¡Hola muchachones! Si acá le traigo un nuevo día... pero saben una cosa xD... bueno mejor no les digo nada, primero léanlo. Creo que la demora en subirlo habrá valido la pena cuando lo lean... ¡Ah! y antes que nada se habrán dado cuenta, por el titulo del capitulo, que este va de rango "M", así que quedan advertidos pillines... xD. También quiero agradecer a Anamicenas quien fue la que me propuso esta palabra, espero en serio que te guste xD (mira lo que haces escribir jajajaja y no te preocupes que va a ver day para las otra palabras también).
¡Bueno sin más los dejo y linda lectura!
Disclaimer: Todos los personajes son de Kishimoto-sensei, cualquier cosita extraña que encuentre es mía XD...
DAY 10: BED
La luna iluminaba todo el lugar, el viento corría y sin embargo estaba caluroso. Allí en medio de un escondido páramo cercano a los campos de entrenamiento de Suna, detrás de unos pequeños árboles, se encontraban dos jóvenes hormonientos besándose apasionadamente.
Shikamaru no cabía en su cuerpo y para ese momento no le importaba pensar en ninguna estrategia, por fin tenía entre sus brazos a la mujer que le había robado el pensamiento desde hacía un buen tiempo. Por otro lado, Temari no comprendía como un bebé llorón la había logrado atrapar de esa manera a pesar de ser un vago.
- Shika… - susurró entrecortadamente - …espera…
- Temari… - respondió entre besos Shikamaru.
- ¡Shikamaru! - soltó ella subiendo un poco el tono de voz - Creo que aquí… no… - continuó tratando de recuperar la respiración mientras colocaba sus manos en el pecho del hombre para evitar que se acercara más pero sin alejarlo del todo.
Shikamaru no pudo evitar mostrar una mueca de molestia ante la situación, se sentía tan bien atrapado en los labios de Temari. Pero ella tenía razón, no podían.
- Problemático… - masculló con molestia el Nara.
- ¡Oye! - exclamó Temari sonrojándose al sentir que los pantalones de Shikamaru se encontraban más apretados en su entrepierna - No sabes controlarte… - ella desvió la mirada totalmente avergonzada.
- ¡Ey! No puedo evitarlo… lo siento… - exclamó totalmente rojo el joven Nara al darse cuenta de su situación.
- ¡Baka! No te disculpes… - respondió Temari abrazándolo. No podía negar que ella se encontraba tan ansiosa como él, sin embargo su orgulloso no le haría admitirlo.
- Temari… - iba a decir algo pero el dedo índice de ella en sus labios evitó que siguiera hablando.
- Shhh… vámonos de aquí… bebé llorón… - ronroneó Temari en el oído del shinobi.
Shikamaru la vio a los ojos sorprendido mientras la kunoichi le tomaba de una de sus manos, que cómodamente había colocado en las caderas de aquella mujer. No supo que decir, solo atinó a dejarse arrastrar a donde quisiera ella llevarlo.
- ¿A dónde vamos? - preguntó algo curioso Shikamaru luego de un rato de silencio.
Temari se detuvo y volteó a verlo con una sonrisa de felicidad.
- ¡Es un secreto!... - contestó pícaramente.
- Problemática… - Shikamaru se puso rojo. No sabía como pero no pensaba dejar a Temari esa noche ni por un momento, aunque eso significará terminar enterrado en arena o metido en una marioneta.
Ese día al fin él se había atrevido a declarar abiertamente lo que sentía. Tuvo miedo de recibir algún golpe por parte de ella, pero igual se arriesgó ya que no tenía sentido seguir controlándose frente a esa mujer. No podía evitar querer tomarla entre sus brazos y hacerle saber que la deseaba solamente para él.
Temari no esperaba menos de un vago como lo era Shikamaru. También estaba de lo más desesperada por estar entre sus brazos, pero sabía que por el orgullo de ambos no debía actuar hasta que él diera el primer paso.
Y allí estaban ambos caminando por las calles de Suna. Estuvieron todo ese día juntos, desde que Shikamaru había llegado a la aldea, aquella tarde hablaron mucho sobre ellos y terminaron esa conversación besándose como nunca antes. Ya se habían besado anteriormente, pero el beso de aquella tarde solo logró que ambos se dieran cuenta cuanto se necesitaban ahora. Y así pasearon juntos hasta que llego la noche, que los agarro de nuevo de lo más ansiosos.
Después de haber estado caminando un rato y luego de esquivar a la gente en la calle, ambos llegaron al frente de unos departamentos, aparentemente recién construidos, de los más modernos. Shikamaru abrió la boca para decir algo pero como siempre Temari habló primero.
- Aquí estoy viviendo desde hace un mes… - confesó la rubia - la verdad creí que ya era hora que mis hermanos aprendan a vivir sin mí. Quería independizarme y dejar que ellos mismos aprendan a cuidarse - continuó ella - Son hombres después de todo. Y aunque a Kankuro casi le da un ataque, gracias que Gaara me apoyo pude conseguí este lugar.
- Así… que tienes un departamento… - mencionó Shikamaru - ¡Increíble!
