Capitulo X

Capitulo X.- El fruto de nuestro amor.

Inuyasha y Kagome ya habían comenzado su vida juntos y se encontraban muy felices, aunque tuvieron algunos momentos difíciles como la aparición de Kikio cuando beso a Inuyasha haciéndolo solo para que Kagome los viera y ocasionado así la separación de ambos, pero aun así su amor fue mas fuerte que esa cruel trampa y así pudieron volver a estar juntos, pero al ambición de la sacerdotisa no paro allí continuo buscando la forma de destruir a Kagome como atacándola sabiendo que no tenia su poder espiritual, o luego uniéndose a Naraku lo cual trajo como consecuencia un terrible enfrentamiento en el cual Inuyasha perdió la vida, pero logro vivir gracias al poder de sanación de Kagome el cual despertó al sentir como perdía lo mas importante para ella, a la persona que mas amaba.

Y a pesar de tener algunos obstáculos en su camino han sabido sobrepasarlos juntos, y se encuentran felices y aun mas sabiendo que su pequeño ya pronto nacerá y podrán tenerlo entre sus brazos y brindarle todo su amor y cariño, formando así la familia que ambos desean y anhelan, porque si hay algo que han aprendido en su tiempo juntos es que en el Amor no existe las fronteras del tiempo ni el espacio, no importa la distancia que exista entre ambos un amor verdadero perdura a pesar de ello, es un amor infinito que no conoce temores y no retrocede ante la adversidad… un amor verdadero…

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Ya la familia de Kagome había regresado, la noche estaba presente dejando ver que era luna nueva, así que Inuyasha estaba en su forma humana, estaban ambos sentados sobre aquella cama, el chico recostado a la cabecera de la cama mientras que Kagome se encuentra apoyada en su regazo, y ambos mantenían sus manos sobre el vientre de la chica, aquel lugar donde crece la criatura fruto del amor de ambos…

Se puede ver como se empieza a abrir la puerta de la habitación dejando ver a la madre de la chica, trayendo en sus manos unas bolsas que al parecer estaban llenas de ropa y detrás de ella venia Souta también con una bolsa en sus manos.

- Kagome esta es la ropa que compre para el bebé –dice la madre de la chica entrando a la habitación- ¿Inuyasha? ¿Eres tú? –al ver al chico-

- Es cierto, ustedes no lo habían visto en su forma humana, lo que sucede es que en las noches de luna nueva como esta, Inuyasha se convierte en un humano en su totalidad…

- Y tus orejas desparecieron…-viendo el lugar donde deberían estar aquellas lindas orejitas-

- Si, al igual que mis garras y colmillos… -dice simplemente el chico-

- ¿Mama pero no crees que es mucha ropa? –viendo aquellas bolsas-

- No, y además tendrán que llevar un poco al Sengoku, ¿o no?

- Si tienes razón…

- Bien, entonces veamos la ropa a ver si les gusta –comenzando a vaciar las bolsas sobre la cama-

- ¿Y es para niño o niña? –separándose del chico y acercarse a donde su madre coloco la ropa-

- Para ambos… bueno los dejamos solos para que la vean…

- Voy a dejar esta aquí… -colocando la bolsa que tenia en la cuna, luego sale de la habitación al igual que su madre-

Kagome comienza a ver la ropita, y luego voltea a ver al chico y observa como este la mira con dulzura.

- Ven acá… -extendiendo su mano al chico-

Inuyasha hace lo que la chica le pide y se acerca a ella, y lo que hace cuando esta a su lado es abrazarla tiernamente… Kagome correspondió al abrazo, no sabia porque pero estos últimos días Inuyasha se comportaba mas tierno…

Al separarse de el abrazo, ambos comenzaron a ver la ropa hasta que Kagome dirige su vista a la cuna y ve la bolsa que su hermano dejo allí.

- Inuyasha pásame esa bolsa –señalando al lugar en donde esta-

El chico se para y toma la bolsa.

- ¿Que tiene?

