La frustración inundo a Luna, mientras algunas lágrimas rebeldes escurrían por sus mejillas, había entregado todo por Scott, su banda, su talento, su inocencia, su todo y el imbécil se escabullo una vez cumplido su repulsivo propósito.
El camino a casa no fue fácil, menos aun con la moral por el suelo, en medio de la noche, sintiendo su entre pierna arder como un infierno, mientras cada mirada sobre su cuerpo era como una puñalada a su autoestima.
La casa en silencio era una de las pocas noticias lindas que tuvo esa noche, agradecía internamente que sus padres fueran a visitar al abuelo loud.
Se arrastró como pudo los últimos metros antes de tirase en el piso de la sala, a causa del cansancio.
Un leve brillo de luminosidad, la despertó, sintiendo los estragos de sus malas decisiones, uno tras otro de los bellos recuerdos que formara con el bajista, se destruían ante la imagen de él saliendo de la habitación del motel sin mirar atrás, dejando destrozada.
Miro a su alrededor reconociendo su habitación, pero no recordaba haber llegado a la misma, observo su ropa la cual era diferente a la de la noche anterior, se miró extrañada, sintiendo rastros de humedad en su cabello al pasar su mano sobre su pelo alborotado.
Intento hacer memoria, pero era todo tan difuso y revuelto, volvió a intentar recordar o al menos eso intento, antes de ver entrar a su hermanito con una bandeja cargando el desayuno para ella.
— — Despertasteis — dijo Lincoln sonriendo, colocando la bandeja sobre una mesita de cama — será mejor que comas despacio, estas muy cansada a un de tu concierto de anoche — una sonrisa sincera le recordó, que su hermano por motivos escolares no había podido ir a visitar al abuelo, quedándose ella como su encargada, a un que eso fuera más nominal, que nada, siendo que el chico podía cuidarse solo.
El día paso tranquilo, o al menos eso intento ella, aparentar cuando descubrió los golpes del chico, hematomas y una ligera cortada ya vendada.
Peleas callejeras, un asalto, demasiadas ideas inundaron su mente, pero su hermano era tan evasivo como renuente a explicárselo.
Sintió su corazón romperse de nueva cuenta — los seguí al motel — explico Lincoln finalmente ante sus cuestionamientos — pensé en darte una sorpresa asistiendo a tu concierto — contándole a continuación como había esperado, que salieran, observado a Scott salir, confrontarlo y pelearse con él, encontrándola tirada en medio de la sala hecha polvo unas horas después, ya no era un niño, incluso no fue difícil darse cuenta de las señales.
— — Te cargue como pude hasta el baño — replico sonrojado — duche y cambie ropa, recostándote en tu habitación — bajo la mirada — después salí a buscar a Scott de nuevo — levanto la mirada — pasara bastante tiempo antes de que haga algo así a una chica — la fría mirada en el rostro de su hermano indicaba que era mejor no preguntar.
Lincoln la abrazo, quizás todavía era un poco más bajo en estatura, pero ante sus ojos era todo un hombre — nadie lastima algo que amo — susurro besándole la comisura de los labios — y menos a mí roquera favorita — una mirada provocativa pintaba demasiados escenarios a esas horas de la noche.
Unas horas después.
No sabía que le deparaba el futuro, solo estaba segura de una cosa, tenía que encontrar píldoras del día siguiente, quien diría que su hermano era un tanque lleno de fruto de la vida, se sonrojo al pensar sus dos primeras veces, una efímera, la otra parecía casi un sueño, sintió alguien abrazarse a su cadera, y no pudo evitar pensar en que diría Lynn cuando se enterara sobre el pequeño asunto en cuestión, a un que algo dentro de su cabeza, no le incomodaba incluirla en futuras prácticas, después de todo era ella la roquera de la familia no.
Gracias por leer el capítulo de hoy además de los mensajes y sugerencias que me enviaron, intente meter un poco de cada idea que me hicieron llegar, en el siguiente capitulo
Como sabrán, para el siguiente capítulo es el turno de Leni Loud, y en esta ocasión, vuelvo a invitarlos para que en los comentarios, me dejen sus opiniones y sugerencias para el capítulo dedicado a nuestra rubia favorita.
Sin más gracias por su atención y hasta la próxima.
