Here we are again!

Que genial que aun vengan a leer :D

Pues aquí les traigo la conti. Korra está molesta porque finalmente se cayeron las caretas de Iroh y de Mako, así que ella deberá tomar una desición. Espero les guste.

Este capítulo va dedicado a una persona que me apoyó del principio y no hablo desde el principio del fic, sino desde el principio de los tiempos. Espero te guste mucho MtezP-Stehp.

ENJOY!


Capítulo 10: ¿Iroh o Mako?


Allí estaba la morena, sentada al borde de aquella cama sosteniendo su cabeza con sus manos y sus codos puestos sobre sus piernas. Su vista no se despegaba del suelo. Estaba tan confundida, indignada, enojada. No podía creer que hubiese estado tan ciega. Se sentía egoísta de alguna forma, estar tan preocupada en lo que sucedía en su vida, el estar enamorada de dos hombres a la vez, el remordimiento de que unos villanos la estuviesen buscando y ella no tuviese la fuerza necesarias para detenerlos o quizás la decepción de descubrir que sí tenía todo ese poder, pero haciéndolo de la peor forma posible. Todos esos acontecimientos centrados en ella misma le impidió ver lo que pasaba a su alrededor.

¿Estaba molesta? Si, lo estaba. Al menos ella fue sincera, amó sinceramente, hizo daño, se disculpó y trató de no volver a herir a los que amaba, aunque finalmente descubrió que resistirse era inútil. ¿Pero ahora descubría que las víctimas se convirtieron en los principales agresores?, ahora quienes le debían disculpas y explicaciones eran Iroh y Mako a ella, pero Korra no estaba segura de si podía o quería aceptarlas.

Simplemente se había cansado de seguir órdenes, de estar "bajo perfil" todo el tiempo, tal vez era hora de comenzar a hacer las cosas a su manera y dejarse de boberías de una vez por todas.

Decidida y aún molesta, la bella morena se levantó, tomó sus maletas vacías poniéndolas sobre la cama y comenzó a empacar sus cosas.

La puerta sonó segundos después, la morena voltea y observa a esos dos chicos, Iroh y Mako detrás del marco de la puerta pidiendo permiso para entrar, ambos seguían heridos y lastimados por la batalla que acababan de tener. La morena dejó salir un suspiro de fastidio, pero sabía que hiciera lo que hiciera, ellos no iban a irse.

- ¿Qué quieren? -replicó ella en voz dura-

- Queríamos hablarte... acerca de lo que pasó -dijo Iroh-

- ¿Saben? Yo no sé si quiero hablar de eso con ustedes -regañó la morena- Ahora que todo se descubrió es que quieren hablar? ¿Si yo no me hubiese enterado entonces no lo hubiese sabido nunca?

Los chicos simplemente no pudieron responder a lo dicho por ella, después de todo tenía razón. Korra solo les dió la espalda y siguió empacando mientras decía.

- Ya no tengo nada que hablar con ustedes -Refutó. Sintiéndose desesperado Mako caminó hacia ella tocando sus hombros y diciendo-

- Korra pero si tan solo me escucharas...

- ¡No me toques Mako! -gritó ella- Contigo es con quién menos quiero hablar -Mako se quedó frío al escuchar esas palabras. Iroh dibujó una disimulada sonrisa en sus labios pero la morena se dió cuenta- Contigo tampoco quiero, tarado!

- Korra sé que actuamos mal, pero sólo estábamos tratando de protegerte! -intervino Iroh-

- ¿Protegerme de qué?

- ¡De este tipo! -señaló Iroh a Mako y este le mira de muerte. La morena anteriormente hubiese defendido al cejas arqueadas si alguien le lanzara esa acusación, pero luego de lo que había hecho, lo desconocía-

- No quiero más mentiras, no quiero más engaños! -replicó ella- ¡Me usaron! ¿Era esto acaso una especie de juego entre hombres para ver quién se queda con la chica? ¿Era yo el trofeo?

- No es así Korra -dijo Mako-

- ENTONCES COMO!? -gritó impaciente-

- La verdad es esta -siguió el ojos dorados- cuando viajamos aquí por primera vez y estuviste con Iroh, ese día que él fingió disculparse conmigo, lo que hizo fue amenazarme, diciéndome que tendría consecuencias si trataba de recuperarte. Yo sabía que él no era el indicado para ti sino yo, por eso decidí luchar por tu amor pero no se trataba de un inocente juego de hombres ¡Yo sí te amo!

- ¿Me amas? Si me amaras me hubieras dicho la verdad... -responde ella algo herida- Lo que Iroh hizo fue terrible, pero a él prácticamente lo acabo de conocer, Mako, yo a ti te conozco desde siempre... ¿Ahora me sales con esto? ¿Eres asesino? ¿Aún tienes conexiones con la mafia? ¿Ordenas a otros asesinar a tus enemigos para tú tener las manos limpias?

- Korra yo...

