N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
¿Quieres Jugar Conmigo?
Capítulo X
Miro la hora en su reloj dandose cuenta de que eran las nueve de la mañana, había ido a dejar a Ino a la casa durante la tarde de ayer además de que había hablado con su padre pidiendole el favor de que le dejara el resto de la tarde libre hasta su turno de nueva cuenta, para su sorpresa su padre había aceptado sin colocar peros así que estaba bien excepto por el pequeño detalle de que en ese preciso momento estaba en la cama de Hotaru semidesnudo con ella desnuda solo cubierta por las sábanas blancas de su cama.
La sintio removerse y sonrió un poco, en su tiempo había amado a esa mujer como nunca, la había amado tanto que dolía haberla visto con alguien más en su cama en diferentes ocasiones, la había amado tanto como para incluso perdonarle lo que le había hecho a su hermano y lo que había hecho con el mismo, aún más el haber lastimado a uno de sus juguetes que salio demasiado caro para toda su familia, debía de odiarla pero allí estaba simplemente viendo como estaba recostada sobre la cama con una ligera sonrisa en los labios.
¡Dios! Es que simplemente podía acabar con ella en ese momento, no matarla pero como mínimo regresarle un poco del dolo que él mismo había vivido pero sus manos tenían otros planes cuando con calma simplemente acariciaron su espalda, grabando el momento de una suave risa, disfrutando su piel, Ino estaba en esos momentos en el hospital así que por ella no se preocupaba en lo absoluto, estaba todo bien aunque estaba ideando la manera de acabar con Hotaru - Si sigues así no prometo no cansarte - susurro la mujer que más había amado causandole una ligera sonrisa además de una sacudida en su pecho.
- Hazlo - susurro provocadoramente en su oído viendo como ella asentía para dar vuelta sobre la cama y sonreirle coquetamente... el juego volvía a empezar.
- Hyuuga, necesito hablar contigo - giro la cabeza encontrandose con el Uchiha que la miraba con una ligera sonrisa que ella borro con un gesto frío, ella también sabía jugar un poco con las personas porque después de todo era hija de Hiashi Hyuuga, un hombre sin escrúpulos y por mucho que le costara había sacado una parte de este pero la dulzura de su madre había ganado sobre sus genes - ¿Dese algo Uchiha-san? - pregunto cortante disfrutando por dentro la mirada de sorpresa del azabache cuando lo llamo por su apellido y no por su nombre como seguramente esperaba.
- No me digas así, entiendo que estes molesta por lo sucedido con Karin pero no me llames por mi apellido... lo detesto - aseguro este como un niño pequeño al cual le molesta que no le den helado a la hora de comer pero es que era muy diferente la situación porque quiza una madre le daría helado pero ella le iba a dar leche pasada, justamente eso iba a hacer - ¿Qué lo detesta? Me da lo mismo, usted es un paciente al menos cada ocasión que se entreviste conmigo y yo soy su doctora, punto final... me da lo mismo lo que usted quiera - aseguro tomando una tablilla, tenía un niño con paperas que atender cuanto antes.
Giro el cuerpo pero al instante la mano del azabache se poso sobre su muñeca deteniendo su huida, si ya sabía que no iba a ser tan fácil pero lo menos que quería era que el hospital se enterara de lo que tenían fuese lo que fuese pero a esas alturas ya le daba lo mismo - ¡Oh ya se lo que desea! - medio grito con una ligera sonrisa viendo que este parecía sonreir más a gusto con esa reacción por lo que dejo la tablilla sobre la repisa de recepción en ese piso y lo tomo de la corbata jalandolo un poco para inclinarse sobre él y entonces sucedio... el gran Uchiha Sasuke estaba nervioso.
Vio el deseo en sus ojos, un destello pequeño pero que ella noto de inmediato - ¿Lo desea? - susurro viendo como este asentía un poco, sus alientos se mezclaron y sonrió... rozo un poco pero antes del contacto separo sus labios volviendolo a la realidad al empujarlo - Vaya con su prometida Uchiha - escupio su apellido con asco para dar media vuelta y alejarse de allí a paso calmado... estaba feliz de repente.
Miro la tablilla sobre su paciente, tenía fiebre desde hace unos días y la misma no cesaba, sus padres se estaban preocupando pero los análisis que había mandado a hacer estaban en espera así que tenía que esperar un poco pero sentía que no era nada grave y eso esperaba de verdad - Yamanaka - se detuvo ante la mención de su apellido viendo a uno de sus colegas que estaba concentrado en su localizador - Te buscan en recepción - y dicho esto dio media vuelta alejandose, dio un leve suspiro mientras ladeaba la cabeza en señal de confusión... ¿quién podría buscarla?.
