En este fic uso a Francia como país donde se desarrolla la historia, así que espero que todos allá se encuentren bien. Estoy en contra de la violencia pero no estoy de acuerdo con que se pague con la misma moneda así que no estoy a favor de ningún país y de ningun acto de este tipo. Saludos a todos aquellos que sufren con actos barbáricos, recuerden que hay que ver haca adelante.
Todos los personajes le pertenecen a Hiro Mashima, aquí su sexy capitulo:
Los ojos chocolates de la Heartfilia se abrieron grandemente ilusionada de que por fin lo que había estado buscando por muchos meses se volviera realidad, sabía de antemano que Juvia Loxar tenía un gran secreto guardado, no era la única en todo París que dudaba de la versión de la vida de Juvia, de su pasado, de su infancia y la manera en la que se convirtió en parte de la casa de modas más deseada del mundo.
Muchas teorías locas se habían creado con base a esto, hasta decían que Juvia no era su verdadero nombre pero eso eran, sólo teorías pues no había ninguna prueba para demostrarlo. Por esta razón, Juvia Loxar se había convertido en su obsesión desde hace meses. Pensaba que podía sacar una historia jugosa sobre ella, la Cruella de Vil del nuevo siglo, sin embargo no había conseguido ninguna información valiosa de esa vida llena de monotonía, eventos, fiestas, viajes y apariciones en el periódico sobre su magnífico talento, aunque siempre era ensombrecida por la espectacular Mirajane Strauss. Todo era normal en su vida hasta que empezó a notar un comportamiento fuera de lo natural en Juvia, las constantes visitas a un restaurante que aunque tenía bastantes estrellas no ameritaba que una mujer tan exigente como Juvia fuera seguido y entonces, ahí lo noto, la peli azul se iba más arreglada de lo normal a ese lugar y era más que obvio que quería llamar la atención de alguien pero aún no tenía los suficientes argumentos para hacer de eso su trampolín al ascenso. A ese tan anhelado puesto de editora y ¿Por qué no? De escritora en el periódico más prestigioso del país "Sorcerer".
Su objetivo tenía un romance con uno de los meseros, cocineros o con el jefe que trabajaba en ese lugar y era muy probable que ese peli rosado urgido por una cita con ella tuviera información. Ya su cuerpo no estaba tan esquivo y mágicamente una sonrisa se formó en sus labios flechando perdidamente al Dragneel.
— ¿Qué información tiene? –Los ojos Jade recorrieron todo el lugar que estaba vacío, ella se había quedado porque estaba tan decepcionada de su trabajo que había contemplado la posibilidad de abandonar la historia y conformarse con su trabajo como paparazzi. Pero ahí estaba él, volviendo a llenarla de esperanzas.
Natsu se sentó en la mesa cuando se dio cuenta que no había nadie más que atender y se arregló su corbatín en un intento fallido de mostrar su coquetería pero lo único que logró fue sacarle una sonrisa a la rubia que estaba expectante de cualquier acción del joven.
— Sólo quiero una cita contigo y te contare todo lo que sé sobre esa mujer.
— ¿Qué tal si saltamos lo de la cita y me cuenta sobre Juvia Loxar de una vez?
— Todo con calma linda, tú y yo vamos a un lugar más calmado y pueda que te cuente sobre lo que escuchaste hoy y no pudiste presenciar por no llegar a tiempo. –La chica pasó saliva y abrió la boca muy grande haciendo que por ese instante Natsu pensará cosas fuera del lugar, cosas muy pervertidas y que no podía decírselas a ella o nunca aceptaría una cita con él.
— ¿Sabe sobre eso? Le pregunte a todos las personas del maldito edificio y nadie supo decirme que fue lo que paso, nadie se atrevió a salir. Lo único que me dijeron concretamente es que Juvia gritó como loca y sólo subió su novata asistente. Estoy segura que la trata como una mierda pero no explotaría y le haría un escándalo a ella, sé que su amante estaba con Juvia pero nadie lo vio entrar ni salir. No sé cómo diablos se infiltra en ese apartamento sin que nadie se dé cuenta. –Natsu sonrió y se rasco su nariz en un acto de arrogancia.
— Nena, nena, nena. Meses observando a esa anoréxica y ¿te duermes cuando pasa lo mejor? Eso es ser muy de malas en la vida o no saber aprovechar las oportunidades, y ahora que te estoy dando la mejor oportunidad de la vida no aceptas salir conmigo.
— Solo diez minutos, un café, donde no haya mucha luz.
— Te juro que no te vas a arrepentir –A trompicones salió corriendo para cambiarse su uniforme y terminar su turno, Lucy vio a todas direcciones y respiró hondamente, se seguía preguntando porque no había seguido a Juvia recién salió del restaurante pero se alegraba por hacer eso, ahora podría saber algo que podía servirle.
Salió del restaurante algo fastidiada, no quería que nadie la viera con un mesero y mucho menos con ese tipo de persona que lucía como si no tuviera absolutamente nada en su cabeza, definitivamente ese no había sido su día. Al menos no iba a ser manoseada ni besada sin su consentimiento por un loco peli negro.
Mientras esperaba viendo las luces coloridas de la ciudad algo llegó a su mente de repente, vio salir muy enfermo al mesero pelinegro y mágicamente Juvia dejo toda la comida en su plato para salir del restaurante. Era más que obvio, le inventó cualquier excusa a su acompañante para ir detrás de él y comprobar que estuviera bien. Su amante era Gray Fullbuster y días antes él y el peli rosado habían dicho delante de ella que eran mejores amigos. Obtener información sobre Juvia iba a ser más fácil de lo que se imaginaba.
— ¡Listo, rubiecita! –La joven casi muere del susto al escuchar el grito estruendoso que había hecho el peli rosa, pasó saliva y apartó su mano ya que Natsu quería tomarla.
— Le quedan ocho minutos de cita.
— Vamos, linda. No seas tan afanosa. –Lucy se rehusaba a mover sus labios o si quiera ponerle cuidado a Natsu, había entrado en modo automático pensando en todas las teorías posibles acerca de la relación de Juvia y Gray. La Heartfilia era una persona muy inteligente y todo apuntaba a ellos. La joven solo movía su cabeza a medida que Natsu hablaba, era un gran hablador y ella solo quería salir rápido de esa incómoda situación
Caminaron algunas calles y llegaron a un lugar donde solo había tres personas, un restaurante nada elegante pero donde servían comida decente, era perfecto para ella. Entraron y Lucy pidió un capuchino mientras Natsu pedía bocadillos algo ruidoso, "Es un simple campesino, ¿Cómo accedí a esto?"
— Di que sabes sobre Juvia Loxar y tu amigo Gray. –Natsu se atraganto con su propia saliva, no pensó que Lucy fuera a ser tan directa y no podía dar un paso en falso o delataría a su mejor amigo. Odiaba a Juvia con todas sus fuerzas, de eso estaba consiente pero no podía hundirla en el pantano a ella sin embarrar con ese lodo a Gray. Estaba en una compleja situación y usaría su inteligencia para librarse prontamente de esa circunstancia y lograr su cometido.
