¡Hola!

Bueno, ¿qué os parece? 2 capítulos en un solo día. Este capítulo es mi regalo por las 500 visitas, disfrutadlo.


Capítulo 10 – Pruebas


'Entiende el don que se te ha dado, lucha por ese don, desarrollado, úsalo, no abuses de él. Así serás esa persona que tanto quieres ser.'

-Denzel Washington

Amanece en Rio de Janeiro. Una vez más, la rutina comienza para los animales, y luchan por sobrevivir un día más.

Blu se despierta. Había dormido relativamente bien, considerando que se encontraba sobre un tejado.

"Las mañanas son preciosas en esta ciudad." Piensa, admirando la ciudad por la mañana, mientras estiraba las patas y las alas. "Hay muchas cosas que hacer hoy."

Blu camina por el tejado, intentando encontrar un lugar por el que bajar.

"Bueno, no queda otra." Piensa, activando su don.

"¡Blu!" Grita alguien.

"¿Eh?" Blu mira confundido a todos lados mientras bajaba al suelo.

Entonces, Perla aterriza cerca suyo. Blu desactiva su don y se acerca a ver a Perla.

"Hola, Perla." Dice Blu, alegre. "Buenos días."

"Buenos días, Blu." Dice Perla.

Se hace el silencio.

"Bueno, ¿qué quieres hacer hoy?" Pregunta Blu, rompiendo el silencio.

"¿No te iban a hacer unas pruebas o algo así?" Pregunta Perla.

"¡Ah, sí!" Recuerda Blu. "¿Por qué lo preguntas?"

"Bueno, quiero ver que te van a hacer." Dice Perla, riéndose levemente.

"¿A que viene tanto interés por los humanos, de repente?" Pregunta Blu, curioso.

"Es que las cosas que hacen son curiosas." Dice Perla.

"Ya veo." Dice Blu. "Te dije que no todos los humanos son malos."

"Yo nunca he dicho nada de humanos." Dice Perla. "Sólo digo que las cosas que fabrican son curiosas. Los humanos siguen siendo malos."

Blu suspira. "Parece que no podré convencerte jamás." Dice. "En fin, vamos adentro."

Perla sigue a Blu al interior del edificio y se dirigen a la derecha.

"Ahí está." Dice Blu, al ver a Tulio preparando el desayuno en la cocina.

"¿Qué hace?" Pregunta Perla.

"Pues está haciendo el desayuno."

"¿Hacer?" Pregunta Perla, aún más curiosa.

"Los humanos no comen sólo lo que encuentran." Explica Blu. "Lo cocinan, le echan cosas, lo mezclan…"

"Se complican demasiado." Dice Perla. "¿Y con eso que consiguen?"

"Pues que la comida sea más nutritiva." Dice Blu. "Y, sobre todo, que esté más rica." Añade, babeando al recordar el chocolate caliente.

"Ya veo." Dice Perla.

Blu escala por los muebles de la cocina hasta llegar a la encimera y se acerca a Tulio, quién estaba haciendo tortitas. Blu se relame, ya puede saborearlas.

"Oh, ¡Hola, Blu!" Saluda Tulio. "Buenos días, ¿está Perla contigo?"

La propia Perla responde a su pregunta, quién se sube a la encimera a acompañar a Blu, echándole un vistazo a lo que estaba cocinando Tulio.

"Huele bien." Dice Perla, acercándose a la sartén. "¿Qué es?"

"Oh, ¡Hola, Perla!" Saluda Tulio, intentando acariciar a Perla, pero esta le da un grito molesto en señal negativa. "Diablos, que humos…"

"Son tortitas." Dice Blu. "Están buenas, ¿quieres probarlas?

"No, gracias." Dice Perla. "Prefiero fruta, ¿hay?"

"Claro, deja que eche un vistazo a la nevera." Dice Blu, desplazándose a través de la encimera en busca del frigorífico.

"¿Qué es la nevera?" Pregunta Perla.