- ¿Quieres entrar? - preguntó ella mirando hacia otro lado para evitar que se note su sonrojo.
Shikamaru se sorprendió, nunca espero que ella lo invitara. Y ante este hecho no le quedó otra cosa más que sonrojarse también.
- ¡Eh…! ¿Estás segura…? - susurró avergonzado el joven Nara.
Sin responder Temari lo abrazó, y colocando sus manos detrás de la nuca de Shikamaru, se acercó para besarlo. Él respondió complacido colocando ambas manos en la cintura de ella.
- No seas un problemático… - lo retó ella.
Como respuesta Shikamaru sólo la cogió de una mano y la condujo a la entrada del edificio.
Poco minutos después Temari se encontraba tratando de abrir la puerta de su departamento con un Shikamaru de lo más inquieto abrazándola por detrás.
- ¡Oye! Tranquilo shinobi… - se burló ella. Temari podía sentir lo impaciente que estaba Shikamaru, ella no podía estarlo menos pero no quería mostrarse débil ante ese hombre, que a pesar de todo ignoraba que la tenía comiendo de su mano.
Shikamaru atrevido acercó sus labios a la nuca de Temari y mordió delicadamente dos veces ese lugar, haciendo que a ella se le hiciera más difícil abrir la bendita puerta.
- Maldita sea, Shikamaru. Si no te calmas no poder abrir la puerta… - jadeó con molestia la rubia al verse sometida a las caricias del hombre.
Shikamaru soltó una risita y se quedó quieto abrazado a Temari. Al fin la joven pudo abrir la puerta, y así ambos entraron al pequeño departamento que se hallaba con las luces apagadas.
- Bueno, no será muy grande y aún le faltan cosas, pero es mi hogar - sonrió ella dándose la vuelta para verlo a los ojos.
A pesar de estar a oscuro, la luz del exterior que se colaba por las ventanas dejaba ver que el lugar tenía pocos muebles todavía, sin embargo sin contar ese hecho el departamento parecía espacioso y las paredes de un bonito color.
- Me encanta - dijo Shikamaru antes de volver atrapar a los labios de Temari.
Ella lo beso impaciente pegándose más a él. Estaba sorprendida, en ese momento Shikamaru ya no se controlaba y abiertamente Temari puso sentir la erección del joven en su vientre. A duras penas Temari cerró con pestillo la entrada, dejándose llevar por él.
Shikamaru, con la rubia abrazada, comenzó adentrarse poco a poco en lo que se suponía que era la sala. Temari lo había rodeado por el cuello con sus brazos y lo acercaba para que no dejara de besarla.
Ninguno de los dos se daban cuenta de nada a su alrededor, y sin querer una de las piernas de Temari dio con el borde del sofá que había en la mitad de la habitación. En un movimiento rápido Shikamaru evitó que tropezaran, sin embargo él cayó en el dichoso mueble con ella encima. La joven kunoichi sonrió victoriosa al notar que aquella posición había limitado el espacio de acción del shinobi que tenía debajo.
Ante el poder otorgado, la rubia comenzó a bajar sus besos al cuello de Shikamaru centrándose en la manzana de Adán del hombre. Él trataba de contener los gemidos que ocasionaba esa mujer con sus caricias, su cerebro en ese momento se había desconectado y tan sólo estaba actuando por instinto.
Temari sentía que el pobre hombre estaba siendo torturado dulcemente y eso le encantaba. Nunca pensó que tendría tal poder ante él, y si él se dada cuenta que podría tener el mismo poder sobre ella, estaría perdida. Poco a poco las manos de Shikamaru, que se encontraban en la caderas de la mujer que tenía encima, comenzaron a subir en busca del nudo del obi que tal celosamente cerraba el protector que tenía puesto sobre la yukata que vestía. Por otro lado las manos de Temari, que se encontraban detrás de la nuca de él despeinando traviesamente su coleta, comenzaron a bajar acariciando en su camino todo el torso del hombre por encima de su chaleco protector. Tímidamente ella le quito la molesta prenda tirándola en medio de la sala. Luego rápidamente buscó y encontró el borde de la camiseta que su amante llevaba siempre debajo de su chaleco, haciéndose de este y metiendo una de sus manos dentro para poder sentirse piel con piel.
En verdad se notaba que Shikamaru llevaba, a pesar de ser un vago, un entrenamiento riguroso. Los dedos de Temari comenzaron a pasear por unos abdominales totalmente marcados, para seguir subiendo y detenerse en los pectorales donde pudo sentir una ligera aspereza dada por los finos vellos que allí debía tener.
En ese momento, el joven Nara tenía la mente en blanco debido al roce de las finas manos de la mujer que lo volvía loco y había dejado de moverse completamente. Ya no le importaba nada, que ella hiciera lo que deseará con él, en ese momento se sentía esclavo del toque de esa problemática. Sin embargo, cuando sintió que los dedos de la kunoichi comenzaban a dibujar círculos sobre sus pezones no pudo más. La detuvo, se sentó bien con ella en su rezago y se sacó la camiseta lanzándola por algún lugar.