Eh rubia, me dijeron que las alitas son buenas aquí.
Odio las alitas. Quiero que me digas sobre lo que tiene Gray y la modelito.
— ¿Qué tal algo de Lemmon entonces? –La joven ladeo su cabeza e hizo una expresión de escándalo, al menos Natsu había logrado su cometido y ya empezaba a coquetearle, sonrió con una de esas sonrisas especiales logrando intimidar a la chica que frunció sus labios en señal de desaprobación. — ¿Qué quiere decir con eso?
— Una limonada, ¿Qué diablos pasa por tu cabecita en este momento?
— No creas que no sé lo que haces…— ¿Qué? –Natsu haciendo cara de inocente levantó sus hombros y luego sonrió. — Es una cita, linda. Acá se vale todo.
— ¿Sí? Pues te quedan dos minutos. Necesito saber sobre Juvia.
— Te apuesto que querrás más que ese tiempo a mi lado, linda ¿O no eres capaz de estar conmigo por más de dos minutos? –La expresión de la chica le encanto a Natsu, ya sabía algo con la que podía molestarla, la mujer tenía un espíritu competitivo.
— La guerra más corta de la historia tuvo lugar entre Zanzibar e Inglaterra en 1896. Zanzíbar se rindió a los 38 minutos. Yo puedo aguantar más que eso, te lo juro.
— Pues quiero ver eso, Rubiecita.
— No me digas rubiecita, Dragneel.
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Las carcajadas se escuchaban por todo el lugar, Natsu estaba simplemente fascinado con todas las historias que Lucy le estaba contando, no era un joven que hubiera recibido una gran educación en su vida y oír tantas cosas interesantes de una chica era algo nuevo para él, nunca había estado al lado de una joven inteligente y mucho menos que esa inteligencia se comparará con su belleza. Eso era algo especial.
— Nuestro rey Carlos VI creía que estaba hecho de vidrio y temía romperse el muy idiota. La gente no lo podía tocar porque pensaba que se iba a destrozar.
— No pues mírenme, soy una delicada florecita, que nadie me toque o me voy a romper. –Natsu arremedando graciosamente al antiguo rey iba a hacer que el delgado vientre de la rubia se reventará, la joven golpeó la mesa en repetidas ocasiones tratando de poder calmar sus emociones y lo único que logró fue que Natsu volviera a hacer una mueca con su rostro que la hizo escupir gran parte de su limonada.
— Lo siento, ya vamos a cerrar. –Un mesero se acercó a su mesa rompiendo el momento y ambos trataron de acomodarse en sus puestos. La rubia miro su reloj, era casi media noche y abrió sus ojos como platos, tenía que llevar un reporte a su jefe en algunas horas del cual no había hecho ni el título. Tomo su bolso y busco dinero para pagar.
— Me ofendes, Luce. Yo fui el que invitó –El peli rosa saco dinero de su billetera y pago la cuenta mientas le hacía nuevamente ese gesto a Lucy para hacerla reír, estaba tan emocionado. Ya había llegado el momento, repaso sus pasos y reviso su billetera rápidamente.
Ahí estaba, su mejor amigo aparte de Gray, su fiel acompañante con empaque plateado. Lo volvió a guardar y paso fuertemente saliva, esa rubia tenía que ser suya, su Salamander lo demandaba. Volvió la mirada a ella que se arreglaba la pequeña falda que traía puesta y le abrió la puerta del lugar como si fuera un caballero.
— ¿Quieres que te lleve a tu casa o prefieres pasar por mi apartamento?
— Mi casa está bien. Gracias, Natsu –Abordaron un taxi y la rubia le dio la dirección al conductor para que los llevará, a esa hora la ciudad estaba prácticamente vacía y no había nada de tráfico.
— También le echas perfume a tu cabello como lo hacían las egipcias de las que me contaste.
— Me alegro de que hayas aprendido algo, pero a diferencia de ellas yo lo echo en mi piel también –Coquetamente corrió el cabello de su cuello para que Natsu olfateara esa parte, el escalofrío le recorrió hasta la punta del dedo pequeño del pie a la joven ya que la mano coqueta de Natsu se estaba colando por su falda. Sin vergüenza alguna el peli rosa empezó a besar el cuello de la joven mientras ella dejaba que pasará.
El auto se detuvo de repente y el conductor tosió demostrando que ya habían llegado al lugar de destino, Natsu le dio el dinero y saco rápidamente a la rubia del taxi, camino con ella a la entrada del edificio y al llegar al corredor la aprisionó contra la pared, su lengua entró lujuriosamente recorriendo la de la rubia y ella en respuesta lo agarró fuertemente de las mejillas para que no se detuviera. Después de algunos segundos Lucy saco la lengua de Natsu y la chupo mientras el Dragneel ya empezaba a recorrerle el calor por todo el cuerpo. Su miembro hinchado empezaba a dolerle buscando libertad y al tratar de subirla a su cadera para empezar el jugueteo, Lucy lo empujó apartándolo de su cuerpo.
— Afuera nos pueden ver –La Heartfilia buscó en su bolso las llaves, el peli rosa se alegró al ver que el apartamento quedaba en el primer piso porque estaba urgido de ella, la puerta se abrió y ella entró al lugar pero antes de que Natsu pudiera cruzar ella le sonrió. — No en la primera cita, no me diste nada de información, no te daré lo que quieres. Buena noche –Natsu sintió la corriente de aire recorrerle el rostro cuando le cerró la puerta en la cara, su pobre cuerpo se sentía derrotado y con esas terribles ganas de sexo tuvo que marcharse con los hombros caidos.
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Cómodamente el joven tenía su cabeza recostada en el vientre de la peli azul mientras dejaba que ella le acariciara el cabello una y otra vez, suavemente pasaba sus delgados dedos por la cabellera negra y brillante de Gray sin decir una sola palabra, transmitiéndole todos sus sentimientos por medio de ese simple acto. Sus ojos azules no se despegaban del apuesto chico que cerraba los ojos a medida que ella metía sus dedos por los mechones y hacía ligeras expresiones de satisfacción que en esos instantes eran lo más interesante que Juvia había visto en toda su vida.
La culpa podía llegar a ser el sentimiento más peligroso que una persona puede sentir y exactamente era eso lo que se apoderaba de su delgado ser. No podría soportar estar sola de nuevo y mucho menos por su error, así que en ese momento se aseguraba de que todo volviera a ser como antes.
— Búscame piojitos. –Juvia se detuvo súbitamente y él rio como si fuera un pequeño niño después de navidad. — Es broma, solo quiero que sigas haciendo esto, se siente muy rico. –Se movió contra su delgado vientre causándole a Juvia cosquillas y ella respondió con un profundo suspiro para seguir acariciando su cabello y masajeando el cuero cabelludo del chico.
