Nos encontramos a bordo de Fraxinus, donde Shidou Itsuka estaba vestido formalmente sentado en la silla de mando, que era de Kotori, su hermana menor. También tenía un micrófono y un papel con algo escrito en mano. A lado de él estaba Kotori, sentada en una silla normal.

—Hola a todos, es un placer estar con todos ustedes. Tal vez se pregunte porque estamos aquí.

—Yo debería estar ahí sentada.

—Lo sé, Kotori, pero el autor no quiso que estuvieras ahí, solo por hoy, ya que conduzco el programa.

—Ahh, ya lo sé, pero soy la comandante.

—No te pongas así, estamos en vivo. —Kotori recuperó la compostura—. Y como les decía, hoy es el capítulo especial que el autor… —Revisó el papel y después vio de nuevo al frente—. Se tomó tres días en escribir, cerca de 10 horas aproximadamente y que acaba de terminar hace unos momentos.

—Vaya, sí que se inspiró.

—Cierto, creo que hasta se pasó. Por lo que esperamos haya por lo menos un review por tanto esfuerzo, pero como saben, es a libre decisión. Antes de iniciar con el capítulo, vamos a contactar con el autor porque tiene cosas que decirnos sobre este capítulo y sobre otras cosas que deben de saber.

Shidou sacó el celular y marcó el número correcto.

—Espere en la línea.

«Maldita sea». Shidou esperó como un minuto hasta que finalmente le respondieron.

—¡Al fin! Hola, autor, estamos aquí en el especial que planeamos.

Sí, ya lo sé. Estaba esperando a que se pusieran a trabajar.

—¡Oye!

Es broma. Bueno, primero que nada, gracias a todos por los reviews que han dejado en cada capítulo y por los que leen esta historia. Este es el especial y creo que tenemos por ahí un review a contestar.

—Sí, no fue una pregunta exacta pero dice: si te pones a pensar tal vez sería mejor que hicieras los capítulos más cortos.

Los capítulos salen como salen, solo en los especiales como este, las cosas se salen de control y escribo más de lo normal. Además hay algo que me gustaría comentar, tal vez parece que a veces repito mucho las cosas o hago énfasis en algunas, por eso los capítulos se hacen de mucho párrafo que es parte de mi estilo de ahora.

—Pero que sea rápido, que el tiempo está contado.

No olvides tu contrato, niña. O te asesino en el fic.

—Ok, tranquilo. Habla, habla ya.

Sé que las personas que me leen son de diversas edades, eso no es sorpresa, y es por eso que cuando lean el fic puede que piensen que es algo exagerado en algunas cosas o que es infantil o que no sé lo que hago, y puede que con lo último tengan un poco de razón, pero si yo escribo algo es porque hay una razón, por lo que deben de leer todo lo que dice el capítulo para entender bien. ¿Por qué repito tanto que Kotori es una adolescente, por ejemplo? Porque sus acciones pueden ser tomadas como infantiles o exageradas, pero por eso repito lo de su edad, para que piensen y concluyan que es cierto, así se comporta una chica de 14 años y posiblemente alguno de ustedes, si ya es mayor, actuó de esa manera.

—¿Alguna otra cosa que quieras comentar?

Para este capítulo le añadí cosas que planeaba añadirle al fic para que fuera uno largo y que abarcará más sobre los personajes y sus vidas, además de las peleas y demás. Así que aquí verán muchas cosas, algunas tuve que acortarlas y otras las alargué más de lo que debí, pero creo que está bien. Ahora me voy, que el saldo está caro aquí en México y no creo que me dé para más.

—Oh, lo siento. Entonces, adiós.

—Oye, Shidou, ¿qué más falta en esa hoja de papel?

—No mucho, solo hay unas notas de que tal vez haya un especial para navidad de esta historia y otra cosa, ya sabes qué. —Y ambos sonríen al frente.

—¡Disfruten del capítulo!


Guía para enamorar a un espíritu.

Capítulo especial de Octubre: Dulce o Truco.

Parte 1: A la luz de la luna.

Hay fechas que son muy importantes, como los cumpleaños, el día del padre, de la madre, San Valentín, entre otros. Pero pocas son las celebraciones que hacen un impacto de forma mundial; formando parte de la televisión, la ciudad, la ropa, las tiendas, las escuelas, ¡y casi en todos lados!

Solo hay una celebración que es antes de noche buena que causa un impacto así de fuerte y como está de más decirla, solo deben saber que se celebra en el mes de Octubre, el mes del terror.

El mes de terror es para asustar y para comer dulces, para tener una probadita del infierno; ya sea viendo películas perturbadoras o visitando casas del terror, además de salir a pedir dulces, pues no está de más recibir algo gratis por parte de las personas.

¿Se puede hacer algo más? Por supuesto, cualquier persona normal lo sabe: el mes de terror es de diversión, de dulces, de trucos y de disfrute. Todos sabían eso, a un día de que inicie Octubre, todos en el planeta lo saben, excepto unos peculiares seres.

Espíritus.

Seres provenientes de una dimensión desconocida, tan solo con aparecer causan terremotos espaciales y… bueno, la historia es muy larga, pero lo que no saben las demás personas normales y algunas privilegiadas sí, es que gracias a Shidou Itsuka, hay menos terremotos y más días pacíficos. Por supuesto, él es un héroe, un salvador, un sellador de espíritus y el único en su clase, él es muy bueno y tiene demasiados adjetivos en cola como para ponerlos todos aquí, así que lo dejemos en que es un buen chico y ya.

Shidou estaba acostado en su cama, había tenido una cita con las hermanas gemelas Yamai y estaba realmente exhausto, pues ellas se habían puesto a discutir por quién era mejor que la otra, él tuvo que actuar como mediador y también tuvo que dar la cara por ellas cuando quebraron algún control de las maquinitas que estaban jugando y por supuesto, compitiendo la una con la otra. Shidou parecía sobrar en toda la situación, pero él, como ya dije antes, es un buen chico, así que por verlas felices, que pase lo que pase.

Observó su celular y se dio cuenta de algo insignificante, aparentemente:

—Hoy fue 30 de Septiembre… entonces, mañana ya será Octubre. —Shidou sonrió y luego recordó que la mayoría de los espíritus que conocía no tenían ni idea de qué era el mes del terror o del "dulce o truco". Él pensó que todo estaba bien y se fue a dar un baño para olvidarse de toda la fatiga.

Mientras Shidou hacia su higiene personal, Kotori estaba haciendo su tarea de comandante, algo que odiaba hacer en verdad, pero como era dedicada y tenía 5 chupa-chups a su lado, además de la computadora en frente suyo y sus dedos tecleando lo más rápido que podía, no iba a quejarse. Tenía que llenar esos informes de todas las cosas que hacían los espíritus ahora que no tenían poderes, cómo se estaban comportando en este mes y más información que le hacían ver no como comandante, sino como la niñera de todos los espíritus.

Kotori tiró un palito a la basura y le quitó la envoltura a otra paleta. Notó la fecha en el ordenador de su habitación, mañana ya sería primero de Octubre, se formó una sonrisa por recuerdos de Octubres pasados; saliendo a pedir dulces y concursos de disfraces, había sido muy divertido con Shidou a su lado, ya no jugaba sola en casa desde que él había llegado, cuando entró a la adolescencia eso casi cambió por completo, pero como quiere tanto a su hermano, ni siquiera la pubertad le detenía de ser una niña, excepto en su modo comandante.

«Me pregunto cómo será este 31, ahora no solo se trata de onii-chan. Tohka, Yoshino, Origami, Miku y las gemelas Yamai, todas ellas estarán ahí, solo espero que no causen tantos problemas».

Dejando a lado sus pensamientos, siguió con su trabajo puesto que todavía le faltaba mucho trabajo.

No solo ella estaba trabajando duro, la otra hermana de Shidou también estaba haciendo su trabajo como miembro de la AST. Fuera el mes que fuera, ella constantemente estaba trabajando para proteger a los humanos de los espíritus y recientemente habían tenido informes de que habían personas desaparecidas y se habían encontrado cuerpos de personas asesinadas por heridas de bala pero de un tamaño que jamás habían visto, esto era obra de Nightmare, es decir, Tokisaki Kurumi.

La ciudad es demasiado grande para el grupo de Mana, por lo que se dividieron por regiones. Volando por la ciudad, Mana miraba cada rincón de la ciudad, había bastante actividad a pesar de ser de noche, varias personas estaban colgando adornos referente a Halloween, eso no era bueno.

«Maldición, con tantas personas, encontrar a Nightmare será algo complicado, ella podría mezclarse fácilmente con todos, así no podré encontrarla». Mana no tuvo más opción que bajar en algún callejón intransitado para usar su ropa casual, después de que su traje de combate desapareciera en chispas blancas, ella volvió a tener su ropa casual; blusa azul debajo de un suéter, pantalón de mezclilla y tenis blancos.

Kurumi, por otro lado, estaba caminando por donde estaban adornando las calles, había mucha gente y varios autos pasando. La expresión de su rostro era de cansancio, luego de que su estómago gritara ella lo tomó con su mano derecha.