Temari hizo un gesto de molestia, como el que hace una pequeña niña cuando le quitan su juguete favorito. Él sentía que su piel quemaba, pero debía estar seguro antes de llegar a un punto sin retorno, no quería luego arrepentirse de nada sobre todo porque se traba de la mujer que amaba.
Ambos seguían acalorados, a pesar de haber parado de hacer cualquier cosa Temari no se había movido y por el contrario aprovechando su posición se recostó en el pecho desnudo de Shikamaru donde claramente podía escuchar el fuerte latido de su corazón.
- Temari… - comenzó a hablar Shikamaru con la voz ronca denotando que no había pronunciado palabra hacía ya un buen rato - …tengo miedo.
Ella levantó su cabeza y abrió los ojos al ver la inocencia en la mirada de Shikamaru. No podía negar que ella también tenía miedo pero que su hombre lo dijera tan abiertamente la enterneció.
- Shikamaru… - susurró ella acercándose y juntando su nariz con la de él - no seas… - maliciosamente rozó los labios del shinobi con los suyos sin definir un beso.
- En serio… Temari - habló entrecortadamente ante la tortura recibida - …¿Estás segura? A mí no me importaría salir herido pero nunca me perdonaría hacerte daño… - siguió hablando entre los roces de ella.
Temari paró y vio que los ojos de Shikamaru reflejaban sinceridad. Lo dicho por él hizo que pensaba que no se había equivocado, sin lugar a dudas ese era el hombre indicado y dentro de unos momentos ella iba ser suya y él de ella.
- Eres un tonto… - Temari se aferró en un abrazo al torso de Shikamaru - ¿Crees que te hubiera traído aquí en este momento si no me hubiera sentido preparada? - ella ocultaba su rostro porque se hallaba totalmente sonrojada.
- Te amo - susurró el joven acercándose al oído de ella y rodeándola con sus brazos - Nunca me voy alejar de ti.
La kunoichi se estremeció ante las palabras que salieron de la boca de Shikamaru. Solo él era capaz de que una corriente cálida le recorriera su cuerpo con una sola palabra. Ella suavemente deshizo su abrazo y comenzó a bajar sus manos en busca del borde del pantalón del shinobi.
Shikamaru ante el descaro de la mujer respondió deteniéndola antes de que alcanzara su objetivo.
- Temari… - masculló - ¿No crees que es injusto?... - señaló el shinobi claramente el hecho que él estaba prácticamente desnudo.
Ella sonrió al notar que Shikamaru ya solo se encontraba con pantalón y sandalias, mientras que ella tenía toda su indumentaria completa.
El joven shinobi había aceptado que inevitablemente no iba a ver vuelta para atrás. Si Temari se sentía preparada, él también lo estaría. Pero no quería que las cosas fueran tan rápido.
- Es la primera vez que hago estas cosas… - confesó algo apenado entrelazando su mano con la que había cogido de Temari - …trataré de ser delicado.
Temari fijo su mirada en los orbes marrones de su amante. ¿Era posible que un hombre pudiera generarle tanta ternura? ¿Acaso no sabía que decirle eso hizo que se sintiera incondicionalmente amada? Ella se acercó y atrapado los labios de Shikamaru en otro dulce beso.
- Yo… yo… tampoco nunca antes lo he hecho… - Temari tuvo que esconder su rostro en el pecho de Shikamaru para evitar que se viera su sonrojo.
Shikamaru no podía creerlo, se sintió como un pillo a punto de hacer una travesura, un ladrón que pronto le quitaría la pureza aquella niña que gracias a él se haría mujer.
Definitivamente la guerra le había quitado su más tierna adolescencia. Debido a eso los dos nunca pensaron en amoríos sino solamente en sobrevivir y como consecuencia a esos tiempos ambos había llegado sin macha alguna sobre ellos a ese momento.
- Gracias… - suspiró el joven - gracias… por darme el privilegio de ser tuyo - concluyó mientras retomaba sus caricias.
Temari ya no dijo nada, estaba demasiado sometida a los besos que Shikamaru le daba en su cuello. El Nara, aprovechando la ventaja, decidido dirigió sus manos al molesto obi que le impedía tocar con libertad la piel de ella.
No demoró mucho en encontrarlo y con tortuosa lentitud lo desató. La gravedad hizo que el protector del torso de Temari cayera dándole libre acceso a las manos de Shikamaru. Poco a poco él empezó a deslizar la yukata lila, dejándola libre de cualquier prenda superficial. Realmente ser despojada de su ropa hizo que Temari se sintiera muy avergonzada hasta el punto de cubrirse con sus brazos el pecho a darse cuenta que ahora solo lleva su sostén y sus bragas.
Shikamaru ante aquel gesto paro de hacer cualquier cosa. La miro durante unos segundos y a pesar de que estaba oscuro, gracias a la luz dada por la luna, él pudo darse cuenta del sonrojo que había en las mejillas de ella. Por lo que despacio no pudo evitar acerca sus manos y tocar aquella parte del rostro de la joven.
- ¡No me mires así, baka! - Temari ni siquiera se movía y ahora si todo su cuerpo pareció haberse vuelto rojo.
