Incomplete

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Capítulo Diez
¿Celos? Nah, Sólo Idiotez


Ella no estaba contestando. Ella no estaba contestando y eso lo estaba molestando.

Al principio, en verdad pensó que ella lo estaba haciendo a propósito. Después de todo, a ella parecía gustarle hacer cosas que lo enojaran—pero luego se dio cuenta que eso no era cierto. ¿Cómo? Bueno, fue bastante simple: cualquiera podía llamar al teléfono de casa, y Sakura no era una persona que ignorara las llamadas sólo porque sí. Al menos eso era lo que pensaba.

De todos modos, el hecho estaba ahí: ella no estaba contestando el teléfono. Que bien podría significar que no estaba en casa y eso era quizás lo que lo molestaba aun más. En realidad no, no sólo lo 'molestaba'—nah, esa palabra era demasiado indulgente como para usarse en una situación así. Lo enojaba. Tan, tan terriblemente.

Haber ido a dormir la noche anterior había sido una tortura. Sasuke estuvo seguro que, a pesar de que intentó todo—desde tomar té (y demasiado Scotch, porque con el tiempo probó ser un buen somnífero) a ver televisión hasta que sus ojos dolieran con la necesidad de ser cerrados—no fue capaz de dormirse hasta las primeras horas de la mañana. Cuatro, quizás cinco am. Como ustedes probablemente notarán, no había sido fácil para él levantarse dos horas—máximo—después.

Y todo eso por ella.

Porque no se la pudo sacar de la mente, sin importar lo mucho que intentara. Porque no pudo deshacerse del sentimiento de que algo andaba mal. Porque algo desconocido pulsaba a través de sus venas al pensar en su 'cita'. Porque en verdad creía que su atuendo era demasiado revelador como para que ella saliera de la casa con eso. Porque quería abofetearse por no detenerla de hacerlo. Porque simplemente no sabía dónde estaba y con quién estaba y, aparentemente, era más que suficiente para que lo mantuviera despierto, incluso aunque estuviera totalmente exhausto.

Jesús, nunca pensó que su ausencia sería la gran cosa. A decir verdad, si alguien le hubiera dicho eso, él se hubiera reído—realmente reído—fuertemente y le hubiera dicho a esa persona que era un idiota. Eso era antes por supuesto. Porque ahora sabía que, por alguna razón inexplicable, él odiaba no tenerla cerca. Ahora que lo pensaba, esa afirmación en sí era absolutamente extraña. Después de todo, él no tenía ninguna garantía de que ella hubiera estado en casa cada noche o día de esos últimos dos años. En realidad no, olviden eso—él sabía que no había estado en la casa, era simplemente imposible.

Entonces, ¿Por qué ahora se sentía de esta forma? ¿Por que a él de repente le comenzó importar ese tipo de cosas? ¿Por qué cambió todo y por qué permitió que cambiara en primer lugar?

Era por ella, por supuesto. Él lo sabía. Todo lo que tenía que hacer ahora era encontrar qué exactamente era ese algo en ella—ese algo que de repente sobresalía tanto que él ya no podía ignorarlo, que lo hacía cambiar su forma de ser, de ver las cosas.

¿Era su recién encontrada seguridad? Podía ser. Después de todo, ella nunca se había defendido de esa forma. Seguro, siempre fue necia y obstinada, pero no hasta esas alturas. Esa independencia que pareció haber ganado de la noche a la mañana bien podría ser también. O quizás era ese 'se acabó' que de repente lo hizo tan… posesivo (porque sabía que había estado actuando como un loco cavernícola recientemente—no lo iba a gritar a los cuatro vientos, pero tampoco tenía sentido en mentirse). O el 'Teniéndote cogiéndome sería la única forma en la que yo alguna vez llegara a sentir que tengo un esposo'. Y por supuesto, la '¿Crees que tengo la oportunidad de acostarme con alguien esta noche?' no podía ser dejada atrás.

