¡Holi gente! Gapriel Apareciendo en este hermoso dia (al menos hermoso para mi)

Este es el capitulo de hoy, en este lindo 1 de noviembre~ donde las aves cantan y el sol brilla

bueno realmente las aves no cantan porque estoy subiendo esto de noche, mucho menos el sol brilla pero ustedes entienden

El nombre de la canción que me dio la inspiración para este capitulo es Dark Times(de Scarlett Rose) como originalmente (y sigo queriendo)llamar al capitulo pero Memory pues va mas acorde.

Sin mucho mas que decir les dejo este algo largo capitulo~


Dark Time

Memory


Ahora su fastidio era un poco más que desde hace rato, si bien la energía no le alcanzo para salir de esa tienda ahora iba en el saco de ese hombre, ya después escaparía para volver a casa

-he llegado-grito el hombre y pronto se escucho a alguien correr

Siendo sacado del saco, el pequeño niño le miro con unos ojos brillantes

Se sintió sonrojar por alguna razón que no entendió muy bien, pero apenas el adulto entrego el juguete, ese niño le tomo con cuidado como si fuera a romperse pasando su hermosa mirada sobre él para después sonreír

-es perfecto papa-informo y abrazo a su padre que le revolvió un poco el cabello-¿puedo jugar afuera con él?

-claro pero recuerda no te vayas lejos, debes estar en la casa antes de que se haga de noche para cenar

-¡si!-yendo hacia afuera con ánimos

Mientras tanto el pequeño príncipe estaba confundido y abochornado por alguna razón que escapaba de él, su instinto le dijo que ese niño iba a apreciarle, que iba a quererle

"Solo me quedare unos días cuando este mas fuerte"-pensó como una clase de excusa

Era solo una excusa barata que con los días dejo de decirse, quería quedarse allí, junto a Himori.

Con una mirada brillante "morí" le hizo sentir algo, había un algo diferente, el niño le trataba bien como si intuyera que él estaba vivo, hablándole, contándole cosas, sueños, ocurrencias cualquier cosa, sosteniéndolo con cuidado cada que lo tomaba en brazos.

El termino cayendo en ese encanto, logrando tomar forma humana más tiempo, ayudándolo, cumpliéndole "deseos" como hacía con Misaki. Conforme creció no le dejo de lado, incluso aunque tenía amigos y demás Saruhiko era su prioridad

-esto es ridículo-se tiro con cuidado en su furton abrazando la almohada-no estoy enamorado, no estoy enamorado

Un joven Akiyama Himori de 16 años de edad seguía repitiéndose eso durante una hora, dando vueltas en el furton, tratando de convencerse a sí mismo en vano de que no estaba enamorado

-quizás…solo un poco enamorado

En un mueble cercano, el juguete se cayó de la nada, llamando la atención de su dueño, que rápidamente fue hacia el

- Ru-san ¿Cómo te caíste?-suspiro tomándole con cuidado pasando sus dedos por los pequeños brazos, las piernas y finalmente el pecho donde encontró algo, extrañado hizo un poco de lado la yukata viendo una pequeña grieta-¡¿Qué?!

Saruhiko en ese momento entendió por fin lo sucedido y se sintió el mayor estúpido del mundo

Era solo su fallido primer amor, ya no había como seguir negándoselo, se había enamorado a primera vista de esos ojos negros y aquella sonrisa

De su actitud, de su humor, de sus días malos, de sus días nostálgicos, de la risa, del llanto, de los secretos que solo el sabría, de verlo irse siempre tan sereno, de lo ingenioso que podía ser, se enamoro de la inocencia de ese niño que estaba creciendo en alguien aun mejor

Fue solo amor a primera vista

Esa noche intento irse, lo intento de verdad, salir por la ventana, no volver jamás alejarse antes de ser olvidado y tirado como siempre pasaba, los niños crecen, olvidan sus juguetes incluso aquel al que llamaban favorito, sería solo una decoración un tiempo más y después fuera él o su madre quien le guardarían.

No quería ser tirado, era de lo que nunca podría reponerse cuando los niños que alguna vez le querían al crecer le dejaban. Era solo un juguete que es fácilmente desechado con los años y no quería pasar eso con Himori.

