Y al final su abogada poco seria pudo actualizar!
Siiiiiiii!
Bueno, estaba pensando dar una pequeña aclaración antes de continuar.
1. Mi intención es hacer una historia larga, así que hay lotus para rato, no se preocupen.
2. Por otro lado, se estarán preguntando cual la razón del nombre...pues bien, esa respuesta la tendrán en unos 5 capítulos más, así que no desesperen!. Todo tiene su razón de ser.
3. Finalmente, les cuento que estoy creando un blog que tiene por objeto poner material adicional, el cual será muy importante después (como la música que acompaña al capítulo, imágenes, etc).
En fin, quiero agradecer las visitas!, pero especialmente a aquellos que se dan el tiempo de dejar su opinión.
Karyta estaba pensando hacer un fic de esos que te gustan al terminar este, pero todavía no lo tengo craneado, es que la verdad no me gusta caer en cliches, así que quiero pensar algo original.
Zulyb6 que bueno leerte de nuevo!, espero que este capítulo también te guste mucho.
Karix! Querido dulce de manjar, moricione con el mail, publicando esto te lo respondo. Ahhhhh! Tendrás un capitulo hiperventilado, ten paciencia, lo escribiré dedicado a ti.
Beautifly afortunadamente tengo otros planes para Luna ), así que no te preocupes. Ella es demasiado honorable para prestarse a ese tipo de cosas.
Fay Malfoy eeee tengo nueva lectora!!! (salto de emoción) Yo también amo esta pareja P, así que no te preocupes, actualizo un capitulo por día (entre demandas escribo uno nuevo)
Finalmente, un saludin para Chibi, la primera que me auspició con el fic, se le quiere mucho mija! siempre con reviews muy entretenidos.
Saludos al resto de los lectores! Ahora les dejo un nuevo capítulo.
vvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvv
Hermione se tardó un rato en reaccionar y en mirar a la misma dirección...pero cuando lo hizo, el corazón le dejó de funcionar...Ron entraba al gran salón, sonriente...y no estaba solo...llevaba a una rubia colgando del brazo
¿No que Weasley salía con Granger? – preguntó en voz alta un desubicado alumno de Ravenclaw, el cual fue acallado de un codazo.
10.-
Hermione estaba petrificada. Quería arrancar, desaparecer, pero sus piernas no le funcionaban...su cerebro se había entumecido al igual que su corazón. Desvió su mirada de la puerta jugando con sus cereales mientras sentía como los murmullos aumentaban de volumen, clavándose en sus tímpanos y volviéndola sorda.
Sentía las miradas tanto desde su propia mesa y como las del resto, incluida la de los profesores, donde a uno en especial le picaban las manos para desfigurarle el rostro al recién llegado.
Ron seguía avanzando por el gran comedor dirigiéndose a la mesa de Hufflepuff, donde depositó a la rubia desconocida, no sin antes darle un fogoso beso en los labios. Luego, regresó lentamente a la mesa de los leones, sentándose descaradamente al lado de su hermana, frente a su ex novia y su mejor amigo.
- Que mierda estás haciendo ...- siseó Harry entre dientes mientras daba un golpe seco a la mesa.
- Desayunando – respondió con simpleza el pelirrojo, echándose un gran trozo de pastel a la boca.
- ...Déjalo...- susurró Hermione – Ya no importa...- agregó con voz quebrada, levantándose como pudo de su asiento y emprendiendo la marcha a la salida, tan natural como le permitieron sus propios nervios.
- Eres un imbécil! – Le espetó Ginny antes de salir en busca de su amiga.
- ¿Y tu no vas? – preguntó el chico con resentimiento.
- No...lo último que ella necesita es poner más en evidencia su dolor y tu estupidez – respondió Harry sirviéndose otro vaso de zumo de calabaza – Con Ginny basta por ahora- sentenció
Siguieron desayunando ambos con una hipócrita normalidad que nadie en ese salón creyó. El pelirrojo lucía una sonrisa flamante (como las que solía poner cuando ganaba un partido de ajedrez mágico o cuando detenía una Quaffle en los aros) mientras su amigo tenía un semblante pensativo y distante.
- ¿Cómo se llama?- soltó de pronto el morocho.
- ¿Quién?
- Tu nueva "novia"...- dijo con una mueca de desagrado
- Ah¿Sara? No, ella no es mi novia – respondió con simpleza
- ¿Cómo? – preguntó Harry desconcertado.
- No es mi novia, solo nos divertimos.. – contestó mirando hacia la mesa donde se encontraba la chica, saludándola con la mano.