- Pensaba que te conocía -exclama ella sin poder evitar que se le rompiera la voz-

- Justo por eso yo luché por ti -interrumpe Iroh- porque sabía que este tipo ocultaba algo, no es para ti, es un asesino, una rata callejera. Yo me disculpé por lo que hice y le ofrecí mi amistad y ¿Qué consigo? ¿Un asesino tras de mi? Korra entiéndelo él no te merece

- ¡Por qué no cierras la boca! -replicó Mako-

- Ya estoy cansada de sus peleas. Pero Iroh tiene razón -dijo Korra haciendo que Mako la mirara incrédulo-

- ¿Qué?

- Él se disculpó por lo que hizo, al menos él sí actuó con honor y caballerosidad, lo que tú hiciste no tiene nombre! -dice a Mako, quien tan herido como golpeado por las palabras de la morena, solo pudo sentirse asfixiado casi hasta el punto de llorar- ¿He trabajado todo este tiempo al lado de un asesino? ¿Qué más ocultas? ¿Qué más mentiras tienes para mi?

- Korra tú conoces mi pasado, sabes que ya no soy esa persona -explica Mako pero Korra interrumpe-

- ¡MIENTES! Sí eres esa todavía y ya lo has demostrado. No quiero volver a saber nada de ti me entendiste?

- Pero... Korra... -titubeó-

- Eres un falso.

- Al menos yo intenté protegerte -dice Iroh poniéndose al lado de Korra y mirando con ojos acusadores al cejas arqueadas quien se sentía asediado y fuera de lugar-

- Lo sé Iroh, lo sé...

Mako estaba cansado de ver la misma escena repetirse una y otra vez. ¿Por qué se esforzaba tanto? De pronto toda la tristeza que sentía por el rechazo de Korra se convirtió en orgullo, que a su vez se transformó en rencor. Muy molesto el maestro fuego se defendió diciendo.

- Así que así es como va a ser siempre no? Le creerás a él todo lo que te diga y a mi ni siquiera una palabra... -Mako lanzó una carcajada de ironía y agregó- ¿Sabes qué? Estoy cansado de que me juzguen, estoy cansado de que ni siquiera me dejen explicar nunca nada, estoy cansado de que digas que me tenías confianza pero siempre creías todo lo que los demás decían de mi y ni siquiera me preguntabas cuál era mi versión de la historia. No importa lo que haga, siempre confiarás más en el "Asombroso General Iroh" que en mi. Entonces... ¡Quédate con él! y si tanto deseas no volver a verme, pues bien, ya no tendrás que hacerlo más.

El cejas arqueadas llevó su orgullo a la puerta con él pero antes de marcharse en su totalidad, volteó a ver a la morena quien lo miraba fijamente. Aún se sentía herido, aún le dolía el rechazo de Korra, pero era inútil seguir en un juego en el que siempre tendría las de perder. El ojos dorados le devolvió la mirada y dijo...

- Desde que vinimos a este sitio, dejaste de ser la Korra que solía conocer, yo en cambio no he cambiado, soy el mismo chico pobre e imperfecto que siempre te amó... Recuerda eso.

Sin más salió de aquella habitación y una lágrima bajó casi al instante por las mejillas de Korra. Iroh la abrazó con fuerza a su pecho y ella se dejó proteger bajo sus brazos.

- Qué imbécil -susurró Iroh al oído de la morena, quien solo pudo gemir en silencio-

.

.

.

.

Mientras Tanto

.

.

.

.

Las densas neblinas y el frío abrazador de aquella colina se adentraban en los poros de la piel de aquel grupo de criminales peligrosamente entrenados. El silencio era tan profundo, que cada paso que daban creaba un eco enorme que resonaba por las montañas.

Zaheer llevaba la delantera y P'Li le seguía de cerca. Los otros dos venían algo cansados atrás. Llevaban bastante rato tomando esa subida y sus piernas casi no respondían.

El maestro aire se voltea con impaciencia y dice al grupo.

- Vamos, tenemos que llegar antes que anochezca, ya falta poco.

- Llevas diciendo eso desde hace dos horas -se queja Ming Hua con recelo-

- Y en esas dos horas no avanzamos nada -reclama Zaheer- dejen de quejarse y sigamos caminando.

- Al menos podrías decirnos a dónde vamos si nos vas a hacer caminar tanto -intervino Ghazan de mala manera. Zaheer se voltea y lo mira desafiante, pero en lugar de crear un conflicto, este sonríe de medio lado y exclama-

- Pues esperaba que fuera una sorpresa, pero ya que quieren saberlo tanto, vamos a ese sitio! -con eso el hombre señala un gran pico no muy lejano cubierto por neblinas aún más densas. Apenas se divisaba la cúspide-

- ¿Qué... Qué lugar es ese? -preguntó el maestro lava-

- Solo digamos, que ese lugar cambiará nuestras vidas para siempre!