Pero basto con verlo dormir tan tranquilo allí en su furton para que su escape se viera frustrado, no quería alejarse y fue débil…

"Solo me quedare unos días cuando este mas fuerte"- Era la misma excusa de hace años

Trato de verlo desde otro enfoque, si bien lo que sus amigos le habían explicado del amor (y lo poco que entendió realmente) es que se tenía que luchar por esa persona, demostrarle cuán importante era para uno

Cosa que hacia todos los días con cumplirle sus deseos, darle buenos sueños, darle suerte

Cuando, según Aki, no había forma de estar juntos o que esa persona no correspondía sus sentimientos entonces lo que debía hacer era velar siempre por su felicidad incluso si es alado de otra persona

Así que se dispuso a seguirlo casi todos los días para saber quién era la persona que tenía el corazón de su niño. Era dolorosamente fallido, en especial porque le enojaba le hacía sentir malestar verlo con alguna chica, eran celos.

Aunque una que otra vez dejo externar sus celos haciendo que la chica en cuestión o persona sufriera de improvistos, tenía que ser maduro y seguir con el plan de hacer feliz por completo a Himori

-bien, voy a declararme-dijo el chico tratando de reunir valor-esto es ridículo, debo estar enfermo o algo quizás no es amor solo estoy confundido-volvió de nueva cuenta como todas las noches a decirse, una hora más tarde se levanto tomando la marioneta acomodándole frente a él en el suelo

Oh no-advirtió para sí, le usaría para practicar ¿Qué tan cruel era eso?

-no es tan difícil…aparte no es como si fuera a contestarme…-se dijo a sí mismo, sintiendo sus mejillas arder-me…me gustas…-soltó

La grieta hizo un ruido dentro de la cabeza de Saruhiko, se rompería allí mismo quizás

-no, así no… Sa…Saruhiko Ru-san sé que esto es ridículo ¿Quién demonios se enamora de un juguete? Quizás solo te quiera demasiado aunque desee con todas mis fuerzas que seas real, la persona, bueno cosa, que me gusta es Ru-san, bien me declare a mi propio juguete es demasiado por hoy

Cubriéndose completamente con las sabanas ignorando al juguete

¿Qué?

Entonces quizás tenía una oportunidad, debía que arriesgarse, si fallaba si himori gritaba asustado de verle sería suficiente entonces para olvidarlo, se iría, se terminaría.

Himori-le llamo

-¿uh?-sacando su cabeza de las sabanas, alguien que por cierto debía estar muy cerca suyo, le llamo mas no vio a nadie-¿lo abre imaginado?

Tal vez debía reunir más valor y pensar más

Dos días después, justo cuando el chico estaba preparándose para dormir y volverle a decir que estaba enamorado de él, se arriesgo. Era ahora o nunca

-himori-le llamo

-¿Ru-san?...-se extraño, ¿le había hablado?

-Himori –volvió a llamar sorprendiendo al chico, preparado para que le alejara aun en su pequeña forma, rechazándolo pero los negros ojos donde le gustaba perderse parecían brillar

-hablaste…

-lo que dijiste ¿es cierto?-se atrevió a moverse algo incomodo pues no le quitaba la mirada de encima

-si…-estaba embelesado, ¿estaría soñando o algo?-a mí me gusta Ru-san

Se arriesgo en mostrar su verdadera forma, la tenue luz azul le cubrió, creciendo en tamaño, como un chico de 15 años, Saruhiko se descubrió increíblemente tímido temiendo ser rechazado pero en vez de eso la sonrisa y la brillante mirada fueron dirigidas hacia él, con un suspiro de alivio

-eres real-acercando su mano hacia el perfecto rostro que le cautivo desde niño, suave…era suave al tacto- de verdad estas aquí

-s-si…yo

-¿estoy soñando?

-no, soy real-dijo para después ser abrazado, esa calidez era diferente a la que alguna vez conoció, reconfortándole el corazón

Ese era su primer amor

Ninguno de los dos sabia que hacer, eran solo un par de chicos con su primer amor, tomándose de las manos con timidez sonriéndose nerviosos, hasta llegar a besarse… fue algo mágico, Saruhiko dejo de sentirse frio por dentro, como si de verdad el hechizo fuera a romperse, quizás al fin era libre junto a la persona que amaba por primera vez

Saliendo a escondidas, era una suerte que vivieran en ese pequeño pueblo en el campo, platicando, riendo o a veces simplemente acostados en el césped mirando las nubes. Eso era amor, Saruhiko estaba seguro de que eso era amor, uno sincero uno fuerte, era amor

Incluso había logrado crecer, ¡estaba creciendo! Se volvió más alto, ya no parecía un chico de 15 años, estaba creciendo, estaba cambiando, estaba viviendo.

