Ia Ante todo:
DISCLAIMER: los personaje pertenecen a Stephenie Meyer, aunque la historia es mía.
Las cursivas son conversaciones telefónicas o conversaciones que se oyen en la lejanía.
Los pensamientos de los personajes están escritos "entre comillas".
La historia está escrita desde el punto de vista de Jacob.
10. POCO A POCO VA LLEGANDO EL MOMENTO.
En el momento en que Renesmee entró en el chat, Emmet, que estaba conectado, abrió una conversación con Nessie, invitándola a una video-llamada. Renesmee aceptó y ambos miramos la imagen de Emmet con nerviosismo. "Es que habrá pasad algo?"
- A que vienen esas caras? – dijo Emmet, riendo. – relajaos un poco, que os va a dar un infarto o algo.
- Que ocurre, Emmet?
- Tranquila sobrina, solo se trata de Alice. Hará cerca de una hora ha visto que metías toda la ropa que te ha comprado en una bolsa, y que la tirabas a la basura. Se ha puesto histérica cuando ha visto la ropa que te ibas a comprar.
- Esto de que empiece a ver lo que voy a hacer me pone de los nervios. – dijo Ness bastante enfadada.
- Tranquila, yo solo quería avisarte, así que le dije a Jasper que te mandara un mensaje. Será mejor que no tires la ropa, solo finge que te la vas a poner y así Alice nos dejará a todos tranquilos. Además, Jasper está agotado con tanto infundir tranquilidad a Alice. No le van a quedar fuerzas para…
- No queremos saber los detalles. – dijimos Renesmee y yo al mismo tiempo, mirando a Emmet fijamente.
Ambos sabíamos que Emmet no tenía ningún pudor al hablar sobre sexo, y yo no tenía intención de escuchar a Emmet hablar sobre la vida sexual de Jasper y Alice.
- Vale, tranquilos. Solo quería deciros eso.
- Donde están los demás?
- Han ido a cazar. Jasper logró que Alice también fuera. Bueno, tengo un poco de prisa. Que os lo paséis bien!
- A donde vas, Emmet? – dijo Renesmee.
- Rosie me está esperando y… bueno… habéis dicho que no queríais saber los detalles – dijo guiñándonos un ojo, mientras sonreía con picardía.
- Vale, adiós. – dije a la vez que Renesmee paraba el ordenador.
- Bueno, la verdad es que pensaba que sería un asunto más grave.
- Y yo. Bueno, ya son las once. Quieres que nos vayamos ya? – dije poniéndome en pie, marchando hacia el interior de la habitación.
- De acuerdo, voy a por mi bolso.
Bajamos al hall y pedí a la recepcionista del hotel que llamara a un taxi, que llegó en menos de cinco minutos.
Por suerte, Edward había enseñado a Nessie a hablar italiano, por lo que fue ella quien habló con el taxista y le indicó donde debía llevarnos.
Llegamos a la ciudad del Vaticano en menos de media hora de tráfico fluido.
- Uau! – exclamó Ness, que salió corriendo hacia una tienda de revelado fotográfico que había en el exterior de la pequeña ciudad. – Vamos, Jake! Necesitamos una cámara – dijo volviendo hacia donde yo estaba, dado que aun no había podido moverme del sitio.
Ness me cogió del brazo y salimos caminando a paso rápido hacia la tienda. Compramos la última cámara digital que había salido al mercado, una tarjeta de memoria y una cámara desechable, de esas que puedes hacer fotos de bajo del agua, aun no se porque, pero Renesmee se empeñó en ello. Salimos de la tienda y fuimos directos hacia el Vaticano.
- Vamos al museo y a ver la Capilla Sixtina?
- Lo que tú quieras, Ness.
- Bien, pues vamos.
Después de más de una hora haciendo cola, logramos entrar al museo, donde Renesmee hizo fotos a todo lo que veía, sobre todo cuando llegamos a la Capilla Sixtina, donde fotografió cada centímetro del techo.
No pude quitarle el ojo de encima en ningún momento. Nessie estaba tan sonriente, y parecía tan feliz…
Salimos a la Plaza de San Pedro al cabo de casi dos horas en el museo. En cuanto salimos a la calle, me quité el jersey de manga larga y me quedé con la camiseta sin mangas que llevaba debajo. Miré a Renesmee de reojo y vi que ella había echo lo mismo, se quitó el jersey y se quedó con un top blanco que le llegaba por encima del ombligo.