El resto del equipo se ve las caras intrigados ante lo dicho por el maestro aire, pero nadie argumentó nada más.

.

.

.

.

Apartamento de Mako y Bolin

.

.

.

.

La puerta del departamento se abre de manera algo brusca y se cierra de la misma forma. Bolin, que estaba en la cocina bebiendo algo de leche ve a Mako llegar muy enfadado y algo frustrado. Arrojó su bufanda a la mesa y abrió un poco su kimono para luego lanzarse sobre el sofá con muy mala cara.

- Oh Mako... no te esperaba tan pronto. -Dijo Bolin pero el maestro fuego no contestó. Bolin conocía su temperamento, sabía que estaba demasiado alterado por algo.

Dejó su vaso de leche a medias sobre el mesón de la cocina y abre el horno sacando un plato de comida comprada que olía delicioso. Lo llevó hacia su hermano y lo puso frente a él. Mako ni siquiera volteó a ver la comida ni a su hermano, su mirada estaba fija en el frente, pero su mente parecía divagar sola.

- Mira te compré tu comida favorita, huele delicioso... come...

Mako siguió sin responder. El maestro tierra suspiró con impaciencia y dijo.

- Ok ¿Qué te pasa? Nunca ignoras un buen plato de tu comida favorita.

- No tengo hambre Bo.

- ¿Qué tienes?

- ¡NADA! -replicó molesto-

- ¿Cómo que nada? ¡Estás furioso! Dime ya! -exigió-

- Esto no te incumbe, ya déjame en paz! -gritó mientras se levantaba para irse pero Bolin le cogió el brazo con determinación y fuerza deteniéndolo en seco-

- Claro que me incumbe -dijo en voz leve, dolida, sin embargo. Mako suspiró y bajó la cabeza-

- Siento gritarte, no tienes la culpa -reconoce-

- Mako soy tu hermano, puedes confiar en mi, lo sabes, no te guardes las frustraciones para ti solo.

El joven maestro tierra busca los ojos de su hermano y los nota cristalizarse en un segundo.

- ¿Qué sucedió?

Mako al instante abrazó a su hermano con fuerza y rompió a llorar en sus hombros. Bolin casi cede al llanto también al observar la escena, pero trató de hacerse el fuerte, Mako lo necesitaba. Sin embargo nunca lo había visto llorar así, de hecho, ni siquiera recordaba verlo llorar nunca. Mako se abrazaba a él con fuerza mientras sus ojos derramaban muchas lágrimas. Bolin palmeó su espalda teniendo su mente en blanco, no sabía que decir. Nunca tuvo que experimentar nada igual.

- K... Korra... -pronunció Mako torpemente y Bolin se separa de él para verlo a los ojos. El maestro fuego rápidamente se limpia las lágrimas, aunque no tenía fuerzas, no le gustaba mostrarse débil-

- ¿Qué pasó con Korra? -inquirió preocupado-

- Ya no formo parte del equipo avatar -dice con la voz entrecortada y Bolin abre sus ojos de par en par-

- ¿Qué?

- Korra creyó todas las cosas malas que Iroh le contó sobre mi, sobre nuestro pasado. Me creyó un asesino, creyó que no había cambiado y lo prefirió a él... Me lastimó Bolin -confesó para luego abrazar de nuevo a su hermano y llorar aún más-

Por la mente de Bolin se pasaron irónicamente aquellas imágenes de cuando, siendo niños, él era el que se abrazaba a Mako y lloraba por horas por cualquier pequeñez como que tenía una heridita en el brazo o por algo más serio como que tenía días sin comer y moría de hambre. En todos los casos, siendo graves o leves, Mako siempre lo consoló, buscó la manera de defenderlo, protegerlo, alentarlo. Siempre lo vió como alguien fuerte e implacable, pero eso ahora era diferente. Las piezas se habían volteado y ahora era Mako el que necesitaba toda la ayuda posible de su hermano.

Bolin sabía los miles de traumas que había dejado esa niñez en la mente del maestro fuego. Todos esos sentimientos agazapados en su corazón, todas esas heridas sin cerrar. Las veces que los juzgaron, las veces que se burlaron. Mako nunca lidió con esos sentimientos como Bolin sí lo había hecho, era tan evidente que finalmente, Mako iba a tener que hacerlo.

- No puedo creer que Korra te haya dicho eso.

- Yo lo único que hice fue amarla, tratar de arreglar las cosas y mira como salí... Dijo que no quería volver a saber de mi. El grupo se desintegra Bolin, se desintegra -gimió- ya no somos lo mismo de antes.

- Hablaré con Korra -dice Bolin-

- ¿Para qué?

- Necesito saber qué exactamente ella cree de nosotros. -Con eso Bolin ubicó a su hermano en el sofá y le extendió el plato de comida a las manos sin dejar que este se negara- Cómete eso y no salgas de aquí. Yo vuelvo en un rato.

- Pero Bo...

