Ya al recuperar la conciencia, Ellie se despertó encerrada en una jaula, por las rejas pudo ver algo que le helo la sangre. James estaba cortándole las extremidades a un cuerpo humano, este al percatarse de su presencia, volteo y le lanzo una mirada y se fue, ante la desesperación de poder quedar así forcejeo la puerta, pero fue inútil.

¿Cómo estás? – pregunto alguien que se acercaba con un plato de comida, más bien David.

Super – respondió ella irónicamente.

Ten – dijo David, dándole el plato de comida – Deberías comer. Se que tienes hambre, estuviste afuera mucho tiempo.

¿Qué es? – pregunto insegura Ellie.

Venado – respondió el adulto.

¿Con algo de carne humana también? – intuyo la pelirroja.

No, no, yo lo prometo es solo venado – aseguro David.

Eres un maldito animal – dijo la chica, procediendo a comer del plato.

Ah, me estas juzgando muy rápido – refuto el adulto poniéndose a la altura de Ellie – Considerando que tú y tu novio mataron a… ¿Cuántos hombres?

Ante esa mención la chica recordó a Julián que la abandono a su suerte, mirando para todos lados.

¿Te preguntaras donde esta el cierto? – pregunto por instinto David – Bueno, le dejé una moto para que volviera, lastimosamente envié un grupo a por él, no deben tardar en regresar.

Él y yo no somos nada– dijo Ellie sin mucha gana – Y no nos dieron elección.

¿Y crees que nosotros tenemos elección? – pregunto David – Tú matas para sobrevivir… nosotros también. Debemos protegernos. Por cualquier medio.

¿Y ahora que sigue? – pregunto la chica al dejar de comer – Me vas a cortar en trozos pequeños.

Prefiero no hacerlo – confeso el adulto – Dime como te llamas, también tu amigo.

Maldito mentiroso – dijo Ellie devolviéndole el plato de comida y levantándose.

Al contrario – refuto David, tomando el plato – He sido bastante honesto contigo. Ahora creo que es tu turno.

Es la única manera de poder convencer a los otros – continuo el adulto.

¿Convencerlos de qué? – pregunto ella confusa.

Que puedes recapacitar, que tienes corazón, que eres leal – explico David poniendo una mano sobre la mano de Ellie – Y especial.

En eso la chica aprovecho de quebrarle el dedo a David, mientras intentaba alcanzar las llaves, sin embargo, el adulto forcejeo con ella, haciendo que se golpeara con la puerta para finalmente soltarlo.

Estúpida niña – se quejó David – Haces que sea muy difícil mantenerte con vida ¿Qué se supone que le diga a los demás ahora?

Ellie – dijo ella – Diles que… Ellie es la niñita que fracturo tu maldito dedo… y Julián es el niñito que no lograran atrapar.

¿Cómo habías dicho? ¿Trozos pequeños? – pregunto el adulto dándole una mirada psicótica – Te veré en la mañana Ellie y junto al cadáver de Julián.

Mientras tanto Julián iba por el bosque en el que cazaron al ciervo, más bien a punto de llegar donde Joel, cuando un disparo impacto en una de las ruedas de la moto, desestabilizándolo y dejándolo caer.

¡Ay está el niño – anuncio uno de ellos - ¡Acaben con el!

¡AHÍ INFECTADOS POR AQUÍ NO SE DAN CUENTA! – grito Julián mientras se cubría detrás de un árbol.

¡Somos muchos, tu eres uno! – dijo un bandido desde lejos.

Como que oído eso en algún lado – murmuro el pelicastaño (capten la referencia)

2 tipos se acercaron al chico, el primero era uno con una mascara de gas y otro un hombre común.

Todo acabara pronto – dijo el de la máscara, que procedía a ahorcar a Julián, que intentaba quitárselo.

Mantenlo quieto – dijo el otro que procedía a golpearlo en el estómago.