Delicadamente Shikamaru tomó los brazos de Temari y ella dejó que los alejara de su torso sin mucha resistencia. Finalmente él tenía una vista completa del cuerpo de su chica, él tuvo que pasar su saliva para evitar que se le cayera por la boca.
Temari vestía únicamente ropa interior, una de color blanco que quizás le gritaba a Shikamaru la pureza que ella poseía. Y sin poder controlarse más, la abrazó con fuerza.
- Eres hermosa… muy hermosa… - le susurró al oído a su joven amante.
Al escucharlo ella suspiró, la maldita inteligencia de Shikamaru hacia que dijera lo exactamente indicado en el instante correcto. Aquellas palabras hicieron que a la kunoichi le recorriera electricidad por todo el cuerpo nuevamente.
Aprovechando el abrazo Temari comenzó a pasear sus manos por la espada de Shikamaru. Claramente se dio cuenta de lo grande que era, nunca antes se había detenido a pensar que aquel niño flacucho de 13 años ahora ya era todo un hombre. El espacio recorrido provocó que ella quisiera hacer una travesura, por lo que atrevida clavo sus uñas allí donde terminaban los omóplatos de su hombre, dejándole unas rojizas marcas en ese lugar.
Shikamaru contuvo un gemido ante la osadía sentida y como respuesta rápidamente dirigió sus dedos al lugar desde donde él pensó que se podría deshacer del sostén que le impedían apreciar mejor los senos de la mujer que en ese momento le robaba delicados besos de sus labios.
Sin embargo, luego de unos minutos de intentar inútilmente abrir el gancho, trato molesto de romper la estúpida prenda. Eso estaba demostrando su ignorancia e inexperiencia frente al asunto, cosa que no le gusto porque seguro le haría creer a ella que seguía siendo un bebe llorón.
- Problemático… - masculló en la oreja de Temari mientras trataba de jalar con más fuerza la tira del sostén.
La kunoichi tuvo que morderse el labio inferior para evitar que se le escapara una carcajada.
- Hey… - le llamó la atención de Shikamaru - …sabes que mi pobre sostén no tiene la culpa que seas un niñato… - terminó por molestarlo a la vez que le mostraba una sonrisa pícara.
- Eres cruel… muy cruel mujer - y en venganza el joven atrapó el labio inferior de ella para luego morderlo.
- Oye… pensé que eras un genio… - dijo Temari mientras llevaba sus manos a su propia espalda para dirigir las manos de Shikamaru en el asunto de abrir el broche de su sostén.
- Cállate… - Shikamaru se dejó hacer.
Al fin, gracias a la ayuda de Temari, pudo deshacerse de la tonta prenda que le privaba de poder apreciar en plenitud los senos de la que pronto solo sería su mujer. Shikamaru tuvo que detenerse a verla para grabar aquella figura en sus pupilas con fuego.
Temari juro que vio claramente un brillo de pasión en los oscuros ojos de su hombre. No podía sentirse más alagada ante aquel gesto, no podía sentirse más orgullosa de ser quien provocaba todo ese fuego en él.
Los dos jóvenes con el torso desnudo miraron a su alrededor y se percataron que el sofá donde estaban no les dejaba actuar libremente. Así que, Shikamaru abrazó a Temari y se paró de donde estaban. Ella, entendiendo la indirecta, comenzó a llevarlo esquivando las cosas que tenía en su sala para seguir por el pasillo mientras se besaban nuevamente.
A duras penas la kunoichi pudo ubicar el pomo de la puerta de su cuarto. En pocos segundos abrió la puerta dándole paso libre a Shikamaru, quien no había dejado de besarla hasta que se dio cuenta que estaban ya en los aposentos de Temari.
Con una mirada rápida se percató claramente que ella habría escogido la habitación más grande de todo su departamento para sí misma. Pero su gran sorpresa fue el ver la cama, era muy grande, demasiado grande para una sola persona.
- Oe…- habló Shikamaru cerca de los labios de ella - No sabía que te gustaban las camas grandes… - molestó ahora él.
- ¡Jajaja! Lo que pasa es que estuve pensando en cierto bebé llorón cuando la adquirí - ella fue llevando a Shikamaru en dirección de la cama.
- Problemática… muy problemática - dijo embriagado él al ser sometido a los besos que ahora la kunoichi había situado en su clavícula derecha.
Ella al sentir que la distancia entre ellos y la cama era ya demasiado corta subió sus manos a los hombros de Shikamaru y lo empujo suavemente haciéndolo caer en la cama.
Shikamaru le sorprendió aquella acción, pero no le importo mucho y como premio pudo obtener una visión frontal de Temari quien se acercaba sensualmente a él vistiendo solos sus blancas bragas. Ese momento ella aprovechó para quitarse las sandalias mientras subía encima del hombre que allí la esperaba. Shikamaru también se quitó las sandalias ayudado de sus propios pies tratando de no perder ninguno movimiento que ella hiciera.
