Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a S.M, solo la trama es mía (:
..Hold my Hand..
Summary: Edward veía desde lejos a Bella, una chica que es marginada por todo el instituto. Todos pasan de ella. Siempre se refugiaba en la biblioteca y rehusaba hablar con nadie. Alice, la hermana de Edward, lo había tratado, pero la chica no decía nada. Simplemente, se quedaba callada, mirándote fijamente con esos ojos chocolates. Edward llevaba años enamorado de ella, sin saber por qué. No habían cruzado ni una palabra, o al menos él intentó hablarle, pero como siempre, ella no respondió. Un día, Edward se levanta decidido. 'Llevo años enamorado de ti, y tú siempre pasas de todo, y no me dejas oportunidad de hablarte…' A la chica se le escapa una salada lágrima. 'No llores, agarra mi mano. Puedo decir que estás cansada de estar sola'. Todos humanos. E&B.
Capítulo 10 ― Me podrás abrazar
Edward's Pov.
Después de aquel intenso abrazo y de muchas lágrimas más, Bella se quedó dormida sobre mi hombro. La acomodé en la cama y me senté en el sillón amarillo, mirándola dormir. Ella no había dicho nada más, después de aquella pregunta y su respuesta. Se había desahogado sobre mis hombros, y eso me hacía sentir seguro de mí mismo. Ahora, tal vez podía permanecer a su lado como amigos, por muy duro que se me hiciera. Pero dicen que cualquier cosa es mejor que nada, y estaba totalmente de acuerdo. Mi madre no había llamado desde que me regañó por teléfono, y daba gracias a ello. Si hubiese llamado, podría haber roto la "magia" que había en aquel momento.
Saqué el móvil del bolsillo y me fijé en la hora. Me quedé sorprendido al descubrir que eran más de las cinco de la madrugada. Al parecer, Bella se había desahogado más tiempo del que me pensaba. Pero estar refugiado en sus brazos era lo mejor que me podía pasar. Y haría cualquier cosa con tal de volver a tenerla entre mis brazos. Reposé mi cabeza en el respaldo del sillón y me dejé llevar por un tranquilo sueño.
…
El sonido y la vibración de mi móvil, me hizo despertar. Vi como Bella se removía en la cama y me levanté para sacar el móvil del bolsillo. Era mi madre.
―Hola, mamá.
―Edward, ¿En qué habitación estáis?
―En la trescientos dos.
Murmuró un "gracias" y cortó la comunicación. Me giré hacia Bella, que me miraba inquietamente. Por lo menos hoy me miraba; ayer se dedicaba a mirar a la ventana sin dirigirme la mirada ni una sola vez. Le di una sonrisa de apoyo, diciéndole que ya sabía cómo era mi madre. Para mi sorpresa, elevó levemente la comisura de sus labios, creando una pequeñísima sonrisa. Pero eso me bastaba; de no mirarme y darme calabazas a darme una pequeña sonrisa, era un gran paso.
―¿Cómo estás? ―Le pregunté mientras me acercaba a su lado.
―Bien, gracias.
Un suave toque de nudillos interrumpió nuestra pequeña conversación, si es que se podía llamar así. Murmuramos un "Adelante" y al segundo siguiente, mi madre apareció por la puerta, con una caja de chocolates.
―¡Ay, Bella! ―Mi madre corrió hacia Bella y la apretó maternalmente sobre su pecho, en un fuerte abrazo―. ¿Cómo estás, cariño? ―Se limpió distraídamente una lágrima mientras se dejaba caer en el sillón amarillo, en el que yo había estado durmiendo, sin soltar su pequeña mano.
Cómo deseaba ser mi madre. Con todas las confianzas del mundo, llega y le da un abrazo, se sienta en el sillón, hablando amablemente y con su mano cogida. Aunque también era verdad que mi madre era una mujer, y Bella tenía una gran y plena confianza en mi madre. Conmigo todavía le costaba asimilar las cosas; y lo más importante era que aceptara que me quedase con ella durante su embarazo. A decir verdad, Bella me había dicho por la noche que yo era su medio amigo, el único que la podía ayudar en el instituto. Pero la pobre estaba hecha polvo y yo no sabía si hoy, todavía, me dejaría estar junto a ella.
―¿Estás consciente de que soy tu único medio amigo que te va a ayudar? ―Pregunté dulcemente, en su oído.
―Sí.
Los sucesos de la noche anterior, acudieron a mi mente de nuevo, causando que una sonrisa triste se posara en mis labios. A pesar de que había abrazado a Bella durante ―prácticamente― toda la noche, sabía que eso no sucedería más y que ella lo había hecho porque no tenía el apoyo de ninguno de sus padres en aquel momento; ni el de sus amigo o intento de ello, y no había tenido más remedio que desahogarse en el pobre hombro de uno de sus intentos de amigos. Y con los "intentos de amigos" me refería a, podría decir, toda mi familia.