Camino de regreso puesto que se encontraba en la primera planta pero en el ala oeste así que solo tenía que caminar hasta el centro, comenzo con su caminata pensando en Naruto, aún no le había dicho que para la adopción tenían que contraer matrimonio o mejor dicho ella tenía que estar casada con alguien, eso iba a ser complicado pero lo mejor era esperar un poco más de tiempo porque lo menos que deseaba en esos momentos era tener una pelea con él después de estar bien... le estaba gustando demasiado el Naruto que era bueno con ella y no le apetecía ver su furia al menos de momento.
Se detuvo en recepción caminando hasta donde la chica que atendía con una ligera sonrisa - Oh, Yamanaka-san, ¿desea algo? - pregunto esta con una ligera sonrisa que fue devuelta por ella - Me dijeron que me buscaban... ¿quién es la per... - no termino la pregunta cuando sintio un tirón en su brazo que la hizo girar la cabeza y recibir de lleno una bofetada de parte de aquella persona, murmullos ahogados en gritos fue lo que escucho a pesar del golpe, daba gracias a Dios que allí solo entraba personal de momento puesto que la estaban remodelando pero no esperaba con que una persona normal pudiera estar allí.
- ¡Alejate de Naruto maldita zorra! - sinceramente no sabía como es que siempre que terminaba siendo agredida era por culpa de este, se estaba cansando un poco de ello pero tampoco estaba como para quejarse si debía ser sincera, se recompuso un poco mirando a la dichosa Hotaru que la miraba con odio puro en los ojos, su cabello rubio hacía resaltar el verde oscuro de sus ojos, sin duda una bellezar pero no se iba a librar de la golpiza que le iba a meter después de aquella bofetada que le había propinado, o no, no se iba a librar.
- Yo te mato - susurro mientras dejaba la tablilla que cargaba sobre la barra de recepción acortando la distancia entre la rubia y ella para devolverle la bofetada que esta le había dado causando un grito ahogado de la misma que seguro no se lo esperaba pero ella tampoco espero que esta se lanzara para derribarla al piso y le propinara un golpe en la mejilla que la medio aturdio pero no lo suficiente como para jalarle el cabello mientras sus uñas se incrustaban en su cuello arrancandole un grito, ella no iba a salir herida, estaba harta de todo en esos momentos.
La rubia tomo su cabeza entre ambas manos y comenzo a azotarla contra el piso al tiempo que ella la golpeaba en la mejilla con el puño cerrado, alguien intento separarlas pero solo termino en el suelo producto de un empujón de parte de Hotaru que llevo su mano hacía su cabello jalandolo que estuvo segura le había arrancando un poco, el aire no llegaba a sus pulmones de todo pero eso no le impidio darle un codazo en el labio cuando sintio la mano de esta en su cuello pero de pronto todo se detuvo... alguien había apartado a la rubia de su cuerpo permitiendo que el aire llegara a sus pulmones, sabía quien era así que solo esperaba no la tomara con ella aunque pensando que estaban bien... él iba a estar de su parte.
Miro a Hotaru lastimada y solo eso le basto como para mirar a Ino con enojo, con rabia, con odio, siempre era así cuando alguien tocaba a la de ojos verdes, siempre la defendía y lo iba a seguir haciendo - ¡¿Qué diablos te sucede?! - le grito sujetando contra su pecho a Hotaru que comenzo a sollozar, ella nunca iniciaría una pelea así que apostaba a que había sido Ino, siempre la rubia era quien iniciaba las peleas, ya se estaba cansado un poco de ella, sin embargo, una punzada recorrio su corazón al ver el dolor en sus ojos cuando lo vio abrazando a la rubia, quiza por estar de parte de ella pero no iba a estar de su parte cuando era quien siempre iniciaba las peleas.
- ¡¿Q-Qué me sucede?! ¡Me sucede que estoy harta de que siempre sea yo la golpeada, siempre a mí a quien pisen... ella comenzo todo! - grito en respuesta con algunas lágrimas resbalando por sus ojos pero ni eso logro calmarlo un poco porque estaba demasiado furioso, apreto más contra su pecho a Hotaru que negó con la cabeza ante aquella acusación - ¡Deberías saber cual es tu lugar... maldita basura! ¡La próxima vez que la toques sere yo mismo quien te devuelva cada golpe! ¡Nunca en tu vida te atrevas a tocar a Hotaru! - le grito en respuesta viendo como ella solo soltaba más lágrimas para comenzar a correr pasando a su lado empujandolo un poco.