Ya en la cama ambos se sintieron más cómodos, así que Temari terminó de colocarse bien sobre Shikamaru y empezó a besarlo en el rostro. Al encontrarse en esa posición, la rubia, pudo sentir claramente en su vientre que la virilidad de hombre gritaba por ser liberaba del tortuoso pantalón de este vestía. El joven Nara se sentía demasiado excitado para hacer nada así que ella acercó sus manos para desabrochar el problemático botón que aprisiona la intimidad del hombre.
Él dejó que ella actuara y ayudo un poco levantando sus caderas permitiendo que terminara por bajarle el pantalón. Ahora fue turno de Temari de quedarse observando por unos minutos el cuerpo del chico, era simplemente exquisito. Ella pudo comprobar que todo que había sentido con sus manos era verdad, los músculos marcados del shinobi eran decorados por una que otra cicatriz que brillaba ante la luz que se metía en su habitación. Sin embargo al llegar su mirada a la zona baja de Shikamaru no pudo evitar detenerla sobre la erección del hombre que claramente se marcaba sobre los bóxer azules que tenía puestos.
El shinobi aprovechando que ella se quedó embobada viéndolo la cogió suavemente por los brazos y la giro quedando sobre ella, evitando aplastarla. Así lentamente comenzó acariciar cada parte de ella.
Temari podía sentir las grandes manos de Shikamaru recorrer intercaladamente su cuerpo tortuosamente despacio, ella dejo que lo hiciera porque quería que aquel toque quedara marcado siempre en ella.
- Shika… - ahora la duda también la embargo y quiso cerciorarse que realmente él se sintiera igual que ella - Shika… me preguntaste si estaba lista, ahora yo te pregunto ¿Realmente está bien que sea yo?
Shikamaru detuvo sus caricias, que ahora se centraban sobre el vientre de la Temari, y levantó su cara para verla directamente a los ojos.
- Temari… - la vio expectante a su respuesta - Eres la mujer más problemática, cruel y fuerte que he conocido… - Temari abrió los ojos he hizo un puchero de molestia - pero a la que amo con cada célula de mi cuerpo, si no fuera tú no sería nadie - terminó mostrándole la media sonrisa que volvía idiota a Temari.
Ella sonrió a ese comentario y lo abrazó para hacerse saber que ella aceptaba sus palabras. El joven Nara decidió continuar su atrevida inspección del cuerpo de la mujer que en esos momentos lo estaba volviendo cada vez más loco.
Bajo su mirada y pudo apreciar que ella le había dejado acceso libre a su zona sur. Se quedó un momento observando el vientre de Temari en donde claramente se podía identificar una pequeña cicatriz al lado izquierdo de su ombligo, seguro marca de su trabajo como kunoichi, y curioso bajo su mano para delinearla con sus dedos. De ese lugar continúo su recorrido hacia el costado, donde siguiendo su marcada pelvis logró hallar el borde de las bragas que ella tenía puesta.
Temari en la parte de arriba ya se había desatado sus propias sus coletas y pasaba a soltar el cabello del hombre que tenía encima. Rápidamente, al sentir que el trataba de bajar su bragas, ansiosa levantó sus caderas, ayudando en la tarea a Shikamaru.
Al verla finalmente sin ninguna prenda, el hombre no pudo evitar soltar un suspiro y sentir en su entrepierna un ardor que lo hizo estremecerse. Temari lo sintió temblar y curiosa comenzó a bajar su mano poco a poco por el torso de Shikamaru hasta llevar al borde del bóxer del shinobi que maliciosamente contenía a su miembro ya erecto.
Ella bajo su mirada y gracias a su mano pudo percibir que toda la zona del bóxer donde se hallaba la erección estaba húmeda. Su toque hizo que Shikamaru saltara, pero ella no alejo su mano de aquel lugar y al contrario sin pudor comenzó a pasar lo dedos por toda su longitud tratando de sentir sobre la tela la forma del mismo.
Shikamaru no soporto, ya sus entrañas quemaban, y se quitó los bóxer dejando a la vista de Temari toda su hombría.
No es que ella no supiera que tenía allí abajo un chico, después de todo tenia hermanos menores, pero al tener al frente a un hombre y no a un niño su perspectiva cambio. Se creyó perdida, era demasiado su deseo por él y más al mostrarse completo frente a ella.
Él se dio cuenta que era analizado por lo cual se puso rojo de vergüenza, ahora comprendió porque Temari se había cubierto al sentirse desnuda.
- Tem...ar…ii… - habló nervioso - ¿Hago algo mal?
Temari lo vio con brillo en los ojos y atrapó con una de sus manos el miembro del joven. Shikamaru pensó que moría y tuvo que apretar sus dientes para mantener el control.
- No… - ronroneó ella - al contrario, me gusta… - sentenció ella mientras comenzaba a mover su mano suavemente.
- Ss..ii.. haces… es..o yo no… - Shikamaru ya no pudo hablar y solo atinó a coger la mano de ella para subirla rápidamente sobre sus cabezas.
- ¡Oye! - soltó la kunoichi con un aire de molestia.
Ella estaba disfrutando de todo el juego previo, se sentía demasiado bien. Pero Shikamaru llevaba ya demasiado tiempo excitado y sabía que si no actuaba pronto su desempeño luego sería muy limitado.
