Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.

35.

Era de noche y una chica corría por la calle en camino al dojo Tendo con un cerdito en la mano. Serena estaba desesperada y necesitaba ver a Ranma de esa época con urgencia. Pudo haberse ido con ellos, pero hizo lo posible para que el poder de esos chicos no la absorbiera porque ellos necesitaban ayuda y nadie hubiera sabido de ellos. Al final no alcanzo a retenerlos y solo pudo salvar a Ryoga ya que al ser pequeño fue más rápido. Al llegar se sorprendió de verlos. Se acercó y estaban ambos Ranma en medio de la calle.

—¿Por qué desapareció de mi vista? —le preguntó a Ranma del futuro.

—Si no lo hubiera hecho, no habría podido salvarlo. —respondió. —¿Qué sucede?

—Los gemelos que vienen con el chico guapo hizo que las dos Akane y los demás los llevara a un mundo alterno. —respondió. —Intenté salvarlos, pero solo pude salvar al cerdito.

Ranma del presente miró al otro Ranma.

—¿Tú lo recuerdas? —le preguntó.

—Si. —afirmó con tristeza. —Sabía que mi hija estaba aquí y no quiero estar lejos de ella nuevamente, de mi familia. Aunque eso significaría que ellos me odiaran por mentirles.

—Ellos no te odiaran. —dijo Serena.

—Ese hombre desapareció cuando llego mi yo del futuro, ¿Dónde están? —preguntó Ranma con desesperación.

—En ese mundo, los linarios que son gemelos tienen diferentes tipos de poderes, ya que comparten una conexión que hacen que sepan lo que el otro piensa y es una unión como una persona con dos cerebros por lo que tienen ese tipo de desarrollo. Ellos vieron a las dos Akane y dijeron que era lógico que ambas tuvieran el mismo miedo y lo harían realidad.

—¿Ósea que los llevaron a un mundo en donde el miedo de Akane es realidad?

Serena asintió.

—Tú puedes llevarnos ¿no? —le preguntó Ranma del futuro.

—Si puedo, pero el problema es que no se en que mundo, hay infinidad de posibilidades, además no sé cuál es el miedo de Akane. —respondió Serena.

—El miedo de Akane es perderme. —dijo Ranma del presente.

—Pero puede haber diferentes maneras.

—Mi miedo también es perder Akane. —dijo Ranma del presente.

El otro Ranma se quedó, pero se miraba inquieto.

—¿Acaso…?

—También es mi miedo, pero… —Ranma del futuro no sabía como explicarlo. —desde hace meses yo tengo pesadillas en donde despierto con mucho frío y sobre todo miedo. Es lo que más temo.

—¿Y que sueñas?

Ranma del futuro no sabía cómo explicarlo o más bien decirlo porque él tiene que ver en eso.

—Mi sueño comienza en la entrada de la casa y es de noche…—comenzó a relatar. —llega Izanami… Fui a la cocina y tomaba un vaso de leche. Termine mi vaso y al ponerlo en la mesa, escuche un ruido. Sentía una presencia conocida y era el ruido de la puerta, Pensé que había llegado Akane, pero era otra presencia que conocía muy bien. Salí de la cocina intentando no hacer ruido y llego al pasillo y tenía enfrente a Izanami y me miraba con tranquilidad.

¿Qué sucede? ¿por qué me miras así? —me preguntó Izanami. —Perdón por llegar tarde y salir sin avisar. —Dijo Izanami con normalidad.

Yo estaba confundido, pero no sabía por qué, además de que Izanami jamás llega tarde a la casa.

¿Te sientes bien? —me preguntó Izanami con preocupación. —Me estas mirando raro, como si fuera un fantasma. —dijo molesta.

Lo raro de todo esto es que jamás me habla de esa manera.

Es que…me asustaste. —le contesté Ranma. —Y como aun no llega Akane, pensé que tal vez era ella. De hecho, pensaba que estabas dormida.

Lo raro de todo esto es que dije "aún no llega Akane" lo cual debí haber dicho "aún no llega tu mamá" porque jamás le llamó Akane cuando estoy platicando con ella.

Si lo que pasa es que me harté de estar encerrada y decidí salir y me encontré con Maru y fuimos a platicar. —me explicó Izanami. —Aunque después me dijo que iría a platicar con Satsuki lo cual se me hizo extraño. Incluso busque a Raku, pero pareciera que se lo trago la tierra.