Pero a decir verdad, él enserio no sabía. Y tampoco le importaba. Le gustaría saber, sí, pero eso era algo totalmente diferente. Lo que enserio importaba era el resultado, el efecto que eso—lo que sea que 'eso' significara—había tenido en él. Un efecto que odiaba, por cierto. Porque lo cambió más allá del reconocimiento.

Muy bieeen, quizás eso era una exageración, pero en definitiva lo había cambiado—demasiado. Después de todo, ¿cuando había pasado por tantos problemas sólo por una mujer? Nunca. Y nunca había pensado que alguna vez lo haría. Seguro, llamarla para asegurarse que estuviera bien era una cosa, pero entrar en pánico (Joder, ¿lo pueden creer?) al darse cuenta que no podía encontrar una forma para hacerlo era otra.

Como dije antes, ya que ella lo mantuvo despierto hasta bien entrada la noche había tenido problemas para despertarse, así que no tuvo la oportunidad de checar si ella estaba en casa o no. Si lo hubiera hecho, hubiera llegado tarde a trabajar—y no estaba en un estado tan malo en el que ya ni siquiera definiera sus prioridades. Al menos no todavía.

Joder. ¿Acado había pensado eso? Era jodid—prosigamos

Entonces, tan pronto como llegó a la empresa, se encerró en su oficina (como siempre hacía, ténganlo en cuenta) y de inmediato marcó el número de ellos (por favor noten el uso de 'ellos' en vez de 'él'). Ella no contestó. No la primera vez, no la segunda vez, no la tercera vez… ¿Necesito continuar? ¿Hasta quince quizás? No lo creo, el resultado fue el mismo. Joder. Si alguien hubiera estado al menos en casa, hubiera sido capaz de deshacerse de todas estas dudas. Pero por supuesto, con su suerte nadie estaba. Shiro se había ido unas semanas atrás bajo el pretexto de… bueno, para ser honestos, Sasuke no lo recordaba y la chica que venía una vez a la semana para limpiar un poco (y de la cual su nombre Sasuke realmente no pudo recordar) tampoco estaba ahí hoy.

Eso ya dicho, sólo pudo llegar a la conclusión de que Sakura no estaba en casa. Y dado que podían haber múltiples razones de su ausencia, tan sólo fue normal que llegara la parte en que perdiera la compostura. Sí, escucharon bien. Uchiha Sasuke perdió la compostura—en el interior, duh—porque no sabía dónde estaba su esposa. Y porque quizás sintió una ligerísima pequeña parte de preocupación florecer en alguna parte de su mente. Pero eso era otro tema.

El punto era: Por fin tuvo la solución a su problema unos minutos después.

Que fue llamarla a su celular obviamente. Por qué no pensó en eso antes, no supo. Pero por supuesto, a penas se daba cuenta que ni su número tenía.

Dos años. Dos años desde que se convirtieron en marido y mujer y ni siquiera tenía su número de celular. ¿Podían creerlo? Porque él realmente no pudo. Es decir, sí, casarse no fue decisión de ellos y sí, ellos no se llevaban bien, pero aun así. Vivían juntos y todos los demás pensaban que eran felices. Debió haber tenido su número—sabía que debió. Pero no lo tenía y se negó a desperdiciar más tiempo en mortificarse con el asunto.

Después de todo, ¿a quién demonios le importaba? No a él, eso seguro. Al menos no sobre su número. No sobre el que ella no estuviera en casa, quizás… bueno, sí, podían decir que eso sí le importaba. Pero sólo eso y sólo porque estaba preocupado que, gracias a su imprudente comportamiento, alguien pudiera darse cuenta que su relación no era lo que parecía.

Debido a eso—debido a esas apariencias que eran tan importantes para él, su puso en la totalmente embarazosa posición de pedirle a Neji que le pidiera a su prometida el número de Sakura. Por suerte, ella—esta mujer que tan sólo la conocía por dos días—lo tenía, y Neji no comentó sobre el tema mientras le extendía el pedazo de papel a Sasuke. Aunque el Uchiha vio la sonrisa socarrona presente en su rostro, decidió ignorarlo ya que tenía otras cosas más importantes qué atender.