— Nunca habías sido tan cariñosa conmigo –La joven ladeo su cabeza pero no detuvo su movimiento. — Nunca Juvia lo había tratado tan mal, así que tome esto como un acto de arrepentimiento.
— Pues si esto es lo que recibiré después de que hagas algo malo creo que no tendré problema en dejar que me trates como una basura. –Su cariñoso movimiento en el cabello de Gray se detuvo instantáneamente pues esas palabras fueron como treinta y seis piedras directo hacia su pecho. No se dio cuenta de que se estaba mordiendo el labio para no flaquear hasta que encontró su reflejo algo decaído en el pequeño espejo de la puerta del pequeño closet de Gray.
— Por favor perdónela. –Su voz casi se había quebrado pronunciando las últimas tres palabras. Tuvo que apretar fuertemente sus palmas para contener ese nudo que había aparecido mágicamente en su garganta y desvió la mirada cuando se dio cuenta que Gray se había levantado y se había quedado mirándola fijamente.
— No, no fue nada.
— Gray, no diga que no fue nada porque claramente lo que pasó hoy fue de gran importancia para los dos. Decidió dejar a Juvia, es muy grave. –Odiaba que su voz estuviera sonando tan entre cortada, detestaba verse tan vulnerable delante de él pero aun así no le importaba, no había nadie más en ese lugar, no necesitaba aparentar y fingir algo que no era necesario para demostrar que era "fuerte". Se estaba abriendo ante él y a Gray le dolía verla de esa manera, en su corazón no cabía la idea de hacerle algo malo para refutar su acción, sólo quería volver a disfrutar del sexo sin tener que pensar en cosas que dolían.
— Ya te dije que no fue nada, todo quedó en el pasado. Entiendo que las personas enojadas dicen cosas que no quieren. –La Loxar apretó más fuerte las palmas de sus manos enterrándose las uñas en ellas y negó con la cabeza
—Déjela pedir disculpas, por favor. –Gritó en frustración mientras una lágrima salía de la prisión de máxima seguridad y era claramente notada por el Fullbuster. — ¡No haga ver a Juvia como si no tuviera necesidad de aceptar que se equivocó porque obviamente Juvia lo lastimó!
— Te perdono, no me gusta verte llorar. No lo hagas –La joven asintió con su cabeza mientras dejaba que Gray le limpiará la mejilla tiernamente.
— ¿Por qué? –El Fullbuster se sorprendió por la naturaleza de su pregunta. Por parte estaba confundido y no tenía ni la más mínima idea de que estaba hablando. Lo único que lo calmaba cuando se sentía muy triste era un abrazo de su madre o su padre y exactamente eso fue lo que hizo con ella, la refugio entre sus brazos y respiró hondamente para perderse en el olor a Chanel combinado con el ligero sudor que había quedado de su acto, ese olor que se estaba volviendo cada día más familiar, más delicioso y necesario para su ser, ese peligroso elixir que ahora lo volvía dependiente de una mujer que no era su madre. Gray, tomó un mechón de su cabello y lo acaricio suavemente para luego hacer cachumbitos mientras movía su dedo alrededor de él. Si había una cosa que le encantaba de Juvia, claramente era su cabello largo, suave y hondeado.
— ¿Por qué que, Juvia? ¿De que estas hablando? –Su pequeña y débil voluntad se quebró, la joven rompió en llanto como una pequeña niña y abrazó a Gray como si fuera su salvación, lo más importante en su vida.
— ¿Por qué sigue al lado de ella cuando todos los que eran importantes en su vida la destruyeron sin importarle sus sentimientos? Cuando ella es un ser despreciable que ahora no le importa nada ni nadie -El joven apoyó la barbilla en la cabeza de la joven buscando una respuesta coherente, por su sagaz mente pasaron muchas teorías y dudas sobre que le pudo haber pasado a Juvia para que ahora sea una mujer tan amargada y asustadiza. Porque claramente así se encontraba, estaba aterrada de que al final del día como ese gusano peli rosado había dicho estuviera sola en su apartamento escuchando el silencio aterrador que reinaba en su vida y que mágicamente había desaparecido cuando tuvo ese primer encuentro en el baño de ese restaurante elegante con un mesero sin clase y sin nada que ver con su mundo.
Nada de lo que él joven se había imaginado había logrado alcanzar la realidad del oscuro pasado de Juvia pero por el momento no quería pensar en cosas con las que no podía combatir, lo más importante era centrarse en el presente y caminar había el futuro. Sin embargo, ¿Qué podía decir para parar toda esa tempestad que Juvia estaba causando con su llanto? Tomó todo el aire que tenía en los pulmones y habló naturalmente.
— ¿Por qué sigo a tu lado? ¿No es obvio? Quiero saber cómo combinar mis zapatos y corbata para ser fabuloso. –Juvia golpeó su frente en el pecho del joven como un Face Palm pero no pudo evitar que esa carcajada que se estaba creando en lo más profundo de su vientre saliera con libertad.
— Pues usted es un desastre, moda y Gray Fullbuster no combinan en la misma oración.
— ¿Debo tomar eso como un cumplido o como otro insulto? –Al escuchar las últimas palabras de su pregunta Juvia sintió un apretujón en su corazón y nuevamente sus ojos se cristalizaron para romperse dando como resultado unas lágrimas de dolor y culpabilidad.
— No llores linda, era una broma. Enserio no pasó nada. Ya olvidemos lo sucedió hoy ¿Te parece? –la joven negó enterrada en su pecho y en medio del llanto balbuceo unas palabras a lo que por supuesto Gray no entendió ni una sola.
— Con zapatos o pantalones que combinen hoy estas en mi pequeño apartamento arrendado, llame tu atención siendo un mesero y no me preguntes porque sigo a tu lado. Tal vez estoy loco, puede ser que se me haya quemado la única neurona que tenía perfecta, sé que me estoy embarcando en un viaje sin retorno contigo pero lo hago porque veo algo que nadie ve en ti, soy consciente de que tienes tantos sentimientos escondidos por miedo a que te vuelvan a hacer daño y yo quiero que vuelvas a confiar en ti. En qué creas que hay un final feliz para ti.
— Juvia se merece todo lo malo que le pasa, ella nació como un chantaje, ni siquiera la madre de Juvia la quería. Eso es lo que ella es, una mujer infeliz y que siempre será rechazada por los demás. –Gray negó con la cabeza, nunca había tenido que pasar por una situación semejante, sus padres siempre le habían brindado todo el amor que poseían y no podía imaginar una vida sin ellos pero había algo mucho peor que unos padres muertos, unos padres que rechazaran a sus hijos y los ataran con malas palabras a un destino cruel.
— Pues tu madre es una estúpida, no querer a una niña tan hermosa e inteligente como tú. Eso es ser una persona seriamente muy tonta.