- Problemática me parece que primero debemos emparejar las cosas… - pudo mencionar por fin luego de tomar unas bocanadas de aire.
Ante lo dicho, Shikamaru, comenzó a bajar dejando húmedos besos en el rostro y cuello de ella. Poco a poco llego a los senos de la mujer donde desde un principio quiso perderse, volvió a observarlos y travieso comenzó a pasear su lengua por encima de los endurecidos pezones que allí encontró.
Temari gemía quedamente, trataba de controlar el sonido apretando sus labios pero era imposible. Sus manos se agarraron de unos cabellos oscuros que encontraron en su camino como queriendo dirigir al dueño de estos. Shikamaru esbozó una sonrisa escondida al sentir la impaciencia de ella.
Después de un rato concentrado en esa acción, procedió a seguir su camino para disgusto de Temari que ya se estaba acostumbrando a las caricias y sensaciones que se producían en su pecho.
Él le dio tres besos al final de las costillas, uno cerca del ombligo, otro en la cicatriz que se encontraba adyacente a ese sitio y finalmente llego al lugar que nunca creyó poder conquistar. Temari tímidamente colocó un brazo sobre los ojos, como queriendo esconderse de él, mientras se abría y mostraba totalmente a ese hombre.
Shikamaru, entre las piernas de Temari, empezó curioso a tocar con sus dedos toda la zona, deteniéndose a sentir el clítoris. Estaba algo húmeda y caliente, al parecer haberle estimulado los pechos había logrado que ella soltara un poco de su esencia para él. Pero a pesar que ella podría estar preparada, el joven pensó que aún faltaba que estuviera más húmeda por lo que con miedo paso su lengua despacio una vez mientras que con dos de sus dedos acariciaba el clítoris, esto ocasionó un gemido y más esencia de parte de Temari.
Ella apretó sus piernas a la cabeza de su amante que volvía a repetir el mismo movimiento de lengua sobre su zona intima continuamente.
- Shika…maru… - trataba de hablar ella entre dientes.
Pronto el shinobi comprendió que ella ya se hallaba lista y por eso lo estaba llamando, así que subió hasta encontrarse y verla a los ojos. Se quedaron ambos unos segundos perdiéndose en la mirada del otro, estaban a punto de unirse completamente.
De repente, sin querer, Shikamaru se miró a sí mismo y notó que había algo mal en todo justo en ese instante.
- Yo… Temari… no tengo… - tartamudeó Shikamaru avergonzado y evitando la mirada de ella.
- ¿Eh? - balbuceó Temari como queriendo adivinar lo que estaba tratando de decirle él - no tienes… - lo animó a continuar.
- ¡Demonios que no tengo condones! - soltó elevando un poco el tono de voz.
Temari abrió los ojos muy grandes y el color rojo de sus mejillas se volvió a elevar unos cuantos tonos.
- ¿Queeeé diablos? - pronunció ella entre dientes de la vergüenza - Yo… yo… - se quedó sin saber que decir.
Shikamaru hasta ese momento nunca había tenido relación con alguna mujer por lo que no tenía necesidad de llevar consigo ningún tipo de protección, pero ahora que iba a estar con Temari vio problemático no llevarlos en ese instante. Tampoco era la idea ser irresponsable y hacer algo que trajera consecuencias, sobre todo porque ellos sabían que sus familias confiaban en que al ser adultos actuarían correctamente.
Ambos se vieron a los ojos, la pasión era demasiada como para pensar en retroceder ante lo inevitable y a pesar de lo que pasará ella valientemente habló primero.
- No importa… - Temari lo abrazó y se ocultó en el pecho de Shikamaru - tú me dijiste que nunca me ibas a dejar y que estarías siempre conmigo, así que pase lo que pase confió que cumplirás tu promesa - término susurrando muy cerca de él.
El joven Nara ante aquellas palabras buscó la cara de Temari y pegó su nariz con la de ella para luego emprender un tierno beso. Si era esa mujer en verdad no importaba, él tomaría toda responsabilidad de sus actos sobre ella. Iba a ser sólo suyo, su vida dependería de lo que ella quisiera y punto.
Y sin decir más, los dos jóvenes reanudaron sus caricias pero toda la conversación anterior había hecho que Temari se sintiera más nerviosa y su cuerpo comenzó a tensarse al tacto de Shikamaru.
- Temari… - él comenzó besándola otra vez suavemente en los labios - relájate mi amor… no te haré ningún daño.
Aquellas palabras hicieron que ella suspiraba, era la primera vez que escuchaba tan claramente la palabra amor de la boca de ese hombre, definitivamente esa voz quedaría grabada en sus tímpanos para siempre.
Shikamaru al ver que ella se soltaba dirigió su mano y mirada a su virilidad cogiéndola para poder direccionarla despacio dentro de Temari.
- Shika… - Temari totalmente roja al sentir la intromisión del hombre alzó ambos brazos y con ellos se sujetó del cuello de este - Shika… auch… - trataba de calmar sus gemidos.
