Kaoru.

-bien, pero no traje pijama- había olvidado mis cosas, observe el mueble junto a la cama, la fotografía enmarcada, aun la recordaba- esta nos las sacamos hace dos meses- dije maravillada.

-nos vemos demasiado bien para tenerla en un cajón- exclamo quitándole cosas de vidrio que Kaoru sacaba.

-es verdad- sonreí, en la foto (Taichi y yo salíamos abrazados amistosamente, haciendo signos de paz con las manos, yo quiñaba el ojo, mientras que Taichi sonreía a mi lado), sin duda una buena foto.

-toma- dijo Taichi sacándose la playera- está limpia, te quedara como un vestido- le sonreí y tome la playera negra. Taichi se llevo a mis hermanos a jugar al primer piso, dejándome sola. Cambie de ropa, la playera de Taichi me quedaba unos centímetros por encima de la rodilla, me estire sobre la cama. Cerré los ojos, casi conciliando el sueño oí el timbre de mi celular, me levante con los ojos cerrados, cogí el celular y lo lleve a mi oído.

-diga- conteste media dormida.

-suenas horrible- se burlo de mí, me levante, esta voz.

-¿Quién habla?- pregunte confundida, jugué con mi cabello.

-eso es cruel, creí que la primera vez que te llamara serias algo más alegre al contestar- me deje caer nuevamente sobre la cama.

-lo siento, estaba durmiendo- di vueltas en la cama- necesito recuperar la noche perdida- bostece-eres Tokiya ¿no?- sacudí mi cabello.

-por supuesto, estaba preocupado- fije la vista en la pared, poniendo mi atención en el teléfono- ¿aun estas es tu casa?- pregunto, pude escuchar voces por el celular, una chica.

-no, estoy en la casa de Taichi- logre escuchar nuevamente las voces-nos quedaremos en su habitación- le informe.

-ya cuelga el teléfono Tokiya-sama- logre escuchar la clara voz de una chica al otro lado del teléfono.

-¿estás con alguien?- pregunte mordiéndome el labio inferior, ¿Por qué tengo que ser tan impulsiva?

-unos amigos me invitaron, quieren que los ayude con unas chicas- me explico, tape mis ojos.

-¿no puedes hacerlo ellos mismos?- no podía evitarlo, ¿Por qué me molesta?

-¿estás molesta?- pregunto con tono burlesco.

-no- objete de inmediato-solo me preguntaba ¿Por qué es que dependen tanto de ti para estas cosas?- que diablos estoy diciendo.

-ah… ¿entonces si estas molesta?- no conteste- si quieres me voy a casa ahora mismo- dijo luego de varios segundos de silencio.

-haz lo que quieras- observe el techo de la habitación- ¿Por qué debería decirte yo que hacer?- espere una respuesta.

-porque no me gustaría que te enojaras conmigo- confeso, mi rostro se volvió cálido.

-seria un empate- lleve mi mano fría a mi frente- después de todo estas molesto conmigo- parpadee observando diversos puntos de la habitación.

-¿con eso confiesas que te molesta que este aquí?- rio pícaramente-por otro lado-su voz se volvió más seria- es muy diferente, ya que no hare nada con ninguna de estas chicas, puedo controlar este tipo de situaciones- me mantuve callada- mientras que para ti es difícil manejar las acciones de tu padre- tiene razón, pero.

-Tokiya, las chicas quieren que cuelgues el teléfono- escuche la voz de uno de sus amigos.

-es una llamada importante- lo callo Tokiya, mordí mi labio inferior y apreté el cubrecama entre mis dedos, ¿Por qué me tienes que llamar mientras estas en con ellas? –No puedo simplemente cortar- este sentimiento, es el mismo que sentí cuando vi a unas chicas mirarlo afuera de la tienda el día en que arruinamos nuestras citas.

-creo que no es un buen momento para hablar- dije molesta-adiós- retire el celular de mi oído y colgué. Lance el celular a los pies de la cama. Tokiya es un idiota. Pase dos noches en la casa de Taichi, mientras dormía en su cama con mis hermanos, él improvisaba un saco de dormir en el piso.