- Veo...- dijo Harry con decepción ¿Desde cuando había dejado de conocer a Ron? – Solamente te voy a pedir algo.
- ¿Qué sería? – preguntó el pelirrojo volviendo su atención a su amigo.
- Que tengas claro que si Hermione se enamora de otro chico, fue tu culpa – respondió con firmeza mientras tomaba su bolso y salía del comedor.
- No me importa...- murmuró Ron, no muy convencido al respecto.
vvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvv
Se habían levantado muy temprano para poder ensayar un poco con sus nuevas guitarras antes del desayuno. Theo estaba impresionado con la rapidez de aprendizaje del rubio, pues ya tenía todos los conocimientos básicos que podía adquirir...solo le faltaba práctica y ponerle su sello.
- Definitivamente me casaré con ella – dijo el castaño mientras observaba su reluciente guitarra.
- ¿Dónde estará Pansy? – preguntó Draco ignorando las alucinaciones de su amigo. - Se nos va a pasar la hora del desayuno si la seguimos esperando.
- De seguro se quedó dormida por estar hasta tarde viendo esos bailes muggles – respondió mientras guardaba el instrumento en su estuche – Mejor nos vamos y la esperamos allá...la quiero mucho pero no pienso quedarme sin comida, me pone de malas pulgas...
- ...Jamás te he visto enojado – interrumpió Draco con incredulidad
- Jamás me has visto sin desayunar..- soltó Theo agarrando del brazo a su amigo para arrastrarlo fuera de la sala común.
Llegaron al gran comedor con rapidez, sentándose al medio de la mesa de Slytherin en dirección a la mesa de los leones. Aún no baja...probablemente no lo haga. Pensó el rubio mientras hacía una mueca de desaprobación.
Sin embargo, unos cinco minutos después hizo su aparición Granger, quien lo buscó con la mirada... ¿Me estás mirando a mi sabelotodo? Se preguntó, cuando notó que la chica lo observaba formando un insonoro "gracias" en los labios... Draco sonrió por dentro y asintió con la cabeza, respondiendo de nada en su fuero interno.
El chico continúo con su desayuno sonriente tratando de ponerle atención a su amigo sin lograrlo, ya que la imagen de Granger aparecía una y otra vez en su cabeza... La primera vez que la vio en el expresso Hogwarts, la primera vez que la insultó, cuando ella lo golpeó en tercer año, vestida de gala para el baile de navidad de cuarto, atrapándola como parte de la brigada inquisitorial en la oficina de Umbridge, luchando contra mortífagos en la torre de astronomía, en el aeropuerto a principios de año, llorando frente al lago, en la librería aprisionándola contra una estantería, y finalmente, se vio cargándola de vuelta al castillo...
De pronto, sus pensamientos fueron perturbados al ver a Theo con la mirada fija en cierto punto y la boca semiabierta.
- Ouch...eso debe doler!- exclamó el castaño con una expresión compasiva.
- ¿Qué cosa? – preguntó un poco desorientado, viendo como su amigo le señalaba la puerta del salón.
Y ahí lo vio. Al pobretón sonriente con una rubia colgando del brazo.
Instintivamente giró su rostro en dirección a la castaña, deseando con todas sus fuerzas que de pronto se volviera ciega y sorda para no tener que ver y oír lo que se avecinaba. Pero sus deseos no fueron cumplidos, siendo testigo de la miseria de la muchacha, quien después de unos minutos salió del comedor al no poder soportar la situación...pensó en seguirla, aunque no sabía para que...pero su impulso se vio coartado al ver salir a la chica Weasley detrás de ella, y un rato después a San Potter.
Suspiró con resignación queriendo a la vez moler a golpes a la comadreja, pero dichos pensamientos tomaron una distinta tonalidad cuando se dio cuenta de lo que implicaba, el pobretón acaba de firmar su acta de defunción...por fin se me ha abierto una oportunidad para empezar otra vez...
vvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvv
Caminaba como zombie por los pasillos del castillo, agradecida de que sus amigos entendieran que en estos momentos lo único que quería era estar sola y enfocarse nuevamente en los estudios. Todavía seguía aguantándose las lagrimas de la mañana, pero ella se había jurado así misma que después de lo que acababa de ocurrir no valía la pena derramar ni una gota de sal más, a pesar de lo difícil que resultara contenerlas y de lo mucho que le ardieran los ojos por ello.
Ya se había acostumbrado a ignorar las miradas compasivas que le lanzaban otros alumnos, y los murmullos que se generaban a su paso. Decidió que era lo suficientemente fuerte como para dejarse afectar por una situación como aquella...después de todo, nada podía ser peor que estar en medio de una guerra, sobretodo cuando uno era el brazo derecho del niño que vivió.