- Shh... Cállate y has lo que digo -ordenó. Con eso el ojos verdes salió del apartamento y emprendió el viaje hacia el refugio donde Korra se quedaba. Con suerte aún estaría allí.

Mientras caminaba por las calles, su rabia interna se acrecentaba. Ver a su hermano tan quebrado lo llenó de un valor que no sabía que tenía, ese ímpetu de defender a tu familia a costa de lo que sea, eso que solo sale en las más difíciles situaciones y que Mako lo había mostrado tantas veces cuando estaban en la calle. De hecho, la situación que acababan de vivir, le recordó de aquella noche de septiembre, cuando, apenas siendo niños de la calle, comenzaba a perder las esperanzas.

Flash Back...

- MAKO! -gritó el pequeño Bolin mientras abrazaba a su hermanito con fuerza. Sus manitas estaban temblorosas, sus ojos, llenos de lágrimas. Encajó su carita en el pecho del niño de 12 años y lloró amargamente. El preocupado Mako comenzó a toquetear a su hermano en todos lados para ver si le pasaba algo, pero al encontrarlo bien, le preguntó inquieto-

- Hermanito ¿Qué te sucede?

Bolin se llevó una de sus manitas al estómago apretándoselo y en ese momento un chirrido salió del mismo. Sus lagrimeantes y sinceros ojitos verdes lo miraron con desesperanza al decir...

- Tengo hambre!

Los ojos de Mako se aguaron también. Habían pasado dos días desde que comieron por última vez. Cada vez era más difícil para el maestro fuego conseguir alimento para darle a su pequeño hermano y se sentía inútil de no poder darle todo lo que se merecía. Merecían comer todos los días, merecían tener un hogar, una familia, amor. Pero lo único que tenían era que pasar hambre, frío, rodeado de gente que se burlaba.

Al menos el ojos verdes siempre tenía a su hermano que tarde o temprano terminaba ingeniándose algo para hacerlo sentir mejor.

- Oye Bo, no llores, mira lo que tengo aquí. -Con eso el niño mete su mano en su ropita y saca una rica y deliciosa hogaza de pan. Bolin la miró embobado, hasta olía delicioso, puede que no se viese tan bien, pero con tanta hambre cualquier cosa era aceptable-

- ¿Una hogaza de pan? -preguntó emocionado-

- Y es toda tuya -se la ofreció con una sonrisa sincera. En ese momento el estómago de Mako chirrió igual de fuerte que el de Bolin y el pequeño lo mira a los ojos-

- No, tú no has comido nada tampoco. No me la comeré yo solito.

- Debes hacerlo, yo saldré a ver qué consigo para mi. Además tu eres chiquito, necesitas comer bastante para crecer fuerte y bonito. Yo ya soy grande, puedo aguantar algo más -su estómago chirrió de nuevo-

- No comeré esa hogaza de pan -porfió enfadando al cejas arqueadas quien se las puso en las manos sin dejar se se negara-

- Te he dicho que te la comas!

- Pero Mako...

- Shhh... Cállate y has lo que te digo.

Fin Flash Back...

Aún recordaba esa noche a la perfección. Aún recordaba sus palabras, su fuerte compromiso y sentido de hermandad, sabía que lo iba a proteger pasara lo que pasara. Era hora de que Bolin le devolviera el favor. Estaba decidido a proteger a Mako de lo que fuera y de quien fuera, incluso si se trataba del mismísimo avatar Korra.

.

.

.

.

.

.

- ¿Cómo estás? -pregunta Iroh mientras le trae una taza de té caliente a Korra quien parecía frustrada e inquieta-

- Gracias -dijo como obligación y tomó un sorbo-

- Lamento que esté pasando todo esto, de verdad.

- No importa, ya pasará. -dijo ella en tono herido-

- Por qué no me dices lo que sientes y así te desahogas?

- Es que... -carraspeó ella- Yo creía conocerlo, creí que de verdad podía confiar en él Iroh yo era su novia, lo amaba. Nunca me imaginé que me hubiera mentido por tanto tiempo.

- Tú te mereces algo mejor, sin duda Korra, eres hermosa por dentro y por fuera -confiesa el general- No soporto verte sufrir.

Con eso Iroh se acerca lentamente para besar los labios de la morena, ella quería hacerlo, pero detuvo al chico antes de llegar a ella.

- Estoy confundida.

- Confundida por qué?

- ¡Sólo lo estoy! -le grita- además aún no olvido lo que tú hiciste

De pronto la puerta se abre y Bolin entra a la habitación con decisión sorprendiendo a ambos maestros.

- Bolin?

- Korra, tenemos que hablar

- Ella no tiene nada que hablar contigo o tu hermano -refrenó Iroh. La mirada de odio del ojos verdes se posó sobre el maestro fuego al momento que decía-

- A solas!

- Iroh, déjanos solos -exclamó Korra-

- ¿Estás segura?

- Lo estoy.

Con eso el malencarado maestro fuego y príncipe dejó la habitación no pudiendo evitar cruzar miradas.

