Capitulo 9
Sanderson no podía creerse lo que sus oídos estaban escuchando en aquellos momentos, su mente no era capaz de trabajar en la idea que Thoma y Lily habían creado y él ni siquiera quería imaginar las implicaciones que aquello podía traer a su misión.
Fate no solo era la cura, también era la misma maldición.
-¿Como demonios es eso posible?-pregunto Sanderson.
Thoma y Lily miraron hacia él, cada uno a un lado de Fate mientras la rubia se mantenía inmóvil en una de las camas de la base, sin ni siquiera darse cuenta de que era el tema principal de una conversación que marcaría el futuro de los que allí estaban.
-No estoy del todo seguro, pero tengo una teoría...-dijo Thoma.-...verás, el virus proviene de la mezcla de varios códigos genéticos que, al unirse, provocan una distorsión en el organismo, en principio, debería afectar a humanos y a magos artificiales, pero en este caso, solo nos afecta a nosotros...
-¿Y porque?-pregunto Sanderson.
-Porque tenemos mucho poder...-susurro Lily.-...cuando Precia Testarossa y Jail Scaglietti crearon el Protecto F, se dieron cuenta de lo peligroso que sería crear un ser con toda aquella fuerza mágica que provenía de nuestros linker core, por eso, cuando los demás fuimos siendo creados se nos implanto el virus en nuestros linker core y la manera de pasarlo de unos magos a otros, ya que los magos artificiales de nueva generación no estarían infectados, era a través de la sangre...
-Y el Proyecto F, se supone que es Fate, ¿verdad?-pregunto Sanderson.-...o sea, que lo queréis decirme es que a partir de los códigos genéticos que le pusieron a Fate, se creó el virus para los demás...-susurro él.
-Si, más o menos, aunque todavía quedan dudas y, para confirmarlo, necesitaríamos los archivos del Proyecto F...-dijo Thoma.
-Bien, pues ve a por ellos y saldremos de dudas.-dijo Saderson.
Thoma pareció incomodarse y Sanderson sintió que algo iba mal cuando Lily negó con su cabeza, pero ellos necesitaban confirmación de aquello.
Él la necesitaba.
-No podemos, los archivos no los tenemos nosotros, esto es solo pura teoría sacada a partir de ver la fuerza de Fate y lo que acaba de pasar ahora y lo que conocemos sobre el Proyecto F y nuestras propias creaciones.-dijo Lily.
-¿Donde están los archivos?-pregunto Sanderson.
Aunque de alguna manera, él ya presentía la respuesta y no le gustaba la idea ni un pelo.
-Los tienen los Hückebein.-dijo Thoma.
Maldita mi suerte...
-Genial...-murmuro Sanderson.
Se fijo en que Lily y Thoma no dejaban de mirar a Fate, como si ellos no se pudieran creer lo que habían dicho, podía incluso decir que no les gustaba más que a él lo que harían si llegaban a probar que sus palabras eran la verdad.
-¿Que podemos hacer?-pregunto Sanderson.
Lily entonces se levantó, las lágrimas manchaban sus ojos mientras miraba a Sanderson y de él, a Fate y Sanderson dejo que el miedo se apoderara de él.
Esto iba a empeorar, mucho...
-Tu y Thoma iréis a por los archivos mientras yo me quedo con Fate.-dijo Lily.
Bueno, podía entender sus lágrimas, ellos estaban a punto de irse a una misión suicida y si no volvían, Lily no solo se quedaría sin compañero, si no que se quedaría en aquel lugar sola y sin la cura.
Era una misión imposible, todos los que estaban allí lo sabían, pero...él era experto en eso, ¿verdad?
Chrono todavía tenía la sensación de que aquello era un estado entre el sueño y la pesadilla, su hermana estaba con vida, pero en una misión mucho más complicada de lo que él se podía llegar a imaginar.
-¿Porque a mi no se me informo nada?-pregunto él enfadado.
Carim lo miraba con vergüenza y Hayate se sentía aliviada de que alguien estuviera a punto de cambiar las cosas.
Iba a traer a Fate a casa y una vez allí, ella misma planeaba encerrarla con Nanoha hasta que las dos se mataran a besos a en una batalla.
-Chrono, era una misión secreta y después de lo de tu hermana, pensamos que ibas a estar demasiado involucrado...-empezó Carim.
-Al infierno con eso, es mi hermana y yo soy también importante aquí, así que repito, ¿porque no se me informó de todo esto?-repitió él.
-Ibas a...-intento explicar Carim.
-Entorpecer, como yo acabo de hacer ahora mismo.-explico Hayate.-...que fue la misma razón por la que mentí, porque no podía contar nada, pero ahora necesito que me ayudes a conseguir refuerzos para ellos por que su misión se esta tornando muy peligrosa y solo mi equipo podría ayudarles.
Chrono la miro y ella podía decir que también estaba enfadado con ella pero entendía que ahora era prioridad la misión y que ella tenía razón, por lo que termino dándole la razón a ella.
-Ella tiene razón, Carim, si la misión esta en peligro, necesitan refuerzos.-dijo él.
-Pero ellos no pueden meterse, si lo hacen, todos, incluido el traidor, sabrán lo que estamos haciendo.-dijo ella.
Entonces Chrono sonrió, algo estaba planeando cuando saco cuatro hojas de permiso y se las mostró a Carim.
-No tiene porque si yo firmo unos permisos alegando estrés por la muerte de mi hermana, ¿verdad?-dijo él.
-¡Eso es!-grito Hayate.
-Sois imposibles...-susurro Carim.