De hecho, estuvo aquí. —le comenté.

¿En serio? —dijo Izanami un poco molesta. —¡Rayos! —comenzó a patalear. —Después me fui a caminar sola y de repente me sentí débil y no recuerdo nada después, cuando abrí los ojos estaba afuera de la casa. —Solo recuerdo que vi a una persona, parecida a mí, pero tal vez fue un sueño. —me sonrío.

Hasta ahí terminaba mi sueño al principio, pero después siguió y fue cuando me di cuenta de que no era yo, sino tú.

El otro Ranma se sorprendió.

Ranma, ¿Qué te pasa? Te veo raro. —dijo Izanami acercándose a él.

No es nada. —respondió Ranma. —Solo estoy un poco cansado.

Está bien. —me sonrió Izanami. —Necesito tomar mis medicamentos, todo el día no lo hice y me siento mareada. Tal vez por eso me desmaye. —puso su mano en su frente. —Incluso la siento caliente, ¿Tú que piensas?

—¿Medicamentos? —preguntó Ranma del presente.

—Exacto, ni siquiera sé de que hablaba.

Me acerque, o bueno, te acercaste a mi hija y pusiste tu mano en tu frente y después en la de ella.

La siento normal, tal vez sea el medicamento. —respondiste.

Solo es eso. —dijo Izanami. —De hecho, me siento bien en sí. —sonrió Izanami. —Solo sentir tu mano en mi…—dejo de sonreír. —me provoca asco. —agravó su voz y su mirada cambio.

Te tomó por la muñeca y no alcanzaste a defenderte y cayeron al suelo. Izanami tenía agarrada tus muñecas con mucha fuerza para que no hicieras un movimiento para detenerla.

Eres un idiota, caes rápido. —dijo Izanami dándote una mirada que ni yo conocía.

Intentabas levantarte, pero ella te tenía con mucha fuerza, yo llegue a sentirla incluso.

Prepárate porque no está Akane. Esta noche… me conocerás como en verdad soy, papá.

—Dijo la palabra que jamás me ha dicho, pero de una forma que no quería haber escuchado. Veía sus ojos y me daba miedo, jamás sentí tener tanto miedo. —terminó de relatar.

Serena abrazó más a Ryoga.

—Parece una película de terror, de solo imaginármelo me asusta. —dijo Serena. —Pero bueno, ¿Qué esperaban? Si la mamá de Akane fue shiraku.

Los dos Ranma miraron a Serena rápidamente.

—¡¿Qué?! —exclamaron ambos.

Serena se asustó un poco.

—Pensé que lo sabían, ¿Akane no se los dijo?

—¡No! —respondieron ambos.

—¡Quik!

—Mi mamá y la de ella eran amigas, y llegaron juntas a este mundo, pero la mamá de Akane prefirió esconder su origen y tengo pocos recuerdos de ella y se pintaba el cabello porque quería tener una nueva vida olvidándose de su origen. —comenzó a relatar. —Nosotros somos conocidos por ser las personas más crueles y siniestras. Solo algunos no lo son y son ellos quienes deciden irse, así como mi madre. El punto es, si procrean con un humano no heredan sus rasgos ni poderes porque el humano predomina más en genética, pero habido casos en el que si llegan al menos tener un poco de ellos y si en verdad te hacen enojar pierdes el control y atacas a la persona sin importar que sea un ser querido.

—Akane no me mencionó nada de esto.

—Me contó mi hijo que Akane si llegó a perder el control y mi hermano también al mismo tiempo y casi se devoraban y no de la manera que piensa, sino que peleaban a muerte. Shun y Usui querían detenerla, pero al final lo tuvo que hacer Satsuki.

—¿por qué? —preguntó Ranma del presente.

—Porque justo en ese momento, Izanami perdió el control. El hecho de como mi hermano atacaba a Akane la hizo enfurecer. —respondió Serena.

—¿Mi hija también?

Serena asintió.

—Akane tiene dos hermanas y ellas afortunadamente no han llegado a ese punto o más bien nunca lo harán, principalmente Nabiki porque llegó a enojarse bien feo cuando le dispararon a Shun hace diez años.

—Raiko también llegó a enojarse cuando maté a Izanami y no pasó nada. —recordó Ranma del futuro.

—No se preocupen, nada grave podría suceder. —dijo Serena con una sonrisa.

—Dejando eso de lado, ¿Cómo podremos saber en que mundo puede estar los demás? —dijo Ranma del presente.