Ante la situación, el pelicastaño uso el apoyo del ahorcador y le dio con ambas piernas al de adelante aturdiéndolo levemente y sacando un cuchillo que encontró en el lugar donde se llevaron a Ellie y procedió a enterrárselo en la costilla hasta el fondo, el otro tipo ya se había recuperado, el saco su pistola, sin tener otra alternativa, Julián arrojo el cuchillo dándole de lleno en el cuello.

¡Mierda vienen más! - Dijo Julián cubriéndose.

¡Suelta tus armas y prometemos ser rápido! – propuso un bandido.

Joel nunca uso esta cosa – dijo el pelicastaño, sacando una bomba de humo – Esto me dará algo de tiempo

¡Cuidado! – anuncio el chico arrojando la bomba, una vez que exploto, aprovecho la cortina de humo y salió corriendo.

Mientras pasaba eso, Joel acabo de despertar quejándose del dolor que aun sentía en la herida

¿Ellie?... ¿Julián? – dijo el adulto, mientras se levantaba con dificultad - ¡Niños!

El adulto procedió a tomar su mochila, subió las escaleras abriendo la puerta y apoyándose en unos cajones.

¿Dónde demonios están? – pregunto el adulto, cuando de repente la puerta se abrió, el que entro no era nada más ni nada menos que Julián, se veía bastante agitado y tenía las manos o guantes ensangrentados - ¿Julián?

Oh Joel que bueno que estas despierto – dijo el, mientras tomaba una bocanada de aire.

Y ¿Dónde esta Ellie? – pregunto Joel.

Se la han llevado, logre escapar para venir a buscarte con la esperanza de que ya estuvieras despierto – explicó el chico.

- ¿Y por qué estas lleno de sangre?

- Esos tipos intentaron matarme, logre matar a 2 de ellos, pero el resto creo que viene hacia acá.

- No perdamos más tiempo vamos.

Los 2 salieron de la casa, mirando los alrededores y algunos hombres saltaron de una casa y comenzaron a dispararles.

¿¡Dónde está!? – pregunto Joel, sin obtener respuestas, comenzando a abrir fuego de nuevo.

Muévanse – pidió uno de ellos, mientras corrían - ¡Que no nos atrape!

Rodearon la casa por donde paso Julián anteriormente, Joel paso primero antes de que un tipo lo agarrara dejándolo vulnerable ante algún ataque.

Te tengo idiota – dijo el que lo agarro - ¡Acabalo!

¡Mantenlo quieto! – pidió el tipo que se acercaba con un cuchillo.

¡Buen intento idiota! – dijo Julián, pateándole el estómago al que tenía el cuchillo.

Por su parte Joel logro liberarse de su captor.

Ven conmigo – dijo el adulto, llevándose a los tipos.

Lo que procedió a hacer Joel fue tortúralos, para que le dijeran donde se encontraba Ellie, el adulto le pidió a Julián que esperara afuera para que no viera lo que estaba haciendo, al pelicastaño le bastaba con escuchar los gritos de los bandidos para darse cuenta, una vez cuando le dijeron donde estaba la pelirroja salieron de allí.

Ya a la mañana con Ellie.

Una fuerte agitada despertó a la chica de golpe.

Arriba, Arriba – dijo un hombre, más bien James – Vamos.

James la puso de pie, sujetándola con ambas manos desde atrás y comenzó a empujarla hacia el exterior de la jaula, donde David la esperaba, sonriente y malévolo, con un cuchillo carnicero en sus manos.

David la sujeto por los hombros y por mero instinto, Ellie inclino su rostro hacia su mano mordiéndolo fuertemente.

El adulto grito e intento retirar su mano mientras la pelirroja seguía agitándose violentamente. Termino dándole un rodillazo en el abdomen, obligando a Ellie a soltarlo, los 2 hombres la alzaron colocándola en la mesa de carnicero.

Cada uno la sujetaba por un brazo para tenerla quieta.

¡Te lo advertí! – grito David, frustrado, alzo el cuchillo a la altura del cuello de Ellie.