- Gahh - gruño el Nara. Realmente era difícil y un poco doloroso, se notaba que era la primera vez de ambos, pero Shikamaru debía de aguantar porque no quería dañar a la ahora mujer que se entregaba completa a él.
Ella estaba muy estrecha, sin embargo en un rápido análisis de la situación el joven Nara comenzó a jugar y rozar los labios de la kunoichi para lograr que se dejara llevar completamente.
Gracias a esas caricias ambos jóvenes se percataron que ya la presión en su zona baja era menor, por lo que Temari abrió un poco más las piernas dándole a Shikamaru más espacio para que se acomode y pudiera terminar de adentrarse.
Como si pudieran leerse la mente, Shikamaru quitó el agarré que tenía sobre su miembro y coloco sus brazos a cada lado de la cabeza de Temari para terminar de darse un impulso gracias a su cadera.
- Ahhh - Temari sólo pudo soltar un pequeño grito ahogado de dolor placentero.
Shikamaru pego su frente y nariz a las de ella. La mujer en ese momento estaba con los ojos cerrados y buscando a través de jadeos recuperar un poco de aire.
- ¿Estás bien, mi amor? - preguntó él al darse cuenta de las dos pequeñas lagrimas que se habían formado en los ojos verdes que lo observaban en ese momento.
Ya al fin ambos era uno tanto en cuerpo como alma. Temari podía sentirse completa junto a Shikamaru. La joven entreabrió los ojos y sin querer bajo su mirada hacia su zona inferior donde vio que su unión era real.
- Gracias… mi niño… - ella susurró aquellas palabras muy cerca de él como queriendo agradecer lo delicado que había sido - …te amo tanto.
Shikamaru la besó, si le decían en ese momento que iba a morir, moriría feliz.
El hombre se contuvo de hacer cualquier movimiento por un rato, sabía que ella debía acostumbrarse a tenerlo adentro antes de hacer cualquier cosa. Sin embargo si no comenzaba a moverse pronto estaba seguro que no iba a poder aguantar por mucho tiempo, así que poco a poco comenzó a entrar y salir de ella muy lentamente, como respuesta recibió más jadeos de Temari. Sus caderas parecían que habían tomado vida propia o en su defecto se había desconectado de sus cerebros y se dejaban llevar solas en busca de calmar el calor que en su unión se formaba.
Con cada penetración el dolor que existió en un inicio se fue transformado en algo más placentero. El rebote que ocasionaba el movimiento fue aprovechado por Shikamaru para lamer nuevamente los pezones de Temari mientras seguía hundiéndose en ella.
- Tem… creo que… no podre… - gimió Shikamaru mientras continuaba los movimientos rítmicos de cadera - Demonios... - gruñía el shinobi.
- Shika… - jadeaba la rubia debajo - …aguanta un poco más… por favor… - le pidió
Temari estaba demasiado cerca de experimentar algo que nunca había sentido antes como para dejarlo ir, por lo que atrapó con más fuerza las caderas de Shikamaru gracias a la ayuda de sus piernas que estaban rodeándolas.
El Nara estaba llegando a su punto cumbre también, pero como las peticiones de ella eran órdenes para él, sin esperar empezó a idear algo con el fin de lograr alargar ese instante de placer. Entonces creyó que quizás cambiando de posición podrían extender aquel momento de éxtasis que estaban sintiendo. Abrazó con más fuerza a su mujer y en un solo movimiento la giro.
Temari, que estaban bien prendida del cuello de Shikamaru, ante tal movimiento clavó sus dientes en el hombro derecho de su amante dejando un rojiza marca que seguro demoraría algunos días en desaparecer.
Ahora con ella encima, Shikamaru, comenzó de nuevo a moverse más rápido dentro y fuera de su mujer, en un momento los oídos del joven no podían diferencias entre los gemidos de la rubia y los suyos propios.
Ella está recostada en el pecho del que ahora era su hombre, donde claramente podía escuchar los incesantes latidos de su corazón. Como mujer se sintió muy feliz de saber que Shikamaru era quien le estaba enseñando lo que era en verdad hacer el amor y entregarse con todo al ser que se quiere. Ya estaba demasiado cerca ella a culminar y con un par de penetraciones su mente quedo en blanco.
- Shikamaru… - fue lo único que pudo pronunciar Temari mientras sentía como temblaba su cuerpo y atrapaba los labios del hombre que la había hecho tocar las nubes que tanto a él le gustaban.
Shikamaru sintió claramente como su virilidad era atrapada por las contracciones que en la intimidad de Temari se estaban produciendo debido al orgasmo que el mismo había provocado. Y tenerla temblando entre sus brazos sólo hizo que con tres o cuatro intromisiones más se rindiera y por fin se liberara todo él dentro de ella.
Ambos tirados uno sobre el otro en esa cama empezaron a tratar de recuperar la respiración que habían perdido hace pocos minutos debido al amarse sin limitaciones. Sudorosos, cansados y sedientos se quedaron un rato escuchando los latidos que se producían en el pecho del otro.
- Problemático - suspiró Shikamaru mientras paseaba sus manos por la espalda de su mujer - haces que no sepa cómo controlarle… - redondeó.
