Notas del capitulo:

Hola que tal, espero que esta capi sea de su agrado, a mi no termina de convencerme pero no se me ocurrió nada mejor y ya es día de actualizar. Les prometo exforzarme mas en la historia pues me entro un poco de pánico por un comentario que decía que lo que mas le había gustado a la lectora fueron los chistes extra.

Disclaimers el final.

Lunático amor 10

Draco, Theodore y Xenophilus acechaban por turnos la mansión Malfoy. Draco era quien podía acechar mas cómodamente puesto que vivía ahí. Nott y el señor Lovegod (finalmente dado de alta) tenían que esconderse entre los arbustos y evitar a los pavorreales.

La idea del viejo había sorprendido bastante a los chicos: propuso el secuestro de Luna. En cuanto ella estuviera sola el señor Lovegod la llamaría, diciéndole que por fin había encontrado el cuerno de snorkack, pero durante el trayecto Nott la robaría y la llevaría a la su mansión, donde seria huésped forzosa hasta que su padre diera con el modo de sacar el torposoplo que se le había metido en la cabeza metiéndole la descabellada idea de casarse con el señor Malfoy. Theodore la cuidaría y Draco y Xenophilus armarían un escándalo por su desaparición, encubriéndose perfectamente.

La idea gusto a todos pues no se haría daño a Luna, a quien su padre y Nott amaban, ni a su hijo, medio hermano de Draco a quien este quería proteger, e íntimamente los tres pensaban que podrían hacer con Luna lo que quisieran: Nott enamorarla, su padre seguirla guardando en su torre como su bien mas preciado y Draco, bueno, tenia algún cargo de conciencia pero la idea de poder dormir tranquilamente sin conciertos de opera todas las noches se los amortiguaba.

-Jo, que no es mala idea.- externo Nott cuando se entrevistaron para repartirse las guardias-¿Cómo se le ocurrió?

-Leyendo una novela: - explicó muy orgulloso el viejito- "El prisionero de Zenda"

Lo malo era que ya iban para dos semanas y en ningún momento Lucius la había dejado a solas. La acompañaba hasta en el retrete (Draco se preguntó si su padre no seria de esos pervertidos que gustaban ver chicas orinando). Desesperaban ya de lograr su cometido cuando Snape le conto a Draco que le había organizado una despedida de soltero a su padre, y le pidió que cuidara a Luna la noche antes de la boda. Éste fingió aceptar a regañadientes, encerrándose en su habitación hasta que oyó como su padrino se llevaba a tirones a su padre y gritándole antes de irse por la chimenea que no los esperara.

Draco no perdió mas tiempo en bajar que el necesario para escribir dos notas y mandarlas a sus cómplices, pero cuando bajo Luna no estaba en la sala… ni en la cocina, ni en sus habitaciones… la lechuza del señor Lovegod llegó y mientras Draco buscaba a su próxima madrastra en los calabozos el viejo llegó en persona, muy molesto, y mientras ambos buscaban en los áticos, Nott, harto de esperar en el camino, llegó también.

Los tres magos, desconcertados, buscaron hasta debajo de las piedras, pero de Luna, ni el rastro.

-¿Ya ve lo que pasa por esperar hasta la ultima hora, viejo chocho?- reclamó Nott muy cabreado.

-Pues si a ti se te hubiera ocurrido una mejor idea no habríamos tenido que esperar, jovencito insolente.

-No se pelen, la meta esta cumplida, ¿no? - opinó Draco y los otros lo vieron como si fuera un estúpido- Digo, sin novia mal puede haber boda. Seguimos con el plan original y listo.

-Eres de lo que ya no hay, hijo; lo que se dice un perfecto capullo.- dijo exasperado el señor Lovegod- ¿Cómo me voy a quedar tan tranquilo sin saber donde esta mi hija?

-Exacto.- terció Nott- Hay que buscarla.

-Pues aquí no esta. No queda nadie a quien secuestrar.

-¿Entonces que hacemos?- los dos chicos miraron al viejo.