«Tengo tanta hambre, no he comido nada en 8 horas, y ahora estaría comiendo algo realmente delicioso, incluso el Onigiri más simple suena delicioso». Su estómago volvió a sonar y Kurumi casi no podía mantener la compostura, volteó al lado izquierdo para ver si había algún puesto de comida, luego al derecho y se encontró con un rostro ensangrentado, desfigurado y con la mandíbula salida.

—¡Kyaaa! —Kurumi gritó como cualquier colegiala que se encuentra con el asesino de la película, las personas a su alrededor voltearon a verla. Se había asustado por el anuncio de una película en un televisor, para su mala suerte, 4K, más que alta definición.

—Señorita, ¿se encuentra bien? —le preguntó una señora. Kurumi recobró la compostura y ofreció una sonrisa amable.

—Sí, gracias. Solo me asusté un poco. —Era mentira pero lo disimuló. «¿Cómo es posible que eso me asuste?». Su tranquilidad se vio afectada ya que vio que una chica con cabello azul se dirigía hacia ella.

—¡Tokisaki Kurumi, regresa aquí!

—Al parecer tengo que irme.

Salió corriendo y Mana detrás de ella. Se metió por un callejón y dobló a la derecha, tan solo al entrar al callejón, las ropas de Mana cambiaron a su traje de combate y Kurumi llegó a la pared.

—Fin del camino, Nightmare.

—Ah, estaba tan tranquila, ¿por qué no simplemente te rindes? De todas formas no puedes matarme. —El vestido astral se materializó después de una serie de chispas rojas rodearan su cuerpo, ahora estaba lista para la pelea, con sus dos pistolas en mano.

—¿Asustada por una película de terror? —preguntó en tono divertido.

—Eso no te importa —dijo con cierta molestia y le apuntó con su pistola, Mana sacó su espada y se puso en guardia.

—Regresamos a la rutina, Nightmare. —Una corriente de aire hizo mover algunas hojas de papel y una lata de refresco que estaba tirada, en toda esa escena de tensión, algo quebró la concentración:

Groowwl

—¿Eh? —Mana levantó una ceja mientras Kurumi se sonrojó de vergüenza y apretó los dientes. El estómago de su rival se había manifestado, exigiendo comida—. ¡Jajaja! ¿Es tu estómago? ¡Jajaja!

—¡Cállate! Yo también necesito comer y beber, ¿sabes? ¡No te permito que te burles de mí! —Kurumi disparó y Mana esquivó las balas con deslizarse al frente.

—Antes de que esto acabe, ¿cuándo revivas seguirás teniendo hambre? —Ella se cruzó de brazos.

—Nunca me había puesto a pensar en eso, ¿y eso a ti qué, Takamiya Mana?

—Solo es curiosidad, es que, jajaja, nunca pensé que te vería en esta situación. Además, hoy sabrás la respuesta a esa pregunta.

Y así, ambas comenzaron a pelear, sin que Kurumi lo hubiera adivinado, los miembros más cercanos a Mana la asesinaron a larga distancia con un sniper. La chica de cabello azul dio un leve suspiro y le sonrió a las otras chicas que habían dado el tiro de gracia, este era solo otro día en la vida de Mana como miembro de la AST.

Cerca de ahí, en un auto algo lujoso, Miku Izayoi iba camino a las oficinas del estudio de producción al que pertenecía actualmente, iba ya cansada después de firmar tantos autógrafos por lo que iba con la cabeza pegada al vidrio.

—Buen trabajo hoy también, Miku-san —dijo un hombre joven que iba manejando el auto, Miku se alejó del vidrio, no estaba acostumbrada a los hombres, solo a Shidou, pero esto era trabajo y no había de otra, por lo menos agradecía que su productor nuevo era un completo novato, así que siempre le informaba a ella de todos los planes que la productora quería hacer. Había buena comunicación laboral entre los dos, así que no había problemas por parte de su productor, agradecía desde lo profundo de su corazón que el fuera un novato y que fuera bastante dedicado a su trabajo, no pasó mucho tiempo para que ella llegara al número uno de las idol más escuchadas de la semana.

—Gracias, productor. Usted también ha hecho un buen trabajo.

—No es nada, pero por favor no me digas "usted", me haces sentir un poco viejo. —Miku dio una risita por eso, el joven productor también se rió.

—Por cierto, Miku-san, la productora está muy feliz de que todo está saliendo bien, pero hay algo que quieren hacer, personalmente pienso que sería muy bueno, pero… —Su voz sonó dudosa y se rascó la cabeza mientras detenía el auto pues el semáforo marcaba rojo—. La productora recibió una llamada hoy, después me contactaron a mí mientras firmabas autógrafos y quieren hacer un video de promoción por tu nuevo single.

—¿¡En serio?! —Miku sonrió y eso casi lo gritó, hacer un vídeo sonaba divertido y emocionante, además de que eso vendía mucho en estos días.

—Pero… la idea del vídeo es que no saldrás solo tú, sino también saldrás con un chico.

Miku cerró la boca, toda su felicidad se esfumó y frunció el ceño.

—¡Rechazado! Diles a la productora que gracias, pero que no lo acepto.

—Miku-san, es una gran oportunidad de promoción, te ayudaría mucho, podríamos llegar a un contrato con la Zony Music Entertainment Japan, no es cualquier cosa, Miku-san.

—No quiero hacer un vídeo con chicos. —Desvió la mirada hacia la ventana. Pero su productor no se rendiría ahí.

—Miku-san, piénsalo un poco más, es la ZMEJ, tener un contrato con ellos te podría abrir la puerta a estadios repletos de personas, ¿no te parece genial?

—Sí, pero ya te dije que no quiero.

—No estarás rodeada de chicos, en realidad solo estarás con uno solo y podrás escogerlo tú misma. La idea del vídeo es hacer algo con referente a Octubre.

—¿Puedo escoger a quién yo quiera? —El rostro del joven se iluminó, Miku se había negado a muchas cosas y nunca se lo decía pero el que pagaba los platos rotos era él, su productor. Los jefes de la productora se quejaban de que no podía controlar a Miku, si todo era para que su idol con más potencial brillará aún más, pero por alguna extraña razón, que no le contó a su productor por miedo, es que si algo tenía que ver con chicos, ella negaba toda participación.

—¡Sí! Así es, Miku-san, puedes escoger a quién tú quieras.

—Si es así, creo que acepto. ¿Me puedes decir más sobre el vídeo?

—¡Claro! Gracias, Miku-san, no sé porque siempre te niegas si se trata sobre chicos, pero no importa, sé que no te arrepentirás sobre esto.

Miku dio una sonrisa sincera, su cariño no podría rechazarla y como ella sabía que Shidou era un buen chico, no le estaría causando problemas y se divertirían mucho juntos. Después de todo, su productor le había dicho que podía ser quién quisiera y para ella no había nadie más que Itsuka Shidou.

Pero él ni veía eso venir, ni se lo imaginaba, ni en sus sueños o pesadillas.


Parte 2: El terror de todo estudiante.

En la escuela, las cosas se pusieron tensas, tal vez un poco tenebrosas para Yatogami Tohka, ¿por qué? Porque hoy era clase de Matemáticas, es decir, la peor materia que podría existir para un espíritu. Cuando Shidou convenció a Tohka de que podía quedarse en el mundo con él, no pensó lo difícil que sería esa promesa, ella apenas podía entender cosas normales como una cita, a pesar de ser sencillo, incluso la historia de Japón y de los demás países podría ser sencillo, después de años de estudio, claro está, pero entender lo que era una ecuación, para qué servía, cómo se clasifican, saber sumar, restar, dividir, multiplicar, potencia, raíces y más, era demasiado pedir para un espíritu.

—Shidou —dijo Tohka con preocupación.

—¿Qué pasa, Tohka? —Él se volteó al asiento de ella para ver sus ojos de cachorrito en apuros.

—Hoy entregan resultados. Estoy preocupada por mi calificación.

—Tranquila, recuerda que estudiamos todos juntos. Incluso Kotori estudió con nosotros porque estaba viendo el mismo tema en su escuela.

—¡Cierto! —dijo un poco más animada, pero cuando sus ojos vieron a Origami, su sonrisa desapareció—. Pero Shidou… no pude entender bien del todo.

—Pero si nos quedamos despiertos hasta tarde.

—¡Pero Origami siempre nos interrumpía!

—Tú eres la que siempre nos interrumpía, Yatogami Tohka.

Origami apareció de repente, Tohka se sobresaltó y Shidou tenía una gota en la cabeza, esto a pesar de ser costumbre, no iba a ser fácil.

—¡Tobiichi Origami!

—Yatogami-san.

Todos los presentes se quedaron callados, Origami fue rápidamente a su asiento y todo el alumnado se acomodó en sus sillas, el maestro de Matemáticas había llegado. Traía su portafolio y en la otra mano una bolsa de plástico con varias hojas iguales, en otras palabras, el temor de Tohka, su némesis: los exámenes.