- Que miras? – dijo pillándome in fraganti, mirándola.
- Nada. Solo estaba pensando. "Estúpido, aprende a disimular".
- Ya… Vamos a tomar un helado?
- Renesmee, en cuanto hayamos llegado al hotel ya será la hora de comer. No puedes esperarte al postre? "Desde cuando tengo que comportarme como si fuera su padre?"
- Y por que no comemos por aquí? – dijo deteniéndose, mirando a la acera de enfrente, que estaba repleta de restaurantes. – Porfa…
- Bueno, vale, donde quieres ir?
- Allí. – dijo señalando un McDonald's.
- Ness, en EEUU hay muchos de éstos. No quieres ir a comer a algún sitio de comida nacional?
- No. Tengo antojo de hamburguesa.
- Venga, vale.
Caminamos aun más deprisa hacia el restaurante de comida rápida.
Renesmee se pidió un par de menús bigmac, con sus respectivos refrescos y patatas, mientras que yo me pedí un par de refrescos grandes y diez hamburguesas con queso. El chico que nos sirvió se quedó alucinado al saber que tanta comida era solo para nosotros dos.
- Creo que ésta noche voy a estrenar el jacuzzi – dijo acabando de beber su primer refresco. – el de la terraza.
- Yo aprovecharé para organizar las visitas que haremos mañana por los museos. – dije comiéndome ya la quinta hamburguesa.
- Vale.
Renesmee no dejó de hablar en todo el rato sobre lo que me iba a gustar ver el Coliseo.
- Bueno. Quieres ir a tomar un helado o que? – dijo cuando ya estábamos saliendo a la calle.
- Pues claro!
- Venga, vamos.
Caminamos cerca de quince minutos hasta llegar a una concurrida heladería. Nos sentamos en una de las mesas de la terraza y nos pedimos un helado de tres bolas de chocolate para cada uno. Miré el reloj de mi móvil y vi que se nos había echo las tres de la tarde.
Nos marchamos de la heladería y fuimos a pie hasta llegar al Coliseo.
- Madre mía! – exclamó Renesmee al ver la inmensidad del edificio.
- Ya te digo! – dije sin poder evitar asombrarme ante aquella monstruosidad tan bella.
- Venga, va! – dijo Renesmee, marchando hacia la cola, donde se agolpaban ciento de turistas.
Vi como Renesmee comenzaba a hablar con un par de chicos que iban delante de ella en la cola, los cuales no dejaban de mirarla embobados.
- Idiotas. – dije acercándome a ellos con rapidez y me puse al lado de Nessie.
- Jake, ven. Éstos chicos nos van a hacer una foto. – dijo a la vez que le entregaba la cámara al más joven, que parecía tener mi edad.
Renesmee rodeó mi cintura con sus brazos y yo pasé mi brazo por encima de sus hombros, sonriendo a la cámara. El chico hizo la foto con el Coliseo a nuestras espaldas.
- Otra? – dijo el chico, aun con la cámara en posición.
- Si. – dijo Ness, besando mi mejilla, mientras yo la miraba de reojo.
El chico nos hizo la foto, le devolvió la cámara a Nessie y volvió a concentrarse en la cola, hablando con su acompañante. Parecían americanos.
Tardamos al menos una hora y media en entrar. Renesmee cogió mi mano, mientras que con la otra iba haciendo fotos a cada paso que daba.
Reconozco que me gustó bastante, además, un guía nos iba contando bastantes cosas realmente interesantes.
En una hora u cuarto, más o menos, estuvimos fuera. Ya casi había caído la noche e iban a cerrar las puertas. Miré el reloj y vi que eran las siete y veinte.
- Volvemos al hotel? – pregunté mirando a Nessie. Parecía que fuera a dormirse a la vez que caminaba, aunque intentaba disimular.
- Si.
Pedimos un taxi y llegamos al hotel en menos de diez minutos.
Subimos a la suite y Renesmee se fue directa a su dormitorio, supuse que a dormir. Yo fui hacia el mío y me quité la ropa. Me puse un pantalón del pijama y fui hacia la terraza.
