"Haced con los demás todo lo que deseáis que hagan ellos por vosotros" – Mateo 7.12


Era consciente de lo que mis ojos miraban en aquella penumbra, las siluetas moviéndose con lentitud mientras se tragaban trozos de carne de aquél difunto…y lo peor de todo, es que aquellas sombras tenían vida, tenían razón; eran seres humanos…

-¡¿Quién anda ahí?!- uno de ellos noto mi presencia pese a la falta de luz en la habitación-¡¿Quién eres?!- me dijo, apuntándome con un arma que me es imposible reconocer-¡responde maldición!-

-tranquilo…no soy uno de esos endemoniados seres- dije, todo lo más tranquilo posible- vengo de escapare de ellos, solo estoy de paso…me iré, no se alarmen-

-¡ayúdenos por favor!- escuche claramente la voz de una mujer que provenía del grupo caníbal. Ella se levantó y se acercó lentamente, yo en cambio le apunte con mi cuchilla

-¡espera, no puedo hacer eso!- dije amenazante- ustedes están… ¡están comiéndose a un cadáver por Dios!- mi estómago se revolvía de las náuseas, el olor era asqueroso, por no decir corrosivo para mi nariz- ¿Cómo pueden hacer eso?-

-no tuvimos alternativa…nos moríamos de hambre…- dijo la tercera persona, al parecer un jovenzuelo de la misma edad de Shifty. Por su tono de hablar digo que no le importaba el hecho de comerse a un ser humano- llevábamos dos semanas encerrados acá, teníamos que comer o moriríamos como él- dijo señalando el cuerpo

-no puedo…no creo poder ayudarlos, lo siento- me tense ante la situación. Tres personas caníbales dentro de mi grupo de supervivencia…los chicos y mi hijo correrían la misma suerte que la de ese muerto si no llegásemos a tener comida

-¡se lo pedimos, ayúdenos a salir de acá! ¡Llévenos al refugio, por favor!- lleve mi mirada a la mujer, su voz me sonaba conocida de cierta forma, pero sin la luz me era imposible saber quien

-n-no tengo tiempo…debo volver con mi grupo, esperan por mí- dije mostrando poca importancia en ellos, pero no podía dejarlos ahí, no podía abandonar a la gente por algo que vi- ahh…-suspire- ¿Cómo me aseguro que no trataran de lastimarme a mí, o alguno de los miembros de mi grupo?-

-no somos esas cosas, no somos malhechores ni nada por el estilo- dijo el primer personaje, que por la voz le calcule unos 40 años- solo queremos salir de aquí, escapar e ir donde haya un poco de paz-

No estaba tan contento con la decisión que iba a tomar, pero al menos mi conciencia estaría tranquila de no haberlos abandonado a su suerte…

-mi grupo me espera al norte, están avanzando por sobre los vehículos estacionados en fila- dije el plan, ellos prestaron atención a cada palabra- dudo que podamos salir por donde entre, así que usaremos los tejados para alcanzar a mi grupo y huir todos juntos-

-el tejado está bloqueado, temíamos que esas cosas entraran por arriba- informo el más joven. Maldición, con lo bueno que me estaba resultando el plan

-tendremos que desbloquearlo, es el único modo de salir de acá, a menos que quieran enfrentarse a esas cosas- los 3 se callaron…diablos, esto es malo

-yo no tengo problemas en enfrentarlos, solo que no cuento con un arma- arquee una ceja ante su respuesta

-¿y esa cosa con la que me apuntaron?- pregunte, señalando el objeto en mano del señor

-es…es un palo, nada más- en ese instante me sentí el estúpido más grande de todos

-escuchen, no puedo garantizar su bienestar por el momento hasta no reagruparnos con los demás, pero si cooperan sobreviviremos, ¿está claro?-no sabía que cara pusieron en ese momento, pero hasta yo mismo me pondría de lo más desesperanzado- lo siento, es lo que puedo hacer por ustedes-

-de-descuide, señor…-dijo la mujer- oh, por cierto, mi nombre es Petunia, gracias por lo que hace por nosotros en verdad- Petunia…ese nombre me es conocido

-yo soy Piero, es un placer- dijo el señor, pero a este no lo conozco

-yo soy Toth, de igual manera gracias- dijo el muchacho

-me llamo Flippy, soy un ex soldado del país, y no tienen por qué agradecer- en ese momento, la mujer se me fue acercando poco a poco- ¿sucede algo?-