—Veo que está muy entusiasmada hoy, Yatogami-san.

—Lo siento, sensei. —Tohka tomó asiento. El maestro llegó al escritorio y dejó su portafolio encima de la mesa, luego hizo una media sonrisa.

—Chicos, no quiero asustarlos pero… esperen, ¿ya estamos a Octubre?

—Sí, hoy es primero de Octubre —contestó uno de los alumnos, Tohka no tenía idea de porqué el maestro lo preguntaba, por lo que arqueó la ceja.

—¡Ah! Entonces sí. No quiero asustarlos chicos, pero aquí están sus exámenes calificados, y antes que nada, voy a poner la fecha de su segunda oportunidad.

El maestro sacó un gis de su portafolio y empezó a escribir la fecha y hora del examen de segunda oportunidad, Tohka empezó a preocuparse y tragó fuertemente saliva. El maestro entonces sacó los exámenes de la bolsa y sonrió.

—Yatogami Tohka-san.

—¡Sí, presente!

—Pase a recoger su examen, por favor.

Ella se levantó con decisión, había estudiado bastante, a pesar de que fue interrumpida, pero había dado todo de sí, aunque le había prestado más atención a Shidou que otra cosa, pero… lo intentó, eso es lo que cuenta. Cuando por fin estuvo frente a frente con el profesor, empezó a sudar de la frente.

—Felicidades, Yatogami-san.

«Gracias al cielo, todo valió la pena». Shidou sonrió por Tohka, el rostro de ella también se iluminó y finalmente, tomó su examen, pero su sonrisa se esfumó.

—Nos vemos en la segunda oportunidad.

—¿¡Qué?! Pero sensei, hice bien mis operaciones, mire, mire. —Tohka le mostró su examen y su rostro reflejaba tristeza y cierta molestia—. Busqué los dos números para resolver la factorización y si los multiplica va a dar el resultado que pidió, ¿por qué estoy mal? ¿Qué hice?

—Tienes mal los signos.

—¿¡Qué?! —Tohka no se la podía creer, en todos los ejercicios de factorización de trinomio cuadrado perfecto, completar trinomio cuadrado perfecto y coeficiente en término cuadrático (cambio de variable) había fallado en los signos, de hecho, en las divisiones sintéticas también falló.

—Yatogami-san, no grite y vaya a sentarse.

—Pero sensei, son solo los signos —dijo con un hilillo en su voz y llorando al estilo anime, Shidou se golpeó la frente con su palma.

—¿Solo los signos? Yatogami-san, por solo los signos, como usted dice, se va a segunda oportunidad, tener mal los signos le costó el examen y para el 25 de Octubre espero que se lo tome más en serio.

—Pero sí me lo tomé en serio… —Tohka agachó la cabeza.

«Maldita sea, espero que ya no siga diciendo más, Tohka va a sentirse muy mal». Por supuesto, si un espíritu estaba de malas, a Shidou le tocaba arreglarlo, aun si no era su culpa, debía hacerse cargo, sin importar lo injusto de la situación, él es quién se encargaba de ayudar a los espíritus a sonreír, pasara lo que pasara, fuera día de fiesta o lo que sea.

—Miren, chicos. No se preocupen, si no pasan la segunda oportunidad, se van a especial, ¿cuál es el problema? Si no entienden factorización ahorita, lo entenderán en recursión y nos volveremos a ver.

Tohka se fue con el humor en los suelos a sentar a su lugar, todos se sintieron realmente mal al verla de esa manera, siendo ella una persona tan enérgica y feliz, verla así era algo complicado. Incluso Origami se arrepintió un poco de haber estado abrazando a Shidou en vez de enseñarle a Tohka correctamente a hacer la factorización, pero lo hecho, hecho está.

No fue la única reprobada, los que reprobaron se solidarizaron con ella, eso fue bueno pero no la alegraron mucho, por suerte, Shidou estaba a su lado.

—No te preocupes, Tohka, te ayudaré a estudiar.

—¿De verdad, Shidou?

—¡Claro! —Él sonrió y después de unos segundos, ella también.

Después de varias clases, al fin llegó la hora del almuerzo, donde Origami, por alguna extraña razón, dejó que Tohka se juntara con Shidou, solo porque ella influyó en que Tohka reprobara, por lo que se fue a comer a otro lado.

—¡Shidou, tomemos el almuerzo!

—Oh, claro, Tohka. Es bueno que estés sonriendo. —Se sonrojó por ese simple cumplido, pero claro, Shidou era Shidou, todo lo que proviniera de él tenía un gran impacto en ella. Ambos se sentaron juntos en el salón de clases, algunos alumnos salieron a comprar a la cafetería, pero otros se quedaron, como ellos dos.

—Oye, Shidou. ¿Por qué los maestros hacen tantas referencias a este mes? Todo están diciendo: "ya es Octubre", no entiendo por qué.

—Cierto, tú no lo sabes, Tohka.

—¿Qué cosa?

—Bueno, Octubre es un mes especial. El 31 de Octubre es un día festivo, es Halloween. —Ella estaba comiendo un Onigiri cuando Shidou dijo eso y tragó fuertemente pues casi se lo metió completo a la boca, su apetito no tenía igual.

—¿Hallo qué?

—Halloween. Es una celebración especial que se celebra casi a nivel mundial.

—¿Mundial? ¿En serio? Suena interesante, ¿qué se hace en ese día, Shidou? —El joven comió también de su bento.

—Primero tienes que saber que es el día de todos los santos, en ese día se supone que se tiene más cercanía con el reino de los muertos y los espíritus de los muertos llegan a visitar.

—¿¡Reviven?! —preguntó asustada. El joven negó con las manos súbitamente.

—¡No! No lo sé, nunca he visto uno, son invisibles.

—Aunque hay personas que aseguran ver fantasmas el 31, Tohka-san.

—¿En… serio? ¿Cómo son?

—Tonomachi. —El fiel amigo de Shidou se acercó con su celular en mano, de seguro que se estaba ocupando de su novia virtual cuando escuchó a los dos chicos hablar sobre Halloween.

—No tengo idea, yo tampoco he visto ninguno. Pero puede que veas alguno, pero si están interesados, tengo algo que ofrecer —dijo con una sonrisa algo maliciosa, Shidou estaba con una gotita en la cabeza.

«¿Desde cuándo yo estoy incluido en esto? Algo me dice que esto no saldrá bien, espero que Tohka no haya caído con una invitación tan débil como esa…»

Mala suerte, Tohka no solo estaba interesada, estaba interesadísima en los fantasmas, así que se giró a Tonomachi.

—¡Dime más! ¿Qué tienes que ofrecernos?

—Tengo estos dos boletos de aquí. —Y le mostró los dos boletos—. Son para ir a una casa del terror, vivirán toda una experiencia inolvidable.

—¿Inolvidable? —preguntó con entusiasmo, el único espíritu de la escuela.

—Ajá, será emocionante, te lo aseguro y… —Tonomachi se acercó al oído de Tohka y dijo en voz baja, solo para que ella le escuchara—. Es tan especial, que puedes abrazar a Shidou todo lo que quieras.

—Acepto con gusto esos boletos, Tonomachi-san.

—Son todos tuyos. Buena suerte, Shidou.

Tonomachi sonrió y se despidió con un gesto de la mano para seguir con su novia virtual. Shidou ya sospechaba de su amigo y tenía un mal presentimiento sobre todo esto. Mientras él pensaba en todo eso, Tohka se había encargado de leer todo lo que decía el boleto, que obviamente tendría lugar el 31 de Octubre.

—Oye, Shidou, ¿qué es una casa del terror? —El chico se fue de espaldas al puro estilo anime.

—¿¡Aceptaste ir a un lugar que ni siquiera conoces?!

—¡No te enojes!

—No estoy enojado, solo que… te dejaste convencer mucho por Tonomachi. Tengo muchas cosas que explicarte, Tohka. Pero será mejor que terminemos el almuerzo, nos queda poco tiempo.

—Cierto. Lo siento, Shidou.

—No estoy enojado, ya te dije.

—Bueno, bueno, si tú lo dices.

Aparte de las demás clases, y alguna que otra discusión entre Origami y Tohka, nada más interesante sucedió en la escuela. Ellos dos regresaron a casa juntos. El muchacho le explicó que era una casa del terror y trató de no asustarla, le contó que todo era puro teatro y que las personas que estaban en esos lugares se veían terroríficos pero en realidad, eran personas como él y que realmente no debería de temerles, solo sorprenderse.

—Ya veo. Entonces, ¿iremos?

—Solo si tú quieres —dijo y sonrió honestamente. Tohka tuvo un leve sonrojo y asintió con la cabeza.

Octubre es un mes en el que el clima cambia, las temperaturas bajan y hace más frío, es por eso que el viento aumentó de potencia súbitamente y movió las ramas de los árboles, así como la falda de Tohka se levantó, que ella rápidamente tapó pero se pudo ver un poco de su ropa interior; puramente blanca. El sellador de espíritus enrojeció y miró a otro lado, ella abrazó su brazo de la nada, Shidou regresó la cabeza casi al instante.