A pesar de los problemas estaban juntos, huyendo de ese pueblo para buscar un lugar donde pudiesen estar juntos sin ocultarse tanto, sin que alguien le reclamara al menor por su nulo interés por el matrimonio, huyendo de un compromiso que no quería

Unas cuantas ciudades y pueblos después, habían logrado quedarse cerca de las montañas

-uh parece ser que de verdad no te gustan los vegetales-le dijo sonriente viendo el plato

-lo siento-se disculpo algo avergonzado

-no importa, yo me comeré tus vegetales y tu el pescado- le sonrió con mas animo el de ojos azules era tan lindo cuando se avergonzaba

La vida en ese lugar al principio fue dura pero en pocos meses fue fácil, mas aun cuando el príncipe insistía en usar el oro que tenía guardado, después de todo para eso era, para cuando él fuera libre y no pasara tanta hambre.

Pasando algunos años Saruhiko estaba de verdad convencido de que el hechizo se había roto, crecía, sentía hambre, sueño, se podía lastimar incluso, sentía su piel humana, su cabello crecía también, su voz cambio un poco, llevaba tiempo que no volvía a ser una marioneta no se sentía débil era libre, era amado, amaba a alguien

Era amor

Mas sin embargo el tiempo se encargo de hacerle ver lo equivocado que estaba, para los 35 años de Himori era evidente que su crecimiento se detuvo, era evidente que no cambiaba ni un poco, aunque sintiera hambre, aunque sintiese su corazón latir, no estaba cambiando, no estaba envejeciendo

50 años y él seguía viéndose como de 18 o quizás 20 años, su cuerpo seguía igual, llevaba años sin ser una marioneta pero…era frustrante, se sentía mal incluso lo notaba en esos ojos que amaba

¿Acaso su amor no era suficiente? ¿No era lo bastante fuerte? Se amaban entonces ¿Por qué?

Himori pareció rendirse en algún punto, conformándose con la respuesta muda de la maldición

-debe ser raro para ti besar a un anciano

-el único anciano aquí soy yo, morí-contesto besándole en los labios para demostrar su punto

-no eres un anciano

-soy el anciano de 182 años que se enamoro a primera vista de un mocoso de 5 años-le riño provocando solo una risa por parte del hombre mayor

-bueno nadie tiene que saber que tenias 182 años-le dijo

-incluso a mí los años me pasan factura-recargándose con cuidado en el cuerpo ajeno, abrazándose a él-por ejemplo el moho

-uhh

Riendo a pesar de todo, viviendo con normalidad, a veces discutiendo por las mismas cosas de siempre, otras veces solo dejando pasar el tiempo

El enemigo número 1 de Saruhiko no era su maldición, ni siquiera el odio que hacía a esta fuerte era el tiempo. Pasaba entre sus dedos como agua, sin forma de evitar que pasara, robándole toda esperanza a verse libre o ser feliz, los días buenos siempre tendrían un final, sus esperanzas y sueños siempre descansan con sus dueños en tumbas cuyos nombres serian borrados al paso del tiempo.

-dijiste alguna vez que incluso podrías romperte-salió el tema de repente mientras el "joven" príncipe le alimentaba,

-¿uh? Si… no se mucho de eso realmente

-tal vez…cuando yo muera te rompas

-¿pero qué mierdas estás diciendo?-se quejo dejando de lado el plato –no vas a morirte ni hoy ni mañana ni la semana que viene

-Quizás el próximo año-murmuro el de ojos negros con cierto aburrimiento

El tema siempre estaba allí, si el amor no había roto el hechizo, si el amor que sentían no había hecho algo… ¿lo aria el desamor?

Para Saruhiko era mejor morir juntos que seguir viviendo sin él, lo amaba, su corazón latía por el… ¿Por qué razón tenían que ser así las cosas?

Sus amigos, Ella y aquellos hechiceros, todos ellos sucumbieron al tiempo, sin encontrar manera de romper la maldición…incluso aunque ese chico que lo maldijo había muerto el seguía allí

Volviendo al pueblo natal del peli verde, volviendo a ocultarse de los ojos de todos…

-fui feliz incluso si no fui capaz de romper esa maldición

-…

-lo siento-le sonrió muy apenas estaba en las ultimas y lo sabia tanto que expresar y tan pocas palabras para hacerlo

Se mordió la lengua al punto de sentir como su boca se llenaba con sangre, temblando como una gelatina, tratando de alguna manera de retener las lágrimas

-te amo-murmuro sabiendo que si abría mas la boca no podría contenerse

Esa noche Akiyama Himori de 78 años había muerto por causas naturales en la vieja casa que perteneció a sus padres, en la que fue su habitación, su hermano menor le encontró a la mañana siguiente.