Resulta que la princesa tampoco quiso contestar su celular. Lo que nos lleva a la actual situación y a nuestra actual pregunta: ¿Por qué carajos no estaba contestando?

Se estaba volviendo inquietante y no había porqué negarlo. A la tercera llamada, estuvo listo para rendirse y comenzar a planear una forma para hacerla pagar por esto—me refiero a todo por lo que lo hizo pasar recientemente. Pero ella afortunadamente contestó antes de que él tuviera la oportunidad de hacerlo.

¿Hola? —ella sonó bien. Su voz sonó algo ronca, lo que de inmediato lo llevó a una muy específica conclusión, pero aparte de eso, sonó bien. Sasuke en verdad no supo porqué su mente decidió concentrarse más en ese detalle que en el que ella no estuviera en casa y que sonara como si hubiese estado gritando toda la noche. Su cuerpo también reaccionó muy diferente a lo que se imaginó. En vez de saltar de su asiento y abrir la boca para gritarle, cada músculo se relajó y sólo abrió su boca para soltar un largo suspiro de alivio.

No se preocupen, se recobró rápidamente. —¿Dónde carajos estás? —espetó, el agarre en su celular intensificándose involuntariamente.

Estoy en… casa —respondió bastante dudosa, su voz empañada de confusión.

Sasuke rechinó los dientes. ¿Por qué le estaba mintiendo? No era cómo que no supiera porqué exactamente había salido la noche anterior. —No me jodas, Sakura —siseó, sus ojos de inmediato volviéndose fulminantes y dirigiéndola a la pared frente a él. Oh, cómo le gustaría tenerla frente a él en ese instante y estrangularla un poco, lo suficiente para demostrarle lo mucho que lo enojaba.

¿Qu… —trató de hablar, pero la interrumpió.

—Si estuvieras en casa hubieras contestado el jodido teléfono —dijo. —No lo hiciste. ¿En. Dónde. Estás?

Pasó un rato antes de que contestara y él brevemente se preguntó porqué demonios estaba dudando tanto. Rápidamente se deshizo del pensamiento, encontrando la respuesta bastante obvia. Seguro, él no hubiera actuado de esa forma si ella lo hubiera cachado engañándola o si se hubiera dado cuenta que la estaba engañando—que más o menos había hecho mucho tiempo atrás—pero esta era Sakura de quien estábamos hablando. Ella no era él y a pesar de esta seguridad que había estado demostrando durante los últimos días, Sasuke sabía que ella todavía carecía de la habilidad de mentir.

Estoy cerca de la casa —respondió finalmente. —Estoy en un café cercano con un amigo.

'Café cercano mi trasero,' pensó mientras su fulminada se intensificaba un poco. 'Probablemente estás en la cama con el hombre con el que has estado follando toda la noche, y te atreves a decirme que estás en un café con un amigo'. Sasuke todavía no podía adivinar qué exactamente era en todo este escenario lo que lo enojaba tanto.

Probablemente era el que ella realmente hubiera tratado de mentirle. Porque él nunca lo había hecho y si ella decía tener los mismos derechos que él, entonces al menos podía encarar el que también tuviera las mismas obligaciones. Y no es como que él considerara la sinceridad una obligación, pero no le gustaba cuando las personas mentían… o más bien cuando trataban de mentirle. Era simplemente extraño y lo descolocaba. Sí, eso tenía que ser. ¿Qué más podía ser de todos modos?

—Escucha Sakura —siseó a través del teléfono. —Voy a llegar a la casa en dos horas y espero que estés ahí. Si no, te arrepentirás, lo prometo.

Para ser honestos, incluso mientras terminaba la llamada y ponía violentamente el teléfono en la mesa, Sasuke todavía no supo por qué le había dicho eso. Enserio, no supo. Pero una vez más, tenía dos horas para descubrirlo, ¿no?