—¿Qué pasa?

—Hace frío. ¿No puedo hacer esto, Shidou? —Los ojos de Tohka emitieron un brillo, parecían los de una ardilla y el tono de casi súplica le dio un énfasis a su frase que el corazón de Shidou saltó de su pecho y la sangre se movió a una velocidad superior. Él no entendía como la cercanía con otra persona hacia el efecto de un amplificador, solo que de sensaciones.

—Tohka…

—Shidou…

El joven buscó la mano de ella y la atrapó entre la suya; estaba fría y ella sintió la calidez de su amado, pronto la de ella también estaría así de cálida si seguían así. Ella apretó su mano y aun así, con su brazo desocupado juntó el brazo de Shidou muy cerca de sus pechos y puso su cabeza en su hombro. Empezaron a andar así hasta la casa de Shidou.

—¿Te molesta?

—No. Para nada. ¿A ti te molesta?

—No. Estoy muy feliz.

Así siguieron andando en la calle del vecindario de Shidou, los chicos que los miraban pasar, refunfuñaban y algunos susurraban la mala suerte que tenían. Las chicas que los veían también se decepcionaban, Tohka y Shidou sonreían con un sonrojo; sus cuerpos en la realidad y sus mentes en una fantasía de color rosa, cualquier chica quisiera sonreír así junto a su novio, esa era la impresión que les dejaron a las personas que los vieron.


Parte 3: Peticiones de estrellato.

Enamorados, aura romántica, mejillas rojas, tomados de la mano, corazones cálidos, todo esto describía a la perfección a Tohka y Shidou, caminando por la calle. Incluso si vieron un auto lujoso de color negro, no le prestaron atención, los dos doblaron por la esquina, pues el hogar de los Itsuka estaba ahí, al doblar la esquina.

Tohka se alejó un poco de Shidou y así pudo sacar la llave y con ella, abrir la puerta.

—Oh, Shidou. —Kotori le habló desde la sala con unas tazas en sus manos—. Tenemos visita.

—¿Cariño? —Estaba sentada en el sillón pero al escuchar ese nombre, Miku salió rápidamente de la sala para recibir apropiadamente a su amor. Pero nada más al ver a Tohka tomándole de la mano, su sonrisa cambió a una mirada de enojo—. ¡Cariño!

—¡Ah! ¿Qué pasa? —Entonces se dio cuenta de que sujetaba la mano de Tohka y el hechizo se disipó, soltó a Tohka—. Miku, esto… no es lo que parece.

—¿Por qué le agarras de la mano, cariño? ¡Eso no es justo! —Después de que ella gritó eso, los cristales de la ventana se agrietaron y las tazas que sostenía Kotori se cuartearon y el contenido se le escurrió.

—¡Shidou, haz algo!

—Miku, tranquila. Es solo que, Tohka tenía frío y…

—¿¡Qué tiene que le tome la mano a Shidou?! No es como si no hubiera pasado antes.

—¿¡Qué?! Cariño, explícame todo esto.

Shidou empezó a sudar mientras Kotori corrió hacia la cocina para dejar las tazas y limpiar todo lo que regó. Tohka y Miku compartían miradas de gran intensidad, la situación no era justa. Shidou optó por la opción más fácil: entrelazó sus dos manos con las dos de Miku.

—Solo nos tomamos de las manos, Miku. No es gran cosa, ¿no crees? Mira, tus manos están entre las mías. —Miku se sonrojó y le sonrió. Él dio un leve suspiro y las cosas se calmaron.

Ya en el sillón, con unas nuevas tazas de té. Se pusieron a conversar. Aunque Tohka se sentía incomoda porque Miku se le pegó a Shidou y se sentó a lado de él. Kotori apoyó a su hermano y se encargaría de controlar a Tohka, pues estaba al lado de ella.

—Bueno, Miku, ¿a qué se debe la visita?

—Sí, ¿por qué estás aquí? —Tohka frunció la mirada hacia Miku, Kotori le jaló fuertemente uno de sus cachetes—. ¡Duele, suelta, suelta, Kotori!

—No seas maleducada y compórtate, Tohka. —Le soltó y ella se sobó su mejilla.

—Lo siento…

—Dejando de lado a Tohka, vine porque tengo un favor que pedirte, cariño.

—¿Qué tipo de favor?

—¿Recuerdas cuando dijiste que me apoyarías incluso si perdía mi voz?

—Sí, por supuesto… —Entonces Shidou pensó en lo peor—. ¿¡Acaso ya no puedes cantar, Miku?! —El chico le agarró de los hombros y ella se echó a reír.

—No, cariño, eso no ha pasado aun. Pero el punto es que me han ofrecido una oportunidad para, tal vez firmar un contrato con una nueva disquera. Y para poder hacer eso, grabaré un video musical.

—Oh, eso es genial, Miku. No puedo creer que vas a hacer un video musical tan pronto, te has vuelto realmente popular.

—Gracias. Pero todo esto es gracias a ti. —Miku aprovechó los halagos de él para abrazarlo en frente de Kotori y Tohka, sus grandes pechos hicieron contacto con el cuerpo de Shidou y se sonrojó. La sensación era de suavidad, por supuesto.

—Pues… no es nada, Miku. Tú eres… la que hace todo el trabajo, yo no tengo mucho que ver, pero, felicidades. —Le alejó suavemente de ella y le acarició suavemente la cabeza, como hacía con Tohka y Yoshino, cuando la situación lo requería, como esta—. Pero, sigo sin entender cuál es el favor.

—Lo que pasa es que en el video tendré que salir con un chico. Y como me dieron a escoger a quien yo quisiera, ¡tenía que ser tú, por supuesto!

—¿¡Qué?! —Los dos hermanos lo dijeron al mismo tiempo, sin duda eran hermanos, cualquier persona normal se sorprendería si fuera a aparecer en un video, siendo un don nadie.

—Espera, ¿voy a salir en un video?

—Sí.

—¿¡Lo verán miles de personas!?

—Pues… sí, eso espero. ¿Por qué?

—No estoy seguro de hacer eso. ¿Y si lo hago mal? Arruinaré todo lo que has logrado, Miku.

—Claro que no, cariño. Además, yo tampoco sé nada de videos, es la primera vez que grabaré uno. No te preocupes, estaremos juntos en esto.

«Es porque odia a los hombres que solo a mí me puede pedir esto y es algo muy importante, no puedo decepcionar a Miku». Shidou se puso serio y apretó los puños, luego hizo una media sonrisa.

—Miku, está bien, ¡te ayudaré en todo lo que pueda!

—Shidou, ¿estás seguro de eso?

—¡Sabía que aceptarías! —Miku lo abrazó con fuerza y Shidou volvió a sonrojarse. Tohka apretaba los puños; no podía soportar que Miku se le acercara de esa forma a Shidou, estaba realmente celosa y su aura oscura la sentía claramente el joven, quien no tenía culpa, pero que debía pagar por los platos rotos.

—Creo que estoy seguro.

—Bueno, no se puede evitar. ¿Cuándo empezarían, Miku?

—Lo más pronto posible. Necesito hablar con mi productor sobre cómo será el video.

—¿Ni siquiera sabes qué vas a hacer?

—No, se supone que tengo una reunión hoy con la ZMEJ, pero venir aquí se me hizo más importante.

—¿¡Tienes una reunión con ellos y estás aquí?! —Kotori estalló ante la despreocupación de Miku y de su ingenuidad, ella se asustó ante la regañada de la más pequeña de la habitación—. ¡Debes de irte ahora, Miku! No puedes hacer esperar a esas personas, ¿cómo es que tu productor no te regaña?

Kotori la arrastró hasta la puerta y Miku se despidió de Shidou mandándole un beso al aire, él se despidió con la mano y Tohka le abrazó inmediatamente, después le sacó la lengua a Miku y ella le frunció el ceño, hasta que finalmente, Kotori logró sacarla de la casa.

—¡Miku-san, si seguimos así, llegaremos tarde! —dijo preocupado un joven hombre, vestido formalmente con saco y corbata, ojos cafés y cabello negro corto—. Por favor, entra al auto, Miku-san.

—Lo siento, me tardé un poco. Adiós, Kotori.

—Sí, es mejor que te vayas ya, Miku o de verdad llegarás tarde.

Tan pronto Miku entró al auto, ella cerró la puerta y suspiró.

«Algo me dice que Shidou estará muy ocupado en estos días. Y yo que quería pasar algo de tiempo con él». La chica regresó a la sala donde Tohka ya tenía atrapado a Shidou entre sus brazos.

—¡Abrázame a mí también, no es justo que solo a Miku la abraces!

—Tohka… ya te dije que es ella la que me abraza, ¿acaso no la viste?

—Oye, Shidou…

—Pero estabas feliz mientras ella lo hacía, ¿no es así? No mientas.

—¡Eh! Pero… eso tiene una explicación.

—Hey, onii-chan…

—¿Y cuál es esa explicación? —Tohka había levantado la voz, sus celos estaban rebasando los límites que se conocían, pero Kotori ya estaba enojada de que no le hicieran caso.

