Capítulo 8.5_ Intentar y fallar.
-Escucha bien, Liz-kun-dijo Usopp-pido aquella noche muy serio-Sanji es un idiota, por lo que no se dará cuenta como nosotros que estas enamorada de él.
-¿Y sí simplemente lo sabe y no me quiere?-respondió algo pesimista Liz.
-¡Error!-la golpeo en la cabeza Usopp-¡Estoy seguro que será el hombre más feliz si sabe que lo amas!
-¡Esto no es amor!-grito en voz baja, sonrojada-Solo me gusta un poco.
-¡Auu! Eres súper bonita cuando te sonrojas-le comento Franky.
-Sí, de verdad las jovencitas enamoradas son lo mejor-dijo Brook el puro huesos pervertido.
Ignorando los comentarios, Liz suspiró afligida.
-Sanji quiere a todas las mujeres por igual, ¿Por qué sería diferente conmigo?
El silencio reino unos momentos, los presentes se encontraban pensativos, incluso Usopp ya que no sabía muy bien cómo responder a eso. Sin embargo, el tirador recordó haber visto a Sanji con la recompensa de la rubia contra su pecho diciendo incoherencias, cosa que no había hecho con las de Nami y Robin, menos con la de Ami ya que nunca la habían visto.
-He notado que Sanji-kun tiene un trato especial contigo-pensó en las alas que se veían en la foto, pero no dijo nada-Solo que por alguna razón no se ha confesado de verdad.
-Entonces el problema es Sanji-decidió el renito y Brook y Franky estuvieron de acuerdo.
-Creo que si le muestras tus bragas caerá a tus pies-ni bien termino de decir eso el músico un puñetazo se clavo en su inexistente nariz por parte de la chica.
-Muy bien, esto fue fácil-lo último lo dijo en voz baja-Hablaré con Sanji-kun si no hace nada y te dejaré en manos de las chicas, Usopp-pido fuera-declaró finalizada la "reunión" el tirador yéndose a su cuarto.
Liz, suspiró abatida, nada le garantizaba que Sanji la aceptara ni aunque Usopp en su papel de Cupido o las chicas la ayudaran, si Sanji no la quería no lo hacía y punto. Pero luego de que Nami renovará su armario –se comprara algo para ella- y Robin siguiera con sus catastróficos y agudos comentarios sin maldad alguna se resigno a intentarlo. Como cuando adquirió los poderes de su akuma no mi, simplemente se resigno a intentarlo y luego de fallar varias veces actualmente era capaz de ser en el aire tan veloz como el viento. De todas formas, en ese instante que retornaban hacia el barco se sentía muy incómoda respecto a su vestimenta y no ayudaba que Nami estuviera tan radiante como siempre con su corpiño de vestir y unos shorts que no dejaban mucho a la imaginación y Robin, bueno, Robin con solo tener puesto ese diminuto vestido negro era suficiente para hacer babear a más de uno.
-Deben verse muy bonitas-comento Chopper por el ambiente a su derredor.
Liz, quiso con el alma que la tierra la tragase, cubriéndose con su largo cabello rubio lo más que podía el enorme escote de su pecho.
En el momento que Zoro despertó de su siesta real Ami caminaba frente a él sobre sus manos en una especie de competencia con Luffy, que caminaba de la misma forma. Ambos reían tontamente y por alguna razón eso no le gusto para nada, es más, le molesto y no sabía muy bien porque, siempre jugaban esos dos, era raro que Usopp o Chopper no estuvieran jugando con ellos. Repentinamente Luffy cayó sobre ella de espaldas, Ami se dio vuelta rápidamente y comenzó a hacerle cosquillas en todo el cuerpo. La molestia de Zoro aumento al punto que se levanto caminando hacia ellos.
-Basta, Ami-pedía entre risas el moreno.
-¡Ami-swan!-el rubio apareció en escena antes de que pudiera hacer algo-¡Yo también puedo jugar contigo!
La peli negra se levanto con rapidez mirando al cocinero sin ningún sentimiento en especial reflejado, bostezo fingidamente como dando a entender que estaba cansada y con un gesto rechazo la oferta de Sanji de jugar con ella. Zoro comprendió porque era, pero había sido tan tajante que pareció herir al pervertido cocinero ya que este moqueaba y soltaba lágrimas gruesas.
-¡Ami-san me odia!-lloriqueo y tuvo ganas de golpearlo.
-Es que eres demasiado molesto, cocinero pervertido-comento Zoro sonriendo de costado.
-¡¿Cómo dices?!-toda tristeza se disipo.
Antes de que pudieran seguir con su pelea el resto de las chicas llego y Sanji dejo caer su mandíbula hasta el piso, Usopp aprobó aquello dando por hecho que su plan había resultado. Liz estaba deslumbrante con su vestido blanco hasta las rodillas y ese escote en v que hasta a Zoro le causo una grata sensación. El hecho de que estuviera tan sonrojada por mostrar tanto la hacía ver aún más hermosa. Sanji se desangro hasta caer duro en el piso con una sonrisa y expresión mezcla entre risueño y pervertido. No ayudo demasiado que Robin y Nami parecieran modelos de alta categoría, el pobre cocinero pervertido pudo ver el cielo y sus estrellas con todo aquello.
-¡Un doctor! ¡Un doctor!-grito corriendo en círculos el renito-¡Ah, soy yo!
Con ayuda de la deprimida Liz por casi matar a su amado y por el hecho de tomar ese desmayo como algo que causaron entre las tres y no por ella misma –poco a poco entendía como era Sanji realmente-ayudo a Chopper con las transfusiones sanguíneas. Ami miraba la escena desde la cocina indiferente, aunque moría por ayudar al rubio no podía intervenir. Simplemente si quería que Liz fuera feliz no podía hacer más que mirar.
