Capítulo 10 Koko Kara Hajimaru
together
Sasuke respiraba profundamente ante la tranquilidad de la sala, no sabía cuanto tiempo había estado dormido, o si en realidad estaba despierto pero con los ojos cerrados. Un ruido sordo proveniente de la puerta de la habitación logró que éste abriera los ojos.
-¿Sasuke-san? -Una enfermera de cabello rubio le sonrió amablemente- Veo que has despertado. ¿Quieres que llame a Tsunade-sama?
Sasuke hizo un suave movimiento con la cabeza en señal de aprobación. Todo estaba confuso, y la verdad no recordaba muy bien lo que había pasado.
-Eh, disculpe. ¿Qué fecha es hoy? -preguntó, con voz ronca.
La enfermera volteó con expresión de sorpresa y sonrió, para luego retirarse sin decir una palabra.
«¿No me habrá oído?» Se preguntó Sasuke.
-¡Sasuke-chaaaaaan! -Se oyó desde el pasillo- ¿Amaneciste bien?. ¿Quieres comer algo? -Sasuke negó con la cabeza- ¿Qué pasa?
-Hay algo.. que tengo que hacer. Pero no recuerdo bien. ¿En dónde estoy?
-En Konoha, estas en rehabilitación. ¿Qué recuerdas?
-Lo básico... Es decir, mi pasado... Mi nombre, mi familia...
-¿En dónde vives?
-En una casa al este de Konoha, con Ino...
Tsunade hizo silencio mientras miraba a Sasuke seriamente.
-¿Puedes recordar tu vida hace un año?
-Sí
Tsunade siguió mirándolo. Cruzó los brazo y lo miró con ojos divertidos. Tenía que hacerlo reaccionar.
-Sasukillo... ¿Te estás dando cuenta de que no tienes casi ropa puesta?
Sasuke revisó y se dio cuenta de que lo único que cubría su cuerpo era una bata de una tela muy delgada. Tsunade sonrió de lado.
-¡VIEJA PERVERTIDA! -gritó Sasuke pero luego se dio cuenta de lo que dijo. Le resultaba tan familiar...
-Los dos me odiaban de una manera muy peculiar, eso es algo que siempre han tenido en común. -soltó Tsunade antes de retirarse de la habitación- Por cierto, la llave está al lado de la bisagra.
Sasuke se quedó en silencio con los ojos abiertos de par en par. ¿"Tener en común"?. ¿Con quién?...
Las memorias volvieron dolorosas al cerebro de Sasuke. Como misiles estallaban millones de momentos en su mente.
...sasuke-kun, adiós...
¡SAKURA!
Se levantó de su cama rápidamente, recibiendo una dolorosa punzada en su pie derecho al pisar. Localizó su ropa en un estante, mientras se arrastraba para colocársela. El dolor en el pie era terrible. Estaba en rehabilitación... ¿no?. Debía haber algún remedio para el dolor por allí...
Revisó por las gavetas, los estantes, pero no encontró mar que vendas, almohadas, sábanas, etc. Estaba muy apurado, necesitaba eso rápido. Abrió el último estante y vio que había una caja que decía "Medicamentos. Sólo enfermeras, doctores o especializados usar". Haciendo caso omiso del aviso, Sasuke intentó forzar la caja. Pero simplemente no abrió.
"La llave está al lado de la bisagra"
¿Cuál bisagra?. Se volvió al estante y revisó por detrás. Una pequeña llave colgaba vacilante. La arrancó con fuerza, abrió la caja y buscó la primera medicina que dijera "para el dolor". Se tomó la pastilla sin siquiera pensarlo dos veces. El dolor desapareció en cuestión de segundos. Salió del hospital, aunque no sabía decir a dónde se iría, comenzó a correr.
«Sakura...»
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Mis tristes recuerdos pasan a través de todo, incluso a través del tiempo…
La único que los aceptará eres tú… la diosa de la luz.
Lo que brilló ese día fue el eterno fuego de tu corazón.
Voy a romper con mi oscuridad, la puerta a mi libertad
el fuerte y eterno futuro está empezando
Sí, todo empieza de ahora en adelante.
Eternal Blaze (Mizuki Nana)
Sus ojos verdes derramaban lo que creía que serían sus últimas lágrimas, en silencio, regresó la vista a la ciudad. La mano en el corazón, las lágrimas cayendo con rapidez, sus sueños lentamente perdiéndose a lo lejos con el horizonte; ciertamente ya el futuro no brillaba con tanta fuerza como antes. Camino sin rumbo por un buen tiempo, aún sumida en pequeños sollozos.
"No muestres tus sentimientos..."