Saruhiko se sentía agónico, no poder gritar no poder hacer ruido tener que estar allí junto al cuerpo de la persona que amo, solo mordiéndose la lengua, mientras las lagrimas corrían por sus mejillas…justo poco después del amanecer el dolor en su pecho fue tal que volvió a esa pequeña forma de marioneta, abriendo su camisa con brusquedad

La grieta se hacía más grande, originándose de donde se supone estaba su dolido corazón, retorciéndose hasta perder la consciencia

-¿estoy muriendo?-el dolor que le recorría el cuerpo incluso ese de juguete era tan grande que no podía moverse sin sentir que todos sus huesos se quebraban -¿Himori?...

Cada paso que daba era como si sus pies fueran descalzos sobre vidrios, pero no se alejaría de él, escuchando el funeral improvisado en la parte delantera de la casona. Tenía poco tiempo para meterse dentro del ataúd, corriendo pues sentía que la magia había escapado de él, sintiendo que perdía fuerza fue capaz de meterse dentro de esa caja de madera tan lúgubre y tan…simple.

La sangre que salía de su nariz, boca y su oído debía ser una señal de que realmente estaba muriendo pero estaba feliz. Feliz de que al menos morirían juntos, abrazándose a la tela, sintiendo la rigidez del frio cuerpo que hace unas horas aun le hacía sentir vivo.

Lo siguiente fue algo confuso, borroso por el dolor que estaba sintiendo, despertando por el sonido que hacia la tierra al caer a la tapa del ataúd, sin luz sin nada, lo único bueno de esa caja tan simple de madera es que era más espaciosa a lo ancho, usando lo poco que le quedaba de magia volviendo a ser ese joven de 20 años, abrazándose a un cuerpo frio

Respirando agitadamente sin ser consciente del tiempo ¿Cuánto tiempo llevaba desde que escucho como lanzaban la tierra al agujero? Sin embargo el dolor no se iba sentía como era de enorme la grieta, como si le abrieran el pecho, como si sus entrañas estuvieran expuestas

-te amo…

con su consciencia yendo y viniendo no era capaz de procesar, la desesperación pudo mas con él en ciertos momentos, fue mala idea estar enterrado allí, pero sin fuerza no sería capaz de salir hasta que llego a un punto en que ya no ser capaz de sentir sus piernas ni sus brazos, quizás se habían roto por fin volviéndose polvo o algo, su pecho se sentía frio, tan frio…incluso podría apostar que había perdido un ojo pero al menos ya no sentía dolor…ya no estaba sintiendo nada solo cansancio, sueño…una enorme calma

Con sus recuerdos yéndose como el ultimo cielo azul que vio con Himori… él amo, dejando de sentir su cuerpo como si estuviera flotando tratando de sonreír al final…el vivió y finalmente entregándose a la oscuridad de su consciencia pensando en que quizás lo volvería a ver él murió.

-.

-.

-.

-.

-.

-.

-.

-.

-.

-.

-.

O al menos eso se suponía que debía pasar

Despertó gracias a la luz ¿luz? Estando en su forma de marioneta se dio cuenta que aun estaba dentro de ese intento de ataúd solo que…no había nada ¿Cuánto tiempo había pasado? Que tanto tenía que pasar para que los huesos se volvieran polvo… ¡¿Qué jodido año era?!

No había rastros de nada, ni de nadie cerca ¿con que propósito fue que el ataúd fue sacado? El montón de tierra alado de esa caja…huesos…

Quizás allí fue que la amargura y el odio le hicieron descontrolarse, alguien se había atrevido a sacar el ataúd y tirar los huesos como si no fueran nada, como si Himori no hubiera existido como si sus restos no merecieran ser tratados con respeto.

El sujeto que tuvo la osadía de tal crimen fue "juzgado" apropiadamente, con una condena justa, encerrándolo en el ataúd dejándolo allí en ese agujero.

Apenas intento tomar alguno de los huesos estos se hicieron polvo al tacto, desvaneciéndose en el aire, dejando solo entre la tierra un anillo de plata. Su propio anillo entonces ¿Dónde estaba el otro?

