Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga, son de mi autoría.

Capítulo 9

—Está bien Bella, solo quiero que sepas que lo que dice la carta que te dio Alice es cierto, te amo y volví por ti…

—¿Volviste por mí? ¿No crees que es un poco tarde?

—Sé que tarde un tiempo, pero era por una razón.

—¿Un tiempo Edward? Un tiempo son unos días, tal vez meses, pero pasaron años, ¡ocho años!; tal vez para ustedes el tiempo es algo sin importancia, pero no para mí. En ocho años pasan muchas cosas.

—Bella, sé que nuestras nociones del tiempo son diferentes, pero si tarde fue porque quería lo mejor para ti.

—¿Cómo te atreves decirme eso?

—Porque es la verdad Bella, todo lo que he hecho es pensando en ti.

—No te atrevas Edward, no te atrevas a decir que lo hiciste por mí, porque no te lo voy a creer, no hay forma que lo crea.

—Si me permitieras explicarme, entenderías todo. Solo necesito me dejes explicarte las cosas.

—¿Por qué es que todos los Cullen me piden eso? ¿Es que acaso se pusieron de acuerdo para mortificarme? —grité ya sulfurada.

—Sé que todos hemos pedido lo mismo, pero a ninguno nos has dado la oportunidad de hacerlo, con el único que has hablado tranquilamente es con Carlisle.

—Porque Carlisle no quería explicarme nada, por el contrario se preocupó por mi hijo, lo más valioso que tengo.

—Lo sé y por eso mismo es que me motive en venir, debo explicarme por el bien de Sarah y Kaden.

—¿Si te dejó explicarte me dejaran en paz?

—Si eso es lo que deseas, así lo haré.

—Perfecto te escucho —dije mientras volvía a tomar asiento.

—Como leíste en la carta decidí volver, pero sabía que debía mejorar para ti, mi familia se unió a mi pensar por lo que empezamos lo que llamamos "nuestro tratamiento", como sabes llevábamos tiempo siendo vegetarianos pero siempre estaba la tentación.

Si queríamos ser parte de tu vida debíamos aprender a convivir con la sangre sin que nos afectara, como lo ha hecho mi padre, pero no era una opción ingresar a un hospital por el alto riesgo que eso generaba, por lo que Carlisle logró contactar con varios bancos de sangre para que le vendiera cierta cantidad cada poco tiempo, así logramos estar abastecidos durante dos años, el entrenamiento empezó poco a poco, primero exponiéndonos a pequeñas dosis de sangre humana para ver si resistíamos, conforme lo lográbamos íbamos subiendo las dosis, al que más se le dificultó fue a Jasper, como era de esperar, pero entre todos lo apoyamos y pudo lograrlo. Nuestra graduación fue cuando asistimos un día a Carlisle en emergencias.

—¿Me estás diciendo que ya no te llama mi sangre?

—Tu sangre cambio, ya no es tan dulce como antes; igualmente sigue siendo atrayente, pero ya no temo no poder contenerme, hemos estado bajo exposición de sangre en heridas muy drásticas y no hemos tenido ningún problema en recaer.

—Entiendo —susurré tratando de comprender bien lo que me decía.

—Ahí no termina la historia, como te dije pasaron dos años para lograr nuestra meta, cuando lo hicimos nuestra euforia fue muy grande, por lo que de momento no analizamos bien las cosas, en mi mente solo estaba volver a Forks, así que le pedí a Alice verte para saber dónde estabas y me lo mostró, leías un libro y subrayabas unas cosas, fue la imagen más hermosa que había visto en mucho tiempo, pero en ese momento noté mi error, ya no te veías como la joven de mis recuerdos, y comprendí mi gran equivocación ya que no podía aspirar estar a tu lado viéndome como un adolescente.

Mi tristeza me consumió por completo, traté de viajar a Italia pero Alice siempre me lo impedía, hasta que un día sin más Esme me enfrentó, me hizo ver el gran dolor que le estaba causando a ella y a los demás. Carlisle que había estado investigando mientras me revolcaba en mi pena, me comentó que había una posibilidad, había escuchado hablar de un hombre en Suramérica que envejecía aun siendo vampiro. No lo dudamos y viajamos para comprobar la historia.

No fue fácil pero logramos localizarlo, para nosotros fue un shock cuando lo vimos, presentaba las características de nuestra clase, pero tenía arrugas y una hija.