¡Oh, dios! El dolor era tan grande que apenas podía superarlo.
«Tengo que seguir... Tengo que vivir para observarlo... Tengo que seguir...» Se repetía incesantemente mientras cada paso se le hacía más pesado.
Creía oír la naturaleza, los pájaros, todo revoloteaba en su cabeza. Mientras todo se le hacía difícil, el sol pegaba más fuerte, pronto cayó en el suelo rendida. Tenía muchos días que no descansaba, y sentía como si sólo quisiera acostarse a dormir.
-Maldito sol...- Soltó Sakura en medio de tanto calor.
Pronto todo perdió todo el sentido, y terminó durmiéndose en el pasto.
«Cuando me despierte continúo...»
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-¿Señorita?. ¡Señorita!
Una voz se oía un poco distante.
-Tsunade, cállate la boca. Tengo sueño -exclamó Sakura aún sumida en su siesta.
-¡Señorita! -gritó la voz.
-¡¿QUÉ CARAJO QUIERES?! -Se despertó Sakura con un mal humor que se notaba a leguas.
Un viejo campesino la miraba sobresaltado.
-E-em... Buenos días -Sonrió Sakura y el campesino estaba aún con cara de recién golpeado. Sakura vio que estaba vestida con un vestido marrón, que, por supuesto no era suyo.- ¿Qué es... esto?
-¡Ohh!. ¡Despertó nuestra bella durmiente! -Dijo una señora de mayor edad, vestida con un traje parecido al de Sakura- Te recogimos del valle, estabas toda sudada.
-...¿Y mis cosas?
-En el estante -sonrió la mujer- ¿Qué hacías tirada en el valle?...
Antes de que todos lo pudieran haber notado Sakura se había quitado el vestido marrón y puesto su traje normal.
-Gracias a todos por la hospitalidad y todo ese cuento... pero me tengo que ir -Dijo Sakura e hizo una reverencia.
-¡P-pero, señorita! -Intervino el viejo- ¡Quítese esa ropa...!
-¿Hm?. ¿Por qué?
-¡No las hemos puesto a lavar!
-No hay problema, yo luego lo lavo. Y bueno... ¡hasta pronto!
-¡P-pero...!
Sakura se marchó corriendo y la vieja miró con mirada confusa.
-¿Seguro que no le importará que Gyuun-Lee haya dormido en ella?...
-Creo que no... -Contestó el viejo y rió- ven, ven, Gyuun-Lee.
Algo parecido a un cerdo de increíble cantidad de masa corporal entró arrastrándose a la habitación.
-Shhhhhhhhhhhhruuuuuuuuuuuuuuummmmmmmmm -Soltó el cerdo.
-¡Oh!. ¿Todavía andas mal del estómago, querido? -Dijo la viejita acariciando al gran animal- Tranquilo, tranquilo...
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Sakura de repente sintió un muy mal olor proveniente de su ropa.
«¿Qué diablos hicieron con esto?... Me intriga... Oh, dios, esto de verdad apesta.»
Sakura no sabía ni en donde estaba, apestaba, y no recordaba que había pasado el día anterior.
«Había sol, eso si lo puedo asegurar... Verga... ¿el sudor apesta así de verdad?...»
Sakura se llevó su camisa a la nariz, pero antes de que ésta la tocara, Sakura la retiró con asco.
-¿¡PERO QUÉ MIERDAS HICIERON CON MI ROPA?!. ¡Viejos malditos!... ¡Uuhhh! Que asco...
Se quitó la ropa quedando totalmente desnuda. Pensó en poner todo a lavar en el río más cercano
«Me siento exhibicionista...» Pensó corriendo hacia el río, rezando por no ser vista por ninguna persona.
Cuando llegó, no dudo en ponerse a lavarla. El agua negra que salía de la ropa no era normal, estaba sucísima... Sakura no recordaba como se había puesto así de sucia, o por qué razón apestaba tanto, pero el caso era que...
Sakura comenzó a sentir un pequeño malestar en la cabeza, como un presentimiento. Iba y venía, oscilante, pero cada vez un poco más fuerte. La chica decidió no prestarle atención al malestar, usando como excusa que era el mal olor. «No me extrañaría para nada... oler esto es peor que una tortura china, o parecido»
El dolor se hacía cada vez más insoportable. Algo resultaba tan familiar... Los poderosos ataques de dolor eran conocidos para Sakura; aquel poder se estaba acercando a ella... ¿Qué era eso tan poderoso?
Sakura soltó un sonoro grito de dolor
«¿Qué es esto?. ¿Qué me pasa?. Arg...»