El sujeto (criminal) pensó que diciéndole la ubicación del objeto "robado" su "sentencia" podría cambiar…lastimosamente para él, Saruhiko era hijo [del bastardo] de Nikki y en algo tarde o temprano terminarían por parecerse…Al igual que su padre no sintió arrepentimiento.

Dos anillos lo único que le quedaba aparte de los recuerdos.

Estaba en el mismo cementerio del pueblo pero no quedaba nada ahora había casas más raras y grandes a poca distancia, incluso la forma de las lapidas había cambiado, el nombre de su amor ya ni siquiera era entendible, incluso tuvo que conseguir ropa pues esta debió descomponerse realmente no sabía bien que rayos había pasado.

Vagando para encontrar su dinero de vuelta, si quiera pasa saber donde estaba ¿Qué clase de futuro era ese? Amargándose, haciendo "bromas" a las personas que creía molestas, a veces ejerciendo un poco de justicia…del inocente chico que se había enamorado a primera vista no quedaba nada más que el recuerdo.

Los niños se volvieron más molestos, los adultos, la sociedad todo se volvió más molesta, innecesaria…se encontró a si mismo deseando que todo se esfumara.

El amor no rompería el hechizo ni el dolor del corazón lo aria, la grieta sanaría mientras alguien le amara pero no volvería a caer en eso, no amaría a nadie más…al menos eso se suponía

-¿saru? ¿Qué pasa? ¿Por qué estas llorando?

Dios, el destino o cualquier entidad omnipotente debía estar burlándose de él, debía ser un juego cruel, debía serlo, tenía que serlo ¿Por qué tanta crueldad hacia él?

Seguía igual de hermoso de cómo lo recordaba, el uniforme azul le quedaba bien, muy bien, la sonrisa amable, el cabello suave, la mirada cálida…si seguía viéndose igual a pesar del tiempo, seguía haciendo que su corazón latiera tan aprisa como la primera vez

-¡saru!

-yo… lo siento-se disculpo con Misaki, lo estaba preocupando, estaba haciendo un show, limpiándose las lagrimas con fuerza, no debía llorar, no era el mismo Himori del pasado, no lo era, no le recordaba, no le amaba, no…no lo amaba

-saru

-oye ¡¿estas bien?!-Akira como siempre tan sobre de él, no cambiaba o al menos eso intentaba pensar

-¿Está bien?- pregunto enomoto acercándose también

Estaba perdiéndose, era doloroso

-¡déjenlo respirar!- la teniente los hizo a un lado a todos, dándole espacio a Saruhiko era como si este no fuera capaz de respirar- intenta respirar conmigo ¿ok?

Que nostalgia, pensó en su remolino de emociones, como la vez en que aquel bastardo casi lo mata, como cuando casi muere ahogado

Akira, Andy, Fuse y Ren a su alrededor intentando que respirara pero solo hacían un caos por los nervios, Seri los hizo a un lado para poderlo tranquilizar

Inhala exhala no pasa nada, vas a estar bien, tranquilo

- Inhala…exhala… no pasa nada, vas a estar bien, tranquilo

Está funcionando Seri

-¡Esta funcionando teniente!-celebro Andy

Casi me da un ataque

-casi me da algo-susurro Ren

-será mejor que lo llevemos a la enfermería-anuncio la mujer sintiendo un dolor en su pecho, ver a ese chico así de débil, ¿Por qué estaba llorando? ¿Por qué de la nada? ¿Por qué sufría? – Yatagarasu –llamo al peli naranja que estaba en shock- ¿sufre de alguna enfermedad?

-sa-saru… no… nunca…le había pasado esto-contesto sin comprender como de la nada el otro había empezado a llorar y después a ser incapaz de respirar, doblegado por el dolor, si no fuera porque esa mujer le recostó en el suelo

-Akiyama, Akira ayuden a yatagarasu a llevar a Saruhiko a la enfermería

¿Incluso el mismo nombre? ¿Todo completo? ¿Qué tan descarado era el destino? ¿Qué tanto empeño por hacerlo sufrir?... pero dolía su pecho dolía por los recuerdos, por las emociones, ¿Por qué?

Tenía que alejarlos, tenía que evitar ser tocado por alguno de ellos, su mejor amigo y el amor de su vida… seguramente su piel reconocería el calor, ese calor que pensó perdido, no podía con eso, no, no, no

-¡saru!-le grito Misaki preocupado, angustiado, se removía en un vano intento de algo ¿de qué?