—Si el miedo de Akane, es perderte puede haber muchas posibilidades porque ¿de que manera teme perderte?

Ambos Ranma intentaban pensar como Akane, si su miedo es perderlo o más bien perder a su familia, ¿de que manera puede ser?

—Creo que necesitaremos más cerebros. —dijo Ranma del futuro con una sonrisa.

Ranma, serena y Ryoga se miraron y no entendieron lo que quiso decir.


Al día siguiente, Serena trajo con ella a todos los chicos al pasado y estaban en el dojo, pero como siempre no dejaban de hablar.

—Que tengo entendido, Raiko los calla con un claxon. —comentó Ranma del presente que estaba del lado izquierdo de Serena.

—Al menos no lo ha hecho con la pistola de bengala, Raiko ha destruido el techo del dojo en múltiples ocasiones. —se quejó Ranma del futuro que estaba ha lado de su otro yo.

—Dijo Raku que ellos necesitaban ser callados con una bomba, yo creo que necesitan algo peor para lograrlo. —suspiró Maru.

—¿Más que una bomba? Eso es grave. —comentó Ryoga.

Serena respiró hondamente y exhaló.

—¡CÁLLENSE Y SI NO LO HACEN LOS VOY A REPROBAR Y TENDRÁN CURSO DE VERANO DE 8 DE LA MAÑANA A 8 DE LA NOCHE ¿ENTENDIERON?! —gritó Serena logrando callarlos.

—¡Si! —respondieron todos y se quedaron quietos, pero teniendo miedo.

Los dos Ranma y Ryoga se alejaron de ella porque en verdad dio miedo.

—Eso era lo que en verdad necesitaban. —dijo Maru sin afectarle en lo más mínimo el grito de Serena.

—Ahora si. —sonrió Serena y su voz cambio.

—¡Eso da más miedo que la sargento! —exclamaron los chicos.

—Akane y los demás desaparecieron y fueron a un mundo diferente y todo lo provocó… ¿Cómo se llaman? —preguntó Ranma del futuro.

—Edik. —respondió Ranma del presente.

—Edik… —suspiraron las chicas.

Los chicos gruñeron.

—Entonces las mujeres no deben de ir, ¿Cómo pelearan si están enamorada del enemigo? —dijo uno de los chicos.

—Escuchen…—habló Serena. —Lo que se me ocurrió es hacer un juego.

—¡Debemos de salvar a Akane y los demás y tú piensas en un juego! —exclamó Ranma del futuro.

—Tiene que ver con eso. —le contestó a Ranma. —La idea es que cada uno escriba "una historia" por decirlo así, teniendo como base que Akane pierda a Ranma, un ejemplo, él muere o que nunca se haya casado con Ranma o que no hubiera existido Izanami y Raiko, en fin, infinidad de cosas. Veremos cuál sería la más probable y probaremos con eso ¿entendieron?

—Suena absurdo, pero puede funcionar. —se convenció Kaede.

—Comencemos. —sonrió Serena con un paquete de hojas y plumas. —Por cierto, cada hoja cuesta 4 yenes y la pluma 2 yenes y cada uno tiene que tener como mínimo diez hojas y dos plumas.

—¡Todavía tenemos que pagar por esto! — exclamaron indignados los chicos.


Akane les dio alojo a todos en el dojo y era bueno para ella porque al menos habría un poco de diversión en su hogar, conociendo a todos… Izanami estaba sentada en la suela del dojo recargada a la pared y teniendo a pocos centímetros la puerta de la entrada. Estaba seria y reflexionaba su vida como lo hacía en cada examen de la escuela.

—El hecho de que estemos aquí no te salva de mi castigo. —dijo Akane del futuro recargada en la orilla de la entrada del dojo.

Izanami entrecerró los ojos.

—No sabes cómo te temó. —contestó Izanami con sarcasmo.

Eso cabreó a Akane, pero se controlaría porque primero hablaría con ella.

—Tu y yo tenemos una conversación pendiente. —dijo Akane. —Pero antes de eso… respóndeme a esto, ¿Ya tuviste tu primera vez? —preguntó.

Izanami agrandó los ojos y se sonrojó.

—¡¿Cómo te enteraste?! —exclamó Izanami poniéndose de pie para verla a los ojos.

—Tu otra mamá me lo dijo. —gruñó Akane.

—¿Cuándo hablaste con Ukyo del pasado? —preguntó Izanami.

