Across the Universe
Can't buy me love (385 palabras)
Latis admite no conocer demasiado acerca de lo que a las mujeres comúnmente les gusta de alhajería; pero desde pequeño, siempre había considerado el collar de su madre como uno de los objetos más hermosos que hubiese visto. A la muerte de su madre, cuando apenas era un adolescente, lo había heredado e importándole poco que fuera un objeto propio de una mujer, lo había llevado puesto. De ese modo, su madre siempre estaría con él, además de ser un objeto que le había protegido en más de una ocasión.
Así que había supuesto que sería un buen regalo para Lucy. Era hermoso, además de que, de ese modo, él podría saber que le protegería cuando él no pudiese estar a su lado. No podía entender su reacción de querer rechazarlo.
—Pe…pero no puedo aceptarlo.
— ¿Por qué?— preguntó realmente confundido. ¿Aquello era alguna costumbre terrestre, de que por buena educación, primero se debe rechazar un regalo? Mira que eran raros los habitantes del mundo místico, sólo había que mirar cómo se visten para darse cuenta.
—Es el único recuerdo que te queda de tu madre, yo jamás…
Ah, entonces por ahí venía la mano.
Tomó sus dos manos y le entregó sin dudar un segundo en dárselo. Ella lo necesitaría más que él, realmente no querría que algo malo le sucediese a Lucy, mientras él pudiese evitarlo. Ella valía lo suficiente para él como para que le entregase eso tan valioso. Su madre viviría mientras él no le olvidase y entregarle esa pertenencia a Lucy, le hacía pensar que dos de sus personas más apreciadas estaban de alguna forma unidas.
Ella finalmente lo aceptó, aunque estaba un tanto cohibida. Se notaba que no estaba acostumbrada a usar ese tipo de cosas. Él sonrió suavemente, divertido por la situación. Lucy en ese sentido no era parecida a sus dos amigas. Marina, por su parte, se notaba que había nacido en una buena cuna y estaba acostumbrada a llevar alhajería en cantidad y extravagancia; mientras que Anaís, aunque menos exuberante, disfrutaba de llevar alguna prenda de valor. Lucy, por el contrario se notaba que era una persona humilde y que no gustaba demasiado de llevar cosas de valor material.
Y eso estaba bien, su humildad denotaba otro buen aspecto de su persona. A Latis eso le gustaba.