~•~

Fue quizás la millonésima vez en esa semana que se encontró preguntándose cuál era su jodido problema. Sin necesidad de decirlo, ya se estaba volviendo irritante.

Habían estado casados por dos años, y él nunca había mostrado ningún tipo de interés en lo que ella hacía. No es que ella hubiera hecho algo más que gastar dinero y desperdiciar tiempo durante esos dos años, pero eso era otro tema.

El hecho (o la pregunta) permaneció de todas formas: ¿Qué demonios le pasaba a ese tipo? Durante las últimas semanas había estado actuando muy extraño, como si no quisiera nada más que controlarla, dominarla. Es decir, sí, estaba consciente que también estuvo actuando diferente, de que sí le había dado una razón—o más de una—para comportarse de esa forma, pero demasiado era demasiado y él en definitiva estaba exagerando.

Sasuke nunca la había llamado. Nunca, jamás. Hasta ahora, Sakura había tenido el sentimiento de que él ni siquiera se sabía su número… al menos nunca se lo había pedido. Pero una vez más, Sasuke no parecía el tipo de persona que le pidiera a una mujer (!) su número, mucho menos a ella (porque, ya saben, era su esposa).

Nunca antes le había hablado de esa forma tampoco. Seguro, siempre le gritaba e insultaba y ella también lo hacía, porque esa era la única forma en que podían tener una conversación, pero él nunca antes había sonado tan… tan enojado, tan sublevado. Normalmente, era muy cuidadoso en esconder sus emociones incluso cuando peleaban, así que ser capaz de decir lo que él estaba sintiendo—y a través del teléfono, por si fuera poco—era… a falta de mejor palabra, extraño.

Entonces, sí, su cerebro bien podía ser el del problema aquí—problema al absorber información. Sakura estuvo bastante segura que eso no era cierto, pero incluso sí lo era, Sakura supo que nadie podía culparla. Después de todo, estaba tan acostumbrada a no ser capaz de obtener una reacción de Sasuke que era tan sólo normal que todo esto le pareciera nuevo y totalmente extraño.

Eso no cambiaba el hecho de que la había enojado. Joder, no. Nada podía cambiar eso—pudo haber actuado aún más fuera de carácter, pudo haber hecho lo que fuera que hubiera querido, pero aun así le había gritado, insultado y actuado como si él fuera su dueño o algo así (Esto último siendo lo peor de todo obviamente).

Enserio, hacía que su tristeza desapareciera en menos de cinco minutos. Para eso, estuvo muy agradecida. Pero en definitiva no lo iba admitir. Todo lo que quiso hacer a esas alturas era irse a casa y matarlo. Pero ya que no era posible, decidió escoger golpearlo en los huevos. Esta vez. Porque si él continuaba así, Sakura no estuvo segura de ser capaz de detenerse de arremeter contra su garganta.

Naruto pareció bastante alterado cuando ella gruñó muy fuerte y golpeó su mano contra el capó del auto. Él le dio una muy enigmática mirada, a la que ella sólo respondió con otro chillido de frustración. Eso sólo consiguió divertirlo, por supuesto, y aunque no tenía idea de lo que quizás había ocurrido, de inmediato reventó en carcajadas.

—¿Quién era ese? —preguntó, un tono de diversión impregnado en su voz.

Ese —comenzó, rechinando los dientes ante el mero pensamiento de mencionar su nombre. —Era el mayor cretino que alguna vez he conocido —gruñó en silencio. —Pero voy a ir a casa y él va tener que escucharme. Y lo asesinaré, lo juro.

Momentos después, saltó a su coche, cerró de un portazo y se fue a casa. No sin antes despedirse propiamente de Naruto y prometiendo que le llamaría uno de esos días. Llegó a su destino mucho más rápido de lo normal, lo que era sorprendente hasta cierto punto, ya que no le gustaba manejar rápido—no después del… incidente. Sakura sólo pudo suponer que el enojo que sintió hacia Sasuke estaba nublando sus sentidos (y quizás eso no era tan malo). Rápidamente le quitó el seguro a la puerta principal y entró, al instante corriendo hasta la sala y aventando su bolsa al sofá. Por supuesto, la primera cosa que hizo fue agarrar el teléfono para checar si su acusación realmente tenía fundamentos.