- Esto… -sacando un pequeño peluche de un osito color beige con un corazón entre sus manos-

- Hay… ¡que lindo! –extiende sus manos para que el chico le pase aquel peluche, cosa que el hace- este no será para el bebé, será para mi –abrazando a aquel peluche-

-sonriendo al ver la actitud de la chica- Kagome pereces una niña –acercándose a ella-

- Por algo soy tu pequeña…

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Ya tenían algunas horas de regreso en el Sengoku, se encontraban caminando por los alrededores de la aldea por caprichos de Kagome, aunque Inuyasha intento persuadirla para que no lo hicieran, no pudo contra ella, simplemente no puede llevarle la contraria ahora lo único que hace es hacer lo que ella desee, se estaba volviendo muy complaciente.

Se escucha que lo grita Kagome al sentir un fuerte dolor en su vientre llevando sus manos a ese lugar.

- ¿Kagome que sucede? –lo pregunta preocupado viendo a la chica-

- Me duele, me duele mucho…

- Te llevare con Kaede… -lo dice no sabiendo que otra cosa hacer o decir-

Toma a Kagome entre sus brazos y se dirige rápidamente a la aldea.

Llega a la cabaña donde se estaba quedando con Kagome, deja a la chica sobre el futon recostándola en un montón de almohadas que trajeron desde la época de Kagome para la comodidad de esta.

- Buscare a Kaede –luego sale de la cabaña-

Se dirige a la cabaña de Kaede.

- Kaede…. Kagome… -lo dice el hanyou al entrar a la cabaña-

- ¿Que sucede con Kagome? –viendo como el hanyou muestra en su rostro mucha preocupación y angustia-

- Esta en la cabaña y tiene unos dolores muy fuertes…

- Pero si aun faltan unas semanas para que nazca el bebé, vamos a ver que es lo que sucedió

Ambos se dirigen al lugar donde se encuentra Kagome.

- ¿Kagome estas bien? –lo pregunta al estar dentro de la cabaña siendo seguida por el hanyou el cual después de entrar se dirige al lado de la chica la cual le extiende la mano para que vaya a su lado-

- Creo que si… ya no me duele -colocando sus manos sobre su vientre-

- Bien, de todas formas voy a examinarte –se acerca a la chica-

Levanta el camisón que lleva Kagome dejando su vientre al descubierto, y comienza a presionar en algunas partes.

- ¿Te duele si hago esto? –solo ve como la chica niega con la cabeza- ¿que estabas haciendo cuando te dieron los dolores?

- Estábamos por los alrededores de la aldea…

- ¿Cuanto tiempo estuvieron caminando?

- No lo se, quizás un par de horas…

- ¿Que? Kagome en tu estado no puedes estar haciendo esas cosas, eso solo podría hacer que se adelantara la hora del parto…

- Lo siento… yo no quiero que eso suceda…

- ¿Puedes moverte?

- Creo que si… -tratando de incorporarse un poco con ayuda de Inuyasha- auch…

- Lo mejor será que guardes reposo total, no podrás hacer ningún tipo de movimiento brusco, tendrás que quedarte en cama como mínimo una semana, ¿de acuerdo?

- Eso hará, no la dejare hacer nada… -dice el hanyou firmemente-

Kagome no dijo nada después de todo ella fue la que quiso salir a caminar, y ahora se arrepentía.

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Se encontraban dos jóvenes profundamente dormidos dentro de aquella cabaña, están abrazados al igual que siempre, ambos acostados de lado ella recostando su espalda en el pecho del chico, y él abrazándola protectoramente.

Ya faltaba poco para que amaneciera, cuando alguien más entra a la cabaña.

- Inuyasha despierta –lo dice aquella persona-

- ¿Que demonios quieres Miroku? –lo pregunta sabiendo bien que es aquel monje-

- Acompáñame.

- ¿A donde?