Sakura se arrastró hacia el río sabiendo que la corriente estaba fuerte, éste la condujo río abajo, hacia una laguna honda. Sumergida, sintiéndose libre del dolor, abrió los ojos bajo el agua. Vaciló un momento y luego salió a respirar. Miró su reflejo en el agua turbia. Su cabello estaba mucho más largo, sus raíces rosa se habían extendido hasta las orejas, mientras sólo las puntas quedaban con una sombra negra. Sus ojos verdes la miraban con tristeza y frialdad. Se levantó, dándose cuenta de que estaba desnuda.
«Carajo, mi ropa aún está allá arriba...»
Se volvió a sumergir, con un pequeño malestar en la cabeza. El agua la llevaba y la traía con delicadeza.
"- ¿Te traigo una toalla?
-¿T-te traigo una vida?
-No me haría mal... ¿Quieres la toalla?"
"¿En dónde está tu hermoso cabello rosa?"
"Te estaba buscando... Me tenías tan preocupado..."
"¡Aléjate de Sakura!"
"¿Sakura? ¿EN DÓNDE ESTÁS? ¿¡SAKURA!?"
"¡PORQUE IGUAL A ELLA NO LE IMPORTA SI LO INTENTO O NO!"
-Sasuke-kun... Sasuke-kun...
Relajada, en el agua, llorando, Sakura lentamente se quedó dormida... mientras que el cielo se nublaba y gotas caían cada vez con más intensidad.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Sasuke corría a través del bosque. De repente, le pareció escuchar a lo lejos un grito femenino... «¿Será...?»
Avanzó a rápidas zancadas hasta el lugar de donde provenía el grito, pero sólo encontró una ropa tirada en la orilla, que de inmediato identificó.
El río tenía la corriente fuerte... El grito...
-Oh, no, no puede ser...
Agarrando con fuerza la ropa de Sakura, Sasuke bajó el cauce. De repente, comenzó a llover. Las gotas caían con furia y en abundancia desbordando así la corriente del río.
-¡MALDITA SEA!- Gritó el moreno viendo como la lluvia borraba todo rastro de la pelirrosa. Sasuke siguió bajando, obviando la fuerte lluvia, mientras gritaba el nombre de la chica sin parar.
-¡SAKURA!
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-¡Sakura!...
Creí haber oído alguien llamándome a lo lejos. La lluvia caía fuerte sobre mis hombros, tanto que estaba comenzando a lastimarme. Así que decidí salir de la laguna, tiritando, me fui acercando hacia la orilla.
-¡¡TRUUUUUUUUUM!!
Un resplandor seguido de un fuerte ruido apareció de repente.
-¡AAAAH!- Grité, asustada , corriendo a esconderme entre los matorrales. Gimiendo de exaltación, agregué- malditos truenos...
-¡Sakura!
De nuevo, creí haber oído a alguien llamándome, di dos pasos hacia atrás y revisé con la mirada.
-¿Quién anda allí?- Pregunté a la nada a mi alrededor, se estaba haciendo de noche y los árboles no dejaban diferenciar con claridad mi entorno- ¿¿Quién está allí??. ¡Hey!
-¡Sakura!
-¿¡Quién está allí?!
Un ruido sonó cerca de mi. Alguien bajó por la cascada, lo sentí. Mi dolor de cabeza volvió.
-¿¡Quién es...!?
Me lancé al suelo, agarrándome la cabeza. Arrastrándome lejos, y en silencio, me escondí bajo un árbol. Estaba sudando sin control, todo está dando vueltas...
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
"Fíjate... todo lo que ha pasado...
-Sensei...
Fíjate todo lo que hemos causado...
-¿Qué es... esto?
Estás soñando... pero da igual. ¿Estás viendo? Lo destruimos todo
-¿Qué destruimos?
Nos destruimos nosotras mismas... O bien, no te meto en esto... Digamos que te destruí, y me destruí al mismo tiempo.
Somos iguales, querida, somos iguales.
-¿Por qué me duele tanto la cabeza?
No te preocupes por eso. Estás bien.
-¿Y tú?... Sensei, yo...
Yo ya no existo, ya te dije, estás soñando. ¿Pero te fijas? Ahora somos iguales...
-¿Soy, como tú?
No, no, no... Tú estás viva, con lo que es más importante para ti. Tu vida. Yo ya perdí eso hace mucho, y te lo quise arrebatar.
Casi lo logro... ¿sabes?
-Omh...
Es hora de que hagas todo lo que yo no pude hacer... Tienes potencial, gente que te quiere, y te tienes a ti misma... Yo no tengo nada. Nunca tuve nada, y lo que tuve, lo destruí...