¡Estoy infectada! – grito desesperada la niña - ¡Infectada!

David detuvo su cuchillo en medio del aire y la miro, cambiando su expresión.

¿En serio! – pregunto, incrédulo y sonriente.

Y tú también – agrego ella.

David la miro, apreciativo, sin creerlo,

Justo allí. Sube mi manga – indico - ¡Mira ahí!

De acuerdo. Te seguiré la corriente – dijo David y subió su manga, al ver la cicatriz abrió los ojos de par en par.

¿Qué fue lo que dijiste antes? – pregunto la pelirroja, mirándolos sorprendidos y asustados – Todo sucede por una algo y parece que Julián se les escapo.

¿Qué rayos es eso? – pregunto James, señalando la cicatriz. David negó con la cabeza,

Debió convertirse – dijo el, intentando convencerse a si mismo - No puede ser real.

- ¡A mí me parece bastante real!

David se examino la mordida que le causo Ellie. Con la mano libre la pelirroja alcanzo el cuchillo que David había clavado en la mesa y lo blandió contra James matándolo. David la soltó por sorpresa, por lo que la chica logro escapar por una ventana al exterior donde había una ventisca terrible.

Oh cielos… ¿Qué diablos les pasa a estas personas? – pregunto Ellie.

Ella escucho disparos detrás de sí misma.

¿A dónde vas Ellie? – grito David - ¡Esta es mi ciudad!

La ventisca provocaba que Ellie apenas pudiera ver, llego hasta una casa de ladrillos, sin nada más entro en ella.

Bien – susurro – Necesito un arma.

Al fondo se encontraba el marco de una puerta faltante, apenas bloqueada por unas tablas, la chica paso por ella entrando a lo que era una tienda de mascotas.

Desde el exterior se podían escuchar las voces de los tipos de David, hablando sobre encontrar a Ellie y además contándoles que ella está infectada.

Oh diablos – murmuro para si misma, saliendo de aquel lugar hacia un estrecho callejón, entrando en otro local en pésimas condiciones.

La chica echo un vistazo rápido por aquel local, no encontrando nada útil, salvo un botiquín con un ladrillo para distraer a sus perseguidores, antes de que pudiera salir, un tipo entro al lugar buscándola.

Ellie se agacho detrás de un estante esperando la oportunidad de que el tipo le diera la espalda, una vez que lo hizo, la pelirroja le salto encima apuñalándole el pecho en reiteradas veces.

Te vez mejor en el suelo – susurro Ellie al cadáver, mientras le quitaba el revolver.

Para la mala suerte de la chica, un tipo le disparo casi atinándole, pero Ellie fue más rápida y le atino 2 balas, dejándolo caer muerto.

Luego de registrarlo, salió a la intensa ventisca, entre ella, se escuchaban el sonido de unas campanas, como una forma de alarma en la ciudad.

Rayos, están por todas partes – dijo Ellie, avanzando con dificultad en la tormenta.

La pelirroja logro recorrer todo el lugar, matando a muchos de los hombres de David, volviendo al centro de la ciudad, la chica visualizo una ventana abierta, justo por encima de un contenedor de basura.

Bien aquí vamos – dijo Ellie, mientras trepaba a la ventana.

Era un restaurant donde entro la niña, al final, pasando las mesas hasta llegar a la puerta de salida, una vez que abrió el cerrojo, un fuerte agarrón en su brazo, el cual era David.

¡Es fácil seguirte el rastro! – dijo el, quitándole el arma y apuntándole - ¿Cómo lo hiciste?

Ellie aprovecho para gatear hacia unas mesas para cubrirse.

Está bien – dijo David, cerrando la puerta con llave - ¡No tienes donde ir! ¿Quieres salir? Tendrás que venir a buscar estas llaves.

Ellie agudizo el oído para saber por dónde vendría David, apenas lo vio de espalda, la pelirroja le salto encima apuñalándolo.