- Solo párate y ven conmigo

- Esta bien, pero esta me las pagaras, espera afuera

El monje sale de la cabaña, Inuyasha se separa lentamente de Kagome dejándola recostada sobre un montón de almohadas, luego sale de la cabaña, y averiguar la razón por la cual aquel monje tuvo que despertarlo y hacer que se separara de Kagome, además que no pudo dormir mucho que se diga ya que su cachorro estaba muy inquieto dentro de su madre, y eso lo tenia preocupado, y solo pudo dormir un poco, solo espera que ese monje tenga una buena razón para despertarlo a esa hora o si no que se prepara para una muerte segura.

- ¿Que es lo que quieres Miroku? –lo pregunta tratando de contener las ganas de estrangular a aquel houshi tan solo por separarlo de su mujer a esas horas-

- No te pongas así amigo, lo que sucede es que puedo sentir una presencia maligna en una de las aldeas vecinas, lo mejor será que vayamos a ver, podría ser Naraku

- Pero…. Kagome… -viendo hacia la cabaña, después de todo no sabia si se había recuperado totalmente desde aquella ocasión y le daba miedo dejarla sola por mucho tiempo-

- Ella estará bien, regresaremos pronto…

- Esta bien, espera un momento…

El hanyou entra de nuevo a la cabaña, se acerca a la pelinegra que se encuentra profundamente dormida, se sienta sobre sus pies teniendo sus manos delante de sus piernas, toma una de las manos de la chica.

- Regresare pronto… -besando la mano de la chica-

Después de eso se levanta y sale del lugar.

- Démonos prisa –lo dice al houshi comenzando a caminar junto a él, tenia que regresar pronto y estar al lado de Kagome-

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Comienza a despertarse lentamente sin sentir el calor del hanyou a su lado, abre sus ojos y puede ver que el chico no se encuentra. Con mucho cuidado se sienta.

- Inuyasha… -lo llama sin obtener respuesta- Inuyasha… -lo repite pero no responde, de seguro no esta cerca, o si no la fuera escuchado pensó, pero le extrañaba que no hubiese estado a su lado cuando despertó-

Escucha como alguien se acerca deseando que sea aquel chico de mirada ambarina pero no es así, si no su mejor amiga.

- Kagome ya despertaste…

- ¡Kagome! –lo dice Shippou al entrar detrás de Sango y correr hacia Kagome y abalanzarse a sus brazos-

- Hola Shippou, Sango… ¿donde esta Inuyasha?

- Él fue con Miroku a una de las aldeas vecinas por una presencia maligna…

- Oh…

- ¡Kagome se esta moviendo!... –lo dice el kitsune con entusiasmo al sentir los movimientos de aquel pequeño-

- Si, lo se –viendo al kitsune con una sonrisa- espero que los chicos regresen pronto –dirigiendo su vista a Sango-

- Si, lo harán –sonriéndole a la pelinegra la cual le responde con otra sonrisa-

De un momento a otro Kaede entra a la cabaña.

- Kagome ya despertaste

- Si…

- Anciana Kaede, ¿ya nos vamos? –lo pregunta Sango ya que ellas irían a buscar unas plantas medicinales-

- Creo que lo mejor será que vayamos en otro momento, no podemos dejar a Kagome sola –lo dice viendo a la pelinegra-

- No se preocupen por mí, vayan a donde tengan que ir….

- Pero Kagome ¿estas segura? –lo pregunta Kaede un poco insegura, después de todo no sabia si ya se había recuperado del todo después de lo que sucedió con Inuyasha, y además después de eso no había permanecido separada de Inuyasha y mucho menos sola-

- Si, estaré bien…

- Y yo estaré con ella… no se preocupen… -dice Shippou-

- Bien entonces nos iremos, regresaremos antes del atardecer… -informa Kaede-

- Esta bien…

Sango y Kaede se fueron luego de despedirse de Kagome, llevando consigo algunas cestas. Kagome comenzó a arreglar la ropita del bebé que había traído desde su época, casi todos los días lo hacia pero ahora con la diferencia que no esta Inuyasha ayudándola sino que estaba Shippou, coloca los dos peluches en la cuna, que parecía ser un poco mas grande de lo normal, el hanyou la hizo unas semanas atrás con ayuda de algunos aldeanos.