—Sarah…

—Exacto, el doctor Olivieria era el papá de Sarah, era apenas una bebé cuando los conocimos y vimos cómo iba creciendo a un ritmo acelerado frente a nuestros ojos, pero no fue lo único que nos sorprendió, el doctor era un hombre con una gran sabiduría y le enseño a Carlisle como cambiar nuestra anatomía quirúrgicamente.

—¿Cómo eso es posible?

—Es difícil pero no imposible, el doctor probo muchos métodos para traspasar la piel vampírica, pero ninguno lograba resultado hasta que un día analizó que solo había una cosa segura para traspasar la piel de vampiro, sus dientes, por lo que poniendo a riesgo su alimentación se extrajo uno de sus colmillos.

—¿Su colmillo?

—Sí, resulto ser el mejor bisturí para su piel, con este descubrimiento empezó a modificar su apariencia, ya que como yo él amaba a una humana —no deje pasar el que hablaba de amor en pasado —y ella era mayor a la edad que el reflejaba.

—¿Pero cómo?

—No es sencillo, el primer obstáculo fue cruzar la piel, pero después llegó la duda de la auto regeneración, es de conocimiento por todos los de mi clase que con nuestra ponzoña se pueden unir partes del cuerpo que después se regeneran, pero nunca se había pensado hacer esto con nuestro rostro ya que la cabeza es nuestra parte vulnerable; por lo menos nosotros creíamos que sería el mismo caso, en lo que nos equivocamos.

El doctor Olivieria lo descubrió cuando extrajo su colmillo, la carne ahí no regenero, quedo el espacio vacío por el faltante, por lo que le dio una pista para seguir adelante. Tal parece que ese es el motivo por el cual podemos morir decapitados, de nuestro cuello hacia arriba la carne no se regenera, haciendo imposible la unión de nuevo.

—No entiendo por qué me dices todo esto.

—Para que logres entender en que hemos estado ocupados durante este tiempo, ¿puedo continuar? —pregutó a lo que asentí —, el doctor logró hacer su transformación, que se resume en cortar la piel, sustraer líneas de carne y esperar.

—¿Qué?

—Que la piel selle.

—Pero dijiste que en la cara no regenera.

—La carne no regenera, la piel sí, para darte un ejemplo si me cortara la oreja puedo volver a ponerla porque es piel y cartílago, todo lo contrario a una parte de mi cuello.

—Entiendo.

—Cuando conocimos al doctor él ya tenía todo este conocimiento y fue la luz que trajo la esperanza a mi vida, compartimos un tiempo con él mientras nos trasmitía sus conocimientos, pero en el transcurso también nos encariñamos con Sarah, algo que para él fue muy grato, dejándola pasar más tiempo con nosotros, hasta que un día nos pidió cuidarla mientras iba de caza, ese día lo noté extraño pero no le tome la mayor atención, cuando pasaban las horas y no volvía lo rastreamos, para encontrarlo decapitado y con una nota al lado, donde les pedía a Emmett y Rosalie cuidar de Sarah.

Después de eso volvimos a Denali, donde Carlisle profundizó el análisis sobre los estudios del doctor, llegando al final a comprobar que todo lo que decía era lo correcto, así que el momento de proceder era inminente, solo había un detalle que obviamos, el "bisturí", yo me ofrecí a perder uno de mis colmillos pero dado lo que pasó con la mamá de Sarah, Carlisle no lo permitió, Alice y Esme se ofrecieron pero llegamos a la conclusión que era el único arma que tenían para defenderse por lo que no podíamos quitárselas, las esperanzas fueron decayendo al no encontrar esa fundamental herramienta, hasta que un día Emmett salió del bosque pegando gritos que lo había encontrado, tras él venía una Rosalie furiosa a medio vestir, en resumen las uñas de Rose eran suficientemente fuertes como para hacer los cortes, así que Carlisle tuvo que educarla con respecto de cómo debía de ser los cortes para una cirugía plástica y así lo logramos, envejecemos, por lo menos físicamente.

—¿Eso quiere decir que todos se han "operado" la cara? —pregunté con escepticismo.

—No todos, Alice y Jasper han decidido no hacerlo.

—Claro, lo noté cuando me visitaron.

—Carlisle y Esme modificaron su rostro para parecer sobre los cuarenta y cinco, Rose y Emmett quisieron aparentar pasados los treinta y cinco y yo quise estar cerca de los treinta —mi edad.

—Es muy interesante todo lo que me dices, pero no veo como toda esta información afecte a mi hijo.