Resulta que sí, tenía múltiples. —¿Quince llamadas perdidas? —habló incrédulamente, sus ojos fijos en la pequeña pantalla del teléfono que sostenía.

Para ser honestos, no esperó encontrar ninguna. Bien, quizás una llamada, ya que ciertamente no era como que Sasuke comenzará una discusión sin razón alguna, ¿Pero quince? No, ese fue un número que nunca hubiera cruzado por su mente. Parecía ser que él iba enserio con esta situación de lo que inicialmente creyó. ¿Por qué? No lo sabía, y estaba segura que él no le daría la respuesta a su pregunta incluso si le preguntara. Pero que no haría—no le dejaría ver que estaba interesada en sus acciones. Nunca más. Después de todo, cada vez que lo hacía, de alguna forma, terminaba lastimada. Y no necesitaba eso—especialmente no a esas alturas.

Seguro, la había lastimado de nuevo—eso era inevitable, considerando que ninguno de ellos había tenido intención de morir pronto—pero Sakura había tenido un punto en evitar eso por tanto tiempo como fuese posible. También había tenido un punto al lastimarlo también, en dejarlo probar una cucharada de su propia medicina, pero no estaba tan segura que eso fuera posible. Después de todo, si no fuera porque nadie era capaz de vivir sin ese órgano, diría que él no tenía corazón. Lo tenía, sin embargo. Supuso que él simplemente no sabía cómo usarlo—o no quería usarlo.

Pero eso era otro tema. Después de todo, su corazón—o el de ella—no tenía nada que ver con este matrimonio suyo.

Con un suspiro, Sakura se inclinó y puso el teléfono en su sitio original, antes de enderezarse de nuevo. Robando una mirada fugaz al reloj que colgaba arriba de la chimenea, se dio cuenta que todavía faltaba una hora (incluso más) hasta que su esposo regresara a casa. Lo que significaba que tenía tiempo suficiente para bañarse, vestirse con algo cómodo… incluso meditar un poco—ya saben, lo suficiente para asegurarse que no tuviera el impulso de apuñalarlo con un cuchillo en el momento en que entrara a la casa.

Una sonrisa socarrona su formó en su rostro mientras esa idea cruzaba su mente. 'Apuesto a que no vería esa venir,' pensó, sus ojos jade brillando con travesura. Pero antes de que ese pensamiento se desarrollara en algo más, se dio cuenta que eso no era posible.

Sakura hizo un mohín. La vida era tan injusta.

~•~

Unas horas después (más de dos, eso seguro), Sasuke apareció, haciendo su presencia conocida al cerrar de un portazo—bastante apropósito—la puerta principal. Sakura estaba arriba en su cuarto, acurrucada en el balcón de la ventana cuando su esposo hizo eso y no pudo evitar rodar los ojos ante su obvia muestra de enojo.

Algunas veces, él era tan infantil.

Sabiendo que lo primero que él haría sería tratar de encontrarla, suspiró y se movió ligeramente, moviendo sus piernas de debajo de ella y estirándolas frente a ella; estuvo de pie justo cuando él entró a la habitación, viéndose como si no quisiera nada más que matarla en ese mismo instante.

'Bueno, ya somos dos,' pensó amargamente, negando con la cabeza en su fuero interno. —Sabes —comenzó, cruzándose de brazos sobre su pecho y apoyando su peso en la pierna derecha. —Realmente creí que sabías cómo tocar la puerta —suspiró dramáticamente, negando con mofa. —Al menos eso te hubiera hecho ligerísimamente diferente del cavernícola promedio —agregó unos momentos después. —Supongo que estaba equivocada, ¿no?