Segundos después solo quedaron una habitación vacía y dos maestros tierra mirándose a los ojos sin mencionar una palabra.

.

.

.

.

Mientras Tanto

.

.

.

.

- Hemos llegado, finalmente -exclama Zaheer luego de entrar en una cueva en la cima de ese pico-

- ¿Qué lugar es este? -preguntó P'Li-

- Un lugar que traté de localizar por muchísimo tiempo, pensaba que era un mito, hasta que me di cuenta que era real.

Dicho esto el maestro aire genera abre sus brazos generando una corriente de viento que apartó toda la neblina y permitió divisar la escena al momento que el peligroso criminal del loto rojo decía...

- El Pico Laghima!

Una gran muralla con una inscripción del monje grabada en piedra era solo la entrada a una cueva que brillaba de muchos colores. Había diamantes pegados de las paredes que aportaban su luz a la cueva y la hacían algo maravillosa de contemplar, era algo totalmente diferente a lo visto por todos ellos antes, parecía que estaban en el mundo espiritual, ese lugar, no parecía ser ni siquiera carnal.

- ¿Pico Laghima? -preguntó Ghazan alzando la ceja a lo cual Ming Hua torció los ojos y exclamó-

- Debí imaginarlo.

- Este amigos, fue el sitio el cual el gran Gurú Laghima buscó incansablemente durante toda su vida, siguiendo antiguas leyendas. Recorrió el mundo buscándolo, pero incluso hasta después de su muerte, continuó sin ser hallado.

- ¿Qué tiene este lugar de especial? -inquirió la maestra combustión-

- Este lugar es bendecido por los espíritus, su misticismo indica al igual que las leyendas que este lugar tiene poderes más allá de lo normal, poderes que una mente carnal no llega a entender o asimilar.

- Hablas de...

- La oportunidad de tener poder ilimitado! -sentenció Zaheer sorprendiendo a los demás del grupo. Luego recuperó su sonrisa y agregó- Sigue siendo un mito, pero ya encontramos este lugar no? Tal vez los mitos pueden hacerse verdades.

Ming Hua caminó hacia una lago cristalino y quieto que brillaba de un color esmeralda tan puro que parecía un mismo suelo hecho de cristal. La mujer pareció confundida por un momento.

- No puedo hacer agua control

- Este lugar es enteramente espiritual aunque esté en el mundo de los humanos. No podrías hacer control ni aunque quisieras, una vez que entramos, nuestros poderes quedaron anulados y solo la fuerza espiritual queda con nosotros.

La mujer escucha un bla bla bla de parte del maestro aire y camina hacia aquel lago el cual llamaba poderosamente su atención, era hermoso e hipnotizante. Miró en él como si de un espejo se tratara pero su reflejo no apareció en el agua.

- ¿Qué tipo de lago es este? -pregunta la maestra agua-

- Es el lago del destino. Se dice que tiene poderes especiales curativos. Pero además tiene propiedades espirituales, estas aguas no muestra el propio reflejo de la persona que se mira, sino el de la persona que esta predestinada a estar con ella, su alma gemela

En ese instante P'Li camina justo al lado de Ming Hua y en el lago se refleja el rostro de Zaheer en vez del suyo. Ambas se sorprenden al instante, constatando que lo dicho por el maestro aire era verdad. La mujer combustión volteó a ver a su amado y este le ofreció una sonrisa sincera, ahora lo amaba más que nunca.

- ¿Por qué en Ming Hua no muestra ningún reflejo? -preguntó el maestro lava. Al instante la mujer lisiada baja la cabeza gacha con algo de desánimo y dolor, apretando sus dientes y diciendo-

- Yo ya conocí a mi alma gemela a su tiempo... pero ya no está... vivo. -la frialdad en sus palabras y esa aptitud como de si no le importara sorprendieron al resto del grupo-

Entonces Zaheer segundos después comenzó a adentrarse en la mística cueva mientras decía.

- Bueno permanezcan aquí, vuelvo en un rato.

- ¿Adónde vas? ¿Por qué no podemos ir contigo? -inquirió la maestra combustión-

- El lugar a dónde voy tiene una gran carga espiritual que ustedes no soportarían, se necesita mucho control. Permanezcan aquí hasta que vuelva.

Zaheer se dió la vuelta y siguió adentrándose en la cueva hasta que el contorno de su cuerpo fue cubierto por la oscuridad de aquel sitio.

.

.

.

.

Al Mismo Tiempo

.

.

.

.

- ¿Mako te envió a hablar conmigo? -preguntó la morena al ojos verdes parado frente a ella, sabía perfectamente que venía a defenderlo-

- Me enteré que lo echaste del equipo avatar

- Yo no lo eché de ningún lado, solo le dije que no quería volverlo a ver...

- ¿No es eso la misma cosa?