Eso fue bueno niña – Comento David como un psicópata, mientras sacaba el machete de su espalda – Todo estará bien.

Ellie se escabullo, lo más lejos posible, para poder sorprenderlo después.

¿Sabes? Me sigues sorprendiendo – Dijo David – Es una lastima que no quieras recapacitar. Pero es muy tarde ahora.

De pronto Ellie dejo de escucharlo, lo único audible era el sonido de las llamas del lugar.

Si te rindes ahora, prometo ser rápido – escucho de pronto – Lo prometo…

Si, vete al diablo – susurro la niña, moviéndose para alejarse de la voz.

Tengo una pregunta – dijo David - ¿Cómo estará tu amigo?... A perdón los amigos no se abandonan entre ellos, pero lo que te prometo es que aprovecharemos cada parte de él, te lo aseguro.

Luego Ellie lo volvió a sorprender apuñalándolo por la espalda, cayendo al suelo muy agotados.

Mientras tanto con los otros 2.

Joel y Julián se desplazaban con dificultad entre la tormenta, llegando a un garaje.

Esto es inútil, no puedo ver nada – se quejo un bandido a lo lejos.

Sigan buscando. Si viene por aquí, tenemos que atraparla – refuto otro.

Se refieren a Ellie – murmuro Julián pasando junto a Joel.

Ambos lograron recorrer a salvo el lugar, el pelicastaño encontró otra puerta para Joel que contenía un manual de entrenamiento, tuvieron que matar a varios de ellos para seguir avanzando hasta llegar a una puerta entreabierta que rápidamente entraron.

Joel mira – señalo el chico – La mochila de Ellie.

¿Qué es esto? – pregunto Joel - ¿Por qué están aquí las cosas de Ellie?

Seguido entraron a lo que seria un matadero de personas.

¡Voy a vomitar! – dijo asqueado Julián apartando la mirada.

Oh dios – se quejo Joel al ver los cadáveres colgados – Debemos encontrarla.

Ya al salir de ese espantoso lugar, vieron delante de ellos, como una casa ardía en llamas.

Oh no Ellie – se quejó el pelicastaño.

Adelántate por ahora, me asegurare de que no se acerque nadie – dijo Joel, Julián lo miro confuso – Se que se separaron porque no había otra opción así que debes ir por ella. Ahora

El solo le asintió con la cabeza y se acerco al restaurant en llamas.

Con Ellie.

A la distancia vio el fuego que ya había alcanzado un gran volumen. La pelirroja miro a su alrededor más bien frente a ella, a algunos metros, vio el machete de David, tirado bajo una silla.

Ellie comenzó a gatear lentamente, incapaz de ir más rápido debido al dolor que tenía, ya estaba cerca, pero de pronto un fuerte golpe al costado izquierdo, sacándole el aire y derribándola hacia él suelo.

Sabía que tenías corazón – jadeo David - ¿Sabes? Está bien si te rindes. No hay de qué avergonzarse.

A la chica no le importaron las palabras de David y siguió arrastrándose hacia el machete.

Supongo que no – murmuró el – No es tu estilo ¿No?

La pelirroja estaba apunto de alcanzar su objetivo, pero el adulto la volvió a patear, derribándola otra vez. El desgraciado se puso sobre ella y apretó el rostro de ella contra el piso.

Puedes intentar rezar – ofreció David, malvado – Nadie vendrá entiéndelo.

Púdrete – dijo ella nomas.

Con gran fuerza, David la volteo quedando cara a cara y le rodeo el cuello con ambas manos y comenzaba a apretarlo.

¿Crees que me conoces? ¿Eh? – pregunto David, de cerca – Pues déjame decirte algo. No tienes idea de lo que soy capaz.

La chica extendió un brazo para intentar alcanzar el filoso objeto, una vez que sintió el mango, lo agarro fuertemente blandiendolo, primero lo clavo en el brazo logrando que se bajara de ella, Ellie se sentó sobre el y con una ira inimaginable blandió el machete esta vez en el rostro del adulto, una y otra vez, hasta que alguien la detuvo.