A pesar del obvio propósito de sus palabras, la única reacción de Sasuke fue fulminarla—esa famosa fulminada asesina suya. —¿En dónde estabas? —preguntó, sus ojos negros perforándola. Claro y conciso, como siempre. Era obvio que él no tenía ninguna intención de andarse con rodeos—¿Cuándo lo había hecho siquiera, de todos modos?

—Bueno, hola a ti también —pero a Sakura realmente no pudo importarle menos.

Él rechinó los dientes, ya molesto. —No me jodas, Sakura —siseó. Realmente no tenía tiempo para sus juegos en ese momento, a pesar de que sabía que debió haber esperado algo así de ella. —¿En. Dónde. Estabas?

Con un suspiro, Sakura se descruzó de brazos y los dejó caer a los costados, antes de decidirse responder a su pregunta: —Estaba en un café con un amigo —respondió. —Ya te lo había dicho.

Pero no se percató que esa no era la respuesta que él estaba buscando y él no se percató de la sinceridad y resignación con la que ella habló. —¿Cuál es tu jodido problema? —él no sabía la respuesta a esa pregunta y no estaba seguro que le importara lo suficiente como para tratar de encontrarla—todo lo que sabía (y necesitaba saber) era que ella estaba siendo molesta a propósito y que él estaba jodidamente cansado de su rebeldía.

—¿Mi problema? —preguntó incrédulamente, frunciendo con confusión. —¿Mío? —preguntó de nuevo, apuntándose a sí misma. —¡Tú eres el único que tiene uno aquí Sasuke y, joder, lo sabes perfectamente!

—¡El único problema que tengo es que mi esposa pasa sus noches en discotecas, que las mañanas la encuentran en camas de algunos hombres a los que ella probablemente ni siquiera conoce y que ni siquiera tiene el puto coraje para admitírmelo! —gritó, acercándose un paso más hacia ella inconscientemente.

—¿Estás de broma? —siseó, un casi incrédulo tono en su voz. —¿De dónde carajos sacaste esa idea?

—¿Enserio no te das cuenta? —siseó, su fulminada intensificándose ligeramente. ¿Se estaba haciendo a la tonta? Incluso en momentos como este, ¿Su principal propósito todavía era enojarlo?

—¡No! —exclamó. —Regresé a casa ayer en la noche… bien, no me acuerdo cómo ocurrió eso exactamente, pero lo hice, ¡Y estoy jodidamente segura que no me detuve en el camino a casa para follar con alguien! —gritó, enojo burbujeando en su interior. ¿Debía siempre hacer suposiciones como esa sin tener fundamentos?

—No jodas —sí, aparentemente sí lo hacía. Era así de estúpido.

—No puedo creer esto —soltó, dándole la espalda y dando unos pasos hacia adelante, antes de darse la vuelta para encararlo una vez más mientras negaba con la cabeza ante su testarudez.

—¡No respondiste el teléfono! —recalcó… gritando, obviamente.

—¡Porque no estaba en casa! —le gritó de regreso.

—¿Ves?

—¡Maldita sea, Sasuke, sólo porque me fui en la mañana no significa que no haya dormido en MI propia cama, en MI propia casa!

—¿TU casa? —preguntó, enarcando una ceja, no siendo capaz de dejar pasar eso.

¿Ven? Infantil. —Lo que sea —susurró Sakura, rodando los ojos.

—No, no es lo qu… —trató de hablar, pero ella lo interrumpió.

—¿No te parece que nos estamos saliendo del tema aquí? —inquirió, enarcando una delicada ceja rosa.

Sasuke se encogió de hombros con indiferencia. —Quizás. Per…

—¿Sabes qué? —lo interrumpió de nuevo. —Sólo terminemos esto.

No le tomó mucho tiempo darse cuenta a lo que se referió con eso. Sin necesidad de decirlo, no estuvo de acuerdo con ella. Todavía no obtenía toda la información que quería. —¿Terminarlo? —repitió en un bajo siseo. —¿Estás de broma, cierto? —quizás ella no estaba para nada interesada en tener esta conversación, pero él sí y eso era básicamente todo lo que importaba.

