Leyenda urbana
Los días pasaron y parecía no tener fin, sobre todo en ese viejo barco que le dirigía a su nuevo destino, la isla Moesko.
No estaba seguro si yendo ahí conseguiría dato alguno sobre donde encontrar Naruto, pero tampoco le quedaba mas pistas que seguir.
Se apoyó contra la pared del barco viendo el oleaje del mar lo cual en algunos momentos lo mantenía distraído. Era un día tormentoso, el cielo estaba cubierto y en algunos momentos llegaba a dar sensación de que era de noche. Llevaba más de dos días en ese barco de madera y lo que le extrañó es que no había gente que fuera a la isla.
Dejo de entre sus labios un suspiro, y sacó de entre sus cosas una carpeta con toda a información que pudo recoger sobre Ai Hiakari, eran recortes de periódicos principalmente y además ahora incluido los recortes que tenía Fujimoto en su habitación. En uno de los titulares ponía: Ai Hiakari tenía en sus brazos a su hijo cuando ocurrió el accidente.
- ¿Un hijo? – en el periódico ponía que Ai había sido atacada por uno de sus perros, mientras les estaba adiestrando, por lo que no se ponía mas que como un mero accidente.
Buscó en las otras hojas pero en ninguna hoja había comentario sobre el hijo de Ai. Por lo que ponía en la hoja el niño no había sufrido alguno, por lo que al ver que no tenía más que hacer decidió volver al interior del barco a descansar.
Fue esquivando en su camino los varios paquetes que había por todo el suelo del interior del barco. Fue andando hasta que encontró en buen sitio para sentarse. A su alrededor había otras personas que al igual que él iban a la isla Moesko. En una de las esquinas estaba atado un perro de color marrón con líneas negras a los lados. No parecía peligroso ya que su dueño estaba sentado a su lado, pero al parecer algo le llamo la atención.
Al principio solo levantó una de sus orejas, no parecía que fuera hacer nada mas, pero al poco parecía que lo que fuera lo que le llamó la atención le estaba alterando por lo que levantó la cabeza, olfateó el aire y giró su cuerpo en dirección a Sasuke. El perro marrón se levantó del suelo y comenzó a gruñir, al mismo tiempo que mostraba sus dientes.
- ¡Tranquilo! – gritó su dueño al mismo tiempo que lo cogía del collar para controlarlo y hacer que su cuerpo se posara en el suelo.
Pero el animal tenía mas fuerza que su amo por lo que al poco consiguió soltar el amarré y salió corriendo en dirección del pelinegro. Para su suerte la cuerda fue lo suficientemente resistente y freno al cánido, dejándole solo apoyado en sus patas traseras mientras habría su boca mostrando sus dientes.
Todas las personas se levantaron de sus sitios y salieron corriendo del lugar. Mientras su dueño todavía intentaba tranquilizarlo. Sasuke también se dirigió a la salida al mismo tiempo veía como el animal intentaba atacarlo. No sabía por que el perro se estaba comportando de esa forma, siempre tendría la opción de matarlo pero eso le descubriría, y eso era lo último que quería en estos momentos.
De tanto tirar, el perro al final logró soltarse de su amarre y comenzó a correr tras Sasuke. Durante su carrera a la salida fue saltando sobre los bultos de equipaje y esquivando a la gente. Varias personas intentaron detenerlo cogiéndolo de la cuerda que todavía estaba atada a su collar, pero ninguno la mantenía bajo su merced mas de dos segundos.
Al llegar al exterior, encontró que no había salida y tras de si podía oír las uñas del animal sobre la madera y su jadeos mientras corría hacía él.
Apareció en las penumbras, de donde el pelinegro había salido, con la boca abierta dispuesto a morderlo. Sasuke se agachó para evitar el primar ataque del perro. El can saltó por encima con la mala suerte de que una de sus patas dio contra la barandilla haciéndole caer al perro hacía el mar.
Sasuke le pareció extraño que no se oyera sonido alguno al caer al agua, por lo que se asomó al borde, lo que vio fue una de las cosas mas terroríficas que un accidente podía provocar, se podía como el perro estaba muerto. Al parecer su cuello se había partido cuando la cuerda se enredó en una de los salientes del barco provocando que se enredará en el.