- ¿Shippou por que no vas a jugar con los demás niños?

- Pero Kagome…

- Ve no te preocupes, yo terminare de arreglar esto…

- Esta bien, pero si necesitas ayuda me llamas, Inuyasha no me perdonaría si te pasara algo a ti o al cachorro… -lo dice como si fuera ya un adulto muy maduro-

- Claro… -soltando una pequeña risita-

Luego de que Shippou se marchara, la chica termino de arreglar todo.

- Creo que iré a caminar por unos minutos –estirando un poco sus brazos- necesito un poco de aire fresco

Se comienza a quitar el pijama que tenía y se coloca un camisón color lila que le llegaba a las rodillas, y el cual dejaba notar su gran vientre de ya 37 semanas de embarazo. Sale de la cabaña y ve como Shippou se encuentra jugando con otros niños.

- ¿Kagome a donde vas? –lo pregunta Shippou al ver a la chica y acercándose a ella-

- Solo voy a caminar un poco, para tomar un poco de aire fresco…

- Yo te acompañare…

- No es necesario, estaré bien, solo serán unos pocos minutos, regresare pronto, tu quédate y sigue jugando con tus amigos…

- Pero….

- Pero nada, tú te quedaras aquí, yo regresare en unos minutos –lo dice como ultimátum al kitsune-

- Esta bien, pero si Inuyasha regresa antes que tu y pregunta por ti ¿que le digo?

- Dile que estaré en el Goshimboku… -lo dice para luego comenzar a caminar hacia el bosque-

El pequeño kitsune solo ve como la chica pelinegra se aleja cada vez más, y rogando que el hanyou no regrese antes que ella o si no se iba a ver en serios problemas con el chico de mirada ámbar.

Kagome caminaba lenta y tranquilamente dentro de aquel profundo bosque el cual lo conoce ya perfectamente, hace ya más de tres años que caminaba por ese bosque, continua caminando por algunos minutos hasta llegar a un gran árbol… el Goshimboku… puede sentir como su pequeño comienza a moverse dentro de ella.

- Creo que será mejor descansar un poco antes de regresar a la aldea –colocando sus manos sobre su vientre y acariciándolo, luego se acerca más a aquel árbol y se sienta debajo de él recostándose en una de sus grandes raíces-

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Se encontraba un chico de larga cabellera plateada caminando con sus brazos cruzados, hace tanto tiempo que no caminaba de esa forma, desde que le declaro sus sentimientos a Kagome siempre caminaba junto a ella con sus manos entrelazadas…

- Ese demonio no era tan poderoso como lo parecía a pesar tanta presencia maligna solo tenia un gran tamaño –lo dice a Miroku que se encuentra caminando a su lado-

- Si, tienes razón pero si hubiera llegado a la aldea hubiera ocasionado muchos problemas y Kagome y tu hijo pudieron haber estado en peligro –ve como el hanyou se detiene repentinamente- ¿que sucede Inuyasha?

- Kagome… -lo susurra para luego comenzar a correr a una gran velocidad algo le decía que Kagome lo necesitaba-

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Una chica pelinegra comienza a incorporarse lentamente para comenzar a ponerse de pie pero siente una fuerte punzada en su vientre obligándola a recostarse nuevamente, comienza a sentir sus piernas un poco humedecidas, haciéndole pensar inmediatamente que su pequeño ya quería nacer.

Este no era exactamente el mejor momento ni lugar para tener a su bebé, se encontraba sola en medio del bosque solo deseaba que Inuyasha llegara pronto a su lado…

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El hanyou ya había llegado a la aldea y se dirige rápidamente a la cabaña que comparte con Kagome, pero al entrar no ve a la chica, sale de la cabaña y ve a Shippou jugando con unos niños.

- ¿Shippou donde esta Kagome? –lo pregunta al kitsune con cierto tono de preocupación-

- Ella dijo que iría a caminar un poco y que estaría en el Goshimboku… -ve como el hanyou comienza a correr al bosque a la dirección del gran árbol sagrado-

Ya se encontraba cerca del Goshimboku, y puede olfatear levemente la sangre de la chica cosa que hace que se preocupe mucho mas haciéndolo aumentar más la velocidad.