—¡Shidou, escúchame!

—¡Kotori! ¿Qué te pasa?

—Tengo hambre y no falta mucho para que Yoshino y las demás regresen del parque. —Tohka dejó a Shidou y retomó su movilidad.

—¿Así que fueron a jugar por ahí?

—Sí, así es. Se aburrieron de esperarnos, solo dejaron una nota de que saldrían a jugar al parque. No creo que tarden más.

—Entonces empezaré a hacer la comida. Estará lista en un momento.

Se fue a la cocina y se puso el mandil azul para que sus ropas no se ensuciaran por si se daba la ocasión. Revisó los ingredientes que tenía y se puso manos a la obra. Tohka encendió la televisión para no pensar en comida, pues solo le daría problemas a Shidou si le preguntaba cada dos minutos si ya estaba lista la comida.

—¿Y cómo te fue, Tohka? ¿Pasaste tu examen? —Ella agachó la cabeza y luego habló con voz triste.

—No me lo recuerdes… me fui a segunda oportunidad.

—Ahh… yo también me fui a segunda oportunidad.

—¿¡Qué cosa, Kotori?! —preguntó su hermano mayor.

—Reprobé. No tuve mucho tiempo para estudiar, tuve que llenar unos papeles de Ratatoskr.

—Kotori, tus estudios también son importantes, no creas que por ser comandante de Fraxinus te salvas de eso.

—Lo sé, pero, ¿qué quieres que haga? Tengo prioridades, Shidou.

—Luego hablaremos de eso.

Las dos chicas vieron la televisión, había un anime muy divertido en la pantalla, por lo que decidieron verlo. Casualmente, cuando Shidou acabó de hacer la comida, Yoshino y las gemelas Yamai regresaron de jugar y cuando él las llamó, todas se sentaron a comer.

—Oh, se ve delicioso, Shidou —dijo Kaguya, ya con los cubiertos en mano, lista para devorar su alimento.

—Admiración: se ve genial, Shidou. —Yuzuru también dio su opinión, no se notaba su admiración pero lo estaba.

—Shidou siempre hace cosas deliciosas. —Tohka tomó su primer bocado, bueno, fue casi la mitad de la hamburguesa casera que el cocinero de la casa pudo hacer en poco tiempo.

—Gracias, Shidou-san.

—No es nada, Yoshino. Puedo hacer más, por si quieren.

—¿Por qué será que dices eso, Shidou-kun? —Ante la pregunta de la marioneta parlante, todos miraron a Tohka quien ya había acabado su hamburguesa, al sentirse observada, miró a todos.

—¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?

—Precaución: vas a engordar, Tohka.

—No lo creo, Yuzuru. Ella de por sí come mucho, no sé cómo le cabe tanto. Tal vez es porque es un espíritu.

—Objeción: Kaguya, ignorante, nosotras también somos espíritus y no comemos tanto.

—¡No soy una ignorante, Yuzuru! ¿Quieres pelea?

—¿Ya van a empezar? —Shidou empezaba a cansarse de sus discusiones rutinarias y este mes sería intenso, eso ya lo veía venir. Tenía que lidiar con ayudar a que Tohka pasara su examen, también Kotori, también debía explicarles a todas lo que era Halloween y que se podría hacer para que se divirtieran, también ensayar para ayudarle a Miku con ese video y posiblemente habría más, sí, después de tantas experiencias, sería un error pensar que la lista de obligaciones se terminaba ahí, por suerte, Shidou ya estaba preparado para ataques sorpresas, lo había aprendido de la mala manera, pero no importaba.

—Arrepentimiento: lo siento, Shidou.

—Pero ella es la que empieza.

—Objeción. —Yuzuru frunció ligeramente el ceño—. No tengo la culpa que seas tonta, Kaguya.

—¿¡Ves?!

Thump, la mesa fue azotada por el puño de Kotori, su mirada era de tener miedo.

—No me dejan comer tranquila, cierren la boca y coman en paz. Es solo el primer día de Octubre y ya están gritando y discutiendo. Basta, si no se callan, ya verán después.

—S-sí… Kotori, tranquila.

La más seria de las gemelas solo asintió con la cabeza y siguió comiendo. Como era de esperarse, Tohka pidió más hamburguesas y también, Yoshino con una ya era más que suficiente. Y en casi todo el rato que estuvieron comiendo, Shidou casi no podía sentarse, así que comió parado pues el hambre es cabrona y no espera a nadie.

Esta solo era otra comida en la casa de los Itsuka y la primera del mes del terror.


Parte 4: Planes macabros.

Disfrutar de la comida, cuando el hambre está presente es de las cosas más maravillosas que existen. Para los animales es solo una necesidad, no importa lo que coman, siempre y cuando lo hagan. Para el ser humano es distinto; experimenta con diversos ingredientes y crea algo nuevo, después de mezclar y de experimentar, después de diversos fracasos y de mejorías, alcanza el éxito y el platillo perfecto, en ese sentido, todos los platillos de todo el mundo son realmente especiales, eso no garantiza el sabor, pero cuando tu estómago grita por comida, es como si todos los sabores se amplificaran de una manera positiva.

Kurumi despertó después de unos días en el parque central de la ciudad, algunos pájaros estaban encima de su cuerpo y su estómago comenzaba a sonar de nuevo.

«Takamiya Mana… pagaras por esto». Ella se levantó y cambió su apariencia a la de una colegiala más de la preparatoria de Shidou, con el cabello arreglado para taparle su ojo de reloj.

Sin dinero en los bolsillos, no tuvo más opción que robar, pues matar llamaría la atención de la AST, de los robos se encargaba la policía y nunca podrían atraparla. Pero luego lo pensó mejor y fue a un restaurante a comer y saciar su apetito, para después irse sin pagar, lo cual logró.

Se fue volando pero sintió mareos y decidió parar en la azotea de un edificio.

«Al parecer necesito recuperar mis energías. Bueno, aquí deben de haber suficientes personas». No perdió más el tiempo y el edificio fue envuelto por una aura carmesí, las personas dentro se sintieron débiles mientras Kurumi recuperaba su poder.

Mientras Nightmare hacía de las suyas, en la casa de los Itsuka estaban pasando otras cosas. Todos estaban en la sala de estar, tenían una mirada seria en sus rostros, solo la de Yuzuru era de indiferencia. La mayoría estaba con ropas casuales, excepto Shidou, Kotori y Tohka, quién no tenían mucho tiempo que habían regresado de la escuela. En cuanto ellos llegaron, las gemelas, con mucha emoción, le contaron a Shidou que la ciudad estaba siendo adornada con murciélagos y papeles de color morado, naranja y negro. También Yoshino y su marioneta se habían asustado al ver la televisión y ver anuncios de películas de terror, Shidou no tuvo más opción que explicarles todo lo que le explicó a Tohka, Kotori sacó una libreta de su mochila en ese tiempo y una pluma.

—... y por eso pasan películas de terror y adornan de esa manera la ciudad. También hay casas del terror que puedes visitar, solo les diré que si van ahí es porque quieren ser asustadas.

—A mí no me asusta nada —dijo orgullosa, Kaguya.

—Aclaración: Kaguya es una miedosa.

—Ja, ja. Parecerás seria, Yuzuru, pero yo sé que no aguantarías ese nivel de terror.

—¡Oh! ¿Entonces ya fueron a una casa del terror antes? ¿Cómo se siente? —preguntó Tohka, las dos le miraron.

—Nunca hemos ido en nuestras vidas —Tohka se desmayó al estilo anime y Kotori se golpeó con su palma en la cabeza.

«Estas dos… ¿cómo pueden hablar si nunca ha ido a una casa del terror?».

—Bueno, hay muchas casas del terror que no necesitan de reservación anticipada, de seguro que a 10 días del 31 ya estarán disponibles. Y como ven las películas también ya están siendo anunciadas.

—Te estás olvidando de los concursos de disfraces y de que el 31 puedes salir disfrazado a pedir dulces —le recordó, Kotori. Eso atrajo la atención de todas, sobre todo de Yoshino.

—¿De verdad, Shidou-san?

—¿¡Dulces gratis, Shidou?!

—Así es, así ha sido todos los años, ¿verdad, Kotori?

—Por supuesto, solo tienes que disfrazarte, tocar a la puerta y decir: "¡Dulce o truco!" y mágicamente te darán dulces.

—¿Y si no nos dan dulces?

—Se supone que les tienes que hacer un truco, Kaguya. Es como hacer una broma o travesura, pero eso no suele pasar.

—Que genial, ¡yo quiero salir a pedir dulces!

—¡Yo también!

—Apoyo: me gusta la idea.

—Shidou-san… también yo quiero pedir dulces.

Los rostros sonrientes de las chicas, rodeando a Shidou, le hicieron sonreír, no podía decir no, ¿cómo se atrevería? Incluso si ellas ya eran un poco grandes para hacer eso, como son espíritus no tenían idea de lo que era vivir esa experiencia, no iba a negarles vivir eso.