-Yo no se que hacer…- balbuceó éste- esto nunca pasó en "El prisionero de Zenda"

(Moraleja: siempre base sus planes retorcidos en más de una novela.)

*

Mientras sus tres intentos de secuestradores se devanaban los sesos consultando las novelas de la biblioteca y su prometido lo pasaba grande en el puticlub, Luna también se divertía: en el Refugio.

Ginny, Fleur y Hermione también le habían organizado una despedida de soltera, algo pequeño e íntimo, entre chicas, había dicho Ginny cuando la invitó. Luna aceptó gustosa, y como era libre ni siquiera se molestó en decírselo a Lucius y luego de despedirlo en la sala no tuvo mas que coger el traslador ilegal que Herminone le había proporcionado de antemano para encontrarse en la acogedora casa de campo, decorada con globos y flores rosas y blancos; y expulsados los hombres las chicas se desataban: Hermione fumaba un puro caníbal ( o te lo fumabas o te mordía la boca), Fleur preparaba cocteles y palomitas y Ginny tan innovadora y atrevida como solía instaló un reproductor de deuvedé portátil y le entregó la caja con la reseña de la película a Luna.

-"Amante y tirano"- leyó Luna, llamando tan poderosamente la atención de Hermione que hasta se le olvidó fumar y el puro la mordió- "La candente novela de Johana Lidsey convertida en una ardiente película: la pantalla se quedara chica para tanta pasión"

-¿Qué te parece?- inquirió Ginny- el titulo me hizo pensar en tu futuro y la vendedora me dijo que era de lo mejor. Que muchas novias lo compraban para saber a que atenerse en su noche de bodas, aunque tu ya sepas a que atenerte.- Ginny termino con una risita maliciosa.

-Ginny, no creo que Luna quiera recordar como… empezó con Malfoy.- dijo Hermione pisoteando su puro mordelón.

-No me molesta.- contestó Luna dándole la cajita a la pelicastaña- Lucius siempre me trata con mucha gentileza. La primera vez tenia miedo y opuse resistencia pero èl me hecho la imperius y se cuido de que yo lo disfrutara.

Sus amigas la miraban embelesadas y Fleur hizo la pregunta que las tres se morían por hacer:

-¿Malfoy es tan bueno en la cama como cuentan?

-Pues no se como digan que es de bueno pero a mi me parece genial. Me encanta como me lo hace: cada vez es mejor que la anterior.- se sinceró.

-¡Umh, oiu oui!- asevero Fleur- Se a que te gefiegès: Bill es igual.

-¿Ah si?- pregunto con interés Hermione, esperando que eso también fuera de familia.

-Si, si.- aseguro la platinada- Pegò hablemos de Malfoy, Luna. Dicen que es un libertino, que, bueno, que batea para los dos lados, ¿me sigues?

-Si, creo que si.- dijo Luna pensativa- ¿Te refieres a que a Lucius le gustan las mujeres y los hombres?

-Pues si.- contestó sonrojada la francesa- ¿Cómo lo supiste?

-Lo sospechaba por unas revistas y el me lo dijo.

-¿Y no te molesta?- preguntó Hermione, quien había perdido noches de sueño pensando en si Ron y Harry no se traerían algo sospechoso. (Llegó a la conclusión de que eran muy estúpidos para ello.)

-No… se me hace guay.- al ver las caras de sorpresa explicó- Es guay saber que tu hombre no hace algo que el mismo no haya probado; da y recibe, es como justo, ¿no? Además, imaginármelo con otro hombre también guapo hace que se ponga la piel chinita – la compañía de Malfoy no se atraviesa sin secuelas- Si tuviera que expresarlo matemáticamente seria una ecuación: chico sexy+chico sexy=lo máximo.

-Algo como que si te gusta un hombgre te gustan mas dos.- dijo Fleur- fue lo que me explico Bill cuando le pregunte pogque a los hombres les excitaba veg a dos mujeges juntas. Claro que el me hizo la ecuación con chicas.

La francesa repartió las bebidas y luego de tomar un poco de valor Ginny pregunto:

-¿Y ustedes chicas, se besarían con otra mujer?