— Esa mujer fue lo peor que le pudo pasar a Juvia, ojalá muriera dolorosamente por todo lo que le hizo a ella –Gray soltó a Juvia y con el dedo índice le levantó el mentón para que lo viera directamente a los ojos.
— Nunca vuelvas a decir eso, no dejes que tu corazón se llene de oscuridad porque los deseos de venganza no te dejarán vivir feliz. –Juvia puso los ojos en blanco, Gray no entendía la dimensión del daño que ella le había hecho a Juvia y para no seguir peleando con él por desacuerdos asintió con su cabeza.
— Así me gusta. –Dulcemente el oji gris le dio un beso en la frente a Juvia y se estiró un poco a su mesita de noche para buscar un pañuelo, al tomarlo entre sus dedos lo acercó a la nariz de la Loxar y ella se sintió un poco incómoda, podía hacerlo sola y no quería volverse dependiente pero aun así no hizo nada para apartarlo.
— Estás algo mocosa, ¿Ves? Por eso no debes llorar. –Ella subió un poco la línea de sus labios mostrando una tímida sonrisa y eso le encantó al pelinegro, otra cosa que agregar a la lista de puntos para conquistar su difícil corazón y que obviamente estaba funcionando, esa mujer se estaba metiendo en su piel, en su ser y en la mayoría de sus pensamientos.
— Juvia no volverá a llorar porque no lo volverá a tratar mal –Gray estiró su dedo meñique mostrándoselo a Juvia y ella ladeó su cabeza mostrándole que no entendía que quería decirle.
— Así se hacen las promesas que no deben romperse y quiero que me prometas dos cosas –La joven miro su dedo pulgar y lo estiro frente a Gray. — ¿Qué quiere que Juvia le prometa?
— Quiero que me prometas que me vas a tutear y que nunca más vamos a herirnos el uno al otro con palabras o con nuestros actos. –Juvia asintió sin meditarlo, porque él jamás volviera a pensar en dejarla haría lo que fuera necesario, estaría dispuesta a atar esa lengua tan larga y llena de veneno que tenía.
— Juvia te lo promete –sonriendo enroscaron sus dedos e hicieron unas cuantas sacudidas para luego soltar su enlace. — Que lo que hoy prometimos jamás de rompa o un millón de agujas nos atravesaran –Juvia rio por lo trágico que podía llegar a ser Gray y luego negó con la cabeza — Eso no es doloroso, se llama acupuntura, Juvia ya lo ha hecho. Mejor el que rompa estas promesas, más que todo la segunda tendrá que aprender a vivir sin la otra persona.
— Suena muy extremista –Juvia levantó la ceja y cruzó su brazos — ¿Es enserio? Don "que millones de agujas los atreviesen"
— Pues ya que no va a volver a pasar dejemos las cosas así. –Besó fugazmente a la chica en los labios para luego empujarla suave a la cama y en seguida se acomodó exactamente en su vientre, como hace minutos se encontraba. Consciente de que ahí no estaba la mano de Juvia llevó su mano al pecho derecho de la joven para apretarlo y oírla gritar de la impresión.
— Perdón, sólo buscaba tu mano.
— Pues esa no es la mano de Juvia, Gray.
— Sí, definitivamente no es tan suavecita y grande. –Juvia cerró los ojos, agarró la muñeca de Gray para apartarlo pero no tuvo la suficiente fuerza para quitarlo, dejo que él le toqueteará su pecho mientras volvía a encenderse.
— Gray, Juvia está cansada. No lo hagas o terminarán muertos para mañana, además estas enfermo –Él joven sonrió y asintió, tomó la mano de Juvia y la puso en su cabeza con el único propósito que ella lo siguiera acariciando.
— Gray, cuando Juvia se enoja no piensa, por favor si vuelve a hacerlo golpéala porque no quiere estar sin ti...es decir sin sexo placentero.–El joven negó con su cabeza, esa mujer era algo fuera de lo normal y a veces sentía que la mayoría de las cosas que decía eran locuras.
— No pienso golpearte, mucho menos porque cometas un error. ¿Qué clase de hombre creerías que soy?... -Por la mente de la peli azul no pasó precisamente el maltrato físico que se estaba imaginando el Fullbuster, la chica imaginó unas cuantas nalgadas placenteras y en medio del más delicioso acto sexual que hayan tenido en el corto tiempo que se conocen. — Además estabas nerviosa porque tu jefa podía sacaste del trabajo. ¿Qué te dijo esa mujer?
— Algo que no deseas escuchar pero te aseguro que toda la casa de modas si lo hizo. -Juvia miro a otro lado tratando de que el recuerdo del desastroso día de hoy no volviera a su mente y luego lo volvió a ver a él, no quería que pensará que él no merecía saber nada de su vida porque ese era el problema, que si seguían con esas barreras muy probablemente Gray la dejaría, definitivamente esa charla con Natsu le hizo mucho mal, la lleno de miedos e inseguridades y ella se iba a asegurar que eso jamás pasará de nuevo. Gray y ella debían tener una buena relación.
— ¿Crees que Juvia parece un hipopótamo? –Sus ojos azules se enterraron en los grises de él y Gray frunció el ceño enseguida.
— ¿Un hipopótamo? Yo diría que te ves más como una Mantis.
— ¿Tan fea es Juvia?
— Con tal de que no te partas mientras follamos, yo creo que estas bien así. –Juvia le haló el cabello y él pegó un pequeño gritico de dolor.
— ¡Eres un descarado! –Gray volvió a levantarse para dar un bote en la cama y apoyar su cabeza en sus puños mientras movía sus pies en el aire como de un niño se tratase.
— ¿Quieres que te diga la verdad o empezarás a usar el francés?
— Juvia te jura que sólo usará el francés mientras te diga cosas sucias en el oído al tiempo que muera de placer cuando estés dentro de ella. –Gray pasó saliva, ese idioma era demasiado sexy y le encantaba que le susurraran ese tipo de cosas en la cama, ahora esa voz tan sexy de ella mientras enrolla la lengua debería ser el paraíso. — Por favor dile lo que piensas.
— Me encanta que digas por favor.
— ¿Por favor le dices a Juvia lo que piensas? –Está vez su voz sonó como una niñita consentida y necesitada de él.
— Estas muy flaca, Juvia. Creo que tienes un problema. –Y así le dijo la verdad en la cara, Juvia aún no se daba cuenta que tenía un problema, pero no pasaba nada, escucharía a Gray… — Quisiera que te dieras gustó comiendo todo lo que quieres sin miedo a que te quedes sin trabajo..., ¿No has pensado en dejar de ser modelo? –Juvia negó con la cabeza.
— Pagan por horas, todo lo que Juvia tiene es gracias a eso y así dejara de modelar también perdería la posibilidad de diseñar pues con unos kilos de más dejaría de estar a la moda.