—Está bien.

—¡Sí!

—Que Kotori también vaya, Shidou-kun

—¿Eh? —Ante la petición de la marioneta, todas voltearon hacia Kotori quién se había sonrojado ligeramente—. ¿Yo?

—Sí, ¡que Kotori también nos acompañe!

—Ah, pero… tal vez esté ocupada con cosas Ratatoskr y…

—Kotori, vamos a divertirnos, ¿qué importa si faltas un día en tu trabajo? Va a ser 31. —Shidou se acercó a ella y le tocó su cabeza—. Tú también tienes derecho a divertirte.

—Shidou…

Shidou tenía ya unos meses de haber sido adoptado por la familia Itsuka. Fue difícil adaptarse a vivir con personas desconocidas, Shidou no se sentía a gusto ahí, pero al menos estaba un poco feliz de convivir con alguien cerca de su edad como lo era Kotori; al principio no quería estar con ella, estaba demasiado atrapado en su soledad y tristeza, pero ella insistía siempre en jugar juntos, en salir juntos, en hacer lo que sea pero juntos. Eso le molestó pero fue gracias a esa constante insistencia que Shidou cambió poco a poco.

Era 31 de Octubre y representaba el día de todos los santos, como el ambiente era algo oscuro y solitario, Shidou se había encerrado en su cuarto y no quería salir a pedir dulces ni hacer nada. Su hermanita no lo iba a permitir, así que entró al cuarto y lo vio tapado completamente por sus sábanas.

¡Onii-chan! ¿Qué estás haciendo aquí? Hoy tenemos que ir a pedir dulces.

No voy a ir. No quiero hacerlo, déjame en paz, Kotori.

¿¡Qué?! —Kotori intentó quitarle las sabanas pero Shidou las agarró con fuerza—. ¿Por qué no quieres ir? Vamos a divertirnos juntos, onii-chan.

No puedo divertirme… no en este día.

¿No vas a ir? —preguntó con un hilillo en su voz y aunque odiaba hacerla llorar, pues Kotori era una llorona, tenía que hacerlo.

No. —Ella se acostó a su lado y le abrazó por la espalda—. ¿Qué haces?

Si no vas tú, yo tampoco.

Tú puedes ir, si quieres, no tienes por qué quedarte aquí, Kotori.

¿Y por qué yo sí puedo y tú no? ¡También tienes derecho a divertirte! No quiero que te quedes aquí solo.

Kotori… —El niño de 11 años se quitó las sabanas y una pequeña sonrisa se formó en su carita. Se giró a ella y dijo:

—Bueno, si me lo pides de esa forma, no hay manera de que me pueda negar.

—¡Qué bien!

—¡Así se habla, Kotori!

Shidou sonrió, habían cosas que no tenía presente todo el tiempo, cosas importantes, pero cuando llegaban a su mente, era como si encendieran un mecanismo que lo hacía brillante, y entonces sabía exactamente qué decir y cómo decirlo para convencer o para animar, o para hacer lo que quisiera.

—Bueno, entonces iremos a una tienda de disfraces para estar listos el 31, ¿de acuerdo?

—¡De acuerdo!

—Pero… ¿podemos comer primero? —Ante la pregunta de Tohka, todos se rieron de ella—. ¿Qué es tan gracioso?

—¿Algún día te aguantaras el hambre?

—Opinión: creo Tohka moriría, es una glotona.

—¡Oigan!

—¡Jajaja!

Como otros días, Shidou empezó a hacer la comida, ellas se sentaron la mesa. Kotori llevó la libreta y la pluma a la mesa.

—¿Para qué traes eso?

—El 31 tenemos muchas cosas que hacer, por eso quería que lo planeáramos bien.

—Bien pensado, Kotori —dijo Shidou desde la cocina, cocinando curry.

Se pusieron de acuerdo, por primera vez, para que todos lo disfrutaran. Es increíble como una celebración puede unir tanto a las personas, incluso si tienen diferencias, por el simple hecho de disfrutar del día, la mayoría de las personas se hacen iguales, sin importar la raza, no hay discriminación y así se logra la unidad.

Después de establecer horarios entre todos, se dispusieron a comer, de nuevo, Shidou había logrado hacer suficiente para el estómago de cada una de sus enamoradas, pero la despensa no aguantaría otro día más, por lo que tendría que ir a comprar tarde o temprano. Todo iba bien hasta que llamaron a la puerta.

El único chico de la casa fue a abrir y se encontró con Miku, con su uniforme escolar de escuela solo para chicas. La hizo pasar y la invitó a comer, por suerte tenía una silla extra.

—Gracias por invitarme a comer. Aunque no era necesario.

—No es problema, aprovecha que todavía hay.

—Consejo: comer ahora antes de que Tohka lo acabe todo.

—Comer no es pecado. —Se defendió, Tohka.

—Ni siquiera sabes qué es eso, ¿verdad?

—… cállate, Miku y déjame comer la comida que me hizo Shidou.

—Bueno ya, la hice para todos, así que no discutan.

Por supuesto, todo estaba delicioso, Miku era rica, en muchos aspectos, pero hablando de dinero, ella tenía más de lo necesario. Ni siquiera su chef podría hacer un curry así de delicioso, tal vez era porque era Shidou o porque él en verdad se había esforzado en eso, ella no podía saber la razón exacta, pero no importaba.

—Cariño, el sábado empezaremos con lo del video. La idea es algo así como tener una cita por la noche y luego alguien nos proseguirá, no sé exactamente en donde pero luego de eso, huiremos hacia una casa abandonada, donde previamente estaré cantando.

—Ya veo, es bueno que ya todo esté planeado. ¿No hubo alguna queja sobre que yo apareciera?

—Pues… sobre eso… —Miku desvió la mirada, recordando como su productor le había regañado.

¡Miku-san, no me refería a eso! Iba a ser cualquiera que tu escogieras pero de los posibles candidatos, ¿y me dices que tienes a un completo desconocido que aparecerá en el video contigo?

Para que no te explicas bien, además, es alguien que yo confío y hará un buen trabajo, te lo prometo.

Miku-san… no era esto lo que había acordado. Voy a tener problemas con esto.

Tendremos dirás. Eres mi productor, lo que pase contigo también me afecta a mí. ¿No puedes hablar con la productora?

Sí, pero…

¿De qué nos preocupamos entonces? —dijo con una sonrisa—. Yo sé que lo vas a arreglar. Es por eso que confío en ti.

El joven productor suspiró ante la confianza que le daba Miku, al principio había sido demasiado difícil. Le había costado mucho llegado a ser contratado por los estudios Stars and Diamonds, después de haber buscado trabajo en muchos estudios, ahí finalmente le contrataron y fue un golpe de suerte, pues necesitaban a alguien de sus capacidades porque así lo había pedido una de sus idol más populares del momento. Él no se lo podía creer, tendría a su cargo a Miku Izayoi y era su primer trabajo como productor. Ella era muy fría, se notaba que le disgustaba estar con él, pero Miku cambió de opinión un poco cuando ella se negó a trabajar con un cantante a dúo, y quién recibió la sanción y toda responsabilidad fue su productor, joven e inexperto, ella logró escucharlo a escondidas y por eso las cosas cambiaron, porque su productor tomó toda responsabilidad y para ella no hubo nada de regaños.

No creo que se enojen tanto, además si es alguien responsable, no creo que tengamos mayor problema. Veré que puedo hacer, Miku-san.

—Pues no, no hubo mucho problema.

—¿Estás segura?

«Después escuché la conversación telefónica que tuvo con el jefe, lo lamento, Kenichi-san». Miku asintió con la cabeza y todos siguieron comiendo. Al parecer no había quejas por parte de ninguna de las chicas, eso era bueno pero sospechoso.

Los siguientes días fueron apretados y algo solitarios para Tohka porque tan pronto Shidou salía de la escuela, iba a los estudio de la ZMEJ para grabar el video de Miku. Shidou jamás pensó que estaría grabando un video para los estudios, vistió ropas de marca, se sintió alguien muy importante, incluso lo maquillaron un poco, le arreglaron el cabello y eso sí, lo regañaron muchas veces, también a Miku pero no importaba, ambos se estaban divirtiendo.

Miku tuvo problemas con el tipo que sería el malo del video que los perseguiría hasta llegar hasta la casa abandonada, puesto que sí, era hombre y estaba muy bien pintado y lucía tenebroso, parecía un miembro de alguna secta satánica, como de Black Metal o algo así de oscuro. Los gritos de Miku en ese video fueron realmente reales, todas sus expresiones lo fueron, de hecho, los encargados de la cámara estaban impresionados por lo bien que actuaba Miku, pues todo era natural, ¿y cómo no lo iba a ser? Si Miku no estaba no fingiendo.

Shidou hizo su parte y se ofreció para tocar la canción con su guitarra, puesto que había un solo que debía ser tocado, no podía ser omitido, así que Shidou también apareció con una guitarra, haciendo el solo.