Una vena en la frente de Akane se le saltó y su sangre hervía del coraje.

—¿Ósea que se lo dijiste primero a esa perra antes que a mí que soy tu madre? —rechinaba sus dientes. —Yo me refería a Akane, no a Ukyo. Tu mamá favorita es una cosa, pero Ukyo… además ¡Dije tu otra mamá ¿acaso es Ukyo tu otra mamá?

—Es que Emi y ella solo lo sabían. —se justificó Izanami con un poco de miedo. —¿cómo se enteró Akane?

—Akane y Shun me comentaron eso, shun me dijo antes de venir al pasado que escuchó a Emi hablando contigo preguntándote si te dolió o no. —contestó. —Pero lo que me duele… no son tus bromas, sé que eres así, lo que en verdad me duele es que no me tengas la suficiente confianza de decirme lo que te sucede o quien es el maldito que se aprovechó de ti u otro problema que pases.

Izanami se quedó sería.

—La última vez que hablamos, me diste a entender que la otra era mejor que yo. Hubieras preferido que ella fuera tu mamá, que en verdad pertenecieras a esa época ¿no?

Izanami no respondió, pero era porque no sabía que responder.

—Creo que eso… puedes quedarte con ellos un tiempo, el que tú quieras, ya no te molestare. —dijo Akane queriendo llorar.

Iba saliendo, pero la voz de Izanami la detuvo.

—Fue Maru… él es el que me ha mandado los tanukis de peluche. —confesó Izanami. —Esto no lo sabe Akane, ni mi tío Shun, pero Emi si porque ella se dio cuenta.

—Pero Ukyo si ¿no? —preguntó Akane.

Nuevamente no respondió.

—Entre en pánico porque Maru me mando un peluche y salí corriendo en cuando llegó mi tía y el primer lugar al que pase fue el de ella. —explicó Izanami.

Hubo un largo silencio, Akane seguía dándole la espalda a Izanami.

—Eso no deja de dolerme. —respondió Akane.

—Aún no me acostumbro a esta vida, nunca viví con un papá, una mamá y un hermano. Sé que lo que quieres es que te vea como la otra, pero ni siquiera a ella la veo como mi mamá y…

—mucho menos a mí. —terminó Akane por ella.

—No iba a decir eso.

—Pero aun así no me ves de esa manera. —dijo Akane escondiendo sus ojos debajo de su fleco. —Es mi culpa, si tan solo hubiera permitido que Ranma los viera, no te hubiera llevado con él y habrías estado conmigo y me verías como una madre y me contarías todos tus problemas, tus alegrías y… el hubiera no existe, ¿Qué puedo hacer?

—No tienes que hacer nada, yo soy la culpable de no acercarme a ti, ni siquiera a él, pero aun así… los quiero.

Akane se dio la vuelta para verla.

—Si ya tienes en mente mi castigo, puedes hacerlo ahora o tal vez después, tú decides.

Akane no le respondió y salió del dojo.


—Parece que tuvimos buena suerte, ¿no Raku? —dijo Shun con una sonrisa.

—Si buena suerte es que tú yo de este mundo y del tío Usui estuvieran de viaje lo considero mala suerte porque no había quien pudiera ser el trabajo de guardia de seguridad.

—Yo creo que ahí todo está bien, lo que no considero bien es… —seguía sonriendo. —¡¿Por qué precisamente tenemos que cuidar a Ranma Saotome?!

—El destino es cruel. —contestó Raku.

Era sábado y faltaba media hora para las ocho, por lo que ellos estaban en la puerta en donde Ranma estaría preparándose.

—Solo por ser él tiene un cuarto privado, a diferencia de las chicas que compartirán cuarto y tuvieron suerte porque por pertenecer al dojo Tendo les hizo el favor el que organiza esto por haber sido buen amigo del abuelo de Izanami. —dijo Raku. —Si así no hubiera sido tendría que compartir cuarto con hombres.

—Solo sé que Izanami quiere pelear con Ranma por la otra Izanami y la chica Yasmina quiere pelear con el chico guapo y…

—Solo queda Emi que deberá pelear con los gemelos. —terminó Raku.

—Uno de ellos.

—No, resulta ser que investigue y ellos pelearan juntos.

—¡Eso no es justo! ¡Mi niña! —comenzó a llorar. —Por cierto, tengo que preguntarte algo…—miro de reojo a Raku. —¿Qué relación tiene mi hija contigo?