"Es donde guardan los alimentos los humanos." Explica Blu.

Blu estaba disfrutando explicarle a Perla todo lo que preguntaba. Se sentía útil, pero apreciaba más que Perla se interesara tanto por las cosas humanas.

Blu abre la nevera y echa un vistazo. Estaba llena, había de todo, carne, embutidos, verdura y fruta.

"Hay plátano, mango, manzana, naranja, limón…" Blu dice una infinita lista de frutas.

"¡Wow!" Perla se acerca a la nevera. "¿Tantas cosas hay?"

"Sí." Dice Blu. "¿Qué te apetece?"

"Me apetece naranja." Dice Perla. "Hace mucho que no las pruebo, no son muy comunes en la selva."

"Es que los humanos consiguen alimento de todas las partes del mundo." Dice Blu, entregándole una naranja a Perla.

"Impresionante." Dice Perla, admirando su naranja.

"¡Linda, a desayunar!" Grita Tulio, llamando a Linda.

"¡Voy!" Dice Linda, bajando por las escaleras al poco de escuchar la llamada de Tulio.

"¡Buenos días!" Dice Tulio, alegre.

"Buenos días, Tulio." Contesta Linda. "Buenos días, Blu." Añade, acercándose a Blu y acariciándole levemente la cabeza.

"Buenos días, Linda." Dice Blu. Perla mira con asco a Linda.

"¿Comerás con nosotros, Blu?" Pregunta Linda.

Blu asiente con la cabeza.

"Genial." Dice Linda. "Tulio está haciendo tortitas, supongo que estarán en nada."

Blu se baja de la encimera y camina hacia la mesa en el comedor. Perla lo sigue, aunque volando.

"¿Vas a comer lo mismo que los humanos?" Pregunta Perla, aterrizando en la mesa.

"Sí." Responde Blu, subiendo a la mesa de un salto.

Tras un par de minutos Tulio lleva unos cuantos platos a la mesa con varios pares de cubiertos. En uno de los platos traía las tortitas, los otros tres platos eran para cada uno de los que iban a comer tortitas. Es decir, Blu, Linda y Tulio.

"Que aproveche." Dice Tulio, dejando un bote con sirope de chocolate en la mesa.

Tulio regresa a la cocina y ayuda a Linda a limpiarla. Blu no se demora y se echa la primera tortita en su plato.

"¿Qué es eso negro?" Dice Perla, arrancando la piel de la naranja, ayudándose de su pico y garras.

"Es chocolate." Dice Blu, ansioso por comer. "Es muy dulce."

Blu echa un chorro de sirope a la tortita y agarra un cuchillo con la pata derecha, cortando en pequeños triángulos la tortita. Perla observa curiosa mientras se come una rodaja de naranja.

"Que aproveche." Se dice Blu a sí mismo, dejando el cuchillo en el plato y cogiendo el tenedor, pinchando el primer trozo e introduciéndolo en su boca.

"Mmm..." Saborea Blu. "Delicioso."

"¿A qué sabe?" Pregunta Perla.

"¿Por qué no lo averiguas tú misma?" Dice, cogiendo otro trozo con el tenedor y ofreciéndoselo a Perla.

"Ehm, no, gracias." Dice Perla, desconfiada.

"Venga…" Suplica Blu. "Sólo un trocito. Está muy bueno." Añade.

Perla suspira. "Está bien."

Acerca su pico al trozo de tortita y se lo come. Comía con miedo a que le ocurriese algo, pero sus ojos se abrieron al saborearlo.

"Dios." Dice Perla, asombrada. "Está muy bueno."

"Te lo dije." Dice Blu, contento. "¿Quieres más?"

"Sí."

La primera tortita se la termino Perla y Blu sólo alcanzó a probarla.

"Vale, esta es mía." Dice Blu, viendo como Perla se había comido prácticamente una tortita ella sola.

"Vale." Dice Perla, relamiéndose. "Todavía tengo la naranja."