El video finalizaba con Shidou y Miku quedándose en la casa, Shidou se encarga de quedarse despierto para cuidarla. Se ve que al día siguiente, Miku despierta en la misma casa pero Shidou ya no está a su lado. Es entonces cuando ella se levanta y se hace un enfoque a la puerta de madera vieja que rechina al abrirse y se cambia la cámara al rostro de Miku y ella abre los ojos de manera impresionada, dejando escapar un pequeño grito ahogado, y así acaba el video, dejando a la imaginación si el que entra es Shidou o alguien más.

Durante esos días, Kurumi fue de nuevo perseguida por la AST y asesinada nuevamente por Mana, Kotori se encargó de adelantar todos sus deberes como comandante para asegurar de que hubiera un día libre para toda la tripulación de Fraxinus, el video fue retocado un poco y se lanzó al aire en un programa musical, llegando a ser el número uno en las listas pop y el número 5 de los videos más vistos de la semana, superado por bandas que son demasiado teatrales y que eso se les da fácilmente, además de que son canciones más oscuras, pero en fin, Miku obtuvo la gloria y su compañero se ganó la atención de la base de fans de Miku porque era la primera vez que ella salía con un chico y ni siquiera era conocido, su identidad era un misterio y ellas quería descubrirlo. Por supuesto, esto se volvería en un boom después de lo del video y si la ZMEJ accedía, ella no tardaría mucho en aparecer en entrevistas para la televisión, revistas, más videos musicales y conciertos más allá de la ciudad Tenguu; pasaría de ser una celebridad de nivel local a ser de nivel nacional.

Además de eso, las chicas compraron sus disfraces, Miku se enteró de eso y se unió a la celebración, ya que estaba libre. Se compraron los disfraces clásicos como de bruja, vampira, fantasma común, de licántropo y uno especial de momia, lo especial es que era un conjunto de ropa hecha de vendajes, sí, era una blusa, pantalón, guantes, todo hecho de vendas, Miku se decidió por ese, pues solo ella pagaría tanto por solo un día.

En esos días, Shidou le ayudó a Tohka a estudiar y también a Kotori, aunque ella no necesitaba mucha ayuda, de todas formas la aceptó. Llegó el examen de recuperación y Tohka lo resolvió exitosamente. Todo iba bien para nuestros protagonistas, pero no tenían idea de lo que pasaría el 31 de Octubre, Halloween.


Parte 5: Esto es Halloween.

Esta vez la pelea había llegado hasta el centro de la ciudad, lo que la AST quería evitar eran peleas en donde habían bastantes personas, pero no pudieron evitarlo así que ahora, las cosas se pusieron difíciles, había muchas personas y ellas estaban peleando contra Kurumi por tercera ocasión en el mes, solo que esta vez era una batalla aérea.

—¿Qué no pueden dejarme en paz un momento?

—¡Este es tu fin, Nightmare! —Mana fue a atacarla con su espada mientras esquivaba todos los disparos de Kurumi, cuando llegó a ella, un clon salió del pecho de Kurumi y fue cortado en dos, eso le dio tiempo a Kurumi de alejarse de ella hacia abajo—. ¡No huiras!

—¡Mana, te lo dejo a ti! Las personas se asustaran más si todas bajamos a buscar a Nightmare.

—¡Entendido!

Mana bajó a toda velocidad por Kurumi y tuvo que lidiar contra 10 clones que ella creó. Kurumi buscó apuntarle correctamente mientras ella luchaba contra sus copias, pero no lograba tenerla en la mira.

—¡Ataquen todas juntas! —La orden fue obedecida y los clones restantes se le encimaron a Mana, fue ahí cuando Kurumi disparó vez tras vez, asesinando a sus propios clones pero logrando herir a Mana en uno de sus hombros, la sangre cayó al pavimento, así como los clones del espíritu, las personas se asustaron y se alejaron inmediatamente.

Mana esquivó los demás disparos y su objetivo volvió a usar sus clones pero Mana los cortó en trozos sin detener su avance, Kurumi le disparó en el estómago pero eso no detuvo a Mana.

—¡Toma esto, Nightmare! —Le enterró la espada en el estómago y Kurumi sacó sangre por la boca, Mana también sangró—. Deja de revivir… Kurumi.

—Eso pasará… cuando me mates… pero, ese día no es hoy. —Kurumi le disparó de nuevo y Mana sacó la espada y cayó directo a la calle mientras Kurumi se alejó rápido sin rumbo, quebró una ventana y al aterrizar en el suelo, lo quebró por la velocidad y cayó dos pisos abajo, con sangre en el estómago y por la boca. Tomó su pistola y se disparó en la cabeza, sus heridas desaparecieron. «Será mejor que me quede aquí mientras me buscan, aquí está oscuro y no podrán verme».

No contaba con quien alguien entraría a verla. Era un hombre flaco, estaba fumando y estaba pintado de la cara, además de tener una playera ensangrentada o al menos así se veía.

—Que original, chica.

—¿Quién eres tú?

—Soy parte de la organización de esta casa del terror, ya sabes, Black Hole. Como ves, también participo, ¿tú que estás haciendo aquí? ¿Quién eres?

—Eh… pues… yo también participaré, ¿ves que estoy vestida como debe ser? Mi nombre es Kurumi.

—Kurumi, ¿eh? Bueno, entre más personas seamos, creo que está bien. Aun no tengo idea de cómo entraste aquí, pero bueno. Ven, te vamos a maquillar bien.

—¿Qué es este lugar? —Kurumi se acercó, al parecer, la había librado de alguna manera.

—Ya te dije, es una casa del terror, tendremos mucha clientela, repartimos boletos gratis para promocionar más y lo único que tienes que hacer es asustar a las personas. Esas pistolas están geniales.

—Gracias. —Kurumi sonrió de manera maliciosa. «Muchas personas en un solo lugar, al parecer es hora de recargarme».

Las personas que entraron a Black Hole esa noche, salieron casi desmayándose pero felices de la experiencia, no solo se asustaron por todo el recorrido sino que se sintieron realmente cansadas, un aura extraña se pudo sentir por todo el lugar, Kurumi se estaba robando sus energías poco a poco y ella asustaba también, disparándose a sí misma, en la que solo atrasaba el tiempo pero el sonido del disparo se oía claramente, añadiéndole a que la maquillaron como si fuera un cadáver y tenía sangre por la boca de su anterior pelea y sangre falsa en distintas partes, sumados a su extraño ojo de reloj, por supuesto que asustaba a cualquiera que se atreviera a entrar. Incluso recibió dinero por esa noche tan exitosa y no sufrió por hambre, tuvo una cena ideal.

El 31 de Octubre, todas las chicas se reunieron en la casa de la familia Itsuka. Se cambiaron sus ropas por los disfraces, eran las 7 de la noche y los niños ya salían de sus casas para pedir dulces. Yoshino se vistió de brujita y hasta tenía una escoba. Las gemelas Yamai parecían más gatas que lobas con esas orejas y guantes, pero estaban realmente sexys. Tohka se vistió de una imitación de Drácula al igual que Kotori y Shidou de fantasma común. Pero todas tenían una bolsa de tela para los dulces que recolectarían.

—¿Están listas?

—¡Vamos, vamos! Ya quiero salir.

—Tú solo quieres dulces, Tohka.

—Ya, ya. Tohka solo está emocionada.

—Shidou —Tohka le abrazó y Miku se enojó, además de las demás chicas. Todas vieron a Tohka con miradas asesinas, solo Yoshino se acercó y le tomó la mano a Shidou.

—Shidou-san, ¿ya podemos ir?

—Veo que estás emocionada, Yoshino —dijo Shidou y le sujetó la mano. De alguna manera, esto ya lo había vivido, recordó que como era el hermano mayor, siempre tomaba la mano de Kotori cuando salían en la noche, de eso hace unos años y ahora eso se volvía a repetir pero con Yoshino—. Vámonos ya que debemos estar a las 9 en la casa del terror y luego regresar a casa a ver películas.

No se dijo más y los chicos salieron de la casa, se dividieron en dos grupos: el primero era de Shidou, Yoshino y Miku. El otro era de Kotori, las gemelas Yamai y Tohka.

El grupo de Shidou recibió dulces y los que miraban a Yoshino, no podían evitar decir: "que linda" o "qué bonito muñeco", les dieron muchos dulces. Por suerte, no reconocieron a Miku.

Pero el grupo de Kotori no fue igual, empezaron bien, hasta que después de tres casas, llegaron a una que tenía las luces apagadas y aunque insistieron en tocar el timbre no les abrieron.

—¡Váyanse, no hay dulces para ustedes! —Se escuchó la voz grave de un viejo desde el interior de la casa.

—¡Eso no es justo!

—Apoyo: tienes razón, Kaguya. Esto me molesta.

—Entonces, es hora del truco, ¿no crees, Yuzuru?

—Emoción: hagámoslo, Kaguya.

Las hermanas volaron hacia los botes de basura, los tomaron y se pusieron encima de la casa.

—¿¡Qué creen que hacen?!

—Esto es lo que pasa cuando las hermanas tormenta Yamai no consiguen dulces, ¡ahora, Yuzuru!