- Creí que te habías ido a dormir – dije al ver a Ness metida en el Jacuzzi.
- Ya te dije que iba a estrenarlo ésta noche. El sueño tendrá que esperar.
- Bueno, pero no te duermas ahí dentro, no sea que te ahogues. – dije burlonamente al ver que se acomodaba y cerraba los ojos.
- Noooo. Deberías meterte tú también. Es tan relajante…
- Ahora no.
- Vengaaa…
- Ya me he puesto el pijama – dije sentándome a la mesa, donde aun estaba el ordenador.
- Vaaleee.
Estuvimos un buen rato en un agradable silencio. Ella aun en el agua y yo chateando con Seth, que no dejaba de darme la brasa con el temita de que me lanzara a besar a Ness de una vez por todas.
- Llaman a la puerta. – dijo Ness sin apenas inmutarse.
Me levanté de la mesa y fui hacia el salón. "debe de ser la cena". Abrí la puerta y un empleado del hotel entró con un carrito con nuestra cena.
- Que aproveche - dijo antes de salir por la puerta.
Salí de nuevo a la terraza para avisar a Ness de que la cena ya estaba lista. En ese momento deseé que me tragara la tierra. Renesmee estaba sentada delante del ordenador.
- Que haces? – dije sin apenas voz.
No me respondió, solo se levantó, envuelta en una toalla, y se acercó lentamente a mí.
- Jacob, tengo que hablar contigo. – dijo cogiéndome de la mano, estaba muy seria, tan seria que me asusté. Nos sentamos en uno de los escalones del jacuzzi, cara a cara. – Jake, he estado pensando mucho en una cosa. Recuerdas las turbulencias del avión y como estaba yo cuando recogimos las maletas?
- Claro. "como para poder olvidarlo". Estabas muy callada, como ausente. Me dijiste que estabas pensando y que ya me lo contarías.
- Así es. Creo que ha llegado el momento de decírtelo. Sentí mucho miedo en el avión. Creí que no volvería a estar a tu lado.
- Renesmee…
- Déjame acabar, por favor.
- Perdona, continúa.
- Pensé que no volvería a estar contigo. Llevo mucho tiempo sintiendo algo por ti, algo que no es simple amistad.
- Creo que no acabo de entender lo que me estás queriendo decir. – dije confuso, pero a la vez sorprendido. Podría realmente corresponder a mis sentimientos, o me lo estaba imaginado?
- Buff – dijo Renesmee poniéndose en pie y tirando la toalla sobre la mesa. Parecía mosqueada.
- Ése no es el biquini que te compró Alice? – conseguí decir sin apartar la mirada de su escultural y perfecto cuerpo. Por suerte, ella miraba en dirección contraria.
El diminuto biquini que llevaba, que parecía dos tallas más pequeño, era de color verde manzana. El sujetador eran dos simples triángulos que apenas cubrían sus perfectos pechos. Y la parte de abajo… otro tanto de lo mismo.
De repente sentí un cosquilleo en mi bajo vientre, sintiendo que algo en mi cobraba vida propia. Crucé las piernas de tal manera que Ness no se diera cuenta de mi repentina e inoportuna erección.
Aproveché el momento, dado que aún me daba la espalda, y me metí corriendo en el agua, sentándome lo más lejos posible. Tarea imposible, porque el jacuzzi no medía más de tres metros de largo.
- Que estás haciendo? – dijo Renesmee al darse cuenta de que me había metido en el agua, con el pijama, dado que hacía unos minutos me había negado a hacerlo.
- Nada, nada. – dije cruzando las piernas bajo el agua.
- Te has creído que soy idiota? – dijo entrando de nuevo en el agua, acercándose a mi y se sentó sobre mis piernas, rozado su sexo con el mío. – crees que no me he dado cuenta? – rodeó mi cuello con sus brazos y siguió rozándome.
- Renesmee, para.
- No.
- Ness, por favor, levanta. – dije poniendo las manos sobre su cintura e intenté levantarla, pero no pude.
- Hace tiempo que intento decirte que estoy enamorada de ti y tú no te das ni cuenta. Es que acaso no te he dado suficientes pistas? En la cocina, en la playa, en el río, frente al Coliseo… continúo?