—Ya sabiendo esto, puedes ver que podemos adaptarnos a la edad que sea requerida, por lo que los niños no tendrán que estarse moviendo de un lugar a otro y en el momento que Kaden esté listo se transformara.

—¡NOOO! —grité en solo imaginar los dientes de vampiro cerca de mi hijo, moriría igual que Jake —nadie va a morder a mi hijo.

—Veo que cambiaste tu punto de vista con respecto a la transformación.

—En el prom te pedí transformarme a mí, no a mi hijo y como bien dices las cosas han cambiado.

—Y lo comprendo Bella, tú no quieres este tipo de vida para tu hijo, pero eso no es problema, nos podemos ir adaptando, mi apariencia irá envejeciendo como la tuya, estaré a tu lado cuanto tiempo me lo permitas.

—Ahí es donde te equivocas Edward, no hay un nosotros, si he dejado te expliques es porque sé que innegablemente que la familia Cullen va a formar parte de mi vida por Kaden.

—¿Y eso te molesta? El tenernos cerca.

—No me molesta, pero ante todo voy a cuidar del bienestar de mi hijo, aunque eso implique estar siempre pendiente de cuando ustedes quieran dañarlo.

—Bella nosotros nunca lo dañaríamos.

—Eso mismo pensé sobre mí, que ingenua que fui.

—¿Crees que nos fuimos por hacerte daño?

—¿Es que acaso no fue así?

—Bella, si me fui fue por tu bien, porque estaba pensando en tu seguridad.

—¿Mi seguridad? ¿Pensaste en mi seguridad dejándome sola, a merced de Victoria?

—¡Victoria! ¿Se atrevió a acercarse a ti?

—No solo se acerco, trato de matarme, de no haber sido por los quileutes lo habría logrado.

—La mato, te lo juro que la mato.

—Eso no es necesario, ya no está—no podía decirle más si no tendría que contar el secreto de la tribu —además fue hace mucho tiempo.

—No el suficiente —dijo amenazador —la voy a encontrar.

—Si pudiera tenerla enfrente yo misma la mataría.

—¿No le temes? —pregunto escéptico.

—No, ella mató a Jake y si pudiera cobrarme con mis propias manos lo haría.

—¿Ella mató al papá de Kaden?

—Sí, murió protegiéndome.

—Aunque no esté aquí le estaré eternamente agradecido.

—No creo que el tema de Jake sea algo que debamos tratar.

—Él estuvo contigo y te protegió cuando yo no lo hice, siempre le estaré en deuda.

—Yo también, me salvo y me dio el regalo más preciado.

—Yo velaré por los dos, te lo juro.

—No es necesario, me tiene a mí y a los de la Push.

—¿Tanto te repudia tenerme en tu vida que ni para proteger a tu hijo me quieres?

—En este tiempo he aprendido a no necesitar a nadie, ni depender de nadie, una vez lo hice y cuando me defraudaron creí que iba a morir.

—Bella ¿será que alguna vez me creerás que si lo hice fue por ti?

—Mira Edward ya el pasado es eso, pasado, no vale la pena pensar en porque lo hiciste o no.

—Bella yo también sufrí, ¿crees que para mí fue fácil dejarte?, ver como sufrías mientras me llamabas.

—Tan difícil no fue ya que seguiste con tu plan.

—Lo único que me permitió seguir adelante fue el pensamiento de que todo era por tu bien.

—¿Dejarme tirada en medio del bosque fue por mi bien?

—No te dejé, espere hasta que te encontraron, te acompañe aunque fuera desde lejos.

—Muy bondadoso de tu parte.

—Sabes que soy un ser egoísta, solo hay algo que esta sobre mi naturaleza egoísta y eso eres tú, pero aun asì mi egoísmo fue mayor y no lo soporte, por eso estoy aquí.

No lo dudé, me volví y le pregunté: —¿Entonces por qué fue tan fácil dejarme? Ese día en el bosque… ese día en el bosque morí. Mi cuerpo fue rescatado, pero mi alma quedó en algún lugar, llevándose mis sueños y toda mi alegría. —Respiré y seguí—. ¿Acaso pensaste que te estaría esperando con los brazos abiertos? No Edward. Ya no soy la misma —replique lo que días llevaba carcomiendo mi corazón.


¡Sorpresa!

Espero y les guste esta pequeña sorpresa, en este cap tenemos muchas revelaciones, si les queda alguna duda preguntemen por favor.

Muchas gracias por acompañarme, no saben lo que ustedes significan para mí

Besos

Yas