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Hola a todas.. Les dejo el noveno capítulo
Aquí vamos... :) ;) :)
Gracias por la espera...
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DESTINADO A CONOCERTE
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Digo adios, y aun no quiero irme...digo que me voy, pero mis pies se niegan a irse...
digo que no lloro con lagrimas en los ojos, digo que soy fuerte , pero me quiebro por dentro...
C. B. B.
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Capítulo 10 - Adiós, Mansión de las Rosas
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El viento corría llevándose consigo los recuerdos felices y reconfortantes de su infancia. Estaba segura de que aun si no se lo habían dicho que había nacido ahí, en ese pueblo que ahora veía desde la ventana del tren que se alejaba con paso lento, pero firme. Sus ojos verdes estaban llenos de esa imagen, se llevo una mano a la cara y ahogo un pequeño sollozo. No podía sonreír, no entendía porque se iban , ni cuando regresaran, o si es que seria esto ultimo posible si quiera. Tantos sentimientos que despertaban ese inesperado viaje a...
No recordaba nada mas que no fuera la mirada apremiante de Elroy Andrew, a los muchachos empacando apresurados, a su madre igual de sorprendida que ella misma. Y sobre todo la mirada inquisitiva que le lanzo su hermano al creer que los abandonaría. Tantas cosas en que pensar, en que darle seria consideración. Le asombro ver a Annie de pie en la plataforma, pero no... no venia a verla a ella, sino a su primo Archie. El castaño claro solo le dijo un simple y frió: "Adiós, señorita Britter". Aquellos ojos caramelos que la miraron la lastimaron con su sola mirada profunda , pero distante.
Annabeth no supo por qué , pero esas cortas palabras la dejaron helada, ella pensaba que solo era cuestión de estar mas tiempo junto a ese muchacho castaño para que la viera simpática. Pero no... Apenas pudo articular un: "Adios, Archie." No pudo decirle que quería mantener una amistad por correspondencia, porque cuando quiso preguntar a donde se irían el muchacho le hizo un gesto de despedida y se alejo tomando el brazo de la niña rubia de ojos verdes, que se veía afectada. Escucho las sencillas palabras que utilizo Archibald para tratar de consolarla... Ella se llevaba las miradas tiernas y gentiles, si acaso noto el brillo resplandeciente al mirar a la que una vez llamo "hermana del alma".
Eliza estaba consternada, no dejaba de llorar, o eso parecía. Antes de nada corrió a abrazar a Anthony, que la estrecho a manera de despedida. Poco le falto a la pelirroja para alzarse y robarle un beso, uno que hubo deseado con todas sus fuerzas. Pero la presencia de la familia se lo impedía, una dama no podia ser descocada, ni atrevida. No, sino todo lo contrario, una mujer sumisa...
¡Suerte con eso! Porque de sumisa ella no tenia nada. Niel solo sonrió al ver a Annie a un punto de echarse a llorar por "su despedida" con el gatito.
"Al menos a ti alguien te extrañara... ¡Jajajaja! Pero a ti que te importa eso, primo... No, tu a quien quieres es a... a Candy... ¡Pero que diantres! Deja de pensar en esa mocosa enana..." pensó un Niel contrariado. Se limito a apretarle la mano a su prima rubia y pecosa. Aunque sus manos estuvieron mas tiempo de lo normal entrelazadas porque el muchacho se había quedado sorprendido de cierto descubrimiento. Mirándola de cerca se podía ver que era bella...
"Aun con esas feas manchas en la cara, se ve... linda..." Pensaba Niel, que tenia aun su mano unida a la Candy.
-Adiós, Niel.-dijo esta antes de querer hacer que reaccionara y le soltara la mano. Aquello no significo para ella , lo que para él sí. Por lo que le soltó la mano de manera brusca antes de volver con sus padres. Si acaso creyó que nadie se dio cuenta de ese gesto, estaba equivocado. Un brillor ambarino lo confirmaba y una sonrisa curveada se disimulaba.
Aunque por cosas de puras coincidencias el señor Steve y Tom pasaban cerca por el pueblo. Candy no pudo evitar correr hacia su hermano del Hogar de Pony y abrazarlo con lágrimas en los ojos.
-¡Tom! ¡Tom!
-¡Candy!
-Tom... ¡Qué bueno verte! Me iré, Tom...
-¿Lo dices en serio, Candy? ¡Qué lastima! Aun no hemos podido ver quien era mejor en el lazo... -esto hizo que la rubia sonriera. -Así esta mejor...Siempre sonríe, Candy... siempre...
-¡Pero que clase de conducta es esa!-decia una indignada Eliza Legan , mirando con cara de pocos amigos a Candy y Tom.
-¿Ella es tu hermana?
