Estos días han pasado muchas cosas... ya estoy a fin de semestre y con un reporte final de mis practicas profesionales, tesis y los arreglos para la graduación estoy algo agobiada. Asi que esa es mi disculpa (excusa... XD) para retrasarme tanto en actualizar. Espero ya no tardarme tanto... esperemos.
Les agradezco mucho a Free, Fan2, Shia1624, Kiaru-chan, Anev y Dannagreen7 por sus comentarios, en serio que me motivan! Leo con mucho gusto cada frase que me escriben... :3
Sin mas... aquí otro minicapitulo.
ENAMORANDO A REI-CHAN
10. Iniciativa
Sabía la teoría, pero esto era la práctica, y del saber al hacer había bastante diferencia. No se había movido ni un centímetro, eso no era nada bueno. A pesar de que la maid frente a él tampoco se moviera y solo lo mirara atentamente… lo intimidaba. ¿A qué le tenía miedo? No lo sabía.
Se estaba impacientando pero… ¿debía de tomar la iniciativa? No quería asustar a Rei, al menos no de nuevo. ¡Diablos! ¿Que se suponía que debía hacer? Quería que el mayordomo que estaba aprisionándolo le besara… ¡Ahora!
-Yo… este… no sé cómo comenzar.- Declaro Rei apenado.
-Rei-chan, ¿quieres que te ayude?-
-No.-
Esa respuesta le dolió al pequeño rubio.
-Pero… ¿entonces?- Balbuceo Nagisa confuso.
-Solo quédate quieto.-
Era ahora o nunca.
La realidad era, que no tenía el arrojo necesario para besar a Nagisa en los labios, así que lo mejor que se le ocurrió fue depositar un pequeño beso en la mandíbula del pequeño. Uno más. Otro más, y así consecutivamente hasta haber formado un "tierno" camino hasta su cuello. O al menos él lo vio así.
¡Qué gran equivocación!
¿¡En qué diablos pensaba Rei!? ¿No se daba cuenta de lo increíblemente erótico que era ser besado en el cuello? Más aun… se estaba arriesgando a que Nagisa se encargara de que eso no quedara solamente en besitos inocentes. Solo porque estaban en un lugar público el niño de ojos magenta estaba conteniendo sus ansias, o de lo contrario ya lo hubiera hecho suyo.
Otro error, sintió un mordisco en su clavícula.
¡Eso ya estaba al borde de la locura! ¿Estaba aquel mayordomo seduciéndolo? Porque por ese camino iba la situación actual. El pequeño niño rubio separo a su amigo hasta una distancia adecuada, si eso continuaba sabía que gemiría y era algo que no le quería mostrar a Rei-chan…no por el momento al menos. Su mente estaba tan perturbada con los torpes y sensuales besos de su amigo que la escuchaba vociferar palabras eróticas que eran imposibles de exteriorizar, gritaba en el delirio "tómame o déjame", y Nagisa opto por lo segundo al ser lo más viable dadas las circunstancias.
-Discúlpame, ¿te lastime?- Pregunto un Rei preocupado.
-No…no es eso… solo que…- Toco el lugar donde fue mordido.
-Ups… Nagisa-kun…- Miro el cuello del chico pingüino. –No medí la fuerza… disculpa…- Manifestó avergonzado.
-¿Qué? Te digo… no dolió tanto como para que…- Lo interrumpió.
-Perdón… yo… te deje un moretón.- Se inclinó en forma de disculpa.
-¿Eh?-
El joven Ryugazaki desanudo su corbata para poder quitársela y acto seguido se la puso a Nagisa, por suerte combinaba con el atuendo de sirvienta que llevaba el pequeño pingüino.
-Creo que estará bien con eso. No se alcanza a ver con eso puesto.-
Un pensamiento malicioso pasó por la mente del más pequeño.
-Sabes Rei, no es un moretón solamente.-
-¿Disculpa? ¿Qué dices? Es un moretón por donde quiera que lo veas.-
-Es un chupetón, Rei-chan. Una marca de beso de un amante.-
Era obvio que eso Rei no lo había planeado así, ¿verdad?
Me he puesto a pensar en la duración de esta historia... ¿ya deberia irme apuntando a finalizarla? No se la verdad...