Se detiene delante del Goshimboku y puede ver a la chica pelinegra sentada a su sombra un poco arqueada con las manos sobre su vientre.

- Kagome… -acercándose rápidamente a la chica y ve como ella voltea a verlo-

- Inuyasha….

- ¿Kagome que sucede? –lo pregunta preocupado no sabiendo que demonios era lo que estaba sucediendo-

- Nuestro pequeño se acerca… -lo susurra viendo fijamente los ojos dorados de su hanyou-

Inuyasha no dijo ni hizo nada por algunos segundos, procesando lo que le acababa de decir la chica no lo podía creer… ya nacería su cachorro… sacude un poco su cabeza para reaccionar tenia que llevar a Kagome a la aldea con la anciana Kaede.

- Te llevare a la aldea con Kaede… -tomando a su mujer entre sus brazos dejando que ella rodee su cuello con sus finos brazos-

- Pero ella no esta en la aldea, fue con Sango a buscar unas plantas medicinales… -lo explica al hanyou-

- De todas formas estarás mejor en la aldea –tratando de fingir un poco de tranquilidad aunque en verdad eso era precisamente lo que no tenía se sentía completamente intranquilo, inseguro, y con mucho miedo… tal vez era la primera vez que se sentía así, no, en realidad recuerda haber sentido así cuando pensó que Kagome moriría por culpa de los siete guerreros, pero esto ahora era una sensación muy diferente, algo totalmente nuevo para él… no sabia que decir y mucho que hacer se encontraba un poco desconcertado-

El hanyou comienza a caminar hacia la aldea, pero no corre ya que piensa que talvez ese tipo de movimiento pueda afectar a Kagome.

Al estar ya cerca de la cabaña que ambos ven como Miroku y Shippou se acercan a ellos.

- Inuyasha, Kagome ¿que sucedió? –lo pregunta el houshi-

- ¡Kagome! ¿Estas bien? – pregunta el kitsune desde los hombros del houshi-

- Si, es solo que… -no termina la frase ya que siente otra fuerte punzada en su vientre haciéndola arquearse un poco y llevando sus manos a ese lugar-

- Lo mejor será llamar a Kaede… -dice Miroku-

- Pero ella esta con Sango buscando unas plantas medicinales, y dijeron que regresarían antes del atardecer… -lo informa Shippou-

- Si, pero Kagome la necesita ahora, y tal vez ellas se demoren mucho lo mejor será ir a buscarlas…. Inuyasha tu quédate con Kagome ella te necesita, Shippou y yo iremos por Sango y Kaede y regresaremos lo antes posible

- Si… -viendo como Miroku comienza a correr con el pequeño kitsune en sus hombros en dirección para salir de la aldea-

El hanyou entra a la cabaña, y baja a Kagome cuidadosamente al futon dejándola sentada, y luego el sentarse detrás de ella y así la chica se recueste en su pecho.

Kagome cierra sus ojos, mientras tiene sus manos sobre su vientre al igual que las del hanyou, comienza a relajarse un poco, los fuertes dolores poco a poco iban desapareciendo, pero sabía que luego volverían quizás más fuertes, pero sentía que estando al lado de Inuyasha todo estaría bien se sentía tan bien junto a él, protegida, segura… amada…

Ya había pasado aproximadamente una hora desde Miroku y Shippou fueron a buscar a Sango y Kaede y aun no regresaban.

- Ya están tardando demasiado, lo mejor será que yo mismo vaya a buscarlas –tratando de ponerse de pie, cosa que Kagome impide-

- Por favor no lo hagas, no vayas, te necesito, ambos te necesitamos –viendo su vientre y luego los ojos dorados de su hanyou-

Inuyasha permaneció al lado de Kagome no podía dejarla sola en estos momentos era cuando mas lo necesitaba y debía permanecer a su lado. Kagome siente otro fuerte dolor haciendo que se acurruque mas entre los brazos del chico, las contracciones aparecían cada treinta minutos aproximadamente.