—Joder, Sasuke, necesitas ir a ver a un psicólogo. Lo sabes, ¿no?—preguntó, pero fue groseramente ignorada por el Uchiha quien ahora pareció haber recobrado su franqueza.

—¿Quién es él? —preguntó, dando otro paso hacia adelante.

Una pequeña fruncida de confusión apareció en su rostro. —¿Huh? —pronunció ininteligiblemente, su cerebro teniendo problemas para procesar su pregunta.

—¿Quién. Es. Él? —repitió, ni siquiera molestándose en mantener a raya el enojo en su voz.

—¿Quién es 'él'? —preguntó inocentemente, pero sólo recibió en respuesta ser fulminada. —¿De qué carajos estás hablando? —decir que la frustración era notoria en su voz sería quedarme corta. Todo en ella gritaba que frustración y confusión—su postura, su expresión, sus ojos, su tono.

El Uchiha tomó una profunda bocanada de aire, tratando lo mejor que pudo para calmarse. —Saliste ayer en la noche —dijo, lentamente. —¿Con quién?

Estuvo en shock, por no decir más. De todas las cosas que le pudo haber preguntado, nunca se hubiera imaginado eso. No estuvo segura qué afirmación estalló dentro de ella, no estuvo segura qué tipo de efecto tuvo sobre ella… todo lo que supo fue que le abrió los ojos, le hizo darse cuenta de un par de cosas que, de otra forma, no hubiera notado nunca mientras estuviera en una discusión con él.

Como el tono de su voz, por ejemplo: él estaba enojado (eso era obvio), pero había algo más, algo que mostraba que él estaba enojado por una razón… y una muy buena. Todo su cuerpo estaba tenso y parecía como que él estuviera manteniendo el aire en anticipación a su respuesta. Su ojos eran duros y llenos de enojo, como siempre, pero había algo más en ellos. Si mirabas con cuidado, podías notar la… realmente no lo quiso llamar desesperación, pero fue incapaz de encontrar una mejor palabra, escondida bajo esa siempre presente frialdad.

Todo eso la llevó a una conclusión. —¿Estás celoso, Sasuke? —preguntó, su voz suave, a pesar de que su expresión permaneció igual. Eso explicaba todo y no había porqué negarlo, pero no iba a tomar la oportunidad y mostrarle lo aturdida (y de nuevo, no estuvo segura que esa fuera la palabra correcta) que se sentía gracias a eso. Con Sasuke, nunca sabías.

Sasuke no supo porqué le tomó tanto tiempo contestarle la pregunta. Era una simple después de todo y por la forma en que lo veía, la respuesta era absolutamente obvia. —¿Por ti? —preguntó, su voz aun más silenciosa de lo que había sido minutos atrás, pero todavía dura. —En tus sueños más locos quizás.

Había hecho lo correcto al esconder sus sentimientos con respecto a sus tan llamados celos, al parecer. —¿Acaso esto… —comenzó, haciendo un gesto de mano a su alrededor, —…te parece como uno de mis más locos sueños? —preguntó, su mirada fulminante regresando mucho más intensa. Estaba decepcionada, sí, y no porque él no estuviera celoso—sino más por la forma en que lo había dicho, como si fuera demasiado pequeña e insignificante como para siquiera merecer su atención, pero una vez más, ¿Cuándo no lo estaba?

Cuando Sasuke estaba involucrado, ella siempre estaba para ser decepcionada y había aprendido tanto para aceptarlo como para lidiar con eso.

—No lo sé —respondió. —No puedo leer las jodidas mentes.

Ninguno de ellos notó lo cerca que estaban a esas alturas… sólo unos cuantos centímetros separaban sus rostros de tocarse. Pero una vez más, ninguno de ellos había notado realmente cuándo o cómo es que se habían acercado tanto, habiendo estado muy metidos en su discusión como para notar lo que estaba ocurriendo alrededor de ellos. —Yo te lo diré entonces: no lo es —dijo, su aliento chocando contra su piel.