La imagen que dejaba era la de un perro ahorcado a un lado del barco, dejando ver su lengua rosa saliendo de su boca.
Ahora no estaba seguro que pasaría si invocaba a una de sus serpientes. ¿También lo atacaría?
Al llegar a su punto de destino, cada persona iba por su camino ignorando la existencia de los demás.
Al entrar al pequeño bar que había en el lugar, pudo ver la poca gente que había en el pueblo. Toda su clientela era gente que traspasaba los cuarenta. Y todos y cada uno de ellos se quedó mirándolo. Debía de ser evidente que era un forastero para ellos, después de todo nadie va por ahí iría con una carpeta en su mano llena de hojas y recortes de periódicos.
- ¡Hola! Perdonen. ¿Conoce alguien al señor Hikari? – miraba a cada uno de ellos.
- Si, yo les conocía. – habló la única mujer que se encontraba en el bar.
- ¿Me podría hablar de ellos? – preguntó esperanzado de que le pudiera dar una información sobre el paradero del señor Hikari.
- No, no puede. – gruñó un hombre canoso que se encontraba tras la mujer, sentando jugando a las cartas- Aquí no hablamos de esas personas.
- Basta, Roland. Eso fue hace años. – le replicó la mujer.
- Puede ser, pero arruinó la pesca. – discutía el hombre. – No había barco por aquí que capturara nada decente. Esa gente interfirió con la naturaleza.
- ¿Qué quiere decir con "interfirió"? – preguntó Sasuke esta vez al hombre. Creía que tal vez usaran un jutsu prohibido.
- Hikari se pasó años intentando que esa mujer se quedara embarazada. – mascó algo en su boca mientras posaba su mirada a su compañero de mesa – Luego, ese año, se fueron. Ella volvió embarazada. Dijeron que un doctor extranjero les había ayudado.
- Ese no era un niño normal. – habló estaba su compañero de juegos, al mismo tiempo tiraba una carta encima de la mesa. – Nunca había a alguien con ese aspecto, parecía cualquier cosa menos humano.
- La mayor parte del tiempo, sólo les veíamos en verano. – habló de nuevo la mujer, ignorando el comentario del hombre. – En invierno iban a alguna parte que desconocemos. Luego, hará unos años, se les quemó la residencia de invierno y volvieron… sin el niño. – esa última frase se lo dijo mirando directamente a los ojos.
- ¿Qué le pasó? – no entendía como es que no tenían consigo al niño, despues de todo el esfuerzo que tuvieron que hacer para tenerlo.
- Murió en el incendió. – dijo la mujer como si no se lo creyera.
- O al menos eso dicen. – contestó el hombre canoso.
- ¿O al menos eso dicen?- repitió Sasuke
- Nunca hubo un funeral y tampoco existe tumba de él. – un escalofrió recorrió por su espalda, pero no estaba seguro del motivo exacto.
- ¿Crees que estaba…?
- Fue entonces cuando comenzó la leyenda urbana. – dijo un chico que entraba por la puerta en esos momentos, seguramente ya llevaba tiempo escuchándoles. – La cinta. – fue un acto relejo que hizo que agarrase la cinta roja que estaba escondida entre su ropa.
- Cierra el pico Sora. – casi gritó el hombre canoso.- Ni se te ocurra.
- ¿Qué cinta? – preguntó Sasuke en hilo de voz al mismo tiempo apretaba mas la cinta contra si.
- Una que te mata cuando la ves. – habló Sora con total tranquilidad.
- Por favor… - volvió a hablar el hombre canoso, soltando un suspiro cansado al aire. Parecía que cada minuto pasaba le hacía envejecer mas rápidamente.
- ¿Y que salía en la cinta?
- Está claro que no la he visto. – dijo Sora mostrando uno de sus caninos mientras sonreía.
- ¿Quién te habló sobre la cinta? ¿Hikari?- si fuera él ya sabría quien la había creado.
- El señor Hikari está muerto.