-¿usted…no es acaso el padre de Flick?- mis ojos se abrieron a mas no poder- perdone si no me recuerda, pero yo a usted si- deje que se acercara un poco más- yo soy la maestra de la escuela donde fueron atacados esos niños por lo perros salvajes, usted y yo hablamos esa tarde…cuando vino por su hijo- maldita sea la suerte, ahora me topo con la sinvergüenza que se atrevió a abrazarme de sorpresa

-ahora que lo mencionas…- no sabía que decir, en realidad no sabía que decirle a ella- sí, la recuerdo, maestra- no me pondría en plan de tuteos, prefiero llamar a la gente que no me agrada por otros medios, y que más que el grado de docente

-oh por favor, dígame por mi nombre- que atrevida, aún recuerdo cuando me abrazo esa tarde…descarada

-tenemos que irnos, subiré y me encargare de destrabar la entrada, mientras ustedes busquen herramientas con las que puedan pelear- teníamos que ponernos en acción y dejar los coqueteos de lado. Después hablaría con esa mujer sobre lo de aquella tarde.

Tenía una vista sorprendente de toda la calle por donde nos desplazaríamos, podía ver claramente el final de la calle y también, podía ver perfectamente como unas cabecitas aguardaban por mí sobre el último vehículo…

-¿son ellos?- pregunto el más joven- ¿ellos son tu grupo?-

-sí, son ellos- dije mirando en la dirección donde ellos se encontraban- mi hijo aguarda por mí- pude sentir la mirada de Toth sobre mí- es mi culpa que este en esta situación…-

-descuide, no estaremos mucho tiempo juntos para saber de su vida, así que mejor solo tengamos a conocer nuestros nombres- desde ahora, este muchacho me cae igual o peor que Shifty…no, peor, al menos el idiota ese salvo la vida de mi hijo

-esto es lo que pudimos conseguir- Piero y la maestra llegaron con palos, cuchillos y algunas herramientas en mano- ¿cree que sirva de algo?-

-si, por el momento les fabricare unas armas, pero no podemos tomar más tiempo…ellos están esperándome- todos llevaron sus miradas al punto donde se encontraba Cuddles y los demás- rápido-

-como mande- primero comencé con una lanza casera hecha de cuchillos y palos para Piero

-¿puede ayudarme con esto?- luego me dirigí para fabricar un martillo para la docente, hecho de llaves gruesas y dos barras de metal

-yo encontré este bate de metal, me puede servir ¿verdad?- dijo Toth

-con tal que puedas defenderte, me basta y sobra- le dije, de forma un tanto grosera. En serio este muchacho me desagrada.


Fuimos lo más despacio posible por los tejados, estábamos paralelos a los vehículos estacionados en la pista. Los tejados de esta zona son muy frágiles, por ende cruzábamos uno a uno…

-ahora es tu turno- le dije a Piero para que cruzara unos soportes de metal que sostenían unos cristales de adorno- despacio…-los dos sudábamos la gota gorda, era importante el equilibro para que no cometiera ningún error

-ufff- recupero el aliento luego de cruzar- esto sí que fue lo más peligroso que hice en mi vida-

-la siguiente casa no está cubierta de andamios ni nada por el estilo, será más fácil trepar sus muros y colarnos-

-¿en qué momento bajaremos?- pregunto Toth-sus amigos no soportaran mucho tiempo rodeados por esos monstruos-

-lo sé, por eso bajaremos en esta casa, la veo más fácil que las otras en lo que respecta escapar- todos me siguieron por el muro de ladrillos que dividían ambas casas, trepando con ayuda de algunos fierros y alambres que se columpiaban

-no sabe lo agradecidos que estamos con usted, señor Flippy- la voz de esa mujer me llenaba la cabeza y me hacía sentir extraño, de cierta forma enojado

-sí, claro- dije sin el más mínimo interés en ella, pero…ahhh…tampoco debería ser así con una mujer, pero recordar lo de aquella tarde me llena de…- por cierto Petunia, ¿por qué me abrazaste de esa forma aquella tarde?- pude notar las miradas curiosas de los dos sujetos, en cambio la de Petunia, pues…estaba muy roja por lo dicho

-¡y-yo…estaba…pues…!- mejor debí quedarme callado

-solo le digo que cuando vuelva hacerlo, al menos pida permiso y no sea tan aventada como lo fue esa vez- no era necesaria tanta maldad de mi parte, pero no me agrado en nada sus acciones pasadas

