Hola a todos!!!! He vuelto, esta vez un poco mas temprano, porque ya termine los examenes nOn. Y he de advertir sobre algo: mi teclado sigue sin poner las tildes y no se si podre escribir bien, y tambien que ESTE ES EL ULTIMO CAPITULO!!!!

Muchas gracias a todos, todas por seguir el fic T-T, este es el primero que termino, asi que espero que os agrade. Reviews:

Kairi Minamoto: Te enteraras en este capitulo MUAJAJA!!! Aunque no creo que te quedes muy contenta con el resultado... Lo siento x Georg, pero su cojin desaparecio xD. Aquí tienes el capitulo final!!!

Alba-manami: Jaja, aquí se desvelaran mas de alguna cosa... Aquí tienes el capitulo final!

Y sin nada mas que decir, os dejo con el cap!!!

Capitulo 10: Despedida.

Ana se desperto sobresaltada. No recordaba su sueño, pero sabia que habia sido muy malo. Miro a su alrededor, como si no recordara donde estaba, pero la mente se le aclaro al ver a su amiga Alby en la cama de al lado, durmiendo con la almohada abrazada, y donde a veces susurraba 'Bill... ' entre sueños.

Se giro hacia la mesita de noche, donde estaban su movil y un reloj. Las tres de la mañana. Se levanto sigilosamente, segura de que no despertaba a Alby, y salio de la habitación. Bajo las escaleras y entro en la sala de mezclas. Abrio el mismo cajon con el que se habia tropezado hace un par de dias, y saco aquel objeto. Tan extraño, y tan familiar a la vez. Lo sostuvo entre sus manos durante unos minutos.

-¿Qué puedo hacer?- susurro Ana, volviendo a dejar el objeto en su sitio.


Alba miro fijamente la manzana que estaba desayunando. Ni siquiera sabia por que se la estaba comiendo. Hambre, suponia. Natalia estaba a su lado, comiéndose un mango con cara de asco, aunque la chica no sabia si era por la comida o porque Tom no paraba de revolotear a su alrededor.

-Vamos, Natalia, que lo de ayer fue una pequeña equivocación...- explico Tom, con uan sonrisa.- Anda, perdóname...

Natalia ni se inmuto. Simplemente le dedico unos buenos dias a Ana, que acababa de bajar.

-Buenos dias, bella durmiente.- dijo Georg, que estaba desayunando junto a las chicas.- Eres la ultima en despertar.

-¿Ah, si?- dijo Ana, sentándose junto a Georg y cogiendo una tostada.- ¿Dond eetan lso demas?

-Bill esta componiendo canciones, Gustav con la bateria, Andreas y Alissa estan hablando de noseque de la casa, y Alby esta encerrada en el baño.- contesto Alba, dándole un mordisco a su manzana.

-Vale...- susurro Ana, y en ese momento bajo Alby.- Buenos dias, Alby.

-¡Ana!- grito la chica, haciendo que se le cayera la tostada a Ana.- ¡Me tienes que decir lo que me ocultas!

-No te oculto nada...- dijo tranquilamente Ana, mientras recogia la tostada.

-¡No mientas, hannah-chan!- dijo Alby, algo histerica (xD).

-No miento, Kairi-sama.- contraataco la chica. Alby fruncio el ceño de manera comica y se fue al estudio, donde habia un ordenador.

-Vaya, se enfado.- comento Tom, que habia dejado de acosar a Natalia por un momento.


Alby encendio el ordenador. Cuando estuvo listo, enchufo la camara y se puso a cargar las fotos que habia echo. Guardaba celosamente en una carpeta las fotos que le habia echo a Bill, y la que estaban todos en grupo. Aunque le preocupaba Ana. Últimamente estaba bastante seria.

-¿Podemos hablar?- dijo una voz a sus espaldas que la asusto.

-Si, claro.- dijo la chica volteándose, y se dio cuenta de que era Gustav.- Es sobre Ana¿verdad?

Gustav asintió, y se sento a su lado.

-Pues sueltalo.- siguió Alby, dejando sus fotos.

-Ella me gusta...- dijo Gustav, lo que hizo que Alby casi pegara un salto.-... pero últimamente la veo muy rara. No tiene nada que ver con al Ana que vi el mes pasado.