Pasaron algunos minutos más antes que Sango y Kaede llegasen.

- Kagome! –acercándose a la chica- se te adelanto el parto, pero si aun faltan algunas pocas semanas para que naciera el bebé, pero eso es lo de menos, ahora voy a examinarte

Con ayuda de Sango levanta un poco el camisón que tiene Kagome, dejando su vientre al descubierto, con cuidado le quitan aquella prenda que cubre su entrepierna, y hacen que flexione un poco las rodillas.

- Sentirás un poco de presión…

Kagome cierra sus ojos fuertemente, cuando Kaede comienza a examinarla.

- Todo va muy bien –limpiando sus manos con un pañuelo algo húmedo- pero aun falta un poco para que este bebé nazca

- Lo se…

- Si lo deseas puedo prepararte un te para el dolor de las contracciones… -lo sugiere ya que aun faltan algunas horas para que nazca el bebé y podrían extenderse ya que Kagome es primeriza-

- No, así estoy bien, gracias de todos modos… -se niega a tomar algo, prefiere sentir ese dolor porque sabe que luego ese dolor se convertiría en una gran felicidad-

- Bien... entonces a esperar que sea el momento de recibir a este pequeño

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Ya unas cuantas horas y Kagome estaba completamente preparada para tener a su bebé, Inuyasha la acompañaba, Kaede le había pedido que saliera pero Kagome pidió que se quedara con ella y estuviera a su lado y así fue.

- Kagome ya puedes comenzar a pujar

La chica comienza a hacer lo que Kaede le dice, sujetando fuertemente una de las manos del hanyou, el cual se siente completamente inútil en estos momentos, al ver a Kagome sufriendo de esa manera y sin él poder hacer nada mas que solo quedarse a su lado y brindarle su apoyo, sin mencionar lo nervioso que se sentía con miedo e inseguridad…

- Solo un poco mas Kagome, ya puedo ver su cabeza… -viendo como aquel pequeño comienza a asomarse para comenzar a vivir fuera de su madre-

Kagome puja una vez mas, para luego comenzar a escuchar un pequeño llanto sabiendo que es el de su bebé, ve como Kaede lo coloca sobre su vientre, ella suelta por un momento la mano de Inuyasha, para poder acariciar a su pequeño.

- Felicidades Inuyasha y Kagome, es un niño… -viendo al pequeño que tiene el cabello plateado al igual que su padre solo que con unos pequeños mechones color negro y unas pequeñas y tiernas orejitas sobre su cabeza en color plateado-

Kaede toma unas tijeras y con sumo cuidado corta aquel cordón que comienza desde del ombligo del pequeño, y luego ayuda a Kagome a limpiarlo un poco, pero pocos minutos después la chica vuelve a sentir una punzada en su vientre, cosa que Kaede nota inmediatamente.

- Kagome… -susurra viendo a la joven, ¿que era lo que pasaba? Ya su cachorro había nacido ¿entonces?-

- Sango toma al bebé –ve como la exterminadora hace lo que le pide-

- ¿Que es lo que sucede? –pregunta un preocupado Inuyasha-

- ¿Acaso no ves que vas a tener otro hijo? –ve como el hanyou muestra en su rostro su sorpresa-

- Así es… Kagome puja una vez más…

- ¿Dos? –lo susurra sin poder creerlo, tendría dos cachorros… el hanyou vuelve a la realidad al escuchar un segundo llanto y ve como Kaede coloca al segundo bebé sobre el vientre de Kagome al igual que el primero con la diferencia de que es una niña y tiene el cabello negro con mechones plateados y con unas lindas orejitas negras-

Continuara…

Hola! Gomen Gomen! Por todo el tiempo sin presentarme YY la uni me tenia muy ajetreada pero ya estoy de vacaciones - así que tratar de publicar los capis lo mas seguido posible por eso ahora les puse dos capis nn

Me despido por ahora

Sayonara! Matta ashita ne!