-lo…lo siento, señor Flippy- diablos, ahora me siento mal por ella… mierda

-no te preocupes, te protegeré de todos modos- joder, que caballero me acabo de poner con ella. Giro y veo por el rabillo de mi ojo que el color de su cara está completamente pintada de rojo, mierda, se ve linda…ahora que lo pienso, con la luz de la luna puedo verla un poco mejor, y si, es hermosa

-g-gracias…-no me siento tan feliz con lo que acabo de hacer, digo, prometer eso a una mujer como ella…espero no se tome mal las cosas

-si desean, podemos ir adelantando- y para colmo de colmos, estos dos no ayudan en nada, en especial Piero

-apresúrense, tenemos que bajar/-

-¡CRASHSS!- un estruendo, un vidrio quebrarse…espero no sea nada malo

-yo iré primero- digo mientras alisto mi cuchilla y una de las lanzas fabricadas

Baje cauteloso, mirando detalladamente el lugar, buscando indicios de algún movimiento que pudiera advertirme el peligro…más nada ocurrió, solo el viento moviendo la cortina en suaves olas…esperen, ¿no que había sonado un vidrio romperse?...

-maldita sea…-en ese momento, siento como dos manos me toman de sorpresa por los hombros y me llevan a donde la luna no alumbraba- ¡maldita porquería!- grite, mientras insertaba una y otra vez mi cuchilla en el pecho o el cráneo de aquella bestia

Me detuve, ya no se movía…extraño, debería estar gimiendo o algo así…a menos que…

-dios, por favor que no sea lo que estoy pensando…-acerqué mis manos a los tobillos de aquella masa de carne, la jale hacia donde diera la luz y pude ver con claridad, con horror, el cadáver de una anciana con cortes en todo su pecho y garganta.

Me tape la boca, solté el cuchillo y me quede indefenso, pero eso era lo que menos me importaba…

No era uno de ellos…era un ser humano.

¿Cómo no pude ser más imbécil?, había matado a punta de cuchilladas a una pobre anciana, que lo único y creo yo, fue tratar de llamar mi atención o pedirme ayuda como los demás.

Mierda, mierda y mil veces mierda.

Estoy hundido en lo más profundo del infierno, ahora mis manos se vuelven a manchar de sangre inocente, nuevamente esa culpa viene hacia mí, como un rayo de luz que me ilumina los recuerdos de aquellas épocas de matanza en el campo de batalla. Dios, apiádate de esta alma, porque de cuerpo ya es completamente impuro…

-tú mismo acabas de acabar con la vida de alguien…que maravilloso ¿no crees?-

-tú de nuevo… ¿Qué es lo que quieres?-

-siente como la sangre baña tus manos, disfrútalo, deléitate con ese placer-

-da la cara, maldita sea-

-…aun no, soldadito, aun no…-

Tiemblo, el miedo se apodera de mi cuerpo, tiemblo como una hoja de papel ante una gran tormenta. La muerte, debe ser él quien me llama, debe ser la única explicación posible que puede haber. Ya no doy más en que pensar, mi cuerpo me quema, me arde, me siento en un incendio, uno muy conocido y popular; el inferno. Si, ahí es a donde iré a parar, después de todo ¿esta alma ya no tiene salvación, cierto?

Eh matado a tantas vidas como pude en aquel lugar, que ya estoy tan manchado que ni en el infierno me querrían. Estoy condenado y ya no importa cuántas veces rece, cuantas suplicas le dé al cielo, cuantas horas en iglesias y escuchando a los curas y sus bendiciones, ya nada podía limpiar este cuerpo envuelto en la más negrura oscuridad del pecado, ya nada me podía librar del castigo final…así que ¿Por qué temerle al matar? Ya estoy sucio, ya nada me salvaría, así que ¿por qué debería asustarme la idea de matar a una víctima más de este apocalipsis?