Perla coge otra pieza de la naranja y la muerde.

"¡Eugh!" Se queja Perla, escupiendo el trozo de naranja. "¡¿Qué le ocurre a esta naranja?!"

"¡Ja, ja, ja, ja!" Blu se ríe al ver la reacción de Perla.

"¡Oye!" Se queja Perla, acercándose a Blu intimidante. "¡¿qué le has hecho a la comida?!"

"¡Tranquila, tranquila!" Dice Blu, aun riéndose. "Es normal que al comer algo dulce lo ácido sepa amargo."

"Ah. Deberías habérmelo dicho." Dice Perla, más calmada.

"Lo siento, pero tu reacción ha sido muy buena." Dice Blu, aun riéndose levemente.

"Te la devolveré algún día." Dice Perla, sonriendo. "Ahora tengo que tirar la naranja." Añade.

"No tienes que hacerlo." Dice Blu. "Al cabo de un tiempo dejará de tener un sabor amargo."

"Ah, entonces me la guardo para luego."

El desayuno continuó sin más problemas. Tulio y Linda se unieron al desayuno al cabo de pocos minutos y, aunque Perla no quería estar cerca de ellos, Blu la convenció. Tras acabar el desayuno y recoger los platos, Tulio fue a hablar con Blu.

"Vale, Blu." Dice Tulio. "Vamos a hacerte las pruebas ahora para que no tengas que hacer nada más el resto del día, ¿vale?"

Blu asiente en señal afirmativa.

"Genial." Dice Tulio, sonriendo. "Sígueme."

Blu comienza a seguir a Tulio, y Perla sigue a Blu.

"¿Sabes que pruebas te van a hacer?" Pregunta Perla, algo preocupada.

"No tengo ni idea." Dice Blu. "Supongo que no muchas cosas." Añade, optimista.

Tulio lleva a Blu a la sala de curas y le pide que se suba a una de las camillas. Perla sube con él, estaba realmente curiosa respecto a las pruebas que le iban a hacer.

"Bien, Blu." Dice Tulio, sacando unos sensores adhesivos que estaban conectados a una máquina. "Te voy a colocar estos chismes y quiero que cambies a color amarillo cuando yo te diga, ¿vale?"

Blu asiente con la cabeza.

"Vale, déjame que te ponga esto."

Tulio le pone a Blu unos cuantos sensores alrededor de todo el cuerpo del guacamayo. Perla se reía de la apariencia de Blu con esas cosas puestas.

"Intenta no moverte mucho." Dice Tulio.

Blu se prepara para activar su don. Tulio activa la máquina, que resultó ser un monitor de constantes vitales como la presión arterial, el ritmo cardíaco…

"Bien, ahora." Tulio da la señal, y Blu obedece.

Usa su don y cambia a color amarillo una vez más. Perla nunca había ha visto cambiar desde tan cerca, y se percata de que sus plumas cambian rápidamente de color desde la base de estas. Sigue mirando curiosa.

"Vaya, esto es cuanto menos impresionante." Dice Tulio, mirando al monitor.

"Vale, ya puedes volver a la normalidad." Dice Tulio.

Blu hace caso y vuelve a la normalidad. Había superado los quince segundos y empieza a dolerle un poco el cuerpo, aunque no era nada exagerado. También se sentía algo mareado.

"Vaya, vaya…" Dice Tulio, mirando al monitor una vez más.

"¿Estás bien?" Pregunta Perla.

"Sí, gracias por preguntar." Dice Blu.

Tulio anota los resultados en una pequeña libreta.

"Perfecto, vamos a por la siguiente prueba." Dice Tulio. "Espera aquí."

Tras decir eso Tulio se va y regresa a los pocos segundos con una aguja y un dial de laboratorio. Blu deduce que le iban a sacar sangre.

"Blu…" Dice Perla, asustada, retrocediendo. "¿Para qué es eso?" Añade, señalando la aguja.