— Todo esto es una mierda, Juvia. La próxima vez quiero que le digas a esa mujer que es una perra y que necesita unas putas gafas con aumento de un millón. –El joven le dio un pequeño beso en el vientre y se estiró un poco para alcanzar la cobija, ya empezaba a hacer frío y los dos estaban prácticamente sin ropa, arropó a la joven a la altura de su cintura pues su camiseta de mesero que ahora la tenía puesta ella la cubría y si subía más la cobija se cubriría la cara ahogándose por el calor.
— ¿En qué parte íbamos? ¿En la perra de tu jefa? –Juvia se acomodó más contra Gray y vio al techo.
— Juvia cree que iban exactamente ahí, en la demonio de Mirajane Strauss. ¿Conoce la casa de modas Oración seis?
— No, pero imagino que debe ser tu competencia. -La joven le asintió y se acomodó mejor dejando que Gray subiera una de sus piernas a la cadera de él, exponiendo su zona íntima sin remedio.
— Los diseños de esta temporada que Juvia había creado y que Mirajane había aprobado llegaron a las garras de ese demonio que se hace llamar Ángel, por esa razón ya no se pueden usar y como no hay prueba alguna que le pertenecieran a la casa de modas Strauss, Mira no pudo hacer una denuncia. -Esa expresión la conocía bastante bien, Juvia estaba preocupada y estaba sufriendo.
— Y esa mujer te culpo a ti ¿No es así? -Asintió con su cabeza y luego apretó su puño furiosa. — Ella jamás sería capaz de hacer algo así pero la hizo quedar como si ella fuera la peor de las traidoras y lo más horrible del caso es que Lisanna estaba ahí burlándose de Juvia.
— Fue ella ¿Estoy en lo cierto?
— Sí, ¿Pero cómo defenderse cuando la culpable es la hermanita rica de la dueña?
— Estás jodida -Juvia le sacó la lengua y se cruzó de brazos en señal de protesta. — ¿Qué quieres que te diga? Todo esto te pasó por descuidada.
— ¿Descuidada Juvia?
— Sí, eres la persona más descuidada que conozco. — ¡No es cierto! -Algo molesta se subió encima de Gray aprisionándolo con sus largas piernas y sus manos con las suyas tratado que no dijera esas cosas que iban en contra de su naturaleza competitiva y que siempre buscaba ganar.
— Si fueras cuidadosa Lucy jamás se hubiera dado cuenta de lo nuestro, además te hubieras enterado que hoy escondí tu celular para que pasaras todo el tiempo conmigo.
— ¿Ahora le dice Lucy? –Entrecruzó sus dedos con los de él mientras se acercaba a su oreja y sacaba su trasero apoyando su parte íntima con la de Gray. –Gray sonrió, era una chica inteligente y sabía salirse por la tangente, bien. Punto a su favor.
— Creo que la última vez quedamos en Luce pero mejor le digo buenona –Juvia abrió la boca fingiendo estar sumamente ofendida y tomó una de las almohadas del joven para pegarle un almohadazo en toda la cara. Gray riendo a carcajadas detuvo los crueles golpes de Juvia nada dolorosos para alzarla y dejarla abajo, de un momento a otro Juvia hizo una notoria expresión de horror para taparse la boca con las manos.
— Hablando de descuidos, hace dos días Juvia no toma la mini píldora, ¡Con tantas cosas en que pensar lo olvido por completo! –Gray se irguió enseguida y la vio sintiendo un gran dolor en su estómago, la joven se mordió el labio inferior mientras el Fullbuster se había quedado inmóvil con la mirada perdida en un punto fijo.
— ¿Puedes quedar embarazada por olvidar eso? Solo fueron dos, no pasa nada ¿No cierto?
— Juvia tiene que tomársela muy puntual, una sola dosis que olvide y será fatal, no hará efecto y podrá quedar embarazada. –Gray abrió sus ojos grandemente, no era que no quisiera ser padre, definitivamente uno de sus sueños era tener una familia y ser feliz al lado de una mujer que lo amará y respetará pero ese era el problema, que aunque era lo que deseaba profundamente ella pertenecía a un mundo donde ser una madre amorosa no cabía en sus planes. Gray sintió como todo su mundo se vino abajo, nunca había recibido una noticia como esa, hasta el aire se le fue del cuerpo y podía jurar que todos los intestinos se le habían retorcido y habían hecho un nudo.
— Pero..aún no estamos seguros.. ¿Cuándo viene tu regla?
— Juvia no se acuerda –Tratando de recordar movió sus ojos asustando más a Gray. Que no le diera una respuesta concreta lo estaba matando y definitivamente no le deseaba estar en esa situación a nadie.
— Tendría que conseguir un nuevo trabajo…yo-yo aún no estoy preparado para algo así….No te preocupes yo no podría dejarte sola, ¡Jamás! No le faltaría nada a nuestro hijo. –Después de ver el rostro algo asustado de Gray y su reacción, esa que le demostró que estaba dispuesto a responder por ella, estar a su lado cuidando de su bebe, dándole todo lo que siempre necesitó, sus sentimientos con todo su cuerpo entero entraron en conflicto. Nunca dejaría escapar a alguien como Gray, jamás. Así tuviera que pasar por encima de otros para tenerlo a su lado por siempre. Definitivamente esa ternura que irradiaba por todos los poros tenía que ser suya.
— Si Juvia es descuidada, tú eres un creyente –Juvia ya no pudo fingir más y dejo salir su carcajada, Gray sintió un alivio recorrerle su cuerpo y luego le enterró una mirada de desaprobación pura— ¡Debiste haber visto tu rostro! –Siguió burlándose mientras Gray fruncía el ceño y empezaba a hacerle cosquillas. — Juvia creyó que estaba a punto de darte un infarto.
— ¡Eres una loca!
— Yayp, tu loca –Derramando lágrimas de alegría por las crueles cosquillas que Gray le estaba proporcionando trato de soltarse de su agarre inútilmente. — si Juvia estuviera embarazada sería el final de su vida, si eso pasará tendría que pagar para que se lo sacaran. –El Fullbuster sintió como si esas palabras hubieran sido una patada directo a sus partes, nunca imaginó que una mujer pudiera hablar así de un pequeño ser que era parte de ella, la felicidad se esfumo en menos de un segundo. Gray se levantó de la cama y Juvia maldijo mentalmente cuando se dio cuenta de que había dicho algo malo, algo que alguien como él no entendería.
— ¡No te enojes, espera! –Desnudo caminó por el corredor, fue directamente a la cocina para tomarse una cerveza helada y calmar la furia que se supone no debería sentir. Juvia corrió hacía la sala tratando de alcanzarlo, él no estaba enojado, sabía plenamente que ella no era una mujer que se dedicaría a cuidar a sus hijos dispuesta a renunciar a su vida de lujos, ¿Entonces porque ahora no podía verla a la cara? Simplemente porque estaba más molesto por el hecho de estar decepcionado de tener tan ridículas ideas pasándole por la cabeza que por esas palabras que solo alguien sin sentimientos diría.