- ¿Qué estupideces dices? - sonrió ella - ¿Es que acaso soy…? - empezó de nuevo a querer molestarlo.
- ¿Eres qué? - encarnó la ceja el Nara.
- ¿Irresistible? - preguntó ella con una sonrisa burlona.
Shikamaru empezó a reírse como idiota, cosa de la que se contagió también a ella, quien también respondió con otra risa. Los dos comenzaron a moverse entre las sabanas para acomodarse, Shikamaru se desenredó de Temari y la acostó junto a él pegándola a su torso.
- Si… eres irresistible - respondió el Nara mientras, abrazado a su mujer, comenzaba a bajar su cabeza para acurrucarse entre los senos de esta.
- ¿Eh?... - exclamó Temari antes de comenzar a jugar con los cabellos de su hombre - Así que soy irresistible - se rió - Entonces que pena que no encaje con tu mujer ideal… "Ni muy bonita, ni muy fea" - imitó la voz de Shikamaru.
El shinobi levantó su cara de su cómodo refugio y con gesto molestia chasqueo su lengua.
- Pues cambie de idea… - le sacó la lengua a Temari - termine por caer rendido por una hermosa y problemática - se volvió a esconder en el pecho de Temari.
- Jajaja - soltó ella divertida mientras volvía a revolverle el cabello a Shikamaru - si serás un niño.
- ¡Oye! Que ya no soy un niño, ni un bebé llorón - Shikamaru volvió a acostarse en su almohada y colocar a Temari en su pecho - Ahora soy todo un hombre y adivina de quien es la culpa – se burló él - ADIVINA - terminó por acentuar cada silaba.
Temari se sonrojo y llevo una mano a su cara toda avergonzada.
- Idiota - masculló a la vez que se volteaba y escondía entre las sabanas - Y tú quién crees que me hizo toda una mujer… - Temari cerró sus ojos para recordar amorosamente al bandido que le acaba de robar todo rastro de inocencia.
Shikamaru se acercó a la espalda de ella con una mueca divertida en su cara. Definitivamente amaba cuando Temari se comportaba como una niña, para él cada gesto que le mostraba era adorable.
- Ven acá… - le susurró el joven Nara mientras acercaba a la rubia y le daba un beso en su hombro - no seas problemática y vamos a dormir… - Temari pudo sentir como los fuertes brazos de Shikamaru rodean su cintura.
Temari no podía enojarse con él, no después de cómo le acababa de demostrar todo el amor que sentía por ella, asi que engreída se dio la vuelta y pego su nariz al torso de Shikamaru para poder percibir mejor la fragancia masculina que evitaba que pensara con cordura.
- Hasta mañana bebé llorón, te amo… - habló ella mientras se rendía al cansancio y terminaba de cerrar sus ojos.
- Hasta mañana, problemática, yo también - contestó Shikamaru dándole un beso en la frente.
Y asi en los brazos del otro, ambos jóvenes sucumbieron a un sueño profundo en aquella cama donde empezaron a vislumbrar su futuro juntos. Un futuro en el cual formarían un lazo anudado con el amor que se profesaban y seguirían profesándose hasta donde su vida les alcanzara.
Bed es literalmente cama y en este caso quise tomar un significado más allá del objeto físico. El unirse completamente a tu pareja en todo aspecto, tanto emocional como físico, está plasmado en lo que en verdad es "hacer el amor". Me encanto hacer este day sobre todo porque siempre quise plasmar la forma que debería ser una primera vez... y sobre todo la de Shikamaru y Temari, lo cual y más seguro terminaron juntos debido al amor que había entre ellos y el resultado fue el precioso Shikadai xD.
Bueno es la primera vez que hago algo del tipo "M" por lo que espero xD que les halla gustado jejejeje. No sera perfecto pero lo he escrito con cariño xD para todos aquellos amantes del Shikatema jejejeje SOMOS CANNON jajajaja.
Antes de irme no puedo dejar de agradecer todos sus hermosos reviews, favoritos, follows, views, etc etc etc. xD Los quiero mucho. Gracias otra vez a anamicenas (ya pronto tus otras palabras), un besote a silvia araujo (xD oye he leído tus fic y están hermosos, espero más ok? y ya voy a ver que hago con tu idea pero si me das una palabra seria mejor), a mi cuchufly un abrazoteee xD (muchos besosss jajaja Shikamaru es hermosoooo), un gracias y besos para tenshi-yuna (xD por dios siiii esa palabra ya me ha dado demasiadas buenas ideas), un chocolate para mi queridaaaaa Glowww... xD (tus palabras me han hecho pensar en jardines jajajajaja ya van esos day también), a Ana-Shikatema-Love muchos besos (y claro xD si Shikadai es hermoso espero que disfrutes de los demás days jejejeje) y finalmente un especial abrazo a mi GrissRiver (jajajaja se que te vas a volver loca con este cap, espero tus comentarios en los demás cap querida xD besotesss)
Ahora si me despido y poder estar actualizando pronto... (tengo exámenes hasta la segunda semana de Julio, así que espero por esas fechas no solo actualizar este fic sino también los otros) ¡Besos y nos estamos leyendoooo!