Me levanto, tomo mi cuchilla y me acercó al cuerpo…solo para contemplar las heridas propinadas por mi puño y arma. Aquella mujer seguro me pidió ayuda, me pidió que la salvara de este martirio, pero no quise escucharla, ¿será eso? ¿No quise escuchar? Da igual, ya la mate, así que no hay marcha atrás

Estas cayendo lentamente al precipicio de la locura


Todos bajamos hacia la primera planta, ya luego de haber inspeccionado el inmueble como dos veces. Teníamos la buena suerte de nuestro lado, no había criaturas rondando cerca a la puerta principal de la casa, lo que nos daba tiempo suficiente para correr a los vehículos y salvar a los demás. Pero también debíamos ser los más silenciosos posibles, porque uno nunca sabe lo que le depara el destino…

-cuando abra la puerta, quiero que tú- dirigiéndome a Toth- corras lo más rápido posible, pero si llegaras a ver a uno de ellos, los atacas sin darle oportunidad a nada-

-veré como apañármelas, pero desearía que no hubiese nada ahí fuera-

-a todos nos gustaría lo mismo. Ahora, Petunia y Piero, irán detrás de Toth y correrán hasta llegar al punto que les indique- haciendo referencia al grupo de Cuddles- se subirán al segundo vehículo y esperaran ahí los 3-

-y usted ¿qué hará?- pregunto ella

-iré detrás de ustedes, vigilando y protegiéndonos de esas cosas. No se preocupen, ya me enfrente a muchos de esos y conozco métodos para derribarles rápidamente-

-tenga mucho cuidado por favor…- ella poso su mano sobre mi hombro

-descuiden, como les dije soy un ex soldado y estoy capacitado para batallas cuerpo a cuerpo- no es que me haya dado ganas de entablar más palabras con ella, pero era mejor mantenerla en calma a que cometiera una estupidez

-bueno, estamos listos- dijo Toth, yo asentí y con calma y respirando profundamente, me acerqué a la puerta, mirando por el cristal de este para ver si había alguno de esos adefesios por ahí

-¡ahora!- ni bien di la señal, Toth fue corriendo con el bate en mano mientras los dos restantes lo seguían sin vacilación-¡apúrense!-

-¡ahí vienen!- Piero volteo hacia mi dirección y vio, con los ojos muy abiertos del miedo, como 4 de esos imbéciles corrían hacia nosotros con dificultad

-¡maldición!- me detuve en seco y gire sobre mis talones. El primer ataque que hice fue en la cabeza, después los corte por el cuello y arranque extremidades con ayuda de mi cuchilla

-¡señor Flippy!- grito Petunia, como si estuviese al borde de la locura

Mire a la dirección donde se encontraban, solo para sentir como mi adrenalina corría al100% del horror. 5 de esos infelices tenia acorralado al trio, yo sin embargo estaba libre con una cabeza rodando a mis pies

-¡cuidado!- corrí lo más rápido que me dieron las piernas, pero gracias a Dios no hubo infortunios

-¡muere maldito hijo de puta!- Toth se las arregló para acabar con uno a punta de bateos, en cambio Petunia y Piero detenían los mordiscos de los zombis con las lanzas pegadas en sus pechos

-¡no los toques!- llegue y con un gran salto, clave mi cuchilla en el primer cráneo putrefacto que encontré, luego arremetí con los demás que ya estaban siendo controlados por Toth

-¡corran maldición, corran!- no dimos más tiempo a la matanza, dejamos los cuerpos como estaban y comenzamos a correr en dirección a donde se encontraban los muchachos y mi preciado hijo

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Los gemelos, Giggles, Cuddles y el pequeño Flick, estaban parados temblando del miedo. Su líder había desaparecido y ahora no sabían que más hacer. El plan era ir a la carretera central y recorrer todo el camino firme hasta la base militar, pero sin alguien que los guiara, que los ayudara, que los protegiera, estaban a merced de la muerte…

-¿por qué se demora tanto?- dijo Giggles, quien ya de por si estaba llorando, pero trataba de no mostrarse frente al crio

-él volverá, lo sé, no nos dejara abandonados…aparte, su niño está con nosotros…- Cuddles tenía abrazada a Giggles, esta tenia abrazado al pequeño

-maldición, debí haber ido con él…me desesperas tipo rudo- Shifty tenía abrazado a su gemelo, que por la situación le valía poco parecer gay ante los demás

-hermano…- dijo Lifty- si morimos, quiero que sepas que fuiste el mejor hermano de la historia, nunca me arrepentí de ser de tu misma sangre…- sus lágrimas rodaron por su rostro, en cambio el mayor no opto por eso

-serás idiota…no moriremos acá, te prometí que iríamos a la base y ahí es donde llegaremos, con o…sin él- se dieron un fuerte abrazo, cosa que no paso desapercibida por la pareja y el niño

-lamento ser…tan inútil en esto- dijo Giggles, abrazando más a Flick y Cuddles. Este ultimo la abrazo más fuerte y dijo