- No creí que sintieras eso. Llevo tanto tiempo deseando que sintieras lo mismo que yo, que creí que me lo estaba imaginando.
- No. Era real. Y esto también.
Se acercó un poco más a mi y posó sus labios sobre los míos, moviéndolos con suavidad. A los pocos segundos, se separó unos pocos centímetros y me miró fijamente a los ojos.
- Porque Rosalie te odia tanto? Porque nunca dejan que nos quedemos a solas en casa? Porque eres tan protector conmigo?
- Esto es un interrogatorio?
- Lo es. Responde.
- No puedo. – dije intentando levantarme de nuevo, pero Ness me lo impidió. En esos momentos era mucho más fuerte que yo.
- Porqué?
- Es complicado.
- A mi no me lo parece, yo lo entendí a la primera.
- Como dices? – pregunté confundido.
- Seth me lo contó. Me costó bastante, pero al final conseguí que me lo contara.
No pude responder.
- Jacob, va…
- Si ya lo sabes, porque me lo preguntas?
- Quiero que me lo digas tú.
- Ni yo mismo lo se. No acabo de entender eso de la imprimación. Solo se que la primera vez que te vi sentí que debía protegerte siempre. Estar a tu lado para lo que necesitaras. Siempre.
- No ha sido tan difícil, a que no? – dijo, y entonces volvió a besarme.
Dejé de resistirme y me dejé llevar. No servía de nada negar que hacía mucho tiempo que deseaba que llegara éste momento. Puse mis manos, de nuevo, sobre su cintura, acariciándola con suavidad, moviendo los labios al mismo compás que los suyos y, en el momento en que nuestras lenguas comenzaron a rozarse, se levantó y se alejó de mi, dejándome tirado en el jacuzzi.
Vi como Renesmee entraba en la suite y entró en su dormitorio.
- Joder! "que hago ahora? Me ha dejado tan empalmado que no creo que pueda ni caminar".
Cerré los ojos e intenté pensar en algo que me quitara el calentón. Pronto llegó la imagen de Edward, cabreado, listo para atacar. Eso ayudó bastante, la verdad.
En cuanto estuve un poco más relajado, salí del agua y fui hacia mi dormitorio, intentando no pensar en lo que acababa de ocurrir.
Me quité los pantalones mojados y fui directo hacia la ducha. Estuve cerca de diez minutos bajo el chorro de agua helada, intentando pensar en cualquier cosa, por muy absurda que fuera. Noté como mi cuerpo empezaba a temblar. No eran los mismos temblores que sentía cuando iba a transformarme, era algo distinto. Me temblaban hasta las piernas. Apoyé la espalda contra la fría pared del baño y me dejé caer hasta el suelo, con el agua aun cayéndome por la cara.
Toc, toc, toc.
- Jacob, va todo bien? – dijo la voz de Renesmee a través de la puerta del baño.
- Si – mentí para que se marchara.
- Puedo pasar?
- No. Ni siquiera deberías de haber entrado en la habitación – dije. Aunque me doliera hablarle de esa manera, en ese momento no pude evitarlo. Necesitaba estar solo y pensar.
- He llamado a la puerta del dormitorio, pero no contestabas. Me preocupé.
- Seguro – dije bajando la voz, pero no sirvió de nada.
- Te he oído. No tienes porque ser tan borde.
- Ya…
Me levanté lentamente, paré el grifo y salí de la ducha, envolviéndome con una toalla, atándola a mi cintura. Abrí la puerta del baño de golpe y encontré a Renesmee, que parecía que hubiera estado con la oreja pegada a la puerta, algo innecesario. Parecía que se había duchado. Llevaba un albornoz puesto.
Pasé por su lado sin decir nada y me fui hacia el armario, en busca de otro pantalón.
- Jacob, ya se que estás cabreado, pero…
- No estoy cabreado. – no lo estaba. En realidad, ni yo mismo sabía muy bien como estaba.
- Entonces?
- No lo se.
- Seguro que estás mal por mi culpa.
Me volví, con los pantalones en la mano, fui hacia el cuarto de baño y cerré la puerta con más fuerza de la que pretendía. Me puse el pantalón y no salí hasta que no oí la puerta del dormitorio cerrarse. Renesmee ya se había marchado.