-¿Eliza? No, ella es... mi prima, Tom...
-Ya veo... Tiene un carácter agrio.
-¡Jajajaja! - se rió de buena gana Candy.
-¡Hump! -Eliza se alejo mostrandose ofendida, con los hombros bien en alto.
-Toma te la doy... Estoy seguro que te servirá , ya veras, Candy.-dijo Tom, antes de darle una cuerda enrollada. -No se te olvide que aun nos debemos una prueba de lazo... -trataba de animar a su hermana. Su hermana del Hogar. -No dejaremos de escribirte... Nunca... La hermana Maria y la señorita Pony te extrañaran mucho.
-¡Ya ,Tom! Solo dile que la extrañaras también...
-¡Papá!
-Señor Steve...
-Te extrañaremos , pequeña...Tom también, ¿No es cierto, muchacho? ¡Jajajaja! Te pones muy tímido, Tom.
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Pero eso quedaba atrás, junto al hermoso lugar que llamo hogar...Hogar...
¿De verdad dejaba su hogar?
Bueno... Hogar según definición era donde estaba su familia
-Pero...
Pero... Sentía que su familia estaba también con los niños del Hogar, con la señorita Pony, la hermana Maria, Tom...
Solo dijo adiós, pero le dolía tanto decirlo. Sintió una mano sobre su cabeza, miro unos ojos azules que la miraban con tristeza.
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-Candy...
-Lo se...
-No estés triste, pecosa.
-¿Pecosa?
-Tienes muchas en tu cara...
-¡Es cierto! ¡Jajajaja!
-Ya no estés triste. ¿Sigues molesta conmigo?
-¿Molesta? N-no...no es eso, es solo que... ¡Toda mi vida viví ahí!
-Ya veo, te asustan los cambios... NO eres la única, pero solo nos queda aceptarlo... ¿Es la primera vez que viajas en tren?
-Sí.
-¡Perfecto! Te llevare a que lo veas, te divertirás. Ese tipo de cosas te gustan, ¿No es así?
-Sí.
Dejaba atrás a todos los que hubo conocido, el dolor por Annie era casi tan aplastante como este. No supo si su presencia junto con las penosas circunstancias fueron mucho peores a lo que debería haberse sentido con todo... eso. Se fueron... ¿ A donde? ¿Por qué?
-¿Por qué?
¿Por qué? ¡Quien se lo dijera! Se dejo caer en su asiento, y apoyo la cabeza contra el cristal, sintió algo similar al abandono, pero inverso. Como si invirtiera los papeles...
¡Era tan extraño!
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Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje es mustio...
(Parte del poema "Nostalgia" ,de José Santos Chocano)
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Frunció el ceño y cerro los ojos, sintió las manos cálidas de su madre que la envolvían. Pudo sentir un breve estremecimiento, parecía que lloraba. También para ella era doloroso, tantos recuerdos que de seguro atesoraba de sus muchos años en Lakewood. Podía verla abriendo un poco los ojos. Quiso hacer que dejara de llorar, pero solo apretó su mano como mostrándose con el mismo sentir. Tan parecidas, con el mismo ímpetu. Pero también frágiles cual rosas deshojadas.
-Adiós, Mansión de las Rosas...
"No llores" quiso decir, pero sintió sus lagrimas saladas rodando por sus mejillas. Sintió que su madre la estrecho mas a ella. Como un claro signo de protección.
-Yo... te cuidare... pequeña... Mi pequeña... Ya no estoy triste, mientras los tenga a ustedes estaré bien. -la dama comprendió la oscura verdad de aquella precipitada decisión de su tía. Nada era por capricho, nada...
"Bert, espero que estés enterado de..todo... ¡Oh Bert! No pude verte una vez mas... " Pensaba Rosemary.
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-¿No viste nada, Stear?
-¿Ver qué, Archie?
-La forma en que Annabeth miraba a Candy...
-Ahora que lo mencionas, pues si lo note, hermano...
-¡Y todavía vino a despedirse! A mi no me engaña... Ella no tiene buenas intenciones... Es desconsiderada, y una pésima amiga. Mejor dicho no es una buena amiga... ¡Es...
-¡Archie!
-Pero me enoja...
-Se ve que babea por ti, Archie. -decia Stear riendo.
-¡No es gracioso, Alister!
-Lo se. Y Eliza que no dejaba de llorar...
-Querrás decir ¡pobre Anthony! que no podía quitarse la de encima. Al menos no nos tendremos que preocupar ni por Eliza, ni por Annabeth Britter...