-no lo eres, demostraste mucho valor últimamente, además, protegiste en todo momento al pequeñín…si fueras inútil, este niño no estaría con nosotros…- dijo, mirando la verde melena del niño

-¡papá!- de pronto, los enormes ojos beige de la criatura se iluminaron al ver, pese a la intensa oscuridad, la silueta de su padre corriendo a toda prisa, pero también percibió la compañía- ¡mi papá está volviendo!- dijo muy eufórico

-¡es él!- Giggles se abrazó más a los brazos de su protector, en cambio los gemelos hacían su mayor esfuerzo por no soltar lágrimas y mocos

-parece que no viene solo…-dijo Cuddles, quien diviso perfectamente a los compañeros del soldado tras ya estar más cerca

-tenemos que hacer algo, tienen que saber que hay unos 7 rondando por acá- Giggles se tensó de los nervios, Cuddles tenía que encargarse de que esa información le llegara a su compañero

-quédate con el niño, iré a avisarle- sin importarle las suplicas de la peli rosa y el leve llanto del pequeño, Cuddles regreso por los vehículos que había recorrido hasta el punto anterior- debo avisarle antes que venga-

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Pude ver con gran alegría el rostro iluminado de mi hijo, aparte de los dos imbéciles gemelos y la llorona de Giggles.

Estábamos acercándonos más a ellos, cuando pude divisar por sobre los automóviles, la figura de Cuddles acercándose a nosotros a gran velocidad…

-¡Cuddles!- dije feliz y preocupado a la vez

-¡Flippy, tienen que subir a los vehículos!- me dijo, muy preocupado por lo que pude notar- ¡hay 7 de esas cosas rondando por acá, es muy peligroso!-

-bien, ya escucharon- dije volteándome a los 3- trépense y eviten hacer cualquier bulla con el metal de los autos-

Por como estábamos, la primera en subir iba a ser Petunia, pero lo siguiente que ocurrió me sorprendió y a la vez, me hizo llenar mi garganta de bilis…

-¡a un lado estúpida!- Piero empujo a la docente haciéndola caer al suelo-¡quítense, yo primero!-

-¡¿qué diablos te sucede?!- lo mire desafiante, no era posible que fuese la misma persona amable de hace rato

-¡quítate idiota!- no le importaba nada, empujo a Cuddles del vehículo haciéndolo caer también al piso, por suerte logre atraparlo antes que se lastimase-¡al fin puedo salir de aquí!-

Estaba loco, al parecer la carne humana lo volvió así. No iba a detener su estupidez, pero en eso me acorde que iba en dirección a los demás, y si suponía lo que aria, entonces mandaría al suelo a todos los mocosos y a mi hijo, dejándolos a merced de las criaturas que rondaban cerca…

-¡maldito imbécil!- grite, sin importarme esas cosas-¡gente como tu debería morir!-

-¡a mí no me vengas a decir nada, soldadito estúpido! ¡Si no fuera por esa puta, no nos abrías ayudado! te doy las gracias primor- dijo haciendo una mueca de beso volado para Petunia- ¡adiós idiotas!-

-¡espera maldito!- pero no hizo caso, debía darme prisa y capturarlo antes que le hiciera algo a los muchachos

-¡Flippy, tenemos que volver!- demonios, Flippy recuerda que ahora tienes dos vidas más que proteger…pero no puedo dejar que ese gordo de mierda se acerqué a los chicos

-¡de prisa!- dije, ayudando a la maestra a subir primero, luego Toth y luego Cuddles, para finalmente subirme lo más rápido posible y tratar de dar alcance al hijo de puta-¡no se detengan!- pero un sonido seco, un golpe metálico nos hizo frenar

-están aquí…-dijo Cuddles, tratando de contener la respiración

Los 4 nos quedamos en silencio, aguardando los próximos movimientos de los indeseables, pero no podía quedarme ahí, debía alcanzar al maldito que ya se estaba acercando a los demás…¡mierda!