- ¿Qué le pasó? - preguntó Sasuke pero en el fondo ya sabía lo que podría haber sucedido.
- Al parecer, se suicidó. Justo un año después que su mujer. – esto era algo que desconocía Sasuke y lo peor de todo era que se le estaba acabando las pistas. - Apareció colgado. – fue en ese instante en la que recordó la imagen del perro colgado en la parte externa del barco, lo que le provocó a su vez ganas de vomitar. – Al poco comenzó el rumor de que alguien encontró una cinta a los pies del cuerpo de Hikari.
Decidió salir del bar para dirigirse a la torre donde había muerto la mujer. Le habían dicho antes de salir que al parecer tanto la casa como la torre iba a ser vendida. Si es que alguien se atrevía a comprarlo.
¿Quería decir eso que el señor Hikari había visto en la cinta? Y si fuera así ¿Cuánto tiempo le quedaba a él? ¿Un año? ¿Y si eso mismo le había pasado a Naruto?
Y la pregunta mas importante de todas: ¿Dónde estaba ahora Naruto?
Naruto llevaba… ¿qué? ¿Minutos, horas o días despierto? Todo ese tiempo se había quedado mirando a la persona que se encontraba a los pies de su cama sentado.
- Dime, ¿te sientes solo Naruto? – comenzó a hablar el encapuchado ladeando levemente su cabeza.
- Bueno, a veces si, pero evito pensar en ello. – no estaba seguro de si estaba hablando el mismo o si sus pensamientos era lo que oía.
- ¿Qué es la soledad?
-Hasta ahora no estaba seguro pero creo que ahora si lo entiendo
- ¿Te tratan bien los demás chicos?
- Si, claro que si
- ¿Por qué?
- Por que soy su amigo. Soy un ninja al igual queellos
- ¿Y después que harás?
- Tengo que pelear contra a aquel que llamamos enemigo.
- ¿Por qué?
- Debo derrotarlo. Sino… Todos, ellos… Tengo que demostrar que sirvo para ser ninja
- ¿No será que temes que solo te vean como el monstruo que realmente eres?
- ¡¡No es cierto!! – gritó Naruto al mismo tiempo que se tiraba de su pelo.
- Esa realidad, es el resultado de tus deseos, eliminas todo aquello que no te gusta. Tu mundo.
- ¿Quieres decir que soy el que deseaba este mundo de caos?
- Si, querías un mundo cerrado y aislado para ti. Para proteger tu débil mente. Y esa es una manera que existe para llegar al fin del mundo. Y este será el final del mundo tal y como tu has deseado.
Continuará…
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Bueno ya estamos en navidad y como regalo os traigo este nuevo cap de este fic( que reglo mas raro hago XD) Sobre por que escribí este fic os lo pondré en el último cap del fic, es que me fijé que si os lo contaba ya estropeaba el fic. Por lo que solo tenéis que tener un poco de paciencia.
A contestar los comentarios:
DraculaN666: como no siempre eres el primero en dejar comentario. Y si la profecía fue escrita po Uchiha madara. Veremos que pasa si Sasuke llega a matar a Naruto. Sera así como acabé el mundo?
Tenten-haruno-chan: es que se me olvidó comentar que a partir de ahora la parte en cursiva siempre sería la conversación entre Naruto y el encapuchado. Y si tienes alguna duda me comentas.
AGHATA MALFOY: muchas gracias por tu review,
Fersha Ryukaze: bueno como ya he dicho lo diré al final del fic. Ya que de por si es una historia un poco larga y algo triste también por que mejor sería contártelo cuando se haya acabado el fic
katac: el comentario mas largo que he tenido en este último cap, Hasta me he sonrojado leyendo tu review O///O Aunque no se por que en el principio pensaba que este fic no iba a tener ningún éxito mas bien totalmente al revés. Como normalmente son los de amor los que mas hacen caso la gente pues pensé que una de terror no iba a ningún lado. Pero parece que va gustando. Y pues la anécdota de por que comencé a escribir será puesta en el último cap del fic.
Ya acabé, bueno que lo paséis bien y feliz Navidad a todos. Y recordad cualquier duda preguntádmelo.
Besos