- Mako me mintió y lo sabes. Tiene contactos con la mafia, contrató a un asesino, mandó a matar a Iroh y quién sabe que otras cosas me ocultó mientras estábamos juntos ¿Continúo?, pensé que él había cambiado, pensé que se había reformado pero ahora me doy cuenta de que todo esto que él muestra es solo una fachada.

Bolin solo puede sonreír incrédulo mientras se frota la nuca.

- No puedo creerlo... De verdad pensé que Mako estaba exagerando pero ya me doy cuenta que no es así... ¿Con qué más te ha lavado el cerebro tu querido general Iroh? -pregunta Bolin con los dientes apretados-

- Iroh no me ha lavado el cerebro

- No? Vienes y el primer día pierdes tu virginidad con él estando con Mako, lo dejas de lado, te haces novia del señor patán y de la noche a la mañana ya no le crees a tus amigos y los expulsas del equipo ¿Continúo? Quien es la de las fachadas ahora? -desafió-

- Sé que cometí errores, pero los arreglé de inmediato, Mako tiene años mintiéndome Bolin, me siento traicionada.!

- Sabes que vinimos de las calles Korra, sabes que tuvimos que robar para comer, sabes que trabajamos con criminales para poder subsistir. ¡No me vengas con esas tonterías ahora! ¿No lo ves? Iroh siempre fue desde el comienzo el que nos está separando, ya no confías en nosotros, él manipula los asuntos y los hace ver a su conveniencia para él quedar como el bueno y nosotros como los malos.

- Bolin no trates de confundirme tú también

- ¡Basta Korra! Mako lo único que ha hecho es demostrarte que te quiere y aunque no pueda ofrecerte todas las cosas que te ofrece ese príncipe patán, al menos ha tratado de luchar por ti, no digo que no haya hecho estupideces pero ha tratado de arreglarlas, pero tú no ves eso porque Iroh te tiene comiendo de su mano y solo haces lo que él te dice...

- ESO NO ES CIERTO...

- ¿Acaso le diste la oportunidad de explicarse? -le gritó Bolin en cambio a la morena, quien no pudo más que quedarse callada- eso pensé. Dices que era tu amigo y que confiabas en él... y ni siquiera le das la oportunidad de darte su versión de la historia. Cambiaste, desde que estás con ese tipo no eres la misma.

La mirada del rostro de la morena parecía afectada y dolida, sus ojos se cristalizaron al instante y no pudo evitar que una lágrima bajara por sus mejillas.

- Yo... yo sigo queriendo a Mako... -titubea-

- ENTONCES VE Y DÍSELO! Él es el que debería estar contigo no Iroh. -Le replica- mientras no recapacites, las cosas entre nosotros no cambiarán -sentenció Bolin- si mi hermano ya no forma parte del equipo avatar, entonces yo tampoco quiero serlo -Korra se sorprende- ya Asami dejó el grupo hace tiempo... ¡Te quedaste sola!

Aquellas palabras golpearon con tanta fuerza sobre la morena que casi se resquebraja como un fino cristal. Nunca había visto a Bolin tan molesto o determinado a defender a su hermano, tampoco se había dado cuenta como todo el grupo se estaba cayendo a pedazos ¡Y Iroh ni siquiera formaba parte del grupo! Los ojos de la morena siguieron inundándose en lágrimas.

Bolin le dió la espalda para marcharse, pero antes voltea y dice finalmente a la morena.

- Si quieres quedarte con Iroh puedes hacerlo, es tu decisión, pero no lastimes más a mi hermano. Bastante hemos sufrido ya.

Con eso Bolin sale de la habitación y Korra queda sola y completamente destruida. Su mente comenzó a evaluarlo todo, como eran las cosas antes de que se empeñara en realizar ese viaje de "descubrimiento" y cómo eran las cosas ahora. Comparó las cosas que Iroh y Mako le habían ofrecido, ambos amores eran sinceros, la amaban, pero de formas muy diferentes. Evaluó quién la había apoyado más y claramente Mako a veces le llevaba la contraria, Iroh en cambio la apoyaba en absolutamente todo. Por otro lado analizó quien ha estado con ella en sus momentos de debilidad, alegría y fortaleza, Mako sin duda había estado con ella desde que se unió al equipo avatar hacía años, en comparación, Iroh era sólo un conocido.

Su mente siguió atormentando a la morena sin cesar ¿Había hecho las cosas bien? ¿Valía la pena? ¿Cuál de los dos era mejor para ella?

Pensó bien las cosas y finalmente... Tomó una decisión.

.

.

.

.

Esa Noche

.

.

.

.

La vieja puerta de madera resuena cuando alguien toca desde afuera. La puerta se abre y unos ojos ámbar se encuentran de frente con unos profundos ojos azules. La respiración se le corta, la incredulidad toma lugar.

- ¿Korra?

Ella lo mira totalmente ilusionada, era con él con quién debía estar.