— Gray, perdón. Juvia no volverá a decir nada para que no te molestes, a veces Juvia no es consciente de lo que dice.
— Es lo que piensas, no puedes evitar decir lo que sientes. Eres como una especie de crítica de restaurantes, eres cruel y pasas por encima de los demás con tal de comunicar lo que sientes, matarías a tu propio hijo, eres igual a ellos. –El joven la esquivó y salió caminando a la sala. Juvia nuevamente entrando en pánico lo abrazó por la espalda deteniéndole el paso. — No, tu no. Por favor, todos piensan que Juvia es un monstruo menos tú….No lo pienses, no –Susurró todo como si ahora estuviera asfixiándose por dentro, como si estuviera perdiéndose en un mundo de dolor. Sintió como las uñas de la chica se enterraban en su pecho y le dolió escuchar la respiración agitada de Juvia que demostraba que estaba muy asustada.
— No quiero tener hijos, Juvia. No en este momento, pero follamos como si fuéramos conejos en celo todo el tiempo, en un descuido puede pasar y no podría vivir sabiendo que tú vas a matar a mi hijo.
— ¡Juvia no puede tener hijos! Eso es lo que quiere decir, Mirajane se lo advirtió desde el principio, si Juvia quiere conservar su trabajo debe renunciar a cualquier tipo de familia que pueda tener.
— Y entonces harías lo más fácil, matar a mi bebe, sólo alguien sin corazón haría algo así...¿Qué hubiera pasado si tu madre hubiera decidido abortarte? –Sus ojos grises reprochándole la hicieron sentir como la peor persona en este mundo, no había sentido esa sensación hace mucho tiempo, había decepcionado a alguien importante en su vida.
—Juvia lo mataría porque es una perra sin sentimientos ¿Contento?...Y si la estúpida puta que maldijo a Juvia trayéndola al mundo la hubiera abortado le hubiera hecho un favor. –Los ojos azules de la chica se endurecieron, respiró hondo casi sintiendo como todo su cuerpo dolía y volvió la mirada a Gray — Juvia cometió un error al venir acá, no se preocupe, no tendrá que cargar con ningún aborto porque simplemente no va a volver a pasar.
Los ojos grises del joven percibieron como simplemente ahora él era el malo del paseo, pudo ver como unas ondas azuladas se movían de un lado a otro rápidamente por la velocidad en la que estaba caminando a la habitación para irse lo más pronto posible del apartamento de Gray.
No comprendía como ahora él se sentía mal si sólo dijo la verdad y no se comparaba ni al diez por ciento de lo que ella le había dicho. La chica busco su ropa interior y al encontrarla entre el piso se la coloco.
— Juvia, mírame. –caprichosamente busco su ropa y pronunció un ligero "kya" cuando sintió que Gray la alzaba como si fuera un costal de papas, suavemente la depósito en la cama y se subió encima de ella atrapándola con su cuerpo.
— ¡No puedes hacer berrinche cuando te digo algo con lo que no estás de acuerdo!
— Claro que Juvia puede.
— Juvia... –Se acercó a su boca y con una fuerte mirada le acaricio la mejilla. — Nunca te permitiría hacerle daño a mi hijo, ni mucho menos dejaría que te hicieran daño a ti. ¿Sabes lo que le pasa a las mujeres que abortan? Tienen consecuencias de por vida en sus cuerpos.
— Pero es el cuerpo de Juvia, ella decide que hacer... — Si, es tu cuerpo pero sería mi hijo, nuestro hijo. Una parte de los dos y no pienso renunciar a algo tan hermoso como eso, ¡Un bebé, por Dios, Juvia! ¿Te imaginas como sería de hermoso? Saldría tan sexy como yo –Juvia le sacó la lengua y empezó a jugar con los dedos del joven. — Primero muerto antes de dejar que te hagan daño, puedes morir en uno de esos procedimientos clandestinos y eso nunca me lo perdonaría. Pues tu muerte sería responsabilidad mía ya que yo fui el que te folló sin preguntar si te estabas cuidando.
— Como si en realidad te importara lo que pase con Juvia. –La joven hizo un pucherito a punto de llorar como si estuviera indefensa. Gray sonrió y se acostó a su lado para acariciarle el cabello suavemente.
— Pues aunque no lo creas me importas mucho.
— Eres un mentiroso. –Gray se acercó tanto a ella que le sorprendió que ella no se moviera ni un milímetro y lo dejara quedarse en pose de cucharita, era más que claro, la niña que nunca había recibido amor gritaba silenciosamente por atención y él era el que debía darle toda su atención.
— El sexo que tengo contigo ni en sueños podría tenerlo con otra mujer, no me agrada la violencia, usar la fuerza o golpearte pero me excitas con tan solo respirar cerca de mi oído…. ¿Crees que no cuidaría a mi fuente de placer y me importaría lo que pase con ella? Sé que tienes tu vida y te entiendo.
— Y Juvia no quiere que su fuente de placer se aleje de ella, los bebés no están en ninguno de los planes de ambos pero si llega a suceder…— Lo tendrás y si no lo quieres me podría ir muy lejos con él.
— No es eso, Juvia está segura que no quieres nada con su sangre, sería como darle vida al propio demonio. Además ella sería la peor madre del mundo –Gray alzó la ceja y trato de aguantar la risa, ella era tan extraña y eso le gustaba demasiado. Iba a aprovechar ese momento para que ella pusiera toda su atención en él, nunca tuvo la necesidad de que una mujer le dijera que estaba dispuesta a hacer todo por él, pero ella era diferente, ella era su reto.
— Pues será un gran trabajo cuidar al demonio, pero lo sacaremos adelante.
— Los padres de Juvia fueron unos imbéciles. Juvia no quiere que nadie pase por lo que ella vivió. Juvia sería una pésima madre. No, no podemos,
— Te daría fuertes nalgadas su haces pasar un mal rato a mi niño, al igual estamos hablando de una situación hipotética, no tiene que pasar si no nos descuidadnos –Juvia rio moviendo su cabeza en sinónimo de estar de acuerdo y se acomodó hacia atrás, más contra el pecho del joven. Puso sus manos encima de las suyas y luego respiró hondamente.
— Si algo así pasa, Juvia quiere que te hagas cargo de él o ella y le digas que su madre murió dándolo a luz. –El joven le quitó el cabello de la cara a Juvia y sonrió, era demasiado tonto para él pensar en estas cosas cuando ni siquiera habían salido en una cita formal, cuando claramente ella no lo quería y jamás lo iba a hacer, cuando el sexo podía volverse monótono entre los dos y su relación se acabaría.