-No.- fue la terminante respuesta de Hermione.

-Un beso si, mas no se.- contesto Fleur.

-Si.- contesto Luna y Ginny le hecho una miradita antes de decir que ella también y poner la película en el deuvedé.

-¡Pero si es una película muggle!- exclamo Hermione al ver los títulos en la pantalla.

-Pues claro que lo es.- respondió Ginny muy satisfecha- A las vendedoras brujas no puedo echarles una confundus para que me vendan material de adultos.

Hermione la miraba escandalizada y Fleur asombrada. Luna miraba muy contenta la pantalla pues era la primera vez que veía algo así, un deuvedé, no porno, recordemos las revistas de Lucius…

La película fue excitante y a todas les gustó: Ginny prometió prestarles en otra ocasión las otras ocho historias de la "Saga de los Malory".

Fleur y Luna intercambiaron consejos para complacer a sus maridos siendo atentamente escuchadas por las solteritas, y bien pasado de la medianoche cada una se fue zigzagueando de acuerdo a lo que había bebido a su respectiva habitación.

*

Apenas se había acostado Luna cuando la puerta volvió a abrirse, y lentamente el rectángulo de claridad que entraba se fue haciendo mas ancho hasta que permitió que se dibujara una silueta menuda. Ginny entro de puntillas a la habitación, sosteniendo su varita frente a su pecho. La tenue lucecita en la punta iluminaba el pecho de la jovencita, bastante visible por entre el escote en V de su camisón.

Con pasos felinos la pelirroja llegò hasta la cama y se sentó en el borde. Luna la miraba como quien ve llover y la varita temblaba cada vez mas en la mano de Ginny, hasta que esta la apago y la tiro al suelo, trepándose sobre Luna y besándola en los labios con intensidad, pasión y aliento alcohólico.

Luna se dejo besar, sin corresponderle. Ginny separó su boca y en la penumbra solo sus ojos brillaban.

-Luna, me gustas.- confesó la chica muy cerca de su oído.

Una mano pecosa se poso sobre el pecho turgente de Luna, apretándolo suavemente. La rubia se removió bajo la pelirroja, empujándola. Ginny iba a retirarse toda avergonzada por su primer tentativa fallida de seducción cuando la sujetaron por el brazo. Luna estaba sentada y había hecho las mantas a un lado, y la invitaba a meterse bajo ellas a su lado. El gozo de Ginny no tuvo limite cuando se metió dentro de esas mantas tibias por el calor corporal de su amiga.

-Creo que tu también me gustas.- alcanzo a decir la rubia antes de que Ginny volviera a apoderarse de sus labios.

Era bastante agresiva, pudo comprobar Luna, casi viril... pero había algo en la suavidad de sus besos que no había experimentado jamás con Lucius.

Experimentar, Luna quería experimentar aquello por lo menos una vez, antes de atarse a Lucius y serle fiel. Con la ultima idea de que aquello no molestaría demasiado a su futuro si se enterase Luna se abandonó a los deseos de su cuerpo y sus manos se dirigieron solas a las caderas redondas de Ginny, acariciando sus nalgas, abriéndoselas, apretándoselas...

Ginny pegaba su pecho al suyo y podía sentir su corazón latiendo detrás de esas masas calientitas, la lengua de la pelirroja jugueteaba con la propia y Luna le demostraba que ella también sabia besar. Caricias de lengua, succiones, saliva eran intercambiados por las dos niñas y Ginny no daba cuartel a los pechos de Luna, sobándoselos y masajeándoselos con creciente pasión hasta que la rubia soltó un gemido bajo y adolorido. No quería que le quedaran marcas.

-Lo siento.- se disculpó Ginny y una vez mas sus ojos brillaron en la penumbra, como los de una gata cazadora. Lo siento.- repitió juntando con suavidad sus pechos con las manos y encaminándose a lamiditas a la oreja de Luna. Y una vez ahí le hizo cosas fabulosas con sus dientitos.