Le dejaron caer toda la basura por la casa, regresaron al suelo solo para ver como las luces se encendieron dentro de la casa.

—Si le han hecho algo a mi casa, niñas delincuentes, ¡llamaré a la policía!

—¡Maldición, estúpidas! —Kotori agarró la mano de Tohka—. ¡Vámonos!

Ellas huyeron y el viejo salió de la casa para ver que estaba llena de basura, subirse ahí sería un dolor de cabeza pero pronto el olor de las cascaras de huevo y de la demás basura olería aún más mal. Maldijo a las chicas delincuentes mientras ellas se reían por su broma, Kotori quiso parecer la enojada pero luego se empezó a reír, después de todo, así tenía que ser.

Por una hora, los dos grupos estuvieron pasando por diversas casas, algunas tenían un muñeco cadavérico que movía las manos o alguna que otra decoración. Regresaron a casa y se vistieron más casualmente para ir al centro de la ciudad y visitar las casas de terror.

—Muy bien, estaremos solo una hora aquí, cenaremos algo ligero para comer más dulces y ver el maratón de películas que empieza a las diez.

—Ya lo sabemos, cariño, además de que todas entraremos contigo a esa casa del terror que se llama… ¿Cómo se llamaba?

—Black Hole —respondió Tohka—. Vamos, vamos ya, Shidou.

Debido a la desesperación de Tohka, los chicos fueron a la casa del terror, vieron como las personas salían casi cayendo del lugar. El tipo de la puerta hizo que Miku abrazara fuertemente del brazo a Shidou, pues estaba pintado de manera similar al que los perseguía en el video que grabaron.

—Se sentirán extraños ahí dentro, pero no se preocupen, es normal. Hay personas que no lo aguantan, así que si quieren irse, ahora es el momento.

—¿Seguras que quieren entrar?

—¡Sí! No huiremos.

—Eh… cariño, ¿estarás conmigo en todo momento, verdad?

—Claro, Miku. Recuerda que no hay nada que temer.

Los chicos entraron a la casa, estaba realmente oscuro, solo algunas velas iluminaban el lugar y cada paso que daban, la madera vieja hacia ruido, las paredes estaban rasgadas y tenían cosas escritas, además de dibujos extraños de papel pegados como si fueran cuadros de decoración. También había una canción de fondo con un susurro que decía:

Sweet dreams are made of this, who am I to be disagree? (Marilyn Manson, Sweet Dreams).

Detrás de ellos, una pared fue abierta y cuando ellos voltearon vieron a alguien parado en frente con lo que parecía ser un cuchillo, tenía la cabeza hacia abajo. Kotori agradecía que traía las cintas negras, si no las tuviera, estaría gritando ahora mismo. El tipo levantó el rostro, tenía pintada la cara como un payaso y sonreía, dio un paso y los chicos retrocedieron, di otro y otro.

—¡Kyaaaaa! —Las chicas gritaron y salieron corriendo hacia el fondo, donde estaban las escaleras, subieron rápidamente y entonces lo sintieron, el aura carmesí y las chicas empezaron a marearse un poco.

—Esperen… algo está mal. Me siento mareada, de repente.

—Yo no me siento mal. ¿Tan asustadas están? —preguntó el chico.

—No, cariño, en verdad, Kotori tiene razón. Algo está mal.

—Sweet dreams are made of this… Shidou-san.

—Esa voz… ¿Kurumi?

De la esquina, salió una chica con el rostro pálido, su cabello estaba suelto pero se podía notar su ojo rojo y su ojo de reloj, con sangre seca en la boca y ese vestido escarlata, además de las dos pistolas, sí, no había duda, esa chica era Tokisaki Kurumi. Las chicas se arrodillaron porque sus energías estaban siendo drenadas rápidamente.

—¡Kurumi, detén esto! ¿Qué haces aquí?

—No pensé en encontrarte aquí, creo que es el destino que nos quiere ver juntos. Soy la atracción principal de este lugar, ¿no te parezco terrorífica?

—Ya me tienes aquí, deja a ellas en paz.

—No, no. Tú no eres el que hace las reglas. Además, ellas solo nos estorbarían si las dejo ir. Es hora de que seas mío, Shidou-san.

—¿Qué? Eso no lo puedo permitir. —Miku se levantó como pudo y después de iluminar un poco la habitación, su vestido astral hizo aparición además de su ángel—. ¡Aléjate de él!

El grito de Miku mandó a volar a Kurumi hacia la pared, que la quebró de inmediato. Tiempo después, Miku se arrodilló por el cansancio, Shidou le ayudó a levantarse.

—Miku, ¿estás bien?

—Sí… solo… esto no es nada.

—Shidou, tenemos que salir de aquí. En este estado no podemos hacer mucho, debemos salir fuera del radio de Kurumi.

—De acuerdo.

Shidou cargó en su hombro a Miku y a Yoshino, pero fue herido por la espalda por un balazo de Kurumi.

—No huyas, Shidou-san. Aun no has llegado al final del recorrido.

—¡Shidou! No sé quién seas, pero no te dejaremos hacerle más daño a Shidou.

—Declaración: te detendremos ahora.

Las gemelas Yamai sacaron sus poderes e invocaron a sus ángeles para atacar a Kurumi, el aura carmesí había sido interrumpida y ahora usaba a sus clones contra ellas. Pero no fue suficiente, ellas eran demasiado poderosas y el clima rápidamente cambió a una tormenta que sacudió el campo de batalla.

—Ustedes son muy molestas. Pero he absorbido más que suficiente energía para que ustedes me detengan. Además, son solo dos. —Los ojos de Kurumi brillaron, había absorbido la energía de más de 100 personas, no las absorbió hasta la muerte pero eran ya 5 días, esa energía era demasiada, más de lo normal que podía recolectar—. Esta es la primera vez que usaré tantos, considérense afortunadas, esto no es algo que se vea todos los días.

—Nada de lo que hagas podrá sorprendernos.

—Eso ya lo veremos.

La sombra de Kurumi se extendió por todo el lugar y manos sujetaron a todos los presentes, además de que salieron tantos clones, que destrozaron el lugar y las personas que estaban esperando su turno para entrar, salieron corriendo del lugar al ver como estalló por las ventanas. Había más de 400 clones. Las gemelas se defendieron como pudieron pero fueron rodeadas por demasiadas y fueron atacadas. A pesar de las habilidades de Miku, también fue herida y Shidou fue atrapado por la Kurumi líder. Le lamió la mejilla mientras estaba atrapado por otras tres clones.

—Se acabó, Shidou-san. Ahora serás mío. Tus amigas no podrán alejarte de mí esta vez.

Tohka no pudo hacer nada, tampoco Kotori, a pesar de que vencían a varios clones, aparecían más y más. Entonces, Kurumi escupió sangre por la boca, había sido disparada directo a la cabeza por un tiro limpio que la dejó tirada en el piso.

—¡Te tengo! —Antes de que Kurumi pudiera recuperarse de ese disparo, Mana bajó a toda velocidad, ensartando su espada en su pecho. Los clones de Kurumi desaparecieron y Shidou fue liberado.

—¡Mana!

—Nii-sama, no te preocupes, todo está bien. La buscamos por un buen rato, será mejor que se vayan o los de la AST tendrán muchas preguntas.

—Cierto. Gracias, Mana. Aunque me gustaría que las cosas no fueran así.

—Tal vez algún día… será mejor que te vayas, nii-sama.

—De acuerdo.

El grupo de Shidou se despidió de Mana y se fue de ahí. Después de todo, había un maratón de películas de terror que tenían que ver, sí o sí. Pues hay algo inexplicable en las personas, todas queremos sentir sensaciones nuevas, todos queremos sentir miedo, una adrenalina, todos queremos sentir eso.

Sí… eso era parte de estar vivo y de alguna forma irónica, el miedo estimula a la vida. Es por el miedo que no nos arriesgamos pero también es por eso que lo hacemos, es la línea que divide la decisión de la acción.

Es el motor de la adrenalina.

Es lo que te mantiene despierto en las noches.

Es lo que algunos artistas te hacen sentir.

Es parte la vida.

Es parte de ti.

Es parte de los sueños.

Es lo que cargamos siempre.

¿Es amigo o enemigo?

Es lo que quieras pensar.

No importa.

Es lo que siempre está ahí, solo lo sientes cuando la oscuridad te observa.

Y te seguirá hasta el día de tu muerte.

Y… tal vez más allá, en el infinito donde está lo desconocido.

¡Feliz Halloween!


Espero les haya gustado, me tardé mucho en hacer este especial que se supone sería el más largo de todos y claro que lo fue, es el capítulo más largo que he escrito para algún fanfic, me he superado a mí mismo y realmente estoy un poco cansado, pero muy feliz.

Y sí, Marilyn Manson y su canción de Sweet Dreams me ayudaron a escribir la parte de la casa del terror y la pelea que hubo. En realidad crea un buen ambiente para escribir de esas cosas.

Nos vemos en el siguiente capítulo del fic y que tengan un buen día.