— ¿Cómo sigues? Cuando te vi en el restaurante estabas muy mal. –Su tierna voz lo saco de sus profundos pensamientos, "Sexo, solo sexo debemos tener" Se convenció a sí mismo y respiró hondamente,
— Ya estoy mejor, muchas gracias. Siempre me pasa eso cuando no como bien.
— ¿Y ya comiste algo? ¿Quieres una pizza? -Cariñosa estiro su brazo para alcanzar su cabello y aunque no lo logro del todo sintió como Gray le mordía el meñique.
— Son casi la una de la mañana ¿Planeas matarme?
— Sólo planea complacerte, aunque Juvia si desea algo de comer.
— Hay algo de cereal en la alacena y aunque la leche que está en la nevera no es de almendras te aseguro que te gustará. -La joven coquetamente negó con el dedo índice. — Juvia quiere pizza.
— ¿Quieres que haga pizza a esta hora?
— No, claro que no. Pídanla a domicilio. –La joven se escurrió por el cuerpo de Gray sacándole una carcajada por su movimiento y por las ligeras cosquillas que le hizo sentir buscando su celular, sin embargo se detuvo en ese instante por el sonido del timbre que llego a sus oídos.
— ¿Es la perra que llamó para remplazar a Juvia?
— Te dije que era mentira eso. No sé quién puede ser.
— Si es esa puta de Nano, va a escuchar a Juvia. –Enojada se levantó directamente a la puerta, sus pisadas descalzas se escuchaban por medio de la cerámica y afortunadamente la camiseta de mesero de Gray era muy larga ya que no se le alcanzaba a ver absolutamente nada que nadie aparte del Fullbuster pudiera ver.
Su respiración se cortó cuando vio al joven de esa tarde al otro lado de la puerta, los ojos Jade de Natsu se abrieron grandemente al verla a ella en el apartamento de Gray con la ropa de su mejor amigo cuando él mismo le había dicho que la iba a dejar y que no iba a permitir que lo siguiera tratando como se le diera la gana. Una mirada de odio se enterró en ella y sin que el pelinegro se diera cuenta Juvia miro a Natsu desafiante, casi como si se estuviera burlando de él y de sus inútiles intentos por apartar a Gray de su lado.
En el instante en el que Gray apareció en la puerta Juvia se hizo detrás de él buscando su protección y lo agarró fuertemente de la cadera escondiéndose en su espalda. No podía negar que estaba asustada, en el poco tiempo que llevaban juntos era imposible que siguieran apareciendo personas que querían separarla de él. Sabía perfectamente que ellos dos tenían una buena relación de amistad y el Dragneel podía terminar convenciéndolo de que la dejará.
— ¿Qué hace ella aquí? ¡Dijiste que ibas a cortar de raíz con esta loca!
— Natsu, no es el momento. Por favor vete y mañana hablamos con más calma. –Sabía que Natsu era una persona sonriente, cabeza hueca y que lo quería demasiado pero también sabía que tenía un carácter explosivo y cuando las cosas no le gustaban las decía sin pelos en la lengua.
— ¿Qué me vaya? ¿Me estas echando a mí? ¡Está perra es la que se debería ir! –Fuertemente tomo a Juvia del brazo apartándola de Gray con un gran empujón y la miro casi con las venas brotándole en las sienes.
— ¡Te dije que te alejarás por las buenas, palo con dinero! –Gray frunció el ceño sin entender nada, pensó que Juvia no tenía ni idea de que Natsu conocía sobre los dos, ni siquiera pensaba que ella lo conocía pero se veía realmente asustada — ¿Ustedes dos se conocen? –Trato de calmar el ambiente aunque en ese instante parecía estar pintado en la pared. Juvia hizo fuerza de su parte intentando soltarse y lo único que logró fue lastimarse más el brazo haciendo una expresión de dolor.
— Me está haciendo daño, Gray. –Por instinto el oji gris empujo a Natsu para que se apartará de ella y Juvia salió corriendo para la habitación del joven, trato de calmarse, sabía que si ese peli rosado le decía todo lo que ella le había dicho a Gray iba a ser verdaderamente el final y no quería estar para cuando eso sucediera.
— ¿Qué te pasa, bro? ¡Nunca más le vuelas a hacer eso! ¿Entendiste?
— ¿Qué no entiendes? ¡Te está manipulando, Gray! Habíamos quedado en que ella se iba a ir para siempre de tu vida, estabas tan decidido que te creí, pero ahora llego a tu casa y la perra esta hasta usando tu ropa de lo más campante, victoriosa de volverte a usar.
— Aclaramos las cosas, me prometió no volverlo a hacer.
— ¿Y tú le creíste? Gray, no seas tonto. Abre los ojos, esa mujer no te conviene. –Escuchó el ruido de unos tacones en su habitación y dedujo que Juvia se iba a ir de su apartamento en ese mismo instante — Espérame acá y no intervengas. –Cuando abrió la puerta vio a la peli azul lista para irse. La joven agarró su bolso ignorando la presencia de Gray y se detuvo al sentir la mano de Gray sobre su abrigo deteniéndola.
— Dime que fue lo que te dijo. ¿Se portó mal contigo? –La joven se tragó el nudo en su garganta y subió la cabeza para responderle al Fullbuster. — No dijo nada que no fuera verdad, Es obvio ¿No? Solo te protege de alguien como Juvia, ella no lo culpa...Juvia no quiere hacerte elegir, pero el claramente si quiere. Juvia te hará las cosas más fáciles. –sin decir una sola palabra más salió de su vista mientras Natsu le señalaba la puerta. Cuando vio a Gray correr detrás de ella cerró la puerta y la bloqueó con su cuerpo.
— Gray, déjala. Es solo sexo.
— ¡Natsu, es una mujer y son casi la una de la mañana! Quítate, no voy a permitir que salga sola. –Cruzado de brazos Natsu se apartó, el joven salió corriendo con únicamente sus boxers puestos y bajo las escaleras dispuesto a alcanzarlo, cuando salió al frío de la calle sólo vio como un taxi arrancaba y a su portero nada discreto burlándose de él.
Después de unos segundos congelándose en el exterior subió algo enojado y cerró la puerta tras de sí.
— Natsu, no estoy dispuesto a elegir entre los dos. Así que así no te gusté debes aceptarla y por respeto a mí no decirle nada que la pueda alejar. Eres importante para mi bro, pero ella me necesita. –El peli negro fue directamente a su cuarto, tomó ropa cómoda para vestirse, un uniforme limpio y la camiseta de mesero que creía fielmente que se le veía mejor a ella que a él. Cuando salió de su habitación vio a su mejor amigo enojado.
— Lucy sabe que eres tú, no hay distracciones que valgan.
— Me importa una mierda si sabe o no, tú harás que desista de la idea de perseguir a Juvia como si fuera su madre.
— ¿Y por qué tengo que hacer eso?
