Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.
Ben no podía sentirse culpable por lo que ocurrió, pasó un momento divertido con Rey y no iba a negar que deseaba hacerlo de nuevo. No importó que casi se ganaran un regaño, posiblemente su padre actuó con más tranquilidad por la presencia de Leia, pero en otros tiempos esto habría significados un gran castigo.
Cuando entró a su habitación las luces estaban apagadas, veía el bulto de su hermano en la cama, no le tomó ni dos segundos darse cuenta que Kylo estaba despierto, "Por supuesto que debía seguir despierto" pensó, fue él quien abrió la puerta cuando llegaron.
En silencio se quitó la ropa y, quedando sólo en calzoncillos, se dejó caer sobre la cama. Sus ojos no dejaban de moverse en dirección a la puerta del baño, y no por qué deseara entrar, era más bien el hecho de que Rey dormía justo del otro lado de las dos puertas. Después de esta noche si le era difícil no pensar en ella ahora se tornará imposible.
—¿Al menos valió la pena? —La voz de Kylo lo sacó de sus pensamientos. Su hermano estaba sentado observando en dirección a Ben.
—¿Qué? —Ben se irguió mientras su hermano se deslizaba en su dirección para sentarse en la misma cama que él.
—Irte... con ella —Dijo separando las palabras, pero tanto su rostro como el tono de su voz lucían molestos, más huraños que de costumbre— ¿Valió la pena el regaño?
Ben frunció el ceño cuando creyó entender las connotaciones en las preguntas de su hermano, pero quería creer que el malpensado era él mismo y que Kylo era sólo un niño celoso reclamando su lugar.
—Creo que no te sigo, Kylo. —Dijo Ben lo más inocente que pudo.
—Que si te acostaste con ella. —Recitó en un gruñido.
Ben retrocedió casi por instinto, conociendo bien ese tono en su voz a la perfección. Aunque el susto rápidamente se convirtió en molestia.
—Por supuesto que no. ¿De dond... —Intentó defenderse.
—Ay por favor, San Ben...—Kylo lo interrumpió. Las palabras salían de su boca con un tono de ironía y arrastradas en sus labios, a Ben le recordaba al siseo de las serpientes.— ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo la miras?
Ben agradeció que la habitación estaba oscura, lo que impidió que Kylo notara que Ben estaba terriblemente sonrojado y su garganta se movía mientras pasaba saliva por ella.
—Lo que creo es que estás muy confundido...
Kylo permanecía en silencio, observando a través de la oscuridad, intentando leer dentro de los ojos de su hermano. Las voces y los pasos de su padre y Leia se escuchaban susurrando mientras subían los escalones.
Ambos giraron su rostro a la puerta, pensando que posiblemente Han entraría en cualquier momento.
—Entonces no me lo vas a decir. —Kylo ya sonaba más relajado, pero Ben aún podía ver en esa frase el ultimátum.
—No, Kylo. No me acosté con ella.
A pesar de la oscuridad Ben pudo notar como el rostro de su hermano se contraía. Casi no pudiendo creer en sus palabras.
—Me vas a decir que estuvieron hasta las tres de la mañana haciendo qué ¿Charlando?
Ben no podía encontrar un momento de calma, todo lo que quería era recostarse y poder dormir, pero las demandas de Kylo eran cada vez más invasivas. Ben estaba acostumbrado a su carácter, y posiblemente en otros tiempos no le habría parecido un fastidio, pero poco a poco comenzaba a cansarse de Kylo.
—Es nuestra herman...
—Ay ya basta con ese cuento —Fue como si Ben dijese las palabras indicadas para encender en ira de nuevo a su hermano— "IS NISTRI HIRMINI" —Dijo burlón— ni tú te crees eso. Por más que lo repitas.
—Y lo seguiré repitiendo hasta que lo entiendas. —Ben pasó sus dedos sobre la sien de Kylo, en un desesperado intento por hacerle entender— Es tu hermanastra, te guste o no.
Ambos quedaron en silencio, observándose a través de la escasa luz que se colaba por la ventana. La respiración de Kylo se volvía cada vez más pesada, llena de rabia al sentir que comenzaba a perder a la única persona que le importa realmente en el mundo; su hermano Ben.
—Mañana se lo preguntaré a ella si no quieres hablar conmigo.
—No la metas en nuestros problemas. —Ben sabía bien que Kylo planeaba hostigar a Rey. Algo que ya lo había visto hacer en los últimos días.
—Oye... tú eres quien está metiendo a esa chica entre nosotros. —Dijo a la defensiva.
—¿Quieres saber de que hablamos? —Ben estaba llegando al límite de su paciencia, ni todo el cariño que siente por Kylo podía impedir que justo ahora quisiera golpearlo fuertemente en el rostro—... Hablamos de su vida, de la casa, de ti. Me contó que su padre las abandonó. Y que incluso aquí, con tu mal humor, ella se siente parte de la familia.
Ben se sentía extraño mientras recordaba las palabras que cruzó con Rey esa misma noche. Su respiración ahora era la que comenzaba a alterarse, mientras Kylo en silencio simplemente observaba su hermano.
—¿Las abandonó? —Preguntó con un tono de voz mucho más tranquilo, casi incrédulo a lo que escuchaba salir de su hermano.
—Si Kylo... —Le respondió confundido, conocía a su hermano y le sorprendía que su atención se centrara justamente en eso y no en el hecho de que le confesó que pasaron parte de la noche hablando de él— Su padre se fue cuando Leia estaba embarazada.
—¿Ni siquiera lo conoce?
La confusión se apoderaba de Ben, Kylo casi sonaba condescendiente, empático.
—Supongo que no. ¿Ahora te importa? —Ben frunció el ceño.
—No lo sabía... —Kylo habló en voz baja, casi triste. Ignorando por completo la pregunta de su gemelo.
—¿Cómo ibas a saberlo? Apenas le hablas.
Kylo regresó a su propia cama y en silencio se recostó. Ben permaneció sentado, a la espera de otro comentario por parte de su hermano, pero este repentinamente se mostró ausente. Después de algunos segundos en silencio Ben pudo, por fin, recostarse para poder dormir. Recitó un silencioso buenas noches para su hermano y le dio la espalda.
En ocasiones el carácter de Kylo era impredecible, pasaba de estar bien a estar terriblemente mal en medio segundo, y la única persona en el mundo capaz de comprenderlo era su propio hermano. Ben reflexionaba sobre ello al recordar las palabras de Rey de esa misma noche "Ustedes son muy unidos". Y él no dejaba de preguntarse si era justamente esa conexión lo que ocasionaba que su hermano fuera de esa forma.
Durante su crecimiento hacer amigos fue casi imposible, para los dos, pues Kylo espantaba a cualquier niño o niña que intentara acercarse demasiado, y a Ben parecía no molestarle esa actitud tan protectora y celosa. Y fue hasta los catorce años que Kylo dio su brazo a torcer y aceptó la presencia esporádica de Hux entre ellos.
Ahora con Rey en su propia casa, y con Ben intentando mantener una relación con ella, Kylo parecía estar regresando a su infancia, queriendo repelerla por todos los medios.