Les dije a mi madre y a Bella que me iba a desayunar, justo cuando mi madre le decía a Bella que sus padres no tardarían en llegar de un momento a otro. Bajé tranquilamente a la cafetería, sabiendo que no era del todo bien recibido por Bella. Lo sabía, algo me lo decía. Pero mi corazón me decía que me quedara con ella, que eso era lo que debía hacer, debía protegerla de cualquier desgraciado o incluso, de un charco. No estaría bien conmigo mismo si a ella le llegase a ocurrir algo.
Pedí algo de comida, sin prestar mucha atención. Vi cómo varias mujeres, más bien entradas en años que jóvenes, posaban su mirada lujuriosa en mí. Las ignoré a todas, pues la única mujer que quería que posara su dulce miraba en mí, estaba en la tercera planta de un hospital. Desayuné distraídamente, y apenas probé bocado. Subí, de nuevo tranquilamente, a la habitación donde estaba Bella con mi madre. Cuando llegué mi madre estaba fuera de la habitación, mirando un cuadro frente a ella.
―¿Ha pasado algo? ―Pregunté con el ceño fruncido y con tono de voz desesperado.
―No, no te preocupes. Bella está bien, tu padre acaba de llegar y la está revisando.
Suspiré de alivio. Menos mal que mi padre había llegado; me sentí más seguro si era mi padre quien atendía a Bella. Por lo menos, iría al grano si algo le ocurriera y me lo contaría todo lo que le pasase. No era que desconfiara del Doctor Smith, pero mi padre es mi padre. Estuve paseando por el pasillo, para no entablar una conversación con mi madre; lo menos que me apetecía ahora era tener una conversación sobre Bella con mi madre, de sus sentimientos y bla, bla, bla. Ya sabía eso perfectamente, sabía que tenía que dejarle su espacio y más bla, bla, bla. Mi padre salió a los pocos minutos, con una enfermera con cara amable, sonriendo.
―Está perfectamente ―Habló antes de que pudiera si quiera abrir mi boca―. Si toda va tan bien como ahora, mañana le daremos el alta.
Mi madre se quedó hablando con él y yo, por mi cuenta, entré a la habitación de Bella, donde estaba tumbada mirando a la pequeña televisión.
―Hola, Edward ―Me saludó sin dejar de ver la pequeña pantalla―. Oye… ayer me dijiste que tu hermana estaría encantada de ser mi amiga… ¿eso es verdad? ―Me preguntó con un leve sonrojo en sus mejillas.
―Claro que sí, Bella. Yo no mentiría con tal cosa. Y aparte de ella, su novio Jasper, mi hermano y su novia, también estaría encantados de ser tus amigos. Y puedo asegurarte que jamás te cansarías de ellos. Aunque bueno, yo estoy un poquito harto de Emmett, pero qué se le va a hacer, es mi hermano mayor ―Bella soltó unas risitas, que acompañaron las mías.
―Siempre he querido tener un hermano, pero mis padres nunca quisieron ―Al hablar de sus padres, había un deje se tristeza en sus ojos.
―¿Estás bien?
―Háblame más de tus hermanos ―Ignoró mi pregunta.
En ese momento me llegó un mensaje de Alice… Espera, ¿de Alice?
"¿En qué habitación está Bella? Si no me lo dices llamaré a papá y ya sabes la que se forma cada vez que lo llamamos cuando está trabajando. Así que ya sabes lo que tienes que hacer. Alice"
¿Esta enana estaba loca o se lo hacía? ¿Esperaba que Bella la recibiera así como así? Conmigo había tenido que esperar, como mínimo, tres semanas. ¿Y ahora con Alice menos de cinco minutos? Definitivamente, el karma está en mi contra.
―Esto, Bella. No va a ser posible…
―¿Por qué? ―Preguntó tímidamente.
Unos suaves toques de nudillos en la puerta, hicieron imposible poder contestarle. ¿Tan rápido habían subido? Porque tratándose de Alice, nunca va sola a cualquier lado al que vaya. Bella murmuró un "Adelante" con el ceño fruncido, haciendo que la puerta se abriera para mostrar la pequeña cabeza de mi hermana, más arriba la de Rosalie, después Jasper y el cabezón de mi hermano el último de la torre.
―¿Se puede? ―Preguntó educadamente Jasper.
―¿Cómo que si se puede, Jasper? ¡Claro que se puede! ¿A que sí, peque? ―Hala, el que faltaba y con sus queridos motes.
Por cierto, me había plagiado mi mote. Así le decía yo a Alice.
Me giré hacia Bella cuando Emmett entró arrasando por donde iba. Menos mal que eran ágiles, si no alguno hubiera caído de boca al suelo. Bella me miró con los ojos desorbitados, sin saber qué decir, o qué hacer.
―Bella, estos son Emmett, Rose, Jasper y Alice. Chicos, ella es Bella ―Presenté para que, por lo menos, Bella no estuviera tan incómoda.