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La noche se hizo día, y con ella se trataban de disipar los temores, porque los tenían aunque por cosas distintas. Su viaje no presento mayores contratiempos. Entre las ocurrencias de los muchachos y el espíritu alegre de Candy, fue una viaje relativamente corto. La matriarca de la familia estaba preocupada. Y tenia razones de sobra para ello. Junto a ellos iba George Jonson , la mano derecha del enigmática tío abuelo Williams.
-George... ¿Sabe si falta mucho para llegar a...
-Señora Brower... No falta demasiado para llegar a New York...
-¿New York? ¿Dijiste New York, George? -los ojos de Rosemary brillaban alegres. -¿Lo dijiste?
-Sí, señora Brow...
-¡George! Te dije miles de veces que solo me llames por mi nombre. Me conoces de siempre. ¡No sabes lo feliz que estoy ahora!
-¿Por...
-¡New York! Ahí vive una amiga mía... ¡Pero que bien! Quizá...
-¡Nada de nada! Rose, este viaje no tendrá distracciones...
-Lo se, pero... Tiene razón, tía...
-Madame Andrew tiene razón, señora Brower...
-¡Ah! Esta bien... -Rosemary solo asintió haciendo una mueca de ligero desagrado.
-Es por su bien...el de su familia...
-Es verdad, George...-asintió la rubia dama, mientras miraba por la ventana del vagón. Estaba junto a Elroy y George.
Pero por precauciones de Elroy contrato a otras personas que les servirían de servidumbre. No sabia que el enemigo había estado mas cerca de lo que hubieran deseado. Naturalmente los Legan se quedarían en Lakewood, pero no seria por siempre... Algún tiempo después irían a Chicago... La ciudad, una que no pudieron detenerse a visitar. No sabían que Sara solo los había despedido con una sonrisa maquiavelica.
-Nos veremos... Rosemary...
Sus planes se verían frustrados... por ahora... Gracias a...
Janice Conrwell...
Janice fue quien menciono su preocupación. Tenia el carácter fuerte al igual que Rosemary. También estuvo al cuidado de Elroy, cuando niña, aunque nunca noto la aversión de Sara por Rosemary Andrew. Janice era una dama preciosa de cabello castaño claro y de ojos azules oscuros. Se caso por amor, por suerte ante tantos compromisos. Por mucha suerte en realidad, pues Elroy también estuvo tentada a comprometerla de joven. Su infancia fue agradable al lado de Rosemary, aunque su carácter fuerte fue lo que hacia que Sara se mantuviera lejos de ella, por lo que nunca le hizo ninguno de sus jueguitos malintencionados con ella, como si lo hizo con Rosemary. Janice había sido bastante ruda de muchacha para su bien , por personas como Sara. Juntas las tres eran Las bellas y codiciadas primas Andrew en sus años mozos. Según Elroy tenia el mismo carácter fuerte de Archie.
Regresando al presente, algo extraño... Llegaron a New York, una tarde tranquila. Rosemary le ato el cabello a Candy en una trenza y le puso un vestido color azul zafiro. Parecía una pequeña damita, muy tierna.
-Estamos en New York, muchachos...-dijo Rosemary.
-¡Ah! New York... Interesante... Me pregunto como seria si fuéramos a verla...-mencionaba Candy, con un brillito en los ojos.
-Solo estaremos unos pocos días, así que estarán en la mansion que tenemos aquí en New York.-dijo Elroy , toda seria. -Yo debo de ver como sacar sus respectivos pasaportes. George me ayudara en eso, y ustedes.-miro a sus sobrinos nietos.-se quedaran con Rosemary, y le harán caso. Y no quiero nada de salidas a la ciudad.
-Pero, tía abuela... Es New York...-trataba de decir Archie.
-Archie tiene razón, tía abuela...-secundaba Anthony.
-Nos gustaría conocer la ciudad y...-iba a decir Candy.
-¡Ya basta! Se irán con Rosemary, y con Beatrice... -vieron todos a una mujer joven de mirada severa y vestido color verde oscuro , con tacos y el cabello atado en un complicado peinado. Parecía una tan estricta como Elroy-Sera su nueva institutriz que contrate para ustedes, no crean que descuidare sus estudios. Ahora vayan...
-Sí, tía abuela. -dijeron sus sobrinos nietos.
-Sí, tía. Vamos, muchachos.-dijo la rubia dama sonriendo. -Señorita Beatrice, acompáñenos por favor.
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-Madame Elroy me contrato para instruirlos.. así que comenzaremos por la historia...es de vital importancia que sepan la razón de por que estudiaremos este asignatura. ¿Alguno de ustedes, señoritos, lo sabe? ¿Si, señorita Brower?
-Yo... quería saber a que hora tendremos un descanso...