-Ya .-contesto Alby, bajando la vista.- Es que últimamente ella ha ytenido algunso problemas, de los cuales algunos conozco y otros no. Pero si te los cuento, debes prometerme que no el diras nada a nadie.

-Te lo prometo.- respondio Gustav, mirándola a los ojos.

-Muy bien.- dijo Alby, y respiro hondo.-Ana vive con sus padres. Su padre trabaja mucho, y su madre no tanto. Pero este año, han tenido que trasladar a su madre a otra provincia, y apenas la ve. Desde entonces ha vivido con su abuela, pero no alcanzan para pagar las facturas y para sobrevivir. Por eso a Ana le preocupaba dejar a su abuela, pero esta la convencio y esta aquí.

-¿Y su madre no las visitaba?- le interrumpio Gustav.

-No.- continuo Alby.- pero resulta que anteayer la llamo su madre. Y Ana se puso peor, pero no me ha dicho porque.

-Aja.- dijo Gustav, y se quedo mirando al infinito.- Deberíamos avisar a los demas.

-Si.- contesto Alby, y volvio al ordenador.- Pero después de comer.

Gustav sonrio, y se fue de la habitación.


Andreas estaba fregando los platos. Todos habian disfrutado de la comida que Alissa habia preparado.

-Vaya, Alissa, nos sabia que tuvieras esas dotes culinarias...- murmuro Tom, llenísimo.

-Si, claro.- contesto Alissa, y miro el reloj. Hacia 5 minutos que habia mandado a Ana al super por un producto que no necesitaba.- Bueno, hablemos sobre la chica.

-Vale.- dijo Natalia.- Yo empiezo...


Ana entro en la sala de mezcla. Si Alissa creia que iba a ir por macarrones, estaba muy equivocada. Era la oportunidad que necesitaba. Abrio de nuevo el cajon, saco el objeto y salio sigilosamente del cuartillo.


-Entonces, por lo que sabemos, es una chica fantástica.- dijo Georg.

-Claro.- respondió Alba.- Ana siempre ha sido muy buena con todas nosotras. ¿Tu que opinas, Gustav?

Gustav estaba mirando la puerta de la casa.

-Tengo un mal presentimiento...- murmuro.


Ana cerro la puerta de la salita, la que daba al jardin. Corrio por toda la hierba hasta llegar a las piscina. Miro al casa que, imponente, se alzaba antes ella. Saco un papel y lo dejo sobre una tumbona.

-Vamos alla.- susurro.


-Ahora que lo recuerdo...- dijo Alby, mirando la ventana.- Ana me dijo que habia intentado matarse una vez, por culpa de algo que no comentare, pero...

-¿Piensas que se va a matar?- dijo Bill, riendo.- No seas tonta, lo dudo mucho.

Alby miro el reloj. Hacia media hora que se habia ido, y el super no estaba tan lejos.

(N/A: Los sucesos que se acaban de narrar son imaginarios. Yo nunca he intentado matarme, que conste ¬¬)


Ana miro la pistola que tenia en la mano. Carga automatica. Miro la casa por ultima vez, y una pequeña lagrima rodo por su mejilla. Se puso de espaldas a la piscina.

-Lo siento, Alby...


Georg habia ido a la sala de mezclas, y habia vuelto palido. Las manos le temblaban.

-¿Qué te pasa, Georg?- pregunto Andreas.

-Mi pistola...- susurro el chico.- No esta...

Las tres chicas se levantaron de un salto y miraron a Georg.

-¿Tenias una pistola?- dijeron las tres al unísono.

-Si, pero por seguridad, ya sabes...- susurro Georg, pero no le dejaron terminar.

Las tres habian salido corriendo escaleras abajo, hacia el jardín. (N/A: Aclaración: la casa tiene 3 pisos, arriba los dormitorios, en medio la cocina y el salon, y abajo al sala de mezclas y la salita, que daba paso al jardín.)

Lo Tokio Hotel corrieron detras de ellas, pero no tuvieron que correr mucho. Todos se habian quedado paralizados al oir el disparo.


Alissa fue la primera que la vio. Alby iba detrás de ella, pero con el paso mas elnto.

-Sera mejor que no la mires...- dijo Alissa, cogiendo de los hombros a la chica, pero esta se solto y se dirigio al borde de la piscina.