-avancemos lo más rápido pero silenciosamente posible- dije, tragando un poco de saliva

Otro ruido más, esta vez a una distancia que podría calcular cerca…o era que se alejaba

-¡Giggles cuidado!- el maldito doctorcito no se le ocurrió mejor idea que gritar con todo pulmón

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-oigan miren, ese sujeto viene hacia acá…- Shifty estaba atento ante los próximos movimientos del señor- ¿será aliado?-

-no lo sé, capas sea un delincuente…- dijo su gemelo

-¡Giggles cuidado!- lograron escuchar el aviso del doctor

-¡ese idiota viene a hacernos daño!- tanto Shifty como Lifty se pusieron delante de Giggles y Flick para protegerlos, más lo que vieron a continuación los dejo paralizados

-¡quítense malditos bastardos!- Piero saltaba sin importarle el ruido que hacía con cada paso, pero al segundo siguiente, lo que pudo ver fue como unas manos tomaban cada extremidad inferior de él, haciendo que se resbalara y callera con las piernas abiertas-¡AAAHHHG!- grito de desesperación-¡AYUDENME!-

-¡lo atraparon!- Shifty estaba a punto de saltar para ayudar al hombre que ya de por sí, se le habían quebrado las piernas por la separación de estas y el coxis

-¡Shifty no lo hagas!- grito Giggles, el mencionado vacilo en darle ayuda o no

Las manos comenzaron con su labor, desgarrando trozos de carne de las piernas del regordete personaje. Sus gritos de agonía y dolor atormentaban las mentes de los jóvenes, pero quien más quedo impactado fue Flick, quien no podía quitar la vista de aquella escena

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Corrí y salte sobre varios automóviles y camiones, tratando de darle alcance al maldito hijo de puta de Piero, pero cuando me acerqué a lo que creí eran cuerpos desparramados en el camino, resulto ser una horda de esas porquerías, luchando por obtener un premio gordo…y que otro gordo que conozco que ese mal nacido

-¡AYUDAAA!- gritaba y se revolcaba sobre el tejado del vehículo, mientras sus piernas eran desgarradas lentamente por las manos de muchos de esos infelices

-recibes lo que diste, perro- le dije dese la altura en que me encontraba

-¡PORFAVOR AYUDAMEEE!- sus gritos de agonía me desesperaban, me atormentaban de cierta forma. No poder hacer más por una persona, me debilitaba de cierta forma

Pero tenía que hacer algo, tenía…

-¡Flippy!- la voz de Cuddles me sonó apagada, no podía dejar de lado ese único valor bueno que nos inculcaron en el ejército; nunca abandones a tus compañeros, nunca

-¡asquerosas bestias!- con mi cuchilla, comencé a destrozar cráneos, rostros, cuellos y todo lo demás a mi alcance, luego tome por ls hombros a Piero y lo alce, aunque por su peso me era un tanto difícil

-¡estás loco, idiota!- escuche la voz de Shifty, acercándose a mi lado y ayudándome a jalar el cuerpo del mal nacido

-puedo con esto, ayuda a Cuddles y los demás- le dije, mirando en dirección a donde estaba el doctorcito

-¡Flippy, el no sobrevivirá, déjalo!- pese a la insistencia del gemelo tarado, no podía soltar de los brazos a Piero, no estaba en mi dejar abandonado a nadie

-¡por favor, no me dejen!- y más con las suplicas de este

-¡te cargare a las 3!- ¡1, 2…3!-ejercí toda la fuerza que podía en mis brazos, claro que con ayuda de Shifty, pero eso no fue lo que me dejo casi al borde del desmayo.

Los huesos de sus piernas se habían desencajado de su lugar, haciendo que se desprendieran de sus articulaciones y se cayeran justo después de cargarlo en mi espalda. Sentí la sangre y algunas tiras de carne en la tela de mi casaca militar, empapándola, asqueándome

-¡m-mis p-pie-pernas…!- temblaba por la agonía

-resisten, estamos cerca de la base militar-trate de calmarlo, pero tanto Shifty y yo sabíamos que no aguantaría mucho tiempo más, dado a toda la sangre que perdía cada segundo

-¡Flippy, estamos todos!- dijo Cuddles quien reunió a Petunia y Toth con los demás- ¡¿qué hacemos?!-

-gracias a esas basuras…no podemos avanzar…-en efecto, estábamos rodeados por todos ellos, y de seguro molestos por haberles quitado la comida

-tenemos que seguir, no podemos quedarnos y perder después de todo lo que pasamos- mire a Cuddles, muy decidido a cualquier locura que yo propusiese, pero todo con tal de escapar de esta horda

-entonces…-mire a mi grupo ya crecido, con las miradas puestas sobre mí y entendí que, pase lo que pase, ellos me apoyarían en lo que hiciera-¡saltemos!-