Salí al dormitorio y fui en busca de mi teléfono, que estaba en el pantalón que había llevado ese día. Llamé a Seth.
- Si?
- Idiota.
- Que?
- Eres un imbécil. Pero como has podido contarle a Ness lo de la imprimación? – dije conteniéndome para no gritar.
- Perdona tío, pero es que no sabes como se puso.
- Tú si que no sabes como se me ha puesto ésta noche cuando se ha puesto encima de mi. – dije sin dar detalles.
- Y no te has lanzado sobre ella? – dijo como si no pudiera creerse que no hubiera echo nada.
- Claro que no! – ahora si que grité, ofendido. – ella se merece mucho más tacto. La situación no era apropiada. Yo quiero estar a su lado porque la amo, no por el sexo. El sexo no lo es todo.
- Acaso no estás preparado? "Que pesado, otra vez."
- No lo se.
- Yo si – dijo una voz detrás de mi.
Me volví con rapidez y vi a Ness, que salía de detrás de la puerta del baño, que me había dejado abierta. Obviamente, había escuchado la conversación en su totalidad. "como no me he dado cuenta de que seguía en la habitación?"
Se acercó hacia mí, quitándose el albornoz y quedándose en ropa interior. Cogió el teléfono de mi mano y comenzó a hablar con Seth.
- Jacob ahora está ocupado. Como se te ocurra pensar en algo de lo que has oído hoy, te las verás conmigo. Entendido?
- Entendido!
Ness colgó y dejó el teléfono encima de la cama. No podía dejar de mirarla. Llevaba un conjunto de lencería de encaje de color rojo. Aunque me esforzaba en decir algo coherente no podía emitir más que algún que otro balbuceo.
- Alice puso en tu maleta? – conseguí decir, aunque lo dije por decir algo.
- No. Lo compré día que me compré en el bañador. Te gusta?
- Si, te sienta bien.
- Me alegra oír eso, porque lo compré para ti.
Se fue acercando más a mí, puesto que yo había retrocedido hasta pegar mi espalda contra la puerta.
Si ya me había costado pensar hasta ese ahora, en esos momentos mi cerebro se declaró en huelga. Renesmee se había quitado el sujetador y lo había lanzado sobre la cama.
- Soy la única que lo desea? – dijo a la vez que pasaba sus manos por mi pecho, bajándolas hasta la goma del pantalón. Sentí un escalofrío de placer. No pude más.
- No, no lo eres.
Acabamos de acercar nuestros rostros y nos besamos. Al principio con suavidad, pero pronto nos olvidamos de delicadezas y nos besamos con violencia, con nuestras lenguas moviéndose a una velocidad vertiginosa.
Nos fuimos acercando hasta la cama y Ness me tumbó sobre ella de un empujón. Se puso a horcajadas sobre mí y comenzó a besarme de nuevo. No pude evitar llevar mi mano a uno de sus pechos, cosa que pareció gustarle, porque me sonrió y comenzó a bajar sus manos.
- Ness, estás segura?
- Creo que haré lo que me dijo Emmet cuando me llamó el primer día. Voy a seguir mis instintos.
- Y yo. – bajé mis manos y acaricié sus nalgas, suevas y firmes.
- Jacob… te quiero.
- Yo también. Siempre.
Sus manos bajaron hacia la goma de mi pantalón, mientras yo llevaba una de mis manos a la goma de sus bragas. Pero me detuve.
- Ness, no podemos. No debemos. – dije contrariado por mis propias palabras. Deseaba estar con ella, seguir adelante, pero no podíamos correr el riesgo de…
Sacó sus manos de mis pantalones y soltó mi mano, llevando de nuevo sus manos a mi torso. Puse mis manos sobre sus mejillas y la miré a los ojos.
- Lo se. Precauciones, no?
- Si. – respondí contento de que hubiera entendido mis motivos para no seguir adelante.
- Creo que la cena ya debe de estar fría. – dijo tumbándose a mi lado, abrazándose a mi cintura.
- Si. Cenamos? Antes de que se enfríe más.
- Podemos cenar aquí, en la cama?
- Claro que si. – dije dándole un beso en la frente y me levanté de la cama.