"Pues para sacarme sangre." Dice Blu, tranquilo. "¿Por qué estás tan alterada?"

"No me gusta." Dice Perla, molesta. "¿Por qué necesitan sacarte sangre?"

"Probablemente para analizarla en el laboratorio y ver que hay en ella." Dice Blu. "Perla, tranquila, no pasa nada, es algo normal."

"¿Seguro?" Pregunta, aún alerta.

"Te prometo que es totalmente normal." Dice Blu, tratando de tranquilizar a Perla.

"Bueno…" Dice Perla, relajándose, aunque no confiaba del todo en las palabras de Blu.

"Vale, supongo que ya lo sabrás." Dice Tulio. "Vamos a sacarte sangre." Añade, sacando la aguja.

Blu asiente con la cabeza.

"Vale, quiero que estires el ala derecha." Dice Tulio, acercándose a Blu.

Blu obedece.

"Bien, ahora sentirás un pequeño pinchazo." Dice Tulio.

Blu traga saliva. Si bien sabía que era por un buen motivo, dolía bastante.

Tulio clava la aguja en el ala de Blu e introduce el vial rápidamente, comenzando a sacar sangre.

"Que asco…" Dice Perla, dándose la vuelta, asqueada.

Tras cinco segundos, el dial estaba lleno de sangre y Tulio retira la aguja y el dial. Acto seguido coloca un pequeño trozo de algodón en el ala de Blu por unos treinta segundos, y después lo quita.

"Bien." Dice Tulio, mirando al vial, sangre tomada de una vena, tenía un color oscuro. "Esto es todo."

Blu mira extrañado. "¿Ya?" Se pregunta.

"Qué asco, Blu." Dice Perla, regresando con él. "Me dijiste que era normal, pero se te olvidó mencionar que era horrible."

"Supongo, perdóname." Dice Blu.

"¿Te ha dolido?" Pregunta Perla, curiosa.

"Un poco, pero sólo al principio."

"¿Y qué es lo que se siente?"

"Nada especialmente, es muy poco tiempo para siquiera darse cuenta." Explica Blu.

"Bueno, chicos." Dice Tulio. "Ya hemos terminado con las pruebas, podéis hacer lo que queráis."

Blu y Perla sonríen.

"Pero Blu, cuando terminemos de analizar la muestra de sangre quiero que vengas." Dice Tulio. "Creo que incluso a ti te vendrá bien aprender un poco más sobre esa habilidad tan especial. Los resultados estarán listos en una hora, aproximadamente."

Blu asiente con la cabeza y Tulio se retira. Finalmente habían acabado con las pruebas y ahora eran libres de hacer lo que quisieran.

"¡Javi!" Llama Tulio, y este viene al instante. "Ven al laboratorio, vamos a analizar la sangre de Blu."

Javier asiente y entra al laboratorio con Tulio, comenzando el análisis de sangre.

"Bueno, ¿qué quieres hacer de mientras?" Pregunta Blu.

"La verdad es que no lo sé." Dice Perla, dudando. "Los humanos tienen cosas muy curiosas, ¿sabes de algo que sea interesante?"

"Hm…" Blu se pone a pensar en algo que le pueda gustar a Perla, y se le ocurre algo. "¡La tele!"

"¿La qué?"

"¡La televisión!" Dice Blu. "Es como una caja que crea imágenes, seguro que te gusta."

"¿Dónde está?" Pregunta Perla, curiosa.

"En el salón, donde hemos comido antes." Dice Blu. "¿Quieres verla?"

"Sí." Dice Perla.

Ambos se bajan de la camilla y se dirigen hacia el salón en la vivienda del centro de conservación ambiental.

"Mira, esto es la televisión." Dice Blu, subiéndose a la mesa y señalándola, estaba en frente suya, era bastante grande.

"Ah, así que este espejo grande y negro es la televisión que dices." Dice Perla, volando encima de la televisión. "¿Qué hace?"

"Ya verás." Dice Blu, cogiendo el mando. "Mira, ven."