En ese momento le dio lo mismo, Hotaru siempre iba a ser más importante que cualquier persona... siempre.
Miro a la chica rubia que tenía que atender, los rumores habían corrido demasiado rápido en esa ocasión, no había ido en busca de Ino porque sabía que ella estaba o mejor dicho necesitaba estar sola durante un tiempo, si la buscaba solo iba a lograr que se tragara todo el dolor que debía sentir y eso era lo que menos deseaba, tenía que sacarlo todo y si ella estaba presente solo iba a lograr que sonriera o que fingiera una sonrisa y ella odiaba ver a esa Ino así que lo mejor era dejarla sola.
- ¡Necesito que la traigan aquí mismo ahora! - escucho en el pasillo al rubio que estaba hablando con alguien por su celular a punto de agredir a la primera persona que cruzara por su camino - No, no la vas a obligar a salir de la azotea, ella se queda allí y tu te vas con Hotaru - reconocio de inmediato la voz de su jefe, Minato, sonrió al escucharlo, le estaba haciendo un bien a Ino y ella le haría otro, sin pensarselo dos veces sujeto con fuerza el cabello de la rubia que iba a gritar pero ella fue más rápida al cubrirle con la mano la boca.
Era una Hyuuga y como tal tenía un temperamento endiablado - Escuchame muy bien maldita... intenta tocar de nuevo a Yamanaka Ino y juro por la tumba de mi madre que te regresare el golpe duplicado, ¿estamos? - pregunto viendo la mueca de terror en esta porque además de estar amenazandola con la voz tenía un escalpelo en su garganta, le daba lo mismo si era una maniática porque nadie iba a hacerle daño a su amiga, nadie, ella siempre era quien la defendía y era su turno de sacar las garras por Ino... era su turno de pagarle aunque fuera un poco todo lo que había hecho ella a su favor.
- Vas a ser una buena niña y saldras diciendo toda la verdad o juro que en este preciso momento el escalpelo te hara más arañazos en el cuello de los que tienes y te dolera tanto que lloraras sangre - la tal Hotaru asintió con la cabeza llena de miedo por lo que la jalo con fuerza de la muñeca claro no sin antes hacer chocar su cabeza accidentalmente con la pared para empujarla hacía fuera de la habitación llamando la atención de los dos hombres que estaban enfrascados en un duelo de miradas pero eso no era lo importante ahora.
Se cruzo de brazos esperando a que esta hablara - ¡Mentí... la rubia decía la verdad Naruto... yo inicie la pelea! - grito esta con lágrimas en los ojos y ella disfruto de ver la mueca de terror leve en el rostro del hombre rubio... le debía más a Ino pero esa era su primer paga.
Estaba temblando de la ira, la impotencia, el dolor pero sobre todo porque él había preferido a otra chica pero lo peor era que había pensando por unos momentos que tenía una oportunidad con el rubio ya que Shion estaba fuera de la competición pero era claro que eso solo eran tonterías, sin embargo, era hora de volver, ya había estado allí dos horas y si no volvía probablemente este se molestara aún más, era algo así como su dueño así que debía volver, la cabeza le punzaba y la sangre que salía de la misma era el claro ejemplo de que probablemente tenía una contusión.
Tomo aire abriendo la puerta para bajar de prisa, era el juguete de Naruto así que no podía darse el lujo de sentirse agredida aunque lo fuera, no tenía ese derecho, doblo los pasillos llamando la atención de sus colegas y de algunas personas revisando con prisas si por ahí estaba el rubio, tenía que pedirle perdón porque sin duda alguna él siempre iba a tener la razón, nunca iba a sentir algo más por ella que no fuera simple tentación de hacerla su mujer y ya, eso era más que obvio, había cometido el error de tener falsas esperanzas pero lo iba a arreglar de inmediato.
Giro el pasillo y entonces lo vio hablando con la rubia que lloraba y este le decía algo con expresión calmada, camino con paso calmado notando que también estaba su jefe Minato así que se tendría que humillar ante gente de alta sociedad... de nuevo.