-¿Un descanso dice, señorita Brower? ¡Inconcebible, inaudible! Tome ese libro de ahí y lea en voz alta hasta donde yo le haya indicado. Han estado algo atrasados con las asignaturas, no tenemos tiempo de descansos... ¡Comience, señorita Brower! Quiero escucharla fuerte y claro. Después pasaremos a sus lecciones de francés.
-¿Francés?-se sorprendió Candy, casi atrangandose.
-Alce la mano para hablar, señorita Brower. Una dama no puede ser impertinente.
-Candy solo estaba sorprendida, señorita Beatrice.-dijo Anthony serio.
-¡Usted, también señorito Brower! Alce la mano para dirigirse a su maestra... Tiene tanto que aprender...
-Stear... -murmuro Archie.-¿Qué paso con el otro profesor?
-No se, le oí decir a Eliza que lo vieron muy amistoso con una empleada...Pero no se nada en concreto, Archie.
-Ya veo, Stear...
-¡Silencio!-escucharon el sonido de una vara siendo golpeada contra la mesa de madera.- ¿Qué manera es esta de desobedecer? Señorita Brower, comience.
Todos tragaron saliva antes de suspirar. Mas de uno pensó que era la hija perdida de la tía abuela. Por su manera de ser estricta, aunque esta maestra les parecía desagradable. Fueron unos días terribles para los muchachos que les dolía las manos de tanto escribir. No sabían que maldad habían hecho para merecer a esa institutriz.
-¡Enderecese!
-¡Esa letra es horrible!
-¡Señorita Brower, eso no es francés! Ni siquiera creo que sea un idioma.
-¡No sea apática!
Si la apática era ella. Pero bueno... Una tarde pudieron descansar de ella. Aunque estaban inquietos. Solo faltaba un día para irse de esa ciudad.
-¡Lo tengo! No iremos un rato.
-Tengo unos ahorros, debería servir para las entradas, muchachos.
-¡Perfecto, Archie!
-¿Entradas?-pregunto Candy, al oírlos, pero cerro la puerta con cuidado. -¿Entradas a donde?
-Al teatro.-dijeron al unisono los guapos muchachos.
-¿Al teatro? -pregunto la pecosa, sin entender.
-Veras...-Archie se acerco a Candy.-Queremos ver a la gran actriz Eleonor Baker...
-¿Actriz?
-Es una belleza, ya veras, Candy.-dijo Anthony, con mirada soñadora.
-¡Es muy talentosa! Si tenemos algo de suerte nos dará su autógrafo.-dijo Stear, acomodándose las gafas.
-¡Suena divertido, muchachos!
-¡CHIST! -dijeron los chicos haciendo seña de guardar silencio.-Te oirá Beatrice.
-Cierto, discúlpenme...-se sonrojo Candy.
-Perdonada.-el castaño le guiño un ojo.- Ahora vamonos.-dijo Archie sosteniendo la mano de Candy.
-Espera... Candy no puede salir así.-dijo Anthony.
-¿Así como?- se extraño la rubia.
-Estas en pijama, pecosa.
-¡Ups! Ahora me cambio, no tardo.
-No, Candy, si te cambias te veria Beatrice y... Ya lo se... Archie tiene muchos trajes... ¿Verdad, querido primo?
-Sí, pero no veo como...
-Eso mismo, Archie. -dijo Stear, captando el mensaje.-Tu tienes casi la misma edad que Candy. Solo prestale un traje tuyo.
-¿Un traje mio? Estas ¿seguro?
-Te prometo que seré cuidadosa , Archie.
-¡De acuerdo, Gatita! Por ti lo que sea. Aun si quisieras todos los cabellos de mi cabeza...
-¡No exageres, Archie!-le regaño Anthony.
-Yo si quisiera los cabellos de Archie.-dijo Stear, en broma, ante lo cual se rieron, pero se callaron al creer escuchar unos pasos.
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Cuatro bellos muchachos caminaban por las calles neoyorquinas de noche, a la luz de los faroles de las esquinas altas. Un muchacho era pelinegro, otro castaño claro y dos de ellos eran rubios, uno de ojos azules cielo y el otro de ojos esmeraldas. Se sentían todos unos rebeldes. Esperaban que Elroy , ni Rosemary, menos Beatrice se diera cuenta de su ausencia. Lo esperaban con ansias si no el castigo seria...
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Continuará ...
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¿El capitulo fue corto o me pareció?
Tratare de escribir su continuación lo mas pronto, por ahora solo les dejo esto...
Jijijiji! Estos chicos!
Los amo!
Odie a Mizuki por separar a estos entrañables amigos.
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Lamento la demora en actualizar.
(no encontraba espacio libre para redactarlo, espero su comprensión)
Saben que me gusta escribir... :)
No los abandonaría así nada mas.
Saludos a todas...
¡Besos!
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Selenityneza
Nos vemos pronto...
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