Fui hacia el salón, empuje el carrito de la comida hacia mi dormitorio y lo dejé al lado de la cama.
Renesmee se había puesto el sujetador y ya estaba sentada en la cama. Me senté a su lado, con un plato de patatas en la mano.
- Jacob…
- Dime. – dije comiendo y dando de comer a Renesmee.
- Se que no es lo más común pero…
- Espera. Ness, me gustaría pedirte algo, aunque creo que la cosa ha quedado bastante clara. Quieres salir conmigo? – pregunté esperanzado.
- Eso no vale! Iba a pedírtelo yo! – dijo cruzando sus brazos sobre su pecho, enfurruñada.
- Lo siento.
Quitó el plato de mis manos y lo dejó de nuevo sobre el carrito.
- La verdad es que si que había quedado claro. – rodeó mi cuello con sus brazos y nos besamos. – te quiero demasiado como para arriesgarme a que aparezca otra Alysson – dijo antes de besarme apasionadamente, rozando nuestras lenguas, sintiendo sus manos por todo mi cuerpo.
- Renesmee…
- Vale, ya paro. Acabemos de cenar y durmamos. Hay muchos sitios a los que debemos ir mañana.
- Ya… - dije imaginándome en hartón de caminar que me daría al día siguiente. Solo con pensarlo ya me sentía cansado.
Ness y yo cenamos en la cama, abrazados, hablando sobre lo sucedido en la playa, con Mark y Alysson, pensando en lo idiotas que habíamos sido, queriendo estar junto a otras personas cuando, en realidad, nos amábamos.
Nos quedamos dormidos al cabo de dos horas, aun abrazados.
Muchas gracias por leerme. Espero no haber defraudado. Bueno, el capítulo volvió a quedarme un poco larguito, espero que no os haya importado. Estuvo a punto de suceder algo muy importante para ambos protagonistas, pero la sensatez de Jake retrasó el momento, aunque no por mucho tiempo más.
Belén: primero de todo hola y bienvenida a fanfiction. Segundo, gracias. Me alegro de que te haya gustado la historia. En principio actualizo cada cinco días. Cada vez queda menos para que actualice, jejeje. Tranquila, tengo muuuuuchos capitulos más ya escritos, que espero que también te gusten.
Destinity hope rise: gracias por todo. Por tus palabras y tu apoyo.
Atenaetish: si, debiste equivocarte de capitulo. Si te digo la verdad, el apellido Bennet lo puse por orgullo y prejuicio. Desde que vi la película… bueno, me encantó, y me bajé el libro, aunque aun debo leérmelo. De nuevo, gracias por leerme. Tranquila, poquitos malos rollos por Italia. Jejeje. Petonets.
Lorak manzi cullen: gracias. Espero que conforme vayas leyendo te siga gustando la historia. Bueno, ya me dirás que te parece. Espero tu opinión.
Si queréis, aquí os dejo la lista del resto de mis historias, por si os apetece leeros alguna.
* Caprichos del destino. Ángel. ( Ángel y Spike y otros personaje inventados por mi.)
* Lucas Whitlock. Twiligth. ( Jasper, Maria, y otros personajes inventados por mi )
* Lucy Whitlock. Twiligth. ( Maria, y otros personajes inventados por mi )
* Clara Whitlock y Seth Clearwater.Twiligth. ( Seth, y otros personajes inventados por mi)
* Desaparecida. Twiligth. ( Renesmee, Maria, Jasper )
* Jackson Mason. Twiligth. ( Renesmee, Leah, y otros personajes inventados por mi)
* Norah Cullen Twiligth. ( Carlisle, Los Vulturis, y otros personajes inventados por mi. )
* El amor es cosa del destino. ( Sam y Leah ) ONE SHOT
*El sueño ( Bella y Jasper ) ONE SHOT
*Una noche sin luna ( Jacob y Leah ) ONE SHOT
* Jake y Renesmee. Nace el amor. ( Jacob y Renesmee )
* El juego. (Bella y Edward) ONE SHOT. LEMON.
* Mi molesto compañero. (Rosalie y Emmet) ONE SHOT. LEMON.
* La primera noche. (Renesmee y Jacob) TWO SHOT.
* Te amo tanto que solo puedo decirte, adiós. (Edward)