Llamo su atención ver a Ino delante de él con el labio sangrando, ligeros arañazos en su cuello además de que el cuello de su bata de doctora tenía sangre, se sintio culpable por lo que estaba pasando en esos momentos, ella no había tenido la culpa pero como siempre él había cometido el error o la estúpidez mejor dicho de creerle a alguien más, la vio tomar aire y hacer una reverencia - Lo lamento Hotaru-sama... lo lamento Namikaze-sama, fui yo quien inicie la pelea y les pido me disculpen por ello - algo dentro de él se oprimio al verla disculpandose por algo que ella no había cometido.
Estaba pidiendo perdón por algo que ella no había hecho y eso mando una corriente a su cuerpo que claramente decía que odiaba verla pidiendo perdón por lo que no dudo en tomarla de la mano para arrastrarla por los pasillos hasta una habitación que estaba al parecer fuera de servicio, paso el pestillo y solto su mano - ¿Por qué te disculpas? - pregunto en un tono poco calmado, era que le molestaba demasiado verla de esa manera cuando ella no tenía la culpa de nada, quería darse un disparo por orillarla a hacer cosas como aquellas.
- Inicie la pelea - respondio con simpleza mientras una ligera sonrisa se forma en sus labios, no sabía si era para calmarse o para no decir algo más, apostaba más a que era la segunda - ¿Por qué la iniciaste? - de alguna manera u otra le iba a hacer saber que ella no tenía la culpa de nada y tendría que pedirle disculpas por haber sido tan estúpido al creerle a Hotaru - La abofeteé y ella me regreso el golpe, de alguna u otra manera termine derribandola y golpeandola, es una mujer así que es obvio que no se iba a quedar de brazos cruzados por lo que comenzamos con la pelea - aseguro como si nada, la versión era casi igual pero desde diferente punto de vista... lo tenía muy en claro.
Tomo aire mientras se colocaba de rodillas, había sido un error muy grande y suyo así que era hora de disculparse con todas las de la ley, noto un jadeo ahogado de la rubia, era sinceramente lo menos que esperaba - Lo siento... Hotaru fue quien comenzo con la pelea así que no tienes que disculparte pero yo si me disculpo... lo siento - se disculpo con sinceridad, el error había sido de él así que se disculpaba como debía ser - Te perdono si haces algo por mí - no había esperado una respuesta como aquella pero era lo mínimo que podía darle.
- Pideme lo que quieras - aseguro mientras alzaba la vista viendo como ella solo se mordía un poco el labio, debían darse prisa en esa plática para que un médico la viera cuanto antes - C-Contrae matrimonio conmigo - susurro tan bajo que juraba que no la iba a escuchar pero debido al silencio que los rodeaba claro que la había escuchado - ¿E-Eh? - por primera vez en su vida Namikaze Naruto estaba sin palabras y tartamudeando sin duda alguna Yamanaka Ino lo estaba cambiando demasiado y comenzaba a... gustarle.
- Contrae matrimonio conmigo, para la adopción se necesita únicamente estar casados así que contrae matrimonio conmigo - aseguro ella viendolo directamente a los ojos y él sonrió, era demasiado inocente y eso le gustaba demasiado, se levanto con cuidado para tomarla de la mano y jalarla hasta abrazarla como era debido notando un quejido de su parte, estaba sangrando un poco de la cabeza - Hay otras maneras de lograr la adopción, sobretodo si conoces a la gente correcta pero si Ino quiere al niño, al niño tendra - aseguro mientras descendía un poco su mano hasta llegar al límite de su cintura sintiendo un pisotón de su parte... era valiente la rubia.
- No te pases del límite en estos momentos, es lo mínimo que me debes después de creerle a esa - siseo con furia y la tomo del mentón para dejar un casto beso en sus labios observando un sonrojo en sus mejillas que simplemente lo cautivo aún más - ¿Estás celosa? - pregunto sobre sus labios viendo que ella solo sonreía de lado negando con la cabeza, sabía que mentía, conocía demasiado bien a la gente como para asegurar aquello sin duda alguna - Si, si estas celosa pero que te quede claro algo... por el momento solo me centrare en ti - aseguro antes de empujarla con suavidad fuera de la habitación.
- Ve con un médico, te busco en veinte minutos - la vio alejarse refunfuñando por lo bajo lo que se le hizo demasiado tierno en esos momentos, tomo su celular marcando el número de su amigo Sai - Busca a Sakura... la quiero mañana en la mañana en mi despacho - y dicho esto colgó... comenzaba su venganza contra Hotaru y pagaría caro haber dañado a su juguete.
N/a
Espero les haya gustado.
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