―Hola… ―Susurró, sin saber qué decir.
―¡Bella! ―Alice ya estaba dramática y estaba a punto de llorar―. Hacía tiempo que quería hablar contigo, pero tú me ignorabas ―Dijo, frunciendo el ceño.
―Alice, por favor ―Murmuró Jasper― Encantado, Bella. Edward nos ha hablado mucho de ti.
Unos tiernos colores rosados se posaron sobre sus mejillas, haciéndola más adorable de lo que ya lo era.
―Cierto, Eddie no habla nada más que de ti ―Interrumpió Emmett. Yo, mientras tanto, cubrí mi cara con mis manos. Era tal bochorno el que sentía, que quería desaparecer de allí.
―Para ya, Emmett. ¿No ves que le estás haciendo pasar un mal rato a Eddie? ―Resopló Rosalie.
Después de que Rosalie se presentara, se creó un silencio incómodo. Ni si quiera Emmett sabía de qué hablar. Al fin, Bella habló, diciendo que quería hablar a solas con Rose y con Alice. Emmett, Jasper y yo salimos fuera de la habitación, a esperar a que las chicas hablaran tranquilamente. Mi madre había avisado de que se iba a ir, y nos dijo que los padres de Bella habían tenido algunas complicaciones antes de venir y que no tardarían en llegar. Al cabo de unos diez minutos, Alice salió con una sonrisa de oreja a oreja, con sus típicos saltitos. Volvimos a entrar en la habitación, pero Alice se excusó por ella y por los demás, que debían ir a comprar ropa.
―¿De qué habéis hablado? ―Pregunté impaciente. Alice podía ser muy loca cuando se lo proponía.
―De cosas de chicas ―Se encogió de hombros―. Pero para que no desesperes, he arreglado unas cuantas cosas con ella.
―Me alegro, de verdad…
Quería decirle algo más, pero no estaba del todo preparado, aparte de que a Bella le sintiera mal lo que le hubiese a decir.
―Dime lo que quieras, Edward.
―Antes que nada, no te lo tomes a mal ―Ella asintió y me incitó, con un movimiento de mano, a que continuase― Yo… quisiera ser tu amigo. Aunque bueno, yo querría ser otra cosa, algo más que eso, pero…
―Lo siento, Edward. Pero… no estoy preparada para tener algo más que un amigo. He pasado de no tener ningún amigo con quien poder hablar, a tener cinco. Y todavía no estoy muy segura si son buenos amigos. Entiéndeme, por favor. Además, no estoy muy segura de querer esto…
―Está bien ―Suspiré y me dirigí hasta la puerta.
―Por favor, no te vayas, Edward ―Me pidió. ¿Y cómo negarle nada? Cogí aire con fuerza, intentando retener alguna que otra lágrima que querían salir. Y eso del típico mito de que los chicos no lloran, es eso: un mito. Todos lloramos, incluso el más machote―. Ven aquí ―Palmeó un lado de su cama, incitándome a recostarme allí―. Por favor, no llores. Haces que me sienta culpable. Además, me podrás abrazar.
Después de que se cortaran las lágrimas, me separé un momento de ella para verla a los ojos. Le iba a decir una cosa de suma importancia, cuando una voz terriblemente conocida nos llegó a nuestros oídos.
―Hola, hija.
¡Hola!
Wee, nueva actualización, aunque me ha costado escribirlo por unas míseras razones. Primero porque tengo un esguince en mi muñeca izquierda y tengo que escribir con dos dedos xD; Segunda porque estoy un pelín cabreada y desanimada con una niña que no viene al cuento; y tercero porque se me ha hecho complicado escribirlo xD
Bien, espero que os haya gustado. Y como algunas me dijeron mediante los reviews, que el anterior había sido muy corto, traigo uno más largo ^^ Bella ya va progresando pero no todo va a ir tan bien como pinta. Bella todavía tiene muchas inseguridades y como habéis visto, no está muy segura. Pero por lo menos deja que Edward la abrace xD El final... lo dejo para el siguiente capítulo xD
¡Muchísimas gracias por todos vuestros reviews! ¡188, no me esperaba tantos! ¿Podrémos llegar a los 200? Puede que llegue antes el capítulo, pero no lo creo. En esta Semana Blanca (son mini vacaciones xD) tengo que estudiar mucho :) Qué plan más guay xD
En fin, podéis seguidme en Twitter. Buscadme por SandyPattz y yasta xD y obviamente, me podéis hablar por msn (me he hecho uno que no es el de perfíl, es robert _ ashley _ cullen _ swan hotmail . com) ya sabéis, sin espacios ^^
Sin más, me marcho porque no tengo muchos ánimos que se diga :)
Robert Ashley Cullen Swan(:
Blood of his friends was gone beneath snow. For all that I know, he died. Killer of Jonathan low :)