- Mako ¿Podemos hablar? -pregunta ella. El cejas arqueadas quien parecía tener los ojos rojos y un aspecto algo descuidado petrifica su cara y la ve molesta-

- Pensé que no querías volver a verme -Korra suspira paciente-

- Sé lo que dije, pero no era verdad... He venido a hablar, ¿Puedo pasar?

Mako lo piensa un minuto y le abre la puerta para que ella pueda entrar. Ambos se sientan frente a frente en los sofás de la sala y algo indispuesto y aún enojado Mako la mira reprochón.

- Vienes a restregarme en la cara lo mala persona que soy?

- No Mako, he venido a disculparme -él la observa incrédulo- He cometido error tras error y te he lastimado de muchas maneras. Sinceramente hasta yo me desconozco, ustedes tenían razón, no soy la misma Korra de antes, me dejé convencer, me dejé encantar por Iroh y su maravillosidad y ni siquiera me di cuenta que estaba alejando a mis viejos amigos... y a ti -dice mientras acaricia su rostro con suavidad y Mako la mira sorprendido- Tú y yo éramos felices antes ¡Qué tonta! ¿Por qué quise cambiar eso? Sé que no somos perfectos pero era lo que teníamos y era especial. Perdóname por engañarte con Iroh estando contigo, perdóname por dejarte de lado y por esas horribles cosas que dije sobre tu pasado... Necesito saber que puedo al menos llamarte amigo otra vez.

Mako se notaba conmovido, esas lágrimas que bajaban por la mejilla de la morena y la manera en la que se le quebraba la voz al hablar, revelaban la sinceridad con la que estaba expresándose. Mako aún la amaba con locura y le dolía perderla y ahora tenerla en frente diciéndole que lo necesitaba, eso era todo lo que el maestro fuego podía pedir.

- Korra, yo te amo -dijo él y la ojos azules la mira sorprendida-

- ¿En serio?

- De verdad. Los insultos, eso no me dolió tanto, ya me han insultado bastante, lo que me dolió fue que la persona que me estaba rechazando, eras tú... Eres de las más importantes en mi vida y saber que me despreciabas, simplemente no podía vivir con eso.

Korra acariciaba con cariño el rostro de Mako mientras él se expresaba y con la mano moldeaba su cabello mientras sonreía.

- Por otro lado -continúa Mako- de alguna forma me esperaba que algo malo me sucediera.

- ¿Por qué dices eso?

- Porque todo lo que dijeron sobre mi no es del todo mentira. Quisiera decirte que no, pero la verdad es que sí robé, sí hice daño a gente inocente, sí arruiné muchas vidas solo para subsistir. Esto es lo que soy, aunque ahora haya cambiado sé que las cosas malas que uno hace se devuelven y yo he hecho muchas cosas malas. Por eso me merezco y acepto todo este infierno que estoy viviendo porque sé que debo pagar por mis errores.

Korra se sentó en el sofá en el que estaba Mako para ponerse a su lado y con sus manos, calentar las de él mientras lo contemplaba. Él no levantaba la mirada del piso, estaba demasiado dolido, tenía sentimientos guardados tan profundamente que tan solo con tocarlo podía sentir ese dolor que llevaba dentro.

- ¿Quieres hablarme de eso? -dice ella al chico-

- Mi historia no es digna de contar -responde en voz baja. Ella le toma su rostro con cariño y lo voltea para verlo a los ojos-

- Pues yo quiero escuchar tu versión de la historia.

Mako sonríe por primera vez y también, abre su corazón a ella por primera vez.

- Tenía mucho miedo cuando oí los gritos de mis padres, tenía 8 años y sus gritos me despertaron. Cuando bajé a ver que sucedía, observé entre lágrimas como eran asesinados a sangre fría por ese maestro fuego -Mako cierra sus ojos con fuerza mientras que lágrimas bajaban por sus mejillas al decir- esas imágenes me atormentan cada vez que cierro mis ojos por las noches. Tenía miedo de que eso mismo nos pasara a mi hermano y a mi estando en las calles.

La voz se le quebraba a Mako a medida que contaba su historia. Korra se abrazó del brazo del chico para apoyarlo mientras él seguía hablando.

- A veces pasábamos días sin comer nada. Tenía que revisar en la basura y recoger con que la gente botaba, pero aún así a veces nunca había suficiente. Me di cuenta que si realmente quería sobrevivir y al mismo tiempo permitirme cosas que me merecía... ¡Tenía que robar! -dijo con recelo- la primera vez fue difícil, pero luego le agarré el gusto y le hacía daño a mucha gente, ahora comprendo el esfuerzo que la gente tenía que hacer para conseguir sus cosas y que luego llegara un niño de la calle a quitárselas.

Se detuvo un momento para suspirar con tristeza nuevamente. Se sentía culpable.