Luna tomó su nuca pelirroja en una mano y le mesó los cabellos, y con la otra mano recorrió el sinuoso camino de su cadera a sus pechos una y otra vez, escalofriando a la pelirroja que odio los camisones de ambas. Siguió besando en la orejita a Luna y esta hundió su rostro en el cuello que olía a dulzura y besó y lamió, disfrutando el contacto y humedeciéndose hasta que Ginny se separó.

Luna adivinó lo que iba a hacer y al mismo tiempo se despojó de su camisón. La brisa entró por la ventana moviendo la cortina y un delicioso escalofrío recorrió a la rubiecita. En la semioscuridad alcanzaban a vislumbrar sus esplendidas formas, y lo que los ojos no podían percibir en todo su esplendor las manos se apresuraron a percibir. Ginny tenia verdadera obsesión por los pechitos firmes y redondos de Luna y apretar sus pezoncitos entre sus dedos la hizo contraerse de deseo, su vagina se apretó y la chica fue consciente de cuan mojada estaba.

Bajo su mano por el vientre ligeramente redondeado y sin titubear adentró su mano en el terreno prohibido, confirmando con agrado que Luna estaba igual de mojada que ella. Adentró sus dedos hasta tocar aquella entrada abierta y caliente y penetró con uno. Luna abrió mas los muslos, deslizando su diestra por la espalda y las nalgas de Ginny, adentrándose entre ellas y rozando el agujerito, yendo mas adelante hacia su verdadero objetivo y topándose con un gentil velo que probaba que la pelirroja no había seducido hasta la última consecuencia.

Ginny separó su boca de su cuello para decirle:

-Mételo.

Y se abrió mas de piernas dejando una rodilla entre las de Luna, entrelazándose las dos ya sin manta que las cubriera. Tan solo la claridad que se filtraba por la cortina cubría sus pieles con un matiz aperlado mientras ellas se besaban y jugueteaban con sus deditos, penetrándose, frotándose, ejerciendo sutiles presiones sobre sus clítoris que las hacían jadear de placer en labios la una de la otra.

Los orgasmos se sucedían como olas de una marea de lujuria y ellas continuaban infatigables besando, lamiendo, frotando... retiraron las manos de sus sexos para abrazarse la una a la otra, aplastándose los pechos pecosos contra los pálidos, besándose los cuellos, las bocas. Ginny le enseñó como frotarse contra su muslo. Sus caderas se movían frenticas buscando mas placer hasta caer rendidas durmiéndose la una en brazos de la otra, con los labios resecos de tanto besar y los cabellos desordenados, entrelazados, sobre sus cuerpos.

Continuara…

Notas finales:

¡Proximo capitulo la boda!!!

Disclaimers:

Como es obvio que todo mundo sabe los personajes pertenecen a jota punto ka punto rowling, quien se invento Harry Potter. (que envidia de imaginación xd)

"El prisionero de Zenda" es una novela que fue escrita en 1894 por un ingles de nombre Anthony Hope Hawkings, sir por mas señas. Es una novela encantadora, que trata, a grandes rasgos, de un rey que tiene un hermano malvado que lo secuestra para evitar su conspiración pero al que un pariente lejano, idéntico al rey, suplanta hasta que rescata al rey. Se las recomiendo ampliamente.

"La saga Malory" es una colección de novelas romantico-erotico-historicas escritas entre 1985 y 2008 por la americana (o alemana, no estoy muy segura de su nacionalidad) Johanna Lindsey, que tratan de una familia de nobles ingleses pervertidos con P mayúscula pero que van sentando cabeza con las distintas heroínas. Son lo que se dice unas novelitas rosas de primera calidad, igual las recomiendo ampliamente. La critica opina que las ambientaciones históricas de Lindsey están buenísimas, pero en opinión de esta escritora amateur mas bien son un telon de fondo como de teatro de pueblo, digo, hasta mi sobrinito de 9 años podría poner que en 1800 no se había inventado el teléfono…

Besitos y nos leemos.

(ora sin miniextra porque no se me quita el pánico de que esta mejor que el fanfic…)