-Bien, dicho esto, Hayate, tu, Nanoha, Vita y Signum preparaos, saldréis a la destinación de la misión en cinco horas.-dijo Chrono.
Hayate lo miro, sorprendida de que fuera a conseguir los permisos en tan poco tiempo, a lo que él simplemente contestó.
-Es hora de que abuse un poco de mi poder.-dijo Chrono.
A lo que Hayate sonrió y Carim lo miro como si estuviera loco mientras él cogía su teléfono y se disponía a hacer uso de su poder.
Aguanta, Fate...ya vamos...
Ahora solo quedaba el problema de contarles la verdad a las tres personas que iban a acompañarla de viaje, incluida Nanoha.
Voy a morir...
Erio seguía con Shamal en la consulta, parecía estar bien, su ritmo era normal e incluso podía entrenar, pero el virus estaba ahí, a la espera de hacer su aparición...
A la espera de volverlo loco.
-Yo me encuentro bien.-decía Erio.
-Lo se y me alegro, pero Erio, esto es muy serio, si no llevas cuidado podrías hacerte mucho daño.-dijo Shamal.
El joven no entendía la preocupación, él estaba bien y aunque fuera algo un poco peligroso él no había notado cambios, más bien lo contrario, se sentía fuerte, vivo...
Entero.
-Entonces...¿cuando podré volver a la acción?-preguntó él.
-No tendrás acción hasta que yo tenga la cura.-dijo Shamal.
Erio bufó, obviamente aburrido y cansado de no hacer nada y, después de unos análisis más, se marcho asegurandole de nuevo a Shamal que no se metería en líos y sería un buen chico.
Entonces, mientras la doctora reposaba su cabeza un segundo, la imagen de Yunno apareció delante de ella sorprendiéndola más por lo que llevaba en sus manos que por verlo.
-Yunno...¿que es eso?-pregunto ella.
-Esto es una copia del informe que hizo un oficial del Proyecto F.-dijo Yunno.
¿Proyecto F? ¿Que tenía que ver aquello con el virus?
-¿Y que pasa con él?-pregunto Shamal.
Yunno suspiro antes de enseñarle lo que el informe decía, los científicos que investigaron aquello, todo lo que ponía...
Como se creo el virus y a partir de quien...
-Fate...-susurro Shamal.
-A partir de ella se creo y ella es la cura, estoy seguro.-dijo Yunno.
Y entonces Shamal se quedo allí, de piedra, porque Fate ya no estaba con ellos y eso anulaba toda las posibilidades de curar a Erio o a otro infectado.
Todos los magos artificiales infectados estaban perdidos.
Nanoha no entendía porque Chrono les había dado un permiso indefinido y Hayate les estaba contando sobre una misión secreta.
-Vamos a un campamento militar, donde Sanderson, que es la persona que esta al mando nos dirá que debemos hacer.-dijo Hayate.
-¿Y porque vamos nosotras?-pregunto Vita.
-Porque es importante y no puedo confiar esto a nadie más.-dijo Hayate.
Pero Nanoha seguía sin entender, Hayate parecía nerviosa y ella nunca se ponía nerviosa para una misión, además, ella estaba teniendo una sensación muy fuerte de que algo la estaba esperando allí.
-Si tu lo dices, iremos.-dijo Signum.
-Gracias, se que no os arrepentiréis.-dijo Hayate.
Y eso, fue lo que hizo a Nanoha sospechar, ella estaba llevándolas a aquella misión como si fueran de visita, no como si fueran a resolver un problema.
-Hayate, acercate un momento.-dijo Nanoha.
Ella se le acercó con una sonrisa que Nanoha conocía muy bien, era pura fachada, podía decir que Hayate estaba nerviosa y más cuando se acercaba a ella.
-¿Si, Nanoha?-pregunto Hayate.
-Donde nos llevas...-susurro Nanoha.
Sintió la tensión de Hayate al mismo tiempo que empezaba a ver un camino pedregoso y la entrada del campamento donde debían ir.
-Solo espera un poco más y lo verás...-susurro Hayate.
Nanoha la miro extrañada pero no dijo nada más mientras entraban en el campamento y miraban a los soldados allí sentados o patrullando.
-Comandante Yagami, la señorita Gracia nos ha mandado sus datos y las fotos de sus acompañantes y la suya para poder identificarlas, bienvenidas.-dijo un oficial en la entrada.
-Gracias, ¿puede decirnos donde esta Sanderson?-pregunto Hayate.
El oficial miro a sus compañeros que levantaron las manos en señal de rendición, conocían el temperamento de la Comandante Yagami y no querían ser sus próximas victimas.
-Se ha marchado a una misión de rescate de unos documentos con Thoma Avenir, Comandante, pero si gusta, puede esperarlo en su tienda.-dijo el oficial.
-¿Misión?-pregunto Hayate.
-En la tienda, la señorita Lily Avenir le contara los detalles.-dijo el oficial.
Hayate asintió y lo siguió preguntándose donde estaría Fate, por lo menos el oficial no le había arruinado la sorpresa y había mantenido el nombre de Fate en secreto...
Ordenes de Sanderson, seguro...
-Señoria Avenir, las visitas de las que le hable.-dijo el oficial.
-Adelante.-dijo Lily.
Entonces, Hayate abrió la tienda para encontrar a una joven de pelo blanco y largo sentada, pero su sorpresa fue ver a Fate, en una cama y totalmente quieta.
Y lo siguiente que escucho, fue cosas caerse, un grito de sorpresa y la voz de Nanoha, sorprendida y temblorosa susurrar un solo nombre.
-Fate-chan...