—Ninguna. —respondió Raku.

—Te vi con ella en el café.

—Ah, ese día, solo hablábamos de Maru, parece que tiene un problema. —contestó Raku.

—¡¿Entonces dime si hay un chico que la busque o si tiene novio?! —exclamó Shun agarrándolo del cuello.

—La verdad no lo sé, no me meto en la vida de su hija. —respondió.

Shun soltó a Raku y se enderezaron porque llegaba Ranma con dos hombres y además de Ukyo.

—No quisiera decirle a Ukyo lo que veo. —murmuró Shun.

—Olvidemos el detalle de sus pocas arrugas, además no se ve tan mal, sigue siendo bonita. —comentó Raku.

Shun se acercó a Ranma y comenzó con el protocolo.

—Buenos días, señor y señora Saotome. —le sonrió Shun. —mi compañero y yo nos encargaremos de su seguridad, mi nombre es Shun Osawa y mi compañero se llama Raku.

—Raku Hibiki a sus órdenes. —se presentó con una reverencia.

Shun gritó por dentro, se supone que no debía decir su apellido.

Ukyo atragantó. Auxilio.

—¿Hibiki? —preguntó Ranma. —Tienes el apellido de un amigo que tuve hace años.

—Lo que es la vida. —contestó Raku.

—Adelante. —shun le abrió la puerta y entraron.

Ukyo fue la última y los miraba con una mirada de angustia y … ¿Pánico?

—¿Por qué le dijiste tu apellido? Con tu nombre hubiera sido suficiente. —lo regañó.

—Él dio a entender que fue coincidencia, sabía que diría eso. —se justificó Raku.

Después de unos minutos, la puerta se abrió y salió Ukyo.

—No te preocupes, puedo llevar a uno de seguridad para que me guie al baño. —sonrió Ukyo. Cerró la puerta y gruñó. —No es que me importe, pero al menos un poco de preocupación por su esposa merece. —murmuró para si misma.

—Yo puedo guiarla al baño. —dijo Raku.

—Me gustaría que fuera él. —dijo Ukyo señalando a Shun.

—¿Eh? —dijo Shun. —¡De una vez le digo que soy casado!

—¡No es por eso, además yo también soy casada! —exclamó Ukyo. —Lamentablemente. —comenzó a llorar.

Shun y Raku se vieron, ¿Qué sucede?

—Ultimadamente, vienen los dos. —decidió Ukyo y los jaló a ella para llevárselos lo más lejos de ahí.

—Disculpa, señora Saotome. —habló Raku siguiendo a la chica.

—¡No me diga así! —gritó Ukyo. —¡¿Tienen el decadente?!

Shun y Raku agrandaron los ojos y se vieron.

—Se supone…— se alejó de ellos y comenzó a caminar sin dejar de estar alterada. —se supone que yo y Ranma tuvimos un momento después de que Akane se fue, pero eso terminó y apareció Izanami y los demás y yo vi como Ranma y Akane tuvieron a sus hijos y sé que pronto se casaran y yo no tengo problemas con eso, pero vinieron dos chicos que son gemelos y pusieron sus manos en mi rostro y me dijeron que mi peor miedo se haría realidad en un mundo paralelo y aparecí aquí teniendo a Ranma como esposo y afortunadamente no se ha acercado a mí de esa manera, porque imagínate como se pondría Akane ¿y si le habla a su yo del futuro para matarme? Eso da miedo. —se sentó en el suelo y se abrazó sin dejar de temblar.

—Creo que ella…

—pertenece a nuestro mundo. —terminó Raku por Shun.

—Lo peor de todo es que me vi en el espejo y estoy vieja. —siguió llorando.

—Lo cual me quiero preguntar ¿Cuál es su miedo? —dijo Raku mirando a Shun.

—Creo que lo dijo hace un momento… su peor miedo es Akane…

—que viene del futuro. —terminó Ukyo sin dejar de llorar.

—No la culpo, cualquiera le tiene miedo. —comentó Raku.

—Ukyo. —llamó Shun. —Esos gemelos también nos trajeron.

—¡¿Son los míos?! —se levantó con los ojos brillosos. —Yo lo sabía, pude sentir tu vibra y…—miró a Raku. —¿Eres hijo de Ryoga?

—También su hijo. —dijo Raku.

—¡Qué! —gritó Ukyo asustada.

Raku se rio.