—Bien por ti —fue su única respuesta.

—Y para tu información —habló de nuevo, acercándose aun más a él. —Ayer en la noche, salí con las chicas, no con un 'él'.

Sasuke parpadeó. De acuerdo, entonces quizás sí había exagerado ligerísimamente. Quizás debió investigar un poco antes de saltar a conclusiones. Pero aun así, pudo no haber estado completamente equivocado ya que eso no significaba que… —¿Entonces daré por hecho que encontraste a un hombre con quien follar de todos modos?

—¿Qué tienes tú con eso de follar, huh? —preguntó incrédulamente, finalmente alejándose de él. —¿Acaso tu vida gira alrededor de eso o qué? —la única cosa que obtuvo en respuesta a su pregunta fue una fulminada que ella creyó era el equivalente a una respuesta negativa. —¿No? —preguntó con inocencia fingida, pretendiendo estar sorprendida. —Pudiste haberme engañado, ¿sabes? Después de todo, todo lo que haces hoy en día es buscar un pretexto para cogerme —escupió. —¡Violarme, demostrarme que tú eres dominante, como sea que quieras llamarlo! —agregó al ver la mirada que le dio.

Sasuke bufó con un aparente aire de diversión. —No sé tú, ¡pero preferiría morir antes que follarte a ti! —escupió, fulminándola.

La pelirrosa no desperdició ni un segundo en regresarle la mirada con toda su fuerza. —¡Pienso igual! —le escupió en regreso.

—¡Bien! —exclamó, antes de girarse y salir de la habitación.

—¡Perfecto! —gritó después de él, justo cuando cerró la puerta de un portazo detrás de él. —¡Ugh! —gritó con frustración mientras se tiraba en la cama y agarraba un almohada cercana, aventándola precipitadamente al suelo. Cruzando los brazos sobre su pecho, se enderezó y procedió a fulminar intensamente la pared frente a ella como si esta fuera a derrumbarse ante su demanda silenciosa.

Perdida en sus pensamientos—en sus pensamientos asesinos dirigidos a cierta persona—Sakura falló en darse cuenta que esta era la primera vez que una discusión entre ambos terminaba sin que ella llorara por ello.


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Síp, varias adivinaron que era Sasuke! Pero de cierta forma era obvio, ¿no?

Sasuke va perdiendo la compostura cada vez más seguido. Entró en pánico! Eso sin duda es algo para recordar.

El siguiente capítulo puedo prometer que les gustará bastantín! Ya con este podemos deducir que se acerca pronto el Sasusaku! Lol.

¿Alguien ha visto el manga? Dios, está para estar en la mera esquina de tu asiento, a la expectativa. XD

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También debido a problemas con los links que están en los profiles FF. Net los ha desactivado todos así que, quien quiera ver los atuendos de Sakura, por favor pídanme y se los pasó por reply. (:

P. D. En facebook hay una página que se conoce como NaruFic Awards, se creó con el fin de darle premios a los mejores fics en cada una de las diferentes categorías, y se nos ha enconmendado el grandísimo favor de darlo a conocer, todas las que tengan acceso a facebook pueden participar sólo manden la solicitud, a partir de hoy se comenzará el buzón para meter las historias nominadas según cada quien (propios o no), y pueden meter la cantidad de fics que quieran con titulo, autor, resumen y categoría. ¡Anímense chicas! (:.

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BTW, porque tardé en subir: Sasupeluche de Abril (porque muchas personas cumplen en este mes)!

P.D. Si no te llega tu regalo es porque en el camino a tu casa fue asaltada la camioneta de envío. No nos hacemos responsables. (;

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En fin, ¿Alguien quiere una galleta o un sasupeluche (de los normalitos tamaño real)?

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Sasuke-glamour off!