— Porque somos hermanos y nos cubrimos las espaldas ¿Lo olvidas? Además si tienes mucha suerte conseguirás sexo con ella–El peli rosado puso los ojos en blanco y fue directo a la nevera dispuesto a vaciarla.
— Esto le saldrá caro a la anorexica, puede que tú no estés dispuesto a sacarle dinero pero yo no soy así de benevolente. Ella tendrá que pagar con la cuenta de restaurantes, cine y todas esas bobadas a donde la rubia me pida que la lleve.
— De una vez te digo que no permitiré que abuses, te daremos lo necesario. –Poniéndose su chaqueta salió en busca de un taxi, al tomarlo le dio la dirección de Juvia no sin antes asegurarse que no había nadie observándolo, ya habían dado mucho espectáculo y no se le haría raro que muchas más personas supieran sobre lo que ambos tienen.
Con increíble habilidad escalo el muro y subió a la ventana del segundo piso del corredor del edificio, siguió el punto ciego de las cámaras y por las escaleras de emergencia subió hasta el apartamento de la chica teniendo especial cuidado de que nadie notará su presencia. Saco las llaves de su bolsillo y abrió lentamente para no asustar a la peli azul.
Camino por el apartamento y cuando llegó a la habitación de la chica se quitó su ropa para solo quedar en ropa interior, sin decir ni una sola palabra Juvia le hizo espacio en la cama y los dos se abrazaron mientras Gray le robaba calor a la chica, afuera estaba empezando a helar.
— No escogeré entre ninguno de los dos ¿Entendiste? –la joven se alivió por su respuesta y enredo más sus pies con los de él para calentarlo un poco.
— Pero de ahora en adelante las cosas van a cambiar, la operación Raccoon anti perras comenzará y eso incluye a la perra de Lyon, Juvia.
— ¿Por qué Raccoon?
— No sé, porque me gustan los mapaches. ¿Estás lista para oír lo que haremos de ahora en adelante? –La joven asintió mientras metía sus manos por debajo de los bóxers de Gray.
Hasta aquí capitulo hermosuras, espero que lo hayan disfrutado y que les haya aclarado las ligeras dudas del comportamiento de Juvia, es mala pero luego la entenderán, tal vez no hoy con este capítulo, no ahora, de pronto nunca la entiendan pero bueno ¿Saben? Chachitos me dijo que este fic parece un Edo-Gruvia y sí, creo que es algo así. Gray es un amor y Juvia es la medio esquiva y mala.
Como ven soy un desastre escribiendo Nalu o bueno no tanto, es una primera cita y no es que dé para muchas cosas más.
Bueno en fin aquí respondiendo sus sexys reviews y estoy muy feliz que todos hayan puesto lo que piensan y me hayan escrito muchas cosas, yo amo los reviews.
Jbadilodavila: Hola! Que no te caiga muy mal Juvia, las mujeres en su determinado punto llegan o llegamos a ser controladoras y ella es una niña rica que tiene todo menos a Gray. Espero que este capítulo te guste, te mando un beso y un abrazo psicológico súper grande. Bye
ZaDaBia: Hola, que no te caiga mal, es solo una pobre chica incomprendida que espera que todo gire a su alrededor y cuando no lo hace, explota. Pero bueno, la historia es así. Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye.
Megan0810: Hola, ya sabes que me encanta que te encante y que lo hayas disfrutado mucho, Juvia es un pequeño ser confundido en este mundo y que no logra encajar en ninguna parte, espero que con este cap se te hayan despejado las dudas, te mando un beso y un abrazo psicológico esperando que este cap te haya encantado tal cual como el anterior. Bye. :D
Rirukasabe: Yaaaay acá te traigo el otro pedacito de mi historia, espero que te haya gustado mucho y no odies a Juvia, o bueno si ódiala, es muy mala con Gray. Jajaja espero que hayas revivido para leer este fic, te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye :D
Gkarly247: Holis, tienes toda la razón, Juvia es mala con Gray que tiene un corazón enorme pero en este fic el masoquista es Gray y el que va a luchar por Juvia es él, así que comprende un poco a Juvia, su pasado es cruel. Toda su vida ha sido un desastre pero el es el único que hace diferente las cosas. Te mando un beso y un abrazo psicológico, muchas gracias por tu hermoso review. Enserio, pasa un lindo fin de semana. Bye
Chachos: Holis, well jajajaja toda esta historia ya la sabes, así que Gray es el más hermoso de los herosos. Lo amo y me encanta que sea así porque él es el único que la comprende. Pero bueno si ya le tocaba sufrir. Ti amo Chachos :D bye.
Lymar Vastia: Hola, No odies a Juvia, solo es que es algo complicado y su trabajo, el regaño. Es decir toda su vida se vio amenazada por lo que hizo Gray. Como ella bien dice, no piensa antes de hablar y bueno se arrepintió por lo que había dicho pero en cuestiones de que alguien le diga lo que debe hacer, de una vez su temperamento choco con el de Natsu porque sabe que es una amenaza y que él quiere separarlos. Yo también tendría esa actitud amenazante con Natsu y burlona, creo que deben hacer una competencia por Gray los dos. Bueno, ya casi lo voy a seguir el de Juego Prohibido y muchas sorpresas vendrán. No desesperes. Te mando un beso y un abrazo psicológico. Te quiero, bye.
Kaede Hiwatari Blueriever: Hola, Bien acertaste, la persona que más o menos ibas a odiar era Juvia, claro que Natsu es como el mejor amigo de Gray, son como hermanos y debe defenderlo. Juvia debe estar a modo defensivo pues ambos se han declarado la guerra por Gray. El peli negro ya se desquitará luego de Juvia, los meses pasarán y se harán más cercanos lo que a Juvia se le hará muy difícil de superar cuando tengan sus típicas peleas. Saludos, te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye :D
Nole-Chan: Hola, Pues si tú crees que te hago bien, entonces tengo la conciencia tranquila, soy un alma buena y dispuesta a transmitir todo mi conocimiento para que las cosas zukulemntas se sepan, ok no. Bueno, tienes razón. Juvia tiene algunos problemas y Gray es lo único que ahora tiene y no permitirá que nadie se lo quite. Por eso estaba tan perra con Natsu, porque no se va a dejar quitar a Gray y se lo demostró claramente, awww este capítulo no está tan zukulemnto pero si aclaran muchas cosas, el drama comienza y Juvia pasará de ser la mala a la víctima, pero no entrare en más detalles. Las nubes negras alcanzaron a llegar hasta acá, esta que llueve. Disfruta el capítulo, te quiero mucho. Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye
Lightkey: Hola linda, ¿Cómo estás? Gray es el más hermoso de los hermosos, con Juvia. La quiere y hará cualquier cosa por cambiarla. Meredy y Lyon se verán hermosos juntos pero bueno tendremos que esperar. Espero que te haya gustado mucho el capítulo, te mando un beso y un abrazo psicológico gigante. Te quiero Bye.