- Pronto al ver lo bueno que éramos unos sujetos nos reclutaron para que hiciéramos robos menores y ellos nos ofrecían al menos un techo y comida, solo así pudimos comenzar a levantarnos de ese hoyo en el que habíamos caído mi hermano y yo. Pero estando allí y haciendo tanto daño a la gente, comencé a volverme frío y violento, con una mala aptitud. Era la clase de monstruo que no te mereces en tu vida.

- No importa lo que fuiste o hiciste en el pasado Mako -interrumpe ella ante las palabras llenas de rabias del ojos dorados- Supiste levantarte y aprender de tus errores, ahora eres un héroe y no tienes que seguirte atormentando por lo que pasó antes.

- Hay gente que me reconoce y aún me juzga -prosigue él con lágrimas en sus ojos- ¡Estoy cansado de que la gente me vea como la mala persona que sé que no soy! Hice daño en el pasado, lo sé, pero intenté reformarme, lo hice por mi, por Bolin, pero la sombra de mi pasado me sigue a donde quiera que voy -gimió- por eso la gente ya no quiere verme ni hablar conmigo ¡Ese maldito pasado me impide avanzar!

- Ay Mako... como lo siento -responde ella conmovida- nunca me había puesto a razonar en lo mal que debiste haberla pasado sin padres y solo con tu hermano en la calle... Ahora me siento tan egoísta porque hasta yo misma te juzgué en su tiempo. Cuando todo el problema ocurrió entre Yo, Asami y tú, realmente me sentía molesta contigo, pero ahora me doy cuenta que estaba esperando perfección de alguien que ni siquiera había aprendido lo que "Estar en una relación" significa... Yo recuerdo que mis padres me hablaban todas las noches sobre el amor, sobre como tratar a los chicos, sobre el sexo... Tú nunca tuviste esa clase de conversaciones con tus padres, ¿verdad?

Mako niega con la cabeza.

- Todo lo aprendiste solo -continúa-

- En las calles el amor ni siquiera existe, todo se consigue con la fuerza y la violencia. ¿Sabes como me enteré de las relaciones sexuales? Tenía 13. Frente al sitio criminal donde trabajaba había un burdel, a veces miraba como los hombres pagaban por estar con las mujeres, y yo que pensaba que el amor era algo que nacía del corazón ¿Por qué la gente tenía que pagar para conseguirlo? Entonces dejé de creer en eso... Hasta que te conocí. Gracias por escucharme -sonríe él-

- Estaré aquí para ti siempre que quieras hablar.

Sus ojos se vieron y sus labios se magnetizaron. Sus rostros fueron acercándose lentamente el uno al otro mientras sus respiraciones se aceleraban. Estando a escasos centímetros, Korra susurró con sus labios que amaba a Mako y viceversa.

Sus labios se juntaron y acariciaron como pétalos suaves. Sus besos eran tiernos y profundos, llenos de sentimiento, perdón y aceptación. Mako tomó el rostro de Korra con delicadeza mientras los besos proseguían. Eran deliciosos y no quería estar en otra parte o con otra persona. Simplemente el momento era perfecto.

- Korra!? -dijo de pronto una voz sorprendiendo a los chicos que dejaron de besarse. Estos voltean y contemplan a un sorprendido Iroh mirándolos con los ojos bien abiertos-

- Iroh! -exclama la morena- ¿Qué haces aquí?

- Te escapaste del refugio, pensé que estarías aquí... Pero ¿Yo preocupado por ti y tú besándote con él? -reclama. Korra se tapó su rostro con fuerza otra vez con sus manos. Ahora había herido los sentimientos de Iroh también-

- Te iba a decir Iroh, yo no quería verte sufrir...

- Así que después de todo sí te quedaste con él -sonríe incrédulo- Nada de lo que hice por ti valió la pena

- Déjame explicarte -intentó ella poniéndose de pie-

- NO! -gritó él- Yo lo único que quería era que estuvieras con alguien que de verdad te mereciera, alguien que te amara de verdad, Yo te amo de verdad, por eso luché por ti... Pero eso ya no importa.

Con esto el joven sale del apartamento al cual había entrado a la fuerza y cerrando la puerta con furia deja nuevamente a la morena a mitad de la sala con el alma destrozada. Mako va a abrazarla por detrás con cariño y apoyo.

- Qué imbécil -dijo Mako-

- Solo sé hacer daño a las personas que más quiero -gimió Korra-

- No es así... Ven acá -anima él mientras deja que se voltee para abrazarla y cubrirla protectoramente con sus brazos, justo como lo hacía con Bolin, justo como lo hacía con todos.

Por su lado, Bolin observaba la escena desde la cocina con una gran sonrisa en su rostro. Luego de tanto sufrir, su hermano finalmente era feliz.


Continuará...


¿Qué les pareció? Me cuentan en sus reviews, si?

Pues Korra hizo su elección ¿Tomó la decisión correcta? ¿Qué hará Iroh ahora? Y ¿Qué están tramando Zaheer y su grupo? Todo y más en los siguientes episodios.

Gracias por leer y apoyarme, son el mejor fandom. :)

Adiosito!