—Solo bromeaba. —dijo Raku.

Ukyo suspiró de alivio.

—Quiere decir que Akane también está supliendo a la otra Akane.

—Eso es lo raro de todo, porque nosotros tenemos nuestro yo de este mundo y tu solamente supliste a la Ukyo de este mundo. —dijo Raku. —Aquí hay dos Izanami, Raiko, Emi, nosotros y pues Akane sería la única porque hay tres Akane porque también está la de mi época.

Ukyo se quedó como piedra.

—Oh, se me olvido que su miedo es la Akane de mi época. —recordó Raku.

—Dime que traen una pistola. —dijo Ukyo con una voz grave.

—No creo que te haga algo. —shun tocó su hombro para calmarla. —La Akane de este tiempo no es mala y la otra no creo que te haga algo porque no es su Ranma.

—Creo que tienes que regresar porque nadie tarda media hora en el baño… o bueno, eres mujer así que es creíble y más que ahora es vieja debe de taparse de esas arrugas.

Ukyo le pegó a Raku en la cabeza con un jarrón que encontró ahí.

—Mejor regresemos. —pidió Shun.


—Creo que con eso es suficiente. —suspiró Kaede con cansancio después de terminar con diez hojas.

—A mí me gustó lo que hice. —dijo un chico. —Es más, lo enviare para publicarlo para un libro. —sonrió.

—Déjame ver. —dijo Serena acercándose.

Los chicos ya tenían dos días haciendo la actividad. Los dos Ranma ya estaban desesperados porque pasaron dos días y nada.

Serena lo leyó y miró al chico. Él tembló porque era la primera vez que lo miraba así.

—Solo diré que… si Akane ve publicado esto sabrá que te inspiraste en ella y no tendrá piedad. —contestó Serena con la mejor calma posible.

—Lo sé. —contestó bajando la mirada.

Serena miró a los dos Ranma y se acercó a ellos, pero después regresó al lugar donde podía ver a todos.

—¡Se hacen llamar futuros policías! —exclamó Serena.

—Lo mismo dijimos. —dijeron ambos Ranma y Ryoga al mismo tiempo.

—Cada uno estamos en diferentes especialidades. —se defendió una de las chicas.

—¡¿Entonces quién está en criminología? —preguntó Serena.

Kaede y Maru levantaron la mano.

—Se acercó a todos, pero no a nosotros. —comentó Kaede.

Serena se acercó a ellos y les quito la hoja de mal modo. Comenzó a leer y después los miró.

—Debo de admitir, que de todos son los más coherentes, pero dudo que esto les haya pasado.

—¿Por qué? —preguntó Kaede.

—¿Qué dice? —preguntó Ranma del presente.

—Los dos tienen la misma teoría, a excepción de un detalle. Dice que fueron llevados a mundo en donde Akane no está con Ranma, pero sí procrearon a Izanami y Raiko porque Akane se emborrachó en Tokio y después no lo volvió a ver. Se casó con Ukyo y él es muy famoso e Izanami quiere conocerlo para decirle que no lo necesita, Raiko lo aborrece y ¿por qué?

—Te faltó el detalle de que la Ukyo de esta época suple a la otra Ukyo porque su miedo es estar casada con Ranma y que Akane la esté vigilando porque ella es cruel y la puede torturar. —dijo Kaede.

—Pero… ¿eso ultimo por qué? —preguntó Ranma del presente.

—Anoche Maru y yo quisimos ir a comer okonomiyakis y encontramos esta nota…—mostró un papelito. —Estamos en el mundo A-04-"00" atentamente los gemelos.

Los demás se quedaron serios y mirando a los chicos con una mirada que mostraba enojo.

—¡¿Por qué no lo dijeron desde el principio?! —gritaron todos.

—¿Sabe a lo que se refiere? —preguntó Ranma del futuro.

—Eso gemelos ya me pusieron de mal humor. —gruñó Serena. —No existe el mundo A-04-"00", porque los últimos números son inválidos, si hubieran puesto A-04-01, es legible, lo que quiere decir es que tenemos que buscar del 1 al 99.

—¡¿Qué?! —gritaron todos.

—¡Nos tardaremos millones de años! —gritó uno de los chicos.

—¡Además es sábado y no dormimos!

—¡El uniforme nos incomoda! —comentó Kaede.

—¡Me vale eso! ¡Llévanos! —exclamó Ranma del presente a Serena.

Serena asintió.