Perla obedece y regresa a la mesa con Blu.

Blu enciende la tele y Perla abre sus ojos sorprendida.

"¡Wow!" Perla estaba sorprendida. "¿Cómo se han metido ahí?"

Blu, al encender la televisión, había puesto irónicamente un documental sobre aves exóticas.

"No están dentro." Dice Blu. "Son imágenes, no es real."

"¿En serio?" Perla vuela de regreso a la televisión y empieza a echarle un vistazo desde arriba.

"Sí." Dice Blu, sonriendo. "Es maravillosa, los humanos se pasan mucho tiempo viéndola. Tiene cosas de lo más interesantes."

"¿Interesantes?" Pregunta Perla. "¿Cómo qué?"

"Pues tiene de todo." Dice Blu. "Documentales para informarse, programas para pasar el rato, humor, terror…"

"¿Puedes poner algo de terror?" Pregunta Perla, emocionada.

"Ehm, sí…" Dice Blu, algo nervioso puesto que no le gustaban realmente las películas de terror.

Blu busca entre los canales alguna película de terror. Se rinda buscando, por lo que opta por poner Netflix y buscar ahí la película. Decide poner 'Insidious'.

"¿De que va?" Pregunta Perla, volando al sofá.

"De un niño que viaja al mundo de los muertos y tienen que ir a salvarlo." Dice Blu, saltando al sofá.

Empezaron a ver la película. Perla no comprendía nada, por lo que masacraba a Blu con preguntas de todo tipo. Blu, encantado, las respondía. De hecho, de esa manera evitaba el tener que ver la película y morirse del miedo. A perla no le daba miedo nada de la película. Blu no sabía si era por ser un ave salvaje y fuerte o porque no entendía nada.

El tiempo voló para Perla. Para cuando quisieron darse cuenta ya había pasado una hora y Tulio los llamó.

"Wow, ¿ya ha pasado una hora?" Se pregunta Perla, impresionada.

"Sí. La televisión es muy adictiva." Informa Blu. "Es por eso que algunos se refieren a la televisión como 'la caja tonta'."

Blu y Perla regresan a la sala de curas, donde estaba Tulio, esperándolos, con los resultados del análisis y los resultados de la otra prueba que le hicieron a Blu.

"Vale, Blu, ya tenemos tus resultados." Dice Tulio, dejando el dial de sangre, ya analizada, en la ventana abierta, mientras les echaba un vistazo a los resultados, a pesar de que ya los había leído.

"¿Estás nervioso?" Pregunta Perla.

"No nervioso, exactamente." Dice Blu. "Aunque sí me emociona conocer más sobre mi don."

"Vale, Blu. Esto quizás te suene a chino, pero si no entiendes algo dímelo y trataré de simplificarlo." Dice Tulio. "En primer lugar, cuando usas esa habilidad tus constantes vitales suben. Esto comprende presión sanguínea, que es la fuerza con la que se mueve tu sangre, y ritmo cardíaco, que es la velocidad a la que se mueve tu sangre y la cantidad de veces que late tu corazón por minuto. Es decir, cuando usas tu habilidad tu corazón late más rápido y tu sangre se mueve con más rapidez y con más fuerza. Esto significa que llega más oxígeno a tus células, por lo que no sientes cansancio alguno mientras usas esa habilidad, ¿me equivoco?"

Blu niega con la cabeza, lo que significaba que Tulio estaba en lo correcto. Perla no lo comprendía del todo, pero prefería esperar y preguntarle luego a Blu.

"Vale, el análisis de sangre ha resultado más prometedor." Dice Tulio. "Hemos analizado tu sangre. Todo parece normal, tu sangre es 0-, lo que significa que puedes donar sangre a todo el mundo… Pero hay una partícula extraña que no hemos logrado saber que es exactamente. Esa cosa que tienes en tu sangre es única, y no se encuentra en la sangre de ningún otro ser vivo."