¡Ellie! – grito una voz familiar, pero ella ni se inmuto y siguió blandiendo el machete, hasta que el que hablo la rodeo con los brazos por la espalda - ¡Detente! ¡Para!

El la alzo alejándola de David y por la sorpresa soltó el filoso objeto. Pero Ellie se agito violentamente intentando escapar.

¡No! – grito, intentando zafarse del agarre - ¡No me toques!

Tranquila, tranquila – dijo la voz que resultaría ser Julián - ¡Aquí estoy! Soy yo.

¡No! – seguía negando violentamente la pelirroja, hasta que Julián logro voltearla mirándola a los ojos.

Soy yo Ellie – repitió el – Estoy aquí y no te volveré a dejar.

El la sujeto gentilmente del rostro para mantenerlo quieto, entonces Ellie abrió los ojos, viendo a aquel chico con pelo largo y con una leve barba en crecimiento.

Oh Julián – gimió y comenzó a llorar – Él intento…

Entonces la pelirroja se calmo y lo abrazo con mucha fuerza, el simplemente le devolvió el abrazo.

Oh, Ellie, no tuve que haberme ido. No tuve que haberte dejado con ese desgraciado – dijo Julián con suavidad – Pero no te preocupes, no volverá a pasar, te lo aseguro.

Me dijiste que no me abandonarías – refunfuño Ellie aun sollozando.

Te explicare cuando estemos de regreso – refuto él.

Julián se separó de ella, diciéndole que Joel los esta esperando afuera y que tenían que irse inmediatamente, ella solo le sonrío y se seco las lagrimas con la manga, una vez afuera, los 3 se pusieron en marcha hacia un lugar seguro.

Una vez que estaban ya ha salvo, Joel fue de inmediato a dormir ya que aun no se recuperaba de la herida, dejando a los adolescentes solos.

Ellie solo le dio una cachetada a Julián en la mejilla derecha.

Esta bien, creo que me merecía eso – dijo el, por su parte Ellie le iba a dar una patada en la entrepierna – ¡No, no, no! Esas no me las toques.

¡Te escucho! – dijo ella aun enojada.

Perdón por haberme ido… no tuve otra opción, estaba rodeado por ellos – razono Julián sonando sincero – escape del lugar solo para ser emboscado después, pero pudimos arreglárnoslas.

Supiste lo que intento hacerme ese tipo ¿Cierto? – interrumpió Ellie.

Se que eran caníbales y no imagino como te trataron – respondió el.

David te nombro varias veces queriéndote para la cena – dijo la pelirroja.

Si sus tipos me habrían matado, yo estaría en su matadero en este momento – dijo sorprendido el pelicastaño – Oye.

-¿Qué?

Estas heladas – dijo, en voz baja colocándole la mano en la frente – No puedes quedarte así.

No tengo más ropa que esta – murmuro ella.

Ante esto, Julián se quito su chaqueta y la bufanda y se la paso a Ellie para abrigarse.

Ten – dijo el, entregándole sus prendas, tratando de evitar los temblores debido al frio – no es mucho, pero te abrigara.

Ellie lo miro, sorprendida, pero de inmediato se coloco aquellas prendas, estaban abrigadas para su suerte.

¿Julián? – llamo ella, haciendo que el levantara la cabeza – Aun por lo que pasamos, gracias por volver por mí.

El sonrío nada más.

Tenia que enmendar mi error sabes – susurro el, divertido – la promesa que hicimos no tenia que romperla. ¿Recuerdas?

Si – dijo Ellie – Cuando hablamos acerca de nuestros pasados.

Deberíamos dormir – Propuso Julián bostezando.

Si… tienes razón – susurro ella, cerrando los ojos – mañana será otro día.

Hasta mañana – dijo el, dirigiéndose a otra habitación – Al menos no la cague esta vez.

Continuara…