Sus ojos se abrieron de par en par.

Ana flotaba sobre el agua. Un agujero del tamaño de una bala atravesaba su cabeza, y de el emanaba la sangre de la que estaba teñida el agua. Sus ojos, abiertos de asombro, estaban vacios, aunque en ellos habia el brillo de la tranquilidad, un brillo que Alby nunca habia visto en ella.

La chica se quedo paralizada, pero al darse cuenta de que esta vez habia perdido a su amiga para siempre, cayo de rodillas y comenzo a llorar.

Alba y Natalia se pusieron junto a ellas. La primera se habia quedado estatica en el sitio, mientras que Natalia lloraba en silencio.

Los Tokio Hotel se acercaron a la piscina, y todos se quedaron mirando el cadáver de la chica con una mirada de tristeza y amargura. Bill iba a decir algo, cuando de repente soplo un fuerte viento que movio el papel que Ana habia dejado en la tumbona. El sobre volo hasta posarse en las rodillas de Alby. La chica, con la vista nublada por las lagrimas, abrio la carta y la leyo en voz alta.

Queridas Alby, Alba y Natalia:

Posiblemente cuando leais esta carta, yo estare muerta. Para que no haya ningun problema judicial, lo digo aquí: He decidido suicidarme por mi misma y sin ayuda. El porque es un detalle sin importancia.

Alby: Tu has sido siempre mi mejor amiga, y lo sabes. Me has apoyado siempre en todo, me has soportado y me has ayudado en momentos de necesidad. Tu sabes mejor que andie por que he hecho esto, asi que te agradeceria que no se lo dijeras a nadie, por respetarme .Dile a Gustav que el quiero. Muchas gracias.

Alba: Tu eras la que estabas mas ilusionada con este viaje, y juntas hemos pasado malos y buenos momentos. Supongo que ahora no me debes nada. Muchas gracias.

Natalia: Tu has sido siempre la que no queria venir. Lamento que no te lo hayas pasado tan bien como nosotras, pero es lo que hay. No olvides nunca lo que has pasado aquí, me refiero a lo bueno, claro. Muchas gracias.

Y a los Tokio Hotel, lamento haberos causado este problema. Ojala que no os cause ninguna mala fama o problema. Recordad siempre las canciones de verano en vuestra mente.

De nuevo, gracias.

Ana.

Y tras terminar, Alby estrujo la carta entre sus brazos y comenzo a gritar.

Epilogo

Hacia un dia soleado. Que ironia, penso Alby. Siempre habia imaginado los entierros en dias lluviosos y grises, pero aquel dia hacia sol. En el cementerio apenas habia gente. En aquel pequeño pueblo nadie la queria, le habia dicho Ana una vez, pero Alby queria pensar que no era asi. Estaban las tres completamente vestidas de negro, otras tres chicas que lloraban en silencio, y un chico de unos trece años que llevaba de la mano a una anciana, que no paraba de llorar.

Ni rastro de los Tokio Hotel ni de nadie adulto.

Cuando introdujeron en ataud en el nicho, Alby apreto fuerte la foto que se habian echo las dos en la habitacion. Poco a poco, las tres chicas se fueron llendo, y ellas tres se iban a ir cuando la anciana se acerco a ellas.

-¿Eres Alby?- pregunto la mujer, y la chica asintió.- Mi nieta me hablo mucho de ti. Eras una especie de angel de la guardia para ella. Me alegro de que te encontrara, pero no te culpo de su muerte. Era una decisión que tomo ella. De verdad, gracias.

La mujer coloco lirios blancos en la lapida, y se marcho. Alby se acerco a la tumba, coloco la foto en ella y una pequeña flor que habia encontrado en el camino. Cerro los ojos , se levanto y se dirigio hacia las otras dos.

-'Hoy empieza una nueva vida'- penso la chica, y volvio al vista hacia la tumba.- 'Una vida sin ti'.

Fin.

Vaya, ya lo termine o.o. Me alegro de que me apoyarais hasta el final de este fic, os lo agradezco. Aclaro de nuevo que los sucesos aquí mencionados no ocurrieron ninguno en la realidad. Un final triste, lo se, pero debia ser asi.

Muchísimas gracias.

ATTE: hannah-hm