Para evitar escuchar otro comentario más, decidió ir cantando por lo bajo una canción... Increíble fue el alivio que sintió la muchacha al solo escuchar su balsámica voz y no un cúmulo de voces ajenas inquisidoras. Sin embargo, una voz particular se sobrepuso a su canto...
- ¿Cantas Granger? – dijo un chico que solía arrastrar las palabras.
- ¿Ah? – murmuró la castaña saliendo de su ensimismamiento solo para ver que frente a ella se encontraba su ex peor enemigo...ex porque el peor enemigo actual era cierto pelirrojo.
- ¿Vas a defensa contra las artes oscuras o te lo tomarás libre? – preguntó con voz dura y rostro inexpresivo.
- Voy – respondió con firmeza - ¿porqué preguntas?
- Quería comprobar algo – dijo encogiéndose de hombros y relajando su rostro.
- ¿Qué cosa? – preguntó extrañada, tanto por la pregunta como por tener una conversación civilizada con un Slytherin.
- Que la virtud de los Gryffindors es la valentía – respondió con una mueca asimilable a una sonrisa.
Ella se quedó sin habla...no entendía nada de lo que estaba sucediendo a su alrededor, en especial la conducta de Malfloy, quien de un día para otro había dejado de insultarla y ser el bastardo habitual. Estaba a punto de responder cuando se vio interrumpida por un huracán de cabello negro.
- Dracooooooo! – gritaba Pansy, mientras corría hacia el muchacho con los brazos abiertos. – Dracooo te amoooo! – gritaba a todo pulmón logrando un gesto de terror en el rubio.
La serpiente de un salto se colgó a la espalda del muchacho abrazándolo con fiereza, logrando que él se quejara de dolor sonoramente y que la castaña abriera los ojos como platos.
- Disculpa! – Exclamó con arrepentimiento mientras se bajaba de su espalda – ¿Aún te duele? – preguntó obteniendo una afirmación con la cabeza – Lo siento! Vamos que te hago mil masajes más! Te lo mereces! – dijo con alegría mientras lo agarraba del brazo para llevárselo del lugar.
- Un momento...un momento...¿por qué te comportas así? – preguntó el rubio un poco molesto por la excesiva energía de su amiga.
- Como que porque! Por el regalo! Lo abrí hoy por la mañana...lo amé! – exclamó la morocha mientras aleteaba con los brazos como una pequeña ignorando olímpicamente a la gryffindor.
- Ya estaba bueno...- dijo el rubio cruzándose de brazos mientras la chica le sonreía sinceramente – Ayer casi me asesinaste y ni te acordaste de lo que te había entregado.
- Lo se...lo se...En fin!, vamos por tu masaje ahora o sino vas a tener que aguantar el dolor en clases – ordenó con suavidad mientras lo tironeaba nuevamente del brazo
- No sabía que tenías una masajista particular Malfoy – soltó la castaña con sarcasmo mirándolo con resentimiento..¿Por qué acabo de decir eso, porqué me molesta que ella lo trate así?
- Ah, tu estabas aquí... eres tan insignificante que ni me di cuenta de tu presencia..- siseó Pansy con fastidio – Pero si, por ahora soy la masajista de Draco ya que él cometió la estupidez de cargar a una obesa rata de biblioteca un largo trayecto lastimándose la espalda por ello.
Hermione abrió los ojos sorprendida, no había tomado el real peso del noble acto del Slytherin...el camino de regreso a Hogwarts era considerable, más aún si tienes el peso de otra persona a cuestas.
- Yo...yo...- murmuró la castaña – lo siento...- dijo mientras bajaba la cabeza.
- Pues deberías – espetó Pansy – Ya vámonos – ordenó dándose la media vuelta y marchando furibunda de regreso a las mazmorras.
La castaña subió la mirada encontrándose con los grises ojos del rubio que la miraban fijamente, provocándole un leve color carmesí en las mejillas. Bajó de inmediato la mirada, sintiéndose indefensa y pequeña.
Draco acortó la distancia entre ambos, tomando la barbilla de la chica y obligándola a mirarlo.
- No te sientas culpable – le dijo sin pestañear – Nadie me obligó a cargarte.
La soltó luego de un incómodo silencio, girándose en la misma dirección por la cual Pansy había desaparecido. Sin embargo, después de dar un par de pasos miró nuevamente a la castaña con una aparente arrogancia.
- No esperes que se repita querida – le dijo con una sonrisa, logrando que la chica se volviera completamente escarlata mientras observaba como finalmente él desaparecía.