-¡Me tienes...!
No, no, para nada...¿de qué hablas?. ¿Estás loca? Tú me odias, yo te quité cosas que eran vitales para ti. ¿Cómo tenerte?. ¿Controlándote? Despierta querida... Yo sólo soy un sueño, yo ya no existo.
Estás discutiendo contigo misma, con la "tú" que siempre quiso ser fuerte.
-Yo...
Adiós
-Sensei...
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
En la cara de Sakura caían frías gotas de agua.
-¿En dónde...? Ah...
Vio el lago y se recordó de todo. Se levantó y revisó que nadie estuviera a su alrededor. De repente sintió algo, que no estaba ayer.
«¿Yo no andaba desnuda?...»
Alguien la había encontrado, y le había puesto... esa ropa putrefacta que había dejado en el río...
«A quién coño se le ocurre ponerme esto de nuevo...»
-La próxima vez no te revuelques en excremento de Cochino. Es mentira eso que le hace bien al cutis
Sakura volteó a su alrededor, pero nadie estaba allí.
«Maravilloso, primero esto, y ahora alucino»
-¿Quién anda allí? Si es que hay alguien...
-Te abrazaría, pero hueles fatal...
Rabiosa, Sakura se lanzó al lago y se despojó e la ropa, quedando sumergida totalmente.
-¡Fueron unos viejos malditos que hicieron algo con mi ropa!. ¡No me he revolcado en ningún lugar!
Sakura siguió mirando a su alrededor, pero seguía sin ver a nadie.
-¿Quién eres?
«Cuando encuentre a ese maldito que me habla... le voy a pegar esto en toda la cara...»
-Toma esto.
Arriba de Sakura, una túnica negra cayó. La pelirrosa, confundida, y dubitativa, salió corriendo del lago y se la puso inmediatamente.
-Supongo que ya no hay problema en abrazarte...
Sakura tiró la ropa que cargaba en la mano, y se llevó la mano a la boca. Mientras que la figura de un hombre, de su edad, cabello negro... la abrazaba.
La chica correspondió el abrazó mientras lloraba, podía sentir la respiración agitada de su compañero. Se tiraron al suelo los dos juntos. Sentados, abrazándose y llorando, como si alguno de ellos fuera a morir.
-¿Te vas a ir?- Preguntó el chico, lentamente y abrazándola aún más fuerte.
-No lo sé... No sé que es mejor para mi...Ya no sé...
-Hm... supongo...
-No soy fuerte... sabes... es difícil... Para mi, y no sé cual es la decisión correcta... Creo que necesito... mi tiempo sola...
-Te esperé cuatro años Sakura... No me hagas esperar más tiempo
La mano del moreno agarraba la cara de Sakura con cuidado, y sus labios tocaban los de ella suavemente.
-Cuatro largos años... por esto. Ya no pienso soportarlo más... Ya no puedo soportarlo, mejor dicho.
Sakura se lanzó hacia el moreno entre lágrimas, mientras que él besaba frenéticamente su cuello, sus mejillas, sus labios... toda ella.
-No te vallas
Aquellas palabras ya eran suficientes para que Sakura se entregara a su amor. Ya no iba a guardarse todos esos sentimientos más.
-Te amo, Sasuke-kun...
Sasuke vio la cara de Sakura, envuelta en lágrimas. Con su mano, limpió la cara de la chica y prensó la frente. Intentándolo mucho, soltó:
-Yo también... Te amo, Sakura...
Sakura se echó a reír y Sasuke miró para otro lado.
-¿De qué te ríes?...- Dijo con mala cara
-Es sólo que...- Sakura sonrió y se acercó a él- Estoy muy feliz, jeje.
Los dos se abrazaron muy fuerte. Decididos a comenzar de nuevo, juntos, sin que nada más los volviera a separar. Mas nunca...
Sí, todo empieza de ahora en adelante...
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
¿Qué tal?. ¿Qué les pareció? :3! Gracias a todas las personas que me apoyaron en este fic, a todos todos los que lo pusieron en sus favoritos, a todos los que dejaron reviews, o pusieron a este fic en su lista de Alertas. Todos los que leyeron este fic y me dieron apoyo para continuarlo. Gracias a todos, los amo! Los amo!
Me hubiera gustado hacerle un mejor final, pero cuando estás tanto tiempo con un fic, ningún final te satisface n.nU
¡Viva el SasuSaku!. ¡Ánimo a todos los fans de Naruto!. ¡Gracias por leerme!
Besos, y continúen con la Naruto-obsesión! :3 :3!!
GRACIAS! nOn
Con amorl, Linda-29693
