Ángel
¿Cómo otros pueden llamarlo criatura obscura, cuando para ti el es la luz?.
La perenne sonrisa en los labios, las eternas palabras de amor, la celestial visión de una mañana mas, en que puedes despertar a su lado.
No hay oscuridad en el, no cuando la luz del amanecer acaricia la delicada piel, donde las manos del amante se perdieron la noche anterior.
La luna necesita de su estrella, del sol, para brillar; su amado, un hijo maldecido por ella, lo tiene a él; no necesita la luz que el sol quiere depositar a su lado, no cuando su estrella personal se entrega a el, en intensos y eternos abrazos.
Remus no es una criatura obscura; Sirius, lo sabe; por que él, es su ángel; por que el lo salvo de esa oscura soledad, por que el le enseño a brillar.
