Dragon Ball y sus personajes pertenecen al grandioso Akira Toriyama.

Pensamientos en primera persona y flashback están en cursiva.

Capitulo 10

La heredera abrió la puerta de la casa dispuesta a irse inmediatamente y a no volver nunca más, se dirigió al lugar donde se encontraba su hijo. Caminaba rápidamente, estaba sumamente ofendida y furiosa, deseaba abandonar lo más rápido posible de aquel lugar.

Al llegar contempló una escena que la paralizó por completo.

Su pequeño hijo jugando alegremente con los hijos de su gran amigo Goku.

Mi niño, se ve tan alegre, estoy completamente paralizada, no me atrevo a arrebatarle este momento a mi bebé, nos quedaremos solo unos minutos más y luego nos iremos, es la primera vez que Trunks juega con otros niños, debido a su fuerza (superior a la de un ser humano adulto) nunca se relacionó con otros niños, por otra parte solo unos pocos empleados de confianza de la Corporación Capsula saben de su existencia ¿Cómo no lo pensé antes? Los tres son mitad saijayin, mitad humanos. Es natural que exista afinidad entre ellos, Trunks jamás podrá tener mejores amigos que Gohan y Goten ¿Qué debo hacer? Milk me ha insultado de manera que no debería ni pensar en regresar por aquí, pero mi pequeño se ve tan feliz ¿Mi orgullo o la felicidad de mi hijo? Gohan y Goten no tienen la culpa alguna de los agravios de su madre y de igual forma Trunks no tiene la culpa de los crímenes de Vegeta. Perdí la noción del tiempo observándolos, estaba maravillada por la manera en la que Gohan trataba a los bebés y la increíble afinidad que se formó rápidamente entre Goten y Trunks, por lo visto los bebés saiyajin se desarrollan rápidamente, Goten con tan solo tres meses ya se movía fluidamente y Trunks aprendió a caminar con tan solo cuatro meses.

La heredera seguía perdida en sus pensamientos, su mente divagaba en los recuerdos de sus aventuras al lado de Goku, en la entrañable amistad entre Mirai Gohan y Mirau Trunks, entonces crepúsculo hizo su aparición.

-Gohan ya esta lista la cena –era la voz estridente de Milk.

Bulma decidió hacer a un lado su orgullo en favor de la felicidad de su hijo y una vez más se dirigió a la pequeña casa. El hijo mayor de Goku sintió en ki de la científica dirigirse nuevamente a la casa y decidió esperar antes de entrar él mismo, normalmente hubiera obedecido inmediatamente a su madre pero un presentimiento le dijo que debía esperar.

-Gohan espero que te guste la deliciosa cena que te preparé –El rostro de Milk se ensombreció al ver a Bulma en vez de a Gohan-

-Milk, escúchame un momento.

-Habla –La morena accedió de mala gana.

-Milk –La científica respiró hondo- cuando salí de aquí lo hice dispuesta a no volver nunca más pero cuando salí me encontré a Trunks jugando con Gohan y Goten, los hubieras visto, estaban tan felices, y la felicidad de mi hijo es mi felicidad, los tres son mitad humanos es natural que exista gran afinidad entre ellos, afinidad que nunca podrán tener con un humano común y corriente. Yo te disculpo por todas tus ofensas así como espero no culpes a Trunks por los crímenes de Vegeta. No te pediré que seamos amigas ni nada parecido pero por el bien de nuestros hijos debemos –dudó un momento- soportarnos –soltó con su acostumbrada honestidad brutal-

-Vete de aquí –pronunció fríamente la morena-

-Milk, entiéndelo me enamoré de Vegeta, no sé como ocurrió pero no puedo dejar este fuerte sentimiento de lado y créeme que lo he intentado, soy consciente de todo el daño que ha hecho pero aun así lo espero, él se ha ido hoy de la Tierra pero yo se que tarde o temprano regresará y yo lo recibiré.

-Te entiendo –susurró con un hilo de voz- yo también esperó a Goku, sabes poco después de que Gohan fuera a verte, él se comunicó conmigo –sus ojos negros se iluminaron ante el grato recuerdo- me dijo que está entrenando, se alejó para protegernos.

Ambas mujeres se entregaron a un abrazo fraterno.


Pasaron algunas horas desde su partida de la Tierra, la Vía Láctea ya se encontraba lejos. Su cuerpo se encontraba frente a los controles de la nave espacial pero su mente estaba muy lejos de ahí.