¿Por qué él? ¿Por qué? Sus amigos ya no eran sus amigos, Seri no era la Seri que fue como su madre, no eran ellos, solo personas ajenas a él no serian amigos de nuevo, no serian una familia de nuevo, ya no volvería a comer la comida de kamo, ni a platicar sobre libros con eno, ni fantasear con el mundo con ren, ni a jugar con Andy, ni entrenar con Fuse y akira

No sería regañado ni mimado por Seri, no sería abrazado por ninguno de ellos, no serian cercanos, no comparten recuerdos juntos, son extraños, simples personas que nacieron siendo iguales a su familia a ellos a ella.

-¡Saruhiko-san! ¡Resista!

…...

...Ni si quiera el…

No volvería a cruzar su mirada con la de él, no le va a sonreír, no le dará una taza de té, no comparten nada, no sabe nada sobre él, ni sus sueños, ni sus pesares, nada. Eran extraños, no volvería a verlo sonrojarse, ni a besarlo, ni a tomar su mano, mucho menos sentir su piel, limpiar sus lagrimas, cuidarle si enfermaba, ni sus enojos, ni los codazos incluso, nada, no eran nada

No le llamaría de nuevo, no lo buscaría con la mirada, ni compartirían una comida de nuevo, no verían el atardecer, ni las nubes ni siquiera las estrellas o los días de lluvia. No irán a pasear, no van a hablar, no tienen nada.

Ellos no eran sus amigos, ni familia…ese chico no era SU Himori…todos ellos estaban muertos.

El estuvo allí en cada entierro de su familia para ser él quien arrastrara el ataúd de Reisi hacia la tumba que el mismo cabo, que el mismo lleno de tierra, que el mismo cuido como la de Seri

Incluso aunque se esforzó las flores no crecieron sobre las dos tumbas, incluso aunque lo intento no fue capaz de encontrar un hechizo para traerlos de vuelta. Aunque se haya quedado allí el tiempo siguió pasando borrando el nombre de sus amigos de las lapidas, no importo lo que hiciera no había nada de su pasado.

Incluso aunque grito, pataleo, golpeo y lloro dentro del ataúd de Himori no volvería a la vida, no volvería, sufrió dentro de ese pequeño espacio en los lapsos de conciencia que tenía hasta romperse…pero aun así no murió.

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Su pecho volvió a contraerse, volviendo a sentir que el aire le faltaba, agitado, sudando frio, dolor, dolor solo eso, como en el ataúd

Es cierto, el amor no rompería el hechizo, no lo hizo antes no lo hará ahora aunque quisiera a Misaki, quizás ni el contra hechizo funcione, volverá a quedarse solo, volverá a perderlos, volverá a seguir viviendo, volverá a llorar sobre tumbas cuyos nombres se borrarían con el tiempo, volvería a romperse para despertar años después para seguir

Finalmente como aquella vez se sintió débil perdiendo la conciencia donde todo se volvió negro

El escuadrón especial, el tercero al mando, la teniente y Misaki estaban en shock, sufriendo, ¿Qué mierda había pasado? Incluso la gente que pasaba cerca, parecía tan caótico, tan doloroso y tan agónico que el chico termino por desmayarse

Tardaron unos segundos en reaccionar, siendo consientes que incluso había gente grabándolo ¡grabándolo! Eso enojo a Misaki y Akira que no tardaron nada en destruir esos aparatos, asustando a sus dueños que no pudieron ni quejarse

-¡hay que irnos!-grito seria la teniente-debemos llevarlo al área médica de Scepter 4-fue una orden bien dada

Los miembros del escuadrón especial encabezados por la teniente simplemente tomaron entre sí al pelinegro para llevarlo lo más pronto posible. Misaki lucia tan molesto, tan serio que la flama roja no tardo en manifestarse ni siquiera se molesto en apagarla o algo.

Akiyama seguía en shock, pero también serio, escuchando de repente quejas de las personas que pasaban por el alboroto por los aparatos rotos

-si no se largan voy a ejecutarlos yo mismo-amenazo preparándose para desenfundar su espada

La molesta gente se alejo corriendo ¿Qué era ese malestar? ¿Qué era este dolor en su pecho?

Yéndose lo más rápido que pudo para alcanzar a los demás


Este es el final del capitulo, ya sabemos mas cosas ¿como lo ven?

Es la semana del Reisaru y yo aqui de rebelde subiendo Akisaru(¿SaruAki?) con tal nunca le atino a las fechas

Ahora con quien se quedara saru, con su primer amor o con misaki~

Esta semana será capitulo doble, Nos vemos en unos dias~

¿Review?