Blu, aunque se esperaba que tuviese algo único, se sorprende.

"Esta cosa se encuentra abundantemente en tu sangre, es mucho más pequeña que los glóbulos rojos e interactúa con tus células, dándote esas sorprendentes capacidades." Explica Tulio. "Básicamente acelera el metabolismo de tu cuerpo al acelerar el metabolismo de tus células." Concluye Tulio.

"Como conclusión usar tu habilidad estimula tus células, acelerando tu metabolismo y provocando que seas tan fuerte y tan rápido." Concluye Tulio.

"Blu, ¿tú te estás enterando?" Pregunta Perla, quién estaba totalmente perdida.

"Sí, me he enterado de todo." Dice Blu. "Luego te lo explico de una manera más simple."

"Ahora, respecto a esos efectos negativos que tienes." Dice Tulio, Blu presta especial atención. "Cuando dejas de usar tu habilidad ocurre una especie de desorden en tu cuerpo. El cambio es tan brusco que tus células se quedan sin oxígeno, y, literalmente, tu organismo se fractura a nivel celular, parecido a las agujetas."

Blu mira a Tulio preocupado.

"Sé lo que te estás preguntando, ¿afecta a largo plazo?" Adivina Tulio. "No lo sé, necesitaríamos hacerte más pruebas, pero viendo que no tienes ningún tipo de efecto secundario después de un minuto yo creo que no es perjudicial para tu salud. Lo único es eso, te mareas debido a que tus células se quedan sin oxígeno y sin azúcar en sangre, y te duele todo el cuerpo porque tus células se fracturan momentáneamente. Estas fracturas aumentan proporcionalmente con el tiempo durante el que usas tu forma amarilla."

Blu asiente con la cabeza.

"Y, por último, el cambio de color de tus plumas." Dice Tulio. "Es algo muy complejo, pero para simplificarlo diré que esa sustancia en tu sangre reacciona con los pigmentos que hay en tu cuerpo y que afectan al color de tu plumaje. Es por eso que el color de tu cuerpo cambia a amarillo."

Blu asiente por última vez con la cabeza.

"Bueno, eso es todo." Dice Tulio. "Para resumirlo en conjunto, tus plumas cambian por una sustancia en tu sangre, te vuelves más fuerte y más rápido por esa misma sustancia en la sangre y sufres daño al volver a la normalidad por el cambio brusco que ocurre entre las dos formas, por así decirlo." Resume Tulio.

"Ah, ya veo." Dice Perla, quién había entendido lo que ocurría con el resumen del doctor.

"¿Ya te has enterado?" Pregunta Blu.

"Sí." Dice Perla. "¿Cómo has comprendido todo lo que ha dicho el humano sobre células y cosas raras?"

"Bueno, me gusta mucho leer y estoy bien informado acerca de todo." Dice Blu, presumiendo sobre otra de sus habilidades de mascota.

"Bueno, me tengo que ir." Dice Tulio, quién era reclamado por Javier en el laboratorio. "Ya sois libres, podéis hacer lo que queráis." Añade, dándoles una sonrisa.

Antes de irse, recordó el dial de sangre y fue a la ventana a recogerlo, pero no lo encontró.

"Oh, genial." Dice Tulio. "¡Javi! ¿Dónde has puesto el dial de sangre de Blu?" Añade, entrando al laboratorio.

"Por fin." Dice Blu. "¿Qué te apetece hacer ahora?"

"Quiero terminar de ver la película." Dice Perla.

"Oh, genial…" Maldice Blu, quién tenía que volver a pasar por miedo con tal de satisfacer la curiosidad de Perla.

Ambos se dirigieron al salón, y siguieron viendo la película.


Bueno, eso ha sido todo por hoy.

Aunque es científicamente imposible, he intentado darle una base científica a las habilidades de Blu, espero que no haya sido muy complejo. Ahora ya sabéis algo más sobre su don.

Un saludo, nos vemos en el próximo capítulo.