Un día cualquiera, un día normal, él entrenó hasta el agotamiento extremo aún estaba lejos de transformarse en Súper Sajayin, su cuerpo le exigía un descanso reparador, era hora de salir de la cámara de gravedad, en el patio de la Corporación Capsula dirigió la vista a las estrellas, observar el universo le dio paz, levitó hasta uno de los balcones de la residencia, se equivocó de habitación. Ahí estaba ella, sus ropas caían lentamente al suelo, mientras ella posaba frente a un espejo de forma descarada, admirando su propio cuerpo, ella era inalcanzable casi intocable, él era solo un espía un espectador que la observaba a travez del cristal. Semejante espectáculo lo perturbó, fue a la habitación correcta, inmediatamente se acostó, estaba demasiado cansado, de otra manera no hubiera cometido un error tan estúpido, pero ella estuvo en sus sueños. Él siguió espiándola como un nefasto guardian, la deseaba, la quería para él, pero sabía controlar su mente y su cuerpo. Es difícil de creer pero tiempo después en el laboratorio perdió el control y se dejó llevar por placer de la carne, con el tiempo ella se convirtió en una necesidad más que un deseo.

Ella siempre lograba sorprenderlo, lo sorprendió invitándolo a su casa; lo sorprendió a su regreso de la búsqueda infructuosa de Kakaroto, aquel humano estaba aterrado pero ella no sentía miedo, seguía sonriendo como si nada; lo sorprendió dándole un heredero digno; lo sorprendió buscándolo cuando estuvo al borde del abismo, casi a punto de caer.

Ahora estaban unidos irreversiblemente, condenados estaban a tenerse que entender. Observó las coordenadas, se encontraba cerca de un planeta donde habitaban reconocidas hechiceras, tal vez alguna de ellas pudiera deshacer la unión, su mano enguantada estaba sobre lo controles dispuesta a dirigir la nave a aquel planeta de hechiceras que podrían liberarlo de su vergüenza pero no lo hizo, eso sería huir de una simple terrícola como un cobarde y él no lo era. Estaba dispuesto a jugar con las cartas que el azar le dio sin hacer trampa.


La Señora Briefs caminaba apresuradamente por las calles de la capital del Oeste, estaba furiosa consigo misma, una vez más habló de más, dijo que iría a comprar pasteles, la verdad es que lo dijo por decir, fue lo mejor que se le ocurrió para evitar las preguntas de Bulma. Ella y su marido estuvieron de acuerdo en no informarle a su hija acerca de los verdaderos motivos del viaje de Vegeta porque conociéndola de seguro lo seguiría arriesgando inútilmente su vida. No fue exactamente lo que su yerno le dijo a su marido pero fue a la conclusión que ellos llegaron, ese joven tan orgulloso amaba a su hija, pero por lo que sabía era un príncipe educado en cánones muy rígidos por ello su insólito comportamiento. Además ya era suficiente que su hija mayor este desaparecida y perdida en el espacio exterior, el matrimonio Briefs no quería que ocurriera lo mismo con la menor por ello decidieron ocultarle a Bulma la verdad.


Unos meses después una nave intrusa ingresó a los cuarteles generales de la Patrulla Galáctica, los estrictos sistemas de vigilancia no lo notaron, el intruso era un mercenario profesional, esto era un juego de niños para él y realmente lo estaba disfrutando. El príncipe de los sajayins hacía tiempo que logró ubicar los cuarteles generales gracias a un fino trabajo de espionaje en los principales planetas miembros, pudo simplemente preguntar por la terrícola Tights Briefs pero decidió hacer las cosas a su manera, cuando trabajaba para el emperador del universo, eventualmente era enviado a misiones de espionaje, fue uno de los soldados más temidos de la galaxia, hacía siempre lo que quería sin tener piedad, protegido del mismísimo Freezer. Planificó cuidadosamente su entrada a los Cuarteles Generales como lo hacía con todas las misiones que le encomendaron en el pasado. El gran día finalmente llegó, el día en que una vez más el Príncipe Vegeta sorprendería al universo entero.

CONTINUARÁ

Saben cuando comencé a escribir esta historia pensé que tendría unos diez capítulos, pero como ya lo habrán notado esto aún no ha terminado.

Gracias todos los que leen esta historia, gracias por sus reviews.

Espero que el rumbo que está tomando la historia sea de su agrado

Disculpen la tardanza y una vez más gracias por leer.

Espero sus reviews buenos o malos, acepto sugerencias, acostumbro a responder en privado sus reviews, dudas, sugerencias, etc.

Por cierto veo que esta historia está cerca de los cien reviews por ello he decidido escribir un One Shot para quien escriba el review Nº 100, jamás pensé que mi primera historia recibiría tanto apoyo.